El banco dona una cantidad por cada ace (punto directo de saque) que los jugadores anoten durante el Barcelona Open Banc Sabadell – Trofeo Conde de Godó.
Más informaciónParece que el fin del enfrentamiento se encuentra cada vez más cerca, aunque el camino hasta llegar a él resulte complejo y esté marcado por falsos comienzos, porque las dos partes tienen mucho que perder y muy poco que ganar si la guerra se reavivara.
Miguel Ángel Valero
El enfrentamiento en Irán se adentra ya en su octava semana, con el estrecho de Ormuz aún cerrado –si bien permaneció abierto durante algunas horas el pasado fin de semana, antes de la reanudación de las hostilidades– aunque con ambas partes evidenciando una mayor disposición para alcanzar un acuerdo.
A lo largo de la semana, el foco político estuvo marcado por una desescalada gradual del conflicto en Oriente Medio, con avances irregulares pero sostenidos en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, respaldados por treguas parciales como la alcanzada entre Israel y Líbano. Washington reforzó el control sobre el tránsito marítimo, desplazando parte de la tensión hacia China y los países del sudeste asiático. En paralelo, el conflicto fue perdiendo relevancia en los mercados a medida que se consolidaba la percepción de un posible acuerdo.
La semana concluyó inicialmente en un clima de celebración tras el anuncio de la reapertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, la euforia fue efímera: numerosos buques que se dirigían a cruzarlo optaron por darse la vuelta ante el temor de que el paso libre no estuviera plenamente garantizado. Estos recelos se confirmaron el domingo, cuando se produjeron ataques preventivos por parte de Irán contra un barco que intentaba atravesar el estrecho. Como consecuencia, el bloqueo estadounidense se mantiene, con un buque iraní retenido, mientras Teherán reiteraba que algunos de los puntos planteados en la negociación —como la paralización de su programa nuclear— resultan inaceptables.
A las puertas de un acuerdo –quebrantado durante el fin de semana– , queda por ver qué pasará con el ultimátum cuyo vencimiento estaba inicialmente previsto para mañana. Y con las conversaciones entre ambos bandos en Islamabad (Pakistán), con la delegación estadounidense dispuesta a retomar el diálogo, aunque sin confirmación oficial de la participación iraní.
Parece que el fin del enfrentamiento se encuentra cada vez más cerca, aunque el camino hasta llegar a él resulte complejo y esté marcado por falsos comienzos. Las dos partes tienen mucho que perder y muy poco que ganar si la guerra se reavivara.
Norz Patrimonia: el mercado ya descuenta un acuerdo
Los mercados financieros continúan mostrando una notable fortaleza en el arranque del segundo trimestre del año, encadenando cerca de dos semanas consecutivas de avances, en un contexto dominado por la incertidumbre geopolítica y la evolución de las negociaciones internacionales en torno a Irán. Según explica Jordi Martret, director de inversiones de Norz Patrimonia, el mercado ha entrado en una dinámica claramente optimista en el corto plazo, aunque sustentada en factores de elevada volatilidad estructural. “Llevamos prácticamente 14 días consecutivos de mercado positivo”, señala el experto.
Uno de los focos centrales continúa siendo la evolución del conflicto entre EEUU e Irán, especialmente en relación con las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Martret subraya que las conversaciones siguen abiertas, aunque con avances irregulares: “Parece que uno de los puntos conflictivos es que Irán deje de enriquecer uranio durante un periodo de tiempo, y ése es el principal punto de fricción”.
El analista destaca además que la situación está entrando en una fase de aceleración política y económica, donde todas las partes implicadas comienzan a mostrar signos de urgencia: “El mercado ya descuenta un acuerdo, pero lo cierto es que todo el mundo tiene prisa: la administración estadounidense, Europa por el riesgo de abastecimiento energético, e incluso el propio régimen iraní”.
En este sentido, Martret advierte del impacto potencial sobre el mercado energético europeo si la situación se prolonga: “Podríamos estar a unas pocas semanas de ver restricciones en combustibles en Europa, especialmente si se complica el acceso al estrecho de Ormuz”. En paralelo, el experto apunta a una divergencia creciente entre economías. Mientras Europa comienza a notar el impacto inflacionario derivado de la tensión energética, con el IPC situándose en el 2,6%, EEUU muestra una mayor resiliencia macroeconómica: “La actividad industrial en EEUU sorprende por su fortaleza, y parece que es la economía más beneficiada en este entorno global”.
En este entorno, el inicio de la temporada de resultados está ofreciendo, según el directivo, un tono generalmente positivo, especialmente en sectores clave como la tecnología: “Compañías como ASML o Taiwan Semiconductor han presentado resultados muy sólidos. En líneas generales, las cuentas empresariales están siendo buenas, y eso sigue siendo el motor del mercado”. “Más allá del ruido macro, lo realmente relevante será escuchar qué dicen los CEO y los directores financieros sobre cómo les está afectando el conflicto en Irán y cómo integran la inteligencia artificial en sus estrategias”, concluye Martret.
Franklin Templeton: no reaccionar en exceso a la volatilidad en ninguna dirección
Stephen Dover, director del Franklin Templeton Institute, destaca que, desde el punto de vista de la inversión, la noticia de la apertura del estrecho de Ormuz refuerza el fuerte giro de mercado tras los retrocesos de marzo. Inicialmente, el punto más bajo se alcanzó en un momento de “máximo miedo”, cuando la volatilidad implícita de la renta variable (basada en el índice VIX de volatilidad del mercado de la Bolsa de Opciones de Chicago. CBOE, por sus siglas en inglés) superó el 30% a finales de marzo. Una volatilidad elevada es una señal fiable del suelo de mercado. Posteriormente, se produjo un impulso alcista adicional a medida que las partes en conflicto iniciaron el diálogo y la negociación, culminando en el importante avance de hoy que permite el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz.
A partir de aquí, los inversores deben vigilar de cerca los flujos de transporte marítimo. En la medida en que los petroleros y otros buques comerciales estén atravesando el estrecho, consideramos que los movimientos del mercado de hoy probablemente quedarán validados. Pero el progreso duradero requiere negociaciones exitosas, que pasarán ahora a ser el foco de los mercados.
¿Cómo deberían posicionarse ahora los inversores? "No deben reaccionar en exceso a la volatilidad en ninguna dirección. Los objetivos a largo plazo, condicionados por las rentabilidades esperadas, deben seguir siendo la base de la estrategia de inversión", insiste Dover. "Y a medida que las condiciones de mercado se normalizan, es importante repasar nuestra visión sobre rentabilidad y oportunidades:
- Respaldados por sólidos beneficios empresariales (algo que ya era evidente al inicio de la temporada de resultados del primer trimestre de 2026), seguimos firmemente a favor de una ampliación de los retornos en renta variable. El liderazgo en las últimas semanas de recuperación del mercado ha estado en las grandes compañías de crecimiento estadounidenses, pero creemos que las empresas de pequeña capitalización, la energía, las infraestructuras, Japón y los mercados emergentes también están bien posicionados para obtener buenos resultados.
- Dentro de la renta fija, seguimos siendo prudentes con la duración: en nuestro análisis, la parte larga de las curvas de tipos no ofrece una rentabilidad adicional suficientemente atractiva como para compensar a los inversores por la volatilidad de precios. La deuda con grado de inversión y high yield no se ha depreciado lo suficiente durante la reciente turbulencia como para justificar compras oportunistas, pero consideramos que los cupones actuales son atractivos y que el crédito debe seguir siendo una posición central. Nuestra área preferida dentro de la renta fija es la deuda de mercados emergentes (especialmente en Brasil), donde lo que consideramos rendimientos reales y nominales atractivos ofrece oportunidades de mayor rentabilidad.
- En los mercados de divisas, el dólar estadounidense ha retrocedido a medida que se han disipado los peores temores del conflicto con Irán. Seguimos pensando que nos encontramos en un entorno de dólar generalmente débil (que comenzó el año pasado). Aunque el dólar puede no depreciarse mucho más, creemos que un dólar estable o algo más débil es favorable para la deuda en moneda local de mercados emergentes y para diversas áreas de la renta variable emergente, lo que respalda nuestra tesis de ampliación de retornos.
Swisscanto: el incremento de opciones de compra indica euforia
Las negociaciones entre Irán y EEUU, a las puertas del vencimiento del alto el fuego, siguen marcadas por nuevas provocaciones. Aunque un acuerdo responde al interés de ambas partes, el estrecho de Ormuz continúa utilizándose como elemento de presión en el proceso negociador. Sin embargo, se ha alcanzado un alto el fuego entre Israel y el Líbano, lo que apunta a que el escenario central —una desescalada de las tensiones— comienza a materializarse, aunque con cierto retraso respecto a lo previsto, opina Roger Rüegg, responsable de Multi-Asset Solutions en Zürcher Kantonalbank, gestora delegada de los fondos de Swisscanto.
En los mercados financieros, los principales índices bursátiles se sitúan ya en nuevos máximos históricos, mientras que los diferenciales de crédito han registrado una notable compresión. El Nasdaq encadena 13 sesiones consecutivas al alza desde los mínimos de finales de marzo. La temporada de resultados del primer trimestre ha arrancado con cifras sólidas por parte de la banca estadounidense, si bien la reacción en precio ha sido negativa en términos relativos al mercado. Un comportamiento similar se ha observado en compañías líderes en inteligencia artificial como ASML y TSMC.
Una vez más, se pone de manifiesto que los mercados geopolíticos tienen poca capacidad de resistencia. "Nuestra compra de acciones a finales de marzo fue muy oportuna, aunque la velocidad de la recuperación ha sido sorprendentemente alta. Los temores inflacionistas, al menos en EEUU., han vuelto a remitir, y los inversores esperan de nuevo nuevos recortes de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal estadounidense", explica.
Dado que las expectativas de beneficios se han elevado de nuevo (+17% en 2026 para el MSCI World), los mercados bursátiles son hoy aún más baratos a pesar de los máximos históricos (ratio PER de 19 frente al 20,5 anterior). Tras el fuerte repunte con elevados volúmenes de compra, las acciones se encuentran ahora técnicamente sobrecompradas (RSI > 70). El aumento significativo de los volúmenes de opciones de compra también indica euforia. En consecuencia, creemos que el mercado se ha vuelto más vulnerable a posibles noticias negativas. "Por ello, el viernes por la tarde redujimos ligeramente nuestra sobre ponderación en renta variable en relación con la ratio de liquidez", apunta.
"Nuestras carteras han registrado un rendimiento muy positivo en abril, compensando con creces los resultados de marzo. Nuestra sobre ponderación regional en mercados emergentes, junto con nuestro enfoque en los sectores de materiales básicos y tecnología, han dado sus frutos de manera significativa. La selección de valores, especialmente en el sector de la electrificación, resultó rentable en abril. Nuestra sobre ponderación en oro también ha contribuido positivamente a la rentabilidad. Sin embargo, nuestras posiciones en el yen y en bonos a largo plazo aún no han dado sus frutos. Desde principios de año, la mayoría de las carteras han vuelto a terreno positivo, tanto en términos absolutos como relativos", concluye.

Ebury
Las Bolsas estadounidenses han alcanzado nuevos máximos históricos, mientras que la mayoría de los principales índices mundiales se sitúan muy cerca de sus cotas más altas. El dólar ha retrocedido y cotiza ahora próximo a los niveles previos al conflicto. Los mensajes contradictorios del os dirigentes iraníes sugieren que las esperanzas iniciales podrían haber sido prematuras y ponen de manifiesto una aparente falta de jerarquía en Teherán. Esto implica que los movimientos observados en los mercados recientemente podrían revertirse parcialmente en los próximos días de negociación. Aun así, los mercados parecen descontar que ni EEUU ni Irán tienen verdadero interés en reanudar las hostilidades, incluso si el actual alto el fuego expira el miércoles, destaca el Análisis del Mercado de Divisas de Ebury.
En el calendario económico de esta semana destacan las encuestas PMI de actividad empresarial de abril, que se publicarán el jueves 23 de abril en las principales economías. Al tratarse de los indicadores más actualizados sobre la andanza de las economías, su relevancia este mes es mayor de la habitual, ya que los inversores están buscando señales sobre el impacto real de la guerra en la economía global. En el Reino Unido, los datos de empleo e inflación también cobrarán especial importancia para la libra esterlina.
Pese a ello, los mercados continúan dominados por las noticias geopolíticas. El alto el fuego expira el miércoles y aparentemente persisten las divisiones en la cadena de mando iraní, con mensajes contradictorios sobre la reapertura del estrecho de Ormuz. Este factor sigue siendo clave para los precios de la energía: el crudo Brent se sitúa nuevamente cerca de los 95 dólares por barril.
- EUR: El euro se fortaleció la semana pasada gracias al descenso de los precios energéticos, especialmente del gas natural TTF, que está cotizando en torno a un 50 % por debajo del máximo de marzo. Consideramos que el nivel actual del euro refleja un equilibrio razonable entre la presión estructural bajista sobre el dólar —impulsada por el proceso de desdolarización— y el riesgo de que los mercados estén sobreestimando las próximas subidas de tipos del BCE en respuesta al repunte energético. Es probable que este repunte no genere efectos de segunda ronda si el conflicto se resuelve pronto.
- USD: El dólar cedió terreno la semana pasada tras el anuncio sobre la reapertura del estrecho de Ormuz y una serie de datos macroeconómicos de segundo orden que mostraron cierta debilidad. No obstante, las noticias más pesimistas del fin de semana le han proporcionado un respiro a corto plazo. En el momento de redactar este informe, las autoridades iraníes aún no se han comprometido a una segunda ronda de negociaciones, tras el ataque y la incautación de un buque iraní por parte de EE.UU. Los principales obstáculos siguen siendo el programa nuclear iraní, los ataques contra Líbano y el bloqueo estadounidense. Esta interrupción del proceso de distensión podría ofrecer soporte temporal al dólar, aunque mantenemos una visión pesimista a medio plazo.
- GBP: El riesgo político interno se ha convertido en el tercer factor clave para la libra, junto con las noticias geopolíticas y los datos macroeconómicos. Estos últimos han apoyado a la divisa británica tras un PIB mensual de febrero muy superior a lo esperado. Sin embargo, el caso Mandelson y su impacto en el liderazgo de Starmer podrían intensificar las preocupaciones de cara a las elecciones de mayo y a un posible giro a la izquierda, que conllevaría un aumento del gasto público. Por el momento, las noticias positivas sobre Irán han impulsado la libra, que cerró la semana por encima de los niveles previos al conflicto tanto frente al euro como al dólar. Además de las oscilaciones en la confianza global, seguiremos de cerca los datos de esta semana: el informe de empleo que se publicará el martes, el de la inflación de marzo el miércoles y los PMI preliminares el jueves.






























































