18Jun

Trump ha decidido retirarse a tiempo del conflicto con Irán y mantener contenida su pérdida de popularidad a menos de cinco meses de las elecciones de medio mandato.

Miguel Ángel Valero

Anthropic y Google han propuesto en la cumbre del G7 la creación de una coalición liderada por EEUU para establecer normas y estándares en el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). A la reunión, celebrada a puerta cerrada, asistieron jefes de Estado —entre ellos Donald Trump— junto con directivos de las principales compañías tecnológicas, incluidos Meta y OpenAI.

Trump asegura que las negociaciones con Anthropic para restablecer el acceso a sus modelos más avanzados “van bien”. La semana pasada, el Gobierno estadounidense impuso controles a la exportación de los dos modelos más recientes de la compañía —Fable 5 y Mythos 5— por motivos de seguridad nacional. Como consecuencia, Anthropic suspendió el acceso global a estos sistemas el viernes 12 de junio, lo que ha intensificado el debate internacional sobre el acceso equitativo a la IA y la necesidad de coordinación entre países.

"Si bien las megacaps tecnológicas han impulsado las ganancias de los índices, la historia muestra que los períodos de concentración extrema pueden conllevar riesgos; se recomienda a los inversores vigilar posibles señales de deterioro en la eficiencia del capital y considerar el reequilibrio de sus carteras para evitar una exposición excesiva", señala Matteo Ramenghi, Chief Investment Officer Italia en UBS Global Wealth Management.

Mientras tanto, Jabil facturó 8.750 millones$ en su tercer trimestre fiscal, un 11,8% más que hace un año, con un beneficio por acción de 3,16$ cuando el mercado esperaba 3,1. El objetivo para todo el año sube a 12,7$ por acción y 35.000 millones en ventas. La demanda de centros de datos para IA es "extremadamente fuerte".

Amazon se enfrenta a una demanda de la FTC por sus prácticas en publicidad digital. Los reguladores llevan meses investigando y la cifra potencial en multas podría alcanzar miles de millones de dólares. La compañía ya tiene abiertos varios frentes con la agencia antimonopolio de EEUU. Además, afronta una situación incómoda: las ventas minoristas en EEUU suben un 0,9% en mayo, casi el doble de lo previsto, pero el ahorro se desploma a mínimos de cuatro años. El consumidor aguanta, pero lo está haciendo tirando de la hucha, que baja al 2,8% del PIB según la Fe de Atlanta. Para Zumitow, la caída del ahorro es señal de agotamiento futuro y recomienda vigilar Amazon, Home Depot, Target, Capital One y Synchrony, y otros bancos que se basan en el crédito de consumo.

TACO de Trump con Irán

Trump lo ha vuelto a hacer. Como ya nos tiene acostumbrados, el presidente norteamericano ha decidido retirarse a tiempo y mantener contenida su pérdida de popularidad a menos de cinco meses de las elecciones de medio mandato. Un día antes de lo previsto, Irán y EEUU han firmado electrónicamente un acuerdo provisional de 14 puntos, que abre un periodo de 60 días para negociar los términos definitivos. 

Entre los aspectos más relevantes destacan:

  • Cese de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano. Algo que no ha gustado nada a Israel
  • Levantamiento del bloqueo marítimo por ambas partes.
  • Inicio de negociaciones entre Irán y Omán para definir la futura “gestión” del estrecho de Ormuz.
  • Retirada de las sanciones estadounidenses y liberación de activos iraníes congelados.
  • Compromiso de Irán de no desarrollar ni adquirir armamento nuclear.•
  • Participación de EEUU, junto con socios regionales, en un plan de reconstrucción de Irán de al menos 300.000 M$.

Más allá de las declaraciones triunfalistas de ambas partes, el balance económico del conflicto es claro: mayor presión en los precios y un deterioro del crecimiento global. La eventual introducción de un peaje en el estrecho de Ormuz por parte de Irán y Omán es una clara muestra de que todos salen peor parados de este enfrentamiento. 

Con todo, y al margen del ruido político, la economía global se ha mostrado resiliente ante un shock energético sin precedentes cercanos, que de un día para el otro interrumpió la circulación de casi 20 millones de barriles de petróleo diarios. En este contexto, el ciclo seguirá avanzando, si bien a un ritmo más moderado y con la inversión como protagonista. En materia de inflación, los efectos de segunda ronda permanecen contenidos por el momento, por lo que será determinante una rápida normalización del tráfico energético –condicionada a la retirada de minas en la zona, que en principio llevará alrededor de 30 días– para evitar su transmisión al resto de componentes.

17Jun

La reapertura del Estrecho de Ormuz beneficiará a los bancos, infraestructuras, e industriales, porque su actividad se verá favorecida en este entorno de menor riesgo inflacionista y menores posibilidades de endurecimiento monetario.

Miguel Ángel Valero

La paz en Irán, que no en Oriente Medio, pasa a un segundo plano, aunque sigue el análisis del acuerdo entre Irán y EEUU: un plazo de 60 días para alcanzar un acuerdo definitivo; 30 días para restablecer el volumen habitual de tránsito en el estrecho de Ormuz; la eliminación de sanciones sobre Irán; el descongelamiento progresivo de activos; y un plan de ayuda de 300.000 millones$ para la reconstrucción. Llama la atención que no se contemple una moratoria nuclear, sino únicamente una declaración de intenciones por la que Irán se compromete a no fabricar armas nucleares, destinando el material enriquecido a usos civiles.

Con este acuerdo, la reapertura del estrecho podría producirse a partir del fin de semana, sin peajes, aunque con cláusulas abiertas a interpretación que permitirían la aplicación de “tarifas por servicios de tránsito”. En cualquier caso, el mercado de energía ya descuenta la normalización del tráfico, relegando el resto de los detalles a un segundo plano. 

Acuerdo comercial definitivo entre la UE y EEUU

Ahora la atención vuelve a los aranceles. La Unión Europea aprueba de manera definitiva el acuerdo comercial con EEUU. Aunque ambas partes alcanzaron un acuerdo inicial en julio de 2025, su entrada en vigor requería un proceso de validación dentro de la UE que se ha visto retrasado en varias ocasiones. Primero, por las tensiones derivadas de las amenazas de Trump de anexionar Groenlandia y, posteriormente, por la anulación por parte del Tribunal Supremo estadounidense de los aranceles recíprocos.

En este contexto, Trump advirtió que, si el acuerdo no entra en vigor antes del 4 de julio, impondrá un incremento de los aranceles sobre los automóviles europeos, elevándolos del 15% actual al 25%. Al fin, un año después de que los dos países alcanzasen un entendimiento, la UE ha dado luz verde en el Parlamento Europeo, con 440 votos a favor frente a 151 en contra. Entre las disposiciones se establece que los aranceles de EEUU sobre los productos europeos no podrán superar el 15%. A cambio, la UE elimina los gravámenes sobre determinados productos industriales y agrícolas procedentes de EEUU. 

El acuerdo incorpora elementos que benefician a Trump en su agenda política, como la inclusión de las langostas en régimen de duty-free, una medida promovida para atraer el apoyo del “estado bisagra” de Maine.

Además, el texto definitivo incorpora varias modificaciones de salvaguarda para Europa: el acuerdo tendrá vigencia hasta marzo de 2029 y contempla la posibilidad de suspender su aplicación si EEUU incumple sus compromisos o si se siguen imponiendo aranceles a ciertos productos que superen el umbral del 15% a partir de 2027 (como los vinculados al acero y aluminio o las lavadoras, actualmente en 50%). 

UBS: las Bolsas de la Eurozona son vulnerables al encarecimiento energético

Las Bolsas europeas alcanzaron un hito esta semana, con el Stoxx 600 cerrando en máximos históricos por primera vez desde el 27 de febrero, el día anterior al inicio del conflicto con Irán. A pesar del rebote de alivio tras el anuncio del acuerdo entre EEUU e Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz, "seguimos considerando que los mercados de renta variable de la Eurozona son vulnerables ante el encarecimiento de los combustibles. Aún no está claro con qué rapidez podrá normalizarse el tráfico marítimo, dado que las navieras y las aseguradoras exigen garantías sobre la seguridad en la zona", precisan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Mantenemos una posición Neutral sobre la renta variable de la Eurozona en su conjunto, al tiempo que seguimos identificando un abanico de oportunidades en este mercado y esperamos que los últimos acontecimientos en Oriente Medio aporten un impulso adicional. Los riesgos derivados de los precios de la energía, el endurecimiento de las políticas monetarias y la presión competitiva desaconsejan una exposición amplia a la región. Sin embargo, eso no significa que Europa deje de ser una fuente de oportunidades selectivas. Los inversores deberían centrarse menos en la tasa de crecimiento por debajo de la media de la región y más en aquellas compañías europeas mejor posicionadas para lograr un crecimiento sostenido de sus beneficios, aprovechando la mejora en los flujos energéticos, la demanda global del consumidor, las tendencias de estilo de vida y premiumización, y la innovación estructural".

Metagestión: "evitar comprar acciones de un modo discriminado"

La gestora española independiente especializada en renta variable Metagestión cree que los sectores que más se van a beneficiar de la nueva situación creada tras el acuerdo entre Irán y EEUU, y la reapertura del Estrecho de Ormuz, son los bancos, infraestructuras, e industriales, porque su actividad se verá favorecida en este entorno de menor riesgo inflacionista y menores posibilidades de endurecimiento monetario. Prefiere las empresas con fundamentales de calidad y sólido crecimiento, que pueden aprovechar los cambios en el entorno reforzando sus beneficios empresariales. Calidad apoyada en la solidez de sus negocios, la capacidad de convertir inversión en flujo de caja, el poder de fijación de precios, los márgenes estables, las ventajas competitiva. Compañías cuyo crecimiento futuro depende menos de la expansión de múltiplos y más del aumento en sus beneficios. 

Normalizar el tráfico marítimo en una de las arterias comerciales más importantes del mundo, “reduce la amenaza inflacionista, y favorece un entorno potencialmente más constructivo para la renta variable”. Cuando se afloja la presión sobre los precios de la energía, se produce un efecto beneficioso al reducirse tanto la amenaza inflacionista, como el riesgo de endurecimiento monetario. Con ello, se refuerzan las expectativas de mayor visibilidad para los beneficios empresariales. Todo ello significa que “baja la intensidad del riesgo de inflación, uno de los factores que más amenaza el crecimiento económico a nivel global”, explican dichos expertos.

Pero “sería un error interpretar la mejora de expectativas como una señal para comprar acciones de un modo discriminado”. A lo largo de la primera mitad del año, la subida de las Bolsas se ha sostenido en un grupo reducido de compañías y sectores: “Los índices continúan reflejando la fortaleza de la renta variable, pero bajo la superficie existe una dispersión significativa entre empresas, modelos de negocio y regiones”. La clave es identificar “cuáles son las compañías cuyo crecimiento es capaz de justificar las valoraciones actuales”.

La IA “continúa siendo uno de los grandes motores de inversión global, pero la fase actual del mercado exige distinguir entre quienes lideran la creación de valor y quienes simplemente participan de la narrativa. Lo mismo ocurre en el resto de sectores: el mercado sigue premiando resultados, no promesas”.

La reapertura de Ormuz “elimina un foco importante de incertidumbre, pero no modifica la realidad de fondo. Las Bolsas afrontan la segunda mitad de 2026 con un escenario macroeconómico razonablemente favorable, aunque con valoraciones más exigentes y un margen de error menor que hace un año”. 

Por eso, “la mejor estrategia no pasa por asumir más riesgo, sino por seleccionar mejor dónde asumirlo. Cuando desaparece parte del ruido geopolítico, los fundamentales vuelven a ocupar el centro del escenario. Y en renta variable, los fundamentales siguen siendo los beneficios”, concluyen desde Metagestión.

16Jun

Los mercados compran el acuerdo entre Irán y EEUU, pero se frena la actividad industrial tanto en EEUU(con deterioro de la confianza empresarial) como en la Eurozona, pero no en China (donde se estanca la demanda interna). El Banco de Japón sube tipos hasta niveles no vistos desde 1995.

Miguel Ángel Valero

El 68% de las empresas españolas no están sufriendo, de momento, los efectos de la incertidumbre arancelaria, según el último Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, que impulsan Crédito y Caución e Iberinform. Pero el 32% asegura estar sufriendo los efectos de la guerra comercial, que está impactando principalmente en el precio final de los productos (16%) y en un menor margen comercial (12%). Además, el 3% señala que la incertidumbre sobre los nuevos aranceles, que el Tribunal Supremo de EEUU ha paralizado, está motivando un cambio en sus estrategias de internacionalización y buscando nuevos mercados diferentes al norteamericano, uno de los principales socios comerciales de España.

La creciente incertidumbre del entorno geopolítico se sitúa como el principal reto que afronta el tejido productivo en su operativa diaria, con el 47%. Le siguen en importancia, como principales dificultades, el entorno económico general (39% de las empresas), las cargas burocráticas y normativas (38%), los costes laborales (38%), los márgenes comerciales (32%) y las dificultados por captar nuevos clientes (27%).  Además, un 15% señala la adaptación tecnológica a la IA entre sus retos. Un 11% de las empresas españolas sitúa entre sus principales preocupaciones el impacto de la morosidad, mientras que un 9% tiene dificultades para obtener financiación.

Los mercados compran el acuerdo entre Irán y EEUU, pero malos datos macro

Precisamente, el acuerdo entre Irán y EEUU hace temer que Trump vuelva a endurecer la presión arancelaria. Los mercados recuperan el tono optimista perdido en las últimas semanas, tras los vaivenes en Irán y cierta cautela en el sector de semiconductores después del rally de los últimos meses. Aunque se desconocen los términos del memorando de entendimiento que se firmará el viernes 19 de junio, el escenario que cotiza el mercado apunta a una reapertura. El precio del petróleo cae a mínimos de los últimos tres meses, se alivia la presión en las curvas de tipos de interés, y las Bolsas reaccionan positivamente ante esta situación. 

En caso de confirmarse la firma del acuerdo, lo más relevante será el restablecimiento del tránsito por el estrecho de Ormuz, ya sea mediante un sistema de pago o de libre circulación. Con la reanudación del tráfico, cobrará relevancia la capacidad de recuperación de la producción en los países del golfo Pérsico. En este sentido, Catar ya ha indicado que podrá recuperar hasta el 80% de su capacidad exportadora de gas en un plazo de dos meses. El gas es uno de los productos con mayor tiempo de recuperación, debido a las necesidades de enfriamiento y a los complejos sistemas de ingeniería requeridos para su transporte en forma de gas natural licuado.

Mientras, en EEUU se frena la actividad industrial en mayo. Tras unos datos de confianza empresarial alentadores, las cifras de actividad del mes decepcionaron al registrarse un freno que sitúa el avance de la producción industrial en un mero +0,1% mensual frente al +0,9% anterior. Si miramos solamente las manufacturas, el dato fue aún peor al registrarse un parón de la actividad (crecimiento del 0% frente al +0,6% del mes previo). Unos datos que situaron la utilización de la capacidad productiva en el 76,2% manteniéndose en niveles históricamente contenidos (el promedio de los últimos 50 años es de 79% y del 76,6% en la última década). 

Por otro lado, decepcionaron los primeros indicadores de confianza de junio: el índice Empire de manufacturas (el primer índice regional de confianza empresarial) bajó con fuerza al descender hasta niveles de 5,9 desde el 19,6 previo y por debajo del 13,7 esperado. También retrocedió más de lo esperado la confianza de los constructores, con el índice NAHB bajando dos puntos hasta niveles de 35 y apuntando a un freno de la actividad del sector constructor en los próximos meses.

En la zona euro, la actividad industrial también sigue modesta: en abril la producción fabril creció un +0,1% mensual, tres décimas menos que en el mes previo pero un dato que se revisó al alza. Con ello, en término interanual, la producción industrial volvió a terreno positivo al crecer un +0,3% frente al -2,8% del mes anterior. Cifras que en su conjunto siguen mostrando debilidad de la actividad en la zona euro, castigada por el incremento de los costes energéticos.

La economía de China se estanca: el gasto de los consumidores y la inversión han caído a niveles no vistos desde la pandemia, lo que expone la debilidad actual de la demanda interna, que no logra reactivarse a pesar del auge en las exportaciones, especialmente las relacionadas con la tecnología. Las ventas minoristas disminuyeron un 0,6% interanual en mayo, registrando su primera caída desde la reapertura tras los confinamientos por la COVID a finales de 2022. Una debilidad interna que se reflejó también en la inversión en activos fijos –se redujo un 4,1% en el acumulado de los primeros cinco meses del año– y en los precios de la vivienda que siguen retrocediendo –caída del 5,9% interanual en vivienda usada y del 3,6% en nueva vivienda–. 

En contraste con la debilidad de la demanda, la producción industrial aumentó un 4,5% interanual, superando las previsiones, empujada por el crecimiento de la IA, que está impulsando la demanda de hardware relacionado, y con ello el crecimiento de la producción de equipos de tecnología de la información se incrementó un 17% interanual frente al +15,6% del mes anterior. Este dinamismo de la producción industrial está permitiendo que la tasa de desempleo urbana bajara ligeramente hasta el 5,1% (una décima menos). 

El Banco de Japón colca los tipos en niveles no vistos desde 1995

El Banco de Japón elevó los tipos de interés en 25 puntos básicos (pb) hasta el 1%, alcanzando niveles no vistos desde 1995. Reitera que continuará ajustando al alza los tipos en función de la evolución económica, aunque eliminó la referencia a que los costes de financiación se mantienen en niveles significativamente bajos, lo que sugiere que los tipos se estarían aproximando al límite inferior del rango de su tasa neutral estimada. Por su parte, el mercado anticipa que el ritmo de subidas será muy gradual y, de hecho, no descuenta completamente un nuevo incremento de tipos en lo que resta de año. 

En cuanto al resultado de la votación, fue ampliamente consensuado, con 7 votos a favor y 1 en contra. El voto disidente correspondió a Toichiro Asada, quien se incorporó al consejo en abril como el primer miembro designado por la primera ministra, Sanae Takaichi, de perfil acomodaticio. Dado que los miembros nombrados por Takaichi comparten un sesgo más dovish, a finales de junio se sumará otro miembro al consejo también propuesto por Takaichi, previsiblemente con una orientación similar.

A la decisión de subida de tipos, se suma la otra herramienta de normalización monetaria: la reducción progresiva de las compras de bonos. El Banco de Japón espera disminuir sus adquisiciones en 200.000 millones de yenes cada trimestre hasta marzo y, a partir de abril de 2027, sus compras mensuales pasarán a situarse en 2 billones de yenes (10.760 millones de euros).

UBS: a ver la rapidez de la normalización del tráfico en Ormuz

En UBS destacan la reacción al acuerdo entre Irán y EEUU: el S&P 500 subió un 1,7%, el crudo Brent cayó a 83$ por barril (el nivel más bajo desde principios de marzo), el dólar se debilitó, el oro superó los 4.300$ por onza, y la rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años bajó ligeramente a medida que los inversores redujeron sus expectativas de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal. El optimismo se moderó levemente el martes 16 de junio por la mañana, con los futuros del Stoxx Europe 600 bajando un 0,1%, mientras los inversores evaluaban la solidez del rebote y esperaban nuevos comentarios de la Fed. "Nuestro escenario base ha contemplado una resolución diplomática del conflicto con Irán, y los mercados acogen claramente con agrado este último desarrollo, aunque aún está por verse con qué rapidez puede normalizarse el tráfico a través del Estrecho", señala el análisis.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Dado el contexto actual, mantenemos nuestra opinión de que los inversores deben seguir posicionados para obtener ganancias bursátiles a largo plazo, gestionando al mismo tiempo los riesgos mediante una cartera diversificada. En renta variable, vemos argumentos a favor de una exposición diversificada entre sectores y geografías. Si bien mantenemos nuestra convicción en un mayor recorrido alcista del mercado, también consideramos que la mayor dispersión entre valores individuales exige una exposición core más diversificada, junto con una exposición selectiva a oportunidades de crecimiento estructural".

"Una de las consecuencias previsibles de la guerra en el Golfo es una aceleración de la inversión en energías renovables. Las renovables generan seguridad energética, no solo a nivel nacional, sino también para el individuo", apunta Paul Donovan, Economista Jefe.

Fidelity: "Se trata del inicio de un proceso, no del punto final"

Salman Ahmed, Responsable Global de Macro y Asignación Estratégica de Activos en Fidelity International, subraya que, tras el acuerdo de paz, "nuestro escenario central no cambia: una resolución desordenada con efectos económicos persistentes. Es probable que el Brent se estabilice en el rango de 80-90 $ por barril. El riesgo geopolítico seguirá incorporado en los precios durante la segunda mitad del año".

"Se trata del inicio de un proceso, no del punto final. Los mercados han reaccionado con fuerza, pero siguen sin resolverse elementos clave y el riesgo de implementación continúa siendo significativo, especialmente dada la discrepancia abierta entre EEUU. e Israel", advierte. Los puntos principales son el cese de las hostilidades, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, y­   una vía para reabrir el estrecho de Ormuz al transporte marítimo mundial en un plazo de 60 días. El marco también incluye disposiciones clave sobre transporte marítimo, entre ellas la ausencia de peajes y compromisos de retirada de minas, lo que reconoce implícitamente el papel continuado de Irán en la gestión del acceso. Un enfoque gradual para el alivio de las sanciones y la descongelación progresiva de activos iraníes también siguen supeditados a los avances en el marco del acuerdo. 

Sin embargo, las cuestiones más controvertidas se han aplazado. El estatus a largo plazo del estrecho de Ormuz sigue sin resolverse, incluidas las cuestiones relativas al acceso, la aplicación y la supervisión, así como el papel futuro de Irán en la gestión del paso. El expediente nuclear, incluido el uranio enriquecido y la verificación a más largo plazo, también queda para la siguiente fase. Esta secuencia es deliberada: asegurar primero la desescalada y negociar después las restricciones más difíciles. En ese sentido, se entiende mejor como alto el fuego, reapertura y, después, negociación, más que como un acuerdo de paz integral. 

Desde una perspectiva macroeconómica, la variable clave siguen siendo los flujos de buques cisterna. Están apareciendo los primeros indicios de mejora, con algunos cargamentos de GNL y movimientos aislados de petroleros comunicados tras el anuncio. Sin embargo, el volumen de tránsito sigue situándose sustancialmente por debajo de los niveles normales. La retirada de minas, las elevadas primas de seguro y la congestión de buques sugieren que cualquier recuperación de los flujos será gradual y se desarrollará a lo largo de semanas, en lugar de normalizarse de forma inmediata. 

El petróleo ha bajado, con el crudo cotizando ahora en la zona baja de los 80$ por barril, mientras que los activos de riesgo han repuntado a medida que se reduce la prima geopolítica. Sin embargo, las curvas a plazo siguen elevadas en comparación con los niveles previos al conflicto, lo que sugiere que los mercados están descontando una menor probabilidad de los peores escenarios, más que valorando una normalización completa. Los precios del petróleo, más benignos recientemente, también se han visto respaldados por el aumento de las exportaciones estadounidenses, la reducción de las importaciones chinas, la sustitución por carbón y la reducción de los inventarios mundiales, factores que parecen estar proporcionando un colchón adicional a los mercados petroleros. 

Los riesgos, aunque han disminuido, siguen claramente presentes. El riesgo de implementación no es trivial. El marco a largo plazo para Ormuz y las negociaciones nucleares son las líneas de fractura más claras, lo que genera un riesgo de evento más definido durante los próximos 60 días. La retórica estadounidense también pone de relieve hasta qué punto esta distensión sigue siendo condicional: la falta de un acuerdo nuclear definitivo podría dar lugar a una nueva acción militar o a una postura de seguridad estadounidense más amplia en la región. 

"Creemos que el riesgo de una reanudación de la guerra abierta antes de las elecciones de mitad de mandato en EEUU. sigue siendo extremadamente bajo", señala. Al mismo tiempo, las diferencias en la forma en que ambas partes presentan el acuerdo, incluida la intención de Irán de mantener una clara influencia sobre Ormuz e impulsar un alivio integral de las sanciones, apuntan a negociaciones difíciles por delante. Los efectos de contagio regionales, en particular la postura de Israel sobre el Líbano, siguen planteando riesgos al alza para los precios de la energía. A medio plazo, las implicaciones estructurales siguen sin estar claras. El acuerdo puede reducir el riesgo inmediato de escalada, pero aún no responde a cuestiones más amplias sobre el papel de EEUU como proveedor de seguridad regional, la solidez de los acuerdos de seguridad marítima o la posible aparición de bloques de seguridad regionales. Estas cuestiones serán importantes para la persistencia de la prima de riesgo geopolítica, incluso si los flujos energéticos a corto plazo continúan recuperándose. 

"Hemos cruzado un umbral importante, desde la escalada hacia una desescalada activa y clara. Nuestro escenario central no cambia: una resolución desordenada con efectos económicos persistentes, en la que el Brent se estabiliza en el rango de 80 a 90 $ por barril, pero no revierte plenamente a su media, y el riesgo geopolítico permanece incorporado en los precios durante la segunda mitad del año", concluye.

Ebury: la paz impulsa las divisas latinoamericanas

Las divisas latinoamericanas están repuntando tras el anuncio del acuerdo marco de paz entre EEUU e Irán. El mayor apetito al riesgo se ha visto reflejado no sólo en el rendimiento de las divisas latinoamericanas, sino también en el de las Bolsas de casi todo el mundo y el de algunas materias primas correlacionadas con el ciclo económico, como el cobre. A la cabeza del pelotón se encuentra el peso chileno, que había sido una de las divisas más expuestas al shock energético.

Esta semana, la atención se desplaza a las reuniones de política monetaria de los bancos centrales de Chile y de Brasil.  "La caída en los precios del crudo creemos que reforzará el mantenimiento de las tasas en Chile. En Brasil, la elevada inflación que ya se sitúa por encima del nivel objetivo podría disuadir al banco central de recortar las tasas. No obstante, no se debe descartar una nueva bajada de tipos, si bien no es el escenario base descontado por los mercados", apunta Diego Barnuevo, analista de Ebury.

  • Real brasileño: "Sorprendentemente, y a pesar de su correlación con los precios del petróleo, el real brasileño está rindiendo mejor que muchos de sus pares regionales en los últimos días. Lo atribuimos a la menor volatilidad que ha experimentado el mercado de divisas en las últimas semanas, lo que favorece el uso de estrategias de carry trade que benefician al real dado el elevado nivel de la tasa Selic". Los datos de inflación general y subyacente volvieron a sorprender al alza. Como consecuencia, los economistas encuestados por el Banco Central de Brasil (BCB) han revisado aún más al alza sus expectativas de tipos de interés para los próximos dos años. Según la media de las estimaciones, la tasa Selic caería al 13,75% a finales de este año y al 12% a finales de 2027. En lo que respecta a la reunión del BCB de esta semana, la incertidumbre es bastante elevada. Los mercados asignan actualmente una probabilidad del 60 % a que la autoridad mantenga sin cambios su tasa de referencia, ante las persistentes presiones inflacionarias. Si el banco sorprendiera al mercado con un recorte, cabría esperar un tono marcadamente hawkish en su comunicado.
  • Peso chileno: No es de extrañar que el peso chileno esté siendo la divisa latinoamericana que mejor está rindiendo tras el anuncio del acuerdo de paz marco. Chile ha sido el país más expuesto al shock energético. Es por ello que la caída del precio del crudo aliviará de forma casi instantánea la presión sobre la cuenta corriente y, por ende, sobre el peso chileno. En paralelo, la distensión geopolítica ha impulsado ligeramente el precio del cobre, beneficiando a la divisa por partida doble. En cuanto a la reunión del Banco Central de Chile de esta semana, no se prevé que mueva ficha y el acuerdo de paz no hará sino reforzar este posicionamiento a lo largo del año. Lainflación general se moderó ligeramente, y la subyacente continúa por debajo del nivel objetivo. El banco central haría bien en mantener los tipos para evitar lastrar una economía en desaceleración en este primer semestre.
  • Peso colombiano: ya se ha apreciado más de un 8% en el último mes, impulsado por la victoria de De la Espriella en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Como han confirmado las últimas encuestas de AtlasIntel y Guarumo publicadas, De la Espriella mantiene una ventaja de entre 7 y 8 puntos porcentuales sobre Cepeda. Polymarket asigna al candidato de derechas una probabilidad implícita de victoria del 90%. Dado que el escenario base es que gane De la Espriella, es probable que la reacción del peso sea más moderada que la de la primera vuelta si se confirma su victoria. Tras el rally experimentado en las últimas semanas, el margen de apreciación bajo un mandato de De la Espriella dependerá de su capacidad para implementar su agenda económica. Teniendo en cuenta la elevada fragmentación política y la alta representación de la izquierda en el Congreso, es muy probable que se encuentre con dificultades o se vea forzado a moderar sus propuestas económicas.
  • Peso mexicano: Como divisa proxy del riesgo global, el peso mexicano también ha repuntado en este comienzo de semana. La semana anterior recibimos un dato de inflación que sorprendió a la baja: la general cayó del 4,45% al 3,94% y la subyacente del 4,26 % al 4,19 %. Esto debería provocar que se moderen las expectativas de subidas de tipos para este año. En el plano legislativo, la reciente aprobación de la reforma constitucional que permite anular elecciones por injerencia extranjera ha generado inquietud sobre la evolución de la calidad democrática en México. Aunque, de momento, no ha provocado una reacción inmediata en los mercados, será necesario esperar al desarrollo de lalegislación secundaria para valorar su alcance real. En cualquier caso, se trata de un proceso que conviene seguir de cerca.
  • Sol peruano: A medida que el voto extranjero se contabilizaba, Fujimori protagonizó un sorpasso frente a Roberto Sánchez, permitiendo la recuperación del sol. Con el 98,6 % del voto escrutado, Fujimori mantiene una ventaja de menos de 20.000 votos de diferencia. La mayoría de los votos que quedan por contabilizar son actas impugnadas provenientes de Lima, que deberían favorecer una victoria de Fujimori. Más allá de las elecciones, el repunte del cobre y la caída del crudos on factores positivos para el sol, que se sigue apoyando en una cuenta corriente nacional positiva. Por otro lado, el dato de PIB de abril sigue apuntando a un crecimiento sólido, representativo del buen momento que atraviesa la economía .
12Jun

Ebury cree que el Euribor se mantendrá en los niveles actuales, aunque los mercados especulan con tres subidas del BCE en lo que queda de año. Fluye más petróleo del que se pensaba por el estrecho de Ormuz. Los costes de producción en EEUU se aceleran.

Miguel Ángel Valero

El turismo global arrancó 2026 con unas previsiones de crecimiento muy positivas, después de haberse alcanzado cifras récord de llegadas internacionales en 2025, con cerca de 1.500 millones, superando por primera vez los niveles previos a la pandemia, y un gasto estimado de 1,9 billones$ por parte de los visitantes en todo el mundo.

Sin embargo, la escalada de la crisis en Oriente Medio ha desencadenado una redistribución de los flujos de viajes, remodelando el mapa del turismo mundial destino por destino. El incremento de los costes del combustible está provocando un aumento de las tarifas aéreas, llevando a los consumidores a optar por destinos más cercanos y accesibles, lo que favorece los viajes de corta y media distancia, especialmente dentro de Europa y Asia.

Crédito y Caución trabaja sobre dos posibles escenarios, en función de la duración del conflicto. En el escenario base, se espera que la demanda turística en Europa aumente un 8% y en Asia, un 12%. En un escenario pesimista de guerra prolongada, esas cifras de crecimiento se reducirían al 3% y al 5%, respectivamente. Hay que recordar que Europa recibe el 52% de las llegadas internacionales y Asia, el 22%.

Por ahora, la situación se caracteriza mejor como una crisis de precios que como una interrupción física del suministro. El combustible para aviones es uno de los componentes de mayor coste para las aerolíneas y suele representar entre el 25% y el 30% de sus costes operativos. Por lo tanto, un fuerte aumento del precio tiene consecuencias inmediatas: compresión de los márgenes, tarifas y recargos por combustible más elevados, reducción de la cobertura de las rutas menos rentables y una mayor optimización de los factores de ocupación y del despliegue de la flota. El transporte aéreo representa aproximadamente dos tercios de los movimientos turísticos internacionales en todo el mundo.

En este sentido, lo que inicialmente parecía un riesgo geopolítico se está traduciendo en presión operativa y financiera en todo el sistema de la aviación. La resiliencia de las aerolíneas dependerá en gran medida de su solidez financiera, de sus estrategias de cobertura de combustible y de su poder de fijación de precios.

Se trata, además, de una situación que no solo afecta a la aviación, sino también al resto de la cadena de valor del turismo. Los operadores turísticos, los intermediarios de viajes, los hoteles que dependen de la demanda de larga distancia y los proveedores de transporte y servicios con elevados costes fijos se enfrentan a un entorno más complejo.

En este escenario, el análisis de la aseguradora de Crédito señala que el impacto será desigual. Así, es probable que los segmentos vinculados a los viajes de corta distancia y nacionales demuestren una mayor resiliencia, beneficiándose de la reasignación de la demanda. La situación actual no apunta a una parada brusca del turismo mundial, pero sí pone de manifiesto una vulnerabilidad estructural. Si las restricciones persisten, el sector podría enfrentarse a un periodo más prolongado de menor conectividad, precios más altos y cambios en los patrones de viaje.

De momento, los hoteles españoles facturaron un 4% más hasta abril, según el último informe de Exceltur. La ocupación aguanta y el precio medio por habitación sigue subiendo gracias a la demanda internacional, especialmente americana y del norte de Europa. El turismo es ya el primer motor de la economía española y las señales de que la temporada de verano arrancará fuerte son sólidas. Meliá Hotels, NH Hotel Group e Iberia son los valores más directamente expuestos a este ciclo.

En EEUU, Navan, la plataforma de viajes corporativos, revienta expectativas en el primer trimestre, tanto en beneficio como en ingresos. También los objetivos se sitúan  por encima del consenso de FactSet en el segundo y en el año completo.

Ebury: el Euribor se mantendrá en los niveles actuales

Diego Barnuevo, Analista de Mercados de Ebury, destaca que la reunión del BCE trajo una subida de tipos ampliamente descontada pero no esclareció del todo el camino que tomará en el futuro cercano. La atención estaba puesta principalmente en la actualización de las proyecciones económicas. La inflación, tanto general como subyacente, se revisaron varias décimas al alza en 2026 y 2027, mientras que el crecimiento se ajustó ligeramente a la baja. En su comunicado y la rueda de prensa, el banco quiso transmitir tranquilidad al señalar que está "bien posicionado" para hacer frente a la incertidumbre derivada de la guerra en Irán. En general, el tono de las comunicaciones "nos ha resultado un tanto hawkish pero, ante todo, evasivo. Lagarde reiteró el enfoque de reunión a reunión y, aunque rechazó calificar la subida de tipos como una medida preventiva aislada, tampoco confirmó si se trata del inicio de un nuevo ciclo de subidas", señala.

Aunque la guerra en Irán continúa, resulta alentadora la reciente estabilización de los precios del petróleo y su menor sensibilidad a los vaivenes de las negociaciones. También "nos parece positivo el hecho de que las expectativas de inflación a largo plazo sigan bien ancladas". Los mercados están descontando plenamente otra subida del BCE después del verano, y parcialmente una tercera. "Aunque reconocemos la posibilidad de un nuevo endurecimiento de la política monetaria del BCE este año, no consideramos ni mucho menos que esté garantizado", matiza. 

En este contexto, el Euribor a 12 meses podría estabilizarse en torno a los niveles actuales, a no ser que se produzcan avances en las negociaciones con Irán que provoquen una caída en las expectativas de tipos en la Eurozona.

Escepticismo sobre los anuncios de Trump

Trump anuncia un acuerdo con Irán, aunque queda pendiente la confirmación de la contraparte persa. Nadie se fía de Trump, que ya comentado hasta en 40 ocasiones en el pasado que la solución está cercana. El líder estadounidense volvió a dio marcha atrás (una vez más) en sus amenazas de continuar los bombardeos aéreos por tercer día consecutivo, después de haber prometido golpear a la República Islámica “muy duramente” e incluso insinuar la toma de la isla de Kharg. Y, al igual que una veleta, pocas horas después Trump pasó del tono beligerante a anunciar un acuerdo que podría concretarse ya este fin de semana: “terminamos la guerra con Irán hoy” y el pacto está “prácticamente completado”. En su necesidad de vender una victoria pírrica, aseguró además que “conseguimos todo lo que queríamos”.

El acuerdo incluiría la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz sin peajes, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, un alivio de sanciones para Irán y la continuación de las negociaciones sobre el programa nuclear durante el periodo de tregua.

No obstante, la postura iraní sigue siendo ambigua. Medios del país negaban inicialmente la existencia de un acuerdo, mientras que el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores afirmaba que “no se ha finalizado nada”. Sin embargo, otras fuentes recogen que funcionarios iraníes sí habían producido un acuerdo, aunque pendiente de la aprobación definitiva del líder supremo, Jamenei

Esto encajaría parcialmente con las declaraciones de Trump, que sostiene que dicha aprobación ya se ha producido. Pese al optimismo del presidente estadounidense, persisten importantes dudas debido a la falta de confirmación oficial por parte de Irán. No sería la primera vez que, en su afán por cerrar un acuerdo, adelanta un resultado que finalmente no se materializa. 

Ambas partes tienen incentivos para alcanzar un entendimiento más pronto que tarde, algo que el mercado ya ha descontado, con el precio del Brent cayendo por debajo de los 90 $/barril y alejándose de los 120$ vistos en los peores momentos del conflicto. 

La favorable evolución del petróleo se explica en parte por el esfuerzo de países como EEUU, que su afán por mantener controlados los precios energéticos eleva sus exportaciones hasta niveles históricos. Por el lado negativo, la extensión del conflicto se recoge ahora con mayor claridad en los futuros del petróleo con entrega en diciembre, que ahora marcan 84$/barril. 

El informe mensual de la OPEP admite que la producción del grupo siguió disminuyendo en mayo, con una caída de 177.000 barriles diarios (b/d) respecto al mes anterior, hasta situarlos en 18,8 millones de b/d. Irán registró el mayor descenso, con una caída de 546.000 b/d, debido a la presión del bloqueo estadounidense sobre su industria petrolera. Un descenso que, sin embargo, se vio en gran parte compensado por indicios de aumento de la oferta de otros productores del Golfo Pérsico, un dato que sorprende y que coincide con informes no oficiales que apuntan a que está fluyendo más petróleo a través del estrecho de Ormuz. El informe de la OPEP señala que la producción saudí aumentó en 157.000 b/d intermensual, mientras que los Emiratos Árabes Unidos e Irak aumentaron su producción en 87.000 b/d y 75.000 b/d, respectivamente. Y que Venezuela habría incrementado su producción y si comparamos con marzo, la ha elevado en 86.000 b/d.

Mientras, en EEUU se aceleran los costes de producción. Los precios de producción industriales repuntaron más de lo esperado en mayo y aceleraron su crecimiento hasta el +6,5% interanual desde el +5,7% anterior, situándose una décima por encima de lo previsto y en máximos desde noviembre de 2022. Además de los costes energéticos, en esta ocasión la subida de los precios industriales se está ampliando a más productos intermedios: la tasa subyacente (la que excluye los precios de la energía, alimentos y costes de trasporte) también repuntó con fuerza al elevarse hasta +5,1% frente al +4,4% previo, una señal de que esta subida de los precios intermedios pondrá presión sobre los precios al consumo en los próximos meses. 

Las peticiones de subsidio por desempleo siguen en niveles reducidos, elevándose solamente en 4.000 personas en la semana hasta 229.000 peticiones. 

UBS: el BCE subirá tipos en julio o en septiembre

El BCE subió las tasas por primera vez desde 2023, "en línea con nuestras expectativas y las del mercado", señalan en UBS. La presidenta Lagarde subrayó que cualquier decisión futura dependerá de los datos, en un contexto de incertidumbre persistente por las tensiones en Oriente Medio. La decisión refleja el mandato del BCE en materia de control de la inflación. Los riesgos sobre la inflación apuntan a un endurecimiento adicional de la política monetaria. "Esperamos otra subida de tasas, aunque los mercados tienen una postura más restrictiva", añaden.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Dada la presión alcista ya arraigada sobre los precios, es probable que el BCE vuelva a subir los tipos de interés antes de hacer una pausa para evaluar las perspectivas". Y añade: "A pesar de las incertidumbres geopolíticas persistentes, seguimos viendo valor en la renta fija para inversores orientados a la rentabilidad. Esperamos que el contexto fundamental se mantenga en términos generales saludable: los emisores de nuestro universo de cobertura cuentan con sólidos indicadores crediticios y presentaron resultados resilientes en el primer trimestre de 2026. Los flujos de entrada de inversores deberían seguir respaldados por unos rendimientos totales todavía elevados".

"Dada la presión alcista ya arraigada sobre los precios —algo sobre lo que Lagarde sugirió que había evidencia creciente de una extensión entre sectores— parece que tiene poco sentido esperar a que esto se confirme con las próximas proyecciones de septiembre. Por ello, creemos que la siguiente subida podría producirse tan pronto como en julio, aunque es una decisión ajustada. Si no es en julio, esperamos una segunda subida de tasas a más tardar en septiembre", aportan Dean Turner, Economista Jefe de la Eurozona y Reino Unido, y Maelle Quillevere, Economista.

"Aconsejamos a los inversores mantener la calma ante períodos de mayor volatilidad y ceñirse a su estrategia de inversión. Al fin y al cabo, seguimos observando tendencias estructurales que apuntan hacia precios más altos en renta variable, un franco más fuerte y un nuevo repunte en el precio del oro", señala Michael Bolliger, Director de Inversiones para Suiza, UBS Global Wealth Management

¿Puede el FOMC superar las expectativas restrictivas del mercado? "Esperamos que los dot plots se desplacen al alza, algo ampliamente anticipado, en particular para 2026. Cualquier indicación de que no habrá subidas de tasas el próximo año debería atraer una mayor atención del mercado. En nuestro escenario base, esto favorecería al dólar estadounidense. Sin embargo, dado que las expectativas de subidas de tasas ya están bastante avanzadas (entre 1 y 2 subidas en los próximos 12 meses), vemos un margen limitado para una sorpresa más restrictiva por parte de la Fed", señala Dominic Schnider, Responsable Global de Divisas y Materias Primas.

Los precios de la plata han caído por debajo de los 65 USD/oz, presionados por la perspectiva de tipos de interés más altos, lo que ha llevado a una reducción de las posiciones en ETF y a posiciones en futuros mayoritariamente estables entre los inversores financieros.

"Estamos rebajando nuestras previsiones para reflejar el esperado inicio tardío de los recortes de tasas de la Fed hasta 2027 y la consiguiente reducción de la demanda prevista de ETF de oro en 2026. El entorno probablemente seguirá siendo complicado en el corto plazo, aunque mantenemos una perspectiva constructiva a medio plazo, a medida que los recortes de tasas de la Fed moderen los tipos reales y el dólar estadounidense", añaden Dominic Schnider, Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, Estrategas.

10Jun

Sectores como la automoción, la industria manufacturera y determinadas ramas agroalimentarias convivirán con una menor presión arancelaria sobre las exportaciones y, al mismo tiempo, un aumento de la competencia en el mercado europeo.

Miguel Ángel Valero

El pacto alcanzado el 20 de mayo entre el Consejo de la Unión Europea (UE) y el Parlamento Europeo sobre los textos que ratifican el Acuerdo de Turnberry marca una nueva etapa en las relaciones comerciales entre Bruselas y Washington. Sin embargo, tras la apariencia de un deshielo transatlántico, el acuerdo refleja, ante todo, un enfoque de gestión de riesgos: el objetivo es evitar un nuevo recrudecimiento del proteccionismo estadounidense, al tiempo que se conservan los medios para tomar represalias en caso de que EEUU incumpla sus compromisos , ya de por sí ajustados.

Un análisis de Coface avisa que las principales consecuencias de este acuerdo se concentrarán en sectores como la automoción, la industria manufacturera y determinadas ramas agroalimentarias, donde convivirán una menor presión arancelaria sobre las exportaciones con un aumento de la competencia en el mercado europeo.

Firmado en el verano de 2025, cuando Donald Trump amenazaba con imponer aranceles de hasta el 30% a los productos europeos, el Acuerdo de Turnberry limitó este nivel al 15%. A cambio, la UE se comprometió a eliminar sus aranceles sobre las importaciones industriales estadounidenses y a mejorar el acceso al mercado para determinados productos agrícolas y agroalimentarios.

Aunque el acuerdo ha sido muy criticado en Europa por ser desequilibrado, sigue una lógica clara: asegurar el marco comercial y evitar un escenario considerado aún más costoso para los exportadores europeos.

El rasgo distintivo del compromiso europeo con la nueva ratificación reside en los mecanismos de protección incorporados en los textos de aplicación . Este enfoque se basa en tres elementos:

  • Una cláusula de suspensión en caso de que EEUU no cumpla el tope del 15 %, ya sea por la introducción de nuevos aranceles o por una reducción insuficiente de los ya vigentes (especialmente en el caso dela cero y los productos derivados del aluminio, cuyos aranceles pueden seguir alcanzando hasta el 50%). La fecha límite fijada por la UE para el cumplimiento de esta restricción arancelaria es el 31 de diciembre de 2026.
  • Un mecanismo de salvaguardia que puede activarse en caso de un aumento de las importaciones que cause un perjuicio grave a la industria europea.
  • Una cláusula de caducidad que establece que las concesiones expirarán el 31 de diciembre de 2029 en ausencia de una prórroga legislativa. De este modo, la UE ratifica un acuerdo de carácter condicionado y reversible

Desde su firma en el verano de 2025, el contexto ha cambiado. La sentencia del Tribunal Supremo de EEUU sobre el uso de la IEEPA (International Emergency Economic PowersAct, Ley de Poderes Económicos en Situaciones de Emergencia Internacional) ha reducido la capacidad de la administración Trump para imponer de forma inmediata aumentos arancelarios masivos .

Como consecuencia, el valor relativo del acuerdo para Europa resulta hoy menos claro de lo que era en 2025. El denominado ‘descuento de Turnberry’ —la ventaja arancelaria de la que disfrutaba la UE frente al resto del mundo, excluida China — se redujo así de 4,4 puntos a 1,4 entre septiembre de 2025 y marzode 2026.

No obstante, la amenaza no ha desaparecido. Las recientes presiones de EEUU sobre el sector de la automoción, así como la posibilidad de nuevas medidas comerciales a través de otras bases jurídicas en la segunda mitad del año, han convencido a los europeos de que el riesgo de escalada sigue siendo muy real.

En el caso de la industria manufacturera europea, el panorama es desigual. El sector del automóvil muestra esta ambigüedad: los exportadores europeos se enfrentarán a un arancel del 15 % en lugar del 25 % en EEUU, pero a costa de una mayor competencia en el mercado europeo . En el ámbito de la agricultura , las concesiones europeas siguen siendo más específicas, con reducciones significativas en determinados productos transformados y contingentes arancelarios en segmentos sensibles , como el de la leche.

“Este acuerdo no supone una vuelta a la normalidad en las relaciones comerciales transatlánticas. Sobre todo, refleja el deseo de Europa de contener el riesgo de una nueva escalada arancelaria, al tiempo que se reserva explícitamente el derecho a dar marcha atrás si EEUU incumple sus compromisos”, afirma Olivier Rozenberg, analista político de Coface.

Alemania protege su industria pesada

En este contexto, la UE permite a Alemania combinar su precio eléctrico subsidiado para industria con las compensaciones ya existentes. El subsidio eléctrico industrial alemán acaba de recibir luz verde de Bruselas para ampliar su alcance. La UE permite ahora combinar el mecanismo de precio eléctrico subsidiado con las compensaciones de costes indirectos ya existentes. El coste para el contribuyente alemán sube otros 1.000 millones€. ¿Quién gana? Los grandes consumidores industriales de energía: Basf, Thyssenkrupp, y el sector químico alemán son los beneficiarios directos. El argumento de competitividad frente a las plantas asiáticas se sostiene un poco más. Pero el debate de fondo es más serio. Si la competitividad industrial de la primera economía europea depende de subvenciones energéticas estatales cada vez más costosas, hay un problema estructural que nadie quiere nombrar. El modelo energético europeo tiene una factura creciente. Para el inversor, es una señal de que Berlín protege su industria pesada a cualquier coste.

Rusia: la UE retrasará la actualización del tope de precios al petróleo

Por otra parte, la UE planea retrasar la actualización del tope de precios aplicado al petróleo ruso –y, por tanto, evitar su incremento– como parte del 21º paquete de sanciones. Desde 2022, la UE y el G7 establecieron este precio máximo dinámico al que Rusia puede comercializar su petróleo, con el objetivo de reducir sus ingresos sin generar disrupciones significativas en el mercado global. Hasta un 30% del petróleo ruso transportado por vía marítima sigue comerciándose dentro del tope, mientras que el resto se transporta mediante una “flota fantasma”.

El cálculo del tope se calcula descontando un 15% al precio medio del crudo ruso durante 22 semanas, por lo que el efecto del conflicto en Oriente Medio implicaría un aumento significativo del límite, lo que permitiría a Rusia incrementar sus ingresos por exportaciones energéticas. Actualmente, el tope se sitúa en 44,1$/barril, pero una actualización bajo las condiciones actuales lo elevaría por encima de los 70 $/barril. Para evitar este efecto, la Comisión Europea propone aplazar la revisión durante seis meses, hasta enero de 2027. Además, la Comisión considera añadir 30 buques adicionales a la lista negra de la “flota fantasma”, en la que más de 630 buques tienen prohibido el acceso a puertos europeos. Para sacarlas adelante, las medidas requerirán la aprobación unánime de los Estados miembros el próximo 15 de julio.

China: los aranceles de Trump no logran frenar las exportaciones

El Pentágono publica su lista de empresas chinas que ayudan al ejército de Pekín. Entran Alibaba, Baidu, BYD, NIO, WuXi AppTec y YMTC. Estas compañías no podrán optar a contratos del gobierno de EEUU. La tregua comercial Trump-Xi Jinping de mayo empieza a mostrar sus grietas.

Además, las exportaciones de China se aceleraron en mayo, impulsadas por ventas a EEUU y por tecnología, contradiciendo los temores de que los aranceles de Trump frenaran el comercio chino.  Éstos siguen en pie. La guerra de Irán ha encarecido el shipping y el combustible. Y sin embargo, las exportaciones chinas en mayo aceleran. Impulsadas por tecnología y por ventas a EEUU, de todos los destinos posibles. El mercado lo interpreta como una señal de que la economía china es más resistente de lo que el consenso esperaba. Pero también como una señal de que los exportadores chinos están desviando rutas y usando terceros países como puente hacia el mercado americano. Un consumidor chino con más capacidad de exportación tiene más renta disponible.  El yuan se fortalece. Las empresas europeas con exposición a China tienen viento de cola a corto plazo. Pero si los aranceles se endurecen en otoño, el rebote de mayo podría ser el último trimestre bueno. Zumitow recomienda vigilar el renminbi y las revisiones de objetivos  de LVMH y Volkswagen en julio.

"Se espera que la fortaleza de las exportaciones continúe durante la segunda mitad del año, respaldada por las ventajas de costes, el ciclo expansivo de la inteligencia artificial y la demanda de energías verdes en un contexto de persistentes tensiones energéticas", aporta Yifan Hu, director de inversiones para Gran China de UBS Global Wealth Management.

En China, la inflación va a ritmos diferentes: la subida de los costes energéticos acelera los costes de producción, mientras que la debilidad de la demanda interna mantiene más contenidos los precios al consumo. En mayo se aceleró con fuerza el crecimiento de los precios de producción industriales que aumentaron un 3,9% interanual frente al +2,8% del mes previo y alcanzando su mayor nivel desde julio de 2022. Por otro lado, el IPC repitió un bajo ritmo de crecimiento manteniéndose en el +1,2% interanual y con una moderación de una décima en la tasa subyacente que se situó ahora en +1,1% y sigue mostrando la ausencia de presiones inflacionistas por el lado de la demanda en la economía.

EEUU: la confianza de las pymes, en el nivel más bajo desde octubre de 2024

En EEUU, la confianza de las pymes vuelve a retroceder y se sitúa en su menor nivel desde octubre de 2024, el mes previo a la victoria de Trump en las elecciones presidenciales. El índice realizado por NFIB cayó 0,6 puntos hasta el 95,3 en mayo, frente a la esperada mejora. Este retroceso se debió a que las presiones de los precios se intensificaron y también a que un mayor número de empresarios apunta a dificultades en las cadenas de suministro. En este punto, el porcentaje neto de responsables de pymes que señalan que han aumentado los precios de venta subió 6 puntos al 36%, el nivel más alto desde marzo de 2023, mientras que alrededor del 70% informaron de interrupciones en la cadena de suministro que afectaron a su negocio en cierta medida. Unos factores negativos que están pesando en los planes de inversión y contratación de las empresas: las intenciones de gasto de capital (capex) cayeron 1 punto al 16%, el nivel más bajo desde marzo de 2009 y los planes para crear nuevos empleos en los próximos tres meses cayeron 4 puntos a un neto del 9%, la lectura más débil desde mayo de 2020.

El déficit comercial se redujo apoyado en las mayores ventas de petróleo que compensaron las mayores importaciones de productos tecnológicos y necesarios para seguir desarrollando la IA. En abril, el saldo negativo de la balanza comercial se situó en los -55.900 millones$, una reducción del 1,2% mensual explicada en parte por el incremento del 7,7% de las exportaciones de petróleo, que en abril registraron un volumen récord –también se dispararon los envíos de gasolina, diésel y combustible para aviones–. 

Estos ingresos extraordinarios han ayudado a compensar un persistente aumento de las importaciones de bienes de capital vinculados a la construcción de centros de datos: en términos nominales, las importaciones de semiconductores, ordenadores y accesorios continuaron aumentando y aglutinaron cerca del 21% de todas las compras de bienes del extranjero. Finalmente, sorprendieron positivamente las ventas de viviendas de segunda mano, que crecieron en mayo más de lo esperado al acelerarse un +3,2% mensual hasta 4,17 millones de unidades anualizadas, su mayor nivel en el año. A pesar del repunte, el mercado de transacciones sigue estancado con unos precios que en promedio para las viviendas usadas aumentaron un 1,3% frente al año pasado hasta los 429.300$.

09Jun

"¿Quiere China acercarse a Occidente o sustituirlo?", se pregunta el economista Luis Castro Kerdel en 'China desconocida', editado por Sekotia, tras una década de estancia en el país.

Miguel Ángel Valero

"Uno de los grandes errores de Occidente al analizar China es pensar que funciona como una economía desarrollada tradicional. Y quizá precisamente por eso llevamos años subestimando su capacidad para resistir guerras comerciales, sanciones, aranceles o intentos de desacoplamiento económico. Porque China no compite como Alemania, Japón o Corea del Sur. China compite simultáneamente como todos ellos… y también con México, Vietnam o Tailandia al mismo tiempo", subraya el analista Pablo Gil en The Trader.

China funciona como una economía multicapa. Dentro de un mismo mercado conviven regiones con niveles de renta y productividad comparables a las economías más avanzadas del mundo junto a otras zonas que todavía mantienen costes propios de países emergentes. Mientras Shenzhen, Pekín o Shanghái producen chips, inteligencia artificial, vehículos eléctricos o robótica avanzada, otras provincias siguen fabricando textiles y manufacturas intensivas en mano de obra mucho más barata.

En una economía normal, cuando un país se desarrolla y los salarios suben, la producción barata acaba trasladándose al extranjero. Le ocurrió a Europa, EEUU o Japón. Pero en China gran parte de esa deslocalización sucede dentro de la propia China. Las regiones más pobres absorben buena parte de la producción de bajo coste mientras las zonas más desarrolladas avanzan hacia industrias de mayor valor añadido. Eso le permite seguir siendo competitiva prácticamente en toda la cadena de valor al mismo tiempo.

China ya no solo fabrica camisetas baratas. También lidera coches eléctricos, baterías, energías renovables, inteligencia artificial, semiconductores, drones o automatización industrial. Y lo hace sin abandonar completamente las industrias tradicionales. Por eso los aranceles de Trump o los intentos occidentales de reducir dependencia están teniendo un impacto mucho más limitado de lo esperado.

Mientras Occidente fragmentaba la producción mundial, China logró integrar dentro de sus propias fronteras gran parte de esa fragmentación productiva. Y eso ayuda a explicar por qué su cuota de manufactura global ha pasado de alrededor del 8% en 2004 a superar hoy el 30% mundial.

Pero el modelo también tiene debilidades. Funciona extraordinariamente bien hacia fuera… pero mucho peor hacia dentro. Mientras las exportaciones siguen creciendo impulsadas por la inteligencia artificial (IA), los centros de datos y la transición energética, el consumo interno continúa muy débil. Las ventas minoristas apenas avanzan, el mercado inmobiliario sigue dañado y las familias mantienen una enorme prudencia a la hora de gastar.

China se está convirtiendo en una superpotencia productiva… pero no necesariamente en una gran economía de consumo. Y cuanto más dependa de exportar al resto del mundo, mayores tensiones comerciales aparecerán con EE. UU. y Europa. Reactivar el consumo exigiría subir salarios, reforzar la protección social y transformar un modelo económico construido durante décadas alrededor de la industria y las exportaciones. Pero hacerlo demasiado rápido podría poner en riesgo precisamente la base de su fortaleza global.

Occidente sigue intentando frenar a China pensando que compite como una economía convencional. Pero China funciona más bien como un ecosistema industrial completo capaz de competir simultáneamente en casi todos los niveles de desarrollo económico. Y probablemente ahí reside la verdadera dificultad de contener su ascenso.

Adaptación a cualquier barrera comercial

Durante años, el debate sobre China se ha centrado en su capacidad para fabricar más barato que Occidente. Sin embargo, el verdadero desafío para Europa ya no es únicamente su potencia industrial, sino la habilidad de Pekín para adaptarse a cualquier barrera comercial que se le imponga.

La Unión Europea ha endurecido su postura frente a China con aranceles sobre los vehículos eléctricos y otras medidas destinadas a proteger una industria cada vez más preocupada por la pérdida de competitividad. Pero China parece haber entendido que el mundo está entrando en una nueva era de bloques económicos y, en lugar de enfrentarse directamente a esas barreras, está empezando a rodearlas.

El mejor ejemplo lo encontramos en Marruecos. En los alrededores de Tánger está surgiendo un importante polo industrial impulsado por empresas chinas que fabrican componentes para automóviles, baterías, neumáticos y otros suministros destinados al mercado europeo. Marruecos ofrece mano de obra competitiva, incentivos fiscales, energía renovable y una posición estratégica a las puertas de Europa.

Y ahí es donde aparecen las preocupaciones de Bruselas. Muchos responsables europeos temen que parte de estas inversiones no sean simplemente una apuesta por Marruecos, sino una forma de utilizar el país como plataforma para acceder al mercado europeo evitando algunas de las restricciones comerciales impuestas a China.

Lo interesante es que esta estrategia no es nueva. Durante años, numerosas empresas chinas intentaron utilizar México para mantener un acceso privilegiado al mercado estadounidense. Ahora parece que la misma lógica empieza a extenderse a Marruecos, Turquía y otros países situados en la periferia de los grandes bloques económicos.

En realidad, estamos asistiendo a una transformación profunda de la globalización. Durante décadas el modelo era fabricar en China y exportar al resto del mundo. Hoy las tensiones geopolíticas y los aranceles están impulsando algo distinto: la internacionalización de la producción china. Ya no se trata solo de exportar productos, sino de exportar fábricas, capital y tecnología.

La gran cuestión para Europa quizá no sea cómo imponer más aranceles, sino cómo recuperar competitividad. Porque mientras Bruselas debate nuevas barreras comerciales, China parece estar construyendo una red industrial global capaz de seguir abasteciendo a los consumidores occidentales desde múltiples puntos del planeta. 
Las barreras pueden cambiar las rutas comerciales, pero rara vez detienen a quien dispone del capital, la tecnología y la capacidad industrial suficiente para encontrar caminos alternativos. Y eso es precisamente lo que China está haciendo.

Entre Trump y Putin
La visita de Donald Trump a China ha sido mucho más que una simple cumbre bilateral. Ha sido una demostración cuidadosamente diseñada de cómo Xi Jinping quiere que el mundo vea hoy a China: como una superpotencia capaz de sentar en su mesa, con apenas unos días de diferencia, al presidente de EEUU y al de Rusia.

Primero Trump. Después Putin. La secuencia no es casual. Mientras el presidente estadounidense abandonaba Pekín tras dos días de reuniones, el Kremlin confirmaba la llegada de Vladimir Putin a China para los días 19 y 20 de mayo. Xi quiere transmitir una idea muy concreta: Pekín se ha convertido en uno de los grandes centros de gravedad del nuevo tablero geopolítico mundial.

Pero detrás de las ceremonias, los largos apretones de manos y las sonrisas cuidadosamente medidas existe una enorme diferencia en la forma en que ambas potencias entienden el mundo y el papel que quieren desempeñar en él. Trump parece abordar la relación con China desde una lógica principalmente pragmática y transaccional. Su prioridad es estabilizar relaciones, reducir tensiones comerciales, contener el impacto económico de los conflictos globales y evitar un deterioro que termine perjudicando a Estados Unidos y a sus grandes empresas.

Xi Jinping piensa a otra escala. China no busca únicamente crecer económicamente. Busca rediseñar el equilibrio de poder global. Cuando Xi habla de evitar la “trampa de Tucídides”, en realidad está dejando claro que Pekín se considera una potencia destinada a ocupar un papel central en el mundo y que el verdadero riesgo aparecería si EEUU se negara a aceptar ese nuevo equilibrio.

Ahí aparece probablemente la mayor divergencia estratégica entre ambas superpotencias. EEUU sigue funcionando muchas veces con horizontes políticos de corto plazo, mientras China trabaja con planes de décadas. Trump busca acuerdos visibles y rápidos. Xi intenta alterar lentamente las estructuras del poder mundial.

Y probablemente por eso toda la visita estuvo llena de símbolos cuidadosamente calculados. Xi recibió a Trump con una puesta en escena imperial, paseos por lugares históricos, referencias constantes a la historia milenaria china y una diplomacia extremadamente controlada. En la corte de Xi nada es improvisado. Mientras Trump hablaba de negocios, Xi hablaba de civilización, historia y poder.

Incluso los gestos aparentemente menores reflejaban esa batalla psicológica. Desde el saludo inicial hasta los recorridos por Pekín, China quiso dejar claro que ya no se siente una potencia emergente subordinada a EEUU sino un actor que se considera igual o incluso destinado a superar a Washington en influencia global. Y en medio de toda esta rivalidad existe una realidad incómoda para EEUU: las grandes multinacionales norteamericanas siguen profundamente conectadas a China. Muchos de los empresarios y directivos que acompañaron a Trump reflejan precisamente esa contradicción.

Washington intenta reducir su dependencia estratégica de Pekín mientras buena parte de su tejido empresarial continúa necesitando el mercado chino, su capacidad industrial y sus cadenas de suministro. Xi lo sabe perfectamente y juega constantemente a dos bandas. Por un lado, intenta estabilizar relaciones con Washington porque necesita mantener acceso a los mercados occidentales. Por otro, mantiene intacta su asociación estratégica con Rusia porque considera a Moscú un socio clave para debilitar la hegemonía estadounidense.

La llamada “asociación sin límites” entre Xi y Putin sigue viva. China nunca condenó la invasión de Ucrania y ha actuado durante estos años como uno de los grandes salvavidas económicos del Kremlin, aumentando las compras de energía rusa, ampliando el comercio bilateral y ofreciendo vías de escape financieras y tecnológicas frente a las sanciones occidentales.

Sin embargo, detrás de esa imagen de alianza entre iguales empieza a aparecer una realidad cada vez más evidente: Rusia necesita mucho más a China de lo que China necesita a Rusia. Y Xi Jinping lo sabe perfectamente. La propia reunión con Putin ha vuelto a reflejarlo. Moscú necesita desesperadamente mantener sus exportaciones energéticas tras perder buena parte del mercado europeo, mientras Pekín negocia desde una posición de enorme ventaja. El proyecto del gasoducto “Power of Siberia 2” es probablemente el mejor ejemplo. Para Rusia resulta casi vital para reemplazar ingresos perdidos desde la guerra de Ucrania. Para China, en cambio, es simplemente una opción estratégica más dentro de su proceso de diversificación energética.

De hecho, cuanto más tiempo pasa y más dependiente se vuelve Rusia de los mercados chinos, mayor capacidad de presión acumula Pekín sobre el Kremlin. China se ha convertido no solo en el principal comprador de energía rusa, sino también en uno de sus grandes salvavidas financieros y tecnológicos tras las sanciones occidentales. Incluso gran parte del comercio bilateral ya se liquida en yuanes y rublos, reflejando hasta qué punto Moscú ha terminado orbitando alrededor de la estructura económica china.
Y probablemente ahí aparece una de las mayores fortalezas estratégicas de Xi Jinping actualmente: su capacidad para hablar de tú a tú con Washington mientras mantiene a Moscú cada vez más dentro de la órbita económica y geopolítica china.

La sensación que deja toda esta secuencia diplomática es que Trump sigue pensando en términos de negociación, mientras Xi Jinping piensa en términos de civilización, poder e historia. Estados Unidos todavía actúa muchas veces como la potencia dominante del presente, mientras China se comporta ya como la potencia que cree representar el futuro.

Y quizá el verdadero mensaje que Xi quiso enviar al recibir primero a Trump y después a Putin era precisamente ese: China ya no se considera una potencia emergente que busca su lugar en el sistema internacional. Cree haberse convertido ya en uno de los pilares centrales del nuevo orden global que está naciendo.

Mientras, el sector exterior de China continúa avanzando a un ritmo sólido y propulsado por un nuevo motor de crecimiento: la IA, que empuja el comercio internacional. En mayo el superávit comercial supera los 105.000 millones $ frente a los 84.820 millones del mes previo. Un saldo positivo que se alcanza con un elevado dinamismo tanto de las exportaciones (+19,4% interanual) como de las importaciones (+27,4%). Por segmentos, destacó sobre todos los demás el altísimo dinamismo de la tecnología que sigue disfrutando de esta ola de mayor inversión: las exportaciones de semiconductores, ordenadores y sus componentes crecieron un 89% interanual en mayo (frente al +73% en abril), impulsadas principalmente por el aumento de precios unitarios. Con todo ello, en términos nominales, las exportaciones de alta tecnología crecieron un 51%, el mayor aumento desde 2021, y ahora representan casi el 30% de los envíos totales al exterior. Además, también las exportaciones de automóviles se mantuvieron elevadas con un avance del +39% interanual (vs. +44% en abril), aunque con una ligera desaceleración debido a una base comparativa más alta. Por el lado de las importaciones, también fue la tecnología el líder con un avance del +71% de las compras de semiconductores, ordenadores y componentes. Finalmente, también destacaron los datos relativos al comercio de bienes energéticos, con las importaciones de crudo registrnado una reducción del -6,7% mensual, mientras que China incrementó sus importaciones de carbón (+9,5% mensual) una medida destinada a mitigar el impacto del encarecimiento del petróleo.

Sekotia publica 'China desconocida', de Luis Castro Kerdel

¿Por qué un país que lleva cinco mil años de civilización acepta ser gobernado sin elecciones, sin prensa libre y sin jueces independientes? ¿Por qué sus ciudadanos no se rebelan? ¿Juegan China y Occidente la misma partida? ¿Con las mismas reglas? ¿Con los mismos objetivos? ¿O llevamos décadas respondiendo a una estrategia que ni siquiera hemos sido capaces de identificar? A todas estas preguntas y muchas otras responde el economista Luis Castro Kerdel en China desconocida, editado por Sekotia.

Durante años, China fue presentada como el gran milagro económico del siglo XXI, una civilización milenaria que, tras décadas de aislamiento, se abría al mundo con una fuerza imparable. Para muchos era el futuro. Para otros, una oportunidad. Para Luis Castro Kerdel, fue ambas cosas. En 2012, este economista se instaló en Shanghái. Lo que comenzó como una aventura personal -aprender el idioma, emprender, integrarse en una cultura fascinante- se convirtió en casi una década de observación directa desde dentro de una sociedad radicalmente distinta a la occidental. A través de experiencias cotidianas y relaciones personales, Castro desvela cómo funcionan los conceptos que vertebran la cultura china -el guanxi, la reputación, la contradicción asumida, el pragmatismo sin límites- y cómo estos definen una visión del mundo que no compite con la occidental, sino que le es profundamente ajena.

Un sistema eficaz y opaco, jerárquico, donde la libertad individual y el Estado de derecho ocupan un lugar muy distinto al que les asignamos nosotros. La pandemia fue el momento en que las piezas terminaron de encajar. Lo que durante años podía leerse como diferencia cultural mostró otra cara: silencio impuesto desde el poder, control social sistemático, marginación de los disconformes. 

Luis Castro Kerdel salió de China con miedo. Este libro pretende que el lector, al leerlo, entienda por qué. El autor es economista con una sólida trayectoria en el sector privado internacional. Motivado por el ascenso vertiginoso de Asia, se trasladó a Shanghái en 2012, donde residió durante casi una década. Durante su estancia, colaboró como asesor y mentor de altos ejecutivos chinos y japoneses en empresas multinacionales, lo que le otorgó un acceso privilegiado para observar desde dentro la metamorfosis del sistema social y político del país. Tras su regreso a Occidente en 2021,decidió plasmar sus vivencias y análisis en esta obra, buscando alertar sobre las realidades invisibles detrás del ascenso económico chino.

09Jun

Cualquier retórica agresiva por parte de la Reserva Federal o cualquier subida de tipos “preventiva” por parte del Banco Central Europeo probablemente será, en el mejor de los casos, temporal.

Miguel Ángel Valero

La fortaleza del mercado laboral en EEUU reduce las expectativas de recortes de tipos en el corto plazo por parte de la Fed. La creación sostenida de empleo respalda la solidez de la economía estadounidense y refuerza uno de los pilares clave para la prolongación del ciclo en los próximos meses. Y lo que es bueno para la economía debería serlo también para las Bolsas, aunque persisten focos de incertidumbre relevantes en el plano geopolítico. Camino del cuarto mes del conflicto en Oriente Medio, el estrecho de Ormuz continúa cerrado. Aunque los precios del crudo han mostrado contención en las últimas sesiones, la prolongación de este bloqueo incrementa el riesgo de repuntes significativos ante posibles temores de escasez física de suministro.

Además, Trump parece estar perdiendo la 'guerra' de la inmigración. Un juez federal ha anulado la tasa de 100.000$ impuesta por la Administración Trump a las solicitudes de visado H 1B. Esta medida constituye una política de restricción de la inmigración, al exigir a las empresas el pago de dicha cantidad para poder contratar trabajadores extranjeros mediante este programa. Además, el sistema H 1B incluye una primera fase de selección mediante sorteo; no obstante, la Administración introdujo modificaciones para priorizar a los candidatos con salarios más altos.

Este visado está dirigido a trabajadores altamente cualificados, con formación universitaria o similar, que desempeñan ocupaciones especializadas y de elevada remuneración. Se trata de un instrumento ampliamente utilizado en el sector tecnológico: aproximadamente el 65% de los beneficiarios trabaja en TIC, y cerca de un 9 % son arquitectos o ingenieros. Grandes empresas como Amazon, Google o Meta –donde en torno al 6,5 % de la plantilla cuenta con este tipo de visado– dependen de este sistema para atraer talento internacional.

En su fallo, el juez Sorokin dio la razón a California y a otros 19 estados (entre ellos Nueva York o Washington, así como algunos con tendencia republicana en las últimas elecciones presidenciales, como Carolina del Norte o Arizona), que presentaron una demanda para bloquear la tasa por considerar que excede la autoridad del presidente. El tribunal concluyó que se trata de un impuesto ilegal, al no contar con la necesaria autorización del Congreso, y ordenó su anulación. Por su parte, el gobierno ha anunciado que recurrirá la decisión. 

Indosuez: "seguimos inmersos en un entorno desinflacionista"

Desde el inicio del conflicto con Irán, los mercados financieros han adoptado una narrativa restrictiva (hawkish). El shock energético global derivado del prolongado cierre del estrecho de Ormuz ha durado más de lo que la mayoría de los analistas anticipaba, provocando un fuerte aumento de las expectativas de inflación a corto plazo, especialmente en Asia y Europa, donde la autonomía energética es considerablemente menor que en EEUU.

"Sin embargo, desde una perspectiva fundamental, seguimos inmersos en un entorno desinflacionista", sostienen Alexandre Drabowicz, Director Global de Inversiones (Global Chief Investment Officer). y Bénédicte Kukla, Directora de Estrategia (Chief Strategist) de Indosuez. Esto se sustenta en el impacto a medio plazo de las ganancias de productividad impulsadas por la IA en EEUU y en la persistente debilidad económica de Europa. En consecuencia, cualquier retórica agresiva por parte de la Reserva Federal o cualquier subida de tipos “preventiva” por parte del Banco Central Europeo (BCE) probablemente será, en el mejor de los casos, temporal. En Japón, aunque la reflación tiene potencial, es posible que se pospongan medidas significativas de endurecimiento monetario para evitar socavar los efectos positivos de la política fiscal expansiva.

En este contexto —en el que las actuaciones del BCE y de la Fed se consideran temporales— las preocupaciones del mercado sobre una inflación persistentemente elevada deberían ir disminuyendo gradualmente, y los recientes repuntes de las rentabilidades constituyen una oportunidad para que los inversores aseguren rendimientos atractivos en vencimientos de medio plazo de hasta cinco años.

¿Qué ocurriría si el estrecho de Ormuz no reabriera? El mercado petrolero ha demostrado una mayor resiliencia de la prevista, respaldado por la liberación de reservas estratégicas, una demanda más moderada de lo esperado (particularmente en China), un aumento de las exportaciones de petróleo de Nigeria y EEUU y el uso de reservas flotantes. Estos factores, junto con el volátil anuncio de alto el fuego realizado en abril, han contribuido a aliviar las presiones sobre los precios, provocando una caída del 15 % en el Brent durante mayo.

Aunque la continuidad del alto el fuego sigue siendo incierta, la trayectoria general parece cada vez más definida, influida por la proximidad de las elecciones legislativas de mitad de mandato en EEUU y por las consecuencias económicas persistentes del conflicto con Irán. 

El escenario central de Indosuez contempla una normalización gradual de los precios del Brent, que caerían por debajo de los 100 dólares$ por barril en julio y se estabilizarían en torno a los 80 dólares en 2027. "No obstante, no esperamos un retorno completo a los niveles de precios considerados 'normales' antes de la crisis. Esto se debe a la probabilidad de una reapertura solo parcial del estrecho de Ormuz, a la necesidad de reconstruir inventarios tras el conflicto —lo que impulsará la demanda—, a los elevados costes de transporte marítimo y a las importantes necesidades de inversión en infraestructuras en la región del Golfo", señalan sus expertos. En consecuencia, proyectan que el precio medio del crudo Brent será de 91$ en 2026 (frente a los 86 estimados en abril) y de 80 dólares en 2027 (sin cambios).

"También hemos aumentado la probabilidad asignada a nuestro escenario de riesgo, especialmente en el caso de un 'estancamiento prolongado' acompañado por una continuidad del cierre, o cuasi cierre, del estrecho de Ormuz. Aunque los colchones de inventarios siguen siendo elevados, son en última instancia finitos. Además, existe un nivel operativo mínimo de existencias, que hace referencia al volumen de reservas —habitualmente almacenadas en oleoductos e instalaciones logísticas— necesario para garantizar el funcionamiento normal de la cadena de suministro. Estas reservas no pueden utilizarse sin correr el riesgo de provocar graves interrupciones logísticas y paradas operativas. Esperamos que este umbral se alcance en septiembre de 2026, momento en el cual los problemas de abastecimiento, especialmente en Europa, podrían convertirse en una preocupación significativa. No obstante, este calendario dependerá de la evolución de la destrucción de demanda, de la incorporación de nueva oferta y de nuevas liberaciones de inventarios por parte de EEUU y China, factores que podrían retrasar este punto de tensión hasta diciembre", argumentan.

Pueden materializarse precios menos tensionados si surgiera oferta adicional, por ejemplo, mediante avances diplomáticos con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), nuevas salidas de miembros de la OPEP, siguiendo el precedente de Emiratos Árabes Unidos, o un incremento de la producción procedente de Rusia.

"Esperamos que el PIB de EEUU crezca un 2,1% en 2026 y un 2%en 2027, respaldado por la solidez del consumo privado y por la continuidad de las inversiones vinculadas a la IA, a pesar de los recientes shocks energéticos. Aunque es probable que el consumo se modere a medida que desaparezcan los apoyos temporales, el crecimiento económico debería mantenerse firme en términos generales. Hemos revisado ligeramente al alza nuestras previsiones de inflación hasta el 3,6% para 2026 y el 2,4 ç% para 2027, reflejando los últimos datos disponibles y las presiones persistentes derivadas de los aranceles, la demanda asociada ala inteligencia artificial y los precios de las materias primas", añaden.

En la zona euro, el crecimiento del PIB del primer trimestre fue revisado desde un avance del 0,1 % trimestral hasta una contracción del 0,2%, debido principalmente a la corrección del incremento extraordinario de las exportaciones irlandesas provocado por los aranceles estadounidenses en 2025. Indousuez reduce su previsión de crecimiento para la zona euro en 2026 desde el 0,8 % hasta el 0,4%, y mantiene sin cambios la previsión para 2027 en el 1%. "A pesar de esta revisión, seguimos esperando un crecimiento débil, aunque no recesivo. Mantenemos nuestras previsiones de inflación en el 3,5 % para 2026 y el 2,4 % para 2027. Las presiones inflacionistas procederán principalmente de los precios de la energía y los alimentos, pero prevemos un contagio limitado hacia los precios subyacentes de bienes y servicios", señalan.

Aunque las previsiones de inflación para EEUU y Europa no difieren de forma significativa, el escenario de Indosuez para los bancos centrales sí lo hace. El BCE ya ha reducido los tipos de interés de forma significativa y sigue centrado casi exclusivamente en la inflación. Aunque el crecimiento europeo es débil y existen fuerzas desinflacionistas en la economía, la principal preocupación del BCE es que las expectativas de inflación continúen elevadas. Mientras exista el riesgo de que el aumento de los costes siga trasladándose a los precios al consumo, el BCE mantendrá un sesgo restrictivo, incluso a costa del crecimiento económico, precisamente en un momento en el que el plan de infraestructuras alemán apenas empieza a desplegarse.

La Reserva Federal se enfrenta a una situación diferente. Los tipos de interés siguen siendo considerablemente más elevados que en Europa y la Fed cuenta con un mandato dual: debe gestionar tanto la inflación como el empleo. La inflación continúa siendo motivo de preocupación, pero el mercado laboral ya no se encuentra tan tensionado como en el periodo posterior a la pandemia de COVID-19. Además, siguen presentes diversos factores desinflacionistas. El BCE está condicionado por su mandato de estabilidad de precios, mientras que la Fed dispone de mayor margen para equilibrar los riesgos inflacionistas frente a una economía que se está desacelerando gradualmente.

El próximo movimiento de la Fed seguirá siendo una normalización gradual de los tipos en el medio plazo porque, más allá de las presiones inflacionistas de corto plazo derivadas de los aranceles, las disrupciones en el Golfo y la IA, los factores fundamentales que impulsan la inflación subyacente—especialmente los servicios excluyendo vivienda, que representan aproximadamente el 30% del IPC estadounidense— no parecen tan inflacionistas como temen los inversores. De hecho, los costes laborales unitarios permanecen contenidos y son coherentes con una inflación subyacente cercana al objetivo de la Fed. Esto refleja un mercado laboral que genera escasas presiones salariales y unas ganancias de productividad que han mejorado en los últimos años.

"Más allá de los fundamentales, sabemos que los mercados pueden verse fuertemente influenciados por narrativas dominantes, algo que ha provocado importantes reajustes en las expectativas de tipos de interés en los últimos años", resaltan en Indosuez. Mientras que a comienzos de año la atención se centraba en los riesgos a la baja para el mercado laboral, actualmente el principal foco del mercado es la posibilidad de unas presiones inflacionistas más persistentes, lo que ha llevado a los inversores a descontar dos subidas de tipos por parte de la Fed antes de finales de 2027. "No esperamos que la Fed suba los tipos de interés, aunque seguimos vigilando los posibles catalizadores que podrían desencadenar ese escenario", precisan los expertos de Indosuez.

Entre los factores que podrían provocar una subida de tipos por parte de la Fed destacan:

  • Una prolongación de las disrupciones en las cadenas de suministro de Oriente Medio, en línea con el escenario de "estancamiento prolongado",, que daría lugar a una aceleración de la inflación superior a la prevista actualmente (por encima del 4 % de media en 2026).
  • Una aceleración adicional de la actividad económica y del empleo en EEUU, que reavivaría el riesgo de efectos de segunda ronda sobre la inflación de los servicios. Por el momento, estos riesgos siguen siendo limitados, ya queel poder de negociación salarial de los trabajadores continúa siendo relativamente débil, muy diferente de la situación observada en 2022 
  • En un escenario de crecimiento más resistente de lo esperado, también seguimos de cerca cualquier propuesta de estímulo fiscal que pudiera plantear la administración Trump antes de las elecciones de mitad de mandato, una posibilidad que actualmente no está incorporada en nuestro escenario central.
  • Un desanclaje de las expectativas de inflación a largo plazo, que hasta ahora han permanecido bien ancladas tanto en las encuestas a consumidores como en los indicadores derivados de los mercados financieros 

En este contexto, "mantenemos una visión constructiva sobre la renta variable, con preferencia por los mercados estadounidenses y emergentes, que se han beneficiado especialmente del reciente rebote de los valores tecnológicos. Seguimos siendo más cautos respecto a la renta variable europea, ya que la región está más expuesta a las consecuencias del shock energético, mientras que unas condiciones financieras más restrictivas podrían afectar negativamente a los sectores cíclicos y orientados al mercado doméstico".

"Aunque nuestro escenario central contempla un resurgimiento temporal de la inflación, el papel de los bonos soberanos como activo de cobertura ha sido relativamente limitado en los últimos tiempos y el entorno continúa caracterizado por múltiples focos de presión inflacionista. Esto nos lleva a mantener cierta prudencia respecto a la sensibilidad a los tipos de interés de nuestras carteras, especialmente teniendo en cuenta el deterioro de las trayectorias fiscales de las principales economías desarrolladas", añaden.

Los vencimientos cortos e intermedios, especialmente en la zona euro, ya descuentan una parte importante del shock inflacionista y podrían ofrecer oportunidades tácticas de reasignación de activos. "Mantenemos una visión favorable sobre la deuda corporativa europea de alta calidad, respaldada por unos fundamentales sólidos y por una relación rentabilidad-riesgo más atractiva que la de la deuda pública."

La deuda emergente denominada en moneda local también conserva un perfil atractivo gracias a sus elevadas rentabilidades reales, aunque esta clase de activo sigue expuesta a episodios de volatilidad en el entorno actual. El dólar puede beneficiarse a corto plazo de este contexto geopolítico incierto y del sólido comportamiento macroeconómico de EEUU, especialmente frente al euro en el cruce EUR/USD. Sin embargo, a medio plazo, la tendencia hacia una diversificación gradual de las reservas de bancos centrales e inversores fuera de los activos estadounidenses "nos lleva a mantener una visión más prudente" sobre el dólar.

Aunque el oro ha tenido dificultades para avanzar desde el inicio del conflicto en Oriente Medio —debido principalmente a la desaparición de las expectativas de recortes de tipos por parte de los bancos centrales— "seguimos considerando que, a medio plazo, el contexto geopolítico global y la diversificación de reservas continúan siendo factores de apoyo".

Ebury: una subida de tipos de la Fed antes de que acabe 2026

Diego Barnuevo, analista de Mercados junior de Ebury, destaca que todas las divisas latinoamericanas perdieron terreno frente al dólar tras la publicación de unos datos de nóminas no agrícolas estadounidenses que superaron todas las expectativas. Dada la resiliencia del mercado laboral americano y el aumento de las presiones inflacionarias, los mercados de swaps han empezado a descontar al menos una subida de tipos por parte de la Fed antes de que acabe el año. Esa subida podría amenazar con reducir el diferencial de tipos con muchos países latinoamericanos, con lo que ello implicaría para las monedas locales y el impulso que obtienen de las estrategias de carry trade. El anuncio de posibles aranceles estadounidenses a Brasil, Chile, Colombia y Perú también provocó cierto nerviosismo entre losinversores de la región.

  • Real: ha caído a mínimos de más de un mes frente a un dólar más fuerte de manera generalizada. El PMI compuesto de Brasil también ha pesado sobre la moneda local al haber entrado en territorio contractivo en mayo. El sector servicios apenas se mantuvo a flote, mientras que el manufacturero se vio lastrado por las disrupciones en las cadenas de suministros y el encarecimiento de la energía —ambos fenómenos provocados por la guerra de Irán. La amenaza lanzada por la administración Trump de aranceles del 25%, junto con los del 12,5% por supuestos trabajos forzosos en Brasil, podría volver a pesar sobre la confianza empresarial. En lo que llevamos del año, sin embargo, el crecimiento ha sorprendido al alza. Esta semana estaremos atentos al dato de inflación de mayo que se publicará el viernes. Se espera un repunte del 4,39% al 4,65% que, de confirmarse, podría reducir aún más las expectativas de recortes dela tasa Selic, como ya hemos observado en la encuesta publicada hoy por el Banco de Brasil.
  • Peso chileno: La inflación de mayo ha sorprendido al mercado al haber caído al 3,9% frente al 4% del mes anterior. Esta caída resulta consistente con la moderación en la actividad económica observada en los últimos datos del Imacec y podría reducir la presión sobre el banco central para subirlos tipos de interés este año. El aumento de las expectativas del mercado con respecto a posibles subidas por parte de la Fed empezó a pesar sobre el peso chileno la semana pasada ante la posibilidad de que se estreche el diferencial de tipos entre ambos países. De aquí en adelante, el principal catalizador positivo que podría recibir el peso chileno es una caída sustancial de los precios del petróleo.
  • Colombia: Los mercados financieros colombianos se llenaron de optimismo la semana pasada tras la victoria en primera vuelta de De la Espriella. El candidato de derechas propone una mayor explotación de los recursos naturales del país, reducir drásticamente el tamaño del Estado, disminuir la carga tributaria a las empresas y a la vez emprender una consolidación fiscal de las cuentas públicas. Resulta incierto hasta qué punto podrá hacer realidad partes de su agenda económica, si acaba ganando la segunda vuelta, dada la alta fragmentación que existe en el Congreso y la elevada representación que posee la izquierda en el mismo. Lo que está claro es que tendría que formar coaliciones multipartidistas y, aún así, se enfrentaría a una dura oposición que podría intentar frenar gran parte de sus propuestas. En el plano económico, también hemos observado cómo se ha acelerado la inflación colombiana en mayo, del 5,7% al 5,8%. Este repunte no sólo es fruto del aumento de los precios de la energía, sino también de la subida del salario mínimo que implementó el gobierno de Petro a finales del año pasado. Estas presiones continuarán exigiendo una política monetaria restrictiva por parte del banco central
  • Peso mexicano: Al igual que el resto de divisas latinoamericanas, el peso mexicano perdió terreno tras la publicación de unos datos estadounidenses sólidos. Esta semana la atención estará puesta en los datos de inflación de mayo, para los que se espera una notable moderación. El consenso apunta a una estabilización de la subyacente. En este contexto de crecimiento debilitado, es probable que el banco central mantenga una política monetaria estable en el futuro cercano tras haber finalizado su ciclo de recortes en la última reunión. Uno de los principales drivers del peso seguirá siendo la renegociación del T-MEC, habiéndose celebrado la primera ronda de conversaciones hace escasas semanas.
  • Perú: Toda la atención ha estado puesta en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Se registra  un empate técnico del que saldría ganando Sánchez por un estrechísimo margen. Ipsos ha predicho correctamente el ganador de todas las segundas vueltas electorales en Perú desde 2001. Esta noticia ha provocado una caída del 1,7 % en el último día, dado que los inversores veían con mejores ojos a Fujimori como próxima presidenta. En cualquier caso, habrá que esperar a que avance el escrutinio para determinar quién saldrá vencedor finalmente. De confirmarse una victoria de Sánchez, creemos que existen varios factores mitigantes que podrían paliar las preocupaciones de los inversores. Entre ellos, los buenos fundamentos económicos de Perú, la moderación de determinadas posturas por parte de Sánchez durante la campaña y la fortaleza de la derecha en  el Senado, que podría actuar como freno frente a las propuestas más radicales de Sánchez.
08Jun

Bouyghes Telecom compra SFR, cambia totalmente el mapa de las telecomunicaciones en Francia y protagoniza la mayor adquisición en el sector europeo. Mientras, los Estados de California y de Nueva York quieren bloquear la fusión entre Warner Bros y Paramount Skydance, 'bendecida' por Trump.

Miguel Ángel Valero

Pese a la guerra en Oriente Medio, a la desaceleración de la actividad económica, y a la incertidumbre existente entre las empresas, el negocio de fusiones y adquisiciones (M&A) se anima. La semana comienza con dos grandes operaciones.

Por un  lado, en el sector de telecomunicaciones. La segunda operadora más grande de Francia, SFR, ha sido comprada por Bouygues Telecom a cambio de 20.350 millones de euros. El mapa de telecomunicaciones en Francia cambia radicalmente tras el mayor movimiento de fusiones y adquisiciones en el sector en Europa en lo que va de 2026. Ya hay quien especula con un efecto dominó.

Por otro, Ingredion, el fabricante norteamericano de almidones y edulcorantes que cotiza en el Nasdaq,  compra Tate & Lyle, uno de los nombres históricos de la industria alimentaria británica, por 2.700 millones de libras esterlinas (unos 3.600 millones$), a 615 peniques por acción (595 peniques en efectivo más 20 peniques de dividendo).

Pero no todo no buenas noticias. California y Nueva York se preparan para demandar y bloquear la compra de Warner Bros por Paramount Skydance por 110.000 millones$. La mayor fusión mediática de la historia tiene un problema gordo. Trump bendice la operación, y el DOJ (la autoridad antimonopolio federal) no ponía impedimento a que dos gigantes del entretenimiento se unan para competir con Netflix y con Disney en escala. Pero los Estados van por libre en EEUU. California y Nueva York preparan su propia demanda antimonopolio para bloquear la operación. El antitrust estatal puede actuar independientemente del federal: aunque el DOJ diga sí a la operación, los estados pueden decir no. Si la compra cae, tanto Paramount Skydance como Warner Bros quedan debilitadas y expuestas a terceros compradores. Comcast y Disney pueden ser los grandes beneficiados si el sector se fragmenta de nuevo.

Mientras, la IATA recorta a la mitad la previsión de beneficios del sector aéreo mundial para 2026. Se esperaba un impacto negativo de la guerra en Oriente Medio, pero no de esta magnitud. La IATA, que agrupa a 370 aerolíneas y representa el 85% por ciento del tráfico aéreo global, ha rebajado su previsión de beneficio neto para 2026 de 41.000 millones$ a 23.000 millones, el 44% menos.  Y eso después de que 2025 cerrase con 45.000 millones de beneficio real. Los ingresos totales del sector todavía superan el billón$, pero el margen se ha esfumado.

Willie Walsh, director general de la IATA, no se anduvo con rodeos: avisa que vienen quiebras y consolidaciones, y que las aerolíneas pequeñas lo van a pasar muy mal. Spirit Airlines fue la primera víctima. No será la última.

Pero el CEO de Boeing, Kelly Ortberg, confirma que el grupo fabricante de aviones estudia llevar la producción del 737 MAX hasta 70 aviones al mes, el nivel más alto jamás alcanzado. Actualmente en 42, la FAA ha aprobado subir a 47. El camino hacia 63 pasa por una nueva línea en Everett que arranca el 6 de julio. Airbus va a 70–75 para finales de 2027. La cadena de suministro estará bajo presión máxima.

AstraZeneca le manda un ultimátum a Europa: si no paga más por los medicamentos, no verá los nuevos fármacos. El CEO Pascal Soriot lo deja claro, la política de precios máximos favoritos de Trump obliga a las farmacéuticas a decidir dónde lanzan primero. Y Europa, con casi el 50%de los ingresos de AstraZeneca ya en manos americanas, empieza a salir perdiendo.

Y Lululemon revisa a la baja sus objetivos. El fabricante de ropa deportiva ha pasado de vaticinare 12.300 millones$ en ingresos para este año, a moverse en una horquilla de 11.000 millones a 11.150 millones. El beneficio por acción, de 12,3$, es ahora de 10,95–11,15$. Y el margen operativo será del 16,1%, el más bajo desde 2006.  A la nueva CEO Heidi O’Neill (ex Nike), que llega en septiembre, se le amontona el trabajo.

04Jun

En los últimos 2 meses, el S&P 500 ha subido a una velocidad que solo se ha visto en dos ocasiones históricas fuera de recesión: justo antes del crash del Lunes Negro de 1987 y en el peak del Dotcom de 2000.

Miguel Ángel Valero

La fragmentación geoeconómica ya le cuesta a la economía mundial hasta 307.000 millones$ en pérdida de producción anual, según el informe Deepening Divides: The Cost of a More Fragmented Financial System, publicado por el Foro Económico Mundial en colaboración con Oliver Wyman. Impulsada por las tensiones geopolíticas, las preocupaciones en materia de seguridad económica y la transformación de las relaciones comerciales entre las principales economías, la fragmentación se aceleró a lo largo de 2025 y 2026 y afecta de forma creciente a los sistemas de comercio, finanzas e inversión. Estas presiones se manifiestan a través de aranceles crecientes, restricciones a la inversión y medidas de represalia. 

Los aranceles y las restricciones a la inversión afectan cada vez más a economías tradicionalmente alineadas, incluidas las de EEUU, la UE, Canadá, Japón y Corea del Sur, lo que eleva los costes para las empresas e incrementa la incertidumbre en el comercio y la inversión transfronterizos.

A medida que la fragmentación se asienta en los mercados y los sistemas financieros y aumentan las barreras incluso entre aliados, crecen los riesgos de escalada y de disrupción económica a largo plazo. Si las tendencias actuales se intensifican hasta escenarios de fragmentación más severa, las pérdidas globales podrían alcanzar hasta 6,9 billones$, o el 6,4% del PIB mundial. Un impacto económico superior al de cualquier economía del mundo excepto las de EEUU y China. 

En última instancia, la fragmentación afecta tanto a las empresas como a los hogares. Se estima que las políticas de fragmentación actuales añadirán hasta 0,3 puntos a la inflación global, erosionando el poder adquisitivo en la mayoría de las economías. Los efectos más pronunciados sobre los salarios reales se observan en EEUU, donde se estima que los salarios reales serán un 0,33% inferiores para los trabajadores con baja cualificación, un 0,49% inferiores para los de cualificación media y un 0,66% inferiores para los de alta cualificación; presiones similares sobre el poder adquisitivo son visibles en otras grandes economías. 

"En las conversaciones con líderes empresariales de todo el mundo, el mensaje es notablemente consistente. Lo que las empresas más necesitan ahora mismo es previsibilidad, y no la están obteniendo", señala Daniel Tannebaum, socio y líder global de Anti-Financial Crime en Oliver Wyman. "Sin reglas más claras en torno a los aranceles, las sanciones y otras medidas económicas, los riesgos para la inversión, el crecimiento y la estabilidad financiera seguirán creciendo", avisa.

Los mercados emergentes y las economías en desarrollo son los más perjudicados por los efectos de la creciente fragmentación financiera. En el escenario de fragmentación más extremo, los países ajenos a los grandes bloques geopolíticos, la mayoría de los cuales son mercados emergentes o economías en desarrollo, podrían sufrir pérdidas de producción del 10,7%, frente a un descenso global del 6,4%. Factores estructurales como el menor desarrollo de sus mercados de capitales hacen que estas economías dependan más de los flujos internacionales de capital y sean más vulnerables a los efectos negativos de un sistema financiero menos integrado. 

África ilustra tanto los riesgos como las posibles vías de resiliencia. La exposición del continente a los flujos de capital exterior implica que un sistema más fragmentado encarecería y haría menos predecible la financiación para el desarrollo. Al mismo tiempo, la integración regional —a través de iniciativas como la Zona de Libre Comercio Continental Africana y sistemas de pago como el PAPSS— ofrece vías para reforzar la resiliencia de África, que además puede beneficiarse de tendencias de largo plazo como el crecimiento demográfico y la abundancia de materias primas críticas. 

Aunque es improbable que la fragmentación se revierta a corto plazo, sí puede gestionarse. El informe identifica cinco acciones que los responsables políticos pueden adoptar para mitigar la fragmentación:

  • Establecer principios compartidos para proteger el sistema financiero frente a la fragmentación, como la preservación del Estado de derecho y la independencia de la política monetaria, la limitación de la incautación de activos soberanos y la protección de la integridad de los datos gubernamentales.
  • Acordar normas que orienten el uso de instrumentos de acción económica exterior para avanzar en los objetivos de seguridad nacional y resiliencia sin perjudicar el crecimiento global.
  • Garantizar la previsibilidad de las políticas públicas para sostener los flujos de inversión y permitir el funcionamiento continuo de los mercados de capitales y financieros transfronterizos.
  • Mantener la interoperabilidad entre los sistemas de pago y las monedas digitales, y preparar a las empresas para un entorno geoeconómico cada vez más fragmentado. 
  • Impulsar iniciativas de integración regional como la Zona de Libre Comercio Continental Africana y el Sistema Panafricano de Pagos y Liquidación, así como apoyar el desarrollo de mercados de capitales domésticos y regionales, incluida la Unión Europea de Ahorro e Inversión. 

En conjunto, estas medidas pueden contribuir a preservar la estabilidad y la resiliencia financieras incluso a medida que la economía mundial se vuelve más fragmentada.

Impacto en la industria química

El cierre del estrecho de Ormuz y los elevados precios de la energía están teniendo un gran impacto en la industria química. La región del Golfo suministra aproximadamente la mitad de las exportaciones mundiales de etilenglicol y casi el 40% del metanol, ambos esenciales para los plásticos y los productos químicos industriales. Además, una amplia gama de bienes industriales requiere de productos químicos para su fabricación por lo que el aumento de los precios del petróleo y el gas repercuten en los costes de fabricación, los precios al productor y, en última instancia, la inflación al consumo.

Un informe de Crédito y Caución plantea dos escenarios, en función de la duración del conflicto, analizando el impacto en el sector químico en cada uno de ellos. En el escenario base, que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz en mayo, la producción mundial aumentaría apenas un 0,6% en 2026. Pero en el escenario pesimista, con el cierre del estrecho hasta septiembre, se reduciría un 1,7%. 

A la guerra del Golfo se suma la continua incertidumbre en materia de política comercial. Aunque los aranceles impuestos por EEUU en 2025 están paralizados por el Tribunal Supremo, las empresas químicas se enfrentan a una renovada incertidumbre en torno a los regímenes arancelarios y a los riesgos legales.  En Europa, Crédito y Caución prevé una caída de la producción del 2,2%. El repetido repunte de los precios del gas en Europa está agravando los problemas de competitividad, especialmente en relación con China y EEUU. Por una parte, los productores chinos dependen cada vez más de materias primas basadas en el carbón. Por otra parte, en EEUU el incremento de los precios del gas ha sido más moderado, lo que beneficia a los competidores estadounidenses.  Además de estos factores perturbadores, las empresas químicas europeas se enfrentan a una presión creciente para invertir en automatización, transformación y digitalización. Las pymes sin cobertura energética y sin capacidad de inversión para la descarbonización corren un riesgo especial. Por todo ello, la Unión Europea está perdiendo cuota de mercado mundial de productos químicos en los últimos años. Mientras en 2014 contaba con una cuota cercana al 20%, en 2024 había descendido al 14%.   En este contexto, Crédito y Caución ha rebajado la perspectiva de rendimiento empresarial y riesgo crediticio para la industria química en Bélgica, Italia, los Países Bajos y el Reino Unido.

Otro importante reto para el sector es el posible desvío de mercancías chinas, que inicialmente iban destinadas a EEUU, hacia otros mercados, en particular Europa. Este cambio podría suponer una acumulación de stock de productos chinos a menor coste impactando en la demanda de productos europeos, lo que reduciría la producción interna y, por extensión, de los productos químicos utilizados en su fabricación.  

La industria química se enfrenta a importantes retos derivados del cierre del estrecho de Ormuz y la volatilidad de los precios de la energía. Junto a ello, las interrupciones en la cadena de suministro causadas por tensiones geopolíticas, el aumento del proteccionismo, desastres naturales o problemas logísticos suponen riesgos a la baja que supondrán un lastre para el crecimiento de la producción en 2026.

Resiliencia de la economía, pero ojo al S&P 500

Mientras, el mercado sigue a la espera del desenredar de las negociaciones que permitan reabrir Ormuz. Si ayer los ataques se recrudecían, hoy parece girar nuevamente hacia un acercamiento de las posturas: surgen noticias que apuntan a que Israel y el Líbano acuerdan un alto el fuego, algo que facilitaría las negociaciones entre EEUU e Irán y que ha permitido que el propio Trump vea factible alcanzar un acuerdo este fin de semana. A ver qué pasa ya camino del cuarto mes de conflicto.

El contexto macroeconómico está mostrando una notable resiliencia, los empresarios siguen viendo una actividad sostenida y apuntan a que seguirán con sus planes de inversión al tiempo que persiste un empleo robusto, especialmente en EEUU. Un factor que apunta a que, liderado por la inversión, seguiremos inmersos en un ciclo de expansión económica que apoyará a las Bolsas, aunque tras las importantes subidas acumuladas, el inversor deberá ser más selectivos y aprovechar oportunidades en sectores y regiones que se han quedado rezagadas.

En EEUU, la confianza de los empresarios de los servicios mejora más de lo esperado y la economía sigue creando empleo. La batería de indicadores es alentadora, con el ISM de los servicios repuntando en mayo hasta 54,5, su primera subida tras el estallido del conflicto en Irán. Este repunte mantiene la confianza de los empresarios estadounidenses en niveles cómodamente acordes con expansión económica. Además, la lectura de los componentes fue especialmente positiva, dado que esta mejora de la confianza vino liderada por la fuerte subida del subíndice de nuevos pedidos (57,3 vs. 53,5 anterior). Por otro lado, siguen las tensiones inflacionistas, con el subíndice de precios pagados subiendo en mayo hasta 71,3, un incremento que, no obstante, fue algo menor de lo esperado.

Crece el empleo privado y, según los datos de la consultora ADP, en mayo se crearon 122.000 puestos de trabajo, su mayor nivel desde enero de 2025 y una aceleración frente a los 105.000 del mes previo. Cifras que apoyan la percepción de resistencia del empleo en estos primeros meses de subidas de los costes energéticos. Por sectores, solamente 2 de los 10 analizados no lograron crear empleo y, además, los más cíclicos como Construcción, Manufacturas y Ocio y hostelería han registraron creación neta positiva.

En cambio, en la zona euro se aceleran las presiones inflacionistas. Los índices de precios industriales repuntaron en abril y registraron un crecimiento de los costes del 4,9% interanual frente al +2% anterior y su mayor incremento desde marzo de 2023. Unas cifras que comienzan a reflejar ya el incremento de los precios de la energía y que apuntan que la inflación continuará presionada al alza en los próximos meses a medida que se van traspasando estos mayores costes a través de las cadenas de producción hasta los precios finales.

En esta corriente de optimismo sobre la economía, pese a la fragmentación, los aranceles y las guerras comerciales, un toque de aviso: en los últimos 2 meses, el S&P 500 ha subido a una velocidad que solo se ha visto en dos ocasiones históricas fuera de recesión: justo antes del crash del Lunes Negro de 1987 y en el peak del Dotcom de 2000. No es una predicción de caída inmediata. Es un patrón histórico. El que avisa no es traidor.

UBS: el oro supera a los bonos del Tesoro de EEUU en los bancos centrales

Según nuevas estimaciones del Banco Central Europeo (BCE), el oro ha superado a los bonos del Tesoro de EEUU en la composición de las reservas de los bancos centrales a nivel mundial, confirmando un cambio significativo en la estructura de las reservas. Aunque podría interpretarse como un desafío a la hegemonía del dólar, "creemos que el mensaje para los inversores globales es más matizado: el dólar estadounidense sigue siendo el principal pilar de las reservas mundiales. El oro se ha consolidado como una cobertura estratégica y práctica.El euro está ganando terreno, aunque de forma gradual", precisan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Interpretamos este aparente cambio en el comportamiento de los bancos centrales como un recordatorio para que los inversores mantengan siempre presente la construcción de sus carteras y aseguren una adecuada diversificación entre clases de activos, geografías y divisas. Seguimos siendo positivos respecto al oro a medio plazo, a pesar del riesgo de una mayor volatilidad en el corto plazo. Prevemos que el precio alcance los 5.500$ por onza durante el primer semestre de 2027. En la práctica, creemos que los inversores deben mantener una cartera diversificada, incluyendo exposición al oro y a otras materias primas, determinados activos denominados en euros y renta fija de alta calidad. Mantenemos un objetivo para el EUR/USD de 1,2 a mediados de 2027, a medida que los precios de la energía se normalicen y la Reserva Federal retome finalmente los recortes de tipos, mientras que el apoyo fiscal en Europa debería seguir respaldando la moneda única”.

“Esperamos que los precios de las viviendas vacacionales en Suiza e Italia sigan aumentando con más fuerza que en Austria y Francia durante los próximos trimestres. Los principales destinos suizos destacan por una moneda estable, políticas fiscales atractivas y altos niveles de seguridad y discreción”, aporta Maciej Skoczek, economista inmobiliario.

“Esperamos que la mayoría de los bancos centrales de los mercados desarrollados —incluida la Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y otros— mantengan los tipos de interés sin cambios a corto plazo. El Banco Central Europeo destaca por la probabilidad de nuevas bajadas de tipos en junio y posiblemente también en julio, reflejando respuestas divergentes de política monetaria ante la inflación y la evolución del crecimiento económico”, opina Dean Turner, economista jefe para la Eurozona y el Reino Unido.


03Jun

La Oficina del Representante Comercial (USTR) plantea aranceles de hasta del 12,5% a importaciones procedentes de 60 países, al considerar que éstos no están haciendo lo suficiente para frenar el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso.

Miguel Ángel Valero

Por una vez, y sin que sirva de precedente, esta iniciativa no es de Trump. La Oficina del Representante Comercial (USTR), el organismo encargado de ejercer las investigaciones comerciales y recomendar la imposición de tasas arancelarias, plantea aranceles de hasta del 12,5% a importaciones procedentes de 60 países, al considerar que éstos no están haciendo lo suficiente para frenar el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. 

La polémica propuestas contempla la aplicación de un arancel del 10% a la Unión Europea, Reino Unido, México o Canadá, mientras que el tipo del 12,5% afectaría a China, Japón, India y a otros 42 países. Los gravámenes se amparan en la investigación sobre prácticas comerciales desleales de la sección 301. Trump ya recurrió a esta legislación en su primer mandato, cuando inició la guerra comercial con China, tarificando algunos productos hasta el 25%. 

En este contexto, la nueva propuesta ofrecería a la Administración una alternativa al actual arancel global del 10% aplicado bajo la Sección 122 –de carácter temporal y con vencimiento el 24 de julio–, sustituyéndolo por un mecanismo con mayor respaldo jurídico y, previsiblemente, de carácter permanente.

La iniciativa se produce después de que, a comienzos de esta misma semana, la USTR, propusiera un arancel del 25% sobre diversos productos brasileños, también bajo la sección 301. Además, se prevé la publicación de las conclusiones de otra investigación relacionada con el aumento de la capacidad industrial excesiva en 16 países, incluido China.

Mientras, continúa la fortaleza del mercado laboral en EEUU. La encuesta JOLTS superó ampliamente las expectativas y mostró que las ofertas de empleo aumentaron en 731.000 en abril hasta situarse en 7,62 millones, muy por encima de las 6,89 millones del mes previo y de las expectativas, situándose prácticamente en su nivel más alto de los dos últimos años. Con ello, la economía actualmente opera con una ratio de vacantes sobre desempleados de 1,03x frente al 0,95x del mes anterior, volviendo a mostrar que existe un puesto de empleo sin cubrir por cada parado. 9 de los 11 sectores analizados han registrado un incremento de las vacantes, algo no visto desde septiembre de 2022. Pero el fuerte aumento de las vacantes vino muy concentrado, ya que un 91% correspondieron al sector tan heterogéneo como servicios profesionales, mientras que sectores cíclicos, como ocio y hostelería, registraron el tercer mes consecutivo de reducción de las vacantes.

Vuelven las compras de los hedge funds y sufre el consumo

Goldman Sachs subraya que los hedge funds compraron acciones americanas a su ritmo más rápido en seis meses. El S&P 500 encadena nueve semanas seguidas al alza, la racha más larga desde 2023. Y resulta que los hedge funds han vuelto a comprar a lo grande. Goldman Sachs habla de la mayor aceleración de compras institucionales en seis meses. El leverage largo/corto llega al 55,3%. Los financieros lideran el rally con una ratio long/short de 6,5 a 1. El índice rompe techo tras techo. Pero más de la mitadde sus componentes cotiza por debajo de su media de 100 sesiones. La señal es doble. El dinero grande ha vuelto al risk-on. Pero el rally es estrecho. Cuando los hedge funds corren así de rápido, suele quedar menos gasolina para el rally. El S&P en máximos con breadth estrecha es una combinación que históricamente precede a correcciones técnicas.

Mientras, el menor consumo en EEUU pasa factura a algunas empresas. Dollar General eleva previsiones mientras el consumidor americano recorta incluso en comida para ir a tiendas de descuento. La cadena de discount americana facturó 10.780 millones$ en el primer trimestre, un 3,4% más, con el beneficio por acción subiendo a 2$ contra los 1,78 del año pasado, y la previsión es que termina 2026 entre 7,2 y 7.45$.. El tráfico sube un 1,4%. Esto muestra que los consumidores americanos están recortando incluso en comida básica para ir al discount en lugar del supermercado habitual.  Una situación negativa para las marcas premium, y buena para discounters. Si el consumidor americano frena de verdad en el 2º trimestre, el S&P en 7.600 puntos necesita que las expectativas de beneficios corporativos bajen. 

Shake Shack cae un 10% en Bolsa tras revisar a la baja las previsiones de ingresos para el 2º trimestre, y de beneficios para todo 2026. La firma de hamburguesas premium culpa a la "incertidumbre macroeconómica, el entorno competitivo y sus impactos relacionados".

La Eurozona sufre el repunte de la inflación

Por su parte, en la zona euro se confirma el repunte de la inflación impulsado por los mayores costes energéticos. El IPC preliminar repuntó dos décimas en mayo hasta +3,2% interanual, su mayor nivel desde septiembre de 2023 y con un repunte más acusado de la tasa subyacente que se acelera tres décimas hasta el +2,5%. Por componentes, el aumento de la inflación se explicó en gran medida por la mayor aportación de la energía, que explicó 1 punto, a lo que se unieron los precios de los alimentos (que suponen otros 0,4 puntos). 

Por el lado de la tasa subyacente, los precios de los bienes aceleraron su crecimiento una décima hasta +0,9% interanual (aportaron dos décimas al IPC), mientras que hubo un mayor repunte de los servicios, que aceleraron el crecimiento de los precios cinco décimas hasta +3,5% interanual y fueron responsables de la mitad de la inflación. 

Los datos de inflación presionan al Banco Central Europeo (BCE) para elevar tipos oficiales en su reunión del 11 de junio, aunque los indicios de efectos de segunda ronda de este encarecimiento de la energía parecen contenidos. 

UBS ve oportunidades en empresas de la Eurozona

Pero en UBS señalan que "aunque esperamos que el BCE incremente los costes de financiación la próxima semana, consideramos poco probable un endurecimiento monetario significativo como el que actualmente descuentan los mercados, debido a los riesgos para el crecimiento derivados de los elevados precios de la energía. Al mismo tiempo, seguimos viendo oportunidades en determinadas empresas de la Eurozona que se benefician de tendencias estructurales de largo plazo".

Los riesgos para el crecimiento derivados de un shock energético prolongado hacen improbable un endurecimiento monetario significativo. "Es probable que los efectos de segunda ronda sobre la inflación sigan siendo limitados. Una política monetaria más restrictiva no debilita el atractivo de determinadas compañías europeas que se benefician de tendencias estructurales de crecimiento", insisten.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Seguimos siendo positivos respecto a la renta fija de calidad, con especial atención a los bonos de corta y media duración, que son menos vulnerables a las preocupaciones sobre el aumento de la carga de la deuda pública. Creemos que el reciente incremento de las rentabilidades ofrece una oportunidad para que los inversores aseguren tipos atractivos, especialmente a través de crédito corporativo defensivo y de alta calidad, donde el carry sigue siendo atractivo y la duración de los diferenciales parece manejable”. Y añade: “También vemos oportunidades en los líderes europeos y en determinadas acciones de la Eurozona expuestas a temáticas de crecimiento estructural. Los datos de inflación refuerzan la justificación para una actuación del BCE a corto plazo, pero no modifican nuestra preferencia por un posicionamiento selectivo, la diversificación y la calidad”.

China: la confianza empresarial, en su nivel más alto desde febrero

Y en China, sorpresa positiva con la mejora de la confianza empresarial, que alcanza su mayor nivel desde febrero. El PMI compuesto repunta en mayo hasta situarse en niveles de 54 desde el 53,1 anterior, impulsado al alza por un dato favorable de confianza de los servicios que escaló hasta el 54,4 desde el 52,6 previo. Cifras que apuntan a una aceleración de la actividad y que sorprenden al ocurrir en un momento en el cual los precios de la energía siguen elevados y el consumo interno no parece estar reactivándose. A pesar de ello, la lectura de los empresarios es positiva, lo que podría estar adelantando un giro de la actividad.

01Jun

Fernando Ariza, presidente del Instituto de Actuarios de España, avisa que los riesgos emergentes "tienen la característica de alterar de forma rápida y significativa el entorno económico y social al que estábamos acostumbrados". Y "están profundamente interconectados y se propagan en un entorno globalizado entre sectores económicos y geografías".

Miguel Ángel Valero

Fernando Ariza, presidente del Instituto de Actuarios de España, avisa que los riesgos emergentes (los geopolíticos con sus múltiples variantes, los riesgos medioambientales y de sostenibilidad, la inflación y los tipos de interés, la IA y la ciberseguridad, y los energéticos, que son una consecuencia de los riesgos geopolíticos) "tienen la característica de alterar de forma rápida y significativa el entorno económico y social al que estábamos acostumbrados". Y "están profundamente interconectados y se propagan en un entorno globalizado entre sectores económicos y geografías". Además, reivindica el papel del actuario en la anticipación, modelización y gestión de estos escenarios complejos.

Precisamente el último número (el 58) de Actuarios se centra en los riesgos energéticos y su creciente relevancia en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, la transición energética, la inteligencia artificial y los desafíos de sostenibilidad. Expertos nacionales e internacionales, procedentes del ámbito energético, asegurador, regulatorio, científico y académico, analizan desde múltiples perspectivas los principales retos asociados a la seguridad energética, la electrificación, el hidrógeno, la energía nuclear, la inteligencia artificial, los mercados eléctricos y los nuevos riesgos aseguradores.

Mientras tanto, sigue el 'culebrón' del acuerdo entre Irán y EEUU, con una certeza: los precios del petróleo no volverán de forma inmediata a los niveles previos al conflicto: la reparación de las infraestructuras energéticas dañadas llevará tiempo. Así lo refleja la propia curva de futuros, que prevé que las subidas de precios del crudo no se revertirán hasta marzo de 2027. 

Lo que está claro es que la guerra en Oriente Medio pasa factura a la economía de EEUU, con un debilitamiento de la confianza de los consumidores y mayores tensiones inflacionistas. Además, la Reserva Estratégica de Petróleo ha disminuido a un ritmo sin precedentes –más de 9 millones de barriles semanales en las últimas dos semanas–. De continuar esta tendencia, podría caer por debajo del mínimo registrado en 2023 y alcanzar su nivel más bajo desde 1983.

Pero hay más datos:

  • Trump propone el umbral de contenido local para coches más alto jamás visto bajo el USMC: quiere que el 82% sea de origen norteamericano, con al menos la mitad fabricado dentro de EEUU. El plazo de cumplimiento es 2027 y los fabricantes dicen que es físicamente imposible de cumplir. General Motors, Stellantis y Toyota tendrían que redibujar por completo sus cadenas de producción. El coste extra por vehículo podría llegar a los 3.000$.
  • Otra de Trump: los grupos de aerolíneas y empresas americanas advierten que sus propuestas de restricción de vuelos internacionales crearían un caos operativo y económico sin precedentes. Delta, United Airlines y American Airlines están en primera línea. El turismo y los viajes corporativos serían los primeros damnificados, justo cuando el verano arranca a toda máquina.
  • los precios de la carne alcanzan máximos históricos por una escasez estructural de ganado que no tiene solución rápida. El tamaño del rebaño está en mínimos desde los años 50. Más presión sobre el IPC americano justo cuando la Fed considera si subir tipos. El dato es muy malo para cadenas como McDonald's y Yum! Brands (está en negociaciones exclusivas para vender Pizza Hut a LongRange Capital y quedarse con Taco Bell y KFC) aunque muy bueno para los ganaderos.
  • Walmart, el termómetro del consumidor americano de renta media-baja, cierra por debajo de su media de 200 días por primera vez en más de un año. Señal técnica que el mercado no puede ignorar cuando el IPC sigue subiendo y el empleo empieza a flaquear. Walmart es el barómetro. Cuando cae, el consumidor ya ha frenado.
  • Las ejecuciones por hipotecas impagadas se disparan el 26% en el primer trimestre, porque los compradores ya no pueden aguantar el coste del tipo variable. Es uno de los argumentos de Trump para presionar a la Fed sobre una bajada de tipos.
  • El mayor gestor de activos del mundo, BlackRock, reduce su exposición a renta variable, mientras los hedge funds han desmontado coberturas de forma masiva. ¿El resultado? Las acciones con más posiciones cortas se han disparado cerca de un 30% en semanas, y el miedo implícito que medía el mercado de derivados ha caído a mínimos. El rally se retroalimenta porque cada posición corta que se cierra empuja los precios todavía más arriba. El problema es lo que queda cuando se acaban las coberturas. Un mercado sin red de seguridad amplifica cualquier shock. Un dato de inflación malo, un movimiento de la Fed, una escalada en Irán. Lo que antes absorbían los hedges ahora lo absorbería directamente la cartera.

Por su parte, la actividad fabril china retrocede por segundo mes consecutivo en mayo, golpeada por la caída de la demanda global y la guerra arancelaria con EEUU. El PMI manufacturero oficial cae por segundo mes consecutivo en mayo, y ya se sitúa en un 55% la probabilidad de recesión industrial china en el tercer trimestre. El impacto llega directo a las materias primas industriales. El cobre y el hierro ya acusan el frenazo. Y como China exporta deflación al resto del mundo, la situación macroeconómica global no pinta bien. Son malos datos para materias primas y para la energía industrial. Rio Tinto y BHP ya están bajo presión. Las exportadoras europeas con exposición a China acusan el golpe. El lado positivo es que la deflación importada puede aliviar algo al BCE.

Swisscanto: riesgo de sobrecalentamiento

"Los mercados bursátiles ya muestran señales de cierto sobrecalentamiento. Por ello, redujimos ligeramente nuestra exposición a renta variable a mediados de mayo y actualmente solo mantenemos una sobre ponderación en mercados emergentes", explica Roger Rüegg, director de Soluciones Multiactivos de ZKB/Swisscanto:

  • Nasdaq: Toma de beneficios en acciones tecnológicas estadounidenses. No creemos que vaya a producirse una “burbuja puntocom 2.0” y seguimos siendo optimistas respecto a las acciones tecnológicas. Sin embargo, tras el fuerte repunte registrado desde abril (+30%), hemos realizado algunas recogidas de beneficios. En particular, las acciones de semiconductores parecen claramente sobrecompradas, por lo que consideramos probable una rotación sectorial en las próximas semanas.
  • Bonos: subida excesiva de los rendimientos. El estrecho de Ormuz lleva cerrado casi tres meses y el precio del petróleo continúa rondando los 100$ por barril. Además, las cifras de inflación en EEUU han superado las expectativas, lo que ha provocado una fuerte corrección en el mercado de bonos y un repunte generalizado de las rentabilidades a nivel global. Al mismo tiempo, el mercado ya descuenta nuevas subidas de tipos por parte de los bancos centrales. Esto podría ser el caso del BCE, aunque no prevemos nuevas subidas de tipos por parte de la Fed este año y esperamos un cambio de tendencia. Seguimos considerando atractivos los bonos soberanos debido a los elevados rendimientos reales, por ejemplo, superiores al 2 % en el bono del Tesoro estadounidense a 10 años, y mantenemos una sobre ponderación pese a las pérdidas registradas en mayo. Es probable que las rentabilidades de los bonos vuelvan a descender en los próximos meses.
  • Renta variable: perspectivas positivas a pesar de los obstáculos a corto plazo. Los beneficios empresariales siguen mostrando solidez, y el fabricante de chips de IA, Nvidia, ha vuelto a sorprender positivamente. En combinación con la fortaleza de los datos macroeconómicos en EEUU, esto debería seguir respaldando a la renta variable. Sin embargo, tras el fuerte rally de los valores tecnológicos, la renta variable presenta niveles de sobrecompra, y nuestros indicadores de sentimiento apuntan a un entorno de euforia, generando señales de venta. Por ello, hemos vuelto a reducir ligeramente nuestra sobre ponderación en renta variable y actualmente solo mantenemos una posición sobre ponderada en mercados emergentes, que siguen ofreciendo valoraciones atractivas gracias al sólido crecimiento de beneficios del sector tecnológico y al impulso del mercado. La amplitud del mercado en emergentes también sigue siendo débil, lo que nos ha llevado igualmente a realizar algunas recogidas de beneficios en esta área.
  • Inversiones alternativas: actualmente, en su mayoría al margen: Tras haber mantenido una posición relativamente activa en oro y materias primas durante los últimos años, actualmente mantenemos una ponderación neutral en ambas clases de activos. El oro parece haber perdido parte de su impulso y preferimos esperar a un mejor punto de entrada. En cuanto a las materias primas, aunque esperamos una caída en los precios del petróleo, el riesgo sigue siendo elevado debido a la guerra en Irán. La relación rentabilidad-riesgo todavía no resulta lo suficientemente atractiva como para justificar una posición infra ponderada. Por otro lado, los bonos catastróficos (cat bonds) empiezan a resultar interesantes. La temporada de huracanes está a punto de comenzar, lo que marca el periodo más volátil para esta clase de activos. Seguimos considerando atractiva la prima de riesgo.
  • EuroStoxx50: Mantenemos una visión cautelosa sobre el EuroStoxx50. Por un lado, el crecimiento de los beneficios empresariales es menos sólido que en EEUU; por otro, el impacto económico derivado del aumento de los precios de la energía en la zona euro es considerablemente mayor que en Estados Unidos. Los indicadores adelantados ya apuntan a un crecimiento significativamente más débil en la Eurozona. En este contexto, nuevas subidas de tipos por parte del BCE tampoco contribuirían a mejorar el escenario.

UBS: riesgo de concentración en las carteras

El S&P 500 subió un 0,2% hasta alcanzar un nuevo máximo histórico el viernes 29 de mayo, elevando sus ganancias acumuladas en el año por encima del 10%, tras conocerse un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz. "Creemos que las acciones seguirán avanzando a medio plazo, ya que los progresos en Oriente Medio están llevando a los inversores a centrar más su atención en unos sólidos fundamentos económicos y empresariales. Sin embargo, aunque esperamos nuevas subidas en los mercados bursátiles, también consideramos que la reciente fortaleza del mercado representa una oportunidad para que los inversores aumenten la resiliencia de sus carteras", señalan en UBS.

"Las fuertes ganancias de las principales compañías tecnológicas estadounidenses han incrementado los riesgos de concentración en muchas carteras, por lo que resulta prudente considerar una mayor diversificación dentro de la renta variable. La reciente caída de los bonos ha creado, en nuestra opinión, una oportunidad para asegurar rendimientos atractivos. El reciente periodo de volatilidad moderada en los mercados bursátiles hace más atractivo incorporar coberturas a las carteras", añade.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Creemos que la reciente fortaleza del mercado ofrece una buena oportunidad para que los inversores refuercen la resiliencia de sus carteras, con el objetivo de reducir el riesgo de sufrir caídas significativas, al tiempo que mantienen su participación en unos mercados en ascenso”.

"El actual episodio de nerviosismo en los mercados es un recordatorio de que, en un entorno de mayor inflación y rendimientos elevados, las finanzas públicas están siendo objeto de un escrutinio más intenso en todo el mundo", señala Dean Turner, Economista Jefe para la Eurozona y Reino Unido.

"La manufactura en las economías desarrolladas muestra señales claras de estar volviéndose cada vez más regional. Otros mercados, sin embargo, siguen manteniendo un carácter más global", opina Paul Donovan, Economista Jefe.

Ebury: el posible acuerdo impulsa las monedas de los países importadores de petróleo

Los precios del petróleo continúan retrocediendo y se aproximan a sus niveles más bajos desde que comenzó la guerra, ante la expectativa de que el estrecho de Ormuz se reabra en un futuro próximo. Como era previsible, las divisas de los países importadores de energía —especialmente las de la cuenca del Pacífico y Sudáfrica— son las que más se están beneficiando. Sin embargo, las monedas del G10 están cotizando en rangos muy estrechos, a medida que los inversores muestran claros signos de agotamiento y esperan que el conflicto no se recrudezca. En este contexto, destaca la notable resiliencia del dólar ante la reducción de las primas de riesgo y la mejora general de la confianza de los inversores. Aunque los titulares sobre las negociaciones entre Washington y Teherán seguirán dominando la atención de los mercados, esta semana también se publicarán datos económicos de interés tanto en EEUU como en la Eurozona. El martes 2 de junio se conocerá el dato preliminar de inflación de mayo de la zona euro y el informe JOLTS de empleo estadounidense. El viernes 5 de junio se publicará una nueva estimación del PIB de la Eurozona del primer trimestre y el informe de empleo de mayo en Estados Unidos. Hasta el momento, la economía estadounidense parece haber resistido mejor el impacto de la crisis que las europeas, aunque los datos de finales de esta semana aportarán mayor claridad al respecto.

  • EUR: Los miembros del Banco Central Europeo continúan enviando señales claras de que subirán los tipos de interés en la reunión de junio. Los mercados de swaps ya descuentan prácticamente por completo este movimiento. Las expectativas de un endurecimiento adicional a lo largo de 2026 se han reducido notablemente ante la caída de los precios de la energía y los avances en las negociaciones entre EE.UU. e Irán. Aunque esperábamos una recuperación más sólida del euro gracias a la caída del petróleo y a la mejora del apetito por el riesgo, los débiles niveles de confianza y actividad empresarial —reflejados en los PMI— están limitando el rebote de la moneda única. El dato de inflación de mayo del martes será seguido con especial atención. En principio, no creemos que una cifra por debajo de las expectativas pueda poner en peligro la subida de junio, aunque sí podría reducir las probabilidades de nuevos incrementos de tipos posteriores.
  • USD: Los datos económicos publicados la semana pasada, entre ellos los pedidos de bienes duraderos, reforzaron la percepción de que la economía estadounidense se mantiene relativamente aislada del encarecimiento de la energía. La única sorpresa negativa fue una ligera revisión a la baja del crecimiento del PIB del primer trimestre, atribuida a un menor gasto de consumo, mientras que la inversión se mantuvo sólida. La inflación subyacente del PCE, indicador favorito de la Reserva Federal, subió hasta su nivel más alto desde 2023, lo que podría dar argumentos adicionales al FOMC para abandonar su sesgo dovish. El foco esta semana estará puesto en el informe de empleo del viernes. El informe del mes anterior reflejó una fortaleza inesperada en la creación de empleo tras meses de desaceleración. Esperamos una cifra muy similar este mes, mientras el desempleo se mantiene estable y la economía cerca de los niveles de pleno empleo. Los economistas prevén una creación neta de 100.000 puestos de trabajo, lo que sería un dato muy positivo dadas las circunstancias.
  • GBP: La semana pasada transcurrió con relativa calma en el Reino Unido, tanto en el plano económico como político. El principal catalizador para la libra fue la declaración de Andy Burnham, principal aspirante a suceder a Keir Starmer, en la que reafirmó su compromiso con las reglas fiscales actuales. No obstante, las elecciones parciales del 18 de junio —que Burnham debe ganar para poder desafiar formalmente al primer ministro— siguen siendo el evento clave para la libra esterlina. Creemos que una victoria de Burnham no solo fortalecería su posición para llegar al 10 de Downing Street, sino que también abriría un sesgo bajista para la GBP, dada su mayor predisposición a una política fiscal expansiva y, por tanto, a una mayor emisión de deuda pública. Esta semana, la atención se centrará, de forma algo inusual, en las revisiones de los PMI de mayo. Aunque estas revisiones rara vez mueven el mercado, la sorpresa negativa de la lectura anterior hace probable un repunte al alza en esta ocasión.
30May

El Banco Central Europeo teme una carrera desreguladora de los Gobiernos de todo el mundo para evitar que sus bancos puedan quedar en desventaja frente a las entidades estadounidenses.

Miguel Ángel Valero

El 17 de marzo de 2025, Michael Barr dimitió como vicepresidente de Supervisión de la Reserva Federal para no enfrentarse con Donald Trump. El presidente de EEUU eligió para sustituirle a Michelle Bowman, la favorita de todas las quinielas. El sector financiero espera que las exigencias regulatorias sobre los bancos sean más laxas con el control republicano de la Casa Blanca y el Capitolio.

Más de un año después, la gran banca de EEUU, encabezada por JPMorgan, Bank of America, y Goldman Sachs, presionan para consolidar legalmente y hacer irreversible la supervisión más laxa impulsada por Trump. El objetivo es claro: que no pueda ser desmontada con facilidad si tras las elecciones de medio mandato los demócratas ganan peso en la Cámara de Representantes y en el Senado o si en 2028 vuelven a la Casa Blanca.

La banca lleva años reclamando una suavización de las normas introducidas tras la Gran Crisis Financiera de 2008, porque están frenando el crecimiento económico. Y Michelle Bowman se ha puesto, desde el primer momento, al frente de este movimiento como responsable de Supervisión de la Fed.

La Fed flexibiliza requisitos de capital para los grandes bancos, con disminución de los 'colchones' ('buffers') y reduce el alcance efectivo de la supervisión.

Los grandes bancos de EEUU tienen más de 175.000 millones$ en exceso de capital, y una relajación de las exigencias de recargos de éste para absorber pérdidas (especialmente a los GSIB, las entidades consideradas de importancia sistémica global), facilitaría comenzar a liberar ese efectivo a través de préstamos y recompras de acciones.

Los partidarios de la desregulación bancaria se apoyan en otro argumento: la creciente competencia de los criptoactivos, que no tienen ese problema con las normas y requisitos de capital.

Además de la desregulación, Trump ha impuesto en su segundo mandato un drástico adelgazamiento de los organismos reguladores y supervisores, precisamente cuando se dispara la actividad en criptoactivos, fondos cotizados en Bolsa (ETF), crédito privado y plataformas de predicción, y otros mercados. La SEC ha reducido su plantilla en un 18% desde 2024, hasta unos 4.000. La Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC), clave en la arquitectura regulatoria del ecosistema cripto en EEUU, apenas cuenta con 540 empleados. Y se ha debilitado la actividad de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor  (CFPB), creada tras la Gran Crisis Financiera. 

Esta tendencia preocupa a la banca mundial, y especialmente a los supervisores como el Banco Central Europeo (BCE), que teme una carrera desreguladora de los Gobiernos para evitar que sus bancos puedan quedar en desventaja frente a las entidades estadounidenses.

Pero también preocupa dentro de EEUU, donde se recuerda que la desregulación aplicada por Ronald Reagan ayudó a la crisis de las cajas de ahorro a fines de los ochenta. Y que la Gran Crisis Financiera de 2008 fue, en buena medida, culpa de nuevas desregulaciones, primero con Bill Clinton y luego con George Bush hijo. Más recientemente, la propagación de la crisis del Silicon Valley Bank en 2023 a los bancos estadounidenses de nivel medio se debió en parte a que Trump debilitó los requisitos de capital durante su primer mandato en la Casa Blanca. Y la menor supervisión impuesta por Trump facilita la crisis del crédito privado en EEUU, como ya ha contado Dinero Seguro.

La historia demuestra que cuanto menos expuestos están los bancos a sufrir pérdidas propias, mayor es el incentivo que tienen a correr riesgos con el dinero de los contribuyentes.

Mientras tanto, la gran banca de EEUU sortea el récord de impagos en tarjetas de crédito del 13,1%, el mayor desde 2011, y el líder de JP Morgan, Jamie Dimon, proclama en la última conferencia de inversores que los ingresos por banca de inversión del segundo trimestre van a subir más de un 10% gracias a la reactivación de las fusiones y adquisiciones (M&A), OPA, y emisiones de deuda. Y que el negocio de mercados crece un 11%.