"El verdadero valor del Camino Cojebro son las personas que participan", proclama su presidente, Antonio Muñoz-Olaya, en la inauguración de la IX edición, que vuelve a batir récords de participación con 270 peregrinos (en la primera fueron 48). "Sois la clave del éxito", insiste.
Más informaciónLos grandes inversores institucionales refuerzan su preferencia por la liquidez, las infraestructuras y los mercados emergentes ante una mayor volatilidad, según el Global Asset Owner Barometer 2026 de Marsh.
Miguel Ángel Valero
La crisis de la deuda en EEUU se ha unido a la subida de tipos del Banco Central Europeo (BCE) y se ha extendido a Europa. Net Zero Properties, casera de pisos alemanes, canceló una emisión de bonos de 500 millones€ al no encontrar comprador ni endulzando las condiciones. No es la única empresa con problemas: los híbridos (deuda entre acción y bono, lo primero que se recorta si hay problemas) de firmas similares como Aroundtown y CPI han caído este mes. Es el peor sector de la deuda 'basura' europea.
El BCE ya subió tipos dos veces este año, así que el valor de los edificios cae, el apalancamiento sube y las empresas rozan el impago. Y el crédito inmobiliario europeo está bajo vigilancia: Vonovia, entre ellos. Con el BCE por delante de la Fed, refinanciar la deuda sale caro, y el mercado coloca la lupa sobre los híbridos y sobre los bancos más expuestos.
En EEUU, más del 50% de las acciones del S&P 500 cotiza ya por debajo de su media de 200 sesiones, la peor amplitud desde principios de abril. Esto significa que el rally lo sostienen cuatro valores mientras los demás se quedan atrás, la señal clásica de un mercado frágil.

Todos pendientes de la reunión entre Trump y Xi Jinping
La atención del mercado se centra en la esperada segunda reunión del año entre los lideres de EEUU y China. Durante el fin de semana los equipos de ambos mandatarios trataron de sentar las bases del próximo cara a cara de Trump y Xi Jinping, que se celebrará el jueves 24 de septiembre en Washington. Estas reuniones previas se saldaron con señales alentadoras siendo que, por el lado estadounidense, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, describió las discusiones como "muy exitosas", y la agencia oficial de noticias china, Xinhua, calificó el intercambio como "franco, profundo y constructivo".
A pesar de mantenerse muy distanciados en cuestiones como los controles tecnológicos, Taiwán y otros asuntos de seguridad nacional, el tono cordial apunta a que ambos gobiernos están buscando maneras de evitar que su rivalidad se convierta en una confrontación más amplia. Las cuestiones centrales son:
- Comercio: se espera que se acuerde una nueva prórroga manteniendo los aranceles y algún gesto de China con compras adicionales de bienes estadounidenses. Sin embargo, no se esperan concesiones sobre los controles de exportaciones de semiconductores. Los equipos reunidos este fin de semana apuntan a que podría haber progresos en la reducción de barreras comerciales en “bienes no sensibles” – que probablemente incluiría bienes de consumo y baja tecnología de China, así como productos energéticos, agrícolas y médicos de EEUU. En paralelo surgieron informaciones de un posible progreso en las Juntas de Comercio e Inversión creadas tras la anterior reunión de mayo y que podría liberar de aranceles a unos 30.000 millones$ en intercambios (un 7% del total de exportaciones de China a EEUU).
- Inteligencia Artificial: poco probables avances concretos debido a la enorme desconfianza mutua sobre la seguridad nacional. Bessent informó que ambas partes acordaron crear un "diálogo sobre IA” para desarrollar un entendimiento de los beneficios y amenazas. Washington propuso un mecanismo de notificación para incidentes, siendo que la iniciativa parece centrarse en gestionar riesgos en lugar de establecer límites vinculantes al desarrollo de la IA.
- Irán y la crisis energética: uno de los principales focos de esta reunión, con el precio del crudo por encima de los 100$ y el conflicto enquistado, EEUU trata de imponer sanciones a aquellos países que colaboren con el régimen iraní y conseguir presionarlo económicamente. Unas sanciones con las que China – que es el principal sostén financiero de Irán – está en desacuerdo.
Marsh: el inversor institucional prioriza la liquidez
El Global Asset Owner Barometer 2026 de Marsh revela que muchos de los principales propietarios de activos a nivel mundial están realizando cambios significativos en sus carteras debido a la incertidumbre geopolítica, la persistente inflación y un abanico de oportunidades de inversión en constante evolución. El informe destaca especialmente el papel activo de los inversores europeos, que muestran una mayor sensibilidad hacia el riesgo geopolítico y una apuesta más decidida por la inteligencia artificial y los fondos sostenibles frente a EEUU. En Europa, el 65% de los propietarios de activos prioriza las herramientas de IA en sus inversiones durante los próximos 12 meses, frente al 58% a nivel global.
El 83% de los inversores europeos (excluido Reino Unido) considera que los riesgos geopolíticos tendrán un impacto significativo en sus decisiones de inversión, frente a una mayor preocupación por la inflación entre los inversores estadounidenses.
El 48% de los inversores institucionales ha ajustado su posicionamiento geográfico en los últimos 12 meses, y más de un tercio ha reducido el riesgo general de su cartera (37%) e incrementado su liquidez o posiciones en efectivo (37%).
Para Romualdo Trancho, Sales Leader de Investments Solutions & OCIO Services de Marsh People & Investments, "estamos viendo cómo los inversores están afrontando un escenario en el que las decisiones de inversión están cada vez más condicionadas por factores que van más allá de los propios mercados. La combinación de incertidumbre geopolítica, transformación tecnológica y cambios en las preferencias de los inversores está llevando a revisar algunas de las premisas sobre las que se han construido las carteras en los últimos años. En este contexto, cobra especial importancia mantener una visión integral del riesgo y evitar que las decisiones de inversión respondan únicamente a las circunstancias del corto plazo”.
“Las conclusiones de este año coinciden con un aumento histórico de la inversión en infraestructuras para inteligencia artificial, centros de datos y semiconductores, una transformación que ya está impulsando los resultados empresariales”, señala Niall O’Sullivan, Global Chief Investment Officer en Marsh Investments and Retirement. “El capital se está moviendo en busca de una verdadera diversificación, protección frente a la inflación y mayor flexibilidad”, subraya.
Infraestructuras, protección frente a la inflación y mercados emergentes encabezan los planes de asignación. El 51% de los grandes propietarios de activos planea incrementar sus inversiones en infraestructuras durante los próximos 12 meses. Los activos ligados a la inflación y las acciones de mercados emergentes también ganan fuerza, con un 41% y un 47%, respectivamente, que prevén aumentar su exposición.
El cambio más relevante respecto al año anterior se ha producido en la asignación a efectivo. Un 38% planea incrementar su posición en liquidez a lo largo del próximo año, frente al 9% registrado en 2025. “Estos movimientos sugieren que los inversores están adoptando una estrategia deliberada de reforzar su protección ante caídas y la diversificación, pero manteniendo la flexibilidad para aprovechar oportunidades de mercado”, apunta O’Sullivan. “Para hacerlo bien, los inversores necesitan más que buenas ideas: requieren asesoramiento y soluciones integradas que traduzcan la estrategia en acción, considerando mercados, riesgos, liquidez y objetivos de rentabilidad a largo plazo”.
La exposición a mercados privados es prácticamente universal (96%, frente al 80% de 2025). Sin embargo, el interés por la deuda privada y el capital riesgo se ha enfriado respecto al año anterior. Solo un 34% planea aumentar su exposición a deuda privada este año, frente al 48% registrado en 2025.A pesar de que el acceso a los mercados privados es más amplio, los inversores están siendo más selectivos: el 44% afirma mantener el ritmo de inversión, pero con un enfoque más selectivo, siendo la valoración el factor más determinante en la asignación de capital, según cita casi la mitad de los encuestados (47%). “Acceder a los mercados privados es hoy más fácil, pero gestionarlos correctamente es más complejo. Las valoraciones están ajustadas, la competencia por los activos se ha intensificado y el éxito depende ahora de la pericia en la ejecución de operaciones, más que de la simple disponibilidad de capital para invertir”, explica Garvan McCarthy, Chief Investment Officer of Alternatives en Marsh Investments and Retirement. “La próxima etapa premiará a los inversores capaces de planificar los compromisos, mantener la disciplina en la inversión y entender cómo cada activo afecta a la liquidez y al riesgo global de la cartera”, asegura.
La adopción de inteligencia artificial (IA) en los modelos operativos está avanzando más deprisa que el desarrollo de la gobernanza interna para su uso. Uno de cada tres (32%) reconoce que la IA se utiliza en ciertas áreas sin una gobernanza madura, mientras que un 23% continúa desarrollando políticas y realizando pruebas limitadas. Solo un 13% afirma contar con políticas globales de IA y usos definidos en inversión.A pesar de ello, la inversión en IA sigue creciendo. Un 58% de los propietarios de activos sitúa las herramientas de IA como prioridad de gasto en los próximos 12 meses, por delante de la gestión de datos (46%) y los sistemas de control de riesgos (33%).
El riesgo geopolítico, principal inquietud a corto plazo; la tecnología marca la visión de futuroLos factores que impulsan las decisiones a corto plazo son distintos de los que moldean la estrategia a largo plazo. El riesgo geopolítico es la gran preocupación inmediata, considerado “significativo” por el 75% de los encuestados en los próximos 12 meses, seguido de la inflación (73%) y la disrupción tecnológica o de la IA (73%).A medio y largo plazo (entre cinco y diez años), un 83% destaca la tecnología, la automatización y la disrupción generalizada como elementos clave en las oportunidades y riesgos de inversión; el mayor porcentaje entre las tendencias estructurales consultadas. “En el corto plazo, la toma de decisiones está marcada por el riesgo geopolítico y la inflación, mientras que, a largo plazo, la tecnología y la disrupción ejercerán una mayor influencia en las fuentes de rentabilidad”, comenta Deborah Wardle, International Chief Investment Officer en Marsh Investments and Retirement. “La resiliencia exigirá gestionar los riesgos que ya impactan en las carteras, pero también revisar algunos supuestos que podrían no seguir vigentes en un contexto más inestable”.
UBS descarta un ciclo prolongado de endurecimiento monetario
Los bancos centrales han adoptado un tono más restrictivo (hawkish) a medida que el aumento de los precios de la energía se suma a los riesgos de inflación, con subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo, la Reserva Federal y el Banco de Japón, junto con un mensaje más contundente por parte del Banco de Inglaterra. Sin embargo, una orientación más restrictiva no implica necesariamente un ciclo prolongado de endurecimiento monetario. "Creemos que lo que actualmente descuenta el mercado ha ido más allá de lo que las condiciones subyacentes de inflación y crecimiento económico probablemente justificarían", señalan en UBS.
Los últimos datos de inflación de la Eurozona sugieren que el repunte de la inflación general aún no se ha generalizado de forma amplia. Los últimos datos del Reino Unido también sugieren que el aumento de la inflación general todavía no se ha extendido de forma más generalizada. La inflación en Suiza ha aumentado, pero las presiones de precios actuales no apuntan a una necesidad urgente de subir los tipos.
Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Mantenemos nuestra visión de Atractivo para la renta fija y creemos que el reciente repunte de los rendimientos ha generado oportunidades en distintas regiones y segmentos de mercado. Los inversores pueden considerar añadir de forma selectiva bonos de alta calidad con duración media a larga, que en nuestra opinión ofrecen unos ingresos atractivos, diversificación y potencial de revalorización si una política monetaria más restrictiva ralentiza el crecimiento económico o reduce las expectativas de inflación a más largo plazo".
"Un crecimiento económico resiliente y unos beneficios empresariales sólidos deberían respaldar nuevas subidas de la renta variable durante los próximos seis a doce meses, a pesar de unos tipos más altos y la incertidumbre geopolítica", añade.
Sobre Reino Unido, "ahora esperamos que el BoE lleve a cabo dos subidas de tipos de 25 puntos básicos, en noviembre y febrero, situando el Bank Rate en el 4,25%. Sin embargo, no consideramos que esto marque el inicio de un ciclo de subidas prolongado. Más bien, creemos que dos incrementos graduales deberían ser suficientes para contener los riesgos de inflación sin dañar de forma significativa la actividad económica", opina Maelle Quillevere, Economista.
Sobre Japón, "mantenemos nuestra previsión de dos subidas adicionales de 25 puntos básicos, en enero y junio de 2027, que situarían el tipo de referencia en el 1,75%. Aunque la inflación subyacente superó el 2% en agosto, una posible desaceleración del PIB del tercer trimestre aboga por un ritmo cauteloso de normalización. También mantenemos nuestra previsión a 12 meses para el rendimiento del bono soberano japonés (JGB) a 10 años en torno al 2,9%, aunque las preocupaciones fiscales o el descuento de un tipo terminal más alto podrían empujar temporalmente los rendimientos por encima del 3%", aportan Kazumasa Ishii, Estratega, y Daiju Aoki, Director de Inversiones para Japón. "El BoJ se vuelve más proactivo, pero aún no supone un cambio de paradigma"Consideramos que la postura de normalización cada vez más proactiva del BoJ es suficiente para limitar una mayor debilidad del yen, lo que dificulta un movimiento sostenido del USDJPY por encima de 160, pero no lo suficiente como para desencadenar una apreciación duradera del yen", aportan Teck Leng Tan y Constantin Bolz, Estrategas.
"Si los bancos centrales dejan de considerar al petróleo como un factor 'puntual' que se puede pasar por alto, entonces existe el riesgo de que busquen desinflar la economía no petrolera", advierte Paul Donovan, Economista Jefe
Sobre EEUU, "los mercados deberían poder asimilar sin grandes problemas otra subida de tipos de 25 puntos básicos este año, ya que está descontada. Sin embargo, la diferencia entre unas perspectivas de mercado relativamente constructivas (nuestro escenario base) y otras que enfrenten fuertes vientos en contra depende, en parte, de si Warsh considera que las condiciones financieras necesitan endurecerse de forma significativa", argumenta Jason Draho, Responsable de Asignación de Activos para América.
Ebury: la evolución de los tipos es desfavorable para los activos de riesgo
La reunión de septiembre de la Reserva Federal se saldó la semana pasada con una subida de tipos y un mensaje inequívocamente restrictivo, que deja claro que el banco central está plenamente centrado en reducir la inflación. Los rendimientos de la deuda pública a escala mundial siguieron su tendencia alcista, ahora liderada por los tramos cortos, ante las señales de la Fed, el BCE, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra de que su tolerancia a una inflación por encima del objetivo se agota. Las Bolsas retrocedieron y el dólar se apreció frente a casi todas las principales divisas. Tanto operadores como economistas revisan al alza sus previsiones de política monetaria, mientras la falta de resolución del conflicto con Irán añade incertidumbre.
Las reuniones de septiembre de los bancos centrales ya han quedado atrás y las perspectivas sobre los tipos han virado de forma sustancial, en una dirección desfavorable para los activos de riesgo en general, aunque los mercados bursátiles, aún resistentes, cotizan cerca de máximos históricos. Esta semana será relativamente tranquila en datos y en política monetaria. El evento principal será la publicación de los PMI de actividad empresarial el miércoles. Somos constructivos y esperamos que estas cifras confirmen la modesta aceleración del crecimiento observada recientemente en la zona euro, Estados Unidos y el Reino Unido.
- EUR. La economía de la zona euro sigue mostrando una notable resiliencia, incluso ante el encarecimiento de la energía. Esperamos que los PMI de esta semana confirmen esa solidez y, en particular, que el subíndice manufacturero sorprenda al alza: la industria alemana se recupera de las dificultades de transporte asociadas a los bajos niveles del Rin y se beneficia de la expansión del gasto en defensa. Dado que es poco probable que la inflación general ofrezca un respiro al BCE, ahora anticipamos otra subida de tipos en la reunión de diciembre. Ello debería favorecer que el euro retome una senda gradual de apreciación frente al dólar a medio plazo. A corto plazo, no obstante, la moneda única podría seguir bajo presión vendedora por el repunte del petróleo —que empeora los términos de intercambio de la Unión— y por la oleada de ventas en los mercados de bonos, que puede reforzar los flujos hacia el dólar como activo refugio.
- USD. El nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, está dejando su sello en la institución con un sesgo decididamente restrictivo. Su propuesta de una subida de 25 pb fue aprobada por unanimidad la semana pasada y, en una rueda de prensa breve y directa, dejó claro a los mercados cuál es su prioridad: reducir la inflación. Las previsiones económicas también fueron optimistas, y la mediana del gráfico de puntos se situó ligeramente por encima de lo esperado, coherente con una subida adicional en 2026 y sin cambios en 2027: 50 pb más de lo esbozado en junio. Los mercados de futuros descuentan ya una subida adicional en diciembre, con una probabilidad del 50% de otra consecutiva en noviembre. Prevemos una subida más en este ciclo, que debería bastar —dados los relativamente escasos efectos de segunda ronda— salvo que la situación en Oriente Medio se deteriore de forma notable. Nuestra previsión sigue siendo muy dependiente de los datos y parte de la premisa de que no se producirán nuevas sorpresas adversas en las próximas publicaciones de inflación estadounidense.
- GBP. El Banco de Inglaterra mantuvo los tipos sin cambios en septiembre, aunque el tono de sus declaraciones sugirió que está dispuesto a subirlos más adelante este año. La votación fue de 6 a 3, algo que sorprendió a parte del mercado, que anticipaba un 7-2. Las previsiones de inflación del MPC se revisaron al alza y varios miembros indicaron que podrían inclinarse por una subida si persistiera la crisis energética, escenario que el banco calificó explícitamente de probable. Aunque consideramos que las perspectivas internas —en particular, una inflación subyacente estable y un mercado laboral que se debilita— no justifican un endurecimiento, ahora esperamos una subida preventiva en noviembre.La libra no se vio especialmente favorecida por esta postura restrictiva y, de hecho, retrocedió tras la decisión del jueves. Puede tratarse, en parte, de un clásico “comprar con el rumor, vender con la noticia”, en un contexto en el que la mayoría de los bancos centrales del G-10 también revisan al alza sus sendas de tipos. El tono de los últimos datos británicos ha sido, en general, positivo, y esperamos que los PMI de esta semana confirmen ese optimismo. No obstante, la subida persistente de los tipos de los gilt empieza a generar riesgos a la baja para la ejecución presupuestaria.

























































