23 Mar
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En la madrugada del sábado al domingo 29 de marzo, España entrará en el horario de verano adelantando los relojes una hora. Según los expertos de Somnigroup, este cambio no solo resta una hora de sueño, sino que altera la arquitectura del descanso durante los días posteriores, generando un efecto de 'jet lag' doméstico y afectando al rendimiento, el estado de ánimo y la salud cardiovascular.

Para combatir este desajuste circadiano, Somnigroup propone abordar el descanso como un proceso de recuperación activa. La clave para neutralizar el desfase horario reside en optimizar el ecosistema del descanso, asegurando que la interacción entre el colchón, el somier y la almohada funcione de forma óptima para acelerar la conciliación del sueño y maximizar la eficiencia de las horas descansadas.

“El adelanto de los relojes suele traducirse en una mayor dificultad para conciliar el sueño debido a la luz solar tardía y a un despertar forzado antes de completar los ciclos naturales. Cuando obligamos al cuerpo a despertar una hora antes de lo habitual, interrumpimos la última fase de sueño profundo, esencial para la recuperación. La consecuencia es un aumento de la irritabilidad y el cansancio acumulado. Para mitigar esto, la clave no es dormir más, sino dormir con una mayor calidad de descanso”, señalan los expertos de Somnigroup.

Al descansar, transitamos por varios ciclos de sueño y lo ideal es despertar en una fase de sueño ligero. Hacerlo en fase de sueño profundo puede provocar un "shock neurológico" y causar aturdimiento, mal humor y falta de concentración durante el día.

Claves para la correcta adaptación al nuevo horario

Desde Somnigroup proponen tres pilares fundamentales para minimizar el impacto del cambio de hora:

  • 1. Dormir en un equipo de descanso de calidad (colchón, somier y almohada): Un descanso de calidad es la mejor defensa frente al estrés horario. Un equipo de descanso adecuado no es un lujo, sino una herramienta de salud. Ha de estar compuesto por un colchón que ofrezca el soporte y el confort adecuados y reduzca los movimientos involuntarios por incomodidad, permitiendo que las horas de sueño sean de máxima eficiencia; un somier que combine el soporte y la correcta transpiración; y una almohada que se adapte a nuestra forma de dormir, manteniendo las vías respiratorias despejadas y relajando la zona cervical.
  • 2. Mantener las rutinas y horarios de sueño: Los expertos aconsejan mantener un horario fijo para acostarse y despertarse, incluso sin alterarlo en exceso los fines de semana, ya que ayuda a regular el reloj biológico y facilita la adaptación al nuevo horario evitando el estrés.
  • 3. Facilitar la sincronización lumínica: Al despertar, es vital exponerse a la luz natural de inmediato, siempre que sea posible, para 'resetear' el reloj interno. Por el contrario, dos horas antes de dormir, se deben atenuar las luces y evitar pantallas, compensando así el exceso de luz solar de las tardes de primavera. El principal reto es que, al anochecer más tarde, nuestro cerebro tarda más en segregar melatonina, lo que dificulta la conciliación del sueño a la hora habitual.

“El cambio de hora es el momento crítico del año para prestar atención a nuestra higiene del sueño. No se trata solo de dormir, sino de cómo el cuerpo se recupera física y mentalmente durante el descanso”, señalan desde Somnigroup. “Invertir en un sistema de descanso adaptado a nuestras necesidades fisiológicas es la forma más efectiva de cuidar de nuestra salud del sueño ante los cambios externos”. 

El cambio de hora se producirá este fin de semana: en la madrugada del sábado 28 al domingo 29 de marzo, los relojes se adelantarán de las 2.00 a las 3.00, perdiendo una hora de sueño.

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