Maisa, compañía fundada en 2024 en Valencia y especializada en el desarrollo de soluciones de automatización basadas en inteligencia artificial, ha desarrollado una solución fintech para entidades financieras que transforma de forma estructural el modelo tradicional de solicitud y concesión de préstamos. Basada en sus unidades de IA, denominadas “trabajadores digitales”, esta solución permite automatizar de extremo a extremo el ciclo de aprobación crediticia, reduciendo la burocracia y los tiempos de procesamiento de días a horas, minimizando errores y mejorando la fiabilidad de las decisiones finales.
En un entorno donde la eficiencia operativa se ha convertido en un factor clave de competitividad, las entidades financieras se enfrentan al reto de optimizar sus procesos sin comprometer el control del riesgo crediticio. La propuesta de Maisa responde directamente a esta necesidad, combinando automatización avanzada con capacidades de análisis y razonamiento propias de la inteligencia artificial.
Los “trabajadores digitales” de Maisa son agentes de IA capaces de ejecutar tareas complejas de forma autónoma, replicando y mejorando procesos tradicionalmente gestionados por equipos humanos. En el ámbito de la financiación, estos agentes cubren todo el ciclo de vida de un préstamo: desde la ingesta y clasificación de documentación hasta la decisión final y la activación del crédito.
En la práctica, cuando un cliente solicita financiación —por ejemplo, para la compra de un vehículo— el sistema inicia automáticamente el proceso de evaluación. A partir de ese momento, los “trabajadores digitales” se encargan de:
El resultado es un proceso continuo, sin interrupciones, que elimina gran parte de la burocracia y reduce significativamente la probabilidad de errores humanos.
Tradicionalmente, la aprobación de un préstamo implicaba múltiples intercambios entre el cliente, el concesionario y la entidad financiera, con revisiones manuales de documentos y frecuentes retrasos por errores o información incompleta. Con la solución de Maisa, este flujo se ejecuta de forma automatizada: los documentos se clasifican y analizan automáticamente, las políticas de riesgo se aplican sin intervención humana y cada paso queda registrado con total transparencia.
La decisión definitiva (ya sea aprobación, rechazo u otra) se acompaña siempre de un informe detallado que explica el razonamiento detrás del resultado. Esto elimina el efecto de “caja negra” y facilita tanto la supervisión interna como el cumplimiento regulatorio.
A diferencia de los sistemas tradicionales, que se detienen ante cualquier incidencia, los “trabajadores digitales" de Maisa están diseñados para resolver problemas de forma autónoma. Si falta un documento o se detecta una inconsistencia, el sistema intenta corregirla mediante nuevas comprobaciones o reajustando su análisis.
Solo en los casos en los que realmente se requiere intervención humana, el expediente se deriva a un profesional, acompañado de un resumen completo que identifica el problema y las acciones necesarias para resolverlo. Esto permite a los equipos centrarse en tareas de mayor valor añadido.
La propuesta de Maisa no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también refuerza el control del riesgo crediticio. Gracias a la evaluación continua, la trazabilidad de decisiones y la capacidad de análisis en tiempo real, las entidades financieras pueden tomar decisiones más rápidas sin perder rigor. Con esta solución, Maisa se posiciona como un actor clave en la transformación digital del sector financiero, impulsando un modelo más ágil, transparente y escalable para la concesión de créditos.
Maisa ha registrado un crecimiento del 400% y ha multiplicado por 5 su base de clientes en el último año, ampliando sus operaciones en Europa y EEUU.