20Jan

Columbia Threadneedle, UBP, DWS, UBS, Banor, Ofi Invest, y Gescooperativo ofrecen sus recomendaciones basadas en que las políticas fiscales expansivas y unas monetarias más acomodaticias apoyarán el crecimiento económico e impulsarán los beneficios empresariales.

Miguel Ángel Valero

El comienzo del año está siendo trepidante, para lo bueno y para lo malo: Venezuela, Groenlandia, Irán. Y no parece que se vaya a calmar. Sin embargo, las Bolsas continúan con una tendencia alcista y el nivel de volatilidad es bajo. El motivo de esta tranquilidad reside en los buenos resultados empresariales que se esperan, que cotizan más que los conflictos geopolíticos.

De momento, comienza el Foro de Davos, bajo un lema que invita al diálogo en un mundo cada vez más polarizado. En un contexto geopolítico agitado, esta reunión adquiere una relevancia especial al convertirse en punto de encuentro entre los líderes europeos y Donald Trump para abordar la tensión, nuevamente autogenerada, en torno a Groenlandia. Los representantes de la Unión Europea inician las negociaciones bajo la amenaza de nuevos aranceles, que afectarían a países que representan cerca de tres cuartas partes de las importaciones europeas hacia Estados Unidos. No obstante, también están dispuestos a aplicar contramedidas que, en el peor escenario, podrían impactar aproximadamente 93.000 millones€ en exportaciones estadounidenses. 

Las tenencias de activos financieros americanos por parte de países europeos —alrededor de 3,6 billones$ en bonos del Tesoro y 6 billones en acciones— pueden convertirse en herramienta de presión, aunque su ejecución sería más compleja, dado que buena parte de estos activos está en manos privadas.

Otro punto débil en la postura estadounidense proviene del ámbito interno, con las críticas de miembros relevantes del Partido Republicano, especialmente sensibles en un año electoral.

Por ahora, los mercados se muestran escépticos por el rumbo de las negociaciones. Sin embargo, Trump ha declarado haber mantenido una conversación productiva con Mark Rutte, secretario general de la OTAN, lo que aporta cierto alivio al tenso ambiente. 

La vuelta de las vacaciones en EEUU ha traído números rojos en la Bolsa, retrocesos en el precio de los bonos —con el bono a 10 años ofreciendo rentabilidades cercanas al 4,3%, niveles no vistos desde agosto— y un dólar debilitado, que vuelve a situarse en 1,17 EUR/USD. El refugio, como viene siendo habitual en los últimos años, ha sido el oro, que continúa marcando máximos históricos. De momento, seguimos en una fase de tensión, aunque el año pasado también hubo episodios de elevada tirantez comercial que terminaron en escenarios menos agresivos de lo previsto. Por tanto, el regreso de la volatilidad a los mercados puede representar una oportunidad para comprar más barato.

Columbia Threadneedle: el apaciguamiento de Trump ya no sirve

Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments, matiza que el anuncio de Trump "no se trata de una orden ejecutiva; sino únicamente, por ahora, de una publicación en redes sociales. De hecho, la semana pasada pudimos ver un mensaje similar en el que Trump amenazaba con aranceles del 25% a los países que continuaran comerciando con Irán. Ese anuncio fue prácticamente ignorado por los mercados financieros. Otro factor a considerar es que estos aranceles entrarían en vigor en virtud de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, y sigue existiendo una gran incógnita sobre la legalidad de estas medidas. Esta cuestión deberá ser resuelta por el Tribunal Supremo".

Los líderes europeos cuentan con un amplio margen de opciones de represalias para responder desde la UE a estas nuevas medidas arancelarias. Pueden negarse a ratificar el acuerdo comercial alcanzado en 2025 y también podrían impulsar aranceles sobre 93.000 millones en bienes estadounidenses, que se propusieron el año pasado antes de que se cerrara el acuerdo comercial, pero nunca llegaron a aplicarse. 

La UE cuenta con un instrumento contra la coerción, una medida establecida pero nunca utilizada. De aplicarla, la Unión podría ir mucho más lejos en términos de restricciones comerciales, propiedad intelectual y otros ámbitos, aunque llevaría tiempo y es considerada una opción de último recurso. Aún no estamos en ese punto. La cuestión ahora para Trump —pero sobre todo para los líderes europeos— es cómo se producirá la “coerción” para lograr que los aliados acepten las ambiciones territoriales del presidente estadounidense

.Los mercados han retrocedido ligeramente, pero los movimientos no han sido demasiado pronunciados. Parece que todavía existe cierto escepticismo sobre si estos anuncios llegarán a materializarse. Un arancel del 25% —como el propuesto para junio—equivaldría aproximadamente al 0,2% del PIB de la UE. Las cifras no son especialmente dramáticas desde el punto de vista económico, pero lo más relevante es el hecho de que EEUU esté dispuesto a ejercer una presión real de este tipo sobre aliados políticos y militares.

En este contexto, la pregunta para EEUU es: ¿Vale la pena la compra o anexión de Groenlandia a costa de poner en riesgo la estabilidad continuada de la OTAN, una organización mucho más importante para la seguridad nacional? Existe un acuerdo entre EEUU y Dinamarca que data de 1951 y que permite estacionar tantas tropas como desee en Groenlandia. Actualmente, cuenta con unos 200 efectivos allí, aunque en el pasado esa cifra llegó a ser de hasta 10.000.

El punto clave desde la perspectiva europea es que la política que vimos en 2025—esencialmente, el apaciguamiento de la Administración estadounidense— puede estar llegando a su fin. Se espera una respuesta más firme frente a algunas de las ambiciones de Trump. Se entiende por qué se recurrió al apaciguamiento en 2025: se trataba de mantener a EEUU de parte europea en relación con el posible acuerdo de paz en Ucrania, con las correspondientes garantías de seguridad estadounidenses y el apoyo al país invadido por Rusia en un sentido más amplio.

Lo que suceda es incierto, pero por ahora estamos viendo claramente importantes grietas en la alianza transatlántica. Esto podría convertirse en una amenaza existencial para la OTAN. EEUU está poniendo a prueba la soberanía de un país de la UE, por lo que la respuesta es inevitable. Una situación que va a generar más incertidumbre en los mercados financieros, aunque los aranceles anunciados no están definitivamente fijados.

UBP

En la última Perspectiva Semanal de UBP: La geopolítica domina los titulares, Michael Lok, UBP Group’s CIO, subraya: Las tensiones geopolíticas se han intensificado desde principios de año, afectando a Venezuela, Groenlandia e Irán. Al mismo tiempo, el nacionalismo de los recursos está en auge, con las grandes potencias compitiendo cada vez más por el control de materias primas estratégicamente cruciales. Si bien este contexto respalda al oro, los mercados de valores se mantuvieron prácticamente indemnes la semana pasada: las empresas de pequeña capitalización superaron sus expectativas, ya que el impulso de las ganancias se extiende más allá del sector tecnológico. Esta semana, la cumbre de Davos arrojará más luz sobre la geopolítica, ya que la preocupación por Groenlandia está aumentando”.

DWS: la importancia de la diversificación

“2026 será un año prometedor para la renta variable, pero la diversificación sigue siendo importante. Las perspectivas para la renta variable mundial en 2026 son positivas. Esperamos un entorno que favorezca a los activos de riesgo, como la renta variable y los bonos corporativos”, afirma el director de inversiones de DWS, Vincenzo Vedda. Cita el crecimiento económico moderado, las condiciones de financiación favorables y una política monetaria en general neutral o acomodaticia, especialmente en EEUU. 

Vedda también espera unas condiciones marco estables para Europa, que se verían respaldadas por los programas de inversión gubernamentales, especialmente en Alemania. Es probable que la ralentización del aumento de los precios también resulte beneficiosa. Además de Europa y EEUU, Vedda también ve una evolución positiva en Asia: las principales economías apuestan cada vez más por la tecnología como motor de crecimiento, los ingresos están aumentando y crece la voluntad de reformar. “Vemos oportunidades de rentabilidad de dos dígitos para la renta variable en general”, afirma Vedda.

Sin embargo, la alta concentración en algunas acciones en EEUU merece precaución. “La diversificación global sigue siendo, por tanto, un elemento clave que debe tenerse en cuenta en cualquier estrategia de inversión”, afirma. A corto plazo, el estratega de inversiones de DWS ve otros dos posibles riesgos: las ratios de efectivo de los gestores de fondos han caído a un nivel históricamente bajo. Además, el optimismo en el mercado es extremadamente alto, ambos indicadores contrarios clásicos. Pero a lo largo del año, Vedda cree que las tasas de crecimiento previstas en los beneficios empresariales —más del 10% para EEUU— deberían crear un entorno positivo.

Si se producen los retrocesos que se han debatido acaloradamente durante varios meses en relación con los principales beneficiarios del auge de la inteligencia artificial, por ejemplo, debido al exceso de capacidad o al gasto excesivo en inversiones, los considera más como oportunidades de entrada tácticas que como una señal de salida permanente.

Entre los temas que impulsan los mercados de capitales, cita:

  • Economía: Los consumidores apoyan la economía estadounidense con una fuerza sorprendente. La disposición de los estadounidenses a gastar impulsó el crecimiento de EEUU en el tercer trimestre hasta un sorprendentemente alto 4,3%. Las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial y los nuevos recortes de los tipos de interés probablemente también respaldarán el crecimiento en 2026. En Europa, es poco probable que las consecuencias del conflicto comercial con EEUU sean tan graves como se temía inicialmente, pero las perspectivas de crecimiento para 2026 son solo la mitad de sólidas que en EEUU. Los conflictos comerciales impulsan los precios en EEUU y hacen que la disminución de la tasa de inflación en resulte difícil. Es probable que el objetivo del 2% tampoco se alcance en 2026, con una tasa de inflación del 2,9%. En Alemania, el objetivo del 2% no se alcanzó por primera vez en diciembre. Los factores que impulsan los precios siguen siendo el aumento significativo de los precios de los servicios.
  • Bancos centrales: se espera una mayor flexibilización en EEUU. Es probable que la Reserva Federal continúe con cautela su política de recortes de tipos de interés. Esperamos dos recortes más antes de diciembre de 2026. Es probable que el Banco Central Europeo mantenga su camino firme. Por el momento, no hay motivos para que las autoridades monetarias modifiquen los tipos de interés en 2026.
  • Riesgos: conflictos comerciales y posible sobreinversión en inteligencia artificial. Si los numerosos conflictos comerciales se intensifican de nuevo, esto podría limitar el margen de maniobra de la Reserva Federal para estimular la economía mediante la reducción de los tipos de interés.
  • Para los mercados bursátiles, especialmente en EEUU, un factor clave será si los elevados niveles de inversión en inteligencia artificial se reflejarán también en las correspondientes ganancias de productividad. 

En este contexto el posicionamiento de DWS es:

  • Renta variable: 
    • Nuevos máximos para el índice alemán Dax: el 7 de enero superó por primera vez la marca de los 25.000 puntos. En los últimos doce meses, el aumento de precios asciende así al 24%. ¿Cuánto potencial queda aún? “Sigo viendo un potencial de precios significativo, a pesar de las considerables subidas de precios que hemos visto recientemente”, afirma la gestora de carteras y experta en acciones alemanas, Sabrina Reeh. Las subidas de precios del año pasado se caracterizaron por unas pocas acciones, al igual que en 2024. “También tenemos una visión positiva de la renta variable alemana en 2026. Entre otras cosas, porque esperamos una mayor amplitud y profundidad del mercado, especialmente si se produce una recuperación económica”, afirma Reeh. Un factor decisivo: el aumento previsto de la rentabilidad. El consenso del mercado espera un crecimiento de los beneficios de alrededor del 16% para las empresas del Dax en el año fiscal 2026. Es probable que la mayor contribución provenga del sector automovilístico, seguido del sector industrial. Gran parte de los beneficios previstos se verán respaldados por las medidas de reducción de costes que ya se han puesto en marcha.
    • “También vemos oportunidades en las empresas que se benefician directamente de los estímulos alemanes y del gasto de la OTAN. Es probable que las acciones industriales y las empresas de construcción se beneficien del paquete de estímulos del Gobierno, la caída de los precios de la energía y la esperada recuperación económica”, afirma Reeh.
    • El sector financiero también sigue siendo prometedor. La valoración del Dax ya no es favorable, con una relación precio-beneficio de 16. No obstante, la valoración relativa sigue siendo atractiva, ya que otros índices europeos también han subido. “Además, hay que tener en cuenta que la valoración media histórica más baja, de 13, se debe al cambio en la participación en el índice de las empresas tecnológicas, que hoy es mayor, mientras que los sectores clásicos y menos valorados, como el químico y el automovilístico, han perdido peso”, afirma Reeh. Si los múltiplos de valoración se mantienen estables y se cumplen las previsiones de beneficios, los beneficios empresariales podrían justificar fundamentalmente un nivel de precios superior a los 30.000 puntos en solo dos años. A pesar de todas las perspectivas positivas, también existen riesgos: retrasos en la aplicación del paquete de infraestructuras, un deterioro significativo de la economía estadounidense y un nuevo empeoramiento de la situación geopolítica.
  • Bonos corporativos con buenas calificaciones crediticias: una posible incorporación sensata a la cartera . "Son actualmente una adición sensata a una cartera desde el punto de vista del riesgo-rendimiento”, afirma la gestora de carteras Tanja Siegrist. Esto se aplica en particular a los bonos corporativos en euros con buenas calificaciones crediticias. Aunque las primas de los préstamos se encuentran en niveles históricamente bajos y no se espera una nueva reducción. El amplio mercado de bonos corporativos en euros ofrece, no obstante, rendimientos interesantes de alrededor del 3,2%. En comparación, el tipo de depósito del Banco Central Europeo es actualmente del 2%. Se espera un aumento de las nuevas emisiones en 2026, especialmente debido a la necesidad de financiar inversiones en inteligencia artificial. Esto podría ofrecer a los inversores una mayor diversificación en el segmento de bonos corporativos con muy buenas calificaciones crediticias. En general, un mayor volumen de emisión va acompañado del riesgo de un aumento de los rendimientos y, por lo tanto, de pérdidas de precio, ya que los rendimientos y los precios de los bonos evolucionan en direcciones opuestas. Sin embargo, Siegrist da aquí luz verde en gran medida: “la demanda de bonos corporativos debería seguir siendo alta debido a los niveles de rendimiento aún atractivos, y los balances de las empresas parecen en gran medida sólidos. Por eso no esperamos que los precios se vean sometidos a una mayor presión”. Los altos rendimientos actuales también podrían mitigar, al menos parcialmente, el impacto de una posible ampliación de los diferenciales de crédito.
  • Bonos de alto rendimiento: oportunidades selectivas con alto riesgo. En el caso de los bonos de alto rendimiento más arriesgados, las primas de riesgo también se encuentran en un nivel muy bajo. Esto podría plantear la pregunta, para los emisores individuales, de si los riesgos seguirían estando suficientemente compensados por los rendimientos. Sin embargo, Siegrist no ve un problema general en el mercado. Hasta ahora, los impagos de préstamos no se han evaluado como riesgos sistémicos, sino como casos individuales. El mercado ha evolucionado de forma muy diferente últimamente. Siegrist ve oportunidades selectivas en los bonos de alto rendimiento con una calificación más baja (B e inferior), ya que las primas de riesgo siguen estando aquí. Sin embargo, el mayor riesgo de impago requiere un análisis fundamental exhaustivo de las empresas. En el caso de los emisores de mayor calidad con una calificación BB, por el contrario, las primas de riesgo suelen ser demasiado bajas.
     

UBS: los riesgos nunca pueden eliminarse por completo

El rally de la renta variable china debería reanudarse gracias al apoyo de las políticas públicas y a factores estructurales favorables. Las acciones chinas cayeron a comienzos de esta semana en un contexto de cautela por parte de los inversores. "No obstante, seguimos favoreciendo la renta variable china en nuestras carteras globales y vemos oportunidades especialmente atractivas en el sector tecnológico. Creemos que el apoyo selectivo de las políticas públicas, la innovación tecnológica continua y la demanda de diversificación por parte de los inversores globales deberían respaldar el próximo tramo alcista del mercado", señala un análisis de UBS, que coloca el foco en tres claves:

  • El apoyo político centrado en la innovación y el consumo debería sostener el impulso del crecimiento.
  • Nuevos catalizadores en innovación en IA podrían sentar las bases para un nuevo rally.
  • Un repunte del interés de los inversores globales podría reforzar el movimiento al alza.

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, señala: “Con valoraciones que siguen siendo atractivas, mantenemos nuestra calificación de Attractive sobre la renta variable china, con preferencia por las principales plataformas tecnológicas, especialmente aquellas con una sólida monetización de la IA, liderazgo en cloud y planes de expansión internacional. También vemos oportunidades de rentabilidad y crecimiento en los sectores financiero y sanitario, así como en beneficiarios de la ‘anti-involution’ y de la transición verde, como los metales básicos y los líderes en equipamiento eléctrico”.

"Sea lo que sea lo que depare el año, como inversores debemos recordar que los riesgos nunca pueden eliminarse por completo, pero sí pueden cubrirse. La forma más eficaz de proteger y hacer crecer el patrimonio, independientemente de lo que traiga el futuro, es contar con un plan a largo plazo que sirva de guía en momentos de incertidumbre y, por supuesto, ceñirse a él”, añade Dean Turner, Chief Eurozone and UK Economist.

“De cara a los próximos meses, seguimos viendo un dólar más débil y un EURUSD avanzando gradualmente hacia 1,2 antes de estabilizarse en ese nivel”, apuntan Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, Strategists.ç

“Mantenemos una visión constructiva sobre los bonos corporativos franceses y una postura Attractive sobre la renta variable de la Eurozona, con preferencia por bancos, IT, industriales, utilities, inmobiliario y Alemania”, aporta Claudia Panseri, Chief Investment Officer France en UBS Global Wealth Management

Banor: los mercados no están en medio de una tormenta

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, fondo de renta variable europea integrado en Banor SICAV, cree que, pese a los dramáticos acontecimientos geopolíticos que suceden en el mundo actualmente, las Bolsas continúan con una tendencia alcista y el nivel de volatilidad es bajo. El motivo de esta tranquilidad es los buenos resultados empresariales que se esperan. “Los mercados financieros no están en medio de una tormenta.  De hecho, el índice VIX ha estado oscilando entre 13 y 15 durante un par de semanas, en sus niveles más bajos en 18 meses, lo que indica una fase de relajación y baja demanda de protección y cobertura por parte de los inversores”

Además de los graves acontecimientos geopolíticos, otro de los factores que preocupan a los mercados es la continua subida de los tipos de interés a largo plazo .Por primera vez en la historia, el rendimiento a 10 años del bono de Japón ha superado al de China, y el mercado laboral en Estados Unidos se muestra cada vez más débil. No faltan motivos de preocupación. Entonces, ¿por qué las Bolsas siguen subiendo? ¿Por qué persiste la baja volatilidad y una tendencia alcista, aunque menos fuerte que en los últimos meses? 

La respuesta, según Angelo Meda, se encuentra en los beneficios empresariales. El mercado siempre mira hacia adelante y, pese a los factores de riesgo, a corto plazo los resultados siguen siendo muy sólidos. Se estima que los beneficios del S&P 500 en el cuarto trimestre de 2025 aumentarán un 7%, desglosados en un crecimiento del 20% para los Siete Magníficos y un 3% para las otras 493 empresas. 

Teniendo en cuenta que los beneficios del índice crecieron más de un 10% en cada uno de los tres trimestres anteriores de 2025, esta estimación “parece conservadora y deja margen para superar expectativas y tranquilizar a los inversores sobre el desempeño corporativo”, en opinión del gestor de Banor Mistral.

Uno de los factores relevantes a tener en cuenta es comprobar si la tendencia en las inversiones de las grandes tecnológicas de EEUU, que se espera que pasen de un crecimiento interanual del 75% al 54%, y después bajen a cerca del 25–30% en 2026, continuará o no.

La cifra de beneficios que se conozca este año dará una pauta importante sobre si el fuerte gasto en infraestructuras relacionadas con la IA va a continuar, ya que se espera que el porcentaje disminuya, pero en términos absolutos el aumento seguirá siendo significativo.

“Mientras los beneficios sigan siendo sólidos, especialmente los de las tecnológicas, todas las narrativas geopolíticas se ven de forma positiva”, insiste Meda. Así, Venezuela se convierte en una oportunidad para repatriar inversiones y aumentar la producción de petróleo; la desaceleración del mercado laboral en EEUU se interpreta como una causa para bajar tipos; y las tensiones internas se entienden como una vía para que Trump estimule la demanda, quizá con medidas a favor de la clase media.

Sin embargo, según el gestor de Banor Mistral, aunque las tendencias de fondo siguen siendo las mismas que en 2025, empiezan a surgir algunas diferencias. Los Siete Magníficos siguen impulsando el mercado, pero sólo Amazon y Google están en positivo en lo que va de año, compensando ligeras caídas en los otros cinco. El índice Euro Stoxx Banks sube desde principios de año, pero su rendimiento está por debajo del resto del mercado. Y la temática de Defensa continúa y, a principios de 2026, también ha involucrado a empresas estadounidenses que el año pasado se mantuvieron planas.

En los primeros días de 2026, los índices bursátiles superaron las pequeñas pérdidas de los últimos días de 2025, teniendo en cuenta que el rally navideño no se produjo, gracias a las expectativas de buenos resultados empresariales. A la espera de la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre los aranceles, que parece darán su aprobación a la política arancelaria de Trump, las Bolsas se encuentran en compás de espera hasta los resultados de las tecnológicas.

Si las inversiones de los Siete Magníficos aumentan, se planteará la cuestión de la devolución de capital; por el contrario, si disminuyen, podría ser señal de menores expectativas para las aplicaciones de IA. Por tanto, podrían suceder escenarios diferentes al esperado: resultados por encima de lo esperado y previsiones futuras que impulsan las acciones al alza.

Es un momento de calma, a la espera del desenlace de los resultados de las mayores empresas del mundo por capitalización bursátil, que influirán en las Bolsas más que las tendencias del PIB o la geopolítica.

Ofi Invest: optimista en Bolsa, precavido en renta fija

En la gestora francesa Ofi Invest AM creen que 2026 va a ser un año positivo para la renta variable. Una perspectiva favorable que apoya en la buena salud de la economía y el crecimiento, las medidas de apoyo fiscal en los principales países del mundo, las políticas monetarias acomodaticias, los buenos resultados empresariales en muchos sectores, y el cada vez menor impacto de la incertidumbre provocada por la guerra arancelaria. 

En la renta fija, Ofi Invest AM es algo más precavido y se muestra neutral respecto a la deuda pública, dada la estabilidad en tipos del BCE y los escasos recortes que la Fed va a llevar a cabo este año. En todo caso, la gestora francesa recomienda aprovechar el efecto carry en este activo.

En Crédito, Ofi Invest AM es algo más optimista, porque la buena salud de las empresas favorece a los bonos tanto Investment Grade como High Yield y a la deuda emergente en moneda local,que se beneficia de la debilidad del dólar. En todo caso, recomienda al inversor ser selectivo, dado el fuerte estrechamiento de los diferenciales. 

Ombretta Signori, Head of Macroeconomic Strategy and Research de Ofi Invest AM, piensa que el crecimiento global posiblemente se acerque al 3% en 2026, favorecido por políticas monetarias más laxas y un impulso fiscal positivo en EEUU, China, Alemania y Japón.

EEUU crecerá el 2,3% gracias al estímulo fiscal de la reforma fiscal de Trump (One Big Beautiful Bill), una política monetaria algo más acomodaticia que en 2025., y una menor incertidumbre comercial. Respecto al consumo, debería evolucionar favorablemente, dado que las ventajas fiscales a principios de 2026 serán superiores a lo normal, y la reforma fiscal incluye recortes de impuestos sobre la renta de 2025. Este programa también contempla incentivos a la inversión, la mitad destinados al sector manufacturero. 

En cuanto a la incertidumbre comercial, los aranceles siguen siendo la moneda de cambio favorita de EEUU Son esenciales para evitar un exceso presupuestario, pero suponen un riesgo inflacionista. Y la administración Trump tiene claro que controlar la inflación es relevante para las elecciones de mitad de mandato. Además, en 2026 el Tribunal Supremo se pronunciará sobre la legalidad de los aranceles recíprocos, y puede producirse un fallo desfavorable, lo que obligaría al gobierno de Trump a poner en marcha nuevas alternativas.

En cuanto a la inflación, la mayor parte del impacto inflacionario de los aranceles ya ha pasado, y las presiones inflacionarias subyacentes son poco probables, sobre todo por la debilidad del mercado laboral. Un mercado laboral que no ha mostrado signos de debilidad desde el verano,, y cuya estabilidad sigue siendo crucial para el crecimiento. El escenario está preparado para nuevos recortes de tipos de la Fed en 2026, año en que Jerome Powell cederá la presidencia a su sucesor.

En la zona euro, el escenario de crecimiento seguirá siendo favorable para España y Portugal. Ambos países han sido motor de la economía europea en los últimos años. En cuanto a Alemania, el reto estructural es la implementación del plan de estímulo en infraestructuras, aunque el impulso económico de este plan, y el plan de rearme alemán y europeo, deberían ser suficientes para reactivar la economía alemana y europea en 2026. Signori espera un crecimiento del 1,4% en la zona Euro en 2026, lo que, combinado con una inflación media inferior al 2,0%, debería favorecer un escenario de mantenimiento de tipos clave del BCE en el 2%.

Los expertos de la gestora francesa añaden que en 2026, habrá que estar pendientes de acontecimientos de índole geopolítica por su influencia en el crecimiento: la visita de Donald Trump a China en la primavera, la cumbre del G7 de junio en Francia y la del G20 en diciembre en Florida. También será necesario estar pendientes de la evolución de las tensiones entre China y Japón y entre EEUU y Venezuela, así como del resultado de las conversaciones de paz sobre Ucrania entre EEUU y Rusia.

Geoffrey Lenoir, Co-CIO Mutual Funds de Ofi Invest AM, afirma que los bancos centrales han dejado claras sus intenciones para los próximos meses: no habrá cambios en el BCE a corto plazo, que podría mantener el nivel del 2% en el tipo de depósito todo el año, y cuyo próximo movimiento podría ser al alza o a la baja, dependiendo de la evolución del ciclo. Respecto a la Fed, probablemente esperará también antes de volver a bajar sus tipos. Comparte las expectativas del mercado, dos recortes adicionales de tipos en 2026 en EEUU que llevarían a un entorno de neutralidad, estabilizándose en el 3,25%. No habría más bajadas de tipos por la resiliencia de la economía estadounidense y por una inflación que, sin duda, se mantendrá ligeramente por encima del 2,0%. El reemplazo de Jerome Powell como presidente de la Fed podría suponer algunos riesgos. El Banco de Japón probablemente suba sus tipos una vez más este año, pero de forma muy cautelosa, como suele hacer.

La gestora se mantiene neutral en los bonos EEUU a 10 años, pero continúa invertida en este activo. Porque en los próximos meses, el activo cotizará a niveles objetivo de finales de año, lo que hace recomendable una estrategia de carry (mantener el bono hasta vencimiento porque el precio va subiendo).  

Después de alcanzar el 2,9%, Ofi Invest AM cree que el Bund podría negociarse dentro de un rango entre el 2,6% y el 3,1% en TIR, lo que hará a la gestora ajustar la duración al alza o a la baja. Los elevados volúmenes de deuda que se colocarán en los mercados parecen haberse descontado ya, pero en la gestora francesa seguirán muy de cerca las emisiones en el primario a principios de 2026.

Mientras tanto, aunque la reforma de las pensiones en Holanda que entró en vigor el 1 de enero de 2026 ya ha sido descontada por los mercados, podría haber consecuencias técnicas en el tramo largo de la curva de tipos. 

Algo parecido sucede con los bonos del Tesoro estadounidense (T-Note) cuyos riesgos al alza son ligeramente superiores a los de hace unas semanas. Este escenario lleva a la gestora francesa a ser ligeramente positivos con una estrategia de carry este año, aunque en caso de rally, debería reducirse. Los riesgos políticos y geopolíticos tuvieron un impacto leve en los tipos en 2025, aunque habrá que seguir pendiente de dichos riesgos en 2026.

Teniendo en cuenta que los riesgos de mercado en su conjunto  han disminuido en los últimos meses; que los bancos centrales siguen atentos y preparados para bajar sus tipos; que el impacto de los aranceles en su mayor parte ya ha pasado; y que las empresas han logrado refinanciarse correctamente durante el año con fuertes flujos hacia el crédito, Ofi Invest AM se muestra neutral en los diferenciales de crédito, mientras ve un entorno favorable tanto para Investment Grade como High Yield, siendo selectivos en la elección de activos.  Se muestran positivo en High Yield a medio plazo, aunque todavìa piensan que los diferenciales de crédito podrian ampliarse en escenarios adversos. 

Eric Turjeman, Co-CIO Mutual Funds de Ofi Invest AM, afirma que el consenso del mercado coincide en prever una subida de +13% para el MSCI World en 2026, tras las grandes alzas de los últimos años. Los catailizadores para esta tendencia alcista en 2026 serán

  • Políticas monetarias que probablemente serán más acomodaticias en 2026, excepto en Japón.
  • Planes de estímulo fiscal casi a nivel mundial.
  • Empresas en buena salud financiera que deberían reanudar el gasto este año;
  • Importante excedente de ahorro que busca dónde invertir.

Sin embargo, el principal catalizador de las ganancias en las Bolsas serán los resultados empresariales, recalca este experto. En la actualidad, ningún mercado bursátil está infravalorado hasta el punto de que ello justifique una potencial revalorización; algunos, incluso cotizan con primas cómodas respecto a sus rendimientos históricos. 

EEUU seguirá siendo el centro de atención, de los inversores en renta variable, que estarán pendientes de si las compañías monetizan las grandes inversiones en IA. Cualquier contratiempo provocaría fuertes caídas, porque es probable que la volatilidad regrese en 2026. Las previsiones apuntan hacia un mejor reparto del crecimiento de los beneficios este año. Por lo tanto, es probable que surjan oportunidades en una serie de acciones rezagadas que podrían beneficiarse de una mayor visibilidad en el entorno económico, que ya se apunta en los datos iniciales del indicador ISM. Y es muy probable que la Fed no haya terminado los recortes de tipos, y que las rebajas fiscales para los hogares que pronto entrarán en vigor deberían apoyar el consumo.

Los mercados bursátiles en otras regiones del mundo presentan niveles de valoración más asequibles que en EEUU. Es el caso de Europa, que puede beneficiarse del efecto contagio de la expansión fiscal alemana, así como de la reactivación de la inversión empresarial. 

En Japón, el presupuesto aprobado el 26 de diciembre quiere impulsar la demanda, que sigue contenida por una inflación aún elevada. Mientras tanto, es probable que los tipos de interés a corto plazo sigan volviendo lentamente a la normalidad.

La renovada confianza en la renta variable china debería propiciar la vuelta al crecimiento de los beneficios para impulsar el mercado bursátil al alza. Para lo cual hará falta en parte que se recupere el consumo, que todavía no tiene el apoyo político. Al igual que sucede en EEUU, la evolución de la IA será crucial para las tendencias de renta variable china en 2026.

Las políticas fiscales expansivas a nivel mundial y unas políticas monetarias más acomodaticias, probablemente apoyen el crecimiento económico e impulsen los beneficios empresariales. Aunque los múltiplos de valoración están por encima de sus medias históricas, especialmente en EEUU, Ofi Invest AM mejora su perspectiva sobre la bolsa USA y europea, porque los factores que apoyan estos mercados es probable que superen a los riesgos. En el resto de geografías, la gestora mantiene sus posiciones. Aunque las valoraciones dejan poco margen para contratiempos, el entorno es favorable para que continúe el crecimiento de los beneficios en todos los mercados en 2026, lo que beneficiará a las Bolsas, que  por cuarto año consecutivo terminarán con ganancias. 

El nivel de los tipos clave del BCE y las expectativas del mercado sobre los tipos de la Fed parecen adecuados para los próximos meses. La rentabilidad del bono alemán a 10 años subió al 2,9% y el T-Note estadounidense se acercó al 4,2%. Unos niveles que, según Ofi Invest AM, reflejan bien los fundamentos económicos. Por ello, la gestora rebaja la visión sobre tipos EEUU a neutralidad, considerando que los riesgos ahora son simétricos, mientras el crecimiento es saludable en el país. Y rebaja la asignación a mercados monetarios, porque no se esperan bajadas de tipos del BCE. 

Respecto al crédito, pese a los diferenciales estrechos puede beneficiarse de tipos aún atractivos. La postura de la gestora francesa es neutral en Investment Grade a 12 meses y sobre pondera High Yield y deuda emergente en moneda local, que pueden hacerlo bien con una perspectiva “buy & hold”, siendo selectivos.

Ofi Invest AM reitera su postura neutral sobre el tipo de cambio euro-dólar. Las expectativas de política monetaria están correctamente descontadas en ambos lados del Atlántico, lo que hace que las divisas están justamente valoradas. Mientras tanto, aunque el dólar podría seguir presionado por la injerencia sin precedentes de la administración Trump en las instituciones, los inversores ya están muy cortos en dólar. Situación que puede llevar a una apreciación del dólar.

Gescooperativo: analizar si el nivel de riesgo asumido es el correcto

Por su parte, Gescooperativo, la sociedad de inversión colectiva del Grupo Caja Rural, dentro de su iniciativa de fomento de la cultura financiera, ofrece una serie de pautas que pueden servir a los inversores en fondos para revisar y planificar sus estrategias coincidiendo con el inicio de año. El momento es idóneo, al coincidir con el cierre fiscal del ejercicio anterior, con la publicación de previsiones macroeconómicas y de mercado por parte de las grandes instituciones financieras. Y esta coyuntura debería ser aprovechada también por el inversor para llevar a cabo una reflexión más amplia sobre su situación personal, profesional y vital. 

“El arranque del año es un momento apropiado para evaluar la cartera, detectar posibles desajustes y definir una hoja de ruta coherente”, explican. A su juicio, el cierre fiscal permite realizar una lectura completa del comportamiento de los fondos durante el año anterior y comprobar si la cartera sigue siendo adecuada a su perfil inversor. “No se trata solo de analizar la rentabilidad, sino de entender lo que ha funcionado y lo que no, y si el nivel de riesgo asumido ha sido el correcto”, aclaran. A ello se suma un factor menos técnico, pero igualmente relevante, como es el examen de los cambios previstos en los ingresos, gastos o proyectos personales. “Son elementos que también deben incorporarse a la planificación financiera y que, por lo general, suelen conocerse en los primeros compases del año”, señalan.

A la hora de diseñar la estrategia para el nuevo ejercicio, los expertos de Gescooperativo citan varios factores de mercado que conviene tener en cuenta. Entre ellos, las expectativas de crecimiento económico global y por regiones, la evolución de la inflación -que marca la rentabilidad mínima exigible a cualquier inversión- y las decisiones de política monetaria de los bancos centrales, que siguen condicionando el comportamiento de los mercados. A este entorno se añade la incertidumbre geopolítica y la importancia de identificar tendencias sectoriales, como ocurrió en su momento con las energías renovables o, más recientemente, con la IA.

En este marco, los expertos de Gescooperativo explican que el modelo clásico “60/40” puede ser un buen punto de partida para la planificación a largo plazo de las inversiones en fondos, con el objetivo de aprovechar oportunidades de rentabilidad dentro de un contexto de control del riesgo. Este enfoque se basa en una asignación aproximada del 60% a renta variable, como motor de crecimiento, y del 40% a renta fija, como elemento estabilizador. “Históricamente ha sido una de las fórmulas más utilizadas porque ofrecía un equilibrio razonable entre rentabilidad y riesgo, apoyado en una correlación negativa entre ambos activos”, recuerdan desde la entidad.

Sin embargo, los últimos años han demostrado que no se trata de una regla inmutable. Entre 2022 y 2023, la rápida subida de los tipos de interés provocó caídas simultáneas en renta fija y renta variable, rompiendo esa correlación tradicional y poniendo en cuestión la eficacia del modelo en su forma más rígida. No obstante, de cara a 2026, los expertos de Gescooperativo consideran que el “60/40” vuelve a tener sentido como punto de partida, en un contexto de tipos aún positivos y con margen para recortes adicionales, lo que permitiría a la renta fija recuperar su papel amortiguador dentro de la cartera. Eso sí, insisten en que el modelo debe entenderse como una referencia, no como una fórmula cerrada y siempre teniendo en cuenta el horizonte temporal de inversión y el perfil de riesgo de cada inversor. 

El entorno actual, con múltiples focos geopolíticos abiertos y la aparición de nuevos activos, invita a introducir ajustes. La clave está en invertir a través de carteras diversificadas ajustadas al horizonte y perfil de riesgo de cada inversor. Para un inversor conservador, una exposición elevada a renta variable puede resultar excesiva, por lo que tendría más sentido una distribución cercana al 20% en renta variable y 80% en renta fija de alta calidad. En perfiles moderados, el equilibrio podría situarse en torno a un 40/60, mientras que en inversores decididos o de riesgo medio-ato encajaría mejor el 60/40. Enel extremo más arriesgado, la renta variable podría alcanzar el 80%, con una renta fija más orientada a emisiones de crédito corporativo. El horizonte temporal y la edad son factores determinantes en esta ecuación. Un inversor joven tiene más margen para asumir volatilidad y aprovechar el potencial de la renta variable a largo plazo, mientras que quien se aproxima a la jubilación debe priorizar la preservación del capital y la estabilidad de los flujos.

En lo que se refiere a la selección de fondos, la entidad pone el acento en la diversificación y en el valor añadido de la gestión activa, tanto en renta variable como en renta fija. “En renta variable, en entornos volátiles es donde la gestión activa puede marcar la diferencia, identificando ineficiencias y ajustando la exposición por sectores, geografías o compañías”, señalan los expertos de Gescooperativo. Y añaden que en renta fija no todos los bonos se comportan igual, por lo que combinar deuda pública y corporativa, y distintos rating, ya sea investment grade o high yield, puede ayudar a mejorar el binomio rentabilidad-riesgo y a batir la inflación

Ahora bien, la gestión del riesgo no termina con la construcción inicial de la cartera. Desde Gescooperativo se destaca la importancia del rebalanceo periódico para mantener la coherencia con el perfil elegido. En condiciones normales, una revisión anual puede ser suficiente, aunque los expertos también recomiendan establecer umbrales de desviación -por ejemplo, del 5% o 10%- que activen una revisión extraordinaria. “Si la renta variable ha tenido un comportamiento muy positivo y ha ganado peso en la cartera, el rebalanceo permite volver a la proporción objetivo mediante traspasos, sin impacto fiscal y sin alterar el perfil de riesgo”, explican.

Las expectativas de los expertos de Gescooperativo apuntan a un entorno moderadamente favorable, aunque con cautela. La renta fija vuelve a ofrecer rendimientos reales atractivos y podría beneficiarse de nuevos recortes de tipos, especialmente en EEUU. En renta variable, las previsiones apuntan a un crecimiento moderado en Europa y EEUU apoyado por la mejora de los resultados empresariales y por el impulso de la IA, aunque siempre bajo la sombra de posibles eventos geopolíticos inesperados. Subrayan que no existe una proporción mágica ni una cartera universal y, aunque el modelo” 60/40” es una herramienta útil para simplificar y ordenarla toma de decisiones, la inversión debe partir de una autoevaluación realista del riesgo, los objetivos y el horizonte temporal. “La consistencia, la diversificación y el asesoramiento personalizado son los pilares para construir una estrategia de inversión sólida y sostenible en el tiempo”, concluyen.

08Jan

Banca March, The Trader, Norz Patrimonia, Pictet, Mintos, UBS y UBP ofrecen sus recomendaciones sobre dónde y cómo realizar las inversiones en 2026.

Miguel Ángel Valero

¿Qué depararán los mercados en 2026? Es la pregunta que todos se hacen. Tras un 2025 lleno de sobresaltos, desde avances tecnológicos disruptivos hasta tensiones comerciales y una macroeconomía sorprendentemente resistente, el inicio de 2026 también llega marcado por la incertidumbre, con el asalto de Trump a Venezuela o la obsesión del presidente de EEUU por Groenlandia, entre otros 'cisnes negros'. El principal mensaje de las firmas de análisis y de asesoramiento financiero es que invertir es la mejor recomendación, y dejar de hacerlo por miedo o por no arriesgar el dinero, la peor decisión.

Banca March: de Trump 1.0 a 2.0

"Dejamos atrás un 2025 marcado por la importancia de mantenerse invertidos bajo el esquema mental del 'Trump 1.0' como referencia", señalan los expertos de Banca March. Un mandato presidencial estadounidense que comenzó con la imposición de aranceles en niveles no vistos en los últimos cien años. La primera mitad del año, especialmente tras el Liberation Day, estuvo caracterizada por las idas y venidas en materia arancelaria, principal fuente de volatilidad durante ese periodo. Sin embargo, la búsqueda de diálogo y la marcha atrás en los planes más agresivos dieron paso a una segunda mitad muy positiva para las Bolsas globales, que impulsadas por la tecnología y la inteligencia artificial (IA) cerraron el ejercicio con un retorno cercano al +20%.

En renta fija, el activo continuó siendo refugio y fuente de rentabilidad gracias a la compresión de diferenciales y al cupón, especialmente en el crédito europeo de alta calidad, que terminó con una rentabilidad del 3%, superando tanto la liquidez como la inflación europea, ambas en torno al 2%. Esta comparación es clave, ya que optar por mayor exposición a renta fija en lugar de liquidez fue la única manera de obtener rentabilidades reales positivas sin asumir riesgos excesivos.

"Mirando a 2026, las lecciones aprendidas en 2025 seguirán siendo útiles en un ejercicio que estará marcado por las elecciones legislativas en Estados Unidos. No obstante, lo importante estará, como siempre, en la evolución del ciclo económico", insisten en la entidad. En este sentido, el crecimiento en EEUU gana tracción. Antes de las vacaciones navideñas, la Fed elevaba sus previsiones de crecimiento para 2026 en 5 décimas hasta el +2,3%. 

Además, la nueva inversión en inteligencia artificial en EEUU y en defensa en Europa serán motores de crecimiento, junto con los estímulos fiscales en EEUU y en Alemania, que comenzarán a llegar a la economía. Todo ello se complementa con un consumidor americano resiliente, que no muestra signos de fatiga pese a unas cifras de empleo menos boyantes.

"En este contexto, recomendamos mantener una visión constructiva sobre los activos de riesgo y no bajarse del tren en este inicio de 2026. A nivel sectorial, seguimos favoreciendo tecnología, salud y defensa, a las que recientemente hemos añadido infraestructuras, con especial atención a las relacionadas con generación y transmisión eléctrica ante las enormes necesidades derivadas del despliegue de centros de datos. Como novedad, cerramos el año con un cambio de sesgo en nuestra visión sobre la renta fija. Tras dos ejercicios de buen comportamiento, acumulando retornos del +3,8% anualizado en crédito europeo de calidad —nuestra principal apuesta—, consideramos que la normalización de tipos y unos diferenciales más ajustados limitan su potencial en los próximos años. Por ello, optamos por neutralizar la sobre ponderación y, en un entorno de tipos más bajos, vuelven a ganar atractivo los activos alternativos líquidos", subrayan en Banca March

The Trader: la diversificación nunca es sencilla

En The Trader, el analista Pablo Gil subraya que Wall Street comienza 2026 como terminó 2025: con subidas y confianza. Pero el punto de partida no es el habitual. Venimos del mejor comportamiento conjunto de los mercados desde 2009, con bolsas, bonos, crédito y materias primas avanzando al mismo tiempo. Un 'everything rally' poco frecuente que ha reforzado la sensación de que asumir riesgo ha sido, casi sin matices, la decisión correcta. Lo verdaderamente llamativo no ha sido solo la magnitud de las subidas, sino su amplitud. Las acciones estadounidenses encadenan tres años consecutivos de rentabilidades de doble dígito. Los bonos gubernamentales han vuelto a ofrecer retornos positivos gracias a los recortes de tipos de la Reserva Federal. Los diferenciales de crédito se han estrechado hasta niveles históricamente bajos y las materias primas han acompañado, con el oro y la plata marcando máximos impulsados por la demanda de los bancos centrales y un dólar más débil.

"Este alineamiento ha transmitido una idea peligrosa: que la diversificación vuelve a ser sencilla. Cuando activos que deberían comportarse de forma distinta suben al mismo tiempo, las carteras parecen más robustas de lo que realmente son. El retorno se acumula, pero la protección implícita disminuye. Es la clásica ilusión de diversificación que suele aparecer en las fases finales de los ciclos más complacientes", advierte.

El motor de este movimiento es conocido. Políticas fiscales expansivas, inflación moderándose, bancos centrales más flexibles y una enorme confianza en que la inteligencia artificial acabará justificando las valoraciones actuales. El problema es que gran parte de ese escenario ideal ya está descontado en precios. Las previsiones para 2026 descansan sobre los mismos pilares que impulsaron 2025: crecimiento resiliente, beneficios sólidos y una IA que transforme productividad y márgenes. Eso deja muy poco margen para errores. Un repunte en la energía, una decisión política mal-calibrada o una lectura demasiado optimista del ciclo pueden cambiar rápidamente el equilibrio actual. En un entorno de valoraciones exigentes y volatilidad contenida, las sorpresas suelen amplificarse.

Europa y, en particular, la Bolsa española se beneficia de este clima global. 2025 ha sido un año histórico para el Ibex 35, con subidas cercanas al 50% y tres ejercicios consecutivos de rentabilidades de doble dígito cuando casi nadie apostaba por él. Las principales casas de análisis sitúan a España entre sus mercados favoritos para 2026, apoyadas en un contexto de inflación más controlada, tipos cercanos a la neutralidad y políticas fiscales que empiezan a acompañar al ciclo, con Alemania como principal catalizador.

El crecimiento de beneficios sigue siendo el verdadero soporte del mercado. Las estimaciones apuntan a avances cercanos al 10% en 2026 y, en el caso español, el peso del sector financiero continúa siendo clave, con bancos bien posicionados en un entorno de tipos todavía relativamente elevados. A esto se suma un factor estructural común a todos los mercados desarrollados: una enorme masa de liquidez acumulada durante años que sigue buscando rentabilidad y termina filtrándose hacia la renta variable. La gestión pasiva, cada vez más dominante, amplifica estos movimientos y concentra flujos en los grandes ganadores del ciclo.

"2026 arranca con mucha confianza y expectativas muy elevadas. Tras un periodo en el que casi todo ha salido bien, el mercado necesita que las cosas sigan saliendo muy bien para justificar las valoraciones actuales. Cuando el listón está tan alto, el riesgo no está en una mala noticia, sino en que la realidad sea simplemente normal. Y ahí es donde el inversor debe volver a separar con claridad rentabilidad pasada y riesgo futuro", advierte este experto

Norz: el reto es la capacidad de ejecutar inversiones estratégicas

Los expertos de Norz Patrimonia dibujan un escenario constructivo para los mercados, con oportunidades claras en Europa y en sectores vinculados a la innovación tecnológica, gracias a la recuperación del crecimiento europeo, la estabilización del dólar y la traducción de la inversión masiva en inteligencia artificial en productividad real, pero también alertan sobre riesgos que podrían condicionar la dinámica económica global, como la inflación, la evolución del mercado laboral y la ejecución de planes de inversión estratégicos.

“El ciclo económico continúa siendo sorprendentemente resistente. No vemos una recesión en el horizonte, pero sí el fin del periodo de desinflación que ha acompañado a Europa y que está en fase terminal en Estados Unidos. El reto no será el crecimiento, sino la inflación y la capacidad de ejecutar inversiones estratégicas”, señala Jordi Martret, director de inversiones de Norz Patrimonia.

El informe desarrolla cinco bloques de análisis:

  • Europa, ante su último tren: Norz Patrimonia sitúa a Europa como potencial protagonista del año. El giro histórico de Alemania, que ha flexibilizado su estricto techo de deuda para desplegar un ambicioso plan de inversión en transición energética y nuevas infraestructuras, marca un antes y un después. “Europa puede convertirse en uno de los motores de rentabilidad del 2026, pero también en la mayor decepción si Alemania o la Unión Europea fallan en la ejecución. No basta con ajustar valoraciones; hacen falta beneficios empresariales reales”, afirma Martret. Este impulso público debe traducirse en crecimiento medible para que Europa deje atrás más de una década de divergencia frente a EE. UU. Sectores ligados a activos reales (infraestructuras, materiales básicos, inmobiliario) aparecen claramente infravalorados.
  • EEUU, liderazgo intacto pero pendiente del CAPEX en IA: Norz Patrimonia rechaza que estemos ante una burbuja tecnológica similar al año 2000. Las grandes compañías mantienen balances sólidos y sus beneficios siguen superando al resto de regiones desarrolladas. El riesgo, señala la firma, no está tanto en una corrección inminente como en la necesidad de que las enormes inversiones en inteligencia artificial, concentradas en las llamadas 7 Magníficas, empiecen a materializarse en productividad transversal. “El gran interrogante para 2026 es si el CAPEX destinado a IA será realmente monetizado. La sostenibilidad del mercado dependerá de que las mejoras lleguen al resto de compañías y no solo a siete nombres”, explica Martret.
  • Dólar, estabilización tras un año de ajuste: Después de doce meses de fuerte retroceso, impulsado por dudas sobre la deuda estadounidense y el papel del dólar como divisa de reserva, se anticipa un comportamiento lateral para 2026. El rango estimado a corto plazo se sitúa entre 1,20 y 1,22 frente al euro. La aprobación en EEUU del GENIUS Act, que exige que las stablecoins estén respaldadas por bonos del Tesoro, introduce un factor adicional de demanda estructural. “El mercado puede haber sobrerreaccionado sobre la debilidad del dólar. Las alternativas no son más sólidas. Una vez finalice el ciclo de bajadas de tipos en EE. UU., esperamos estabilidad e incluso una sorpresa alcista”, apunta Martret.
  • Tipos de interés: margen limitado para los bancos centrales. La firma advierte que la capacidad de la Reserva Federal para recortar tipos está cerca de agotarse, especialmente si el fenómeno de 'no laying, not firing' (empresas que ni contratan ni despiden) presiona al mercado laboral. En Europa, el BCE podría incluso enfrentarse al dilema opuesto: subir tipos si las grandes inversiones alemanas generan presiones inflacionistas. En renta fija, Norz Patrimonia no ve valor en los tramos largos de la curva, ni en Europa ni en EEUU, y favorece crédito corporativo de duración media, deuda subordinada e híbridos de emisores de calidad. La deuda emergente en moneda local se perfila como otra oportunidad ante la debilidad relativa del dólar.
  • Asia y emergentes: innovación al alza, China en incógnita. India seguirá siendo la región con mayor crecimiento económico del mundo y Asia, en general, continúa liderando la innovación tecnológica junto a EEUU. China mantiene un ritmo económico débil por su demanda interna, pero posee amplio margen para aplicar nuevas políticas fiscales y monetarias.

Además, el informe elaborado por los expertos de Norz Patrimonia señala tres grandes focos de riesgo que podrían marcar el rumbo económico de 2026 y condicionar la evolución de los mercados:

  • El primero es un posible repunte de las expectativas de inflación, consecuencia de políticas fiscales más expansivas tanto en Europa como en EEUU. Este escenario presionaría a los bancos centrales a mantener tipos altos durante más tiempo, retrasando la recuperación económica y elevando el coste de financiación para familias y empresas.
  • El segundo riesgo está ligado al deterioro del mercado laboral, especialmente en las economías más industrializadas de la Eurozona. Un aumento del desempleo o una ralentización en la creación de empleo tendría un impacto directo en el consumo, debilitando la demanda interna y poniendo freno a la actividad económica en un momento clave.
  • El tercer foco de vulnerabilidad es la ejecución del plan de inversiones europeo, con especial atención al papel de Alemania. El éxito, o el fracaso, de esta agenda inversora es decisivo para impulsar la modernización industrial, acelerar la transición energética y sostener la competitividad europea frente a EEUU y China. Una ejecución incompleta dejaría a Europa estructuralmente rezagada en innovación, productividad y atracción de capital. “En definitiva, Europa se juega mucho en 2026. La capacidad de Alemania para ejecutar su bazuca inversor puede determinar no solo la competitividad del continente, sino su papel económico en las próximas décadas”, concluye Martret.

Pictet: "seguimos sobre ponderando renta variable"

Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM, considera que el entorno global favorece las estrategias pro-riesgo. En 2025 las acciones globales han subido un 23% en dólares, a doble dígito por tercer año Las europeas, 25% arriba en moneda local, han superado a las estadounidenses. América Latina se ha comportado especialmente bien y las acciones coreanas, con fuerte ponderación tecnológica y mejoras de gobernanza, han subido cerca del 100 %.  Servicios de comunicación y tecnologías de la información han estado entre los líderes, a pesar de titubeos de finales de año. También ha habido avance en materiales e industriales. Pero los sectores de consumo han quedado rezagados. Los metales industriales, con fuerte inversión relacionada con IA, han llegado a máximos y el oro subido un 65% en medio de la incertidumbre geopolítica y macroeconómica, su mayor ganancia anual desde 1979. 

El petróleo ha tenido el peor año desde 2020. Las mayores ganancias en deuda se han dado en emergentes. En la Eurozona ha habido un fuerte estrechamiento de diferencial de rentabilidad de países periféricos respecto a Alemania. El dólar se ha desacoplado de los bonos del Tesoro de EEUU con caída del 9% frente a la cesta de divisas.

Los inversores comienzan 2026 con una economía global respaldada por el estímulo monetario generalizado -dos tercios de los principales bancos centrales recortando tipos de interés- y crecimiento robusto en mercados emergentes. Persisten focos de estanflación y preocupaciones geopolíticas, pero el entorno favorece las estrategias pro-riesgo, incluso tras el derrocamiento de EEUU. del presidente venezolano Maduro. Aunque la intervención probablemente tenga implicaciones geopolíticas a medio plazo, a corto plazo no mueve la aguja de los mercados, salvo impulso al oro. Por ello, mantenemos sobre ponderación en renta variable e infra ponderación en bonos.

Estimamos que EEUU crecerá el 1,5% en 2026 -más si el gasto de capital impulsado por IA sigue fuerte-, por debajo de la estimación del consenso del 2%, por una desaceleración de gasto de los hogares. En los últimos dos años los consumidores han incrementado su gasto a tasa anual del 2,9 % pero sus ingresos disponibles al 1,8%, retirando ahorros. Pero en los próximos meses es probable que se reduzca el gasto por el impacto de los aranceles y recortes de programas de bienestar, a pesar de posibles rebajas fiscales, estimadas por la administración Trump en 200.000 millones$. También esperamos desaceleración de la inversión en infraestructuras de inteligencia artificial. Esperamos que la inflación en EEUU se mantenga por encima del objetivo, de media alrededor del 3% este año.

Sin embargo, es probable que la economía de la Eurozona se recupere, dado el exceso de ahorro. Su manufactura se recupera, aunque con retraso tras los recortes de tipos de interés. La Eurozona se ha beneficiado de ocho recortes de tipos desde mediados de 2024, creando condiciones favorables. Sin embargo, el impacto de la flexibilización fiscal, especialmente en Alemania, tardará en materializarse.

Por su parte la economía japonesa puede crecer moderadamente, a ritmo más lento. El sentimiento de sus consumidores y empresas ha mejorado y un paquete fiscal -el mayor desde COVID, equivalente a 3 % del PIB- debe apoyar a hogares y sectores estratégicos, como semiconductores e IA.

China también está ayudando a los hogares con medidas que representan 0,5 % del PIB. Esperamos que crezca alrededor de su potencial, 4,6 %. Otras economías emergentes muestran crecimiento con baja inflación, flexibilización monetaria y aumento de las exportaciones globales. Deben beneficiarse de los mayores precios de las materias primas.

La Reserva Federal ha completado en gran medida su ciclo monetario tras recortes acumulados de tipos de interés de 1,75 %. Puede bajarlos más si los problemas en el mercado de crédito privado limitan la concesión de préstamos o la presión política. Hay cierto riesgo de que la independencia de la Reserva Federal se erosione tras los cambios en su composición, pero no vemos una probabilidad significativa. Pero los mercados están sobreestimando dos o tres recortes adicionales de 0,25%. Por nuestra parte esperamos que se limite a compras de bonos del Tesoro.

Esperamos que el BCE reduzca tipos una vez más y ralentice el ritmo de ventas de bonos en su balance para evitar que los prestatarios privados se vean desplazados por el aumento del endeudamiento soberano. Además, las condiciones de liquidez de China son positivas, contrarrestando la débil demanda interna con políticas monetarias moderadamente laxas, así como fiscales. Sin embargo, es probable que el Banco de Japón suba sus tipos de interés dos veces en 2026 y amplíe su endurecimiento cuantitativo.

Para 2026 prevemos rentabilidades en renta variable de un solo dígito medio, gracias a un sólido crecimiento de los beneficios, aunque modesta contracción de los múltiplos de valoración. Las acciones estadounidenses parecen al límite, con el índice S&P 500 en 22 veces beneficios, frente a una media histórica cercana a 16 y ratios precio-ventas que han superado el máximo de la burbuja punto.com. Su prima de riesgo frente a los bonos se mantiene en el 2%, históricamente baja, aunque no tanto para infra ponderar. En conjunto estamos neutrales en acciones estadounidenses por valoración y perspectivas económicas. 

En Japón las valoraciones parecen ajustadas tras un repunte de doble dígito del índice Nikkei en 2025. Estamos neutrales en acciones de Europa, con preferencia por sectores que pueden beneficiarse de una recuperación cíclica y gasto fiscal en defensa e infraestructuras, como industriales, finanzas y empresas de mediana capitalización -que han superado al mercado estadounidense los últimos años-. Además, sobre ponderamos acciones suizas, de valoraciones muy atractivas por características defensivas, fundamentales empresariales y su gran sector farmacéutico.

Las acciones relacionadas con IA han impulsado a los mercados en todo el mundo. Siguen con valoraciones muy ajustadas incluso tras haber corregido algo los últimos meses, con cierta racionalidad en medio de preocupaciones sobre calidad de beneficios y creciente dependencia de la deuda para financiar inversiones. Los inversores están siendo más exigentes y hay considerable dispersión de valoraciones, así como caída de múltiplos precio-beneficios esperados. Por ahora, sobre ponderamos acciones de tecnología y servicios de comunicación por la fortaleza de los beneficios, pero la especialización se ha vuelto importante al invertir en IA.

La reducción de incertidumbre política respecto al sector y una sólida recuperación de las fusiones y adquisiciones abren la puerta a un valor considerable, con protección frente a corrección en acciones de IA. Además, sobre ponderamos finanzas, que probablemente se beneficie de la desregulación de la administración Trump. Los riesgos de inflación deben ayudar a mantener la curva de rentabilidades a vencimiento de la deuda relativamente empinada, con aumento de los márgenes de los préstamos bancarios.

Cualquier sorpresa al alza del crecimiento o estancamiento de la desinflación puede hacer aumentar la rentabilidad a vencimiento de los bonos del Tesoro estadounidenses, que infra ponderamos. La relación inflación/crecimiento parece más favorable en Europa y justifica nuestra preferencia por deuda europea de alta rentabilidad frente a la estadounidense, que está cara.

Por otra parte, los indicadores técnicos y de sentimiento apuntan a un fuerte apetito por activos de mercados emergentes. Estas economías muestran abundante liquidez y flexibilización monetaria. Se benefician de un dólar más débil, unas exportaciones globales que superan las tendencias previas a la pandemia y perspectiva de aumento de precios de las materias primas. De manera que sobre ponderamos acciones de China y de mercados emergentes. También sobre ponderamos bonos soberanos en moneda local y deuda empresarial de mercados emergentes, que se benefician de tipos de interés reales relativamente altos y flujos de inversión. La inflación está contenida y muchos bancos centrales de mercados emergentes están relajando su política monetaria. Esperamos que su brecha de crecimiento respecto a las economías desarrolladas se amplíe a 2,7 % en 2026, lo que históricamente genera apreciación de sus monedas.

A pesar de sus máximos históricos, sus valoraciones no son extremas. Las tendencias macroeconómicas son favorables a su demanda, incluyendo menor rentabilidad real de la deuda, dólar más débil y altos riesgos geopolíticos. Hay demanda de bancos centrales de mercados emergentes y fuertes entradas en fondos ETF de oro, con posible aumento en las carteras de inversión estadounidenses.

Mintos: más protagonismo para los activos ligados a la economía real

Tras años de tipos de interés cercanos a cero, 2026 marcará un punto de inflexión para los inversores particulares en Europa. Estrategias de inversión que históricamente solo estaban al alcance de inversores institucionales como la gestión activa en renta fija, una diversificación geográfica sofisticada o la exposición a activos vinculados a la economía real; no solo se están volviendo accesibles, sino también esenciales, en un contexto en el que cada mercado y región sigue su propio ciclo económico. Mintos, plataforma europea de inversión, identifica cuatro grandes tendencias que marcarán las carteras de los inversores particulares este año

  • La era de la renta fija “activa” para el inversor particular: Según un análisis de BNP Paribas, 2026 marca el regreso de la renta fija como una oportunidad de inversión relevante para los inversores minoristas, aunque bajo un paradigma completamente distinto al del pasado. Tras años de rentabilidades mínimas, las previsiones de bajadas de tipos en EEUU y Europa están revitalizando los mercados de crédito, según los especialistas del banco. Los expertos de Mintos coinciden con esta visión y advierten de que la clave no es volver a las estrategias pasivas tradicionales. “La renta fija en 2026 no es la misma que hace una década. Los inversores particulares ya no pueden limitarse a comprar un único bono y olvidarse de él. Necesitan una exposición diversificada a distintos tipos de crédito, un enfoque en la calidad y en la generación de ingresos recurrentes, en lugar de perseguir la rentabilidad nominal más alta”, explica Martins Sulte, CEO y cofundador de Mintos. 
  • La diversificación se vuelve esencial en un mercado global fragmentado. Mintos identifica la diversificación geográfica como una necesidad estratégica, y no como una estrategia opcional avanzada. Las previsiones del FMI y la OCDE para 2025–2026 dibujan una economía global “resiliente pero divergente”, en la que las distintas regiones siguen políticas y ciclos económicos propios, en lugar de evolucionar de forma sincronizada. Para el inversor particular, la implicación es clara: concentrar toda la cartera en una sola región conlleva más riesgo de lo habitual, mientras que las carteras diversificadas por geografías y sectores están mejor posicionadas. “La fragmentación geográfica ya no es un concepto abstracto de los informes macroeconómicos; es algo que los inversores particulares deben integrar en sus carteras”, añade Sulte. 
  • Los activos ligados a la economía real ganan protagonismo. Se espera un cambio significativo en las preferencias de los inversores particulares hacia activos que generan rentabilidad directamente vinculada a la actividad económica real: préstamos, crédito respaldado por activos inmobiliarios, infraestructuras, entre otros, tal y como señalan varios gestores de activos, incluido BlackRock. El reto está en acceder a estos activos en un entorno regulado, transparente y con suficiente diversificación para gestionar el riesgo.
  • Preferencia por plataformas digitales y automatización. Para los expertos de Mintos, y en línea con otros gestores como Amundi, la cuarta gran tendencia de 2026 no se centra en una clase de activo concreta, sino en la forma de gestionar las carteras. A medida que las estrategias de inversión se vuelven más sofisticadas (gestión activa, diversificación geográfica, exposición multiactivo), la necesidad de herramientas digitales que ayuden a los inversores a manejar esa complejidad se vuelve crítica. “La verdadera democratización de las estrategias de nivel institucional no consiste solo en dar acceso a productos complejos, sino en proporcionar las herramientas necesarias para gestionarlos de forma eficaz sin requerir conocimientos expertos”, concluye Sulte.

UBS: la Eurozona seguirá resiliente

El Chief Investment Office (GWM CIO) de UBS Global Wealth Management ha publicado un informe sobre sus perspectivas para la economía de la Eurozona en 2026. Dean Turner, Chief Eurozone and UK Economist en el Chief Investment Office de UBS Global Wealth Management, lo resume: “Esperamos que la economía de la Eurozona se mantenga resiliente en 2026, con un crecimiento que se acelerará a lo largo del año, desde el 1% en 2025 hasta el 1,5% en 2026 en términos intertrimestrales (4º trimestre sobre 4º trimestre), apoyado en la solidez de los balances de los hogares, un mercado laboral robusto y el gasto fiscal, principalmente procedente de Alemania. Además, prevemos que los vientos en contra del comercio global se reduzcan, lo que debería aliviar en parte la presión sobre el castigado sector exportador europeo”.

“Esperamos que el BCE mantenga los tipos de interés oficiales sin cambios durante 2026. A corto plazo, los riesgos apuntan a nuevos recortes, aunque el equilibrio podría cambiar a medida que los impulsos desinflacionistas se vayan diluyendo a partir de mediados de año”, añade.

UBP: panorama constructivo

La última Perspectiva Semanal de UBP: Entrando al 2026 señala que a pesar de la turbulencia geopolítica, los mercados de renta variable cerraron 2025 con el tercer año consecutivo de rentabilidades de doble dígito. Las rotaciones tácticas recientes a corto plazo refuerzan la conveniencia de ampliar la exposición hacia temáticas de crecimiento estructural. El sector energético global tuvo un rendimiento superior (+2,8%), impulsado por el aumento de las tensiones geopolíticas, mientras que las empresas de servicios públicos también se beneficiaron del cambio de posicionamiento (+1,2%).

El oro y la renta fija también registraron sólidos retornos anuales, con el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años subiendo 6 puntos básicos hasta el 4,19 %. Tras los acontecimientos en Venezuela, el oro se disparó a niveles superiores a los 4.400$ por onza.

Sobre 2026, el consenso apunta a un panorama constructivo.

07Jan

Una onza de plata compra más de un barril de petróleo por primera vez desde 1975, destaca Pictet. Y UBP ve probable que el oro llegue a los 5.000$ la onza.

Miguel Ángel Valero

Comienza la nueva etapa de Venezuela bajo control de EEUU. Donald Trump, a través de su red social Truth, anuncia que "las Autoridades Provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad". Como la industria petrolera venezolana apenas produce un millón de barriles diarios, la cifra anunciada por el presidente de EEUU representa unos 50 días. 

“Este petróleo se venderá a su precio de mercado, y yo, como Presidente de los EEUU, controlaré ese dinero para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de EEUU”, añade Trump. A los precios actuales del West Texas Intermediate (WTI), supone unos 2.800 millones$.

Sin inversiones que incrementen su capacidad de producción, Venezuela deberá reducir lo que vende a China, a Rusia, y a Cuba, entre otros, para satisfacer la demanda de Trump. Porque la parte que vende a EEUU a través de Chevron se supone intocable. La petrolera de EEUU lleva un siglo haciendo negocios en Venezuela y ya está aumentando significativamente su actividad allí.

La administración Trump ha comunicado a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, que su gobierno debe asociarse exclusivamente con EEUU en la producción de petróleo y dar preferencia a este país en la venta de crudo pesado. También exige que reduzca sus vínculos con China, Rusia, Irán y Cuba, lo que tendría un impacto significativo en Pekín, principal destino de las exportaciones venezolanas desde que Washington impuso sanciones al sector petrolero en 2019. El crudo venezolano es particularmente idóneo para las refinerías chinas, que dependen de materias primas pesadas para procesos de conversión. A finales de 2025, más del 80% de las exportaciones venezolanas se dirigían a China, a menudo mediante intermediarios.

Además, Trump convocará, previsiblemente la semana que viene, una reunión con los responsables de Energía de su Administración para diseñar una estrategia que atraiga inversiones de empresas petroleras occidentales en Venezuela. El secretario de Energía, Chris Wright, a quien Trump ha ordenado que ejecute "de inmediato" el plan de envío a EEUU de los 50 millones de barriles de petróleo venezolano, será también el encargado de esa estrategia.

Pictet: efectos positivos para los metales preciosos

Por otra parte, ya llegan los primeros análisis de la situación creada por los ataques de EEUU a Venezuela. César Pérez, director global de inversiones en Pictet WM, estima efectos positivos para los metales preciosos -que ya en 2025 ha subido muy por encima de la renta variable-; aunque relativamente negativos para el precio del petróleo. 

2025 ha sido positivo para la renta variable, con el índice mundial MSCI All Countries habiendo subido el 22,9% en dólares. Peo se ha visto superado por los metales preciosos, favorecidos por los aranceles, las tensiones geopolíticas y las preocupaciones fiscales. Oro, plata y platino han subido el 65, 147 y 125% respectivamente en el año. Actualmente una onza de plata compra más de un barril de petróleo por primera vez desde 1975.

El caso es que el riesgo geopolítico ha aumentado con la situación en Venezuela y los metales preciosos, incluso tras su histórico repunte en 2025, son claros ganadores, pues los inversores los consideran una cobertura vital frente a la volatilidad y la incertidumbre económica.

En cuanto los mercados petroleros globales el impacto depende del grado de implicación de EEUU. Los precios pueden caer si se levantan las sanciones estadounidenses. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, casi el 17%, 304.000 millones de barriles, pero, debido a las sanciones, contribuye con menos del 1% a la producción global. Solo produce 0,96 millones de barriles/día, cuando en 1998 alcanzó casi tres millones/día. Si las compañías petroleras estadounidenses comienzan a reparar la infraestructura la producción petrolera de Venezuela puede aumentar en dos a cinco años. A largo plazo, puede ser positivo para las empresas con activos en el país o que fueron confiscados o alterados.

Unos menores precios del petróleo pueden reducir la rentabilidad de la deuda soberna, si bien el efecto puede ser de corto plazo. En cuanto a renta variable, al posible efecto positivo de una ligera menor rentabilidad a vencimiento de la deuda soberana se opone el aumento del riesgo geopolítico.

UBP: el oro puede llegar a los 5.000$ onza

 Peter Kinsella, jefe global de estrategia de divisas en UBP, destaca que tras los acontecimientos en Venezuela, los precios del oro subieron con fuerza, marcando nuevos máximos por encima de 4.430$ por onza. Se trata de un aumento notable, especialmente si se tiene en cuenta que la semana pasada los precios habían caído a niveles apenas superiores a 4.300. Este repunte es un claro recordatorio de que el oro sigue viéndose favorecido por un telón de fondo de tensiones geopolíticas, y que puede subir en cualquier momento —o cuando menos se espera. 

Algunos inversores podrían considerar que la situación en Venezuela es un hecho aislado, pero es poco probable que así sea. Existen otros regímenes donde las grandes potencias tienen intereses enfrentados (como Cuba e Irán, por ejemplo), lo que implica que el oro seguirá ofreciendo una cobertura excepcional frente a las tensiones geopolíticas actuales y futuras. 

El principal evento para el oro esta semana vendrá desde el lado macroeconómico de EEUU. La publicación de los datos del mercado laboral será crucial, con varias referencias clave: JOLTS, ADP y las nóminas no agrícolas (NFP). El informe JOLTS puede arrojar luz sobre las perspectivas de contratación, en particular sobre las intenciones de las empresas a la hora de contratar. Una caída en la tasa de renuncias (quit rate) sería favorable para el oro, ya que indicaría que los trabajadores estadounidenses están perdiendo confianza y optan por permanecer en sus empleos en lugar de cambiar. 

Cualquier desaceleración en los salarios medios por hora reflejados en el informe NFP también beneficiaría al oro, pues podría empujar a la Reserva Federal a adoptar una postura más acomodaticia a corto plazo. 

La principal advertencia a nuestra visión constructiva sobre el oro se encuentra en su perfil de volatilidad. Las volatilidades implícitas a un mes cotizan actualmente en torno al 21%, un nivel extremadamente elevado tanto en términos absolutos como relativos. En los últimos meses, el oro ha tendido a corregir cuando la volatilidad supera el 20%, ya que los asesores de trading de materias primas (CTA) aprovechan los picos de volatilidad para reducir exposición al contado. 

Tanto el precio al contado como la volatilidad se encuentran en niveles altos, y resulta interesante que la previsión de los analistas para el 4º trimestre de 2026 se sitúe en 4.600$ por onza, "exactamente igual que nuestra propia estimación. Creemos que existen riesgos alcistas más allá de ese nivel, con potencial para alcanzar los 5.000$ por onza", avisa.

Natixis: un rápido repunte de la producción de petróleo es poco realista

El equipo de análisis de Natixis CIB ha realizado el seminario virtual ‘Venezuela, ¿qué vendrá después?’, con Benito Berber, economista jefe para América; Bernard Dahdah, analista de metales y minería; Joel Hancock, analista de energía; y Christopher Hodge, economista jefe para Estados Unidos. Subrayan que, a pesar de poseer las mayores reservas de crudo del mundo, Venezuela está produciendo actualmente muy por debajo de sus máximos históricos. Por eso, las expectativas a corto plazo de un rápido repunte de la producción son poco realistas. Por el contrario, las sanciones, las restricciones logísticas, los límites de almacenamiento y la incertidumbre política apuntan a un mayor riesgo de perturbaciones a corto plazo.

En lo referente a metales y minería, destacaron: “Venezuela cuenta con importantes recursos minerales, entre los que se incluyen mineral de hierro, bauxita, níquel, oro, cobre, zinc y elementos de tierras raras. Sin embargo, es fundamental distinguir entre recursos geológicos y reservas comercialmente viables. La actividad actual está dominada por operaciones artesanales, muchas de ellas asociadas a grupos vinculados al régimen, con una producción de oro estimada entre 50 y 70 toneladas anuales”. 

Una expansión significativa en el sector de los minerales estratégicos requeriría inversiones a gran escala en minería y refinación,  acceso a financiación, un marco jurídico y judicial predecible e infraestructuras de transporte, energía y puertos.

División sobre Groenlandia

En relación con el deseo de Trump por anexionar Groenlandia, existen discrepancias en el seno de su propia Administración respecto a la estrategia a seguir. El secretario de Estado, Marco Rubio, resta importancia a la posibilidad de una acción militar y asegura que el objetivo es comprar la isla a Dinamarca. Por el contrario, la portavoz de la Casa Blanca afirma que el uso de la fuerza militar sigue siendo una opción y subraya que adquirir Groenlandia constituye una prioridad de seguridad nacional. 

Mientras tanto, los líderes europeos emitieron una declaración conjunta advirtiendo que EEUU debe respetar la integridad territorial de Groenlandia y de Dinamarca y recuerda que la región está bajo el paraguas de defensa colectiva de la OTAN.

05Dec

Deterioro de las expectativas netas de perder el empleo en un plazo de 12 meses, frente a las expectativas de volver a encontrar trabajo en un plazo de 3 meses, si se perdiera el empleo actual hoy mismo.

Miguel Ángel Valero

A la espera de la reunión de la Fed del 10 de diciembre, la incertidumbre sobre las valoraciones en el sector tecnológico parece quedar en segundo plano. El VIX, indicador de volatilidad en el mercado, desciende hasta niveles de 15, su nivel mínimo desde finales de octubre.

Y eso que los datos sobre el mercado laboral estadounidense no son para tirar cohetes. Por el lado positivo, las cifras oficiales de pedidos de subsidio por desempleo registraron un fuerte descenso en la semana de Acción de Gracias y bajaron hasta 191.000 desde las 218.000 previas y se situaron en su menor nivel desde septiembre de 2022, lo que apunta a un dinamismo del empleo y sobre todo a que los despidos siguen contenidos. 

Frente a ello, los datos privados realizados por Challenger, Gray & Christmas mostraron que los despidos anunciados en noviembre fueron la mitad del mes anterior, pero también los mayores para un mes de noviembre en los últimos tres años. Los despidos anunciados se situaron en 71.321 personas, lejos del 153.074 de octubre, pero un +23,5% superiores a los registrados el mismo mes del año pasado. El 99% de los despidos de este mes vinieron del sector privado (99%). El mercado laboral americano continúa dando señales de una menor contratación, pero también que los despidos siguen contenidos.

DWS: "incertidumbre sobre lo que vendrá después"

"Las transiciones impulsadas por la tecnología o el comercio casi nunca son fáciles. ¿Será diferente con la Inteligencia Artificial (IA)? A primera vista, la tasa de desempleo en EEUU, que se mantiene estable en el 4,4%, debería resultar un elemento tranquilizador. Pero si lo miramos más de cerca, encontramos un panorama es más ambiguo", señala un análisis de DWS. 

El gráfico indica que el paro apenas ha variado desde 2021. El crecimiento del empleo se ha ralentizado desde las elecciones presidenciales de 2024, pero la mayoría de los indicadores apuntan a un deterioro gradual, no brusco. Sin embargo, con el endurecimiento de los controles de inmigración, las tasas de desempleo revelan menos de lo habitual. Los cambios simultáneos en la política comercial y migratoria, aplicados sin previo aviso, entrañan el riesgo de desajustes estructurales y de que se amplíen las diferencias salariales entre sectores.

Curiosamente, estas divergencias sectoriales aún no son lo más relevante. En cambio, las expectativas de los estadounidenses en edad laboral parecen más pesimistas. La segunda curva del gráfico de DWS muestra las expectativas netas de perder el empleo en un plazo de 12 meses, frente a las expectativas de volver a encontrar trabajo en un plazo de 3 meses, si se perdiera el empleo actual hoy mismo. Históricamente, esta medida de las expectativas de los trabajadores ha reflejado la tasa de paro. Ahora, sin embargo, los trabajadores parecen cada vez más preocupados por sus perspectivas, incluso aunque la tasa de desempleo general siga siendo baja.

"Esto apunta a algo más profundo. La IA puede ser la palabra de moda del año, pero hasta ahora, las pruebas de su impacto económico en los lugares de trabajo típicos de EEUU —por no hablar de la productividad agregada— siguen siendo difíciles de encontrar. Por el contrario, la incertidumbre sobre la IA, más que los propios algoritmos, puede estar ya influyendo en la confianza. La mera perspectiva del cambio tecnológico, agravada por los despidos de alto perfil y la persistente incertidumbre macroeconómica, ha alimentado una sensación de fragilidad", argumentan los expertos de DWS. 

El reciente cierre del Gobierno estadounidense, el más largo de la historia de EEUU y que retrasó el informe de empleo de septiembre (ya publicado), no ha hecho más que aumentar la confusión. Aunque las cifras retrasadas mostraban pocos cambios en el desempleo, las medidas subjetivas de la ansiedad de los trabajadores han seguido aumentando. Esto podría tener implicaciones para las políticas públicas. 

Como señaló hace tres décadas el historiador económico y reciente ganador del Premio Nobel de Economía, Joel Mokyr, “el progreso tecnológico reduce la riqueza de quienes poseen capital (real o humano) específico para la tecnología antigua que no puede convertirse fácilmente a la nueva”. A menudo, son las expectativas sobre lo que las nuevas tecnologías podrían hacer, y no su impacto real, las que impulsan el comportamiento.

“No son las cifras lo que quita el sueño a la gente, sino la incertidumbre sobre lo que vendrá después”, advierte Christian Scherrmann, Economista Jefe de DWS para EEUU. En 2026 y más adelante, el impacto real de la IA puede que no sea tanto los puestos de trabajo que sustituye hoy en día, sino más bien la incertidumbre que siembra para el mañana. La brecha entre la percepción y la realidad es en sí misma una fuerza que puede condicionar las respuestas tanto de los responsables políticos como de las empresas.

UBS: hay oportunidades atractivas al margen de las tecnológicas

Las acciones tecnológicas han tenido un rendimiento inferior al del mercado estadounidense en general, a pesar del reciente repunte. La creciente confianza en el camino de relajación de la Reserva Federal ha impulsado al S&P 500 a estar solo un 0,5% por debajo de su máximo histórico, mientras que el Nasdaq sigue un 1,9% por debajo de su pico.

Es probable que el sector tecnológico de EEUU siga siendo un motor clave para el próximo impulso del mercado, pero su reciente desempeño inferior también señala otras oportunidades atractivas en todo el mercado.

Las empresas innovadoras centradas en promover la longevidad y la buena salud deberían ganar más impulso. 

“Las utilities eléctricas están experimentando otra fase significativa de crecimiento, esta vez para alimentar la inteligencia artificial (IA) y las necesidades energéticas de la fabricación reubicada y la electrificación. Los inversores deben reconsiderar ahora el sector de las utilities eléctricas, ya que su perfil de rendimiento parece ser algo menos defensivo y está siendo impulsado por un crecimiento estructural en los ingresos y beneficios derivados de la electrificación y la IA”, apunta Ulrike Hoffmann-Burchardi, Chief Investment Officer Americas y Global Head of Equities de UBS Global Wealth Management.

Un entorno macroeconómico resiliente hace que los bancos sean inversiones atractivas a las valoraciones actuales.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “Esperamos que la renta variable estadounidense siga creciendo hasta 2026, por lo que creemos que los inversores infraasignados deberían aumentar su exposición. Más allá del sector tecnológico, anticipamos un buen rendimiento de los sectores de salud, utilities y banca, lo que ampliará la base para más ganancias”.

UBP: deterioro del empleo y de la confianza del consumidor

Por su parte, la Perspectiva Semanal de UBP: Aumenta la probabilidad de recorte de tipos, subraya que las expectativas del mercado sobre la Reserva Federal se volvieron más flexibles durante la última semana de noviembre. Los comentarios recientes de los funcionarios de la Fed han llevado a los inversores a descontar un recorte de 25 puntos básicos (pb) en diciembre, "lo cual coincide con nuestro escenario".

Este giro refleja crecientes preocupaciones sobre el mercado laboral: la medida acumulada de cuatro semanas del informe de empleo nacional (ADP, por sus siglas en inglés), muestra pérdidas de empleo de alrededor de 54.000 hasta principios de noviembre, consistente con el Libro Beige de la Fed, que reportó que el empleo había “disminuido ligeramente”. 

A esto se suma el deterioro de la confianza del consumidor en noviembre, tanto en las condiciones actuales, como en las expectativas, dado que las condiciones laborales se perciben como más difíciles.

La renta variable global se recuperó tras la caída de la semana anterior, liderada por EE.UU e impulsada por la fortaleza de los 7 Magníficos. El optimismo del mercado aumentó ante las crecientes expectativas de un recorte de tipos por parte de la Reserva Federal en diciembre, con una probabilidad que ahora se sitúa en el 87%, frente a menos del 40 % a comienzos de la semana pasada.

27Nov

Los datos sobre la economía de EEUU, tras el cierre de Gobierno más largo de su historia, elevan las expectativas de un recorte de tipos de la Fed en diciembre, pero también la fragilidad del sentimiento de los inversores, centrados en la preservación de la rentabilidad.

Miguel Ángel Valero

Se acerca el Golden Quarter, la época clave del consumo en EEUU, que comienza el jueves 27 de noviembre con el Dia de Acción de Gracias, y sigue el viernes con el Black Friday, que marcará el pistoletazo de salida de las compras navideñas. Diciembre se estrena con el Cyber Monday, y así hasta el final de año y las celebraciones de los primeros pasos de 2026.

Pero las perspectivas para este tramo final de 2025 están siendo poco optimistas, con varias empresas minoristas americanas apuntando a que el gasto de los hogares de mayores ingresos se mantuvo sostenido, pero el consumo discrecional se está viendo frenado entre los segmentos con menores ingresos. Grupos como Home Depot o Target han decepcionado y revisado a la baja sus perspectivas de beneficios. Más positivos fueron los números de Lowe´s y, sobre todo, de Walmart, que ha logrado un crecimiento del 4,5% de sus ventas y ha mejorado sus perspectivas sobre ventas. 

También hay una preocupante dispersión en las estimaciones sobre la campaña navideña. Por una parte, la Federación de Minoristas estadounidense (NRF) vaticina que, por vez primera en la historia de EEUU, las ventas acumuladas en este periodo superarán el billón$s, lo que significaría un crecimiento frente al mismo periodo del año pasado de entre el 3,7% y el 4,2%. Pero como la inflación avanzó un 3% interanual en septiembre, tampoco parece un crecimiento de las ventas como para tirar cohetes.

Por otro, la consultora PwC, en su habitual encuesta sobre las intenciones de gasto de los hogares estadounidenses, sorprendió negativamente al señalar que, por primera vez desde 2020, los consumidores reducirían su gasto en la temporada hasta un 5%.

La realidad es que las cifras relativas al consumo quedan por debajo de lo esperado, pero siguen siendo coherentes con un gasto de los hogares sostenido en la parte final del año. Por el lado negativo, la confianza de los consumidores volvió a retroceder en noviembre y según el índice realizado por la Conference Board se situó en 88,7 desde el 95,5 previo, retrocediendo a su peor nivel desde abril tras el Liberation Day proclamado por Donald Trump

Además, también bajó considerablemente el componente de expectativas, que descendió hasta el 63,2 desde el 71,8 anterior. Sin embargo, los datos de esta encuesta a los consumidores fueron recolectados en la primera quincena de noviembre, coincidiendo con el cierre del Gobierno, lo que probablemente explicó en parte este deterioro de la confianza y permitiría una cierta recuperación en diciembre una vez que ya se han reabierto las actividades públicas. 

En cuanto a las cifras de actividad, se publicaron las ventas minoristas de septiembre que estaban aplazadas por el cierre del Gobierno. Este indicador mostró una desaceleración en la tasa general que avanzó un +0,2% mensual desde el +0,6% previo. Ahora bien, este freno del consumo viene tras unos datos más fuertes de lo habitual durante el verano, lo que apunta a una normalización y no tanto a un freno brusco del consumo. 

Las ventas de automóviles y sus componentes pesaron negativamente al caer un -0,3% mensual, pero esto se debió a un adelanto de las compras (en agosto y en julio crecieron +1,2% y +1,6%, respectivamente) dado que en septiembre finalizaron las ayudas fiscales a las compras de vehículos eléctricos. Por otro lado, se aceleró el gasto en restaurantes, uno de los pocos componentes de este indicador relacionado con el consumo de servicios y que muestra que el consumidor americano sigue gastando en ocio, lo que apunta a que se mantiene sostenido el consumo.

El Libro Beige de la Reserva Federal refleja una creciente divergencia en el comportamiento de los consumidores. Insiste en que los hogares con menores ingresos están reduciendo su gasto discrecional (restaurantes, ocio, etc.), mientras que los de mayor poder adquisitivo se mantienen resilientes. A pesar de esta brecha, el elevado peso de los consumidores de altos ingresos en el agregado del consumo –el 20% en los tramos más altos explica el 40% del total del consumo– permite sostener tasas de crecimiento razonables, como muestran indicadores como el índice Redbook de ventas minoristas, que crece un 6,1%, acelerándose desde el 5% de finales de octubre. 

Pasando a la inflación, el índice de precios de producción industrial repitió el crecimiento de 2,7% interanual, pero registró una moderación de la tasa subyacente que avanzó en septiembre a ritmos del 2,6% desde el +2,9% anterior y una décima por debajo de lo esperado. Cifras que no apunta a mayores tensiones inflacionistas. 

El déficit fiscal de octubre siguió elevado a pesar del cierre de actividades públicas este mes: 284.000 millones$ (+10% frente al año pasado), pero si se ajusta por efectos de calendario se hubiera situado en 180.000 millones$, un descenso del 29% frente al mismo mes del año pasado (este año el 1 de noviembre cayó un domingo, por lo que se adelantaron pagos de ese mes a octubre). Por el lado de los ingresos, la recaudación por aranceles siguió elevándose y creció un 5,7% mensual hasta los 31.354 millones$ en octubre.

Por otra parte, los despidos siguen contenidos y la inversión empresarial da señales de reactivación. Las peticiones de subsidio por desempleo semanales volvieron a bajar en la última semana (216.000 peticiones vs. 222.000 previas y por debajo del promedio de este año que es 227.000) y muestran que en noviembre los despidos siguen contenidos. Por el lado de la inversión, los pedidos de bienes duraderos se aceleraron más de lo esperado en septiembre y aumentaron un 0,5% mensual. Si se retiran los componentes más volátiles como el gasto en defensa y aviones, se registró un crecimiento del 0,9%, similar al mes previo, un dato que fue también revisado al alza desde el +0,4% publicado anteriormente.

Relevo en la Fed antes de Navidades

Por otra parte, la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) anunció que no habrá informe de IPC de octubre y que el de noviembre se publicará el 18 de diciembre. Por tanto, la Fed no contará con nuevos datos de inflación y tampoco de empleo oficiales antes de su próxima reunión de política monetaria del día 10. Esta ausencia de nuevas referencias sigue elevando la incertidumbre sobre la posibilidad de nuevos recortes de tipos. 

En este contexto, la Fed también se enfrenta a un dilema. Los discursos de sus miembros han sido variados, pero el reciente giro de Daly y Williams sugiere que la balanza se inclina hacia un nuevo recorte de tipos en diciembre, algo que los mercados ya descuentan con una probabilidad estimada del 82%.

La ceguera de datos sobre la inflación y crecimiento en los meses octubre y noviembre sigue pesando en la mente de Powell, consciente de que tomar decisiones sin información completa no es lo ideal. Ante tanta división interna, es probable que la decisión final recaiga sobre él, aunque no estará clara hasta que se publiquen una nueva ola de datos macroeconómicos retrasados en la primera semana de diciembre.

Además, Kevin Hassett se perfila como el principal candidato para asumir la presidencia de la Reserva Federal una vez que venza el mandato de Jerome Powell. Actualmente dirige el Consejo Económico Nacional, lo que lo convierte en una persona muy cercana a Trump. Las estimaciones del mercado le otorgan un 57% de probabilidades de ser el elegido. 

Según el secretario de Estado del Tesoro, Scott Bessent, existe una alta posibilidad de que antes de Navidad se anuncie quién será el seleccionado por Trump para presidir la Fed

UBS: más expectativas de recorte de tipos

En este contexto, los analistas de UBS consideran que los datos de EEUU fortalecen las expectativas de recortes de la Fed. Las expectativas del mercado de un recorte de tipos por parte de la Reserva Federal en diciembre aumentaron aún más después de que los últimos datos mostraran cierta desaceleración en la economía estadounidense.

"Seguimos esperando dos recortes adicionales hasta el primer trimestre de 2026, lo que debería proporcionar un entorno favorable para la renta variable, los bonos de calidad y el oro", argumentan. 

Los expertos de UBS destacan tres datos:

  • Históricamente, la Bolsa estadounidense suele comportarse bien cuando la Fed recorta tipos y la economía no está en recesión.
  • La caída de los rendimientos favorece ganancias de capital en bonos de calidad.
  • La bajada de los tipos reales aumenta el atractivo del oro.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “con más relajación monetaria por delante, los inversores deberían asegurarse de tener una exposición adecuada a estas clases de activos, de acuerdo con su plan financiero. También deberían revisar sus asignaciones en divisas, ya que el atractivo del dólar se está reduciendo. Seguimos prefiriendo el euro y el dólar australiano frente al dólar estadounidense”.

UBP: el sentimiento de los inversores sigue siendo frágil

Por su parte, la Perspectiva Semanal de UBP: Múltiples factores influyen en el sentimiento del inversor señala que: 

  • A pesar de los resultados de Nvidia, mejores de lo esperado, y de sus previsiones optimistas, el sentimiento de los inversores siguió siendo frágil, impulsado por dudas sobre la inteligencia artificial y la fatiga del mercado.
  • Además, la probabilidad implícita de que la Fed recorte los tipos en diciembre osciló de forma significativa debido al retraso en la publicación de datos de EEUU, lo que ha contribuido a que los inversores se centren en la preservación de la rentabilidad.
  • La aversión al riesgo respaldó al dólar estadounidense frente a la mayoría de las principales monedas del G10, mientras que los mercados bursátiles registraron fuertes oscilaciones debido a la combinación de expectativas sobre la Fed y de los rendimientos japoneses al alza a largo plazo.
17Nov

Más allá de las elevadas valoraciones, la creciente interdependencia entre las compañías del sector de la IA podría convertirse en un problema. Cada vez resulta más complejo identificar si una empresa actúa como cliente, socio estratégico, inversor o competidor. El sector de la IA parece haberse vuelto casi autosuficiente.

Miguel Ángel Valero

Con la montaña rusa arancelaria de Trump en marcha, y saliendo del cierre del gobierno más prolongado de la historia de EEUU,, el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial (IA) continúa impulsando las cotizaciones bursátiles cada vez más alto. Desde el lanzamiento de ChatGPT, tan solo 41 valores vinculados a la IA explican el 75% de las ganancias en el índice S&P 500. “Las valoraciones de la renta variable estadounidense han alcanzado máximos históricos, la concentración es extraordinariamente elevada. Y, a corto plazo, parece que aún existe margen para nuevas subidas”, afirma Vincenzo Vedda, director de Inversiones de DWS.

Más allá de las elevadas valoraciones, la creciente interdependencia entre las compañías del sector de la IA podría convertirse en un problema. Cada vez resulta más complejo identificar si una empresa actúa como cliente, socio estratégico, inversor o competidor. El sector de la IA parece haberse vuelto casi autosuficiente. 

Vedda considera que la diversificación es imprescindible, incluso dentro del propio segmento de renta variable: “Ahora volvemos a mostrarnos más constructivos respecto a la renta variable alemana, que apenas se ha movido desde finales de mayo”. Los efectos positivos de los ambiciosos programas públicos de gasto en defensa e infraestructuras deberían notarse el próximo año, lo que pondría fin a la actual etapa de estancamiento de precios.

En cuanto a los bonos corporativos europeos Investment Grade, se han realizado ligeros ajustes a la baja en la valoración de DWS. Los diferenciales frente a los bonos soberanos se han reducido considerablemente, situándose actualmente en apenas 76 puntos básicos (pb). Esto implica que el margen de protección frente a posibles sorpresas negativas es limitado. No obstante, esta clase de activo continúa respaldado por un entorno favorable, y con una demanda que se mantiene en niveles sólidos.

Los expertos de DWS citan los asuntos que están marcando la evolución de los mercados de capitales:

  • Economía: 
    • el crecimiento de la zona euro supera las expectativas, aunque Alemania sigue estancada. Los datos sobre el crecimiento económico de la zona euro en el tercer trimestre de 2025 sorprendieron positivamente: un avance del 0,2%, frente a la expectativa del 0,1%. Más destacable aún fue el comportamiento de la economía francesa, que creció un 0,5%. Y, como era previsible, la economía alemana se mantuvo estancada. 
    • En EEUU, la confianza del consumidor ha disminuido ligeramente. Se observa una visión cada vez más crítica sobre las perspectivas laborales y de ingresos.
  • Inflación:
    • la zona euro se aproxima al objetivo del 2%. En Alemania, la tasa de inflación descendió ligeramente hasta el 2,3% en octubre (tras el 2,4% registrado en septiembre), debido principalmente al descenso de los precios de la energía. La inflación se mantuvo alta, en el 3,5%, en el sector servicios. En general, la zona euro va por buen camino para alcanzar su objetivo de inflación del 2%. 
    • En EEUU, los riesgos de inflación siguen siendo elevados. Es demasiado pronto para afirmar si los aranceles provocarán un aumento generalizado de los precios o si los fabricantes se conformarán con márgenes más bajos.
  • Bancos centrales: 
    • se esperan nuevos recortes de tipos en EEUU. No fue una gran sorpresa que la Reserva Federal de Estados Unidos recortara sus tipos de interés oficiales en 0,25 puntos porcentuales, situándolos en el rango del 3,75% al 4%. Sin embargo, si llamó la atención que su presidente, Jerome Powell, subrayara explícitamente que un nuevo recorte en diciembre no está garantizado. 
    • Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo sin cambios sus tipos de interés de referencia en el 2,0%.
  • Riesgos: 
    • Si la Reserva Federal no recorta los tipos de interés como se espera, o si las fuertes inversiones en inteligencia artificial no generan los retornos superiores que se anticipan, los mercados bursátiles estadounidenses, que cotizan a precios muy elevados, podrían verse bajo presión. 
    • La inestabilidad política en Francia, unida a un elevado nivel de deuda pública, conforma una combinación explosiva tanto para el país como para el conjunto de la Unión Europea. 

“Todavía hay numerosos valores con dividendos atractivos”

“Y los ganadores siguen siendo los valores tecnológicos. Igual que el equipo de fútbol alemán Bayern de Múnich en los últimos años: aunque hay muchos competidores, al final siempre gana el mismo. Ser exitoso con una estrategia basada en dividendos en un entorno así resulta bastante complicado”, afirma Thomas Schüßler, gestor del mayor fondo value de Europa. Aun así, se muestra satisfecho con los resultados obtenidos en lo que va de año. Su estrategia se centra en seleccionar valores infravalorados, con rentabilidades por dividendo superiores a la media, balances sólidos y beneficios consistentes. Y todavía hay muchos que cumplen con estos criterios. Actualmente, muestra preferencia por el sector financiero, de bienes de consumo, farmacéutico y también el petrolero.

A diferencia del MSCI World, donde las acciones estadounidenses representan aproximadamente el 74%, solo cerca del 30% de la cartera de Schüßler está invertida en EEUU. Debido a las elevadas valoraciones de la renta variable estadounidense, las rentabilidades por dividendo han caído del 2% a una media del 1,1%. En este sentido, las acciones europeas siguen en mejor posición. Schüßler concluye: “Aunque las rentabilidades por dividendo también han disminuido en Europa, siguen situándose en un nivel interesante, en torno al 3%”.

Hay numerosas empresas consolidadas y no excesivamente caras que deberían beneficiarse, tanto del crecimiento de la economía mundial como del de EEUU. Schüßler apenas puede aprovechar el auge de la inteligencia artificial, ya que las compañías del sector suelen ofrecer dividendos poco relevantes. Sin embargo, observa con cautela sus elevadas valoraciones: “El componente especulativo de los valores tecnológicos estadounidenses es, hablando con franqueza, muy elevado. La especulación en sí no es necesariamente un problema, pero cuando se generaliza, el riesgo de correcciones aumenta de forma considerable”. Lo que Schüßler considera especialmente llamativo es el bajo nivel de confianza del consumidor estadounidense —actualmente tan reducido como en 2009—, un dato que, sin embargo, no parece frenar la euforia de los inversores.

Schüßler centra ahora su atención en valores europeos y también asiáticos. Y en el oro. “Este fuerte repunte del oro, que lo ha convertido en un activo con una rentabilidad tan notable, me ha sorprendido. Para mí, el oro es sobre todo un instrumento de diversificación”, explica. En el pasado, la correlación entre el precio del oro y el mercado bursátil ha sido con frecuencia negativa. Otro elemento de diversificación del riesgo que actualmente favorece son los bonos alemanes a corto plazo. 

Sin embargo, los bitcoins, que cada vez se negocian más en el debate público como “oro digital”, no constituyen, a su juicio, un instrumento de diversificación adecuado. Se negocian como las acciones tecnológicas: si las acciones tecnológicas caen, el bitcoin también lo hará. 

La conclusión de Schüßler es clara: “No hay motivo para rehuir los mercados de bursátiles, pero sí hay muy buenas razones para centrarse más en la diversificación”.

UBP: "No hay indicios inmediatos de una burbuja"

En el 'House View' Bien situados en un mercado en niveles elevados, de UBP correspondiente a noviembre, Michaël Lok, Group CIO and Co-CEO, afirma que “con un sólido aumento del 28% en los beneficios trimestrales, el sector tecnológico evidencia que no hay indicios inmediatos de una burbuja en el mercado”.

El informe destaca cuatro conclusiones:

  • La revisión al alza de nuestra previsión de crecimiento para EEUU en 2026 refleja una mayor inversión corporativa, un gasto resiliente en los hogares y un esperado relajamiento de la política monetaria.
  • En línea con un entorno económico favorable en EE.UU., hemos elevado la calificación del high yield corporativo a un rating de 4/5.
  • La temporada de resultados en EEUU ha transmitido un mensaje tranquilizador, con el crecimiento de los beneficios reafirmando nuestra preferencia por el mercado estadounidense.
  • Aunque las perspectivas para los mercados privados siguen siendo en general favorables, el aumento de las preocupaciones crediticias nos ha llevado a reducir nuestra calificación a 3/5.

“Invertir en un entorno en el que la mayoría de las clases de activos cotizan en niveles de valoración récord presenta desafíos. Normalmente, ello se traduce en menores rendimientos esperados a largo plazo y en una mayor volatilidad a corto plazo, especialmente ante posibles shocks externos. Para proteger los resultados acumulados en lo que va de año, hemos incrementado de forma proactiva las coberturas de las carteras", explica. 

UBP ha revisado al alza nuestra previsión de crecimiento económico de EE. UU. para 2026, desde un rango del 1–1,5% hasta un nivel más cercano al 2,%. Esta mejora responde a varios factores, entre ellos el aumento de las inversiones en IA, la resiliencia del gasto de los consumidores y el impacto anticipado del futuro relajamiento monetario por parte de la Reserva Federal. A escala global, se espera que el crecimiento se vea impulsado por importantes medidas de estímulo fiscal en EEUU, Alemania, Japón y, potencialmente, China.

En el plano corporativo, la temporada global de resultados se acerca a su fin, con las compañías presentando, una vez más, sólidos resultados que han superado las expectativas de los analistas. En renta variable, la temporada de resultados del tercer trimestre en EEUU ha sido tranquilizadora, con un crecimiento de beneficios que alcanza un impresionante 15% interanual, muy por encima de la estimación inicial del 7,6%. Esta fortaleza se debe en gran parte al dominio de la IA en los mercados bursátiles, con el sector tecnológico registrando un notable crecimiento de beneficios del 28% (excluyendo Nvidia, que aún no ha presentado resultados). 

La sólida inversión en semiconductores, infraestructura en la nube y hardware relacionado con la IA ha seguido impulsando el crecimiento de los beneficios del sector tecnológico, reforzando la confianza de los inversores en tendencias estructurales a largo plazo. Resulta alentador que  el crecimiento de los beneficios también se está ampliando más allá de la tecnología, con las compañías no tecnológicas registrando un sólido crecimiento del 10,0% en el trimestre. 

Si bien los fundamentales siguen siendo sólidos, las valoraciones están elevadas. "En consecuencia, hemos decidido mantener nuestra asignación actual a renta variable, pero incrementar la protección de las carteras para mitigar riesgos potenciales. En renta fija, hemos elevado la calificación del high yield corporativo a 4/5 (desde 3/5), reflejando el entorno económico positivo en EE. UU.; además, hemos redistribuido parte de la exposición desde préstamos sénior hacia este segmento. La duración de la cartera también se ha ampliado hasta 4,5 años para las carteras en USD y GBP, dado que anticipamos tipos de interés más bajos de cara a 2026. Esta previsión cuenta con el apoyo de la presión de la Administración estadounidense y de la esperada conclusión del endurecimiento cuantitativo. En cuanto a los mercados privados, aunque las perspectivas generales siguen siendo favorables, están aumentando las preocupaciones sobre la calidad crediticia tanto de entidades privadas como cotizadas. Para reflejar mejor estos riesgos, hemos rebajado la calificación de esta subclase de activos a 3/5 (desde 4/5)", subraya.

Putnam: "la IA generará enormes oportunidades e importantes riesgos"

Andy O'Brien, gestor de carteras en las estrategias de Investigación de EEUU de Putnam Investments, ofrece su visión: "Creemos que la IA es la innovación tecnológica definitoria de esta generación, una que transformará de manera fundamental la forma en que las personas viven y trabajan en los próximos años y décadas. Al igual que en ciclos transformadores anteriores, como el auge de Internet, esta ola generará enormes oportunidades de inversión. Sin embargo, también traerá importantes riesgos, ya que muchos de los primeros participantes probablemente no alcanzarán sus ambiciosos objetivos y muchas empresas consolidadas enfrentarán nuevas disrupciones".

Los casi 500.000 millones$ previstos en gasto de infraestructura a gran escala para 2025 se citan con frecuencia como evidencia de un comportamiento similar a una burbuja. Aunque cualquier expansión de gran envergadura conlleva el riesgo de un exceso de oferta temporal, "nuestra opinión es que los niveles elevados de inversión pueden variar de un año a otro, pero en última instancia se mantendrán hasta finales de la década. Esto estará respaldado por tres factores que perduran en el tiempo: la validación continua de las leyes de escalado de la IA y las mejoras de rendimiento con mayor capacidad de cálculo; la adopción creciente de la IA tanto en los mercados de consumo como en los empresariales; y la creciente intensidad de cálculo requerida por modelos cada vez más complejos y capaces de procesar múltiples tipos de datos (multimodales)".

"Seguimos siendo propietarios de beneficiarios líderes de infraestructura de gran capitalización como Nvidia y AVGO, que han capturado gran parte de la creación de valor temprana en la infraestructura de IA. Sin embargo, también nos enfocamos en la ampliación del conjunto de oportunidades, tanto dentro de las capas físicas de la IA (memoria, almacenamiento y energía) como en la capa de implementación (software, servicios y videojuegos), donde esperamos que surja la próxima etapa de creación de valor", añade.

Ebury: los mercados de divisas, escépticos

La inestabilidad de la semana pasada en los mercados bursátiles y las acciones tecnológicas no se trasladó a los mercados de divisas. Las divisas del G10 cotizaron en rangos estrechos, con la excepción del franco suizo, que se recuperó con fuerza tras la noticia del acuerdo comercial con EEUU que reduce los aranceles suizos al nivel europeo, y el yen japonés, que cayó debido a las preocupaciones sobre el despilfarro fiscal y monetario. 

Aunque el cierre del Gobierno estadounidense ha terminado, sigue habiendo incertidumbre sobre qué informes económicos se publicarán y cuándo. La decisión de la Fed en diciembre dependerá totalmente de estos datos, por lo que los mercados de divisas se están manteniendo escépticos hasta que se despejen las dudas sobre el estado de la economía estadounidense. Esta semana, la atención se centrará en la reanudación de las publicaciones económicas estadounidenses. El jueves 20 de noviembre se publicará el informe de empleo de septiembre, que probablemente será el dato que más mueva a los mercados esta semana. También se seguirán de cerca las actas de la reunión de octubre de la Reserva Federal y los datos de inflación del Reino Unido, que se publicarán el miércoles 19, así como la publicación de los índices de gestores de compras (PMI) el viernes 21. A finales de esta semana deberíamos tener una idea más clara con respecto a los próximos pasos de la Fed y del Banco de Inglaterra. La reacción del mercado de bonos soberanos a los últimos titulares sobre el presupuesto será clave para la libra esterlina. 

  • EUR El BCE se encuentra en una situación más fácil que el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal. Ya ha completado en gran medida su ciclo de recortes, la inflación está cerca del objetivo y no muestra una tendencia al alza. El mercado laboral está mostrando resiliencia y sigue creando empleo, en general, aunque con grandes variaciones entre países. En nuestra opinión, los temores sobre el déficit fiscal francés se ven compensados en gran medida por la relajación fiscal en Alemania, y seguimos pronosticando una suave tendencia ligeramente al alza del euro en los próximos meses. Esta semana no hay muchas noticias económicas de primer orden procedentes de la zona euro. Las cifras de inflación de octubre se publicarán el miércoles, aunque se trata simplemente de estimaciones revisadas, por lo que es poco probable que tengan un impacto significativo en el euro. En cambio, prestaremos mayor atención a las cifras preliminares del PMI de noviembre, que se publicarán el viernes y que se espera que muestren otro mes de sólido crecimiento de la actividad empresarial. La presidenta del BCE, Lagarde, también hablará a finales de la semana, pero dudamos que vaya a causar demasiado revuelo.
  • USD El cierre del Gobierno estadounidense finalizó la semana pasada, tras alcanzarse un acuerdo entre demócratas y republicanos para financiar el Gobierno federal al menos hasta enero. Los escasos datos privados publicados en las últimas dos semanas sugieren que la creación neta de empleo se ha agotado recientemente, aunque todavía no existen demasiados indicios de despidos masivos. Sin embargo, el dólar se ha mostrado resiliente, ignorando tanto la incertidumbre como los indicios de una posible desaceleración debido al giro hawkish de la Reserva Federal. Otro acontecimiento destacable es la disposición de Trump a reducir los aranceles para intentar bajar el coste de vida de los estadounidenses, lo que supone un reconocimiento implícito de que los aranceles son inflacionistas y de que es más probable que el nivel medio de los aranceles baje a medio plazo y no suba. Como hemos mencionado, esta semana todas las miradas estarán puestas en la publicación del informe de empleo de septiembre, que se dará a conocer el jueves, en vez del viernes como suele ser habitual. 
  • GBP El cambio radical del Gobierno laborista la semana pasada con respecto al aumento del impuesto sobre la renta intensificó el nerviosismo en el mercado de bonos del Reino Unido. Los bonos soberanos se vendieron durante todo el viernes tras el anuncio, y el Reino Unido vuelve a liderar este último episodio de subida de rendimientos entre los países del G10. Las acciones británicas también se resintieron. Los datos sobre el empleo de septiembre y octubre publicados la semana pasada confirmaron la tendencia a la baja del mercado laboral, con un aumento del desempleo y recortes de plantilla por parte de las empresas. Las débiles cifras del PIB coronaron una semana sombría para el Reino Unido y la libra esterlina. La venta masiva en el mercado de bonos del Estado y la inflación obstinadamente alta complican lo que debería ser la respuesta obvia del Banco de Inglaterra ante este debilitamiento de la economía: la reducción de los tipos de interés. 
05Nov

Las negociaciones comienzan a acelerarse a medida que se hacen más evidentes las consecuencias del cierre gubernamental.

Miguel Ángel Valero

Día 36 (ya camino del 37) de cierre del Gobierno en EEUU, convirtiéndose en el más largo de la historia. Las presiones se incrementan con el programa de ayuda alimentaria (SNAP, por sus siglas en inglés), en el limbo jurídico; retrasos aeroportuarios acumulándose ante la falta de controladores aéreos –el secretario del Departamento de Transporte ha señalado que la semana que viene se podrían ver obligados a cerrar zonas del espacio aéreo ante la incapacidad de gestionar todo el tráfico– y las derrotas electorales en las recientes elecciones a Gobernador en Virginia y Nueva Jersey y la alcaldía de Nueva York (ganada por Zohran Mamdani, el primer regidor musulmán de la ciudad y el de menor edad en un siglo).

Los demócratas buscan que el daño causado por el cierre de Gobierno fuerce a los republicanos a hacer concesiones. Pero en la última votación se rechazó un paquete de leyes especiales que pretendía financiar parcialmente algunas agencias y programas federales. 

Para desbloquear la situación hacen falta 60 senadores votando a favor y que la última votación fue 54–44, con ningún demócrata cambiando de bando. Actualmente, la principal vía de negociación entre los sectores moderados de ambos partidos se centra en encontrar fórmulas para compensar el aumento del gasto sanitario que supondrá el fin de las ayudas del Obamacare. Una línea de acuerdo que ha generado optimismo en los republicanos incluso llevándolos a señalar que podría desbloquear la situación esta semana. 

Por su parte, Trump ha insinuado la posibilidad de eliminar la regla de los 60 votos en el Senado, lo cual también requeriría una mayoría cualificada para su aprobación. Esta medida permitiría reabrir el Gobierno con una mayoría simple, aunque podría volverse en contra de los republicanos si los demócratas recuperan el control de la cámara en el futuro.

Las presiones siguen aumentando para el lado republicano, aunque la maquinaria de la culpa siga funcionando –la Casa Blanca tiene una web con los efectos del cierre de Gobierno provocado por los demócratas–, las negociaciones comienzan a acelerarse a medida que se hacen más evidentes las consecuencias del cierre gubernamental.

En este contexto, la última Perspectiva Semanal de UBP: La cautela de la Fed y la resiliencia de los beneficios económicos destaca que, aunque la Reserva Federal recortó los tipos de interés en 25 puntos básicos, pero el tono prudente de Jerome Powell sobre posibles reducciones adicionales en diciembre provocó reacciones mixtas en los mercados.

Los sólidos resultados empresariales, especialmente en el sector tecnológico, respaldaron a la renta variable, mientras que los rendimientos de los bonos repuntaron.

El dólar estadounidense se fortaleció ante la debilidad del yen japonés y el oro se consolidó en torno a los 4.000$ onza.

28Oct

El cierre de gobierno y la falta de visibilidad sobre datos importantes en diversas áreas económicas hace que las predicciones sean más susceptibles que nunca de variar de forma relevante, por lo que el escenario que se dibuja de cara a la reunión de diciembre es todavía muy incierto.

Miguel Ángel Valero

La Fed lleva mucho tiempo diciendo que sus decisiones se basan en los datos. Como el Cholo Simeone en el Atlético de Madrid, quiere ir partido a partido. El problema es que el cierre de la Administración, que ya va camino de su segundo mes, le deja sin datos, ya que los organismos estadísticos no pueden trabajar. Por eso quizás el titular de esta noticia debería ser Recorte a ciegas.

Ibercaja: lo importante son las pistas sobre la reunión de diciembre

Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, cree que la reunión de la Reserva Federal del miércoles 29 de octubre se anticipa como una mera formalidad, donde la bajada de 25 puntos básicos (pb) se da más que por descontada, especialmente tras las declaraciones de Powell en las últimas semanas. De esta manera, el tipo de intervención se situará en el rango 3,75%-4%

"La clave en esta reunión será el mensaje que transmita la Fed en materia tanto de crecimiento como de inflación, que nos de pistas sobre lo que podemos esperar de cara a la reunión de diciembre. El mercado, a día de hoy, da por hecho que el proceso de reducción de tipos continuará e incluso se acelerará, anticipando una bajada de 50 pb. A pesar de la debilidad en el empleo, los datos de precios desde luego no justifican una bajada de dicha cuantía y sería más lógico continuar con una senda menos agresiva en la reducción de tipos y finalizar el año en el rango 3.50%-3.75%", apunta.

El cierre de gobierno y la falta de visibilidad sobre datos importantes en diversas áreas económicas hace que las predicciones sean más susceptibles que nunca de variar de forma relevante, por lo que el escenario que se dibuja de cara a diciembre es todavía muy incierto.

"El fin del proceso de restricción cuantitativa (QT) y el tamaño optimo de balance de la Fed son elementos de discusión adicionales que están sobre la mesa y en los que esta reunión puede arrojar algo más de luz", subraya.

Banca March: final del proceso de reducción de balance

Los expertos de Banca March ponen el foco de atención en la previsible finalización del proceso de reducción de balance de la Fed (Quantitative Tightening, QT). Este proceso, iniciado en 2022, ya ha rebajado el tamaño del balance sobre el PIB en 26 puntos, y el debate sobre su posible finalización coincide con dos factores importantes: por una parte, en las últimas semanas han resurgido ciertas tensiones en los tipos de interés del mercado monetario y, por otro lado, las reservas bancarias depositadas en la Fed oscilan ya cerca de los 3 billones$, lo que representa un 10% del PIB, un nivel que ha sido apuntado por miembros de la Fed como adecuado para dar por finalizado este proceso de reducción de activos en el balance.

Por tanto, esta reunión de la Fed "marcará un paso más en la senda prevista y que llevará a que la política monetaria estadounidense abandone el terreno restrictivo: a doce meses vista consideramos que los tipos oficiales se rebajarán hasta un intervalo entre el 3%-3,25%, que se consideraría como una política monetaria 'neutral'. A ello se unirá que antes del final de este ejercicio veremos también confirmado el final del proceso de retirada de liquidez (QT)".

Ebury: no hay una visión clara del estado de la economía

Se espera de manera generalizada que la Reserva Federal vuelva a recortar los tipos a pesar del cierre del Gobierno. "Creemos que Powell insinuará la posibilidad de que lleve a cabo otra reducción de tipos en diciembre, en línea con el gráfico de puntos del FOMC. Sin embargo, existe una considerable incertidumbre sobre la trayectoria de tipos más allá de diciembre. La inflación estadounidense sigue muy por encima del objetivo y seguimos sin tener una visión clara del estado de la economía dado el cierre del Gobierno federal".

Pictet: otro recorte en diciembre y dos más en el primer semestre de 2026

Xiao Cui, economista para EEUU en Pictet WM, vaticina unos tipos entre el 3% y el 3,25% al finalizar el primer semestre de 2026. El presidente de la Reserva Federal ha señalado recientemente que las perspectivas de empleo e inflación no han cambiado mucho desde la reunión de septiembre, pero que han aumentado los riesgos para el empleo. Por el último dato de inflación IPC de septiembre, ésta aumentó una décima, hasta el 3% interanual. La subyacente, sin elementos más volátiles de alimentos no elaborados y energía, se recortó una décima, hasta 3% interanual, lo que debe aliviar preocupaciones sobre la inflación.

"A pesar de la falta de datos por cierre del Gobierno en EE. UU. esperamos que la Reserva Federal recorte tipos de interés en 0,25% esta semana. La medida ha sido telegrafiada y descontada. Es previsible otro recorte en diciembre y dos más a lo largo del primer semestre de 2026, para un tipo terminal de 3% a 3,25%", apunta.

Sin nuevos pronósticos económicos o proyecciones, el mercado se va a centrar en la orientación de política monetaria y reducción del balance. De hecho, un anuncio de fin de la reducción del su balance es más probable. Las tensiones en el mercado de financiación sugieren que las reservas bancarias están en niveles altos o cerca. Powell ya ha indicado que el ajuste cuantitativo puede terminar los próximos meses y que la Reserva Federal planea "detener la reducción de su balance cuando las reservas bancarias estén algo por encima de un nivel consistente con condiciones de amplias reservas". 

"Esperábamos un anuncio al respecto para diciembre, pero dadas las tensiones del mercado monetario, puede optar por poner fin al ajuste cuantitativo esta semana y evitar una tensión como en septiembre de 2019, cuando hubo volatilidad en los tipos de interés a un día. Su enfoque más probable es detener los reembolsos mensuales de deuda del Tesoro y dejar que venzan sus tenencias de deuda respaldada por hipotecas, con opción de reinvertir esos cupones en Letras del Tesoro y mantener el tamaño del balance más o menos estable. A medio plazo, la composición de su balance es cuestión abierta", añade. El gobernador Waller ha argumentado a favor de mantener aproximadamente la mitad de la cartera en Letras del Tesoro frente a 5 % actualmente.

DWS: "esta vez, sin datos"

Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EEUU, coincide con sus colegas en que la comunicación que recibimos de la Reserva Federal, antes de la reunión del FOMC de octubre, sugiere que la falta de datos disponibles no impedirá que vuelva a bajar los tipos en 25 pb. "Algo que parece extraño, teniendo en cuenta que vamos a ciegas debido a la ausencia de nuevos datos oficiales, provocada por el cierre del gobierno. Sin embargo, es razonable suponer que las condiciones del mercado laboral no han cambiado significativamente desde el mes pasado", argumenta.

El despido de miles de empleados gubernamentales, junto con los posibles efectos en cadena del cierre en el sector privado, respalda la idea de que los riesgos para el empleo aún superan los riesgos para la inflación. Si bien, el panorama completo de la inflación sigue sin estar claro, es probable que las empresas sigan siendo reacias a trasladar los posibles mayores costos derivados de los aranceles directamente a los consumidores. 

Además, las renovadas preocupaciones sobre la salud del sistema financiero, derivadas de la debilidad de ciertos sectores crediticios, podrían brindar apoyo final para una reducción de 25 pb de las tasas de interés y el fin del ajuste cuantitativo. Hasta ahora, todo va bien y los mercados parecen bien posicionados en términos de expectativas para la próxima reunión.

"Sin embargo, más allá de la reunión de octubre, no sería prudente caer en la complacencia. Si bien otro recorte en diciembre está en línea con el gráfico de puntos actual, la media de los miembros predice este resultado sólo de manera limitada. No todos están a favor de reducciones rápidas y algunos han expresado preocupación por posibles presiones inflacionarias. Si la disputa política en Washington se resuelve para entonces, tal vez datos oficiales confiables nos recuerden que la inflación sigue significativamente por encima de la meta. Además, la causa fundamental del estancamiento político en Washington podría afectar a la política monetaria. Los hogares pronto podrían enfrentar costos de atención médica significativamente más altos, lo que podría generar mayores expectativas de inflación y un menor consumo. Estas incertidumbres, por no mencionar la actual incertidumbre respecto de los aranceles, probablemente impidan que los banqueros centrales asuman demasiados compromisos, como fue el caso en la reunión de septiembre. Es probable que los banqueros centrales sigan dependiendo de los datos, pero esta vez sin ellos", avisa.

UBP: el inversor busca orientación

Por su parte, la última Perspectiva Semanal de UBP La resiliencia regresa a los mercados apunta que datos macroeconómicos resilientes, la inflación más moderada y los sólidos resultados empresariales han ayudado a la recuperación de los mercados globales; la renta variable ha alcanzado nuevos máximos y los bonos han seguido ganando terreno. "Las expectativas de nuevos recortes de tipos por parte de la Fed han respaldado el sentimiento del mercado", mientras el dólar se ha fortalecido ante la debilidad del yen japonés y la consolidación del oro.

"Aunque los resultados y los datos son positivos, la valoración elevada y la incertidumbre política hacen que la atención de los inversores se centre en las próximas reuniones de los bancos centrales en busca de orientación", advierte.

24Oct

"Con la fragmentación política limitando cualquier reforma significativa, una auténtica austeridad fiscal parece inevitable después de las elecciones presidenciales de 2027”, advierte UBP.

Miguel Ángel Valero

La incertidumbre política en Francia tiene, de momento, un impacto limitado en la confianza empresarial. La oficina nacional de estadísticas francesa (INSEE) ha publicado sus indicadores de confianza empresarial de octubre. Los datos se basan en respuestas recopiladas entre el 26 de septiembre y el 20 de octubre, en su mayoría antes del 10 de octubre, durante el breve mandato del primer gobierno de Sébastien Lecornu, que rápidamente se derrumbó.

A pesar del clima político altamente inestable, el índice mejora ligeramente de 96 a 97, casi igualando su máximo desde octubre de 2024.

El impacto de la crisis política francesa en el clima empresarial se absorbió por completo en junio de 2024, cuando se disolvió la Asamblea Nacional. El índice de confianza empresarial, que se había situado cerca de 100, cayó a 94 en ese momento, para luego repuntar ligeramente durante los Juegos Olímpicos y estabilizarse en torno a 96 desde entonces.

En el sector manufacturero, el repunte de este mes se debe a la recuperación del segmento "equipos de transporte, excepto automóviles". El comercio minorista se está beneficiando de las mejores expectativas de pedidos en los concesionarios de automóviles. En otros sectores, la evolución es más dispar, con descensos en varios de ellos. 

"En general, las perspectivas de empleo en Francia están mejorando ligeramente, pero partiendo de una base muy baja. Estas cifras confirman nuestro análisis: la mayor parte del impacto de la crisis política en la actividad económica se materalizó el año pasado. Por el momento, los acontecimientos recientes no han provocado un mayor deterioro de la confianza empresarial ni de la actividad", señala un análisis de Lazard Frères Gestion. 

UBP: El rompecabezas de la deuda de Francia

Por su parte, el último UBP Headlines - El rompecabezas de la deuda de Francia, sí considera que el estancamiento político del país está afectando el clima empresarial y podría erosionar el crecimiento potencial. Porque un Parlamento fragmentado dificulta cualquier plan importante de consolidación fiscal.

Aunque el mercado de bonos ya ha descontado la mayor parte de los riesgos, persisten riesgos al alza en los diferenciales. Y las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda pública francesa podrían resurgir si los costes de ésta superan de manera persistente el crecimiento económico.

Se espera que el debate presupuestario frene los esfuerzos de consolidación, posponiendo la necesidad de austeridad fiscal hasta después de 2027.

“La incertidumbre en Francia probablemente afectará al crecimiento, que se espera se mantenga contenido hacia finales de 2025 y durante 2026, reflejando una débil demanda privada y un clima empresarial debilitado. El ahorro de los hogares ha aumentado de manera significativa ante las preocupaciones sobre impuestos, pensiones y empleo. Además, Francia enfrenta desafíos estructurales: la deuda pública podría superar el 125% del PIB para 2030 a menos que se lleve a cabo alguna forma de consolidación significativa, mientras que el déficit presupuestario de 2026 podría situarse en torno al 5%, muy por encima de los objetivos gubernamentales. Los costes de financiación están aumentando y las agencias de calificación crediticia ya han comenzado a rebajar la calificación del país, con nuevos recortes previstos si persiste el estancamiento político", explica Patrice Gautry, economista jefe de Union Bancaire Privée (UBP).

En este contexto, surge una pregunta clave: ¿ha descontado plenamente el mercado de bonos los riesgos políticos y fiscales del país, o existe todavía el peligro de que el diferencial  entre la deuda pública francesa (OAT) y el Bund se amplíe más? Aunque gran parte del impacto a corto plazo parece estar reflejado en los precios actuales, la sostenibilidad de la deuda a medio plazo depende de una gestión fiscal disciplinada y de reformas que impulsen el crecimiento. La ampliación del diferencial OAT–Bund no solo refleja la incertidumbre política inmediata, sino que una vez más plantea interrogantes más profundos sobre la trayectoria fiscal a largo plazo de Francia. 

"Con la fragmentación política limitando cualquier reforma significativa, una auténtica austeridad fiscal parece inevitable después de las elecciones presidenciales de 2027”, advierte.

22Oct

Pese a las advertencias sobre una posible burbuja, la entrada de OpenAI en el mercado de búsquedas en internet y el anuncio de Google de haber logrado la "ventaja cuántica práctica", disparan todo lo relacionado con la inteligencia artificial. Una tendencia que hace que Second Nature capte 22 millones$.

Miguel Ángel Valero

El anuncio del nuevo buscador de OpenAI marca el inicio de una nueva línea de negocio para la compañía y abre una carrera renovada por el dominio del mercado de búsquedas en internet. Actualmente, Chrome, el navegador de Alphabet, lidera ampliamente este sector con una cuota cercana al 90%, seguido por Bing, de Microsoft, con un 3,4%. 

La propuesta de Sam Altman busca aprovechar los modelos de inteligencia artificial para enriquecer y ampliar las capacidades de navegación, haciendo del buscador una herramienta más proactiva: capaz de ofrecer alternativas, realizar reservas y brindar recomendaciones personalizadas, todo ello mediante la interacción en lenguaje natural.

Alphabet, a través de Google, ha mantenido el liderazgo en las búsquedas en línea en Occidente durante más de dos décadas. Su posición dominante ha sido objeto de controversia, llegando incluso a los tribunales por demandas de competidores. Recientemente, la compañía logró evitar la escisión de su negocio de búsqueda respecto a la matriz principal.

Aunque el lanzamiento del buscador de OpenAI representa una señal de alerta para el gigante tecnológico, no es la primera vez que Alphabet enfrenta amenazas a su ecosistema, y en el pasado ha sabido salir fortalecido. Además, cuenta con una sólida base de usuarios, un ecosistema de aplicaciones interconectadas —Maps, YouTube, Fotos, Calendario, Gmail, Documentos, almacenamiento en la nube, entre otros—, recursos financieros superiores y modelos de IA que rivalizan con los de OpenAI.

La incursión de OpenAI en el ámbito de los buscadores refleja la creciente omnipresencia de esta tecnología en nuestra vida cotidiana. Independientemente de quién lidere esta nueva carrera, los usuarios seremos testigos de una transformación profunda en productos tan habituales como los navegadores web.

La llamada “destrucción creativa” ya está en marcha, y ningún gigante tecnológico quiere quedarse atrás. De hecho, Sundar Pichai, CEO de Alphabet, ha advertido que uno de los mayores riesgos en esta revolución es perderse la ola de innovación. Por ello, las empresas seguirán invirtiendo en capacidad computacional para perfeccionar sus modelos, integrarlos en sus productos y ofrecer experiencias diferenciadoras que impulsen sus ingresos. Una dinámica que seguirá alimentando el círculo virtuoso de la tecnología en los próximos trimestres. 

Google logra la "ventaja cuántica práctica"

En 2019, Google aseguraba haber logrado la "supremacía cuántica". Seis años después, afirma haber alcanzado la “ventaja cuántica práctica”, la resolución en poco más de dos horas de problemas que a los superordenadores más potente del mundo les costaría más de tres años. El algoritmo Quantum Echoes permite “resolver con precisión en regímenes que son, en la actualidad, intratables con las supercomputadoras clásicas”, por lo que está "más allá del clásico de la computación cuántica”.

Pero lo más importante es que, según Google, “el esquema es fácilmente aplicable a sistemas físicos reales”, y que esta prueba de concepto abre la puerta a desarrollos útiles en los próximos cinco años. 

Harmut Neven, vicepresidente de Ingeniería de Google y fundador y gerente de su laboratorio de Inteligencia Artificial Cuántica de la multinacional, asegura que “podemos hacer predicciones sobre sistemas del mundo real”, y que “con este algoritmo tenemos la primera herramienta a mano que nos acerca a aplicaciones del mundo real”,

Lazard AM: EEUU se beneficia del entusiasmo por la IA

La economía mundial sigue atravesando una fase de gran turbulencia, entre tendencias de desglobalización y riesgos geopolíticos crecientes. Sin embargo, últimamente las perspectivas globales han mejorado ligeramente: la reducción de los aranceles estadounidenses ha contribuido a disminuir algo la incertidumbre y a estabilizar las perspectivas de crecimiento. Desiree Sauer, estratega de inversiones de Lazard AssetManagement, cree que "por el momento no se vislumbra una recesión, aunque los conflictos comerciales y la caída de los ingresos reales frenan el dinamismo económico y reducen la confianza de los consumidores.

Sin embargo, Sauer ve debilidades estructurales: "El crecimiento de nuevos puestos de trabajo se encuentra en un nivel históricamente bajo, lo que indica una disminución de la demanda de mano de obra. Al mismo tiempo, sin embargo, también está disminuyendo la oferta de mano de obra. El endurecimiento de la política de inmigración, incluidas las deportaciones masivas, podría dificultar el acceso a la mano de obra en sectores clave. Esto no solo aumentaría los costes para las empresas, sino que también afectaría a la productividad".

Pero reconoce que el hecho de que la disminución de la demanda de mano de obra vaya acompañada de una disminución de la oferta de trabajo podría contribuir a que el mercado laboral alcance por sí solo un nuevo equilibrio a medio plazo. El actual auge de la inversión en inteligencia artificial tendrá un efecto positivo a largo plazo en la economía estadounidense, ya que ocupa una posición de liderazgo en este campo de futuro. "Por lo tanto, esperamos que el crecimiento de la productividad en EEUU siga siendo significativamente mayor que en otros países", explica.

La inflación debería seguir acelerándose, impulsada por el aumento de los aranceles comerciales y la contracción de la oferta de mano de obra como consecuencia de una política migratoria más restrictiva. "Aunque la Reserva Federal dio los primeros pasos en septiembre para estabilizar la economía y el mercado laboral, el margen para una mayor flexibilización de la política monetaria sigue siendo limitado, dada la presión inflacionista, a menos que se produzca una recesión económica significativa", avisa.

A esto se suma un riesgo potencial para la independencia a largo plazo de laReserva Federal: "La presión política por parte del Gobierno estadounidense pone de manifiesto la tensión actual entre la independencia de la política monetaria y la influencia política".

Otra carga es la deuda pública en constante crecimiento, que ha aumentado continuamente desde la crisis financiera mundial y ha incrementado enormemente la carga de los intereses. "Aunque medidas como la One Big Beautiful Bill Act proporcionan un impulso económico, el déficit presupuestario seguirá aumentando", advierte Sauer. 

Las estrategias del Gobierno estadounidense para aumentar los ingresos del Estado, entre ellas el aumento de los ingresos por aranceles, los programas de reducción de costes como el programa DOGE y la exigencia de tipos de interés más bajos, podrían aliviar un poco la situación. Sin embargo, es cuestionable que constituyan una solución sostenible. "Gracias al estatus del dólar como moneda de reserva mundial y a la confianza de los inversores, que sigue existiendo, aunque algo debilitada debido a la situación política, no se espera una crisis aguda de la deuda pública a corto o medio plazo", afirma la experta de la gestora de Lazard.

¿Qué significa esto para los inversores? Según Sauer, la gran cantidad de incertidumbres en materia de política comercial y geopolítica probablemente seguirá provocando una mayor volatilidad en los mercados de capitales. No obstante,  se mantiene optimista en general con respecto a las acciones, aunque, tras el fuerte repunte de los últimos meses, resulte difícil esperar nuevas ganancias significativas.

Vaticina que la inteligencia artificial seguirá siendo el asunto dominante en materia de inversiones en los próximos trimestres: "Las acciones estadounidenses y chinas se benefician especialmente de esta tendencia, ya que la expansión masiva en el ámbito de la IA está cambiando las estructuras económicas en todos los sectores y, por lo tanto, generando ganancias de productividad», afirma Sauer. 

Sin embargo, el optimismo y la fuerte afluencia de capital no deben contribuir  cuenta los riesgos: «La monetización de estas inversiones será decisiva para el éxito futuro de la IA", afirma Sauer. Para los inversores en euros, también se plantea la cuestión de si una posible nueva devaluación del dólar podría reducir o incluso neutralizar por completo las ganancias potenciales de las acciones estadounidenses.

Aunque Europa está claramente por detrás de EEUU y China en el desarrollo de la IA, muestra una dinámica positiva: "La inflación está controlada, los informes empresariales son sólidos y las acciones europeas tienen una valoración mucho más favorable que las estadounidenses», afirma Sauer. No obstante, existen retos, como los aranceles, la fortaleza del euro (para las empresas exportadoras) y la creciente presión competitiva de Asia. Por lo tanto, la experta considera conveniente centrarse en la calidad.

DWS: la digitalización necesitará mucha más energía

La digitalización se alinea con la sostenibilidad. Nuestro futuro digital va a requerir mucha más energía de lo que la mayoría imagina. El progreso tecnológico avanza a un ritmo vertiginoso, especialmente en los ámbitos de la IA y de los criptoactivos. Los modelos generativos, el análisis de datos a tiempo real y las aplicaciones basadas en blockchain están transformando tanto la economía como la sociedad. "Sin embargo, esta transformación digital conlleva un efecto secundario que a menudo pasa desapercibido: el aumento significativo de la demanda global de electricidad", advierte un análisis de DWS. 

La infraestructura que sustenta la IA y los criptoactivos, como los centros de datos, las soluciones de almacenamiento y los chips especializados, se está consolidando como uno de los mayores consumidores de energía a nivel mundial. Los centros de datos y las granjas de minería de criptos operan de forma ininterrumpida, para ejecutar cálculos complejos y procesar transacciones. Las exigencias en materia de refrigeración, seguridad y estabilidad de la red eléctrica han aumentado de manera constante. Esto genera una tensión creciente sobre las redes eléctricas, que deben mantener la estabilidad ante cargas constantes y adaptarse con flexibilidad a los picos de demanda.

Mientras tanto, la importancia estratégica de los proveedores de hardware está ganando relevancia, especialmente aquellos que ofrecen soluciones de seguridad para infraestructuras críticas, como centrales nucleares y turbinas. La disponibilidad de materias primas críticas se está convirtiendo en un factor geopolítico determinante, que puede influir en las decisiones de inversión.

No es únicamente el mundo digital el que está impulsando el aumento de la demanda energética. La electrificación también está evolucionando hacia un modelo en el que la generación y el consumo se vuelven cada vez más descentralizados y dinámicos. Los vehículos eléctricos, las cadenas de suministro inteligentes y los procesos de producción automatizados son solo algunos ejemplos de esta transformación.

Alemania desempeña un papel pionero tanto en el ámbito tecnológico como en el regulatorio. No obstante, la huella ecológica de este desarrollo es compleja. Además de las emisiones de CO₂, factores como el consumo de agua para refrigeración y el uso del suelo adquieren una importancia central. Tras esta transformación subyacen imperativos económicos y directrices políticas, pero también un compromiso creciente con la responsabilidad social y medioambiental. La sostenibilidad se ha convertido en un componente estructural de la planificación corporativa a escala global y también está influyendo en cómo se ejecuta la transformación de la electrificación.

Se necesitan innovaciones para hacer frente al creciente aumento de la demanda energética. Entre las soluciones clave destacan las energías renovables, los sistemas de refrigeración líquida y los diseños de chips energéticamente eficientes. Los chips de gestión energética y las nuevas tecnologías de red eléctrica están contribuyendo a redefinir la distribución y el uso de la electricidad. 

Los marcos regulatorios y las estrategias de inversión basadas en criterios ASG adquieren una relevancia cada vez mayor, especialmente en lo relativo a la seguridad de las infraestructuras críticas y al uso sostenible de los recursos. La escalabilidad y la seguridad del suministro a largo plazo están pasando a ocupar un lugar central en la agenda energética y de inversión global.

“Europa, y Alemania en particular, parecen estar bien posicionadas en esta transformación”, afirma Olivier Souliac, Head Indexing en Xtrackers Products en DWS. “Los grandes programas de infraestructuras y los incentivos a la innovación tecnológica están contribuyendo a sentar las bases para una infraestructura de IA sostenible, sistemas inteligentes de suministros y la movilidad del futuro”, añade.

La carrera contra el tiempo comenzó hace ya un tiempo. Lograr que la IA, los criptoactivos, y la electrificación de la economía sean transformadoras y sostenibles será un factor determinante para la viabilidad futura de nuestra sociedad. Tanto en el ámbito empresarial como en el político, las estrategias inteligentes, inversiones audaces y una mayor conciencia sobre los costes ocultos del progreso, siguen siendo de vital importancia.

UBP: inquietud ante una posible burbuja de IA

Por su parte, la Perspectiva Semanal de UBP La fragilidad aumenta en los mercados, señala que la renta variable global se mantiene al alza, impulsada por un inicio positivo de la temporada de resultados, una retórica comercial más moderada y renovadas expectativas de flexibilización monetaria de la Fed.

Sin embargo, estos factores favorables contrastan con las preocupaciones sobre la calidad crediticia tras informes de fraude en bancos regionales y la inquietud ante una posible burbuja de IA, lo que deja a los mercados más vulnerables a los titulares negativos.

"Mantenemos una visión constructiva en renta variable, centrándonos en una gestión de riesgos más rigurosa, mediante la diversificación entre regiones y sectores, la priorización de balances de calidad y la resiliencia del flujo de caja, y la consideración de estrategias de cobertura (hedging) para proteger las ganancias acumuladas en lo que va de año", señala la firma.

Second Nature capta 22 millones$

En medio de este generalizado y creciente entusiasmo por la IA, Second Nature, la plataforma de roleplay basada en inteligencia artificial para ventas y atención al cliente, culmina una ronda de financiación de 22 millones$, encabezada por Sienna VC y con la participación de Bright Pixel, StageOne Ventures, Cardumen, Signals VC y Zoom, que además es cliente de la compañía.

Basándose en su reconocimiento dentro del sector —como su selección por parte de OpenAI durante su fase beta—, la empresa, cofundada por un exingeniero principal de Facebook y un alto ejecutivo de Kaltura, utilizará los fondos para ampliar sus operaciones y seguir perfeccionando su tecnología líder en formación comercial mediante IA.

Second Nature crea un modelo de datos del playbook de ventas y servicio de cada empresa analizando llamadas grabadas, materiales de marketing y guiones de atención al cliente. A partir de ello, genera una biblioteca de simulaciones realizadas por IA que reflejan los escenarios más comunes a los que se enfrentan los equipos. Estas simulaciones permiten practicar de forma realista con avatares basados en IA capaces de simular objeciones, desafíos y respuestas diversas de los clientes. Tras cada conversación, el sistema ofrece retroalimentación personalizada basada en métricas de rendimiento configurables. 

Altamente escalable y de rápida implementación, los clientes pueden crear sus primeras simulaciones con IA en menos de una hora tras el proceso de incorporación, con soporte para más de 20 idiomas, múltiples escenarios y distintos tonos conversacionales. 

Con las empresas incorporando la inteligencia artificial en más funciones que nunca, el área de ventas es una de las que más está apostando por la IA para ganar ventaja competitiva. Según McKinsey, las compañías que invierten en IA pueden lograr un aumento de ingresos de hasta un 15% y una mejora de rendimiento de ventas de hasta un 20%, lo que subraya el enorme potencial de las herramientas de alto impacto impulsadas por IA en este ámbito.

A través de su simulación interactiva y avanzada de roleplaying basada en IA, Second Nature ha demostrado de forma constante cómo está transformando el rendimiento en ventas y servicio, cumpliendo e incluso superando las expectativas del sector. Ariel Hitron, cofundador y CEO de Second Nature declaró: “La introducción de la inteligenciaartificial está transformando rápidamente el playbook de los equipos de ventas, atención alcliente y go-to-market. Desde empresas del Fortune 100 hasta startups de rápido crecimiento, las compañías utilizan Second Nature para ayudar a sus equipos a adaptarse a esta nueva realidad, incorporarse más rápido, mejorar su rendimiento y comunicar nuevos mensajes de producto de manera más efectiva. Como líderes en este ámbito, esta nueva ronda de financiación nos permitirá acelerar y ampliar nuestra innovación en producto y tecnología, integrando de forma fluida la formación, el entrenamiento y la certificación personalizados mediante IA dentro del flujo de trabajo de cualquier equipo".

Second Nature se ha implementado en una amplia variedad de sectores —desde recursos humanos hasta educación, sanidad o gestión de residuos— y puede aplicarse a cualquier entorno de relación con clientes. Su éxito ya ha quedado demostrado con clientes como el mercado de seguros GoHealth, donde el tiempo de incorporación se redujo en un 33% y las ventas aumentaron más de un 20%. Por su parte, el líder en videoconferencias Zoom experimentó un incremento en las oportunidades mensuales de 2,78 a más de 6, con una tasa de participación del 100% entre su personal de ventas.

Gonzalo Martínez de Azagra, fundador y socio director de Cardumen Capital, comentó:“Second Nature es el referente en formación y certificación en ventas. Gracias a ello, cuentan con un conjunto de datos de llamadas comerciales incomparable, lo que también les permitirá liderar las ventas impulsadas por IA en el futuro.”


13Oct

Aunque se observan riesgos de sobreinversión en IA, no detecta burbuja en el sector tecnológico, ya que las revisiones de crecimiento de beneficios siguen siendo sólidas. A largo plazo, la monetización exitosa de estas inversiones será clave para mantener rendimientos positivos en el mercado estadounidense.

El 'House View' de octubre de Union Bancaire Privée (UBP), elaborado por Michaël Lok, Group CIO and Co-CEO, avisa que "la renta variable está altamente valorada, aunque seguimos siendo constructivos también cautelosos, mientras mantenemos una visión positiva sobre el oro, al que hemos elevado nuestra calificación de convicción a 5/5”.

"Nuestra estrategia de renta variable se centra en el sector tecnológico, manteniendo posiciones tanto en EEUU como en China. El oro continúa ofreciendo una cobertura confiable frente a riesgos políticos y a la depreciación del dólar. Las empresas de servicios públicos estadounidenses ofrecen una vía defensiva para aprovechar el tema de la inteligencia artificial. Los retornos de la renta fija muestran que el investment grade, el high yield y los AT1 superan el rendimiento (carry) ofrecido a comienzos del año.", explica.

En septiembre, los activos considerados refugio frente a la depreciación del dólar destacaron por sus ganancias, con el oro subiendo un 11,5 % y la renta variable global un 3,6 %, superando a otras clases de activos. El rally del oro fue impulsado por la postura flexible de la Reserva Federal en Jackson Hole y los debates sobre su independencia. 

"Mantenemos una posición significativa en oro, con un precio objetivo de 4.600$ por onza para finales de 2026. Las acciones globales tuvieron su mejor desempeño en quince años en septiembre, respaldadas por el impulso del sector de inteligencia artificial (IA) y el cambio de tono de la Fed. Aunque se observan riesgos de sobreinversión en IA, no detectamos burbuja en el sector tecnológico, ya que las revisiones de crecimiento de beneficios siguen siendo sólidas. A largo plazo, la monetización exitosa de estas inversiones será clave para mantener rendimientos positivos en el mercado estadounidense", añade.

Para inversores que buscan exposición a la IA con un enfoque más defensivo, las empresas de servicios públicos estadounidenses (calificadas 4/5) representan una oportunidad atractiva. "No estamos siguiendo sectores cíclicos tras su reciente repunte, y hemos añadido protecciones marginales a las carteras para resguardar parte del rendimiento acumulado desde abril de 2025. Tras una reducción de exposición a hedge funds en agosto, no se realizaron ajustes adicionales en septiembre, ya que la posición actual se alinea con nuestro escenario macroeconómico y de riesgos”, concluye.

12Oct

La inflación, la expansión de la masa monetaria y de la deuda global explican el auge tanto del oro como del bitcoin, y recuerdan al inversor la importancia de diversificar dónde coloca su dinero.

Miguel Ángel Valero

Tanto el oro como el bitcoin marcan continuamente máximos históricos. Y la tendencia alcista parece que no tiene fin. UBP vaticina que el oro terminará 2026 en los 4.600$ la onza. Como el comportamiento del bitcoin parece moverse en sintonía con la evolución del oro —que ha superado al principal criptoactivo en lo que va de año— y al S&P 500, que también cotiza en máximos históricos, y la depreciación del dólar (-10% en lo que va de año), se avecinan nuevos récords.

Fortuna SFP: no es que el oro esté caro, es que el dinero vale cada vez menos

El fundador de Fortuna SFP, José Manuel Marín Cebrián, lo tiene claro: no es que el oro esté caro, es que el dinero vale cada vez menos. Durante siglos, el oro ha sido el termómetro del valor del dinero. Cuando los inversores corren hacia él, no es porque se haya vuelto de moda, sino porque desconfían de las monedas emitidas por los gobiernos. Hoy vemos al oro en máximos históricos. Muchos titulares lo presentan como una escalada de precios del metal, pero la realidad es otra: el problema no está en el oro, sino en el dinero fiduciario, que cada vez compra menos.

El fenómeno tiene tres motores principales: la inflación, la expansión de la masa monetaria y el endeudamiento global. Son fuerzas que erosionan el valor del dinero de forma acumulativa y que explican por qué, a lo largo del tiempo, el oro —activo que no depende de bancos centrales ni gobiernos— mantiene su poder adquisitivo.

La inflación es el aumento sostenido de los precios y, por ende, lapérdida de poder de compra de la moneda. A menudo se la llama “el impuesto silencioso”, porque reduce el valor de los ahorros sin necesidad de una ley parlamentaria. Un billete de 100€ mantiene la cifra impresa, pero hoy compra menos pan, menos gasolinay menos electricidad que hace un año. Esa erosión constante impulsa a muchos ahorradores a buscar activos que protejan su poder adquisitivo, como el oro, los bienes raíces o las acciones de empresas sólidas.

Desde la crisis financiera de 2008, los bancos centrales del mundo han aplicado políticas monetarias expansivas —bajos tipos de interés y programas de compra de activos— para estimular la economía. Con la pandemia de COVID-19 y sus secuelas, ese proceso se intensificó. Cuando la cantidad de dinero crece mucho más rápido que la producción de bienes y servicios, cada unidad monetaria tiende a valer menos. Se deprecia el dólar, el euro o el peso… y eso se refleja en el precio de todo lo que se compra con ese dinero, incluido el oro.

La tercera pata del problema es el endeudamiento. Gobiernos, empresas y familias han incrementado sus pasivos a ritmos récord. El alto endeudamiento condiciona las políticas de los bancos centrales: subir mucholos tipos de interés encarece el servicio de la deuda, pero mantenerlos bajos alimenta la inflación. Es un dilema sin solución sencilla que erosiona la confianza en las monedas tradicionales.

El oro no paga dividendos ni intereses, pero tampoco depende de la promesa de pago de ningún Estado. Su cantidad en el mundo crece lentamente —alrededor de un 1,5 %anual por la producción minera—, lo que lo convierte en una reserva de valor frente  amonedas que se multiplican a golpe de políticas monetarias.Históricamente, una onza de oro (unos 31,1 gramos) ha mantenido su poder adquisitivo a lo largo de los siglos. Por ejemplo, en tiempos del Imperio Romano, una onza de oro bastaba para comprar un traje de toga de buena calidad; hoy, sigue bastando para adquirir un traje de sastrería de gama alta. En cambio, el dólar ha perdido más del 90% de su poder adquisitivo desde 1971, cuando EE. UU. abandonó el patrón oro.

Cuando el oro “sube” en dólares, euros o yenes, en realidad está revelando la pérdidade poder de compra de esas monedas. Es un espejo que refleja la desconfianza en elsistema monetario actual.

Para el ahorrador común, el mensaje es claro: mantener todo el patrimonio en dinero fiduciario, ya sea en depósitos bancarios o en efectivo, implica una pérdida constante de poder adquisitivo. Esto no significa que todos deban lanzarse a comprar oro, pero sí invita a diversificar:

  • combinar depósitos con activos reales (oro, inmuebles, materias primas),
  • invertir en negocios productivos (acciones de empresas sólidas),
  • o incluso utilizar instrumentos financieros que protejan contra la inflación.

Los bancos centrales, por su parte, enfrentan el desafío de equilibrar la estabilidad deprecios con la sostenibilidad de la deuda pública. De ese equilibrio depende la credibilidadde las monedas.

Mirando hacia adelante: ¿estamos ante un cambio de era monetaria?El debate sobre el futuro del dinero fiduciario no es nuevo. Desde hace décadas, economistas advierten de que un sistema basado en deuda y emisión ilimitada tiene límites. Hoy, además del oro, han surgido criptomonedas y proyectos de monedas digitales de bancos centrales (CBDC) como alternativas o complementos. Sin embargo, mientras las monedas digitales sigan estando respaldadas por bancoscentrales, estarán expuestas a las mismas presiones: inflación, deuda y política monetaria.

El oro, por ahora, sigue siendo el único activo ampliamente reconocido que no depende dedecisiones humanas para preservar su valor. Decir que “el oro está caro” es quedarse en la superficie. La realidad es que el oro sirve de recordatorio de que el dinero fiduciario —el dólar, el euro, el peso— se deprecia a lo largo del tiempo.El verdadero desafío para los ciudadanos y los responsables políticos es reconstruir laconfianza en las monedas, contener la inflación y frenar la escalada de deuda. De lo contrario, los titulares sobre el “oro caro” seguirán apareciendo, cuando en realidad solo estarán contando la historia de un dinero que cada vez vale menos.

UBP: potencial alcista significativo

El último UBP Forex Outlook - Oro: Una visión más amplia eleva la previsión para el oro a 4.600 dólares por onza, un nivel que la firma anticipa se materializará hacia el cuarto trimestre de 2026. La continua diversificación de las reservas de los bancos centrales y las compras del sector privado indican que el oro tiene un potencial alcista significativo, incluso desde los niveles actuales. El oro se consolidó como un activo refugio estructural beneficiándose de los cambios más amplios en el orden monetario mundial incluida la posible pérdida de independencia de la Fed y el interés creciente de inversores institucionales y minoristas. 

"Hemos confirmado nuestra firme convicción al aumentar la asignación de oro en nuestras carteras al 10 %. Esto supera con creces las asignaciones estándar de oro (2 % - 4 %) y refleja nuestra firme convicción de que, en un orden monetario cambiante, el oro seguirá superando al oro. Observamos que la correlación del oro con la mayoría de las demás clases de activos principales es comparativamente baja, y la ruptura con las correlaciones de rendimiento real a principios de este año significa que el oro ofrece una sólida ventaja de diversificación a nuestras carteras", argumentan los expertos de UBP.

Tras los anuncios arancelarios de Trump en abril, las correlaciones entre activos se desplomaron.Los bonos soberanos no cumplieron su función de refugio seguro como los inversores habían asumido. Las crecientes dudas sobre la viabilidad de los activos refugio líquidos solo pueden beneficiar al oro, lo que significa que el oro se considerará cada vez más un soporte estructural para las carteras líquidas, en lugar de un motor cíclico. 

"Hemos identificado tres escenarios en los que sería factible una caída sustancial del oro:

  • Un período prolongado de altos rendimientos reales: Para que el oro caiga a niveles sustancialmente más bajos, creemos que la primera condición sería que los tipos de interés reales ajustados a la inflación se mantuvieran en niveles elevados (por encima del 2%) durante un período prolongado. Esto requeriría un compromiso para elevar y mantener los tipos de interés nominales por encima de la inflación durante varios años, y cualquier promesa al respecto tendría que ser creíble. Esto no parece probable a corto plazo, considerando el ciclo de recortes de tipos de la Reserva Federal y la disminución de los rendimientos de los TIPS estadounidenses a diez años.
  • Caída de la renta variable: Las caídas pronunciadas más recientes del oro se han producido durante períodos de importantes caídas en el mercado de valores (2008, 2020). Esto reflejó que los inversores en renta variable vendieron sus posiciones en oro para financiar posiciones largas en renta variable o llamadas de margen. Esto es parte de la financiación conductual estándar, y las caídas rara vez se mantienen. Normalmente, el oro recupera cualquier pérdida en un plazo de seis a doce meses.
  • Venta forzada para cubrir un déficit fiscal: Un posible catalizador para una caída del oro podría ser que un país europeo venda parte de sus reservas de oro para reducir un déficit fiscal. Creemos que cualquier movimiento en esta dirección tendría un efecto notable en los precios a corto plazo; sin embargo, el perfil general de la demanda sugiere que cualquier caída en los precios será de corta duración.

"Aumentamos nuestro pronóstico a $4,600 por onza, que esperamos alcanzar para el cuarto trimestre de 2026. El reciente impulso alcista sugiere que este objetivo podría alcanzarse antes de lo previsto", concluye.

Inviam: auge del alquiler de cahas de seguridad privadas

El oro ha alcanzado un hito sin precedentes al superar por primera vez los 4.000 dólares por onza, consolidando su posición como refugio seguro. Durante 2025, ha marcado máximos históricos, impulsado principalmente por las compras masivas de bancos centrales, la debilidad del dólar y un contexto geopolítico complejo. En lo que va de año, la revalorización ya supera el 50% y las proyecciones indican que podría cerrar su mejor ejercicio desde 1979. En este escenario, los españoles están recurriendo a la compra de oro al considerar su adquisición como una estrategia segura y rentable. Inversores y ciudadanos buscan preservar valor en tiempos de incertidumbre. Pero, ¿dónde lo guardan al adquirirlo físicamente? 

David Sacristán, CEO de Grupo Inviam, empresa española del mercado de alquiler de cajas de seguridad, con más de una década de trayectoria, explica que cada vez más personas confían en el alquiler de cajas de seguridad privadas como solución segura y accesible para proteger sus activos. A diferencia de las opciones tradicionales, estos servicios ofrecen una prestación independiente de entidades financieras, con acceso inmediato, tarifas competitivas y un amplio horario, lo que facilita a particulares y empresas mantener sus objetos de valor bajo máxima protección.

Kraken: apetito por el riesgo

Thomas Perfumo, Global Economist de Kraken, subraya que los máximos históricos del bitcoin reflejan un sentimiento generalizado de apetito por el riesgo en los mercados globales. Su comportamiento parece moverse en sintonía con otras clases de activos, siguiendo a la evolución del oro —que ha superado a bitcoin en lo que va de año— y al S&P 500, que también cotiza en máximos históricos.

Los mercados están valorando cada vez más recortes de tipos por parte de la Reserva Federal, con expectativas que ahora apuntan a al menos dos reducciones consecutivas, a pesar de que la inflación sigue siendo persistente.

Con el dólar habiendo caído aproximadamente un 10% en lo que va de año, gran parte del debate reciente se ha centrado en la llamada "apuesta por la depreciación", la idea de que los inversores están rotando hacia activos financieros como cobertura ante la pérdida de valor del dólar. Aunque este contexto sin duda favorece al bitcoin, "esta dinámica se ha mantenido durante todo el año. Por tanto, la última subida puede deberse menos a un nuevo catalizador y más a un caso de que es el precio el que está marcando la narrativa", señala.

The Trader: entender los ciclos

Cada vez es más común que los inversores incluyan en sus carteras activos que hace poco parecían “exóticos”. Lo que antes sonaba a ciencia ficción es hoy una realidad: la frontera entre los activos tradicionales (bonos, acciones, oro) y los digitales (cripto, tokenización, finanzas descentralizadas) se difumina a gran velocidad.

Las razones son claras: una inflación que no termina de desaparecer, ciclos de tipos de interés cada vez más inciertos, tensiones geopolíticas constantes y la digitalización acelerada de las finanzas. Nadie cree ya en un regreso al mundo anterior a 2020. En este escenario, diversificar no significa únicamente mover el peso entre acciones y bonos, sino también plantearse cómo encajan los activos digitales dentro de una cartera equilibrada.

Los movimientos de los grandes jugadores lo confirman. BlackRock lanzó su ETF de Bitcoin y en menos de un año superó los 85.000 millones$, una velocidad de crecimiento que recuerda al boom de los ETF de oro hace dos décadas. En paralelo, bancos centrales como el BCE o la Reserva Federal hacen pruebas piloto de bonos soberanos liquidados con dinero digital. Y la tokenización avanza imparable: desde inmuebles hasta deuda del Tesoro pueden transformarse en activos digitales, multiplicando la liquidez y cambiando la forma en que entendemos el colateral en los mercados globales.

Para los ahorradores, el impacto es evidente: más acceso, más opciones… pero también más riesgos. Productos que antes eran ilíquidos o costosos de negociar pueden estar disponibles con un clic. Al mismo tiempo, los reguladores buscan poner orden: Europa con su normativa MiCA, y EEUU con su estrategia de activos digitales.

"El debate entre lo viejo y lo nuevo pierde sentido. Lo inteligente será aprender a convivir con ambos mundos. La estabilidad ya no vendrá de repetir recetas del pasado, sino de la capacidad de adaptación. El reto será mantener la prudencia, hacer más preguntas para entender lo nuevo, y aceptar que la diversificación del futuro no solo mezcla activos distintos, sino también infraestructuras diferentes. El objetivo sigue siendo el mismo: proteger y hacer crecer el ahorro. Lo que cambia (como siempre ha ocurrido) son las herramientas que utilizamos", razona el analista Pablo Gil en The Trader.

En Merge Madrid 2025, este experto destaca que "nos encontramos en un momento crítico dentro del ciclo del mercado". Los datos históricos del bitcoin muestran que sus grandes movimientos siguen un patrón muy claro vinculado a los “halvings”, las reducciones periódicas en la recompensa por minado que ocurren aproximadamente cada cuatro años.  Si el comportamiento se repite, el techo del ciclo actual podría alcanzarse entre octubre y diciembre de 2025, seguido de una corrección cercana al 70%, que probablemente se extendería hasta finales de 2026. A partir de ahí, como ha sucedido en los ciclos anteriores, el mercado tendería a estabilizarse y prepararse para una nueva fase alcista de cara al próximo halving previsto para 2028.

Entender los ciclos es fundamental para invertir con criterio. Los halvings no son un detalle técnico: son el metrónomo, el aparato que marca el ritmo de los ciclos del mercado cripto.

"En momentos de entusiasmo generalizado, conviene recordar que la paciencia, la gestión del riesgo y el análisis técnico siguen siendo las herramientas más valiosas del inversor", advierte.

BingX : el bitcoin ya es un componente estructural del sistema

Vivien Lin, Chief Product Officer de BingX, habla de "un punto de inflexión para el ecosistema cripto". El bitcoin, impulsado por un renovado flujo institucional y la consolidación de los ETF al contado en EEUU ha dejado claro que la narrativa del activo digital ha evolucionado. Ya no se trata solo de un refugio o una apuesta especulativa: el mercado comienza a reconocer al bitcoin como un componente estructural del sistema financiero moderno. La fortaleza con la que superó resistencias históricas refleja una madurez inédita, donde las correcciones dejan de verse como amenazas para convertirse en puntos de entrada estratégicos. 

Ethereum, por su parte, continúa afianzando su papel como la columna vertebral de la infraestructura descentralizada. Aunque su ritmo de crecimiento es distinto al del bitcoin, su relevancia tecnológica y la expectativa en torno a próximas actualizaciones consolidan su posición como el espacio donde convergen innovación, finanzas y desarrollo. 

Más que competir, bitcoin y ethereum están aprendiendo a coexistir como piezas complementarias de un ecosistema cada vez más interconectado. En paralelo, el avance regulatorio en torno a las stablecoins representa un cambio profundo en la forma en que el mundo entiende el dinero digital. El reconocimiento legal de estos activos en grandes economías abre la puerta a una adopción masiva, no solo por parte de usuarios cripto, sino también de bancos y compañías financieras tradicionales. En ese sentido, las stablecoins ya no son una herramienta de nicho: se están convirtiendo en el nuevo estándar de liquidez global. DeFi y el universo altcoin también muestran signos de transformación. 

Si bien la participación minorista parece haberse moderado, el crecimiento institucional y la mejora de la gobernanza están sentando las bases para una expansión más sostenible. Lo que antes era un entorno de experimentación ahora empieza a mostrar rasgos de madurez, con proyectos más sólidos y flujos de capital más estables. El mercado, en definitiva, se dirige hacia una nueva etapa: menos dependiente de la euforia y más guiada por la convicción y la integración real en la economía global. 

En conjunto, los avances de Bitcoin, Ethereum, las stablecoins y las finanzas descentralizadas reflejan el paso definitivo de la industria cripto hacia su madurez. Lo que antes era un experimento tecnológico hoy se consolida como una fuerza estructural dentro del sistema financiero global. La confluencia entre innovación, regulación e inversión institucional está transformando la percepción del valor digital y redefiniendo la manera en que el capital fluye, se resguarda y se multiplica. En un contexto económico cada vez más digitalizado, el ecosistema cripto no solo sobrevive a la volatilidad: la convierte en el motor de su evolución y en el reflejo más claro del futuro de las finanzas.