La investigadora Núria Casacuberta es la beneficiaria de la II Edición del Programa de Retorno del Talento que ha puesto en marcha la Fundación Ramón Areces. Esta ayuda le permitirá desarrollar sus trabajos sobre oceanografía durante los próximos cinco años en el Institut de Ciències del Mar de Barcelona del CSIC.
El objetivo del Programa es que investigadores ya consolidados en el extranjero puedan desarrollar un proyecto relevante durante un lustro y totalmente integrados en una Institución pública de investigación española.
Casacuberta, que procede de la Escuela Politécnica Federal de Suiza, centrará su investigación en las ‘Nuevas perspectivas en el estudio de cambios de circulación oceánica, utilizando trazadores radioactivos ambientales (NAUTILICA)’.
Licenciada y doctora en Ciencias Ambientales por la Universitat Autònoma de Barcelona, Núria Casacuberta es una apasionada por la exploración oceánica y por la aplicación de trazadores radiactivos para desentrañar los misterios de los océanos. Tras recibir diferentes becas que le ayudaron a profundizar en este campo, el gran avance en su carrera llegó con la concesión simultánea de una beca SFN Prima (del Ministerio de Ciencia Suiza), y una beca ERC Consolidator (del Consejo Europeo de Investigación), que le otorgaron el título de profesora dentro del Departamento de Ciencias del Sistema Ambiental en el ETHZ.
Ahora, gracias al Programa Retorno del Talento de la Fundación Ramón Areces, pretende estudiar los cambios temporales en la circulación oceánica, la ventilación, la exportación de agua dulce y la composición de las aguas profundas en los océanos Ártico y Atlántico, incluyendo su conexión con el Mar Mediterráneo. "Estas regiones son fundamentales para la Circulación Meridional del Océano Atlántico, uno de los principales motores de regulación climática global”, explica.
Su trabajo tiene como objetivo “repetir observaciones en ubicaciones estratégicas del Océano Ártico Central, el Estrecho de Fram, el Mar del Labrador, el Estrecho de Dinamarca y el Mar Mediterráneo Occidental, con el fin de añadir la dimensión temporal y entender mejor el papel de los océanos en el transporte de carbono antropogénico y en la regulación del clima”.
Adelanta Casacuberta que los resultados del proyecto resultarán en impactos científico-técnicos tales como la generación de datos observacionales que servirán para validar y optimizar los modelos climáticos. “Además, NAUTILICA tiene como objetivo catalizar avances en tecnologías de medida de átomos dentro de la comunidad científica española e internacional, fomentando colaboraciones interdisciplinarias y transferencias tecnológicas”, explica.
Con sus trabajos, Casacuberta también se propone ampliar la conciencia pública sobre la crisis climática e influir en las políticas públicas relacionadas con la mitigación y adaptación a los desafíos ambientales. Además, el estudio anticipa beneficios socioeconómicos como la creación de empleo y oportunidades de ingeniería derivadas de innovaciones tecnológicas en monitoreo y análisis ambiental.