Viajar con mascotas se ha consolidado como una de las principales tendencias en el turismo español. A las puertas de los principales desplazamientos de primavera y con la movilidad con animales cada vez más integrada en la vida cotidiana de los hogares, viajar con una mascota exige hoy más planificación que nunca. El contexto es claro: en España había 19.746.638 hogares a 1 de enero de 2026, 46.332 superior al trimestre previo. Más que una tendencia pasajera, se trata de una realidad social cada vez más visible, pero que obliga a los dueños a prestar atención a la documentación, la normativa y la seguridad durante los desplazamientos, en un marco normativo que se modifica a partir del 22 de abril.
En este escenario, desde Caservet, que forma parte de Helvetia Caser, señalan cuatro claves para garantizar un viaje seguro y adecuado tanto para la mascota como para su tutor.
Uno de los errores más frecuentes es no comprobar con suficiente antelación los requisitos sanitarios y de documentación exigidos en el lugar de destino, lo que puede provocar incidencias en la frontera o incluso impedir el desplazamiento. Por ello, antes de organizar el viaje, especialmente si se trata de viajes internacionales, es imprescindible asegurarse de que la mascota cuenta con toda la documentación necesaria y que cumple los requisitos sanitarios vigentes.
Entre los documentos más habituales requeridos dentro del marco europeo que regula los desplazamientos sin fines comerciales de animales de compañía se encuentran el pasaporte/cartilla, que requiere identificación mediante microchip, vacunación antirrábica y desparasitación interna y externa en vigor, un certificado sanitario oficial emitido por un veterinario en los días previos al viaje y un certificado de exportación (CEXGAN) gestionado junto a la colaboración de veterinario y ministerio. Dependiendo del destino, también pueden exigirse pruebas adicionales.
Por este motivo, se recomienda no dejar estas gestiones para el último momento. Especialmente cuando se trata del primer viaje de la mascota al extranjero, es aconsejable consultar con el veterinario con suficiente antelación para confirmar que la documentación, las vacunas y los tratamientos cumplen la normativa del país de destino y también los requisitos necesarios para el regreso.
2.-Adaptar el viaje al medio de transporte elegido
La planificación también debe adaptarse al medio de transporte elegido. Cada uno de ellos establece condiciones específicas que conviene conocer con antelación.
En caso del avión, las políticas pueden variar significativamente entre aerolíneas, tanto en lo relativo a la posibilidad de viajar en cabina como a los requisitos de peso, dimensiones o documentación. Por ello, es fundamental consultar previamente las condiciones de la compañía antes de organizar el viaje, ya que pueden existir limitaciones en el número de mascotas por vuelo o en las condiciones de transporte.
En tren, la movilidad con animales ha ganado opciones en los últimos años y generalmente se permite el transporte de animales de compañía en transportín (perros, gatos, hurones, hámsteres, cobayas, conejos y aves no de corral) y, en determinados casos, de perros de mayor tamaño bajo condiciones específicas. En el caso del AVE, por ejemplo, existen trayectos en los que se permite viajar con perros de hasta 40 kilos, siempre que cumplan requisitos específicos como el uso de bozal, correa no extensible y documentación en regla.
Por su parte, el coche sigue siendo la opción más flexible, aunque requiere garantizar que el animal viaje correctamente sujeto mediante sistemas como transportines, arneses o separadores. En trayectos largos, además, es aconsejable realizar paradas periódicas para su hidratación y descanso, así como evitar dejarlo solo en el interior del vehículo, especialmente en épocas de calor.
3.-Priorizar el bienestar del animal durante el trayecto
El bienestar del animal es un factor determinante en cualquier desplazamiento. Entre los principales riesgos asociados a los viajes se encuentran el estrés, los mareos o los golpes de calor, especialmente en trayectos prolongados.
Los expertos de la red de clínicas veterinarias de Caservet recomiendan acostumbrar al animal al transportín o a otros habitáculos específicos de transporte, con semanas de antelación mediante trayectos cortos, ya que la falta de adaptación puede generar situaciones de ansiedad durante el viaje.
"Es fundamental consultar con un veterinario con suficiente antelación antes de viajar para conocer los requisitos sanitarios y administrativos necesarios, tanto para la salida como para el regreso. Estas recomendaciones pueden variar en función del estado de salud del animal, su especie, el país de destino y la normativa vigente en cada momento”, señala Natalia Valladares Vázquez de la Torre, directora Médica de Caservet.
Para minimizar los riesgos durante el desplazamiento, es recomendable evitar comidas abundantes en las horas previas al viaje, asegurar una correcta hidratación y mantener una temperatura adecuada durante todo el trayecto. Asimismo, llevar objetos familiares, como su manta o juguete habitual, puede ayudar a reducir la ansiedad del animal en entornos desconocidos. En algunos casos, puede ser necesario el uso de feromonas, medicación para prevenir el estrés, las náuseas o los vómitos, por lo que nuevamente cobra especial importancia la planificación previa con el veterinario.
Se recomienda limitar la duración de los trayectos continuados siempre que sea posible y realizar paradas en viajes largos. En el caso de los gatos también es importante utilizar transportines seguros y bien ventilados, evitar sacarlos en lugares no controlados y mantener un ambiente tranquilo durante el viaje.
4.-Cuidar los detalles el día del desplazamiento
El día del viaje conviene adoptar ciertas precauciones para garantizar el bienestar del animal durante el trayecto. Siempre que sea posible, es recomendable optar por trayectos directos y evitar escalas, especialmente en desplazamientos largos. En las horas previas, se aconseja no alimentar al animal en exceso para prevenir mareos, aunque sí debe tener acceso a agua en todo momento.
En un contexto en el que las mascotas forman una parte cada vez más relevante a la hora de planificar los viajes, contar con asesoramiento veterinario especializado permite anticipar posibles incidencias y tomar decisiones informadas antes y durante el desplazamiento.
En este sentido, es importante disponer de soluciones que integren asesoramiento veterinario y cobertura de responsabilidad civil, especialmente en un entorno donde los desplazamientos incrementan la exposición a imprevistos. Para los tutores que viajan con sus mascotas, contar con el apoyo de la red de clínicas veterinarias de Caservet, que dispone de veterinarios especializados en viajes capaces de orientar sobre documentación, requisitos sanitarios y normativa según el destino, facilita la planificación y reduce posibles incidencias antes, durante y después del trayecto.