21 Apr
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Los depósitos han vuelto al escaparate en 2026. La mejora de las rentabilidades —especialmente desde que comenzó la guerra en Irán— ha devuelto protagonismo a un producto que muchos ahorradores conservadores daban ya por amortizado. Aunque el Banco Central Europeo (BCE) mantiene los tipos de interés en el 2%, algunas entidades han empezado a anunciar ofertas que alcanzan el 3% TAE. 

Pero ahí conviene frenar un momento. Porque, en muchos casos, ese gancho no corresponde a un depósito a plazo fijo tradicional, sino a productos combinados o vinculados que exigen leer la letra pequeña con bastante más calma. Detrás de esas ofertas hay fórmulas que mezclan un plazo fijo con un fondo de inversión y que varias entidades están volviendo a impulsar sin explicar bien las cláusulas adicionales.

“El problema es que, aunque llevan la palabra depósito en el nombre, no funcionan como una imposición a plazo fijo y no encajan con lo que realmente busca quien quiere rentabilizar su dinero sin asumir riesgos”, explican desde el comparador financiero HelpMyCash. En el escaparate aparecen varios nombres. Self Bank, por ejemplo, ofrece un depósito a tres meses al 3% TAE y otro a 12 meses al 2,2% TAE, pero en ambos casos exige invertir al menos el 30% del importe en uno o varios fondos vinculados. En Arquia Banca también siguen presentes estas fórmulas, con productos como el Depósito Combinado y el Depósito Combinado Plus. Banco Mediolanum y la portuguesa BIG también mantienen este tipo de propuestas en su escaparate.

El reclamo comercial, dicen los expertos, suele estar muy claro. Lo que no siempre resulta igual de visible es el coste real del conjunto. “Muchas veces el gancho de la comunicación se centra en la rentabilidad del depósito, hasta el 3% TAE o más, mientras que la parte invertida en fondos y sus costes queda más escondida o requiere ir a documentación adicional para entender bien el conjunto”, explican los expertos del comparador financiero.

Y ése no es el único problema. Además de obligar a destinar una parte del ahorro a fondos de inversión, en muchos casos el cliente ni siquiera puede decidir libremente dónde colocar ese dinero. La entidad suele ofrecer una selección cerrada de fondos y el ahorrador tiene que escoger entre esas opciones, no entre todo el mercado. “Y ahí está una de las claves del producto: para el banco, el negocio no consiste solo en captar el dinero del depósito, sino también en dirigir parte de ese ahorro hacia vehículos por los que cobra comisiones”, puntualizan los analistas de HelpMyCash.

Ese punto no es menor. Si los fondos incluidos en esa selección tienen comisiones elevadas —algo frecuente, precisamente porque ahí está una parte del margen comercial de la entidad—, la rentabilidad real para el cliente puede resentirse con rapidez. Y si, además, el comportamiento del fondo es mediocre, el resultado final puede ser claramente peor de lo que sugería el reclamo inicial: lo que se gana con el gancho del depósito puede perderse después entre costes y una evolución discreta de la inversión.

A ello se suma un desajuste de plazos que conviene entender bien. Estos productos suelen presentarse con depósitos a corto o medio plazo —tres meses, un año—, una lógica que encaja con el ahorrador conservador. Pero la parte invertida en fondos, sobre todo si incluye renta variable, responde a una lógica muy distinta: necesita tiempo, a menudo más de diez años, para absorber la volatilidad y tener opciones reales de ofrecer un rendimiento razonable. “Quien se acerca a un depósito suele hacerlo buscando tres cosas muy simples: seguridad, previsibilidad y saber desde el primer día cuánto va a cobrar al vencimiento”, recuerdan desde HelpMyCash.

El caso del Deutsche Bank responde a una lógica algo distinta, pero apunta en la misma dirección: más rentabilidad a cambio de más condiciones. La entidad comercializa el Depósito Confianza DB a 12 meses al 2% TAE, que puede elevar la rentabilidad hasta el 3% TAE si se añade más vinculación como contratar un fondo de inversión (un 0,6% más), domiciliar la nómina (otro 0,2%) y usar la tarjeta (un 0,2% adicional) Algo parecido ocurre con Banca March, que también ha mejorado su depósito vinculado y puede llegar a ese mismo umbral si se cumplen determinados requisitos, entre ellos, contratar un fondo de inversión (un 0,5% más), domiciliar la nómina y usar Bizum (otro 0,25% por cada condición cumplida).

“Aquí no siempre hay una combinación directa con fondos, pero sí aparece la misma lógica comercial: más rentabilidad a cambio de contratar más productos, como un fondo de inversión, o asumir más complejidad”, insisten en HelpMyCash.

El problema de fondo es que estos productos no son depósitos al uso, aunque se presenten como tales. Su estructura combina dos piezas distintas: una parte del dinero sí se coloca en un depósito a plazo fijo tradicional, con una rentabilidad conocida de antemano y protegido por el Fondo de Garantía de Depósitos del país correspondiente; la otra se destina a un fondo de inversión, donde ya no hay capital garantizado y cuya evolución depende del mercado. No se trata, por tanto, de una fórmula puramente conservadora, sino de un híbrido que mezcla seguridad parcial con riesgo y añade costes que el ahorrador debe entender bien antes de contratar.

“Este tipo de productos combinados puede tener sentido para inversores que ya estén decididos a invertir en un fondo, siempre que ese fondo encaje con el riesgo que quieren asumir y con las comisiones que están dispuestos a pagar, y que además quieran aprovechar un depósito con una rentabilidad atractiva. Pero no al revés”, añaden.

Mejora la rentabilidad de los depósitos sin vinculación

Entonces, ¿qué puede hacer el ahorrador? La vuelta de estos productos no significa, ni mucho menos, que el ahorrador conservador se haya quedado sin alternativas. De hecho, en paralelo al regreso de los depósitos combinados, también han mejorado las rentabilidades de los depósitos tradicionales y sin vinculación.

Hoy ya se pueden encontrar en España ofertas de hasta el 2,5% TAE sin requisitos, como es el Depósito Flexible Avantio a 12 meses de Banca March. Y en bancos europeos contratables desde España a través de Raisin, la rentabilidad alcanza hasta el 2,74% TAE también a 12 meses. La diferencia es sencilla, pero importante: ahí el producto es lo que promete. Un depósito para quien quiere, simplemente, dejar su dinero en un lugar seguro y saber de antemano cuánto cobrará por ello.

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