04Mar

Un escenario extremo en el que los precios del petróleo se mantuvieran por encima de los 100$ por barril provocaría un nuevo repunte de la inflación mundial y probablemente obligaría a los bancos centrales a invertir su estrategia, pasando de la flexibilización monetaria a una restricción generalizada.

Miguel Ángel Valero

El 28 de febrero, EEUU e Israel llevaron a cabo ataques militares conjuntos contra Irán, después de que una semana de negociaciones para el cese en el desarrollo de armas nucleares por parte del país de los ayatolás en Suiza terminara sin acuerdo. El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, murió durante la operación y el ejército iraní respondió llevando a cabo ataques contra bases estadounidenses e israelíes en todo Oriente Medio. "Los inversores no esperaban una escalada tan rápida por parte de Estados Unidos, sino más bien una actuación militar quirúrgica como la que lanzó en Venezuela", señala un análisis de Ibercaja Gestión

Aunque la respuesta de Irán podría haber sido peor -de momento las principales plataformas energéticas no han sido atacadas-, la situación en la región es muy tensa. EEUU ya ha declarado que los ataques se prolongarán al menos una semana más. El escenario base por ahora contempla un mes. Trump no quiere una guerra larga, ni pretende entrar de forma terrestre en territorio iraní. La guerra se fraguará desde la distancia, con bombardeos, lanzamientos de misiles y operaciones de inteligencia. El objetivo es desgastar al régimen, no tanto para conseguir la liberación del pueblo iraní, sino con el objetivo de poner fin a los deseos nucleares de Irán.

La región de Irán es especialmente relevante para el comercio de petróleo. A través de sus costas, Irán es capaz de controlar el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 30% del comercio marítimo de crudo y el 20% del gas natural licuado del mundo. Aunque no se han producido ataques contra infraestructuras energéticas, los datos satelitales muestran una pausa en el tráfico de petroleros a través del estrecho de Ormuz desde el domingo 1 de marzo. El cese de los flujos a través del estrecho y el mayor riesgo de escasez de oferta ha hecho que el precio del barril brent se alce hasta los 80$/barril, un 26% de subida en el año.

Las guerras siempre deben analizarse desde un punto de vista de coste y beneficio, incluso si es Trump el que la inicia. Los beneficios que busca obtener EEUU -e Israel- con la guerra son terminar con el desarrollo de armas nucleares y misiles de largo alcance de Irán. Para EEUU, que la inestable Irán sea una potencia nuclear, supone una limitación en su dominio de Oriente Medio y, para Israel, una amenaza directa.

Teniendo claros los beneficios, debemos analizar los costes. Para Trump, la guerra tiene un coste electoral muy elevado. Las encuestas más recientes estiman que un 70% de los estadounidenses están en contra de la guerra, y el propio presidente prometió en campaña no adentrarse en ninguna. El coste electoral es un desincentivo claro, más teniendo en cuenta que en noviembre hay elecciones de medio mandato. Otros costes que asume EEUU al entrar en esta guerra son el efecto inflacionario que produce la subida en el precio del crudo y las caídas en Bolsa derivadas del aumento en la incertidumbre. Durante todo el mandato, Trump ha estado muy pendiente a los mercados y gran parte de sus decisiones geopolíticas -aranceles, Venezuela, Groenlandia y, ahora, Irán- se han llevado a cabo durante el fin de semana, con los mercados cerrados.

¿Qué debe ocurrir para que veamos el fin del conflicto? Lo trascendental para EEUU es asegurarse de que Irán no continúa con el desarrollo de armas nucleares. De conseguir eso, probablemente veamos una desescalada rápida. Irán no está en una posición de poder y con su líder supremo fuera de combate podría ceder.

"Teniendo en cuenta costes y beneficios prevemos un conflicto corto, que presumiblemente no se extenderá más allá de dos meses. A su vez, descartamos cualquier escenario de intervención terrestre por parte de EEUU y no creemos que la afectación a los mercados y cadenas de suministro sea excesiva", opinan en Ibercaja Gestión.

Para entender el potencial impacto económico de la guerra es clave entender cómo puede evolucionar el precio del crudo. Existen dos tipos de movimientos en el precio del crudo: 

  • los movimientos a corto plazo: que elevan el precio del crudo por incorporar los riesgos asociados con retrasos en el suministro, el encarecimiento en el coste del transporte y una prima por asegurarse el suministro; 
  • y los movimientos en el largo plazo: derivados de prolongados retrasos en el transporte o el daño causado en infraestructuras energéticas que reducen la oferta a medio plazo.

Por ahora, solo los primeros se estarían viendo materializados. Para que los fundamentales a largo plazo se vean alterados no basta con que el estrecho de Ormuz permanezca cerrado en la práctica unas pocas semanas. Una expectativa de cierre más larga, unida a daños físicos a infraestructuras críticas, o un conflicto interno en Irán que termine con gran parte de su capacidad de producción (3-4% de la oferta mundial), sí que generarían tensiones entre oferta y demanda estructurales.

Sin que los segundos movimientos se materialicen es poco probable que veamos el precio del barril brent alzarse por encima de los 85$/barril, ya que implicaría una prima sobre el precio de equilibrio estimado a dos años de más del 30%.El escenario actual de cierre práctico del estrecho de Ormuz podría ser parcialmente mitigado. Primero, porque recientemente, las exportaciones de la región se habían acelerado ante el riesgo inminente de una escalada, por lo que la cantidad de crudo en camino es más alta de lo normal. Segundo, porque Arabia Saudí cuenta con un baipás, con una capacidad de entre 5-7mb/d, lo que supone cerca de un 20-25% de la cantidad que pasa por el estrecho. Tercero, porque China, que es el mayor importador de la región, cuenta con reservas de crudo para más de 8 meses, y no se espera que vaya a añadir presión en los precios. Y, cuarto, porque la OPEP+ ha anunciado que incrementará la oferta en 206kb/d a partir de abril.

Todo ello, nos hace ser moderadamente positivos con la evolución del precio del crudo. Aunque es clave estar pendiente a la evolución de los hechos para determinar si el escenario base cambia.

Por otro lado, el principal canal de transmisión hacia la economía es sin duda la inflación. Se estima que un aumento del 10% en el precio del brent puede llegar a añadir entre 0,2 y 0,4 puntos a la inflación global. Sin embargo, la traslación no es igual para todos los países, siendo las economías importadoras -zona euro, Reino Unido, Japón o China- las más afectadas.

"No creemos que un incremento temporal en el precio fruto de una prima de riesgo genere grandes tensiones inflacionistas. Sin embargo, la incertidumbre puede hacer que los bancos centrales aplacen cualquier bajada de tipos hasta que se confirme si es un problema estructural. Manteniéndonos en el escenario base donde el barril brent no se va por encima de 85$, el impacto en la economía global se prevé manejable. Tan solo un escenario adverso con precios del crudo por encima de los 100$/barril podrían hacer saltar las alarmas y acrecentar el riesgo de contracción", insisten en la gestora de Ibercaja.

Sobre el impacto a corto plazo en los mercados:

  • Acciones: es de esperar que la reacción inmediata de la renta variable sea negativa bajo este tipo de eventos geopolíticos y posteriormente, dependerá de cómo va evolucionando la situación. En este sentido, la incertidumbre es elevada, pero lo normal es que los precios del crudo sean el principal elemento transmisor de los movimientos que se produzcan. En este contexto, los productores de energía están mejor protegidos que los consumidores de energía. Por tanto, a nivel sectorial, automoción, aerolíneas, transporte marítimo e industrias intensivas en combustibles serían las más afectadas en un entorno de costes energéticos elevados y disrupción logística. Por su parte, energía, defensa, ciberseguridad e infraestructuras críticas se beneficiarían de un aumento del gasto en resiliencia, defensa y seguridad. Mientras tanto, a nivel regional la renta variable europea estaría más expuesta a los shocks en los precios de la energía que la renta variable americana, debido a:
    • una mayor intensidad energética de la industria
    • y mayor dependencia en la importación de hidrocarburos. Esto también aplica a otras economías como la japonesa y a muchos países asiáticos dependientes de las importaciones de Oriente Medio
  • Bonos: el comportamiento de la renta fija soberana como activo refugio podría verse limitado, ya que las rentabilidades de los bonos podrían subir en el corto plazo como reacción a las expectativas de mayor inflación provocadas por el aumento de los precios energéticos, sobre todo si éste se percibe persistente. En este sentido, el papel tradicional de los bonos soberanos como activo refugio puede no resultar efectivo por la combinación de una prima por riesgo geopolítico y riesgo inflacionista persistente. Los bonos americanos tendrían un impacto negativo menor que los europeos y japoneses, dada la mayor independencia energética con la que cuenta EEUU.
  • Divisas: normalmente, cabría esperar que el dólar suba en un escenario inicial de aversión al riesgo, dada su histórica condición de activo refugio. Además, dado que EEUU es exportador neto de energía, podría beneficiarse si los precios de la energía subieran. Por esta misma razón, también podemos esperar que se fortalezcan las monedas de otros países exportadores de energía, como el dólar canadiense, el peso mexicano, la corona noruega y las monedas de Oriente Medio, aunque el efecto sobre estas últimas podría verse atenuado por la proximidad del conflicto.
  • Metales preciosos: tanto el oro como la plata deberían aprovecharse de su condición de activo refugio y verse beneficiados de un escenario como el actual. Su buen comportamiento durante los últimos doce meses responde, en parte, al incremento en el riesgo geopolítico y la fragmentación derivada de los aranceles. La guerra actual no hace más que poner de manifiesto el auge en la tensión en las relaciones entre las distintas potencias y refuerza la tesis del oro. Con la apreciación del oro, las mineras también saldrían beneficiadas de este shock geopolítico.

Coface: riesgo de estanflación en la economía mundial

La escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán está ejerciendo una presión extrema sobre los mercados energéticos. Aunque aún no se han registrado interrupciones importantes en el suministro, los riesgos que rodean al estrecho de Ormuz suponen una amenaza para la economía mundial si el conflicto continúa. "Un conflicto limitado a unos pocos días o semanas, el escenario más probable en la actualidad, debería tener un impacto limitado. Sin embargo, si el conflicto continuara, su impacto macroeconómico podría ser significativo y trascender la cuestión de los precios de la energía", avisa Ruben Nizard, director de Investigación Sectorial de Coface.

Los ataques marcan un importante punto de inflexión para los mercados energéticos. Al inicio de la jornada bursátil del lunes 2 de marzo, el Brent subió más de un 10 %, lo que refleja principalmente un aumento dela prima de riesgo geopolítico más que interrupciones inmediatas y concretas del suministro. Antes de esta escalada, los mercados petroleros registraban un amplio superávit. Laabundante oferta, impulsada por los productores no pertenecientes a la OPEP+ y la rápida reposición de existencias, mantenía los precios bajo presión (con una media de 68 libras por barril en 2025). El conflicto cambia las reglas del juego, reintroduciendo una incertidumbre extrema sobre la seguridad del suministro.

Las interrupciones actuales en el estrecho de Ormuz ya están provocando un aumento de los precios. La capacidad para sortear este estrecho es limitada e insuficiente para absorber una crisis importante. Las interrupciones prolongadas o repetidas podrían empujar al Brent a alcanzar los tres dígitos, con la posibilidad de superar el máximo de febrero de 2022 (122$/barril) o incluso el récord de 2008 (147$/barril).

Aunque Irán no es el principal productor de la región, una interrupción de su suministro tendría un impacto inmediato en unos mercados ya frágiles. Con más de 3 millones de barriles diarios producidos y casi 1,5 millones exportados, principalmente a China, una interrupción obligaría a los compradores, especialmente en Asia, a recurrir a alternativas más caras, lo que aumentaría la presión al alza sobre los precios del petróleo.

Más allá del suministro iraní o del posible cierre del estrecho de Ormuz, Irán también podría atacar las infraestructuras petroleras de otros países del Golfo. El impacto dependería entonces de la magnitud de los daños y la duración de la interrupción, en un contexto en el que la capacidad excedentaria de la OPEP+, de entre 4 y 5 millones de barriles diarios, sigue siendo limitada y concentrada, especialmente en Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, donde los flujos logísticos comerciales podríanverse interrumpidos.

Lo que está en juego va mucho más allá del mercado petrolero. El estrecho de Ormuz también es crucial para el transporte de gas natural licuado (GNL), fertilizantes, metales industriales (aluminio) y productos petroquímicos. Además, otros puntos estratégicos, como Bab el-Mandeb 1 o el canal de Suez, también podrían verse afectados en caso de una escalada regional. Esto podría aumentar los costes de transporte y las primas de los seguros marítimos.

Esta interrupción gradual de las cadenas de suministro plantea un riesgo creciente de escasez y presiones inflacionistas, especialmente para las economías más dependientes de las importaciones de energía.

Un escenario extremo en el que los precios del petróleo se mantuvieran por encima de los 100$ por barril provocaría un nuevo repunte de la inflación mundial y probablemente obligaría a los bancos centrales a invertir su estrategia, pasando de la flexibilización monetaria a una restricción generalizada. Un aumento prolongado de 15$ en los precios del crudo Brent podría reducir así el crecimiento mundial en alrededor de 0,2 punto y añadir casi 0,5 puntos porcentuales a la inflación. En tal contexto, el riesgo de estanflación —una combinación de crecimiento débil e inflación elevada— volvería a convertirse en una amenaza creíble para la economía mundial, con graves consecuencias para las empresas y el comercio.

Banca March

El conflicto es negativo para las bolsas globales, con las de EEUU las menos afectadas y las asiáticas siguen registrando el peor comportamiento, dado que sus economías son las más impactadas por el cierre del estrecho de Ormuz –ver sección de bolsa–.En el plano militar, los ataques estadounidenses e israelíes continúan centrados en desmantelar la capacidad de lanzamiento de misiles y drones. Además, se ha impedido la reunión de los 88 miembros de la Asamblea de Expertos, lo que retrasa el proceso de sucesión del líder supremo. Este movimiento busca que la ausencia de un liderazgo claro favorezca la caída del régimen. 

Por su parte, Irán sigue enviando misiles y drones a distintos países del Golfo y ha señalado que sus objetivos ya no se limitan a instalaciones militares, incrementando la presión sobre los aliados de EEUU en la región.

En paralelo, Trump ha ofrecido —sin detallar el procedimiento— un seguro para los barcos que cruzan el estrecho de Ormuz e incluso la posibilidad de establecer un servicio de escolta. No obstante, al no haberse asignado recursos ni desplegado capacidades operativas, el alivio no es inmediato y, en consecuencia, el bloqueo de facto persiste. China instó a las partes implicadas a no interrumpir el tránsito por Ormuz, lo que ha contribuido a moderar la tensión en los mercados energéticos, que se estabilizan y registran subidas moderadas. Mientras, Iraq ha comunicado una ralentización en su producción de crudo por la falta de cargueros disponibles.

"Mantenemos la atención en la evolución del conflicto y reiteramos que no se deben acelerar decisiones de inversión en el actual entorno de riesgo. Consideramos que nuestro posicionamiento estratégico sigue siendo adecuado y que los componentes defensivos —salud e infraestructuras— seguirán proporcionando soporte. Además, el dólar ha recuperado su papel como activo refugio, apreciándose en las últimas sesiones y sirviendo de protección a los inversores en euros", insisten en Banca March.

Trump amenaza a España

Por otra parte, Trump amenaza a España con “cortar toda relación” por negarle el uso de las bases militares de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz) para los ataques a Irán. Asegura que  ha dado orden al secretario del Tesoro, Scott Bessent, suspender las relaciones comerciales con España. Pedro Sánchez replica que la ofensiva constituía una actuación al margen del derecho internacional y aseguró que España dispone de los recursos necesarios para apoyar a los sectores que pudieran verse afectados y diversificar las cadenas de suministro.

En el comercio entre ambos países, el déficit comercial de bienes que España mantiene con EEUU se debe principalmente al importante peso de los bienes energéticos sobre nuestras importaciones: el país norteamericano nos provee el 17% del petróleo crudo y el 34% del gas natural. 

Trump también arremetió contra Reino Unido, por el mismo motivo, negarle el uso de sus bases para la ofensiva, aunque posteriormente, sí autorizó su uso defensivo. Otros aliados europeos que han permitido el uso de sus bases con fines estrictamente defensivos son Alemania, Francia y Portugal. 

23Feb

Se estima que la recaudación acumulada de los aranceles anulados por el Supremo es de unos 175.000 millones$, un 0,56% del PIB. Y que, si se tuvieran que devolver en su totalidad, supondría entre dos y tres décimas de PIB para este año.

Miguel Ángel Valero

El Tribunal Supremo de EEUU ha invalidado los aranceles impuestos por Trump bajo la legislación de Emergencia Nacional (IEEPA), lo que implica que alrededor del 60% de los ingresos recaudados en los ejercicios fiscales 2025 y 2026 deberán devolverse a las empresas. El órgano judicial dictaminó que la imposición de estos gravámenes excedía la autoridad legal del presidente, dado que su potestad corresponde al Congreso. 

Sin embargo, Trump dispone de otros mecanismos para reestablecer los gravámenes, aunque los procedimientos no serán inmediatos. Los aranceles anulados incluyen los denominados “recíprocos”, que fijaban tasas específicas por país (15% en el caso de la UE, 15% para Japón, etc.). Comprenden también el impuesto adicional del 30% a China y el 25% a los productos no USMCA de México y Canadá. En consecuencia, siguen vigentes únicamente los aranceles por producto (50% sobre acero, automóviles, cobre, entre otros) y el 20% a China en el Trump 1.0.

En respuesta al fallo del Tribunal Supremo, Trump ha amenazado con imponer un arancel global del 15%. Para ello, el mandatario cuenta con las siguientes vías legales:

  • La Sección 122: precisamente, permite aplicar una tasa máxima global del 15%, pero requiere la aprobación del Congreso y carácter temporal (5 meses), que deberá ir renovándose. Trump no tiene garantizados los apoyos de los legisladores, especialmente después de que seis republicanos de la Cámara votaran recientemente a favor de suspender los aranceles a Canadá.
  • La Sección 301: requiere de investigaciones a cada uno de los países sobre los que se aplique tarifas y que, aunque no será inmediato y llevará tiempo, se trata de un mecanismo estable que permitiría reestablecer los aranceles a los niveles de la semana pasada.

Con todo, se abren nuevas incertidumbres al quedar en el aire la aplicación de los acuerdos comerciales con los distintos países, confusión para las empresas –aunque en el corto plazo deberían beneficiarse de las devoluciones– y la reducción en los ingresos fiscales. Sin embargo, el fallo demuestra que prevalece la división de poderes en EEUU y el poder judicial continúa actuando como límite efectivo cuando un presidente rebasa el alcance de sus competencias o interpreta la ley en su propio beneficio.

El reciente fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos devuelve a primera línea la incertidumbre arancelaria y el mercado tratara de acomodarse a los próximos pasos de Trump. Existen otras herramientas legales que, si bien son menos flexibles y requerirán de más tiempo para implementarse, deberán permitir que la Casa Blanca recomponga los niveles de aranceles medios previos a la anulación de las tarifas bajo el paraguas de la IEEPA.

Ahora bien, también queda por ver las actuaciones de los demás países. El Parlamento Europeo ha suspendido la votación sobre el acuerdo arancelario entre EEUU y la UE tras el varapalo del Supremo a Trump ante la falta de claridad y de seguridad jurídica. 

Estas noticias impactan negativamente la credibilidad de las políticas económicas aplicadas por el ejecutivo de Trump y llegan justo unos días antes del discurso del presidente sobre el Estado de la Unión, que este año se celebrará el 24 de febrero.

Se estima que la recaudación acumulada de estos aranceles es de unos 175.000 millones$, un 0,56% del PIB. Y que, si se tuvieran que devolver en su totalidad, supondría entre dos y tres décimas de PIB para este año. Estas devoluciones de los aranceles conllevarían un incremento del déficit debido a la menor recaudación y podrían suponer un incremento del 9% de las necesidades de financiación (el déficit fiscal previsto para este año es de 1,853 billones$). 

Por tanto, hay efectos contrapuestos que en el corto plazo pueden  tensionar los tipos largos de las curvas por las mayores necesidades de financiación, mientras que sobre el dólar causaría algo de presión a la baja debido a la incertidumbre política. Frente a ello, menores aranceles y el mayor dinamismo económico serían factores más favorables a las empresas domésticas americanas de menor tamaño. 

Sin embargo, dado que se espera que este posible “reembolso” se vea compensado con otras herramientas recaudatorias, a medio plazo, tanto el impulso fiscal neto como los efectos sobre la financiación quedarían muy diluidos y por ello, no será un factor de cambio sobre la tendencia de fondo del mercado.

El otro foco de incertidumbre seguirá centrado en la geopolítica y en las negociaciones entre EEUU e Irán sobre su programa nuclear. Durante las últimas semanas, se registra una fuerte y creciente movilización de fuerzas militares estadounidenses en Oriente Medio, acumulando personal y medios no vistos desde la invasión de Irak en 2003. A medida que se acerca el final del plazo de 15 días dado por Trump a Irán para presentar propuestas que cumplan con sus demandas, crece la tensión y este jueves 26 de febrero se realizará una nueva ronda de conversaciones en Ginebra.

Ibercaja Gestión: las devoluciones van a ser un caos

Un análisis de Ibercaja Gestión señala que, entre los principales aranceles impuestos bajo la IEEPA y anulados por el Tribunal Supremo, se encuentran los aplicados sobre el fentanilo importado de China los fronterizos sobre Canadá/México, el  universal y los recíprocos. La decisión de la Corte Suprema afecta aproximadamente al 70% del total, ya que se mantienen los aranceles sectoriales de la sección 232 y los aranceles por prácticas comerciales desleales de la sección 301. Frente a la decisión judicial, Trump actuó de forma inminente, aplicando un nuevo arancel global del 10% a través de la sección 122, que posteriormente se elevó al 15% durante el fin de semana. 

La reacción de Trump no ha pillado por sorpresa a los inversores. El mercado ya tenía prácticamente descontado el revés del Supremo y, de paso, conocía de sobra los ases que Trump se guardaba bajo la manga para relevar los aranceles de la IEEPA. En este sentido, la reacción del mercado fue moderada: las acciones americanas subieron, los bonos del Tesoro bajaron, el dólar se debilitó y el oro subió, aunque los movimientos se limitaron a alrededor del 1 % o incluso menos. 

Además, bajo la nueva estructura, el cambio no es muy sustancial: se estima que lo realmente recaudado en diciembre pasaría de suponer un 9,4% del total de importaciones a un 8,8%, según J.P.Morgan Research; y, por otro lado, la Corte Suprema no se ha pronunciado acerca de los reembolsos de los aranceles recaudados mediante la IEEPA (unos 150.000 millones$).

En todo caso, la contramedida de Trump es temporal: bajo la sección 122, el presidente puede imponer aranceles del 15% durante solo 150 días a todos los países. No obstante, este período da margen al Gobierno para aplicar aranceles por otras vías -por ejemplo, las secciones 301/232, que requieren investigaciones-. Bajo el nuevo régimen de la Sección 122, el arancel medio ponderado de EEUU aplicando la distribución de importaciones de 2024 (sin efecto sustitución) se sitúa ahora en el 13,2% (al aplicar la tasa del 15%). Si la tasa se hubiera quedado en el 10% inicialmente anunciado por Trump, el arancel medio ponderado hubiera sido del 11,6%, y de no haberse anunciado ninguna contramedida sustitutoria, del 8,3%.

El análisis de los países más beneficiados es muy intuitivo: aquellos previamente más castigados por los aranceles IEEPA (China, Vietnam, Tailandia, India…) se benefician al ver reducidos sustancialmente sus aranceles respecto a los que tenían antes de la sentencia. Por el contrario, los países que gozaban de acuerdos más favorables (con tasas inferiores al 15%) son ahora los más perjudicados, al perder su previa ventaja competitiva frente al resto.

La resolución del Tribunal Supremo tiene carácter retroactivo al invalidar los aranceles cobrados, pero no ordena explícitamente su devolución. La responsabilidad recae ahora en el Tribunal de Comercio Internacional de EE. UU. En este sentido, ahora los analistas esperan que las devoluciones se produzcan, pero que el proceso sea un “caos”. El escenario base actual contempla que cada empresa debe hacer su propia reclamación y demostrar los pagos soportados por aranceles en los últimos meses que tienen que ver con la IEEPA. Se estima que la recaudación por aranceles establecidos mediante la IEEPA desde el 2 de abril ha ascendido a unos 150.000 millones$, que puede ser la cantidad máxima que podrían reclamar las compañías, pero es probable que las devoluciones terminen siendo algo menores. 

Debido a la complejidad del proceso, lo más probable es que empecemos a ver las devoluciones a partir del segundo semestre de 2026.El impacto en los mercados de las devoluciones es positivo y se interpreta como un nuevo estímulo fiscal, aunque sin carácter recurrente. Para la renta variable podría tener un impacto especialmente relevante en compañías importadoras de bienes de consumo como ropa, juguetes y equipamiento. La medida, sin embargo, no tendrá impacto en importadores de bienes sujetos a aranceles que no entran en la IEEPA. Es el caso de sectores como autos, metales o industrias pesadas.

Para la sostenibilidad de la deuda americana y el dólar el efecto es dañino, pero no despierta alarmas. Por ponerlo en contexto, los 130.000 millones-140.000 millones$ que pueden verse en devoluciones suponen un 8% del déficit anual estimado para 2026 (1,8 billones$) y un 0,5% de la deuda total de EEUU (37 billones$37tn). Por este motivo, hemos tenido un fin de semana tranquilo, donde la rentabilidad del bono a 10 años apenas se ha movido y el dólar no se ha depreciado significativamente.

En este sentido, la reacción del mercado fue moderada: las acciones americanas subieron, los bonos del Tesoro bajaron, el dólar se debilitó y el oro subió, aunque los movimientos se limitaron a alrededor del 1 % o incluso menos.

Además, bajo la nueva estructura, el cambio no es muy sustancial: se estima que lo realmente recaudado en diciembre pasaría de suponer un 9,4% del total de importaciones a un 8,8% (J.P. Morgan Research); y, por otro lado, la Corte Suprema no se ha pronunciado acerca de los reembolsos de los aranceles recaudados mediante la IEEPA (~$150Bn). En todo caso, la contramedida de Trump es temporal: bajo la sección 122, el presidente puede imponer aranceles del 15% durante solo 150 días a todos los países. No obstante, este período da margen al Gobierno para aplicar aranceles por otras vías -por ejemplo, las secciones 301/232, que requieren investigaciones-.
 Escenarios: ¿Cuál será el plan B de Trump?Bajo el nuevo régimen de la Sección 122, el arancel medio ponderado de EE. UU. aplicando la distribución de importaciones de 2024 (es decir, sin efecto sustitución) se sitúa ahora en el 13,2% (al aplicar la tasa del 15%). Si la tasa se hubiera quedado en el 10% inicialmente anunciado por Trump, el arancel medio ponderado hubiera sido del 11,6%, y de no haberse anunciado ninguna contramedida sustitutoria, del 8,3%. 
En este sentido, la reacción del mercado fue moderada: las acciones americanas subieron, los bonos del Tesoro bajaron, el dólar se debilitó y el oro subió, aunque los movimientos se limitaron a alrededor del 1 % o incluso menos.

Además, bajo la nueva estructura, el cambio no es muy sustancial: se estima que lo realmente recaudado en diciembre pasaría de suponer un 9,4% del total de importaciones a un 8,8% (J.P. Morgan Research); y, por otro lado, la Corte Suprema no se ha pronunciado acerca de los reembolsos de los aranceles recaudados mediante la IEEPA (~$150Bn). En todo caso, la contramedida de Trump es temporal: bajo la sección 122, el presidente puede imponer aranceles del 15% durante solo 150 días a todos los países. No obstante, este período da margen al Gobierno para aplicar aranceles por otras vías -por ejemplo, las secciones 301/232, que requieren investigaciones-.
 Escenarios: ¿Cuál será el plan B de Trump?Bajo el nuevo régimen de la Sección 122, el arancel medio ponderado de EE. UU. aplicando la distribución de importaciones de 2024 (es decir, sin efecto sustitución) se sitúa ahora en el 13,2% (al aplicar la tasa del 15%). Si la tasa se hubiera quedado en el 10% inicialmente anunciado por Trump, el arancel medio ponderado hubiera sido del 11,6%, y de no haberse anunciado ninguna contramedida sustitutoria, del 8,3%. 

Ebury:  El dólar cae tras la declaración de ilegalidad de los aranceles de Trump

El repunte provisional del dólar se revirtió de forma abrupta durante el fin de semana, después de que el Supremo declarara ilegales la mayoría de los aranceles impuestos por el presidente Trump. Éste respondió rápidamente imponiendo un arancel global del 15% por un periodo de hasta 150 días, esta vez bajo un fundamento legal diferente y posiblemente más sólido. Aun así, la política comercial estadounidense se ha sumido, por el momento, en un caos aún mayor. Los mercados bursátiles reaccionaron con notable calma, lo que sugiere que el fallo ya estaba en gran medida descontado en los precios. Los bonos, en cambio, cayeron ante la preocupación de que la pérdida de ingresos arancelarios empeore el panorama fiscal de EEUU. En cualquier caso, ninguno de los movimientos fue especialmente pronunciado, ya que los inversores apuestan a que Trump encontrará vías legales para eludir la sentencia. 

Los riesgos políticos vuelven a copar la atención de los mercados de divisas. Además del fallo judicial y la respuesta de Trump, la creciente probabilidad de un ataque estadounidense contra Irán centrará el foco de los inversores esta semana. Se trata de una semana muy tranquila en el plano macroeconómico, con apenas noticias relevantes esperadas en las principales economías. Al margen de los titulares sobre Irán y los aranceles, será, en cambio, una semana inusualmente cargada de intervenciones de banqueros centrales, incluyendo a la Fed, el BCE y el Banco de Inglaterra. 

  • EUR. La semana pasada, los índices PMI de actividad empresarial de febrero para la zona euro sorprendieron ligeramente al alza, lo que indica que la economía del bloque continúa creciendo a un ritmo sólido, aunque sin ser especialmente acelerado. Otra señal en la misma dirección es la encuesta sobre salarios negociados en la zona euro del 4º trimestre, que mostró un repunte en los aumentos salariales hasta una tasa anualizada cercana al 3%. Aunque los rumores de la semana pasada acerca de una posible salida anticipada de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, han ensombrecido la senda de los tipos de interés, la ausencia de una figura clara como posible sucesor ha limitado, por ahora, el impacto en la moneda común. Durante el fin de semana, las noticias sobre los aranceles han eclipsado todo lo demás, ya que el Parlamento Europeo ha decidido suspender las negociaciones sobre el tratado comercial con EEUU hasta que se aclare el caos en la política comercial estadounidense. La reacción inicial de parte del mercado ha sido comprar euros, lo que refuerza la consolidación de la moneda común como refugio seguro frente a la inestabilidad provocada por EEUU.
  • USD. Las noticias macroeconómicas y políticas quedaron eclipsadas por la decisión sobre los aranceles del viernes, pero la mayoría de los datos publicados la semana pasada respaldan la postura de los 'hawksde la Reserva Federal. Los pedidos de bienes duraderos, los datos sobre vivienda y las solicitudes semanales de subsidio por desempleo resultaron mejores de lo esperado. Además, las actas de la última reunión de la Fed fueron notablemente hawkish y sugieren que varios miembros del FOMC están empezando a considerar subidas de tipos de interés. Por muy moderado que intente mostrarse el nuevo presidente, Warsh, le resultará difícil convencer al resto de los miembros con derecho a voto de relajar los tipos. El nuevo caos arancelario ocupa ahora el primer plano, pero ni los datos de la economía estadounidense ni las comunicaciones de la Fed parecen compatibles con un ciclo significativo de recortes de tipos. La fuerte revisión a la baja del viernes de la estimación del PIB del cuarto trimestre (del 4,4 % inicial al 1,4 % anualizado) representa una clara ruptura con esta narrativa, pero los inversores la han ignorado en gran medida por la antigüedad de los datos. 
  • GBP. Las noticias económicas procedentes del Reino Unido la semana pasada arrojaron señales mixtas para la libra esterlina. Por un lado, la actividad económica parece resistir con bastante solidez: las ventas minoristas registraron en enero su mayor aumento interanual en casi cuatro años, y el índice PMI compuesto de actividad empresarial sorprendió al alza. Estos datos han reducido ligeramente las expectativas del mercado respecto a recortes de tipos por parte del Banco de Inglaterra. Sin embargo, la última caída de la inflación y los nuevos indicios de debilidad en el mercado laboral apuntan a que una reducción de tipos en marzo sigue siendo el escenario más probable, y los mercados de swaps ya lo descuentan en torno al 80%. Aunque la mejora en el desempeño de la economía británica podría respaldar a la libra a corto plazo, creemos que este efecto quedará eclipsado por los riesgos políticos, ya que el futuro del primer ministro Starmer continúa siendo incierto. Las importantes elecciones parciales del jueves en Gorton y Denton probablemente resultarán reveladoras, dado que parece probable que el Partido Laborista pierda el escaño frente al Partido Verde o el Partido Reformista. 

UBS: el no del Supremo a los aranceles favorece a la renta variable

Por su parte, el UBS CIO Daily resalta que el Supremo falló en contra de la Administración Trump por 6 votos a 3, al considerar que el uso de la IEEPA para imponer aranceles es ilegal. Y destaca las siguientes implicaciones de esta decisión:

  • El impacto macroeconómico dependerá probablemente de la respuesta de la Administración.
  • El tipo arancelario efectivo medio en EE.UU. descenderá al 10–15% este año.
  • El fallo sobre la IEEPA también puede tener implicaciones para los 'acuerdos' alcanzados con otros socios comerciales.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: "En conjunto, la decisión sobre los aranceles no altera nuestra visión positiva sobre los mercados financieros. La decisión es ligeramente favorable para la renta variable en la medida en que una menor tasa arancelaria mejora el poder adquisitivo de los hogares, limita las preocupaciones sobre la inflación y respalda nuevos recortes de tipos por parte de la Fed".

Evli se apunta a la Gran Rotación

La gestora nórdica Evli opina que la renta variable global ha consolidado en 2026 un cambio de tendencia. Desde el apetito por acciones tecnológicas de EEUU y por los metales que dominaron en 2025 y años anteriores, hacia el atractivo de los sectores cíclicos y la inversión value. El sentimiento positivo y optimista con el que los mercados han comenzado el año podría derivar en alguna corrección en el primer trimestre, aunque los fundamentales apoyan este cambio de tendencia, gracias a la aceleración del ciclo a nivel global. 

Claves del inicio del año en renta variable:

  • Los indicadores económicos apuntan a una aceleración del repunte cíclico en las principales regiones, sobre todo en Asia, donde es especialmente robusto. Europa y EEUU también han fortalecido su actividad económica, lo que respalda la rotación hacia inversiones cíclicas y de estilo value. Todo ello supone un cambio profundo respecto al crecimiento en los últimos años, liderado por el sector tecnológico.
  • Fortaleza y volatilidad en los metales. Enero empezó con alzas del precio del oro, plata y metales industriales, un síntoma tanto de la recuperación del ciclo como de las preocupaciones por la inflación. Sin embargo, una posible sobrecompra a corto plazo provocó caídas en los precios, aunque los fundamentales siguen siendo favorables con visión a largo plazo.
  • Impulso de la rotación hacia otros sectores. En el mes de enero, las temáticas hacia las que se produjo la rotación en los mercados se reforzaron. Las acciones de compañías fuera de EEUU siguieron superando a las de éste,  el estilo value amplió sus ganancias frente al growth y las industrias tradicionales lideraron los beneficios. El liderazgo del mercado ha cambiado, según Evli, porque se ha alejado de las grandes tecnológicas USA que dominaron el mercado en los años anteriores.
  • EEUU: La Tecnología da paso a la Energía, Materiales e Industriales. Las ganancias fueron modestas, quedando el mercado de EEUU rezagado respecto al resto de zonas geográficas. Los sectores de Tecnología y Finanzas registraron caídas, y los inversores se alejaron de las empresas growth más caras. El mejor sector fue Energía junto a otros sectores value como Materiales e Industriales. Ha habido una ampliación de sectores lideres, aunque a costa de la tecnología. 
  • Europa: Aprovecha el momentum y el potencial de la inversión value. Los buenos rendimientos de 2025 en los mercados europeos continuaron en enero. La Tecnología se comportó a contracorriente de la tendencia global, gracias a las compañías de semiconductores. Industriales y Materiales, se beneficiaron del gasto en infraestructura en Alemania y del posicionamiento anticipado para la reconstrucción de Ucrania. El mercado europeo fue impulsado tanto por el momentum como por el estilo value, superando con claridad las estrategias growth y quality.
  • Mercados emergentes: La debilidad del dólar y las valoraciones impulsan las subidas en Asia. Los mercados asiáticos fueron los más alcistas, gracias a la recuperación del ciclo y la alta rotación huyendo de acciones EEUU caras. La debilidad del dólar y las valoraciones cada vez más atractivas apuntalaron también su liderazgo. Por sectores, Tecnología y Materiales fueron los destacados, así como las acciones de estilo Value.
  • Posible correcctión y oportunidades por temáticas. Los expertos de la gestora nórdica Evli indican que, pese a que los mercados de renta variable comenzaron 2026 en positivo, es probable una corrección en el primer trimestre. Sin embargo, la recuperación del ciclo es sólida, y propicia las temáticas de inversión Value. En este entorno, las temáticas de inversión con mayor potencial son las siguientes:
    • Inversión Value en Europa: Small caps, mid caps y bancos que aportan propuestas de valor convincentes.
    • Defensa en Europa: Sigue siendo relevante por el aumento del gasto en defensa en países de la OTAN.
    • Reconstrucción de Ucrania: Los planes de reconstrucción están sobre la mesa, y las  empresas europeas están posicionándose para aprovechar las oportunidades.
    • Manufactura y recursos: Sectores tradicionales que siguen siendo atractivos, especialmente Manufactura y empresas de recursos que se benefician del repunte cíclico.
    • Energía y materiales: Electrificación, infraestructura para IA y desarrollo de infraestructuras en Alemania, se han convertido en oportunidades para invertir. 
  • Principales riesgos en 2026:
    • Incertidumbre política y regulatoria. Las políticas del gobierno de EEUU y las tensiones geopolíticas son uno de los mayores riesgos para la renta variable. El episodio de Groenlandia demostró con qué rapidez se puede crear un riesgo político. El inicio del fin de la excepcionalidad de Estados Unidos en los mercados financieros, que comenzó hace un año, parece continuar en 2026.

    • Vulnerabilidad del dólar y de la tecnología estadounidense. Persisten riesgos a la baja para el dólar y para las empresas tecnológicas de EEUU, que parecen vulnerables a corto plazo. La sobreinversión en IA y los riesgos de disrupción en el sector del software, refuerzan la incertidumbre.

    • Inflación y rentabilidad de los bonos. Dado el vigor cíclico de la economía de Estados Unidos, los riesgos inflacionarios podrían resurgir en 2026. Por ello, hace falta vigilar los rendimientos de los bonos, especialmente el dek Treasury a 10 años, porque un repunte podría suponer otro riesgo para las empresas de crecimiento. Brecha en valoraciónLas temáticas de inversión con potencial continúan alejadas de Estados Unidos, dado el nivel extremadamente alto en valoraciones de la renta variable USA. La brecha de valoración entre Estados Unidos y el resto sigue siendo amplia, lo que impulsa la rotación. 

Conclusión: Se consolida la tendencia de rotación a value, cíclicos y mercados no EEUU. La tendencia iniciada en 2025 de rotación hacia compañías no tecnológicas fuera de EEUU, temáticas de valor, y sectores cíclicos, se ha consolidado, según los expertos de Evli Esto refuerza la necesidad de diversificar entre geografías, estilos y sectores.

Pese a la probabilidad de una corrección, los fundamentales que apoyan esta tendencia siguen siendo sólidos, gracias a la ampliación de la recuperación económica global, las valoraciones atractivas fuera de Estados Unidos, y la fortaleza en industrias tradicionales. 

Evli sugiere a los inversores que se apoyen en las temáticas ganadoras: bancos europeos, defensa, reconstrucción de Ucrania, industriales e infraestructura, y oportunidades relacionadas con recursos. Y también, que estén atentos a los riesgos. 2026 va a ser un año para diversificar entre los nuevos líderes del mercado que han sustituido a la tecnología en EEUU.

06Feb

""En el caso de apostar por una recuperación del sector creemos que hay que ser muy selectivo en la elección de valores. Pese a la tendencia bajista, todavía existen modelos de negocio resistentes, cuyos fundamentales no se ven tan impactados por la disrupción de la IA", señalan en Ibercaja Gestión.

Miguel Ángel Valero

Toda disrupción tecnológica termina produciendo cambios en la forma en la que vivimos y trabajamos. Como en todo proceso de cambio, aparecen modelos de negocio ganadores, que impulsan la nueva tecnología y se aprovechan de ella para crecer, y perdedores, que terminan desapareciendo o pasando a un segundo plano. En este sentido, la inteligencia artificial (IA) y el desarrollo de agentes está impulsando una narrativa que prevé el fin de los negocios de servicios de Software (SaaS), destaca un análisis de Ibercaja Gestión.

La creciente penetración de la IA, su continua mejora y la previsión de que sea capaz de reemplazar a un elevado número de trabajadores ha provocado un cambio en las expectativas de los inversores. La preocupación se ha acrecentado en los últimos seis meses, provocando grandes caídas en buena parte de los valores cotizados que cuentan con un modelo de negocio centrado en el SaaS.

Los inversores que tienen una visión negativa del sector cuentan con múltiples argumentos que la avalan. En 2024 el sector ha pasado de vivir en un entorno con incontables vientos de cola (nula competencia, expectativa de bajadas de tipos de interés, elevados márgenes e inversores centrados en el largo plazo) a un escenario completamente opuesto, con expectativas de entrada de nuevos competidores, necesidad de sacrificar márgenes para competir con la IA y un cambio en las expectativas de los inversores acerca del valor terminal.

Todo esto se ha visto reflejado en cifras de crecimiento de los ingresos por debajo de lo habitual, con escasas revisiones y una compresión en el múltiplo derivada de la menor seguridad y visibilidad en el crecimiento de los ingresos y la estabilidad de los márgenes.

La lista de riesgos antes no contemplados -ya sea por su baja probabilidad de producirse o porque no existían-,es material. El inversor no solo tiene la obligación de conocerlos, sino que además debe contar con una respuesta definida ante ellos. Dentro de esta lista se incluye:

  • La diferenciación de las plataformas tiende a cero, con aceleración en la tendencia de que toda plataforma es capaz de ofrecer múltiples soluciones.
  • Las empresas que nacen en este nuevo ecosistema con IA ofrecerán un valor enorme a precios más bajos, reduciendo la cuota de mercado de los SaaS actuales.
  • A medida que los agentes de IA realizan más trabajos, el modelo de ingresos basado en el cobro por licencia/trabajador pierde atractivo.
  • Los SaaS actuales se enfrentan a complejidades para evolucionar a un modelo de ingresos distinto y su adopción de la IA es más lenta.
  • Los márgenes se deterioran por una degradación en el poder de fijación de precios y por el mayor coste computacional que necesitan los agentes.
  • El coste de adquisición de los clientes (CAC) se incrementará por un cambio en los usos de internet, a medida que crece el uso de los LLM.

El mercado es un agregador de expectativas que pone en precio los riesgos al alza y a la baja de forma veloz. De este modo, la negatividad de los inversores se ha trasladado a una caída de los múltiplos de valoración. La valoración por múltiplos suele ser el reflejo de dos factores:

  • las expectativas acerca de la capacidad decrecimiento
  • y la incertidumbre -o el riesgo- a la que se expone el inversor.

La compresión actual del múltiplo promedio de las compañías del sector refleja los riesgos. En los últimos meses, se ha producido una convergencia entre el múltiplo del promedio de las compañías de SaaS y el resto del índice SPX. En el gráfico se observa como el SaaS ha vuelto a su promedio histórico de x24 veces los beneficios de los próximos 12 meses, mientras que el mercado en su conjunto se encuentra en máximos, cotizando a x21 veces.

El cambio de narrativa ha afectado negativamente a las empresas de SaaS, pero ha fortalecido las valoraciones del sector de semiconductores. Históricamente el sector del software ha cotizado con una prima de valoración frente a los semiconductores, por las mayores fortalezas y expectativas de crecimiento. Desde el lanzamiento de Chat GPT, esta prima ha pasado a ser negativa y se encuentra en mínimos de los últimos 20 años.

"Es pronto para ver una recuperación, pero buen momento para tomar posiciones en compañías sólidas cuyos fundamentales no se han visto tan deteriorados. Tras las caídas experimentadas durante los últimos meses muchos inversores se preguntan si hemos tocado mínimos. Por valoraciones ya hemos visto que los niveles actuales son atractivos, pero también es cierto que el paradigma actual es diferente. Por ahora, es difícil saber si estamos ante una equivocación del mercado en la valoración o ante una trampa de valor. El sentimiento de los inversores se mantiene en mínimos, pero un cambio de narrativa -como el que vimos con Google a mediados de 2025- podría resultar en una revalorización rápida de estas compañías", explican en Ibercaja Gestión.

"En el caso de apostar por una recuperación del sector creemos que hay que ser muy selectivo en la elección de valores. Pese a la tendencia bajista, todavía existen modelos de negocio resistentes, cuyos fundamentales no se ven tan impactados por la disrupción de la IA. En este sentido, creemos que tiene más sentido analizar las empresas desde una visión bottom-up (de la micro a la macro) para llegar a detectar las oportunidades. Ante la amenaza actual, preferimos estar expuestos a esos SaaS que se dirigen a sectores regulados, con un alto coste de error para el cliente y con un ciclo de adopción largo. Estas características aumentan la defensividad delos negocios y ralentizan una posible caída en las ventas. Por otro lado, preferimos aquellos Software con una complejidad técnica elevada, que ofrecen beneficios de estar integrados en una única plataforma y tienen la propiedad de los datos", concluyen.

Banca March: la  IA como motor de crecimiento económico

Los avances tecnológicos son una fuente de disrupción, pero también el principal motor del crecimiento económico. Así ocurrió durante la revolución industrial, la electrificación de los años 20 – llegando al 68% de los hogares estadounidenses en tan solo una década–, o el desarrollo de internet, periodos en los que la enorme inversión supuso un destacado impulso de la productividad. A pesar de las fortísimas inversiones que actualmente se están llevando a cabo, equivalentes a un 7% del PIB norteamericano, "no nos encontramos en niveles desproporcionados si tenemos en cuenta la tendencia histórica de inversión en tecnología e I+D. De hecho, la variación de la inversión como porcentaje del PIB fue mucho mayor en otros ciclos previos de progreso tecnológico, como la minería en Australia a comienzos del milenio (+5,1 puntos desde 2005 a 2012), o el petróleo en EE.UU. en los 70’ (+1,5 puntos)", señala el House View de Banca March.

Hoy en día, la inversión agregada supone un 27% del flujo de caja mientras que, en el año 2000, llegó a alcanzar el 90%. Es fundamental tener en cuenta que las actuales inversiones se están abordando con mucha menos deuda que en el pasado. Dentro de los hiperescaladores –grandes proveedores globales de servicios y computación en la nube– hay compañías como Alphabet que, aunque están destinando a inversión la mitad de su flujo de caja, no tienen deuda neta. Otros, como Microsoft, Meta o incluso Amazon, tienen una deuda neta contenida respecto a sus beneficios que se sitúa ampliamente por debajo de las 1,6x del promedio de compañías que componen el S&P 500.

En cualquier caso, por más que se vayan a extender las inversiones en IA y que la deuda esté contenida, la visión de los expertos de Banca March para 2026 es que hay que continuar “ampliando el espectro de inversión”. No debemos limitarnos exclusivamente a los hiperescaladores, los desarrolladores de código o a las compañías de semiconductores porque la ola de destrucción creativa generará ganadores adicionales en esta revolución tecnológica. 

Como ejemplo, los centros de datos necesarios para ofrecer más capacidad de computación necesitarán grandes redes de conexión, compañías de infraestructuras, energía y agua. Simplemente por tener una referencia del tipo de cambio al que nos enfrentamos, la demanda de electricidad para abastecer a los centros de datos en EE.UU. en el año 2030 supondrá un 20% del total estadounidense y a nivel mundial alcanzará consumos equivalentes a los que actualmente soporta la India –tercer mayor consumidor del mundo con más de 1.500 millones de habitantes–. En conclusión, la evidencia es clara: la inversión asociada a la ola tecnológica, lejos de agotarse, está entrando en una frase más profunda y transversal con implicaciones estructurales para un número creciente de sectores. 

Tras los resultados presentados por Amazon el 5 de febrero, es evidente que las grandes tecnológicas volverán a acelerar su inversión en centros de datos e inteligencia artificial en 2026. En esta ocasión, el gigante del comercio electrónico anticipó que destinará 200.000 millones$ a infraestructura de centros de datos, chips y equipamiento, abarcando no solo proyectos vinculados con la IA, sino también otras áreas como su división aeroespacial o la robótica aplicada a la logística. La compañía espera que este esfuerzo inversor le permita consolidar su liderazgo en el mercado de servicios en la nube a través de Amazon Web Services (AWS), cuyos ingresos crecieron un 24%, el mayor avance de los últimos tres años.

Al igual que los directivos de Microsoft y Alphabet, el CEO Andy Jassy considera que el actual escenario representa una oportunidad excepcional y observa una demanda de capacidad computacional que continúa estando por encima de la oferta disponible. Este contexto explica el incremento de la inversión en un 50% con respecto al año anterior.

Si agregamos las inversiones previstas para este ejercicio por los cinco principales hiperescaladores —Meta, Amazon, Alphabet, Microsoft y Oracle—, la cifra asciende a 670.000 millones$, frente a los algo más de 500.000 millones estimados antes de las presentaciones de resultados. En definitiva, el volumen de inversión sigue creciendo ante una demanda de computación que no da muestras de desaceleración. Las grandes tecnológicas mantienen una estrategia alineada y un objetivo claro: no quedarse atrás en el desarrollo, despliegue y soporte de la inteligencia artificial. Sin embargo, el mercado sigue escéptico en la capacidad de rentabilizar estas inversiones y continuó castigando al sector tecnológico. 

The Trader: la IA ya no es Software, es infraestructura

En el Foro de Davos se dijo en voz alta algo que los mercados empiezan a asumir en silencio: la IA ya no es Sofware, la IA es infraestructura. La inteligencia artificial no es una moda tecnológica, sino el mayor despliegue de infraestructuras de la historia moderna. La frase la pronunciaba el CEO de Nvidia, Jensen Huang, quien puso cifra al fenómeno: 85 billones$ en 15 años destinados a energía, chips, centros de datos y fábricas de IA. No lo hizo como previsión o visión futurista, sino como confirmación de lo que ya está en marcha. El mercado reaccionó con fuerza porque esta vez el relato es tangible.

La IA no empieza en una app ni en un modelo matemático. Empieza mucho antes:

  • Energía y generación eléctrica
  • Redes y capacidad de transporte
  • Chips y fabricación avanzada
  • Centros de datos, suelo, refrigeración
  • Infraestructura cloud
  • Y solo al final, la capa de aplicaciones

Cuando todo ese 'pastel de capas' tiene que construirse y operarse, lo que aparece no es un ciclo tecnológico, sino un cambio de régimen económico. Si el capital sigue comprometiéndose a esta escala, la IA deja de ser una historia de productividad digital y pasa a convertirse en infraestructura básica, al nivel de la electricidad, las carreteras o las telecomunicaciones.

Este despliegue, explicaban en el Foro de Davos, no destruye empleo: elimina tareas. La IA libera tiempo y amplía capacidades en sanidad, industria o servicios financieros, desplazando el trabajo desde la ejecución mecánica hacia el propósito, o dicho de otro modo, la automatización libera tiempo para que las personas hagan mejor aquello que realmente aporta valor.

Este despliegue está teniendo, además, una consecuencia poco comentada: la IA está impulsando una reindustrialización silenciosa. La demanda ya no es solo de ingenieros de software, es de electricistas, técnicos de redes, obreros de construcción, fontaneros, diseñadores industriales, arquitectos y operadores de centros de datos entre otros. La economía digital vuelve a necesitar mundo físico. Y eso explica por qué los grandes inversores no están tratando este momento como una burbuja, sino como una fase larga, desigual y estructural de construcción.

Si hay una idea clave que se repite en todo el discurso del Foro de Davos es que el mayor beneficio económico llegará en la capa de aplicaciones: sanidad, industria, servicios financieros, logística, robótica, educación, donde por primera vez los modelos son lo suficientemente buenos como para construir negocios encima. No es casualidad que el capital riesgo esté fluyendo de forma masiva hacia empresas nativas de IA.

"La pregunta incómoda hoy no es si hay una burbuja. La pregunta es otra: ¿y si el riesgo es quedarse fuera de la mayor inversión estructural de las próximas décadas? Nadie duda de si cambiará el mundo. Eso ya está ocurriendo. Lo que ahora inquieta a los expertos el momento en el que una tecnología deja de ser una herramienta y se convierte en infraestructura (como la energía o las finanzas), también se convierte en poder. Y el poder, si no se regula, no desaparece: se concentra", señala en The Trader  el analista Pablo Gil

Mustafa Suleyman: una ola de poder sin precedentes

En The Coming Wave, la Ola que viene, Mustafa Suleyman, cofundador de DeepMind, aborda el gran dilema tecnológico del siglo XXI: la inteligencia artificial y la biología sintética avanzan más rápido que nuestra capacidad para gobernarlas. El libro publicado por Debate sostiene que no estamos ante una innovación más, sino ante una ola de poder sin precedentes, comparable a la Revolución Industrial, pero mucho más rápida y difícil de contener. La tecnología ya no solo impulsa productividad: redistribuye poder, amplificando lo que individuos, empresas y Estados pueden hacer.

Suleyman no adopta un tono apocalíptico ni optimista. Reconoce el enorme potencial económico y social de la IA, pero advierte que, sin reglas claras, coordinación global y responsabilidad institucional, el riesgo no es el colapso tecnológico, sino la desestabilización política, económica y social. Es un libro incómodo con una conclusión clave, la ola no se puede detener, pero sí gobernarse. 

Morgan Stanley: las empresas británicas han  perdido el 8% del empleo por la IA

En este sentido, el Reino Unido se ha convertido en el primer gran laboratorio donde la inteligencia artificial empieza a mostrar su cara más incómoda. No por falta de avances tecnológicos, sino por la velocidad a la que esos avances se están traduciendo en destrucción neta de empleo.

Según un estudio de Morgan Stanley, las empresas británicas han registrado en los últimos doce meses una pérdida neta de empleo del 8% atribuible directamente a la adopción de IA. Es la cifra más elevada entre las principales economías desarrolladas y duplica la media internacional. Alemania, EEUU, Japón o Australia están lejos de ese impacto.

Lo llamativo es que el problema no es la productividad. Las empresas británicas que han incorporado IA reconocen mejoras medias del 11,5%, prácticamente idénticas a las observadas en EEUU. La diferencia está en la reacción empresarial. Mientras en EEUU la ganancia de eficiencia se ha acompañado de creación de nuevos puestos, en Reino Unido se ha optado por recortar plantilla o no reemplazar vacantes.

Este fenómeno no llega en un buen momento. La economía británica ya venía lastrada por bajo crecimiento, costes laborales al alza, subidas del salario mínimo y mayores cotizaciones sociales. El resultado es un mercado laboral tensionado, con despidos al ritmo más rápido desde 2020 y una tasa de paro en máximos de casi cinco años.

La IA está afectando especialmente a empleos de 'cuello blanco' y perfiles cualificados. Desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, las vacantes en ocupaciones expuestas a la automatización (desarrolladores, consultores, servicios profesionales o IT) han caído un 37%, frente a un 26% en el resto de los sectores. No hablamos de trabajos precarios, sino de la base tradicional de la clase media urbana.

El impacto es aún más duro entre los jóvenes. Muchos de los puestos recortados son empleos de entrada, aquellos que permiten acumular experiencia y progresar dentro de una empresa. La tasa de paro juvenil ha subido hasta el 13,7%, el nivel más alto desde la pandemia, y crece más rápido que el desempleo general. La IA está cerrando la puerta de acceso antes incluso de que los trabajadores puedan demostrar su valor.

La paradoja es evidente. Instituciones como el Banco de Inglaterra y la oficina presupuestaria británica señalan que la IA podría elevar el crecimiento de la productividad hasta 0,8 puntos en la próxima década, mejorando el nivel de vida y las cuentas públicas. El potencial está ahí. El problema es el reparto de sus beneficios… y de sus costes.

El caso británico es una advertencia para Europa. La IA no destruye empleo por sí sola. Lo hace cuando se introduce en economías con bajo crecimiento, márgenes estrechos y empresas más preocupadas por sobrevivir que por reinventar su modelo productivo. Si la eficiencia solo sirve para recortar costes y no para crear nuevas oportunidades, la tecnología deja de ser progreso y se convierte en un acelerador de desigualdad. La pregunta ya no es si la IA cambiará el mercado laboral, sino qué países sabrán convertirla en crecimiento inclusivo y cuáles pagarán el precio de hacerlo mal y deprisa.

investing.com: Amazon deberá hacer más hincapié en la eficiencia

Thomas Monteiro, analista senior en investing.com, señala: "Los últimos resultados financieros de Amazon ponen de relieve la rapidez con la que el ciclo de inversión en IA está poniendo a prueba los balances de las grandes empresas tecnológicas. Si bien la decepcionante reacción general del mercado no es una sorpresa en sí misma, especialmente en un mercado que se ha mostrado implacable con los grandes errores tecnológicos, el alcance de las pérdidas en ambos lados del balance sin duda es motivo de alarma".

Para Amazon, este trimestre deja claro que la escala de la IA ya no es una cuestión de ambición, sino de resistencia del balance. Por un lado, la combinación del debilitamiento de la demanda de los consumidores, principalmente en los segmentos de ingresos bajos y medios, y las presiones sobre los precios derivadas de las continuas repercusiones de los aranceles ha creado una situación difícil para el negocio tradicional de Amazon de cara al resto de 2026, especialmente en lo que respecta a los márgenes.

Por otro lado, los continuos retos competitivos en el ámbito de la nube, observados a lo largo de esta temporada de resultados, están empezando a sembrar dudas sobre la suposición del mercado de que Amazon podrá seguir ampliando masivamente el crecimiento de AWS gracias a unos vientos favorables en gran medida incrementales. Aunque la trayectoria a largo plazo sigue siendo alcista para AWS, estas cifras indican que la empresa tendrá que realizar un gran gasto en infraestructura. 

Mantener un crecimiento trimestral del 20% no será barato. A medida que la competencia sigue aumentando tanto el CapEx como el OpEx, duplicando lo que ahora parece ser un ciclo sostenido de inflación a largo plazo de la infraestructura de IA en lugar de una fase de aceleración temporal, la capacidad de generar un flujo de caja libre creciente a partir de ofertas ya monetizadas y operativas se ha convertido en el campo de batalla clave para las grandes tecnológicas. "En este contexto, es posible que Amazon tenga que hacer mayor hincapié en la eficiencia. También es posible que tenga que recurrir a sus sustanciales reservas de efectivo más pronto que tarde", añade.

UBS: las tendencias estructurales de la IA siguen intactas

El UBS CIO Daily subraya que la volatilidad del mercado no descarrila las tendencias estructurales: "Los inversores que se centran en los movimientos de valores individuales pueden sentirse inquietos ante la avalancha de resultados empresariales publicada en los últimos días. Creemos que esta volatilidad en el comportamiento de las acciones pone de relieve la necesidad de diversificación. Igualmente importante es que los detalles de estos resultados recientes sugieren que las tendencias estructurales de la inteligencia artificial, el envejecimiento demográfico y la electrificación siguen intactas. Seguimos esperando que la innovación transformacional sea un motor clave de la rentabilidad de los mercados de renta variable en los próximos años":

  • Los mercados están premiando a las compañías que pueden demostrar beneficios financieros tangibles derivados de la IA.
  • Los productos y servicios que favorecen vidas más largas, más sanas y más activas deberían beneficiarse de los cambios demográficos globales.
  • El aumento de la demanda mundial de energía y de infraestructuras de red debería impulsar un gasto sostenido.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: "Mantenemos la visión de que los cambios estructurales en la IA, las infraestructuras energéticas y la atención sanitaria transformarán industrias y ampliarán los beneficios globales, y esperamos que las oportunidades alineadas con estas temáticas ofrezcan un crecimiento estructural sólido y duradero, que vaya mucho más allá de la volatilidad de corto plazo de los mercados".

04Feb

En la reunión de mañana del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo nadie espera cambios, más allá del enfoque "reunión a reunión, dependiente de los datos”.

Miguel Ángel Valero

Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, descarta sorpresas en lo que a movimientos de tipos se refiere en la primera reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) de este año: "El mercado, y nosotros coincidimos, da por hecho que la facilidad de deposito seguirá en el 2%, y que no veremos cambios en todo el 2026".

Tampoco se esperan novedades en cuanto al enfoque que plantee su presidenta, Christine Lagarde, y que seguirá siendo 'data dependent'. En materia de crecimiento la Eurozona sigue avanzando, y el apoyo fiscal aleman deberia favorecer esa tendencia, pero los fundamentales todavia son frágiles. Por el lado de los precios, es cierto que la inflacion general se mantienen por debajo del 2%,  pero la subyacente se sitúa por encima y los salarios siguen siendo elevados, lo que da argumentos al BCE para ser prudente.

La fortaleza del euro con respecto al dólar que estamos viendo en las últimas semanas está empezando a generar ruido sobre el efecto que puede tener sobre los precios, "pero es pronto todavía para llevar al Banco Central a tomar medidas en ese sentido. No obstante, es cierto, que si la tendencia continúa podría afectar a la política monetaria de cara a la segunda parte del año, no sería descartable que sea un tema que surja en la reunión de este jueves".

Con estos mimbres, la opción de “esperar y ver” que está llevando a cabo el BCE parece ser la más lógica en un entorno donde las incertidumbres geopolíticas están lejos de desaparecer y pueden seguir condicionando el sentimiento de mercado.

Ebury: la fortaleza del euro siembra dudas

"El repunte del euro puede haber sobresaltado a algunos miembros del BCE. Es poco probable que el BCE modifique su política monetaria en el corto plazo, pero la fortaleza del euro ha sembrado dudas sobre la dirección del próximo movimiento de tipos", aporta un análisis de Ebury.

Las últimas noticias económicas de la zona euro han confirmado, en términos generales, que la economía tiene un pulso palpable y que está creciendo en línea con su potencial o cerca de él. Los PMI han bajado desde sus máximos recientes, situándose en 51,5 a finales de año. Mientras tanto, el crecimiento sorprendió al alza en el cuarto trimestre(+0,3 % intertrimestral), con Alemania, España e Italia emitiendo señales alentadoras. Existe la esperanza de que el estímulo fiscal alemán dé un nuevo impulso a la mayor economía de la zona euro, pero es probable que las tensiones comerciales globales y algunos problemas estructurales lastren la actividad.

El panorama inflacionario apunta a unas presiones sobre los precios, en gran medida, contenidas. De hecho, el riesgo de que la inflación se sitúe por debajo del objetivo parece haber aumentado tras la rápida apreciación del euro. El efecto de transmisión de dicha apreciación no es tan elevado como en otras economías de peso, como es el caso de Suiza, pero un euro más fuerte podría reducir los precios de las importaciones de forma considerable. Además, también afectaría negativamente a la competitividad de las exportaciones europeas, que son sumamente importantes para la Unión. 

En este contexto, los mercados, que hace tan solo unas semanas se inclinaban por una subida de tipos, ahora estiman que existe una probabilidad del 25% de que se produzca un recorte antes de finales de año.

Algunos miembros del BCE han abordado el tema del tipo de cambio, lo que sugiere que una facción del Consejo de Gobierno está siguiendo de cerca su evolución. La semana pasada, el gobernador del Banco Central de Francia, François Villeroy de Galhau, declaró que el tipo de cambio será uno de los factores que orientarán la política monetaria del BCE. El gobernador del Banco Central de Austria, Martin Kocher, afirmó que, si el euro se sigue apreciando, en algún momento podría ser necesario adoptar medidas en el ámbito de la política monetaria. Estos comentarios se suman a los realizados el año pasado por el vicepresidente de Luis de Guindos, quien señaló que la cota de 1,2 podría ser el límite de tolerancia del banco. 

Aunque es probable que se muestre reservada, las reflexiones de la presidenta Lagarde sobre la apreciación del euro serán uno de los aspectos clave a seguir en la reunión del jueves. "No esperamos declaraciones contundentes, pero sí que será muy relevante la medida en la que se reconozca la importancia de la cuestión. Por lo demás, creemos que las comunicaciones serán muy parecidas a las de diciembre. Seguramente, la presidenta Lagarde resaltará que la política monetaria está en un 'buen lugar'. La principal diferencia con respecto a la anterior reunión es que no habrá nuevas proyecciones económicas, ya que se publicarán el mes que viene. Por lo tanto, nada nuevo bajo el sol", concluyen en Ebury.

Pictet: una apreciación del euro del 10% puede reducir la inflación un 0,6%

Por su parte, la economista para Europa en Pictet WM, Nadia Gharb, también se centra en la apreciación del euro. Los datos macroeconómicos han estado en general en línea con las previsiones del BCE de diciembre, sin cambios significativos. Es probable que su presidenta Lagarde reitere que la política monetaria actual es adecuada.  Tampoco espera cambios en la reunión, con el tipo de interés de depósitos bancarios en el 2% y enfoque "reunión a reunión, dependiente de los datos”. De hecho, a lo largo de 2026 el BCE puede mantener la tasa de depósitos bancarios en el 2% actual con la inflación en 1,8 %.

La cuestión más relevante es el posible obstáculo para la política monetaria de la apreciación del euro frente al dólar. Puede llegar a reforzar el argumento de mayor flexibilización monetaria. De momento, desde la reunión de diciembre el euro se ha apreciado alrededor del 1% frente al dólar. Martin Kocher, gobernador del banco central austríaco, ha señalado que una apreciación persistente y significativa puede tener implicaciones para las perspectivas de inflación y justificar una respuesta de política monetaria.  Lagarde puede reiterar que el BCE no se fija en un tipo de cambio del euro aunque lo tenga en cuenta al evaluar las perspectivas de inflación e implicaciones de política monetaria.

Las estimaciones basadas en modelos del propio BCE sugieren que una apreciación de 10% nominal del euro puede reducir la inflación en torno a 0,6% en aproximadamente un año. Si el sigue fortaleciéndose para la reunión del 19 de marzo, cuando el BCE presente proyecciones macroeconómicas actualizadas, puede provocar revisiones a la baja de las perspectivas de inflación, que en diciembre estaban en 1,9 % para 2026 y 1,8 % para 2027, en ambos casos ya por debajo del objetivo de 2 %

"Nuestra previsión de crecimiento de PIB en la Eurozona en 2026 es 1,3%. A ello debe contribuir el masivo plan fiscal alemán centrado en infraestructura y defensa, que debe compensar la consolidación en Italia, España y Francia -en este último puede ser menor por su incertidumbre política-", vaticina.

Efectivamente, Alemania puede impulsar el crecimiento de su PIB a cerca de 1 % tras dos años de contracción y uno de crecimiento débil. Además, con la presión de EEUU hay voluntad de avanzar en el mercado único en la UE. Hay que tener en cuenta que las barreras entre economías tienen impacto mucho más negativo que el aumento de aranceles de EE. UU. Por eso la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y el exprimer ministro italiano Enrico Letta han fijado 2028 como fecha clave para el mercado único, sobre todo en energía, finanzas y telecomunicaciones.

En España el crecimiento en 2026 puede ser 2,2 %, por encima de la media de 1,3 % de la euro zona, con algo más de inflación, 2% y menos déficit fiscal, 2,3 %. Se debe al turismo, dinámica del mercado laboral, sector inmobiliario y menor exposición a aranceles. Además, España está en transformación estructural, con servicios de más valor añadido, como actividades financieras, seguros, y comunicación.

Columbia Threadneedle: el euro sube por las dudas sobre la Fed

Gary Smith, Head de EMEA Client Portfolio Manager Fixed Income en Columbia Threadneedle Investments, también espera que el BCE mantenga los tipos de interés sin cambios, por quinta reunión consecutiva, a pesar de que el euro ha alcanzado recientemente los 1,2$, su nivel más alto en cuatro años y medio. La apreciación de la moneda única podría reabrir el debate sobre un posible recorte del tipo de depósito, actualmente situado en el 2%, aunque ese movimiento no se contemplaría hasta más adelante en el año. "No obstante, conviene subrayar que la fortaleza del euro se debe en gran medida a un debilitamiento generalizado del dólar estadounidense, motivado por cuestiones como la preocupación sobre la futura independencia de la Reserva Federal. Cabe señalar que, aunque un euro más fuerte supone un desafío para las industrias exportadoras, también impulsa el poder adquisitivo de los hogares", señala.

DWS: la fortaleza del euro no cambia la narrativa de la política monetaria

Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS, discrepa de sus colegas y defiende que la fortaleza del euro no cambia la narrativa de la política monetaria: "No es probable que cambie su comunicación en materia de política monetaria, especialmente porque, en el actual entorno de incertidumbre política, la dependencia de los datos sigue siendo el principio rector clave". 

Entre los temas probables de la reunión se incluyen la incertidumbre en la política comercial, la renovada apreciación del euro y la esperada caída de la inflación de enero por debajo del umbral del 2%. El euro se apreció un 7,6% el año pasado en términos ponderados por comercio, y esto ya ha sido incorporado en las proyecciones de crecimiento e inflación del BCE. En consecuencia, pese a la fortaleza reciente del euro, no existe necesidad de que el BCE ajuste su orientación de política monetaria. 

Los indicadores de sentimiento, como el índice de gestores de compras (PMI), se mantienen por encima de 50, y los mercados laborales siguen estables. Se espera que los recortes de tasas del BCE den un nuevo impulso al sector de la construcción este año. Además, Alemania está incrementando de forma significativa la inversión pública. Por lo tanto, el entorno económico tendría que cambiar de manera sustancial para que el BCE abandone su evaluación de que “estamos en una buena posición”.

La inflación de la zona euro cayó al 1,7% en enero de 2026, su nivel más bajo desde septiembre de 2024. Además, la inflación subyacente también bajó ligeramente hasta el 2,2%, lo que ofrece nuevas pruebas de que las presiones sobre los precios están disminuyendo. Es probable que estas cifras confirmen la opinión del BCE en la reunión de mañana de que la política monetaria se encuentra en una buena situación.
La caída de la inflación general se debió en gran medida al fuerte descenso de los precios de la energía, que bajaron un 4,1%. Por el contrario, la inflación de los alimentos se mantuvo estable, con un aumento de los precios del 2,7%. Los alimentos no procesados registraron el mayor aumento, con un incremento del 4,4%. Esto supone el tercer aumento mensual consecutivo y probablemente refuerce una queja habitual de los consumidores: que los productos básicos cotidianos siguen encareciéndose incluso cuando la inflación general se modera.

También hubo noticias positivas en el sector servicios, donde la inflación se moderó hasta el 3,2%, la primera desaceleración en cuatro meses. Por su parte, los precios de los bienes de consumo registraron un ligero aumento del 0,4%. En los próximos meses, es probable que la apreciación del euro y los descuentos en los precios de las importaciones chinas contribuyan a la tendencia desinflacionista de los precios de los bienes.

En general, las cifras de hoy confirman la política monetaria del BCE. Parece que el típico efecto enero —el aumento de los precios al comienzo del año— ha sido más débil que en los últimos años. En los próximos meses, es probable que la inflación de los servicios se modere aún más a medida que se enfríe el crecimiento de los salarios. Aunque la inflación puede caer temporalmente por debajo del objetivo del 2,0 %, la economía sigue siendo resistente, como muestran los datos del PIB del cuarto trimestre de 2025. "En este contexto, esperamos que los tipos de interés oficiales se mantengan sin cambios este año", concluye la experta de DWS.
 

02Feb

Su nombramiento como sustituto de Jerome Powell también puede servir para calmar los temores sobre la independencia de la Fed, dado que en el pasado ha sido un firme defensor de la autonomía del banco central.

Miguel Ángel Valero

El viernes 30 de enero se dio a conocer al candidato para presidir la Reserva Federal tras el vencimiento del mandato de Jerome Powell: Kevin Warsh. Figura conocida en los círculos académicos del banco central, exmiembro del Comité de la Fed y actualmente consejero independiente de UPS, presenta un perfil institucional y, en los últimos tiempos, favorable a unos tipos de interés más reducidos. No obstante, se posiciona como un aspirante crítico con la política monetaria actual, especialmente en lo relativo al uso intensivo del balance como herramienta de actuación. La reacción del mercado fue favorable para el dólar, pero adversa para los activos de riesgo, en particular para los metales preciosos, que cayeron con intensidad tras conocerse la noticia.

Todavía no se conocen las fechas para que el Senado y el Committee on Banking, Housing and Urban Affairs evalúen su candidatura. Pero sigue la espada de Damocles del senador republicano Thom Tillis, que ha dejado de manera meridianamente clara su intención de bloquear cualquier candidatura hasta que concluya la investigación del Departamento de Justicia sobre Powell. Sin su apoyo, es difícil que un aspirante supere el primer filtro necesario para ser sometido a votación en el pleno.

Ibercaja: con Trump el dólar se ha depreciado el 13.4%

El dólar viene siendo centro de debate en cualquier toma de decisión de inversión desde que Trump tomó posesión el 20 de enero de 2025. Desde entonces, el dólar se ha depreciado frente al euro un 13,4% y frente el índice DXY lo ha hecho un 10,6%. La debilitación del dólar hasta ahora no ha sido casual, y ha respondido a múltiples factores, según un análisis de Ibercaja Gestión

  • nos encontramos en un entorno procíclico, decrecimiento, y en estos entornos los inversores no necesitan refugiarse en dólar; 
  • el riesgo geopolítico pone en duda su valor como activo refugio, las sanciones a Rusia son un claro ejemplo; 
  • y el debate sobre el sustituto de Jerome Powell como presidente de la Fed ha puesto en duda la independencia de la autoridad monetaria. 

Aun así, desde julio, el dólar había conseguido estabilizarse en un rango de 1,15-1,17 EUR/USD. Sin embargo, en la última semana, la estabilidad se ha roto y el dólar ha tocado niveles de 1,2EUR/USD. El viernes 30 de enero, el dólar se debilitó frente al yen tras conocerse que la FED de Nueva York había realizado 'rate checks' a través del Tesoro. Un 'rate check' consiste en hacer una petición simultánea de un tipo de cambio a distintos agentes del mercado, sin llegar a realizar una transacción. No supone una intervención directa en el mercado, pero manda un mensaje a los inversores, que incorporan a sus expectativas y termina trasladándose al precio del tipo de cambio. 

Los inversores ahora interpretan que el Tesoro de EEUU está dispuesto a mantener un yen más fuerte -debilitando así el dólar- si es necesario. Las autoridades de EEUU llevan sin intervenir en el mercado de divisas de forma unilateral desde 1995, y solo lo han hecho de forma coordinada tres veces desde 1998. Realizar 'rate checks' no se considera una intervención, pero confirma la mayor predisposición de esta Administración a realizar una gestión del tipo de cambio más activa.

La justificación a este movimiento es que el Tesoro ha intentado una actuación conjunta con el Banco de Japón. De no haber actuado, la tendencia bajista del yen hubiese obligado al Banco de Japón a vender dólares y, por lo tanto, bonos de EEUU. para mantener el tipo de cambio, tensionando la curva americana. Pese a esto, hay otras teorías, ya que la actuación va en línea con la política arancelaria del gobierno, que trata de forzar una reindustrialización de la economía americana. Con un dólar débil, la industria se fortalece y los ajustes en la balanza comercial son más sencillos. 

Pese a que no creemos que un dólar débil 'per se sea' el objetivo de Trump, el presidente se ha mostrado “cómodo” con los niveles actuales del EUR/USD. Lo que sí que está claro es que la probabilidad de que veamos una intervención crece, y el umbral dónde podemos esperar que esta se produzca está más cerca de lo que creíamos. Por tanto, como los inversores tienen esto en cuenta, lo que se deriva es una depreciación del dólar.

La depreciación del dólar frente al yen se ha trasladado al resto de divisas de forma parecida. El hecho de que se haya producido un evento como este afecta a todo el mercado de divisas y el contagio ha sido inmediato. El índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a una cesta ponderada por las seis principales divisas de los socios de EE. UU., ha caído un -2,1% en la última semana.

Los inversores llevan tiempo exigiendo una mayor compensación por riesgo para mantener dólares, lo que se ha traducido en una fuerte depreciación de la divisa en los últimos doce meses. El dólar lleva  meses manteniendo una prima de riesgo negativa, cotizando a un valor menor al que el diferencial de tipos de interés frente a otras divisas nos indica. Durante los últimos diez días, hemos visto como esta prima de riesgo negativa se ensanchaba, reflejando la pérdida de confianza y las expectativas de depreciación de los inversores.

La devaluación del dólar es un fenómeno estructural que, ahora, se ha visto impulsado por una actuación aparentemente puntual, pero que podría responder a una voluntad política de la actual Administración. No obstante, la velocidad de los movimientos no gusta dentro del Gobierno americano y Bessent, secretario del Tesoro, ya salió a calmar a los mercados el miércoles: “EEUU siempre tiene una política de dólar fuerte”; y descartó una intervención inminente en el cruce contra el yen. En el corto plazo, debería de encontrar soporte por debajo del 1,2, aunque si lo rompe, en el medio plazo el siguiente objetivo podría estar en torno al 1,22-1,23 (máximos de 2021).

"Hay que vigilar la exposición excesiva del dólar en las carteras (teniendo en cuenta todas las inversiones), y tratar de diversificar hacia otros mercados para reducirla. Un dólar débil, no obstante, es bueno para la evolución de los resultados empresariales americanos (y malo paras las europeas); y puede afectar al comportamiento relativo de las Bolsas", subrayan en Ibercaja Gestión.

Ebury: Trump sugiere un dólar débil

El Análisis del Mercado de Divisas de Ebury destaca que el dólar cerró la semana pasada prácticamente sin cambios, aunque tras unas sesiones extraordinariamente agitadas y volátiles en los mercados de divisas. El dólar sufrió un duro golpe a principios de semana, cayendo a su nivel más bajo desde principios de 2022, debido a la naturaleza errática de Trump y algunos comentarios suyos que parecían insinuar la búsqueda de un dólar débil. Sin embargo, el dólar se recuperó en la segunda mitad de la semana, impulsado por la candidatura de Warsh a la Fed,las declaraciones 'hawkish' del FOMC y las palabras del secretario del Tesoro, Scott Bessent, defendiendo una política de dólarfuerte.

A finales de esta semana, las reuniones de algunos bancos centrales desviarán temporalmente la atención de EEUU. Tanto el BCE como el Banco de Inglaterra mantendrán los tipos de interés intactos el jueves, aunque el mercado estará muy pendiente del segundo por si detecta indicios sobre la próxima bajada de tipos. 

"El Gobierno estadounidense entra en un cierre parcial, pero no esperamos que esto tenga un impacto en los mercados, sobre todo porque no creemos que se vaya a prolongar mucho tiempo", precisan en Ebury. El informe de nóminas no agrícolas estadounidenses correspondiente a enero se publicará el viernes, según lo previsto.

  • EUR: Consideramos que la subida del EUR/USD por encima de la cota de 1,2 fue excesiva, sobre todo teniendo en cuenta las declaraciones de Scott Bessent. No obstante, las cifras del PIB de la zona euro del cuarto trimestre (un crecimiento intertrimestral del 0,3 %) refuerzan nuestra opinión de que la moneda única está bien posicionada para 2026, sobre todo porque aún no se ha visto el impacto completo del paquete fiscal alemán. Se espera que el BCE mantenga los tipos sin cambios el jueves y que la presidenta Lagarde vuelva a afirmar que la política monetaria se encuentra en una "buena posición" y que apenas existe apetito para continuar relajando los tipos. El mercado seguirá con atención sus comentarios sobre la reciente apreciación del euro, pero no creemos que vaya a intentar provocar caídas de la moneda única en este momento.
  • USD: El nombramiento de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal parece haber contribuido a frenar la caída del dólar. Aunque Warsh se ha alineado recientemente con Trump abogando por bajadas de los tipos de interés, el hecho de que se le considerara un 'halcón' durante su etapa como gobernador implica que probablemente sea un presidente menos dovish de lo que podrían haber sido Hassett y Reider. Su nombramiento también puede servir para calmar los temores sobre la independencia de la Fed, dado que en el pasado ha sido un firme defensor de la autonomía del banco central. Realmente, toda elección del presidente Trump se iba a considerar políticamente sesgada, pero consideramos que el nombramiento de Warsh es el menor de todos los males. Será interesante ver si el dólar sigue ganando terreno esta semana, ya que no solo creemos que la caída de la semana pasada fue excesiva, sino que los riesgos se han moderado. El Gobierno de EEUU ha cerrado parte de sus servicios, pero el acuerdo sobre un paquete de gastos hará poco probable que dure más de unos días. También parece cada vez más evidente que los comentarios de Trump sobre el dólar fueron improvisados y no tanto una declaración sobre la política oficial de la Casa Blanca. Si ése fuera el caso, el repunte del dólar podría prolongarse aún más.
  • GBP: La libra esterlina avanzó brevemente hasta el nivel de 1,39 frente al dólar la semana pasada, pero cerró el viernes por debajo del umbral de 1,37. La libra estuvo a merced del dólar la semana pasada, aunque pudimos observar cierta actividad en torno al anuncio del Banco de Inglaterra del jueves. No esperamos ningún cambio en los tipos de interés y, dado que halcones y palomas se mantienen igual de atrincherados en sus respectivas posiciones, es muy posible que se repita una votación de 5 a 4, en la que el voto del gobernador Bailey será decisivo. Podría decirse que la rueda de prensa del gobernador Bailey, la primera de 2026, será más importante. Por ahora, creemos que no revelará sus planes y volverá a decir que el momento de aplicar nuevos recortes dependerá de los próximos datos de inflación. Los mercados no están descontando una bajada de 25 pb hasta julio, pero, si el MPC se muestra más optimista con respecto a la evolución de la inflación, podrían aumentar las apuestas a favor de una reducción de tipos tan pronto como en la reunión de abril.

Franklin Templeton: Warsh supone la vuelta a lo realmente importante

Stephen Dover, director del Franklin Templeton Institute, cree que “los mercados financieros deberían recibir con agrado el nombramiento de Warsh. Su proceso de confirmación podría ser complejo, pero no por dudas sobre sus cualificaciones. Para los inversores, ahora el foco debería volver a lo realmente importante: los fundamentales del mercado y las valoraciones. Según nuestra perspectiva, los sólidos resultados corporativos en distintos sectores y regiones seguirán respaldando una expansión de los rendimientos bursátiles. Un crecimiento robusto, apoyado en la inversión en capital, probablemente contribuirá a una mayor inclinación de las curvas de rendimiento. La mejora de la rentabilidad en los mercados globales de renta variable y renta fija debería atraer inversión, lo que podría debilitar ligeramente al dólar”.

Columbia Threadneedle: uno de los candidatos más creíbles

Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments, destaca que la aprobación de la nominación tarda unos 80 días, por lo que entramos ahora en ese periodo previo a la salida de Powell: "Warsh es un exgobernador de la Fed: estuvo en el banco central entre 2006 y 2011, un periodo que abarcó la crisis financiera global. En aquel momento se le consideraba relativamente 'hawkish' porque expresó una preocupación significativa de que la expansión del balance bajo la flexibilización cuantitativa provocaría inflación. La visión actual del mercado es que Warsh es uno de los candidatos más creíbles que se han barajado en los últimos meses. Dado que durante su etapa en la Fed se mostró muy incómodo con la inflación, y ahora esta es una realidad, resulta interesante preguntarse qué estará pensando ahora".

En primer lugar, hay que tener en cuenta que la Fed ya se encuentra claramente en modo de 'esperar y ver', con poca inclinación a modificar su política monetaria en el corto plazo. De hecho, parece probable que ya hayamos visto el último recorte del mandato de Powell. Aunque las tres últimas reuniones se saldaron con recortes acumulados de 75 pb, ahora estamos firmemente en pausa. 

La visión actual de Warsh es que la inflación se verá mitigada por un aumento de la productividad, por lo que sus preocupaciones inflacionistas se han reducido. A diferencia de otros candidatos a presidir la Fed, Warsh no es visto simplemente como alguien proclive a recortar tipos. El que fue durante mucho tiempo el principal favorito, Kevin Hassett, por ejemplo, era percibido como alguien más dispuesto a ceder a la presión política para realizar recortes adicionales.

La reacción del mercado a la noticia fue algo desconcertante. Tanto el oro como la plata registraron movimientos bajistas muy pronunciados, aunque partían de niveles claramente de sobrecompra. Los gráficos de precios de ambos activos se habían vuelto parabólicos en las semanas anteriores, por lo que no sorprendió ver una corrección. 

En cuanto a las expectativas sobre los tipos, aumentaron ligeramente las probabilidades de un recorte, con la próxima bajada esperada en junio y otra adicional antes de final de año. No obstante, conviene recordar que, entre tanto, queda mucho por suceder tanto en el proceso de nominación como en los datos económicos de EEUU.

Por ahora, la forma en que está evolucionando la economía estadounidense realmente no justifica que la Fed baje los tipos. Las percepciones sobre la senda de los tipos podrían cambiar si se produjera un deterioro en los datos de empleo y, aunque éstos se han suavizado, no están empeorando de forma significativa. Lo más probable es una aceleración de la economía estadounidense, dado el volumen de estímulo fiscal en juego. 

Así pues, aunque los mercados siguen descontando nuevos recortes de tipos, muchas cosas pueden cambiar. También conviene ser conscientes de otros asuntos: existen esfuerzos para destituir a la gobernadora de la Fed Lisa Cook, así como una investigación en curso del Departamento de Justicia sobre la remodelación de la sede de la Fed.

"Los mercados deberían sentirse cómodos con lo que parece un nombramiento creíble. Y aunque probablemente veamos más presión por parte de Trump sobre la Fed para que baje los tipos, considero que Warsh y el resto de los miembros del consejo harán todo lo posible por preservar la independencia del banco central", concluye Willis.

27Jan

El ruido político reaviva las dudas de los inversores sobre el margen real de actuación de la autoridad monetaria de EEUU. Los analistas esperan dos bajadas de tipos, pero a partir de julio, ya con el nuevo presidente.

Miguel Ángel Valero

Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, no espera movimientos de tipos en la reunión de la Fed del miércoles 28 de enero y se mantendrán en el rango 3.5%-3.75%.  Los favorables datos de empleo, consumo y de actividad manufacturera que hemos conocido en el comienzo de año dan margen a la Fed para mantenerse en modo “espera” en el proceso de bajada de tipos.

En cualquier caso, los datos de precios publicados a lo largo de las últimas semanas, en especial, los referidos a cierre de 2025, se han situado por debajo de las expectativas de mercado y esto permite a la Fed mantener un tono acomodaticio en lo que a política monetaria se refiere, lo que está llevando a los inversores a descontar hasta dos bajadas para este 2026.  Estos recortes, se producirían en la segunda parte del año, bajo el paraguas de la nueva presidencia.

"Y es que otro factor a tener en cuenta es el ruido político al que estamos asistiendo desde hace tiempo, que inevitablemente reaviva las dudas existentes entre los inversores en lo que a la independencia de la Reserva Federal se refiere. Hasta qué punto estas presiones pueden marcar la actuación de la principal autoridad monetaria estadounidense en este año está todavía por ver y habrá que seguir atentos en este sentido. El cambio de presidencia de la Fed previsto para mayo puede también cambiar de forma radical las expectativas de tipos", advierte.

Ebury: seguirá la profunda división en el FOMC

"Se espera que la Fed mantenga inalterados los tipos de interés  y los últimos datos económicos sugieren que tendremos que esperar un tiempo hasta que se efectúe la siguiente bajada", señala Matthew Ryan, Head of Market Strategy de Ebury. Aunque en la última reunión del FOMC no se produjo el 'recorte hawkish' que muchos esperaban, el presidente Powell dejó claro que tenía intención de mantener los tipos en la reunión de enero. Además, la división cada vez más profunda entre los 'halcones' y las 'palomas' del Comité también se hizo patente en diciembre. Siete miembros (de un total de 19) se mostraban a favor de no realizar ningún cambio de tipos en 2026, mientras que ocho preveían al menos dos recortes de tipos para este año. 

Desde la última reunión, los datos que han sido publicados no han cambiado significativamente el panorama, pero lo que sí que tenemos claro es que no justifican una flexibilización inmediata de la política monetaria. El mercado laboral sigue en un estado de "baja contratación y pocos despedidos". Si bien la creación de empleo está siendo débil, no hay signos de un aumento de los despidos ni en los datos oficiales de desempleo ni en las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo. El crecimiento sigue siendo sólido, y la segunda estimación del PIB del tercer trimestre apunta a una expansión que supera holgadamente el 4% anualizado.

Los indicadores de inflación en EEUU han sorprendido a la baja en los últimos meses, y no estamos viendo señales claras de un elevado impacto inflacionario por parte de los aranceles, ya que las empresas parecen estar absorbiendo gran parte de los sobrecostes de momento.  Sin embargo, no esperamos que esta situación se vaya a prolongar indefinidamente y cabe señalar que parte de la debilidad inflacionaria se debe al cierre del gobierno federal sufrido a finales del año pasado. De hecho, la Fed espera que la inflación subyacente del PCE, su índice preferido de los precios al consumo, se sitúe claramente por encima del objetivo del 2 % y alcance una media del 2,5 % en 2026. 

En la reunión no se actualizarán las proyecciones económicas ni el gráfico de puntos, por lo que la atención se centrará en el comunicado escrito de la Fed y la rueda de prensa que ofrezca Powell. La Fed volverá a afirmar que está monitorizando los riesgos que acechan a ambos objetivos de su mandato: promover el empleo y mantener una inflación estable. Es probable que Powell haga referencia al reciente enfriamiento del mercado laboral, pero también podría mencionar que la inflación, y los riesgos asociados a ella, siguen siendo elevados. 

En cuanto a los tipos de interés, no creemos que la Fed vea ninguna ventaja en desligarse de su enfoque cauteloso. Tras tres recortes de tipos consecutivos, creemos que Powell no transmitirá ninguna prisa por continuar la flexibilización y esperará a recibir más datos antes de llevar a cabo su próximo movimiento de tipos. 

El aumento de los temores sobre la autonomía de la Fed y la creciente influencia de Trump sobre la política monetaria estadounidense son otro motivo más para que la Fed adopte una postura hawkish, ya que esto reforzaría su credibilidad e imparcialidad. Aparte de las comunicaciones en sí, también prestaremos mucha atención a las votaciones de los miembros del FOMC, para las que seguimos anticipando una falta de unanimidad. Es probable que Miran, partidario de una flexibilización muy agresiva, vuelva a presionar para que se reduzcan los tipos: ha votado a favor de recortes de 50 puntos básicos (pb) en todas las reuniones desde que se incorporó al FOMC en septiembre, pero no nos sorprendería que en esta ocasión opte por un recorte de 25 pb. Los miembros Waller y Bowman podrían seguir su ejemplo. No esperamos que los demás miembros del comité voten a favor de una mayor flexibilización. 

Teniendo en cuenta todos estos factores, creemos que la Fed adoptará un tono relativamente hawkish el miércoles. Es probable que Powell atempere las expectativas de recortes del mercado señalando su preocupación por la inflación y afirmando que el FOMC tendrá que recibir más datos antes de comprometerse a volver a recortar. Esta postura relativamente hawkish podría proporcionar un apoyo puntual y muy necesario al dólar estadounidense. Sin embargo, dado que el mercado de futuros no está descontando el próximo recorte hasta la reunión de julio, creemos que el repunte del dólar será moderado. 

DWS: la política manda

Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EEUU, considera que tras dos semanas de extensos discursos de la Reserva Federal y numerosas apariciones públicas de los responsables de los bancos centrales, las expectativas sobre una pausa en los recortes de tipos parecen bien afianzadas. La tasa de desempleo actual, del 4,4% en diciembre, sugiere que los mercados laborales se mantienen en pleno empleo o cerca de él, quizá con una ligera tendencia a la baja.

La creación de empleo se situó en una media de alrededor de 50.000 puestos en 2025, lo que supone una ralentización, pero probablemente sigue siendo suficiente, si se tienen en cuenta la demografía y la reducción de la migración. Mientras tanto, la inflación se ha mantenido estable en los últimos meses, en torno al 2,8%. Esto sugiere —si se corrige el probable efecto temporal de 0,5 puntos de los aranceles— que podría estar más cerca del objetivo de lo que se temía hace unos meses.

Las presiones sobre los precios derivadas de los aranceles solo se han trasladado parcialmente a los consumidores, lo que podría explicar la relativa debilidad de los mercados laborales. No obstante, debemos tener en cuenta que los datos siguen viéndose afectados por el cierre del Gobierno. Por lo tanto, sigue pareciendo probable un repunte temporal de la inflación en el primer trimestre de 2026, y un cierto aumento de la actividad manufacturera también podría favorecer la contratación. Sin embargo, esto es una razón más para que los bancos centrales esperen a ver qué dicen los datos que se publiquen una vez que desaparezcan los efectos del cierre.

Sin embargo, la verdadera noticia en materia de política monetaria este mes es otra: la independencia de la Fed vuelve a ser objeto de atención. Tras el intento de destitución de la gobernadora Lisa Cook, a principios de 2025, el presidente de la Fed se ha visto recientemente envuelto en una serie de acusaciones relacionadas con la renovación de las oficinas de la Fed. Sorprendentemente, el presidente de la Fed se sintió obligado a responder en un histórico vídeo de dos minutos publicado en la página web de la Fed. Aunque no esperamos que el presidente Powell responda a preguntas sobre este asunto en la rueda de prensa, nos gustaría recordar que el anuncio de quién será nombrado su sucesor podría estar finalmente cerca. No nos sorprendería que coincidiera con la próxima reunión y trajera algunas sorpresas.

Zürcher Kantonalbank/SwissCanto; infra ponderar dólar, no la Bolsa de EEUU

Nicola Grass, gestor sénior de carteras multiactivo en Zürcher Kantonalbank, la gestora de los fondos de Swisscanto, espera que la Fed mantenga los tipos de interés sin cambios en el 3,75%, en línea con el amplio consenso del mercado, ya que los participantes han estimado la probabilidad de un recorte de tipos en tan solo un 3%. No obstante, seguimos anticipando dos recortes adicionales a lo largo de este año, aunque previsiblemente no hasta la segunda mitad. En la actualidad, los datos económicos siguen siendo demasiado sólidos como para justificar una relajación monetaria, e incluso el mercado laboral, que se había debilitado recientemente, muestra señales de estabilización.

La cuestión de quién sucederá al presidente de la Fed, Jerome Powell, resulta especialmente interesante. Kevin Hassett, considerado anteriormente el principal favorito, parece ahora haber quedado inesperadamente fuera de la carrera. En cualquier caso, la presión política sobre la Fed para bajar los tipos seguirá siendo elevada.

En este contexto, mantenemos una posición infra ponderada en el dólar, al tiempo que seguimos sobre ponderando la renta variable de EEUU.

26Jan

El oro se ha comportado mejor que el principal índice de mineras (GDX) en los últimos 10 años, pero en 2025 el gap de rentabilidad se ha cerrado: 133% el índice vs 60% el oro, según un análisis de Ibercaja Gestión. UBS ve el oro a 5.400$ la onza.

Miguel Ángel Valero

A lo largo de la historia, el oro ha jugado un papel esencial en el sistema financiero. Su función ha ido evolucionando con el transcurso del tiempo; en primera instancia como principal moneda de cambio en muchas civilizaciones, posteriormente como respaldo de la moneda fiat (patrón oro) y, finalmente, como activo financiero. A pesar de su constante evolución, lejos de perder valor, lo ha seguido ganando. Este activo, visto por muchos inversores como un refugio y un mecanismo de protección ante la incertidumbre y la depreciación de la moneda fiat, ha conseguido ganarse un hueco en muchas carteras, incluidas las de los bancos centrales.

Según las estimaciones del World Gold Council (WGC), citadas en un análisis de Ibercaja Gestión, La inversión más rentable de 2025: ¿es oro todo lo que reluce?, a lo largo de la historia se han minado aproximadamente 209.000 toneladas de oro. El oro no se consume ni se deteriora como otras materias primas. Por tanto, todo el oro minado a lo largo de los años permanece entre nosotros. La oferta del oro procede de la minería (75%) y del reciclaje (25%).

La producción del oro a través de la minería se encuentra bien diversificada geográficamente, ya que ninguna región produce más del 25% del stock total global. Esto ayuda a reducir riesgos de shocks de oferta y contribuye a la relativa baja volatilidad del oro. Durante las dos décadas anteriores, la producción minera del oro ha crecido en torno a un ritmo del 2% anual, mientras que la oferta del oro reciclado está más influenciada por el precio del oro y el sentimiento del mercado.

La principal característica de la oferta del oro es el hecho de ser altamente inelástica y fija en el corto-medio plazo. Es decir, aunque el precio del oro suba mucho, la producción no puede aumentar rápidamente. En este sentido, la combinación de un mercado relativamente líquido pero pequeño y la inelasticidad general de la oferta, implica que el oro es susceptible a grandes reajustes en los precios a partir de cambios relativamente pequeños en la demanda, ya que el precio es el “árbitro definitivo” del oro.

La demanda de oro alcanzó un récord histórico en 2024 con 4.974tn. La demanda está guiada principalmente como bien de lujo, como activo de inversión refugio y como componente industrial. Gran parte del stock de oro minado hoy en día lo encontramos en joyas (45%), aunque su valor como activo de inversión ha ido ganando peso en los últimos 10 años.

La demanda de oro como inversión es particular, puesto que su valor no depende de unos flujos de caja futuros predeterminados -como en el caso de la renta fija- o esperados -como en la renta variable-. Su valor se deriva de su habilidad de actuar como activo refugio en contextos de máxima incertidumbre geopolítica o inflacionaria. Además, gana especialmente relevancia en contextos de tipos de interés reales bajos o negativos, al ser un activo sin rentabilidad implícita.

En 2022, las sanciones por parte de EEUU a Rusia por la invasión de Ucrania dieron lugar a un cambio profundo en los fundamentales del oro. Los bancos centrales se dieron cuenta de que mantener gran parte de sus reservas en dólares suponía un riesgo. Ante esto, los flujos de los bancos centrales hacia este activo se incrementaron.

El último cambio en las dinámicas de la demanda lo hemos visto en 2025, donde el inversor retail y los gestores de activos han emergido como compradores. Los ETF son una de las vías mediante las cuales los inversores canalizan su inversión en oro. Los ETF de oro experimentaron salidas netas en 2024, pero la dinámica ya se ha revertido en 2025

Lo que se observa es un cambio de tendencia en las dinámicas de mercado que guían la demanda. Durante décadas, los tipos de interés reales y la curva de los bonos de EEUU, determinaban el precio del oro. En la actualidad, esta relación parece rota, al menos momentáneamente.

El escenario actual recuerda a los ciclos alcistas de 1970 y 2000

Los expertos de la gestora de Ibercaja identifican dos periodos claros donde se produjo un ciclo alcista extraordinario en el oro: la década de 1970 (revalorización del 1.488%) y la del 2000 (+390%). Los eventos macro que impactaron en el precio del oro fueron la inflación, los tipos de interés reales, el crecimiento en los niveles de deuda gubernamental y los incrementos en la masa monetaria.

En el escenario actual, encontramos múltiples semejanzas que no han pasado desapercibidas para muchos inversores y que han llevado a la actual revalorización del oro. La tensión geopolítica, los elevados niveles de deuda, el crecimiento vía estímulos fiscales en Europa y el crecimiento gracias a las mejoras de productividad de la IA, es probable que nos lleven a una nueva normalidad inflacionaria, con tasas de inflación superiores al 2%. Si un escenario así termina por instaurarse en el medio plazo, con tipos de interés reales negativos por la complacencia de los bancos centrales, el oro puede desempeñar un rol como activo trascendental, y ganar peso en muchas carteras frente a la tradicional renta fija.

¿Oro o mineras?

La pregunta que todo inversor se hace cuando decide comprar oro es: ¿qué es mejor comprar directamente el metal o acciones de mineras? Son dos tipos de inversiones distintas y, por tanto, no tienen por qué comportarse igual. En general, el oro se ha comportado mejor que el principal índice de mineras (GDX) en los últimos 10 años, pero en 2025 el gap de rentabilidad se ha cerrado: 133% el índice vs 60% el oro. 

Aunque el precio del oro guía en muchos casos el comportamiento de las mineras, la inversión en éstas enfrenta otros múltiples riesgos, desde operativos hasta los habituales de gestión de la compañía o balance. Los motivos de que las rentabilidades de las mineras hayan doblado a las del oro son principalmente tres: 

  • El índice de mineras venía acumulando un gap de rentabilidad negativo de cerca del 30% frente al oro desde inicios de 2023. 
  • El índice ha sufrido una expansión del múltiplo considerable en los últimos 12 meses, pasando de 10,9x TTM P/E a 33,2 TTM P/E. 
  • El precio del oro actual es tal, que más del 95% de la producción de oro conocida es rentable, por tanto, el AISC apenas puede incrementarse en el corto plazo y la tesis de que la inversión en mineras es una inversión en oro apalancada se cumple para la gran mayoría de las compañías que componen el índice.

De cara a plantearse invertir en mineras de oro es clave elegir con precisión quirúrgica en qué compañías se realiza la inversión. Porque es indiscutible al gran valor añadido que aporta la gestión activa en la inversión de mineras de oro.

El inversor debe analizar su situación particular y decidir qué tipo de inversión se ajusta más a sus necesidades de ahorro. En el caso de posicionarse en el oro, las rentabilidades esperadas son elevadas y la volatilidad del activo será potencialmente menor. En el caso de decidirse por la inversión en mineras de oro, la evidencia muestra que la gestión activa crea valor y el stock picking de acciones permite generar una rentabilidad mucho mayor que la mera indexación.

Tras la espectacular revalorización de las mineras en 2025, cabe preguntarse si todavía existe margen para ver más subidas o si el tren ya está perdido y es mejor mirar a otro lado –o hacia el oro-. Observando la ratio S&P500/GDX es posible apreciar que tras años de dominio del S&P 500 sobe las mineras, la tendencia se ha revertido hacia niveles mínimos de 2015 y 2019. La tendencia sugería un cambio hacia un mejor performance relativo de las mineras frente al S&P 500; justo lo que ha ocurrido durante el 2025.

En los mercados alcistas, las acciones de las mineras de oro tienden a cotizar con una prima sobre el precio del oro (como en el año 2020). En esta línea, la relación GDX/Oro indica que, durante los últimos años, las mineras de oro han estado cotizando en más de una desviación típica por debajo de la media.

Las mineras de oro se encontraban muy infravaloradas en términos relativos frente al oro y era cuestión de tiempo que ese gap de valoración se revirtiera. El rally del oro durante el 2025 ha propiciado la tormenta perfecta para acelerar el cierre de esa brecha. "El sector de la minería de oro sigue luchando contra su mala reputación en materia de disciplina financiera, una percepción arraigada en la década de 2010, pero creemos que esta reputación ya no está justificada. En particular, entre los equipos directivos más destacados, ahora existe un fuerte enfoque en las prácticas financieras conservadoras y parece que el sector ha aprendido de los errores del pasado", apunta el análisis de Ibercaja Gestión.

UBS: el oro vale 5.400$ la onza

El UBS CIO Daily subraya que los inversores siguen buscando protección para sus carteras, ya que las tensiones en las alianzas globales y los riesgos aún no resueltos mantienen elevados los niveles de incertidumbre. Con los bancos centrales incrementando sus compras de oro durante el último año y un entorno macroeconómico que sigue respaldando la acumulación de este activo, "prevemos nuevos avances en el precio del metal".Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que los argumentos a favor del oro siguen siendo sólidos y mantenemos este activo en nuestras carteras globales. Para los inversores con afinidad por esta clase de activo, consideramos adecuada una asignación de un dígito medio al oro dentro de una cartera diversificada en dólares. En nuestro escenario de riesgos al alza, el precio objetivo del oro se sitúa en 5.400$ por onza”.

24Jan

Las proyecciones basadas en el análisis de los proyectos ya anunciados y los que se estima que tendrán que llegar para sostener toda la demanda proyectan que la inversión acumulada en centros de datos hasta 2030 puede alcanzar los 5 trillones$, según un análisis de Ibercaja Gestión.

Miguel Ángel Valero

El crecimiento de la demanda de computación de alto rendimiento para el procesamiento de datos ha sido exponencial en los últimos dos años. Desde el nacimiento de la inteligencia artificial (IA), la necesidad de procesar datos se ha multiplicado.

Los modelos de IA requieren potencia de computación tanto para ser entrenados, como para ser usados. Esta potencia de computación se proporciona a través de centros de datos, que son instalaciones diseñadas para optimizar las tareas de almacenamiento y proceso de datos en grandes volúmenes. Allí se almacenan y procesan los datos de forma segura, con sistemas especiales de electricidad y refrigeración para que nada se apague ni se estropee, funcionando las 24 horas del día para que todo esté siempre disponible.

En consecuencia, la elevada demanda de procesamiento de datos requiere que la oferta de centros de datos se incremente a un ritmo similar, ya que de lo contrario se crea un cuello de botella que impide procesar toda la demanda.

Esta relación entre crecimiento de la demanda de procesamiento de datos y los centros de datos ha llevado a que la inversión en estos segundos sea un aspecto clave para el desarrollo de la IA, y ha provocado que las grandes empresas tecnológicas, que quieren tener un papel relevante en este nuevo desarrollo, inviertan cantidades extraordinarias de recursos.

Las proyecciones basadas en el análisis de los proyectos ya anunciados y los que se estima que tendrán que llegar para sostener toda la demanda proyectan que la inversión acumulada en centros de datos hasta 2030 puede alcanzar los 5 trillones$, según un análisis de Ibercaja Gestión.

Los proyectos actualmente previstos sitúan la capacidad instalada en 2030 cerca de los 200GW, representando la IA cerca de 130GW y prácticamente la totalidad de la inversión en centros de datos en los próximos años. Esto supone un incremento del 42% anual acumulado entre 2025 y2030. Y es probable que continúe, por lo que también crecerán las inversiones.

Se espera que EEUU sea el mayor inversor en centros de datos y que gran parte de la nueva capacidad de procesamiento se instale en ese país. La inversión actual prevista está determinada a producirse cerca de un 60% en EEUU., mientras que China sería la segunda economía con algo más del 20% y Europa se quedaría atrás con el 10%.

La energía puede limitar el crecimiento futuro de los centros de datos

La disponibilidad energética es quizás el principal factor de riesgo de generación de cuellos de botella operativos. De acuerdo con Bank of America, los factores relacionados con la energía representan más del 40% de los criterios de decisión a la hora de decidir dónde construir un centro de datos. Teniendo en cuenta que todos los hyperscalers tienen objetivos ASG agresivos (0 emisiones netas), las energías renovables y el gas natural son lo que debería alimentar el auge de los centros de datos.

Más allá de la generación, el acceso a la energía es el principal riesgo para el crecimiento de los centros de datos. Según una encuesta de Schneider Electric, el 92% considera que, en EEUU, las limitaciones de la red eléctrica son un reto. Para cubrir potenciales déficits de energía, se barajan soluciones como:

  • 1) convertir las instalaciones de minería de criptomonedas en centros de datos
  • 2)la ubicación de centros de datos en grandes centrales nucleares estadounidenses
  •  y 3) construir nuevas centrales eléctricas de gas natural.

Por su parte, las actividades que consumen mucha electricidad son muy intensivas en el uso de cobre, ya que es el mejor elemento para transmitir la electricidad. Actualmente, el precio del cobre se sitúa en niveles de máximos históricos. Sin embargo, este super-ciclo del cobre no se debe exclusivamente al boom de los centros de datos, ya que su consumo comenzó a incrementarse sustancialmente con la transición hacia la electrificación (renovables, residencial, automóviles, etc.).

En este sentido, la demanda global del cobre ya estaba destinada a superar a la oferta, pero a raíz de la necesidad inminente de construir centros de datos, el efecto se ha intensificado. Por tanto, el potencial desequilibrio entre la oferta y demanda genera incertidumbre acerca del futuro precio y disponibilidad del cobre. De producirse, este factor podría limitar el crecimiento esperado de los centros de datos.

Por otro lado, la alta potencia de cálculo provoca que los chips apilados requieran más energía y generen más calor durante su funcionamiento. Para disipar ese calor, el principal método es mediante el uso de agua, a través de sistemas de refrigeración de aire o líquido. La clave principal es que el agua es significativamente más eficiente transfiriendo el calor que el aire, ya que posee aproximadamente cuatro veces el calor específico del aire y es unas 800 veces más densa, lo que significa que puede absorber alrededor de 3.200 veces más calor que un volumen comparable de aire.

Paradójicamente, los sistemas de refrigeración por aire tienden a usar más agua que los sistemas de refrigeración líquidos. Llos sistemas de refrigeración basados en líquidos terminan consumiendo menos electricidad y, en aplicaciones computacionalmente más demandantes (e.g. entrenamiento de IA), menos agua en total, aunque suelen tener un coste y una complejidad de instalación mayores.

En este contexto, el sector de los centros de datos coincide en general en que la refrigeración de los chips con sistemas de refrigeración líquida es el futuro, al menos para los centros de datos enfocados en IA. Independientemente del método que se utilice para disipar el calor, el agua es necesaria y, en consecuencia, un factor fundamental a la hora de elegir la localización de un centro de datos.

Normativas estrictas en materia de consumo energético, emisiones, uso del agua, soberanía del dato o licencias urbanísticas suelen alargar los plazos de autorización y encarecer la construcción de nuevas instalaciones, reduciendo el atractivo para la inversión. Consecuentemente, la regulación es otro factor que puede limitar el crecimiento de los centros de datos, porque introduce incertidumbre, costes adicionales y restricciones operativas que afectan directamente a su viabilidad económica y velocidad de despliegue.

La inversión se duplicará para sostener la infraestructura en la nube

Los hyperscalers lideran la expansión de centros de datos con inversiones masivas. Se estima que, para 2030, la inversión actual se duplicará para sostener su infraestructura en la nube. La intensidad con la que los hyperscalers se han lanzado a invertir apenas tiene precedentes, y se produce además en un conjunto de empresas que año tras año consiguen aumentar sus ventas y flujos de caja operativos a tasas de doble dígito.

Los hyperscalers lideran la inversión en centros de datos para Inteligencia Artificial por cuatro razones estratégicas: 

  • su experiencia previa en la nube, 
  • sus masivos canales de distribución para productos como Copilot o Gemini, 
  • su enfoque tecnológico de vanguardia y 
  • su inmensa capacidad financiera, respaldada por flujos de caja robustos y máxima calidad crediticia.

La urgencia de esta carrera inversora responde a tres factores clave:

  • Amenaza competitiva: Para gigantes como Google, la IA pone en riesgo su dominio histórico en búsquedas, obligándolos a reaccionar agresivamente. 
  • Adopción masiva: La demanda de los usuarios crece a un ritmo sin precedentes. OpenAI pasó de 100 millones de usuarios semanales en 2023 a más de 800 millones en octubre de 2025. 
  • Escasez de recursos: Asegurar el suministro de GPUs (dominadas por Nvidia) es vital, ya que los nuevos modelos requieren una potencia de cómputo exponencialmente mayor.

Esta transición está transformando el modelo de negocio de estas empresas. Históricamente centradas en el desarrollo de software y propiedad intelectual —modelos de bajo capital y altos márgenes—, ahora están incrementando drásticamente su CAPEX y activos fijos. Aunque gran parte de estas inversiones aún figura como "obras en curso", su entrada en funcionamiento elevará los costes de amortización. Existe, por tanto, un riesgo financiero: si la monetización de la IA no avanza al mismo ritmo que la inversión, la rentabilidad se verá reducida. Tradicionalmente, los negocios intensivos en capital no ofrecen los retornos extraordinarios del software puro.

El dominio futuro de la IA dependerá de la capacidad de cómputo. Salvo que veamos una irrupción por parte de China, las empresas que posean los centros de datos serán las que controlen el mercado, aunque esto implique competir ferozmente entre ellas y transformar sus estructuras financieras tradicionales. 

¿Cómo se va a financiar estas inversiones? 

Se estima que las fuentes de financiación para la IA enfrentan techos naturales. Para 2026, el flujo de caja operativo agregado de los hyperscalers rondará los 750.000 millones$. Tras deducir otras inversiones, quedarían unos 300.000 millones anuales para IA, situando el ratio CAPEX/CFO por encima del 50%. No obstante, esto generaría una brecha de financiación de hasta 3,5 billones$.

Para cubrir este déficit, surgirán diversas alternativas:

  • Deuda Corporativa Grado de Inversión (IG): Dada su excelente calidad crediticia, empresas como Alphabet, Meta u Oracle ya han emitido bonos significativos, aunque esto ha elevado sus diferenciales de crédito (spreads) entre 20 y 35 puntos básicos. MicrosoftAmazon aún se mantienen al margen, esperando una mayor monetización antes de acudir masivamente a este mercado. 
  • Financiación Estructurada y Privada: A corto plazo, ganarán peso opciones más sofisticadas como el crédito privado, el leasing y la deuda ligada a activos (ABF). Aunque son más costosas, se adaptan mejor a los ciclos de caja de los centros de datos. 
  • Inversión estratégica de proveedores: Nvidia está emergiendo como un actor clave, no solo como proveedor, sino como financiador. Un ejemplo es su acuerdo de septiembre de 2025 con OpenAI para invertir hasta 100.000 millones$, destinados en parte a la adquisición de sus propias GPU. 

El capital no parece ser el cuello de botella. El desafío reside en el tiempo: es vital que la monetización masiva de la IA se produzca de forma progresiva para sostener este nivel de inversión sin comprometer la salud financiera de los gigantes tecnológicos.

¿Existe una burbuja?

"Creemos que existen diferencias entre este escenario y el de los fiberscalers y, la mayoría van en la línea de desmentir que estemos en una burbuja". subraya el análisis de Ibercaja Gestión, que aporta tres claves:

  • La adopción de las tecnologías: Un contrapunto que reduce los niveles de alarma  es que la adopción de la inteligencia artificial está siendo muy rápida. Gran parte de la inversión de aquella época se canalizó hacia redes de fibra que pretendían revolucionar las telecomunicaciones. A diferencia de lo que ocurre hoy con los centros de datos, al menos en EEUU, donde la tasa de ocupación ociosa es minúscula (5%), el uso de las redes de fibra construidas fue mucho más lento. En 2002, la tasa de ocupación no alcanzaba ni el 15%. Cerca del 85% de la capacidad construida tardó años en empezar a usarse.
  • Diferencias en las compañías que impulsan la revolución: Los actuales hyperscalers presentan una solidez financiera superior. Su capacidad para generar flujo de caja operativo es enorme, lo que les permite autofinanciarse sin recurrir a unos niveles de deuda excesivos. Mientras las antiguas empresas de fibra operaban con márgenes ajustados, los gigantes tecnológicos actuales disfrutan de un margen neto superior en más de 10 puntos. Además, se caracterizan por tener deuda neta nula o incluso excedentes de caja. Esta fortaleza estructural les permite evitar las emisiones de acciones o el apalancamiento que hundieron a los fiberscalers.
  • Las valoraciones: Las valoraciones actuales sugieren que, a diferencia del sector de telecomunicaciones a principios de siglo, no estamos ante una burbuja. Mientras que en el año 2000 las empresas pasaron de cotizar a un múltiplo PER de 25x a 200x, la revalorización actual de las tecnológicas ha ido acompañada de un crecimiento real en sus beneficios por acción (BPA). 

Aunque existe cierta sobrevaloración en activos específicos, la expansión de múltiplos no alcanza niveles irracionales. El contexto macroeconómico exige cautela, ya que el margen para bajar tipos es menor que en décadas pasadas, pero no se percibe una euforia desmedida; los inversores mantienen una vigilancia constante sobre las valoraciones.

Los fundamentos actuales distan de crisis pasadas. La clave para la sostenibilidad de esta tendencia será la monetización real de la IA. Habrá que seguir de cerc .métricas críticas como la tasa de ocupación de los centros de datos, el volumen de tokens procesados y los ingresos de firmas como OpenAI. Aunque eventos de volatilidad son previsibles en el corto plazo, el sentimiento de mercado sigue respaldando esta revolución tecnológica, siempre que la adopción avance según lo previsto.

21Jan

Los aranceles relacionados con Groenlandia podrían afectar negativamente al crecimiento del PIB europeo entre 1 y 3 décimas; e impactarían en los beneficios del MSCI Europa entre un 1% y un 2,4%.

Miguel Ángel Valero

"Solo pido un trozo de hielo. Lo necesitamos por razones estratégicas y de seguridad nacional”, afirma Donald Trump en el Foro de Davos, donde asegura que "no quiero usar la fuerza, no voy a usar la fuerza. Todo lo que está pidiendo EEUU es un lugar llamado Groenlandia" porque está situada en un lugar estratégico clave “entre Rusia y China”. Una aspiración que "no es una amenaza para la OTAN, sino que reforzará su seguridad”, insiste el presidente de EEUU.

Europa tiene dos opciones: decir sí, “y entonces lo apreciaremos”, o negarse, “y lo recordaremos", avisa Trump.

Así comienza el segundo día del segundo mandato de Trump en la Casa Blanca, con la amenaza de la anexión de Groenlandia. Lo que no ha dicho el presidente de EEUU en el Foro de Davos (ni en ningún otro lugar) es que la anexión de un territorio a EEUU requiere la aprobación de dos tercios del Senado y, en caso de compra, la financiación debe ser autorizada por el Congreso. Y que si EEUU decide abandonar la OTAN, una propuesta impulsada en 2024 por el entonces senador Marco Rubio, actual secretario de Estado con Trump, esa decisión debe ser ratificada por el Congreso (donde el presidente no cuenta con mayoría suficiente).

Horas después, Trump daba marcha atrás: “Tras una reunión muy productiva con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, hemos establecido las bases de un futuro acuerdo con respecto a Groenlandia y, de hecho, a toda la región del Ártico. Esta solución, de concretarse, será muy beneficiosa para los Estados Unidos de América y para todas las naciones de la OTAN”. Y retira la amenaza de los aranceles a los países europeos que enviaron soldados a la isla.

Con la experiencia del primer mandato y del primer año del segundo, todo parece seguir el mismo esquema: amenaza, negociación y acuerdo. Pero ahora la presión recae sobre los aliados europeos de EEUU en la OTAN, a los que se les exige renunciar a valores como el respeto a la soberanía nacional, en este caso de Dinamarca y Groenlandia.

Todo esto ha generado un escenario que incomoda a los mercados. El S&P 500 ha registrado su peor jornada desde octubre de 2025. La renta fija reacciona a este nuevo riesgo geopolítico con caídas en los precios e incrementos generalizados en las TIR, especialmente pronunciados en el bono soberano japonés a 10 años, cuya rentabilidad alcanzó niveles no vistos desde 1999, acumulando una subida de 36 puntos básicos (pb) en lo que va de año. La duración pierde su capacidad diversificadora frente a riesgos geopolíticos, principalmente por el elevado endeudamiento público, que erosiona su credibilidad.

Reacción de Europa

La situación creada por Trump para quedarse con lo que llama "un trozo de hielo" está obligando a Europa a reaccionar. La Unión Europea e India están acelerando la firma de un acuerdo de libre comercio, "la madre de todos los acuerdos", según dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el Foro de Davos.

India afronta ya un gravamen del 50% por parte de EEUU, mientras que la UE soporta actualmente un 15%. No obstante, si se activaran los aranceles anunciados por Trump en el marco de la disputa por Groenlandia, podrían elevarse hasta el 40%.

El pacto en negociación entre India y UE contempla la eliminación de aranceles para más del 90% de los bienes que ambas regiones intercambian, aunque el acero y los vehículos siguen siendo los principales puntos de fricción. India destina a la UE el 18% de sus exportaciones en 2024. En el caso de la UE, India representa un peso reducido –solo el 3% de las importaciones proceden de allí y apenas el 2% de las exportaciones europeas se dirigen al país asiático–, por lo que el acuerdo podría ofrecer una oportunidad de mejor acceso al mercado indio.

Un informe, European Future Readiness Index, de Roland Berger, también presentado en el Foro de Davos, apunta que la competitividad europea comienza a mostrar señales de recuperación. “Europa tiene el tamaño económico, la base industrial y las capacidades institucionales para recuperar su competitividad”, afirma Juan Luis Vílchez, Senior Partner de Roland Berger en España. “Europa debe seguir llevando a cabo reformas que consoliden esta mejora”, añade.

El informe muestra una clara tendencia al alza desde 2018 en capital humano, impulsada principalmente por el aumento del gasto público en educación. Esto se refleja  en una mayor proporción de mujeres en puestos de liderazgo, así como en una tasa creciente de titulados universitarios. En resiliencia, también se produce una clara recuperación desde 2020, ya que el aumento del gasto en defensa y la disminución constante de la deuda corporativa han reforzado este ámbito. Por su parte, las infraestructuras muestran una ligera recuperación, tras superar el fuerte aumento de los precios de la energía. 

El verdadero talón de Aquiles de Europa se encuentra en lo que respecta a digitalización e innovación. Europa debe mejorar significativamente en materia de inteligencia artificial, digitalización y patentes, de lo contrario la brecha con EEUU y China seguirá aumentando. Y este apartado determinará la viabilidad futura del continente.

Otro motivo de preocupación es el deterioro de la calidad de las instituciones europeas por el aumento de la deuda pública y un entorno normativo cada vez más complejo. 

“La competitividad de Europa sigue sometida a una presión considerable a pesar de las recientes señales positivas. Los retos son importantes, pero se pueden superar si se actúa de forma decidida y coordinada. Debe prestarse especial atención a la inteligencia artificial, donde tenemos una gran oportunidad para hacer un mejor uso de los datos. Es una oportunidad que no podemos dejar escapar”, señala Bieito Ledo, Senior Partner de Roland Berger en España. 

Los expertos de Roland Berger recomiendan medidas en cuatro ámbitos de acción fundamentales: 

  • Regulación: simplificación selectiva y división más clara de responsabilidades entre las instituciones de la UE y las nacionales para reducir la complejidad normativa, acortar los procesos de aprobación y promover las inversiones, la innovación y el crecimiento.
  • Reducir más rápidamente las brechas en innovación: acelerar la comercialización de la investigación mediante estructuras de financiación más sencillas y procesos eficientes; aumento sostenible del gasto en investigación y desarrollo en el sector privado, así como mejora de las condiciones marco para las empresas emergentes y en expansión.
  • Finalización de la unión de los mercados de capitales: eliminación de las barreras a los movimientos transfronterizos de capitales para desbloquear las inversiones privadas y mejorar el acceso al capital de crecimiento en toda Europa; fortalecimiento del euro como moneda de reserva mundial y continuación de los avances en el euro digital.
  • Aprovechamiento de los datos industriales para acelerar la innovación en materia de inteligencia artificial: uso eficaz y acceso estructurado a datos industriales de alta calidad como factor de éxito para una economía cada vez más inteligente.

Ibercaja Gestión: más exposición a mercados frente a la geopolítica

Trump ha vuelto a utilizar los aranceles como arma de negociación -incluso mientras el Tribunal Supremo de Estados Unidos evalúa su legalidad-, subraya un análisis de Ibercaja Gestión. "La amenaza de Trump podría calificarse de un movimiento agresivo, ya que pretende ser un intento de dividir a Europa -su primer aliado en la OTAN-", añade. "Todo apunta a que todavía nos encontramos en las fases iniciales del periodo de negociación. Por tanto, las conversaciones que se mantengan en las reuniones de esta semana en Davos podrían ser fundamentales para el desarrollo de los acontecimientos", subraya

No es la primera vez que vemos al presidente de EEUU actuar de una forma aparentemente desmesurada, incluso con sus supuestos aliados. Como ya demostró en abril de 2025 al establecer los aranceles, Trump no sabe de amigos ni de enemigos, y se siente impune amenazando al resto para lograr sus objetivos. "Pese a esto, no hay que olvidar que estamos hablando de un hombre de negocios, y que su objetivo final es alcanzar un acuerdo 'beneficioso' para su país", señalan los expertos de la gestora de Ibercaja. 

Por otro lado, existen fundadas dudas acerca de la capacidad real de EEUU para imponer aranceles a solo unos pocos países dentro de la UE. El primer problema al que se enfrenta Trump es a la validez de los aranceles que ya ha introducido a través de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Se espera que en las próximas semanas el Tribunal Supremo se pronuncie en contra, lo cual dejaría en papel mojado los aranceles actuales. Pese a que EE. UU. cuenta con secciones alternativas -Sección 232 (Seguridad Nacional), Sección 301 (Prácticas Desleales) o Sección 201 (Cláusula de Salvaguardia)-, se estima que serán insuficientes para alcanzar los umbrales actuales.

El segundo problema tiene que ver con el diseño de esta nueva propuesta de aranceles individuales. La UE cuenta con la Política Comercial Común, que establece que el comercio exterior es competencia exclusiva de la Comisión Europea y ello está reconocido por la Organización Mundial del Comercio (OMC). Tratar de forma desigual a los miembros de la unión incumple la legalidad internacional, aunque probablemente esto no suponga un problema para Trump; más si cabe, porque el tribunal de segunda instancia de la OMC lleva años bloqueado por EEUU, que impide el nombramiento de los jueces. De este modo, aunque la UE ganase el primer juicio, el gobierno americano podría “apelar al vacío” y hacer que continúen vigentes los aranceles.

De momento, el ataque militar no está en el escenario base de los inversores, que tampoco ven probable que Trump adquiera Groenlandia antes de 2027 (21% de probabilidad en Polymarket). Más allá del escenario base, donde se mantiene el estatus quo actual, podríamos ver: 

  • a Groenlandia declarando la independencia y firmando un acuerdo unilateral de colaboración con EEUU, que a medio plazo derivaría en una toma de control absoluta; 
  • o a EEUU haciendo uso de su ejército para controlar el país, un escenario mucho menos deseable para los mercados, que tensionaría las relaciones EEUU–UE, con potenciales sanciones comerciales y económicas entre los dos bloques.

"Si analizamos el impacto que tendría cada escenario en los mercados solo el segundo escenario añade riesgo a la baja por un impacto material en la economía global y en las empresas y, por ahora, las posibilidades de que se dé son remotas. Prevemos que tanto el primer escenario como el base no tengan apenas impacto", precisan en Ibercaja Gestión.

Se estima que los aranceles relacionados con Groenlandia podrían afectar negativamente al crecimiento del PIB europeo entre 1 y 3 décimas; e impactarían en los beneficios del MSCI Europa entre un 1% y un 2,4%.

Sin embargo, el impacto en mercado puede ser superior durante las próximas semanas. La manera de negociar de Trump es la de ejercer máxima presión hasta alcanzar un acuerdo y, si nos guiamos por otros órdagos del presidente en este último año, todavía nos queda por ver algún tuit más. Además, el comienzo de año había sido muy alcista y había puesto algún indicador técnico en zona de cautela.

El flujo de comunicaciones de Trump sobre Groenlandia se inició durante el fin de semana aprovechando que la Bolsa americana estaba cerrada el lunes, para tener el menor impacto posible en su mercado doméstico. Otra muestra más de que la estrategia de Trump es deliberada. En Europa ya llevamos más de un 2% de caída, con los sectores más expuestos a EEUU (tecnología, autos y lujo) como los más afectados. Las Bolsas estadounidenses vienen bajando más de un 1%. "Es de esperar que la volatilidad continúe algunos días más, pero, durante el mandato Trump 2.0, aumentar la exposición a mercados en contra de los titulares geopolíticos ha sido la estrategia correcta; y creemos que volverá a ser la opción ganadora en este nuevo episodio", concluyen estos expertos.

Diaphanum: aprovechar las correcciones

"Hasta ahora el mercado está haciendo caso omiso de las complicaciones que pueden acarrear las cuestiones geopolíticas. Parece que el último episodio de la guerra comercial y el intento de anexión de Groenlandia por parte de EE.UU. sí está introduciendo volatilidad en los mercados", señala Miguel Ángel García, director de Inversiones de Diaphanum.

Ante el aumento del 10% de aranceles a los países que han mandado 'tropas' (todas cabían en dos autobuses), "sólo ha habido amenazas de respuesta por la UE, pero en el caso de que se hicieran efectivas y entrásemos en una dinámica de que cada parte responda con unas medidas más radicales. sí podríamos encontrarnos en un escenario que variase las perspectivas económicas y en consecuencia a recortes de unos mercados que están con valoraciones altas. Muy probablemente si se produce un episodio de volatilidad extrema las partes aflojarán sus medidas, pero mientras tanto podemos ver correcciones que habrá que analizar para ver cómo aprovecharlas", subraya.

14Jan

Las quiebras de empresas aumentarán por el impacto de la inteligencia artificial, por el dumping de sobreproducción china. También influyen la creciente polarización social y la desinformación, y el riesgo de una salida masiva de los inversores minoristas en episodios de volatilidad.

Miguel Ángel Valero

La nueva era del proteccionismo implantada en 2025 con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y sus aranceles disparó la incertidumbre económica a niveles inéditos, comparables a los de la pandemia, y sacudió toda la arquitectura geopolítica global y el comercio mundial. En 2026 esto se traducirá en la fractura del propio bloque atlántico, un crecimiento económico global moderado, el aumento de las insolvencias empresariales y la competitividad europea como asignatura pendiente, según las perspectivas de Coface.

Sus expertos dibujan un escenario marcado por dos tendencias clave. Por un lado, un crecimiento global moderado y dispar por regiones: 2,4-2,5% , marcando una nueva desaceleración tras el 2,6-2,7% de 2025, e inferior al potencial previo a la pandemia. En EEUU, el crecimiento se estabilizará ligeramente por debajo del 2 % , impulsado de forma masiva por inversiones en inteligencia artificial ( IA ) y tecnología: centros de datos, redes, generación eléctrica, etc. De hecho, solo el sector de la IA representa alrededor del 20 % del crecimiento estadounidense en 2025, y casi la totalidad si se incluyen los efectos sobre el consumo derivados de las valoraciones bursátiles, que se disparan por la subida de las acciones de los grandes grupos del sector. En Europa, el crecimiento previsto se mantiene cercano al 1 % , similar a 2025. Alemania podría alcanzar el 1% gracias al plan Merz, mientras que para Francia la previsión es del 0,6%, condicionada por incertidumbres fiscales y políticas. Por su parte, China continuará su desaceleración orgánica, pese al objetivo oficial del 5% ; mientras que India mantiene un fuerte dinamismo , apoyado en sus motores internos y su baja exposición al mercado estadounidense.

La segunda variable que marcará 2026 será el aumento de insolvencias. Se espera que las quiebras empresariales continúen aumentando, aunque el ritmo de crecimiento se ralentiza: 3-4% este año, frente al 6-7% de 2025. Los sectores más afectados siguen siendo construcción y hostelería y restauración , pero también se observa un fuerte incremento entre empresas medianas con importante peso social. 

“Se trata a menudo de compañías históricamente frágiles cuya caída se ha acelerado por el contexto general”, afirma Frédéric Wissocq, director de suscripción para Europa Occidental y África en Coface. Las empresas “zombi” , que sobrevivieron gracias a las ayudas por la pandemia y los bajos tipos de interés, están desapareciendo progresivamente. Además, puede surgir una nueva ola de insolvencias con la expansión gradual de tecnologías —especialmente la IA — en el tejido productivo, lo que Jean-Christophe Caffet, economista jefe del Grupo Coface , describe como “creación destructiva”, al menos durante una fase inicial de transición.

Retraso en la respuesta de Europa

“La fragmentación se acelera y la economía se convierte en herramienta de coerción. Antes se hablaba de la heterogeneidad del sur global, pero hoy es la relación transatlántica la que genera verdadera preocupación”, indica Frédéric Wissocq. “Esta revisión de la alianza histórica obliga a Europa a replantear urgentemente su postura estratégica, especialmente en materia de defensa, en un contexto de fuertes restricciones presupuestarias en varios países del continente”, añade.

La respuesta europea se articula en torno al “Compás de Competitividad”, que fija un rumbo estratégico ambicioso para 2029 basado en varias áreas clave: cerrar la brecha en tecnologías avanzadas, desarrollar un plan coherente que combine descarbonización y competitividad, reforzar la seguridad reduciendo dependencias y acelerar el proceso de integración política .Sin embargo, “actualmente, una de las mayores preocupaciones es el retraso en la aplicación operativa de las recomendaciones de los informes Draghi y Letta”, declara Jean-Christophe Caffet . Y es que, aunque se han lanzado algunos proyectos —gigafactorías, simplificación administrativa para pymes, aceleración en permisos mineros —el ritmo está muy por debajo de lo necesario para responder a la urgencia. El plan Draghi preveía inversiones anuales de entre 750.000 millones y 800.000 millones para impulsar la competitividad europea, pero la movilización efectiva de estos recursos se está viendo frenada por restricciones presupuestarias en muchos estados miembros y/o reticencias políticas a emitir deuda conjunta.

El caso alemán ilustra perfectamente esta tensión entre ambición y realidad: la llegada de Friedrich Merz al poder en 2025 marcó un cambio en la política económica alemana, tradicionalmente basada en la disciplina fiscal. Alemania ha anunciado un ambicioso plan de estímulo de 850.000 millones en diez años, destinado a infraestructuras, defensa y transición ecológica. Aunque este cambio podría generar efectos positivos en toda Europa, persisten incertidumbres sobre la ejecución y el calendario del gasto.

En cuanto a las perspectivas futuras de las empresas europeas, los expertos de Coface identifican varios frentes: proteccionismo estadounidense, competencia de China, e inestabilidad política regional. Pese a los temores iniciales, los aranceles de EEUU no han provocado grandes distorsiones para los exportadores europeos. Las tasas efectivas se sitúan actualmente en torno al 16-17 %. “Europa no está más gravada que el resto del mundo e, incluso , menos en algunos productos que exporta a EEUU”, señala Jean-Christophe Caffet. Alrededor del 80% del coste arancelario lo asumen entidades estadounidenses —empresas o consumidores —y no los exportadores extranjeros, en contra de lo que afirma la administración Trump.

Así, el verdadero peligro para la industria europea se encuentra en un dumping masivo de la sobreproducción china, tal y como indica Frédéric Wissocq. Este riesgo se explica por la combinación de sobrecapacidad china y aranceles estadounidenses, que dificultan el acceso al mercado de EEUU. Por ahora, China ha logrado redirigir sus exportaciones hacia Europa (+6%interanual) y, sobre todo, hacia terceros países o “conectores”, como Vietnam (+20% ). Esta ofensiva comercial china ejerce una fuerte presión deflacionaria: la brecha de precios entre productos chinos y europeos se ha ampliado 30 puntos desde la reapertura postCOVID, llegando a más de 40 puntos si se consideran las fluctuaciones cambiarias. ”Esta sobrecapacidad china deprime los precios de producción, estrangulando la facturación y, en consecuencia, los márgenes de los fabricantes europeos. No es un fenómeno temporal, sino una tendencia significativa y probablemente duradera” , avisa Jean-Christophe Caffet. Algunos sectores están especialmente afectados , como el de vehículos eléctricos , donde China ha dado un salto espectacular hacia la gama alta; el de bienes de equipo , especialmente los relacionados con la producción de energía libre de carbono; o el de metales , cuyos dos principales mercados —construcción y automoción —están en desaceleración.

En este todo este contexto alarmante, la incertidumbre pesa sobre la confianza de los agentes económicos, frenando el consumo y generando una marcada prudencia en las decisiones de inversión, concluyen los expertos de Coface.

Marsh/Zurich: atención a la polarización social y a la desinformación

Por su parte, el Global Risks Report 2026 del Foro Económico Mundial, elaborado con Marsh y Zurich, avisa de la confrontación geoeconómica, los conflictos armados entre Estados, los fenómenos meteorológicos extremos, la polarización social (que sube al tercer puesto entre los grandes riesgos globales a dos años vista), y la desinformación (ya es el segundo).

Andrew George, presidente de Specialty en Marsh Risk, advierte: “Las crecientes divisiones se encuentran en el centro de los riesgos sociales a los que todos nos enfrentamos, desde la fragmentación social y la desigualdad, hasta el deterioro de la salud y el bienestar. A pesar de la severidad cada vez mayor de estos riesgos globales, los principales gobiernos están abandonando muchos de los marcos establecidos para abordar los retos comunes. Como consecuencia, las sociedades divididas se están acercando al límite de la inestabilidad social y a un aumento de los conflictos”.

El informe alerta de la llegada de una nueva era de competencia global, ya que los líderes empresariales esperan que la gravedad de 33 riesgos –con la excepción de la confrontación geoeconómica– aumente en los próximos diez años. El 57%anticipa un panorama turbulento o muy complicado durante la próxima década. En este horizonte temporal, los riesgos medioambientales y tecnológicos adquieren un protagonismo destacado. Alison Martin, CEO de Vida, Salud y Distribución Bancaria en Zurich, resalta: “Los líderes empresariales de las principales economías están profundamente preocupados por las pensiones y la salud pública. Estas carencias amenazan tanto el bienestar de la fuerza laboral como la estabilidad social. Sin embargo, resulta llamativo que los riesgos sociales –como el deterioro de la salud, la falta de infraestructuras públicas y de sistemas de protección social– apenas tengan protagonismo en la perspectiva de riesgos a diez años, a pesar de que sus efectos ya están transformando nuestro entorno. Si no actuamos con urgencia y de manera colaborativa, corremos el riesgo de ignorar amenazas que podrían definir nuestro futuro”.

Según el informe, los avances en IA y computación cuántica tendrán un impacto significativo en los mercados laborales, las estructuras sociales, las infraestructuras y la geopolítica, y podrían contribuir a ampliar las brechas económicas globales. Las infraestructuras críticas –vulnerables ante amenazas como el corte de cables submarinos o la interrupción de satélites– también necesitarán una inversión considerable para su modernización.

Peter Giger, Group Chief Risk Officer, de Zurich, añade: “A pesar de que los fenómenos meteorológicos extremos, los ciberataques y los conflictos geopolíticos representan amenazas cada vez mayores, las interrupciones en infraestructuras críticas ocupan solo el puesto 23 entre los riesgos globales para la próxima década. Esto supone una peligrosa falta de atención. Desde las redes eléctricas tensionadas por olas de calor históricas hasta las ciudades costeras amenazadas por el aumento del nivel del mar, dependemos de sistemas que no están lo suficientemente preparados o con poca financiación. Cuando la infraestructura falla, todo lo demás queda expuesto al riesgo. Debemos reconocer lo interconectadas que están estas amenazas e invertir ahora para fortalecer la resiliencia antes de que llegue la próxima crisis”.

Andrew George, presidente de Specialty en Marsh Risk, concluye: “Los avances en inteligencia artificial y computación cuántica están transformando rápidamente los mercados laborales y la geopolítica, con profundas implicaciones que revolucionarán la vida de las personas, mejorarán nuestra salud y prosperidad, y moldearán el futuro de las naciones. A medida que la automatización y los avances en computación cuántica se aceleran, tanto gobiernos como empresas deben trabajar conjuntamente para afrontar los retos relacionados con la redundancia de puestos de trabajo, la concentración económica y el riesgo de interrupciones sistémicas tanto en infraestructuras críticas como en la confianza digital”.

Ibercaja: las elecciones de medio mandato frenarán a Trump

En Ibercaja Gestión vaticinan una economía global que crece a su velocidad de crucero, en torno al 3%. Tras los sustos de 2025, la incertidumbre política se ha reducido y las elecciones de mitad de mandato en EEUU deberían mantener a raya a Trump. En Europa, la tendencia es positiva, la confianza empresarial se sitúa bastante por encima del nivel de hace 12 meses, llega por fin el impulso fiscal alemán y como sorpresa podemos tener el dividendo de la paz si Ucrania y Rusia llegan a un acuerdo duradero .Esto sumaría unas décimas al crecimiento económico y restaría algo de inflación, lo que a su vez daría más margen de maniobra al BCE. Por su lado, los problemas de China con la demanda interna son de sobra conocidos, pero sigue cumpliendo el expediente en términos de crecimiento; y, en general, los emergentes se desenvuelven bien en un entorno de tipos americanos a la baja y dólar débil.

Ven un escenario base en el que los impulsos negativos sean compensados por los positivos. Para mantener su poder en ambas cámaras, Trump necesita una economía creciendo a mayor velocidad y una inflación más baja, ya que la correlación entre evolución de precios y sensación de bienestar económico entre las familias americanas es muy alta.

Por lo tanto, si hay novedades en el frente comercial, puede que incluso sean positivas (por ejemplo, exenciones en productos básicos en la cesta de la compra del americano medio; el One Big Beautiful Bill ya incluía retoques impositivos que aumentarán las devoluciones de impuestos en primavera), pero si esto no es suficiente para que Trump recupere popularidad, ya se habla de devolver parte de lo recaudado vía aranceles en forma de cheque directo a casa.
En Europa, los alemanes pueden anunciar una reforma y acabar gastando menos que el año anterior, como ha ocurrido en 2025 (se espera que acaben con un déficit del 2,5 %, frente al 2,7 % de 2024). Ya pasó después de la gran crisis financiera de2008. La excusa es que no han tenido presupuesto hasta octubre: el impulso no se ha cancelado, sino que se ha retrasado. Se espera que el crecimiento alemán se acelere desde el 0,3% de 2025, al 1,3 % en 2026 y al 1,7 %en 2027. Y la economía alemana es más de un cuarto del total de la zona euro.

Adicionalmente, está el impulso de las 4 bajadas de tipos de 2025, ya que la política monetaria siempre actúa con 'retraso'. Por lo tanto, en Ibercaja Gestión esperan  que la economía de la zona euro siga progresando a tasas cercanas a su crecimiento potencial, 1%.

Y el empujón que supondría que Ucrania y Rusia llegan por fin a un acuerdo de paz. Si se logra una tregua indefinida, pero sin resolver la posesión delos territorios y sin otorgar garantías de seguridad para Ucrania, el impacto sería mínimo, ya que persistiría la incertidumbre. Si, por el contrario, se logra un acuerdo duradero, la UE podría replantearse importar algo de gas ruso y se pondría en marcha el plan de reconstrucción de Ucrania. El impacto en PIB e inflación sería considerable.

Después de 164 bajadas de tipos en 2024 y 155 en 2025, quedan por delante otras 78 bajadas de tipos previstas en todo el mundo para 2026. Por lo tanto, el viento de cola de las políticas monetarias sigue soplando. El mercado está pendiente, sobre todo, de lo que haga la Reserva Federal, que también está de elecciones. De momento, el mercado ha puesto en precio dos bajadas para los próximos 12 meses, pero la elección del sustituto de Powell puede decidir el resultado final; al igual que lo puede hacer la evolución de la inflación y de los tipos a largo plazo, sobre todo si el movimiento al alza de éstos se debe a un nuevo episodio de crisis de confianza sobre la independencia de la Fed. "Lo positivo para los inversores es que 2026 será un año donde veamos bajadas de tipos, que históricamente ha servido para impulsar la renta variable", apuntan en Ibercaja Gestión.

Es complicado que las Bolsas repitan las altas rentabilidades de los últimos 3 años, pero en la gestora de Ibercaja recomiendan "seguir invertidos en carteras globales, diversificadas y gestionadas activamente". En Deuda Pública, las curvas ofrecen rentabilidades más atractivas que las de hace 12 meses en los tramos largos. Los vencimientos cortos siguen siendo poco atractivos. En Renta Fija Privada, una buena ventana de oportunidad para apostar por el crédito de buena calidad crediticia con duraciones medias (3-4 años).En Renta Variable, las expectativas de crecimiento de beneficios tanto para 2026 como para 2027 se sitúan por encima del 10%. "Salvo accidente, 2026 debería ser un buen año de Bolsa; aunque los accidentes, de vez en cuando, ocurren. EE.UU. debería subir algo menos que Europa, ya que las valoraciones de partida son más exigentes", avisan. Sectorialmente, una mezcla de cíclicos y defensivos en los que estar sobre ponderados: sanidad, consumo y tecnología más exposición a infraestructuras y financieras, y fuera fuera en energía y telecos.

Los riesgos como geoestrategia, posible sobrevaloración de la IA, e irresponsabilidad fiscal de los gobiernos, en absoluto pueden ser ignorados. La aportación de valor vendrá de la diversificación, flexibilidad y gestión activa. 2026 volverá a ser un buen año para la renta fija. "Vemos un 2026 positivo para los activos de riesgo y por lo tanto favorable para Bolsas", insisten. "El objetivo de Trump es un dólar débil y en 2026 podríamos ver más medidas como los aranceles que vayan en ese camino. Puede que hasta 1,2 -1,22/€, para reforzarse algo al aproximarse las elecciones de medio mandato en noviembre", resaltan

Singular Bank: la gestión activa será más determinante que nunca

Las Perspectivas 2026 de Singular Bank destacan que el antiguo orden internacional surgido tras la II Guerra Mundial ha perdido vigencia, sin que se haya consolidado todavía un marco sustitutivo, dando lugar a una etapa marcada por tensiones estratégicas, reajustes en las cadenas de valor y la irrupción de nuevas potencias intermedias. Durante 2025, el uso del poder económico, comercial y tecnológico como pilar central de política exterior se ha intensificado, particularmente por parte de Estados Unidos y China. La Administración Trump ha profundizado en la utilización de aranceles para reforzar su soberanía estratégica, mientras que el Gobierno de Xi Jinping ha afianzado su influencia mediante el control de exportaciones críticas como tierras raras y semiconductores.

Alicia Coronil, Economista Jefe de Singular Bank, señala: “Nos encontramos en el epicentro de una reconfiguración geoeconómica que marcará las próximas décadas. Las tensiones entre Estados Unidos y China, junto con el auge del Sur Global y de nuevas potencias intermedias, están obligando a redefinir las cadenas de valor y las estrategias industriales. Para Europa, 2026 será un año decisivo para reforzar su autonomía estratégica, recuperar su rol geoeconómico e impulsar su competitividad en un mundo que transita hacia un nuevo orden mundial”.

Será un año clave para Europa, que afronta el reto de reafirmar su peso geoeconómico, consolidar su autonomía y acelerar su integración en sectores clave como la industria, la energía, la defensa y la tecnología. Además, este proceso se desarrollará en un contexto marcado por la recuperación económica de Alemania, impulsada por la inversión pública, y por el crecimiento previsto para España, que volverá a superar la tasa de avance del PIB del conjunto de la Eurozona ante la resiliencia de la demanda interna.

El desarrollo acelerado de la IA y otras innovaciones disruptivas continuará impulsando un ciclo inversor histórico, que irá acompañado de una creciente demanda energética, de infraestructuras, hardware y talento especializado. De este modo, este fenómeno abre nuevas oportunidades en sectores como software, consultoría, salud, biotecnología o electrificación.

En los mercados financieros, será un ejercicio de transición, con retornos más moderados y con políticas monetarias tendiendo a la estabilización en niveles próximos a la neutralidad. Identifica valor en la renta fija en segmentos de mayor calidad, mientras que la renta variable afrontará un entorno en el que la fortaleza de los beneficios convivirá con valoraciones exigentes, especialmente en tecnología.

En este sentido, Roberto Scholtes, jefe de Estrategia de Inversión de Singular Bank, vaticina que "la gestión activa será más determinante que nunca. La combinación de crecimiento moderado, valoraciones ajustadas y divergencias entre sectores exige una aproximación selectiva y diversificada. Las oportunidades existen, pero requieren un análisis riguroso y una lectura estratégica de los grandes vectores que transforman la economía global”. Las 5D—digitalización, descarbonización, demografía, desglobalización y desorden geopolítico— son la guía fundamental para identificar las oportunidades estructurales de inversión de largo plazo en el nuevo contexto internacional.  “Este enfoque, que establecimos en 2022, demuestra hoy más vigencia que nunca en un mundo que se reconfigura a gran velocidad”, recoge el informe.

Robeco: selectivos y aprovechar las oportunidades ligadas a las caídas

Los inversores deberán ser selectivos este año, ya que los mercados bursátiles y metalúrgicos, excesivamente exuberantes, se enfrentan a posibles correcciones, afirma el Head of Multi-Asset Strategies & Equity Solutions de Robeco, Colin Graham. Pueden surgir oportunidades vinculadas a las caídas que pueden producirse si los mercados de renta variable abandonan sus máximos históricos, con los valores chinos que monetizan la IA y con las alternativas tradicionales a las acciones caras, como la deuda pública o los bonos corporativos.

"El progreso tecnológico récord esconde fragilidades estructurales del resto de la economía, como las presiones inflacionistas y un panorama manufacturero sombrío", avisa. "Mientras los índices como el S&P 500 alcanzan máximos históricos, el 'repunte de todo' iniciado el llamado Día de la Liberación del pasado abril, cuando se anunciaron los aranceles del presidente Trump, ha dado lugar a un mercado vulnerable a un brusco golpe de realidad", insiste.

"El éxito en 2026 requerirá comprar en las caídas de las posiciones abarrotadas y de consenso, y gestionar la merma de rentabilidad por las asignaciones menos favorecidas a coberturas defensivas e ideas basadas en las valoraciones", añade.

No solo los mercados bursátiles han alcanzado nuevos máximos. El precio del oro también ha batido récords y la onza ha superado los 4.000$ debido a la continua agitación geopolítica y a la gran demanda por parte de los bancos centrales. Por su parte, la plata se ha disparado porque la oferta no satisface la futura demanda industrial. "Los metales preciosos han proporcionado diversificación y rentabilidad, pero la reciente subida de la plata (un 30% en 2025) encarna la inestabilidad actual del mercado. Aunque la demanda industrial por parte de los sectores de la energía solar y el 5G es real, el precio de la plata se ha desvinculado de los fundamentales. Por el contrario, el oro sigue siendo una cobertura de primera", explica. 

Se espera que la demanda procedente de los bancos centrales siga siendo el cuádruple que en los años anteriores al 2022, un factor de demanda clave que habrá que vigilar este año. El interés de los fondos cotizados (ETF) de ambos metales ha crecido significativamente: el 22% de las 220.000 toneladas extraídas reside en monedas de oro y ETF respaldados por oro, unas tenencias mayores que las de los bancos centrales: "En consecuencia, el interés financiero será el motor predominante del oro y la plata, por lo que podemos esperar volatilidad y negociación en los indicadores técnicos", alerta.

Por otra parte, la posible contracción del mercado de deuda privada podría provocar que los instrumentos más tradicionales, como los bonos soberanos y el crédito, sean más atractivos en 2026. "Los riesgos sistémicos de la deuda privada han ido en aumento, ya que la demanda ha impulsado una 'reserva oscura' cada vez mayor de préstamos no bancarios sin la transparencia ni las rigurosas pruebas de estrés a las que están sujetas las emisiones de deuda cotizada», afirma Graham.

"Dados los estrechos vínculos con el sistema bancario tradicional, una crisis de liquidez en el ámbito del crédito privado podría desencadenar una repentina convulsión en los mercados públicos. Los gestores de deuda privada venderían primero lo que pudieran, empezando por la deuda líquida, y luego los bancos liquidarían las garantías (bonos del Tesoro, bonos investment grade y acciones) para cubrir las rebajas", recalca. "La derogación de la regulación de los balances bancarios en EEUU dará margen, ya que estas anomalías de precios a corto plazo se presentarán para los gestores hábiles de la deuda. Por tanto, pueden surgir oportunidades para la renta variable, el high yield y la deuda pública si la venta masiva no se debe a otros fundamentales».

La obsesión del mercado por los valores de IA ha llevado a muchos a creer que se trata de una burbuja a punto de estallar. Nvidia, que fabrica chips de IA, se convirtió en la primera compañía del mundo en alcanzar un valor superior a 4 billones$, una capitalización bursátil mayor que el PIB de todos los países europeos.

"El discurso en torno a la IA está pasando de la mera narrativa (valoraciones basadas en el potencial futuro) a la implementación, con resultados reales en cuanto a eficiencia y retorno de inversión. Las tecnológicas de EEUU (que elaboran dichas narrativas) siguen dominando el desarrollo de modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM). No obstante, es probable que 2026 sea un año de racionalización en el que surjan inquietudes sobre el crecimiento, ya que los hiperescaladores se enfrentan a la presión de justificar los billones que están invirtiendo en bienes de capital. Por el contrario, las compañías de China (que ejecutan implantaciones) están ganando la carrera de la "IA aplicada". Al centrarse en la reducción de los costes unitarios de fabricación y logística, la IA china ya se está haciendo notar en las ganancias del 1% del PIB. No hemos descartado las acciones chinas que se beneficiarán del despliegue de la IA, como en la automatización industrial", resalta Graham.

El experto de Robeco cree que los inversores profesionales deben tener cuidado con la influencia de los minoristas que han proliferado en torno a los ETF de bajo coste, (en los de renta variable EEUU suponen más del 40%), atraídos por la subida constante de los precios de las acciones, y la perspectiva continua de una burbuja de la IA: "El cambio de la propiedad a inversores minoristas y tácticos que actúan en función de los precios ha creado 'manos frágiles". "Ya estamos observando un 'agotamiento minorista': los flujos netos han sido negativos durante cinco semanas consecutivas, lo que sugiere que la mentalidad de 'comprar en la caída' está desapareciendo. También está la 'brecha de confianza', ya que las encuestas a los gestores de fondos revelan altos niveles de inversión a pesar de la creencia generalizada de que el mercado experimenta una burbuja en torno a la IA. Esto genera riesgos de que se produzca una 'salida masiva'. remarca.

Este año también es año de elecciones de mitad de legislatura en EEUU. Desde 1961, la renta variable estadounidense pasa apuros en los tres primeros trimestres de los años de elecciones al Congreso, seguidos de un repunte en el cuarto. "Puede que este año no sea tan fácil como se prevé mayoritariamente", advierte.

"Y no hay que olvidar que los niveles de efectivo han disminuido mientras que los préstamos han aumentado a medida que todo el mundo se contagiaba del virus de la IA. Ahora existen riesgos de apalancamiento, ya que los saldos mundiales de efectivo han caído hasta un precario 3,7%, un nivel que históricamente precede a grandes desplomes de los mercados bursátiles", subraya Graham. "Además, los mercados de renta variable siguen cotizando en función del crecimiento de los beneficios de las empresas relacionadas con la IA y de los indicadores técnicos, no de las valoraciones", apunta.

"Durante estos episodios de volatilidad, nos basaremos en nuestro propio proceso de inversión multiactivo, analizando los fundamentales para detectar cualquier cambio en nuestras perspectivas; por ejemplo, en los beneficios de las compañías o en la evolución de los tipos de interés. Esto servirá como base para fundamentar la decisión de comprar activos de riesgo en caídas o alejarse de ellos para construir carteras más defensivas", concluye.

12Jan

Un análisis de Ibercaja Gestión destaca que para EEUU "no es una prioridad llevar a cabo una transición del régimen. Se quieren recuperar los activos petrolíferos expropiados a empresas estadounidenses e incentivar la inversión en reconstrucción y nuevos desarrollos".


Un análisis de Ibercaja Gestión sobre la situación de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por Trump destaca la voluntad de EEUU por colaborar para establecer un gobierno interino en el país, donde Delcy Rodríguez -vicepresidenta de Maduro- parece la mejor situada. Pero "no es una prioridad llevar a cabo una transición del régimen. Se quieren recuperar los activos petrolíferos expropiados a empresas estadounidenses e incentivar la inversión en reconstrucción y nuevos desarrollos".

No se espera que sea necesario el despliegue de tropas de EEUU en el país. La voluntad de Trump es clara: que todo el territorio americano sea pro EEUU y que la influencia de China y Rusia a ese lado del atlántico sea marginal. "Si a eso le sumas la posibilidad de recuperar parte de las explotaciones de petróleo expropiadas a las empresas de su país y quedar como un héroe ante quien le vota, la jugada es redonda", argumentan los expertos de la gestora de Ibercaja.

Para los mercados la operación ha sido más bien irrelevante. La superioridad militar de EEUU hace improbable una escalada y, salvo en el mercado del crudo, Venezuela es un país que pasa desapercibido para los inversores.

Venezuela es un país rico en recursos energéticos, miembro de la OPEP, pero a pesar de ser el que cuenta con mayores reservas de petróleo del planeta, los niveles de producción son relativamente bajos. Es el país con más reservas de petróleo que menos produce.

Venezuela cuenta con alrededor de 300.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo crudo, representando cerca del 20% de las globales en el mundo. El problema es que las infraestructuras de Venezuela están obsoletas y requieren de inversiones considerables, hasta ahora limitadas por la inestabilidad política, económica y fiscal del país.

No se espera que tenga un impacto en el precio del crudo a corto plazo, pero podría afectar a medio. Con una transición política, se estima que Venezuela podría aumentar la producción de petróleo a 1,3-1,4 millones de barriles diarios en dos años y alcanzar potencialmente los 2,5 millones de barriles diarios durante la próxima década, frente a los aproximadamente 0,9 millones de barriles diarios actuales.

Repsol: la compañía española más afectada por los acontecimientos en Venezuela

De las empresas del Ibex, la que mayor exposición tiene a Venezuela es Repsol. Los datos de 2024 indican que las reservas de petróleo de Repsol en Venezuela son de 256mbep, lo que aproximadamente supone un 15% de las reservas totales del grupo. El 88% de las reservas son de gas, cuya extracción sigue en funcionamiento y es un elemento clave en Venezuela, ya que suministra cerca de un tercio de todo el gas que consume el país. Por este motivo, a pesar de las restricciones geopolíticas de los últimos años, la producción de Repsol en Venezuela no se ha visto reducida.

La compañía produce actualmente unos 45.000 barriles diarios de crudo y gas, enfocándose en suministros para la demanda interna venezolana, ya que tiene las exportaciones restringidas por EEUU desde marzo de 2025.

En la reunión del 9 de enero entre Trump y petroleras con exposición a la región, entre ellas Repsol, su CEO, Josu Jon Imaz, anunció la disposición a "invertir con fuerza" y triplicar la producción a 135.000 barriles diarios en 2-3 años, sujeto a condiciones favorables como licencias y seguridad. 

Repsol tiene en Venezuela cinco operaciones:

  • Perla: al 50% con la italiana Eni, en gas
  • Tomoporo: al 50% con PDVSA, petróleo y gas
  • Quiriquiere Gas Profundo: 60% Repsol Upstream, resto PDVSA, gas
  • Ceiba: 40% Repsol, 60% PDVSA, petróleo
  • Quiriquire Petróleo: 40% Repsol, 60% PDVSA, petróleo y gas

Los analistas ven potencial para mayor generación de caja, aunque destacan riesgos políticos. Se esperan más detalles en el Capital Markets Day de Repsol el 10 de marzo.

Repsol quiere reanudar las exportaciones de crudo, prácticamente paralizadas desde marzo de 2025. Una transición exitosa en Venezuela podría actuar como catalizador positivo para la compañía. El valor en libros de los activos en Venezuela es de 500 millones€, con 5.000 millones de cuentas por cobrar totalmente depreciadas de PDVSA. Los activos venezolanos generan cerca de 200 millones€ de flujos de caja operativo al año, pero el mayor potencial de revalorización está en las reservas. Hasta la fecha, el mercado apenas les asignaba valor por el elevado riesgo de expropiación y la incertidumbre acerca de su monetización. 

Si finalmente vuelve la estabilidad al país, el valor de mercado de las unidades equivalentes de barriles ascendería a los 15.000 millones$, y el valor económico de su explotación para Repsol podría ser de hasta 3.000 millones$.

El compromiso del CEO de Repsol contrasta  con el escepticismo de su colega de ExxonMobil, que llegó a calificar a Venezuela como “inviable para invertir”. Y se sitúa en la misma línea que su homólogo de Chevron (la única petrolera de EEUU con presencia real actualmente en Venezuela), que aseguró estar comprometido y listo para aumentar la producción.

El análisis de Ibercaja Gestión también se detiene otras empresas españolas con presencia en Venezuela:

  • BBVA: el Provincial tiene un valor en libros de 100 millones€, escasa contribución a los beneficios del grupo, 200 sucursales y 2.000 empleados
  • Telefónica: comercializa servicios de telefonía fija, móvil e internet, y también para empresas. Hace un año anunció una inversión de 500 millones€ en redes de telefonía. Esta actividad está dentro de los planes de desinversión del grupo en América Latina
  • Mapfre: destaca que cuenta con 20 oficinas, la mitad en Caracas. Como publicó Dinero Seguro, su presidente Antonio Huertas señala que "nunca nos hemos planteado salir del país en el que entramos a principios de los años 90, ni siquiera en los momentos más difíciles, y no lo vamos a hacer ahora, vamos a seguir reforzando nuestro compromiso allí, con nuestros 320 empleados”. A lo largo de los últimos cinco años, Mapfre ha tenido que ir devaluando su posición en Venezuela, debido a la hiperinflación provocada por años de régimen chavista. Ahora “se está produciendo un momento muy convulso, pero no vamos a tener que hacer ningún tipo de provisión por nuestra presencia allí, lo que sí esperamos es que se empiece a abrir un periodo económico más positivo”. La situación de Venezuela está "encapsulada", y el presidente de Mapfre no cree que afecte a otros países de la zona, como Colombia. "Todo lo contrario, la tendencia en Latinoamérica es a mejor, con lo que esperamos que sea un gran año".
  • Iberia: Venezuela supone el 1,5% de la actividad de larga distancia
  • Meliá: cuenta con un hotel de 5 estrellas en Caracas

Groenlandia, el nuevo objetivo

Tras el anuncio de la captura de Maduro, el presidente de EEUU no ha dudado en seguir empujando su voluntad en cuanto a política exterior. El nuevo objetivo es Groenlandia, cuya ubicación estratégica es clave para la seguridad nacional del país. Trump, fue tajante -es su estilo- con sus aspiraciones en Groenlandia asegurando que es un territorio “necesario” para ellos.

Independientemente de la voluntad de los groenlandeses, que quieren independizarse de Dinamarca, pero de momento no han mostrado interés por unirse a EEUU, lo cierto es que la región está ubicada en un punto militarmente estratégico. La costa de Groenlandia cubre buena parte del Océano Ártico, por donde cada vez pasan más cargueros chinos y rusos. Con el deshielo, la ruta ártica empezará a ser clave para el comercio, ya que es una alternativa más rápida para llegar a Europa desde China que el Canal de Suez.

Por la ubicación de las bases militares rusas, la trayectoria de un misil nuclear con fines de impactar a EEUU pasa por Groenlandia. EEUU ya cuenta con bases militares en la región con sensores capaces de detectar misiles de largo alcance, pero quiere incrementar su fuerza militar allí.

03Dec

En el primer trimestre de 2026 lanzará un fondo de capital riesgo, en alianza con una firma especializada, con un importe mínimo de entrada de 20.000€, con una clase C a partir de 150.000€. La recomendación es que no supere nunca el 10% de peso en la cartera total del cliente.

Miguel Ángel Valero

Ibercaja Gestión terminará 2025 con unas cifras que multiplican por dos los objetivos iniciales. Hasta noviembre supera los 28.700 millones€ gestionados (+11,3% sobre 2024), más de 262.000 partícipes (+4%), 2.200 millones€ en nuevas aportaciones a sus fondos de inversión, y los 1.000 millones en captaciones netas por sexto año consecutivo. 
Luis Miguel Carrasco, director del Área de Gestión de Activos y Seguros de Ibercaja; cree que “la consistencia del dinámico comportamiento en los últimos años y los logros conseguidos son fruto de la confianza de nuestros clientes y de la labor de asesoramiento realizada por los profesionales de la red de oficinas; de las soluciones anticipadas para captar las oportunidades de los diferentes entornos de mercado; y de las rentabilidades positivas de toda la gama de nuestros fondos de inversión, a pesar del complicado contexto de mercado”.

"Hemos tenido un contexto de gestión porque había materia prima, el ahorro", al que se le ha ofrecido un asesoramiento global para que el cliente rentabilice más y mejor su liquidez. "Ibercaja no necesita tener el dinero en el balance para dar créditos", lo que facilita el trasvase de depósitos a fondos y a la inversión a largo plazo: “Primero, apostamos por la Deuda Pública a corto plazo, para posteriormente ir virando hacia estrategias de un poco más de riesgo y retorno, como fondos de Crédito Privado a corto plazo y finalmente a largo, cuando los tipos tocaron techo”.

Desde 2022, Ibercaja ha incrementado su cifra de clientes en Fondos de Inversión en más de 46.500, a un ritmo de un 7% anualizado. Ha captado 7.400 millones€ en los últimos tres años y 2025 va a situarse entre los tres mejores de la historia de la gestora, en términos de captaciones, superando los 2.200 millones. El resultado es que de cada 100€ de aportaciones a Fondos de Inversión en España, 9,7 van a productos de Ibercaja Gestión, que ha ganado 50 puntos básicos (pb) de cuota de mercado en el último trienio, representando ya el 6,4%.

Rentabilidades positivas en la gama de fondos de inversión de Ibercaja

La directora general de Ibercaja Gestión, Lily Corredor, subraya que los partícipes de los Fondos de Inversión de la entidad van a disfrutar, por tercer año consecutivo, de rentabilidades positivas: “La gestión activa realizada nos ha permitido aprovechar este comportamiento positivo del mercado alcanzando una rentabilidad media ponderada en los once primeros meses del año superior al 3% en toda la gama, que asciende en términos anualizados al 5,85% si hacemos referencia a los últimos 3 años”.

Destaca el acierto de la apuesta estratégica por la renta fija como punta de lanza de la hoja de ruta comercial, ya que los fondos acumulan una rentabilidad media ponderada del 6,3% entre enero de 2024 y octubre de 2025, situándose casi un punto por encima de la media del sector y superando en más de 80 pb a su competidor más cercano.

“Está siendo un año frenético en lo que se refiere a adaptar nuestra propuesta al entorno de mercado, con la incorporación de 12 nuevas soluciones”, indica. "Si se quiere lograr una rentabilidad que bata claramente a la inflación, hay que invertir un poco en renta variable", explica Lily Corredor.

"El camino de la diversificación cuesta iniciarlo y es largo, y hay que contar con una gama de productos suficientemente amplia para que el inversor conservador suba paso a paso, con fondos de renta fija a medio plazo, luego a largo, la escalera hacia la renta variable", insiste.

Entre los nuevos productos, Ibercaja Renta Fija Horizonte 2028 “se sitúa en el top 10 de fondos más vendidos en España con unas aportaciones netas superiores los 1.000 millones”. Ibercaja Cartera Conservadora e Ibercaja Diversificación apuntan a los clientes que están pensando en invertir por primera vez en fondos, a los que tienen preferencia por activos de corto plazo, así como el inversor que todavía no ha dado el paso a diversificar en carteras mixtas tradicionales. Tras 7 meses desde su lanzamiento, estos dos fondos acumulan un patrimonio de más de 900 millones y han sido capaces de obtener en todos los meses rentabilidades positivas.

En 2026, Corredor estima que la propuesta de valor de la gestora se centrará en la diversificación y las carteras mixtas como “punta de lanza de su estrategia comercial”.

También irá aumentándose "poco a poco, porque necesita asentamiento, consolidación", la oferta de fondos sostenibles, que ahora supone el 20% del total.

Enfoque constructivo y basado en la microeconomía

Beatriz Catalán, directora de Inversiones de Ibercaja Gestión, dibuja un 2026, con un crecimiento discreto pero resistente en EEUU, apoyado en el "triunvirato" favorable de política monetaria, política fiscal y desregulación, la Fed bajará tipos hasta cerca del 3% si la inflación se modera; una Eurozona con un crecimiento del 1%, una inflación controlada y un BCE "cómodo" con los tipos de interés en el 2%, con Alemania como locomotora; y una estabilidad financiera en China, que tras los estímulos inyectados en su economía busca recuperar su senda de crecimiento.

“En un entorno global marcado por ciclos económicos divergentes y distintos caminos de política monetaria, los inversores en renta fija se enfrentan a un entorno más discreto que en años anteriores. En este contexto, la flexibilidad es la piedra angular en renta fija para tener éxito en estos tiempos inciertos”, apunta.

En cuanto a la renta variable, Catalán ha apuntado a “una visión constructiva”, con tres puntos que favorecerán la evolución de los activos de riesgo: el robusto crecimiento de beneficios empresariales, unas políticas monetarias relajadas y la disminución de las incertidumbres políticas.

Los factores geopolíticos y la macroeconomía perderán protagonismo frente a los fundamentales de la microeconomía, y la omnipresencia de la IA. "Las empresas que adopten de manera eficiente esa tecnología van marcar la diferencia", porque la IA empujará el PIB de EEUU en medio punto.

Solo el 10% de las empresas del S&P 500 han adoptado la IA en sus negocios, pero eso durará poco: “Todas las industrias estamos comenzando a utilizar la IA para reducir costes. Menos gastos y más productividad significan mayores beneficios, que a su vez son el principal motor del alza de las valoraciones en Bolsa. Eso nos va a dar una gran diferencia entre aquellas empresas que estén adoptando la IA de una forma eficiente o no. Algunas ya se están quedando para atrás”, avisa Beatriz Catalán.

“Las dudas que puedan surgir en mercado sobre las valoraciones del boom de la IA, sobre la propia monetización de todas las inversiones realizadas y las pausas que pueda efectuar la Reserva Federal en su senda de bajadas de tipos pueden ser los principales puntos de incertidumbre a lo largo del próximo año causantes de volatilidad”, advierte.

Este escenario requiere un enfoque activo y selectivo, en el que no estar invertido es el riesgo mayor. “Cautela no significa no estar invertido sino estar bien invertidos”, recalca.

"Hay que buscar aquellos sectores y empresas con crecimientos de beneficios robustos y revisiones al alza de manera consistente", subraya. Entre ellos, la tecnología, "que puede dar cierto vértigo, pero todo va a depender de que esos beneficios sigan revisándose al alza", software y semiconductores, en EEUU, también se verán beneficiados sectores como el financiero, industrial y 'utilities'. Otra apuesta es el sector farmacéutico por las expectativas de cambios regulatorios, el creciente uso de la IA y porque tienen las valoraciones deprimidas. En Europa, farmacéuticas, electrificación, banca.

En renta fija, deuda de calidad frente a la de alto rendimiento, así como los bonos públicos y corporativos de Estados Unidos, porque el cruce euro-dólar se asentará en los 1,5-1,2. Pero lo más importante son carteras bien balanceadas entre renta fija y variable.

Fondo de capital riesgo, en el primer trimestre de 2026

A falta de la aprobación de la CNMV, Ibercaja Gestión quiere lanzar en el primer trimestre su primer fondo de Capital Riesgo. “Creemos que es un buen momento para lanzarlo y completar nuestra propuesta de valor a los clientes de Banca Privada, en un entorno de mercado donde tenemos que sofisticar las soluciones para que nuestros clientes sigan disfrutando de las excelentes rentabilidades que hemos tenido en los últimos años”, explica Luis Miguel Carrasco.

Será un fondo de fondos, en alianza con una firma especializada, con un importe mínimo de entrada de 20.000€, con una clase C a partir de 150.000€. La recomendación es que el capital riesgo no supere nunca el 10% de peso en la cartera total del cliente. El Real Estate no será una de las principales verticales del fondo, ya que el partícipe español suele tener ya posiciones inmobiliarias, por lo que se centrará en private equity. "Creemos que vamos a conseguir una cifra aceptable en un corto periodo de tiempo", ya que cuentan con años de experiencia en activos alternativos a través de sus fondos de pensiones.