14 Jul
14Jul

Miguel Ángel Valero

Mapfre Economics celebra sus primeros diez años de existencia con un mensaje optimista sobre el futuro del seguro en España. El informe El mercado español de seguros en 2024, publicado por Fundación Mapfre, destaca que el crecimiento del sector asegurador español se vio frenado en 2024 por el descenso en el volumen de primas de Vida, a consecuencia de una caída del 17% en las de Vida Ahorro, tras el aumento excepcional vivido en el año anterior. En cuanto a Seguros Generales o No Vida experimentaron un alza del 7,8% en 2024, con todas las grandes líneas de negocio aportando al crecimiento, destacando Hogar y Automóviles, que creció bien en volumen de negocio, pero todavía con algunos problemas en cuanto a su rentabilidad. 

Este descenso de primas ha tenido su reflejo en la penetración del sector en la economía española, que se situó en el 4,7% (-0,37 puntos menos que en 2023) y de la densidad, que se situó en 1.531,2€ en 2024, lo que supone una caída de -39,18€ respecto al año previo. Así, la Brecha de Protección del Seguro en España en 2024 se situó en 41.400 millones€, ampliándose en 9.950 millones en un año.

El seguro en 2024 se desempeñó en un contexto económico global caracterizado por una moderación de la inflación y un progresivo alivio en las condiciones financieras. Si bien el entorno macroeconómico internacional favoreció la expansión del sector a nivel global, este crecimiento estuvo condicionado por la elevada incertidumbre geopolítica y la disparidad en la orientación de las políticas monetarias de las principales economías. En este contexto, el seguro global mostró resiliencia, con una evolución positiva tanto en los ramos de No Vida como en Vida Riesgo y Ahorro. El buen comportamiento de los mercados financieros, en particular de la renta variable y de los activos de renta fija con tipos reales positivos, favoreció la demanda de productos vinculados a la inversión, especialmente para perfiles conservadores. 

En el caso del mercado español, el sector asegurador enfrentó un entorno económico favorable que impulsó la actividad en el segmento de No Vida, gracias al dinamismo del consumo privado, la recuperación del crédito y la solidez del mercado laboral. Destacaron el crecimiento de Automóviles, primero en volumen de primas, y de Salud, que amplió su cobertura poblacional, aunque con tensiones crecientes en su rentabilidad. El seguro Multirriesgos también tuvo una evolución destacada, tanto en términos de primas como de rentabilidad técnica. Por el contrario, Vida, especialmente en su vertiente de ahorro, registró una contracción en primas, rompiendo la tendencia de crecimiento sostenido de años anteriores. Este retroceso impactó negativamente en indicadores estructurales clave del mercado, como la penetración y la densidad, así como en la Brecha de Protección del Seguro, que experimentó un aumento sustancial. 

A pesar de estos desafíos, el sector mantuvo en 2024 una rentabilidad robusta y una posición de solvencia reforzada.

Crecimiento económico global del 3,3%, dos décimas menos que en 2023

El entorno a nivel global en 2024 estuvo marcado por los efectos sobre la actividad económica de una inflación más moderada, y con unas condiciones de financiación todavía en territorio restrictivo, pero gradualmente menos endurecidas, lo que llevó a un crecimiento económico global del 3,3% sustentado principalmente en el consumo privado y en el buen comportamiento de los mercados laborales, desacelerándose solo ligeramente frente al 3,5% de 2023. Sin embargo, el comportamiento entre las grandes economías fue dispar, con la de EEUU mostrando un gran dinamismo, lo que contrasta con unos bajos niveles de crecimiento en las principales economías de la Eurozona y la incertidumbre geopolítica que se mantuvo elevada por la guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania, el conflicto en Oriente Medio y la amenaza de la guerra arancelaria.

En la Eurozona, el crecimiento económico en 2024 fue débil, del 0,8% (0,5% en 2023). Esta debilidad afectó principalmente a Alemania, prácticamente estancada, pero también a Francia e Italia que presentaron bajos niveles de crecimiento. No obstante, otras economías del sur de Europa, particularmente España, se comportaron mejor que el resto, lo que derivó en una ligera aceleración regional a medida que se fueron trasladando a la economía real los efectos de las bajadas de tipos de interés aplicadas por el Banco Central Europeo (BCE), conforme se moderaba la inflación que, en la zona euro, se situó en el 2,4% en 2024, en promedio, frente al 5,5% de 2023 (8,4% en 2022), todavía por encima, pero acercándose, al objetivo del BCE del 2%. 

Esta situación permitió comenzar a recortar los tipos de interés desde el mes de junio de 2024, aplicando cuatro bajadas sucesivas en el resto del año; proceso de relajación monetaria que ha continuado en 2025, estimulando la reactivación del crédito al sector privado ante unas condiciones de financiación menos restrictivas. A pesar de la incertidumbre geopolítica, el crecimiento de la economía mundial y los niveles de los tipos de interés siguieron favoreciendo el desarrollo del sector asegurador a nivel global, tanto en No Vida como en Vida Riesgo y en los productos de Vida Ahorro. 

El buen comportamiento de la renta variable creó un entorno adecuado para los seguros de Vida en los que el tomador asume el riesgo de la inversión, los cuales pudieron beneficiarse también de unos tipos de interés reales de la renta fija en general positivos, para aquellos tomadores de seguros con un perfil más conservador.   

En 2025, el inicio de la guerra arancelaria el 2 de abril (el llamado “Liberation Day”), más agresiva de lo que se había anticipado inicialmente, elevó la incertidumbre, a lo que se ha sumado recientemente la escalada en el conflicto en Oriente Medio entre Israel e Irán. En este entorno, las decisiones de política monetaria de los distintos bancos centrales siguen siendo dispares, en el caso de la Reserva Federal manteniéndola en territorio restrictivo, mientras que el BCE ha avanzado en su proceso de relajación de su política monetaria, reduciendo ostensiblemente los tipos de interés, con ocho bajadas en el último año desde el mes de junio de 2024. 

El seguro No Vida crece por el buen comportamiento de la economía

El sector asegurador español estuvo marcado, en 2024, por un entorno de aceleración en el crecimiento económico apoyado en el consumo privado, en la fortaleza del mercado laboral y en la recuperación gradual del crédito al sector privado, con un entorno de tipos de interés todavía en niveles restrictivos, pero a la baja desde junio, tras mantenerse en la primera mitad del año en niveles no vistos en la última década. 

En este entorno, el comportamiento del sector asegurador fue muy dispar entre los dos grandes segmentos de actividad (Vida y No Vida), ascendiendo el volumen de primas total a nivel agregado a 75.147 millones€, con un descenso del 1,6% en el volumen de primas total, a consecuencia del peor comportamiento de Vida, que en el año anterior había tenido un crecimiento excepcional. 

Sin embargo, el buen comportamiento de la economía se fue trasladando al volumen de primas de seguros del segmento de No Vida, con un gran desempeño en 2024.   La emisión de primas en Vida se 'conformó' con los 28.796 millones€, frente a los 33.360 millones del ejercicio anterior; retroceso motivado por el peor comportamiento de Vida Ahorro en primas. 

De esta forma, el seguro de Vida, que en 2023 había crecido un 36%, redujo sus ingresos un 13,7% en 2024. No obstante, el ahorro gestionado agregado por el seguro de Vida en España al cierre de 2024 se situó en 210.400 millones€, lo que supone un crecimiento del 3,2% respecto al año anterior. Dentro de los seguros de ahorro, los vinculados a activos (del tipo unit-linked), Rentas, los Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS) y los Planes de Previsión Asegurados tuvieron caídas en primas superiores al 20% en 2024, y solo el producto de transformación del patrimonio en renta vitalicia mostró un ligero incremento de primas del 0,4% en ese año.   

Por su parte, los ramos de No Vida ingresaron un volumen de primas de 46.350 millones, que representa un alza del 7,8% (6,8% en 2023), con todas las grandes líneas de negocio aportando al crecimiento, aunque destacando los seguros del Hogar y, un año más, la recuperación del negocio de los seguros de Automóviles, que creció bien en volumen de primas, pero todavía con algunos problemas en cuanto a su rentabilidad, la cual fue compensada por el buen comportamiento del resto de las líneas de negocio. 

Así, el ratio combinado para el segmento de los seguros de No Vida se ubicó en 94,6% en 2024, lo que supone una ligera mejora de -0,2 puntos respecto al valor registrado en 2023 (94,8%), como resultado de una subida de la ratio de siniestralidad de 0,2 puntos, hasta el 71,6%, y una bajada de 3 décimas en la ratio de gastos. 

Vida crecerá el 6,6% en 2026, y Seguros Generales, el 4,4%

Hasta mayo de 2025, Vida crece el 16,5%, el doble que Seguros Generales (8,43%). Estos crecimientos se irán moderando: 12% en Vida y 6,3% en Seguros Generales al finalizar el ejercicio en curso, hasta el 6,6% para Vida y el 4,4% en los de No Vida en 2026.

A lo largo de 2024, el ramo de Automóviles mantuvo una tasa de crecimiento cercana al 10%, finalizando diciembre con un volumen de primas de 13.180 millones, que supone una subida del 8,9% respecto al ejercicio anterior (6,6% en 2023), convirtiéndose en el ramo que más aportó al crecimiento de No Vida en ese ejercicio, con el 28,4% del total seguido muy de cerca por Salud (26%).

En el incremento del ramo de Automóviles ha influido el aumento de la prima media, la cual se situó en 388€, un 7% más que en 2023, así como el aumento del 1,7% en vehículos asegurados (34 millones). El resultado técnico del ramo mejoró ligeramente en 2024, hasta el 101,4% (-0,2 puntos por debajo del registrado en 2023). Hasta mayo de 2025, el ramo de Automóviles sigue manteniendo un buen comportamiento en su volumen de actividad, con un crecimiento del 9,1%, y recuperará el ratio combinado positivo (inferior al 100%) a lo largo del ejercicio.

Salud aceleró su crecimiento en 2024, con una subida del 7,4% en las primas emitidas (6,6% en 2023), hasta alcanzar los 12.059 millones€, con un aumento del número de asegurados del 1,9%, alcanzando un nivel de cobertura del 28,7% de la población. El ratio combinado del ramo se situó en el 95,8% en 2024, 1,7 puntos por encima del 94,1% del año anterior, resultado de un deterioro de 1,5 puntos en la ratio de siniestralidad debido al incremento en la frecuencia de uso de los servicios sanitarios, así como del coste medio de las prestaciones, y de 0,2puntos en la de gastos. En 2024, el resultado financiero cae respecto a 2023, lo que da lugar a un resultado técnico-financiero del 6,8% de las primas, que supone un descenso de 1,9 puntos respecto al obtenido el año previo. La tendencia al aumento de la ratio de siniestralidad generó fuertes tensiones en el mutualismo administrativo (Muface). Hasta mayo de 2025 crece el 12%. 

Los seguros Multirriesgos es el tercer ramo por volumen de primas de No Vida, con una cuota del 21,6% en 2024 y unos ingresos de 9.990 millones en primas, un 8,8% más que el año previo (6,8% en 2023). Todas las modalidades de este ramo de aseguramiento incrementaron su volumen de primas en 2024, siendo Multirriesgo Hogar el que obtuvo la mayor subida (9,6%), seguido de Comunidades (8,7%), Comercio (7,2%) e Industriales (7,0%). En cuanto a su rentabilidad, en 2024 el ratio combinado de todas las modalidades de los seguros Multirriesgos mejoró respecto al año anterior, situándose la ratio en el 91,9%, gracias a un descenso de la siniestralidad de 5,2 puntos. Esto, unido a una leve mejoría de los gastos y del resultado financiero, dieron lugar a un resultado técnico-financiero sobre primas imputadas del 11,1%, lo que supone un incremento de 6,2 puntos sobre el obtenido en 2023. A diferencia del año anterior, la frecuencia siniestral en 2024 se ha reducido un 4,5%.

Hasta mayo de 2025 registra un incremento del 7,4%, destacando las subidas de Hogar (8,1%) y Comunidades (7,9%),  Multirriesgo Industrial (5,9%) y Comercio (4,8%). Lo que va de 2025 está siendo climatológicamente estable. Sin embargo, y a la vista de la volatilidad de este tipo de eventos, habrá que esperar para ver la evolución de estos en lo que resta del año. 

En cuanto a la rentabilidad, el sector asegurador español alcanzó un beneficio de 6.356 millones en 2024, lo que supone un incremento del 16,5% de la cuenta no técnica respecto al dato del año previo. De esta forma, el seguro registra una rentabilidad del 14,3%, 1,1 puntos mayor que en 2023. 

El volumen total de inversiones de las entidades aseguradoras en el mercado español en 2024, aumentó hasta los 320.275 millones, representando un incremento del 3,6% con relación al año previo. En el período 2014-2024, renta fija baja del 68,1% al 67,8% (47,7% soberana y 20,0% corporativa), y continúa sin retomar los máximos de 2019 anteriores a la pandemia. La renta variable, por su parte, representó el 7,1% de las inversiones del sector asegurador en 2024 (7,2% en 2023). 

Tendencias estructurales del seguro en España

El crecimiento del sector asegurador español se ha visto frenado, en 2024, por el descenso en el volumen de primas de Vida, lo que ha tenido su reflejo en el descenso del indicador de penetración del sector en la economía (la relación que guardan las primas respecto al producto interior bruto), que se situó en el 4,72%, con una pérdida de -0,37 puntos respecto al dato observado en 2023. De manera particular, la tasa de penetración del seguro de Vida cayó 0,42 puntos en 2024, hasta el 1,81%, mientras que el índice de penetración de los seguros de No Vida se situó en el 2,91%, con un ligero aumento de 0,04 puntos respecto a 2023. 

Por otra parte, la densidad de los seguros en España (primas per cápita) se situó en 1.531,2€, en 2024, lo que supone una caída de -39,2€ respecto al año previo. No Vida se situó en 944,4, con un incremento de 60,2 euros respecto a 2023. De esta manera, el motivo del retroceso de la densidad total del seguro en España se encuentra en Vida, que se situó en 586,7€ (99,4 menos que el año anterior), determinada básicamente por el comportamiento de la densidad de los seguros de Vida Ahorro, que se situó en 479€ per cápita en 2024 (103,4  menos que el año previo), rompiendo la tendencia ascendente que había mantenido en los tres años anteriores, mientras que en el segmento de los seguros de Vida Riesgo la densidad aumentó ligeramente, hasta situarse en 107,8€ en 2024. 

El índice de profundización (la participación de las primas de Vidas sobre el total) también muestra un retroceso respecto al ejercicio anterior de 5,4 puntos, hasta el 38,3%. El indicador de profundización había venido mejorando en los tres años previos, sin embargo, ha vuelto a retroceder en 2024 por la falta de dinamismo de la actividad de los seguros de Vida Ahorro. 

Por otra parte, la Brecha de Protección del Seguro en España, en 2024, se situó en 41.400 millones€, lo que representa 9.950 millones más que en 2023, confirmando el insuficiente desarrollo de Vida (culpable del 91,4% de ésta).

La ratio de solvencia total se situó en el 230,7%, frente al 229,5% de 2023.

El director general de Mapfre Economics, Manuel Aguilera, y el director de Análisis, Estudios Sectoriales y Regulación, Ricardo González, muestran cautela sobre el impacto de los aranceles en el seguro. Mientras estudios internacionales lo cifran en 3 puntos menos de primas globales por la menor actividad económica, en España lo reducen a un punto en el escenario estresado.

Creen que el seguro de Autos volverá a la normalidad (ratio combinado inferior a 100) a lo largo del año. Vida puede crecer sustancialmente, ya que la rentabilidad de los vencimientos superiores a 4 años bate claramente a la inflación, pero dependerá de la política monetaria del BCE.

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