La plaza de San Jorge será, tras una inversión de 7 millones€, punto de encuentro para todas las fundaciones de España y de Portugal, además de un espacio abierto a la sociedad con actividades culturales, sociales y educativas.
Más informaciónLa solicitud del Pentágono al Congreso para financiar con 200.000 millones$ adicionales este esfuerzo bélico indica un horizonte de varias semanas y no días.
Miguel Ángel Valero
Se inicia la cuarta semana del conflicto en Oriente Medio -generado por los ataques de Israel y de EEUU a Irán- y las tensiones se acercan a momentos de máxima presión. Y eso que el presidente de EE UU, Donald Trump, ha anunciado una tregua de cinco días en los ataques a las infraestructuras energéticas de Irán después de haber mantenido “conversaciones productivas” con el régimen de los ayatolás “sobre una completa y total resolución de nuestras hostilidades”. En su red social, Trump asegura que las negociaciones proseguirán esta semana. El sábado Trump había amenazado con comenzar a atacar las centrales eléctricas iraníes si Teherán no desbloqueaba el estrecho de Ormuz.
Irán, por su parte, ha negado que hayan mantenido conversaciones con Washington y atribuye el paso atrás a su propia amenaza de atacar centrales eléctricas por toda la región o la de sembrar de minas minar todo el golfo Pérsico.
Ante el anuncio de Trump, el petróleo, que se encarecía en el inicio de la semana, se ha desplomado más de un 10%. Las Bolsas, que registraban fuertes caídas, se han dado la vuelta.
Pero Israel impone su propia estrategia al margen de EEUU y ha lanzado una nueva ola de bombardeos contra Teherán, horas después de sufrir una nueva andanada de misiles lanzados desde Irán. Y siguen también los ataques en el Golfo. Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin han reportado nuevos bombardeos en sus territorios en las últimas horas. Y el cierre del estrecho de Ormuz continúa agravando el suministro en los mercados energéticos globales.
Parece imposible predecir cómo evolucionará el conflicto y cuándo llegará exactamente el desenlace, porque Trump parece haber planificado una victoria rápida, pero ya vamos para el mes de guerra, y noticias como la solicitud del Pentágono al Congreso para financiar con 200.000 millones$ adicionales este esfuerzo bélico indicaría un horizonte de varias semanas y no días.
Esta escasa visibilidad intensifica las caídas de las Bolsas por la mayor aversión al riesgo, pero también ventas agresivas en habituales activos refugio como el oro, algo que difícilmente se justificaría por temores a nuevas escaladas de las intervenciones militares o por un fuerte repunte de la inflación ante un cierre continuado del estrecho. El precio del petróleo sube, pero sin dar síntomas de pánico entre los operadores: el barril de Brent supera los 114$ y se aprecia un incremento de los precios de los tramos largos de los futuros (el contrato a 12 meses sube un 3,7% y se acerca a 85$). No obstante, desde el inicio del conflicto la curva de futuros de los precios del crudo se mantiene fuertemente invertida, lo que apunta a que el mercado percibe que las disrupciones en el suministro serían transitorias.
Es llamativo que el ultimátum de 48 horas realizado por Trump llegó un día después de que él mismo afirmara estar considerando “reducir” las operaciones y transferir la responsabilidad de vigilar el estrecho de Ormuz a otros países, señales contradictorias que han dejado incertidumbre pero que también podrían apuntar a que nos estamos acercando a un momento en el cual urge algún tipo de desescalada que permita un desbloqueo al menos parcial del paso por el estrecho de Ormuz.
Las tensiones económicas se recrudecen – medidas a través de la escalada de los precios de las gasolinas y otros productos básicos –, y Trump se encuentra a menos de ocho meses de las elecciones de medio mandato.
El foco sigue puesto en el estrecho de Ormuz y en los ataques a infraestructuras energéticas clave –actualmente la capacidad exportadora detenida es de la mitad aproximadamente, aunque con daños permanentes solo documentados en Ras Laffan–. Los episodios de tensión elevaron con fuerza los precios del petróleo y del gas, reavivando el temor a un shock energético global y a un repunte inflacionista.
Ebury: Trump puede protagonizar otro TACO
Según el presidente estadounidense, se han mantenido conversaciones "muy buenas y productivas" entre funcionarios estadounidenses e iraníes, posponiendo los ataques militares por un periodo de cinco días. Los futuros del crudo Brent han caído de nuevo hacia los 100$ por barril, las Bolsas europeas suben, los rendimientos de los bonos están bajando drásticamente y el dólar ha cedido parte de sus ganancias. "No está claro si esto es el inicio de otro "TACO trade" (acrónimo que significa "Trump Always Chickens Out”), dado que Irán parece estar desmintiendo la noticia", matiza el Análisis del Mercado de Divisas de Ebury. El sentimiento de mercado podría sufrir un nuevo revés si el alto el fuego encuentra algún obstáculo.
Todas las miradas seguirán puestas en las noticias sobre la guerra, particularmente en la posibilidad de que se reabra el estrecho de Ormuz. Los inversores están empezando a analizar los efectos secundarios de la fuerte subida de los precios de la energía, y les preocupa especialmente la necesidad de un endurecimiento de la política monetaria por parte de los bancos centrales para compensar las presiones inflacionistas, lo que está empezando a impulsar movimientos cambiarios.
El Banco de Inglaterra, el BCE y la Reserva Federal adoptaron un tono hawkish la semana pasada. El impacto en las proyecciones de tipos ha sido particularmente marcado en Europa, con al menos tres subidas de tipos descontadas para 2026 tanto por parte del Banco de Inglaterra como del BCE. Los PMI del martes se seguirán de cerca, ya que serán el primer indicador que refleje plenamente el impacto de la guerra.
- GBP: El Banco de Inglaterra mantuvo los tipos sin cambios, tal y como se esperaba, con una decisión unánime de 9-0, ya que incluso los miembros más expansionistas (ultra-doves) del comité consideraron prudente abstenerse de votar por un recorte inmediato. Las previsiones de inflación se revisaron al alza y, al afirmar que la política podría necesitar ser más restrictiva en respuesta a la guerra, el MPC (Comité de Política Monetaria) advirtió explícitamente a los mercados de que podría ser necesario subir los tipos en un futuro no muy lejano. No obstante, no llegó a validar las numerosas subidas que los mercados han descontado para 2026, sin duda consciente de la extrema incertidumbre sobre la duración de la guerra y el precio de la energía.La venta masiva (selloff) de bonos gubernamentales ha sido más extrema en el mercado de gilts, ya que los rendimientos a 10 y 30 años alcanzaron máximos de casi dos décadas. Nuestra visión inicial es que el reajuste de tipos que hemos visto ha sido excesivamente agresivo, ya que los shocks de oferta poseen factores mitigantes intrínsecos, y estas expectativas parecen asumir el peor escenario absoluto para la guerra, algo que está lejos de estar garantizado. El informe de inflación de febrero de esta semana (miércoles) normalmente acapararía toda la atención, pero la guerra de Irán lo ha dejado obsoleto. Por lo tanto, el foco estará en las encuestas de actividad empresarial PMI del martes.
- EUR: El BCE también mantuvo los tipos sin cambios la semana pasada en una decisión unánime. Aunque la presidenta Lagarde no validó las expectativas del mercado sobre posibles subidas, tampoco se opuso a ellas, mientras que las famosas "fuentes del BCE" señalaron una posible subida en la reunión del banco en abril, que ahora está descontada en un 80% por los mercados de swaps. Estas expectativas siguen cerrando la brecha de tipos entre EEUU y la Eurozona, lo que quizás esté contribuyendo a la estabilidad relativa del euro mientras otras divisas se deprecian. Además de los PMI y otras encuestas de inversores que se publicarán esta semana, esperamos con interés el discurso de Lagarde en la conferencia ECB Watcher's el miércoles. La clave para los banqueros centrales en las próximas semanas será cómo perciben que la guerra afecta a los efectos inflacionistas de segunda ronda; es decir, si las interrupciones en la cadena de suministro se traducen en presiones salariales sostenidas que afiancen las expectativas de inflación por encima del objetivo. Nuestra postura es que la holgura en los mercados laborales debería imitar estos riesgos, pero es muy posible que los responsables políticos tengan una visión distinta.
- USD: La Reserva Federal también se abstuvo de cambiar los tipos la semana pasada. Sin embargo, fue el único de los grandes bancos centrales en registrar un voto particular, ya que Miran, designado por Trump, volvió a votar a favor de un recorte. Como era de esperar, el presidente Powell no ofreció pistas sobre los siguientes pasos de la Fed, ni tampoco sobre cómo la situación geopolítica podría afectar a la economía estadounidense y a los tipos de la Fed. Las proyecciones macroeconómicas y de tipos de interés actualizadas de la Fed ofrecieron algo más de claridad, ya que se elevaron las previsiones de inflación PCE, mientras que el "punto" promedio (dot plot) para 2026 siguió mostrando un recorte este año. El repunte de los precios de la energía llega en un momento en que la mayoría de las medidas de inflación, como los precios al productor y el PCE, ya mostraban signos de rebote. No olvidemos que este es el sexto año consecutivo en que la Fed no logra alcanzar su objetivo de inflación. El mercado del Tesoro ciertamente está reaccionando con firmeza, e incluso los bonos a largo plazo se están vendiendo a medida que se pone en duda la credibilidad del banco central.
UBS: los mercados se recuperan rápidamente cuando cesan las tensiones
El UBS CIO Daily: Gestionando riesgos crecientes también alerta de la escalada en la guerra de Oriente Medio, ya que EEUU amenazó con ataques contra la infraestructura energética de Irán si el Estrecho de Ormuz no se reabre completamente, e Irán replica que el estrecho permanecerá cerrado hasta que sus centrales eléctricas dañadas sean reconstruidas, lo que aumenta el riesgo de una interrupción prolongada del suministro energético.
Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, afirma: “Aunque la escalada del conflicto entre EEUU e Irán incrementa el riesgo de una interrupción prolongada del suministro energético y de una mayor volatilidad en los mercados, la historia demuestra que los mercados pueden recuperarse rápidamente cuando disminuyen las tensiones geopolíticas. Nuestro consejo principal sigue siendo: mantenerse invertido estratégicamente, pero gestionar activamente el riesgo mediante la diversificación, la cobertura y la reducción de la exposición excesiva a activos cíclicos”.
“Los principales riesgos incluyen una mayor escalada geopolítica o nuevas disrupciones en los mercados energéticos, lo que podría empujar al EURCHF por debajo de 0,90, posiblemente hasta 0,88. Para tener en cuenta estos riesgos a corto plazo, reducimos nuestra previsión de junio a 0,91”, apuntan Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, estrategas.
“Se espera que el Banco Nacional Suizo evite una apreciación excesiva del CHF, especialmente si aumenta la aversión al riesgo. Esto debería mantener al GBPCHF respaldado por encima de los mínimos recientes, con una probable recuperación a medio plazo a medida que desaparezcan los factores adversos específicos del Reino Unido. Elevamos ligeramente nuestras previsiones de USDCHF para junio y septiembre hasta 0,79 para reflejar esta mayor probabilidad de un USD más fuerte en los próximos meses”, añaden.
“A corto plazo, es probable que la libra esterlina continúe bajo presión, de cara a las elecciones de mayo. Por ello, esperaríamos a tener mayor claridad sobre las elecciones en el Reino Unido antes de adoptar posiciones cortas en EURGBP. No obstante, dado que la volatilidad en torno a las elecciones de mayo probablemente aumente, nos gusta vender riesgos bajistas de la GBP para obtener rentabilidad adicional. A corto plazo, es probable que la GBP se mantenga débil frente al USD, dado el posicionamiento cíclico más fuerte de Estados Unidos y la persistente aversión al riesgo en los mercados. En consecuencia, reducimos la previsión de junio a 1,34. Sin embargo, a medida que aumente la claridad política en el Reino Unido y mejoren los datos macroeconómicos, la libra debería recuperarse hacia finales de año”, recalcan.
“El euro, como importador neto de energía, se enfrenta a presiones por el aumento de los costes energéticos, con unas reservas de gas bajas que incrementan la vulnerabilidad de Europa a este tipo de shocks. Si los precios de la energía se mantienen elevados, el EURUSD podría caer en un rango de 1,10–1,12 en las próximas semanas”, avisan.
“Dada la magnitud del shock de oferta, es poco probable que los precios de la energía vuelvan rápidamente a los niveles previos al conflicto; una dinámica que consideramos más negativa para el zloty que para el euro. A medio plazo, esperamos que el impacto negativo del reciente shock en los términos de intercambio se modere y que los mercados vuelvan a centrarse en factores de más largo plazo, como las sólidas perspectivas de crecimiento de Polonia y el inicio del mandato del nuevo presidente de la Reserva Federal”, aportan Pietro Santin y Tilmann Kolb.
“Puede que el aumento de los precios de los fertilizantes no sea la mayor amenaza para los precios agrícolas este año. 2026 podría traer un patrón climático de súper El Niño. En ese caso, la sequía y la escasez de agua podrían ser más relevantes que la falta de nitrógeno”, alerta Paul Donovan, economista jefe.
Creand: el papel de la renta fija en crisis geopolíticas
La renta fija constituye una de las principales clases de activos dentro de la asignación estratégica de carteras, desempeñando funciones clave como la preservación del capital, la generación estable de ingresos y la diversificación frente a activos más volátiles. Aunque tradicionalmente se ha percibido como un segmento relativamente predecible, la inversión en bonos está profundamente influida por variables macroeconómicas, decisiones de política monetaria, riesgos geopolíticos y características específicas del emisor.
Josep Maria Pon, director de Renta Fija y Activos Monetarios en Creand Asset Management en Andorra, analiza las claves para entender el papel de la renta fija en momentos de crisis geopolíticas como el actual, que introducen incertidumbre sobre el crecimiento económico, la estabilidad fiscal y la confianza de los inversores:
- 1) El fenómeno del flight to quality, un refugio frente a la incertidumbre: Los acontecimientos geopolíticos constituyen uno de los factores que más rápidamente pueden alterar el comportamiento de los mercados financieros, introduciendo incertidumbre sobre el crecimiento económico, la estabilidad fiscal y la confianza de los inversores. Conflictos armados, sanciones económicas o tensiones comerciales pueden alterar abruptamente la valoración de los bonos. En este contexto, el mercado de renta fija suele reaccionar de forma especialmente sensible, ya que los bonos se consideran una herramienta clave para preservar capital en momentos de inestabilidad.
- Uno de los fenómenos más característicos en estos episodios es el denominado “flight to quality” o huida hacia la calidad. Cuando aumenta la incertidumbre global, los inversores tienden a reducir su exposición a activos más volátiles o con mayor riesgo y trasladan capital hacia instrumentos considerados más seguros. En la práctica, esto suele traducirse en un incremento de la demanda de bonos soberanos emitidos por economías desarrolladas con elevada solvencia financiera y una larga trayectoria de estabilidad institucional.
- Además, las crisis geopolíticas no solo afectan a la percepción de riesgo de los emisores, sino también a las expectativas sobre el crecimiento económico global. Un aumento de las tensiones internacionales puede afectar al comercio, al precio de las materias primas o a las cadenas de suministro, factores que a su vez influyen en las previsiones de inflación y crecimiento. Estas expectativas condicionan la evolución de los tipos de interés y, por tanto, el comportamiento general del mercado de renta fija.
- 2) La importancia de la dinámica macroeconómica como motor para el mercado de bonos: La evolución de los precios de los bonos depende en gran medida de la dinámica macroeconómica, que también está influenciada por los acontecimientos a nivel geopolítico. Entre los indicadores más relevantes destaca la inflación y el análisis del ciclo económico. En fases de expansión, aumenta la demanda de crédito y las expectativas de inflación, lo que tiende a elevar los tipos de interés. En cambio, en fases de desaceleración o recesión, los inversores buscan activos seguros, reduciendo los rendimientos de los bonos soberanos de alta calidad.
- Existen indicadores adelantados como los índices del clima empresarial y de confianza, precios industriales, mercado de vivienda, etc. La evolución del mercado laboral es clave ya que, por ejemplo, un descenso sostenido del desempleo acompañado de crecimiento salarial suele anticipar políticas monetarias más restrictivas. Finalmente, las condiciones financieras y monetarias —incluyendo la liquidez del sistema y la oferta monetaria— influyen en la disponibilidad de crédito y en el coste del capital, condicionando la valoración de los instrumentos de renta fija.
- 3) El papel relevante de los bancos centrales: Los bancos centrales son los principales determinantes de las condiciones financieras y de la estructura temporal de los tipos de interés. Entre sus herramientas destacan la fijación de los tipos de interés oficiales, las operaciones de mercado abierto, la orientación futura de la política monetaria (forward guidance) y los programas de compra o venta de activos a gran escala. La relación entre tipos de interés y precios de los bonos es inversa: cuando los bancos centrales endurecen la política monetaria, los rendimientos suben y los precios caen.
- 4) El riesgo de tipo de interés, desafío clave para los inversores: El riesgo de tipo de interés es el más relevante en momentos de incertidumbre y volatilidad, puesto que se refiere a la sensibilidad del precio del bono ante cambios en los rendimientos del mercado que se pueden desatar en un escenario de conflicto geopolítico. No obstante, tampoco se deben obviar el riesgo de crédito, que refleja la posibilidad de que el emisor incumpla sus obligaciones financieras (lo que depende de su solvencia y del entorno económico), y el riesgo de divisa, que refleja el potencial cambio de rentabilidad en el caso que un inversor invirtiera en un bono denominado en una divisa distinta a la suya.
- 5) La duración, una medida fundamental para medir y proteger las inversiones: La duración es la medida fundamental de sensibilidad del precio de un bono a variaciones en los tipos de interés. Se trata de un concepto de riesgo que nos expresa el tiempo de recuperación de una inversión y nos permite comparar la volatilidad de bonos de diferentes características y, al mismo tiempo, medirla a nivel global en una cartera formada por bonos de todo tipo. También nos facilita inmunizar la cartera ajustando la duración de los bonos para que coincida con el horizonte temporal de los pasivos o implementar diversas estrategias como la direccional (aumentando o reduciendo la duración), la estructura ladder (vencimientos escalonados), la estrategia barbell (combinación de vencimientos cortos y largos) y la estrategia bullet (concentración en un tramo concreto de la curva).
- En el actual entorno de mercado, marcado por cambios en las expectativas de política monetaria y por una mayor incertidumbre económica, la gestión de la duración se ha convertido en una herramienta especialmente relevante para los inversores. Ajustar la duración de una cartera permite posicionarse ante posibles movimientos en los tipos de interés, ya sea reduciendo la exposición cuando se anticipan subidas o ampliándola cuando se espera una relajación de las condiciones monetarias.
- 6) Posición de cada activo de renta fija en el escenario actual: Existe una amplia y diversa variedad de activos dentro del universo de la renta fija. En primer lugar, encontramos el mercado monetario, que incluye instrumentos financieros a corto plazo, generalmente con vencimientos inferiores a 18 meses, como los depósitos, las letras del tesoro o el papel comercial. Instrumentos que suelen caracterizarse por su elevada liquidez y menor volatilidad relativa por lo que, en contextos de incertidumbre geopolítica, muchos inversores recurren a ellos como una forma de preservar capital mientras esperan mayor claridad en los mercados.
- Seguidamente, está el mercado de renta fija pública, que engloba los bonos emitidos por gobiernos. Dentro de este segmento se distingue entre deuda de países desarrollados y países emergentes. En momentos de tensiones geopolíticas o inestabilidad global, los inversores tienden a concentrar su atención en los bonos soberanos de economías desarrolladas con elevada solvencia, ya que son considerados activos refugio. Por el contrario, la deuda de mercados emergentes suele ser más sensible a los episodios de incertidumbre internacional, ya que los inversores perciben mayores riesgos asociados a la estabilidad política, la fortaleza de sus divisas o su dependencia del comercio exterior.
- En cuanto a la renta fija privada, incluye los bonos emitidos por empresas financieras y no financieras. También forman parte de este grupo las titulizaciones o ABS (Asset-Backed Securities), que son bonos respaldados por activos como préstamos hipotecarios, créditos al consumo o tarjetas de crédito, así como los bonos estructurados, que combinan un instrumento de renta fija con uno o más derivados financieros. En periodos de tensión geopolítica, los inversores suelen volverse más selectivos dentro de este segmento, favoreciendo las emisiones de compañías con balances sólidos y calificaciones crediticias elevadas.
- Por otro lado, en los últimos años han ganado relevancia los bonos ESG, emitidos por empresas o gobiernos con el objetivo de financiar proyectos que cumplen con criterios de sostenibilidad ambiental, responsabilidad social y buen gobierno corporativo. Aunque su comportamiento depende en gran medida de la solvencia del emisor, el creciente interés por la inversión sostenible ha contribuido a que este segmento mantenga una demanda relativamente sólida incluso en entornos de mayor volatilidad.
- En todos estos mercados, los diferenciales de crédito o prima de riesgo desempeñan un papel fundamental. Esta prima refleja la compensación adicional que exigen los inversores por asumir el riesgo de impago de un emisor —ya sea un país o una empresa— y se mide frente a una referencia considerada segura o activo libre de riesgo. En periodos de incertidumbre geopolítica, estos diferenciales suelen ampliarse, especialmente en emisores con menor calidad crediticia o menor liquidez. Factores como un alto nivel de deuda pública, déficits fiscales elevados, bajas calificaciones crediticias, una posición subordinada en el orden de prelación de cobro, vencimientos más largos o menor liquidez del activo pueden incrementar significativamente esta prima de riesgo.
- Las calificaciones crediticias o ratings son otro elemento clave para evaluar estos riesgos. Estas evaluaciones independientes las realizan agencias especializadas como S&P Global, Moody’s, Fitch Ratings o DBRS Morningstar, y miden la capacidad de un emisor para cumplir con el pago de intereses y la devolución del principal. Las calificaciones suelen agruparse en dos grandes categorías: Investment Grade, que engloba emisiones con riesgo bajo o moderado, y High Yield, que incluye emisiones con mayor riesgo crediticio, pero potencialmente mayores rentabilidades. El impacto del rating para el emisor es significativo. Una calificación elevada permite acceder a financiación en mejores condiciones y a un coste menor, mientras que un rating más bajo implica que los inversores exigirán una mayor rentabilidad para compensar el riesgo asumido. En contextos de tensión geopolítica o incertidumbre económica, estas diferencias de calidad crediticia se vuelven especialmente relevantes, ya que los inversores tienden a priorizar emisores con mayor solvencia y estabilidad financiera.



























































