Empanadas Malvón, cadena mono-producto de restauración organizada nacida en España en 2017, supera las 105 tiendas operativas y cierra 2025 con una facturación de marca de 29,1 millones€. Con esta cifra se consolida como la mayor especialista en empanadas de Europa, la prueba de que un negocio construido alrededor de un único producto puede competir con los grandes operadores del sector.
Lo que comenzó como un proyecto emprendedor en Madrid se ha transformado en una marca internacional con presencia en varios países y un plan de expansión para los próximos meses.
Grupo Malvón, que integra la actividad de fabricación y la red de tiendas propias de la compañía, cerró el ejercicio 2025 con una facturación de 17,5 millones de euros, un 8 % más que el año anterior, y un EBITDA de 2,1millones de euros, según las cuentas auditadas por Ernst & Young (EY). Por su parte, la marca en su conjunto, incluyendo el total de establecimientos, alcanzó unas ventas de 29,1 millones.
"Superar las 105 tiendas no es solo una cifra redonda: es la confirmación de que se puede construir una compañía global alrededor de un único producto, sin perder por el camino la obsesión por la calidad que nos trajo hasta aquí. Queremos seguir conquistando mercados donde la empanada es todavía unacategoría por descubrir", señala Alejandro Polo, Co-CEO de EmpanadasMalvón.
La mejora de la rentabilidad de Grupo Malvón responde a la optimización de los procesos productivos, una mayor eficiencia operativa y la consolidación de acuerdos con operadores logísticos de referencia. La diversificación ha sido otro de los pilares de crecimiento del grupo. Además de su red de más de 105 establecimientos, la compañía ha desarrollado presencia en el canal retail a través de su segunda marca, Brianzzi, creada para el consumidor de supermercado y adaptada a los hábitos de compra de ese canal. Sus productos están hoy en cadenas de distribución como El Corte Inglés, Carrefour y Alcampo, lo que permite al grupo ampliar su alcance más allá de la restauración organizada.
Detrás del crecimiento de Empanadas Malvón hay una filosofía que se ha mantenido inalterable desde el primer día: la calidad del producto. La compañía ha construido su crecimiento sobre una elaboración artesanal, una selección exigente de ingredientes y un proceso de mejora continua, elevando sus estándares en lugar de simplificarlos a medida que crece. Ese enfoque le ha permitido mantener un posicionamiento premium y construir una relación de confianza con cientos de miles de clientes en España y en los mercados internacionales donde opera.
Nuevas aperturas en España, Europa y Norteamérica
La compañía afronta ahora una nueva etapa de crecimiento con varias aperturas previstas en los próximos meses. En España, Empanadas Malvón reforzará su presencia en Canarias con nuevas aperturas en Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote, hasta alcanzar las 12 tiendas operativas en el archipiélago. Cataluña es otro de los focos estratégicos de crecimiento. En los últimos meses, la compañía ha abierto en el Centro Comercial Arenas y en la calle Ferran de Barcelona, y mantiene una búsqueda activa de nuevas ubicaciones en la ciudad antes de fin de año.
A nivel internacional, la compañía inaugurará su primera tienda en Lisboa, cuarto establecimiento de la marca en Portugal, donde prevé nuevas aperturas. La expansión europea continuará con la primera tienda en Nantes, Francia. En Norteamérica, la marca desembarcará en Miami y abrirá una nueva tienda en Oshawa, segundo establecimiento de Empanadas Malvón en Canadá.
La compañía mantiene su objetivo de convertir la empanada en una categoría global y llevar una propuesta gastronómica nacida en España a nuevos consumidores en todo el mundo. "2025 ha sido el año en el nos hemos consolidado como un grupo de restauración con vocación internacional real: hemos crecido en facturación, en rentabilidad y en presencia, sin renunciar a nada de lo que nos ha traído hasta aquí. De cara a 2027 nuestro foco está en Norteamérica y en seguir ganando terreno en los mercados europeos donde ya estamos presentes", concluye Alejandro Polo.