El BCPE francés incrementa su presencia en la Península, ya que en abril compró el Novobanco por 6.700 millones€.
Más informaciónSchneider Electric se lanza a por el gigante del software industrial PTC por 22.600 millones$, la compra más grande que ha firmado nunca. Si sale adelante, el software recurrente pasaría a pesar cerca del 24% de sus ventas.
Miguel Ángel Valero
Una jornada más, las miradas siguen puestas en el paulatino pero constante encarecimiento de los costes de financiación de la deuda pública a largo plazo, que también complica la vida a las empresas y a los hogares. En el caso del bono estadounidense a 10 años, la rentabilidad exigida llegó a superar la barrera del 5,3%, tipos no vistos desde 2002. Este último impulso al alza vino de la mano de una confianza de los empresarios norteamericanos, que se mantiene en terreno expansivo, pero que también refleja una inflación más resistente: en septiembre se registró la mayor proporción de gestores de compras que anticipan futuras subidas de precios desde el repunte inflacionista visto tras la pandemia y la invasión de Ucrania por Rusia.
La preocupación por una inflación que se resiste a normalizarse y las dificultades para reconducir las cuentas públicas están empujando al alza los tipos de la deuda soberana a largo plazo, provocando además un incremento de las pendientes de las curvas. Una tensión que llevó al secretario de Tesoro estadounidense, Scott Bessent, a asegurar, tratando de tranquilizar al mercado, que EEUU puede alcanzar un crecimiento económico del 3% y, con ello, contener el gasto público y así rebajar "muy rápidamente" la trayectoria del endeudamiento federal. Un mensaje optimista que no cala en un mercado de bonos que demanda ajustes más estructurales en la senda de endeudamiento público.
En medio de esta crisis de deuda, Trump ha firmado una orden ejecutiva para ampliar el uso de una variedad de diésel exenta de impuestos, en un nuevo intento por contener el coste de los combustibles antes de las elecciones legislativas de noviembre. La medida se centra en el denominado diésel rojo, utilizado habitualmente en maquinaria agrícola, como tractores y cosechadoras, así como en equipos de construcción. A diferencia del diésel convencional, este combustible está exento de impuestos federales, lo que supone un ahorro aproximado de 24 centavos por galón. Desde el punto de vista químico, ambos combustibles son prácticamente idénticos; la única diferencia radica en el colorante rojo que se añade para identificar su uso restringido. La iniciativa permitiría ampliar el uso del diésel rojo más allá de sus aplicaciones tradicionales, de modo que también pudiera emplearse en vehículos de carretera, beneficiándose igualmente de la exención fiscal.
Sin embargo, la capacidad de distribución de este combustible es limitada. Su comercialización se realiza principalmente a través de cooperativas agrícolas y pequeñas estaciones de servicio, por lo que un aumento significativo de la demanda podría generar tensiones de suministro. Agricultores y empresas de construcción, los usuarios habituales de este combustible podrían enfrentarse a dificultades de abastecimiento e incluso a precios más elevados.
El precio del diésel en EEUU se sitúa actualmente en 6,32 $/galón, cerca de máximos históricos y un 68% por encima de los niveles previos al inicio de los ataques a Irán. En este contexto, Trump busca reducir el coste de los combustibles de forma inmediata para preservar el apoyo electoral de cara a las midterms. No obstante, algunas de sus políticas están generando crecientes tensiones entre colectivos tradicionalmente afines al Partido Republicano, como agricultores y ganaderos, que se enfrentan a los efectos de los aranceles, al aumento de los costes de producción y del combustible, así como a una menor disponibilidad de mano de obra.
Los mercados contemplan una pérdida del control republicano de la Cámara de Representantes, lo que convierte al Senado en el principal foco de atención de cara a las elecciones de noviembre. En este sentido, existen cuatro estados tradicionalmente republicanos cuyo cambio de signo político supondría la victoria demócrata: Carolina del Norte –donde los mercados de apuestas otorgan una probabilidad superior al 95% de un vuelco electoral–, así como Alaska (73%), Ohio (61%) y Texas (63%). En Texas, donde la agricultura y ganadería desempeñan un papel fundamental, esta medida podría resultar clave si continúa aumentando el malestar del sector.
En Europa, crecen las llamadas a un compromiso fiscal en Francia. El gobernador del Banco Central de Francia, Emmanuel Moulin, avisa que el país corre el riesgo de verse "estrangulado por los tipos de interés" si no adopta medidas para sanear sus finanzas públicas. A la espera del grueso del debate parlamentario sobre los presupuestos que no comenzará hasta el próximo 13 de octubre, hasta el partido de Marine Le Pen trata últimamente de “reorientar” su discurso hacia una mayor disciplina fiscal, entre el escepticismo de los mercados.
Man Group: octubre infunde miedo entre los inversores
Kristina Hooper, Estratega Jefe de Mercados en Man Group, avisa que viene una época complicada para los mercados globales. Las elecciones de EEUU, el aumento de los rendimientos de los bonos y los riesgos geopolíticos podríanhacerlo aún más peligroso. Y cita la canción de Kenny Loggins "DangerZone" y su estribillo: "Autopista hacia la zona de peligro / Te llevaré directamente a la zona de peligro".
Octubre es un mes que infunde miedo en el corazón de muchos inversores debido a las dramáticas ventas masivas que se experimentaron ese mes en los años 1929, 1987 y 2008. La percepción negativa de octubre es más psicológica que real, ya que históricamente no ha sido el peor mes para la inversión en Bolsa. No obstante, la psicología es importante cuando se trata de los mercados, y con los rendimientos de los bonos alcanzando máximos plurianuales, varias elecciones importantes a la vuelta y las elecciones de medio mandato en EEUU a solo un mes, "parece que octubre nos está llevando directamente a la zona de peligro".
Las elecciones de mitad de mandato en EEUU traen la posibilidad de que las crisis geopolíticas empeoren y surja una crisis interna. Se están produciendo en un entorno donde parece cada vez más probable que el electorado rechace a Trump volcando no solo la Cámara de Representantes, sino también el Senado. Esto significa que podemos ver acciones desesperadas de actores extranjeros en las próximas semanas.
Por ejemplo, es muy posible que Rusia crea que su ventana de oportunidad para el acuerdo de paz con Ucrania más favorable se está cerrando, ya que es probable que el Congreso se desplace hacia la izquierda. Esto podría significar que se volvería más agresiva y utilizaría parte de su armamento más letal, especialmente contra objetivos civiles, para forzar pronto a Ucrania a que se siente en la mesa de negociaciones. El mayor obstáculo para un acuerdo favorable con Rusia es la Unión Europea, que está reforzando su apoyo a Ucrania. Rusia se ha negado a detener los bombardeos sobre Kiev durante la visita del canciller alemán Friedrich Merz. Se espera que Alemania libere 1.000 millones€ en ayuda militar a Ucrania y 350 millones en financiación para reparaciones energéticas, más un acuerdo conjunto de producción de armas. También es posible que Ucrania se vuelva más agresiva y ataque a más refinerías rusas en un intento de tomar la delantera, especialmente en lo que respecta a EEUU, y evitar verse obligada a sentarse en la mesa de negociaciones en un momento en que probablemente obtenga un acuerdo más desfavorable.
De manera similar, EEUU podría volverse más agresivo con Irán, esperando arrodillarlo antes de que el Congreso pueda convertirse en demócrata, lo que dificultaría que la Casa Blanca continúe la guerra en Oriente Medio.
Luego están las preocupaciones de que EEUU pueda experimentar disturbios civiles en torno a las elecciones de mitad de mandato, o que el presidente de la Cámara de Representantes pueda negarse a elegir a los demócratas que ganen escaños en el Congreso, todo lo cual podría tener implicaciones para los mercados de capitales. El senador Thom Tillis advirtió recientemente de un entorno potencialmente inestable en la antesala de las elecciones de mitad de mandato y reclamó más controles y equilibrios sobre el poder ejecutivo debido al riesgo que supone para la democracia estadounidense.
Los inversores eligen activos estadounidenses debido a los numerosos intangibles que ofrece el país, incluyendo un fuerte respeto por el estado de Derecho y la estabilidad política, que podrían estar en riesgo en los próximos meses.
Sumándose a los riesgos de este octubre, las encuestas para las próximas elecciones israelíes muestran una carrera ajustada en un momento crucial para Israel y Oriente Medio. También tenemos la segunda vuelta electoral en tres semanas en Brasil, una carrera muy reñida entre el titular Luiz Inácio Lula da Silva y su rival de derechas, Flávio Bolsonaro. Un próximo referéndum en Alberta, provincia de Canadá, puede amenazar la unidad de la nación y posiblemente debilitar el fuerte apoyo interno que el primer ministro Mark Carney ha disfrutado hasta ahora mientras navega una relación difícil con EEUU.
El informe de empleo estadounidense mostró un crecimiento anémico en septiembre y revisiones a la baja en julio y agosto. El listón para una subida de tipos de la Fed en la reunión de octubre ya era alto, ya que se sitúa una semana antes de las elecciones de mitad de mandato. Sumado a un índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) moderado, los datos débiles de empleo prácticamente descartan una subida. El presidente de la Fed de Nueva York John Williams reforzó esa visión: "con la acción políticaque tomamos en nuestra reunión de septiembre, no hay necesidad de urgencia".
Por otra parte, los futuros de fondos federales ilustraron el dramático cambio en las expectativas: hace una semana, CME FedWatch mostró una probabilidad de aumento de tipos superior al 70% en octubre; esa probabilidad ahora se acerca más al 20%.
En Europa, aunque la inflación general fue significativamente superior a la del mes anterior (subió del 3,2% al 3,8%), la inflación subyacente es bastante moderada, con un 2,5%. Además, las lecturas del PMI manufacturero y de servicios de la Eurozona siguen mostrando fortaleza. Como explica Chris Williamson, economista jefe de S&P, "septiembre ha visto una mejora alentadora en el crecimiento manufacturero en toda la Eeurozona, con la marea creciente levantando a todos los barcos mientras la recuperación también se ha ampliado para cubrir a todos los Estados miembros. Medido en toda la zona euro, la producción está aumentando a un ritmo no visto en cuatro años y medio, mientras las empresas aumentan su capacidad para satisfacer la creciente demanda. El crecimiento en la cartera de pedidos también es ahora suficientemente fuerte como para animar a las fábricas a incorporar personal adicional, poniendo fin a la continua pérdida de empleos en fábricas que se había reportado en los tres años anteriores".
Por supuesto, no todo es muy optimista, y los altos precios de la gasolina y el diésel pueden afectar a la economía en el futuro. Sin embargo, éste ha sido un periodo relativamente fuerte para la economía de la Eurozona, ayudado por el gasto en defensa, un catalizador que tiene un largo horizonte.
"Deberíamos prestar mucha atención a algunas subastas largas de bonos estadounidenses programadas para esta semana. "Sin puja", como algunos han llamado esos bonos largos, me parece una exageración, pero creo que la demanda podría ser débil, lo que solo ayudaría a aumentar aún más los rendimientos a largo plazo. Más importante aún, creo que debemos estar preparados para la posibilidad de una venta significativa en el mercado bursátil este mes. Es probable que los inversores se beneficien de estar bien diversificados y de asegurar una exposición adecuada a clases de activos con menor correlación entre ellas, incluidas estrategias alternativas", aconseja esta experta.
UBS: oportunidades selectivas en los bonos europeos
Los menores precios del petróleo y unos datos de empleo estadounidense más débiles han reducido las preocupaciones inmediatas sobre un mayor endurecimiento monetario por parte de la Reserva Federal, pero los riesgos geopolíticos y los elevados rendimientos de los bonos podrían mantener la volatilidad en los mercados. "Recomendamos posicionarse para capturar nuevas subidas de la renta variable, diversificando al mismo tiempo y gestionando el riesgo de concentración", señalan en UBS.
Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Creemos que mantener una cartera resiliente puede ayudar a los inversores a gestionar la volatilidad a corto plazo sin dejar de estar invertidos para obtener ganancias a largo plazo. Además de una posición en renta variable ampliamente diversificada por sectores y regiones, creemos que la exposición a materias primas de forma amplia puede aportar tanto una fuente estructural de rentabilidad como un carácter defensivo a la cartera". "Los mercados de bonos europeos mostraron volatilidad a medida que la inflación se aceleraba y las preocupaciones sobre las finanzas públicas ampliaban los diferenciales soberanos. Seguimos siendo positivos con la renta variable de la Eurozona y vemos oportunidades selectivas en los bonos europeos", añade.
"Una pausa de la Fed podría no hacer bajar los rendimientos a largo plazo si las primas por plazo se mantienen elevadas. Corregir el problema estructural de la curva sin un endurecimiento fiscal requiere dos cosas: crecimiento impulsado por la productividad y periodos de bajos costes reales de endeudamiento. Recomendamos posicionarse para ello manteniéndose invertido en los beneficiarios de las ganancias de productividad impulsadas por la IA, diversificando entre renta variable y renta fija de alta calidad, con preferencia por bonos de duración corta frente a larga", apunta Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable.
Schneider bate récord con PTC
Pese a ese encarecimiento de los costes de financiación, Schneider Electric se lanza a por el gigante del software industrial PTC por 22.600 millones$. Es la compra más grande que ha firmado nunca. El especialista global en la gestión de energía y la automatización digital asume la deuda (17.000 millones$) en una operación íntegramente en efectivo (se financia con una ampliación de capital de 6.000 millones) y con una prima del 42%. Con esta compra, la mayor de su historia, Schneider Electric reforzará su oferta de software industrial (supondrá el 24% de todas sus ventas) y su exposición a la digitalización y la IA aplicada a los procesos de diseño y producción.
Paramount culmina su fusión de 110.000 millones$ con Warner Bros Discovery y ya ha colocado al equipo de David Ellison (Skydance) al mando. Mark Thompson sigue dirigiendo CNN pese a los ataques de Trump, y Bari Weiss se queda al frente de CBS News. Una de las mayores operaciones vistas en el sector de los medios de comunicación.
En cambio, Goldman Sachs y UBS coinciden en poner a Hermès en "vender" por primera vez en un año. La racha de dos dígitos se acabó y flojea lo que no son bolsos de piel. La acción pierde ya más del 40% en el año, la peor evolución desde su salida a Bolsa en 1993. Era el refugio del lujo gracias a las listas de espera del Kelly y el Birkin. Si hasta los analistas dudan de Hermès, el sector entero del lujo tiembla porque indica que la fiesta del premium se enfría.
El triunfo del ultra Flávio Bolsonaro por dos puntos sobre Lula da Silva en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil impulsa a los bancos del país: Bradesco llega a subir el 19%; Itaú, el 16%; y el EWZ, el ETF que invierte en Brasil, el 13%. Hasta Mercado Libre, también conocido como el Amazon latino, eleva su cotización el 8% en el Nasdaq, dado que Brasil es uno de sus mercados clave. A los valores españoles con relevancia en Brasil también les ha ido bien: Santander (+4,5%), Telefónica (+3,3%) y Mapfre (+1,4%).



























































