La capacidad se está redirigiendo hacia memorias avanzadas como HBM, esenciales para entrenar y ejecutar modelos de IA, dejando menos oferta disponible para DRAM y NAND “tradicionales”. El resultado es una tensión simultánea en todos los tipos de memoria, con precios spot de DRAM subiendo más de un 600 % en pocos meses, incluso cuando la demanda de smartphones, coches o PC sigue débil.