12 May
12May

La inteligencia artificial ha dejado de ser una tendencia tecnológica para convertirse en uno de los principales factores de transformación del ecosistema emprendedor global y de la inversión. Pese a un contexto marcado por tipos de interés altos, mayor prudencia inversora e incertidumbre geopolítica, la inversión en startups volvió a crecer en 2025, aunque lo hizo de forma más selectiva: el capital se concentró en compañías con modelos más sólidos y, especialmente, en aquellas vinculadas a la IA. 

El informe de PwC El impacto real de la IA en el ecosistema emprendedor Un análisis sobre cómo la inteligencia artificial redefine el emprendimiento, la inversión y las oportunidades de mercado, para South Summit, muestra que la inversión global en startups alcanzó los 441.000 millones$ en 2025, un 26% más que el año anterior, con crecimiento en casi todas las regiones y un fuerte impulso de EEUU y Canadá. Europa también muestra un mayor dinamismo, pero todavía sigue alejada de EEUU con una inversión de 64.000 millones$, un 16% más que en 2024. 

La IA se sitúa en el centro de esta nueva etapa. Desde finales de 2022, y coincidiendo con el lanzamiento de ChatGPT, la inversión global en capital riesgo se ha enfocado en IA, pasando de captar el 30% del total de la inversión de 2022 al 61% en 2025. Esta concentración refleja un cambio profundo en las prioridades del mercado: los inversores ya no buscan solo crecimiento, sino tecnologías capaces de redefinir sectores y construir ventajas competitivas futuras. 

Al mismo tiempo, el primer trimestre de 2026 confirma la continuidad de esta tendencia, con un récord de mega-rondas impulsadas por compañías de IA generativa, como por ejemplo, las de OpenAI, Anthropic o Waymo. No obstante, a pesar de que la IA ya concentra la atención inversora, su adopción real en las empresas sigue avanzando de forma gradual. Aunque el 88% de las empresas ya utiliza IA en al menos una función de negocio, todavía su adopción real está alejada de su potencialidad teórica en importantes áreas del negocio como en finanzas, informática, arquitectura e ingeniería o en administración. De hecho, esa brecha será uno de los grandes factores de competitividad en los próximos años.

En España, 2025 fue un año de estabilización: aunque el volumen de inversión descendió un 3% (3.108 millones€), el número de operaciones creció un 11%, reflejando un ecosistema dinámico y activo. En 2025 el 4% del total de rondas cubre el 44% del volumen total invertido (1.355 millones€), demostrando la escalabilidad internacional del ecosistema emprendedor español.

España es el 5º hub más relevante de Europa en captación de fondos de IA, con cada vez un mayor número de startups posicionando la IA como centro de su modelo de negocio y como pilar clave en la implementación de sus operaciones. El mercado español cuenta con 392 startups IA. De estas, 113 han sido fundadas desde 2020. 1.600 millones€ se han invertido en empresas IA españolas desde 2020, destacando el sector de seguridad y defensa como la vertical con mayor peso en el ecosistema nacional.

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