UBS, gestor de patrimonios líder a nivel global, ha publicado su segundo Informe Global de Emprendedores, que recoge la opinión de 215 clientes emprendedores de la firma y miembros de su Red de Líderes del Sector, en 26 mercados. Sus negocios suman aproximadamente 34.300 millones$ en ingresos anuales combinados, lo que equivale a una media de 167 millones.
El informe de este año muestra que los emprendedores entran en 2026 con un fuerte impulso, planes decrecimiento sólidos, un aumento en las intenciones de contratación y optimismo hacia las oportunidades impulsadas por la IA. Más de dos tercios son optimistas respecto a este año, con más de la mitad planeando aumentar su plantilla y casi la mitad considerando expandir o trasladar su negocio internacionalmente para captar nuevos mercados de clientes.
La IA sigue siendo la oportunidad más destacada, ya que los líderes empresariales buscan mejorar la eficiencia y una toma de decisiones más inteligente para impulsar su siguiente fase de crecimiento.
"Los emprendedores han empezado 2026 con una resiliencia notable y un renovado sentido de ambición", explica Benjamin Cavalli, responsable de Clientes Estratégicos y Conectividad Global en UBS Global Wealth Management y codirector de EMEA OneUBS. "A pesar de la persistente incertidumbre geopolítica, casi siete de cada diez siguen siendo optimistas respecto al año que viene, impulsados por una fuerte demanda de los clientes y los rápidos avances tecnológicos. Estamos viendo a los fundadores redoblar su apuesta por la innovación, expandirse a nuevos mercados y adaptar sus estrategias para mantenerse por delante de las cambiantes dinámicas globales. Lo que queda claro en los hallazgos de este año es que los emprendedores no se están preparando para dar marcha atrás. Se están preparando para reinventarse, y lo hacen con la claridad y la confianza que siempre han definido a los emprendedores más dinámicos del mundo", añade.
Pablo Carrasco, director general de UBS Wealth Management en España, ha comentado que “los líderes empresariales están combinando ambición con disciplina: apuestan por la innovación y la tecnología, refuerzan la eficiencia de sus operaciones y diseñan estrategias de crecimiento con una visión de largo plazo. Al mismo tiempo, nos encontramos en un momento histórico de transferencia de riqueza, en el que cada vez más emprendedores están centrados en preparar a la próxima generación para liderar sus negocios”.
Los emprendedores de todo el mundo miran al futuro con confianza. El 68% se declara optimista sobre las perspectivas de su negocio de cara a los próximos 12 meses, un sentimiento impulsado principalmente por el aumento de la demanda: el 64% espera un mayor interés por sus productos y servicios. Muchos también apuntan a unas condiciones económicas favorables (34%) y a que los avances tecnológicos y la innovación impulsen sus operaciones (34%), así como a los beneficios de adoptar prácticas más sostenibles (23%) como factores que sustentan esta visión positiva.
Esa confianza, sin embargo, no se distribuye de forma uniforme. Los emprendedores en Suiza son los más optimistas, con un 83% que expresa una visión positiva, seguidos de cerca por el 74% en Europa. En cuanto a Asia-Pacífico, más de la mitad (53%) también mantiene una perspectiva favorable para el año.
Más de la mitad de los emprendedores encuestados planea ampliar su plantilla en 2026, con las mayores intenciones de contratación en los sectores de tecnología, salud, finanzas e inmobiliario. En Europa, el 63% prevé incorporar nuevo personal y más de un tercio (34%) tiene previsto hacerlo de forma significativa. En los próximos cinco años, el 80% de los emprendedores a nivel mundial espera aumentar el número de empleados, y un 37% planea hacerlo de forma sustancial. Los emprendedores en EEUU lideran esta tendencia, con un 94% que anticipa incrementar su plantilla, seguidos de cerca por el 86% en Europa. Este crecimiento también se está extendiendo geográficamente.
El 45% de los emprendedores está considerando trasladarse o expandir su negocio a otro país o ubicación. Esta intención es más significativa en los sectores tecnológico y sanitario, donde el 54% está contemplando un cambio, y entre los emprendedores de consumo discrecional y de productos básicos, donde la cifra alcanza el 50%. El contraste entre finanzas e inmobiliaria es marcado, con solo un 33% considerando la reubicación. Sus motivaciones son claras: el 64% quiere acceso a nuevos mercados de clientes, el 30% espera estar más cerca de clientes, socios o proveedores, el 25% busca entornos regulatorios más favorables y el 24% pretende reducir los costes operativos. Europa lidera esta mentalidad expansiva, con un 51% de los emprendedores que espera reubicarse o crecer más allá de sus fronteras actuales.
Incertidumbre, la principal preocupación
Aun así, los emprendedores son muy conscientes de los retos que se avecinan. La incertidumbre política destaca como la principal preocupación, citada por un 42% para 2026 y por un 46% en un horizonte de cinco años. También están atentos a posibles cambios en la política comercial (36%), al riesgo de una recesión global (35%) y a la posibilidad de conflictos geopolíticos importantes (35%). Estas preocupaciones varían mucho según la región. En Asia-Pacífico, casi la mitad considera el conflicto geopolítico (49%) y la recesión (49%) como las amenazas más relevantes del próximo año, mientras que en Europa (47%) y América Latina (40%) tienden a preocuparse más por las subidas de impuestos.
Como respuesta, dos tercios (66%) de los emprendedores planean aumentar la eficiencia operativa, mientras que el 60% busca diversificar sus mercados y bases de clientes. Pero, de nuevo, las estrategias varían según la región. En Asia-Pacífico, el 67% está ajustando su estrategia empresarial u oferta de productos y servicios, frente a solo el 39% de EEUU. Las respuestas específicas de cada sector también varían. El 70% de los emprendedores de bienes de consumo básicos está invirtiendo en nuevas tecnologías e innovación, mientras que solo el 36% de los sectores financiero e inmobiliario lo hace.
La IA se ha convertido en la nueva frontera de la ventaja competitiva, y los emprendedores son conscientes de ello. En un contexto de rápida adopción, el 61% la identifica como la tecnología con mayor potencial de oportunidad comercial, aunque esta percepción varía según el tamaño de la empresa y la región. Dos tercios(66%) de las empresas con más de 100 millones$ en ingresos consideran que la IA ofrece la mayor ventaja, frente al 57% de las empresas más pequeñas. Los emprendedores en Europa y Suiza son los que muestran un mayor nivel de optimismo al respecto.
Las ventajas más claras de la IA son operativas. El 67% espera que las mejoras en eficiencia y la automatización tengan su mayor impacto en los próximos cinco años. Más de la mitad (55%) cree que mejorará el análisis de datos y la toma de decisiones, y que reducirá costes para mejorar los márgenes (54%). Sin embargo, pocos emprendedores (18%) la ven como una herramienta para entrar en nuevos mercados o crear nuevas fuentes de ingresos, y aún menos la vinculan a objetivos de sostenibilidad (8%).
Las diferencias por sector son notables. El entusiasmo por la IA es mayor en tecnología y salud (73%), seguidos por finanzas e inmobiliario (68%), mientras que solo el 53% de los empresarios del sector industrial comparte esta visión. Las empresas de consumo discrecional y de productos básicos son las que ven con más probabilidad el mayor valor de la IA en la toma de decisiones basada en datos (62%), lo que les da ventaja en previsiones, precios y compromiso con el cliente. También lideran en el reconocimiento del papel de la IA en la optimización de la cadena de suministro (38%), frente al promedio del 26% en el conjunto de los sectores.
Sin embargo, convertir el potencial en realidad es complicado. El 46% señala la escasez de empleados cualificados con experiencia adecuada, un desafío que afecta especialmente a los sectores orientados al consumo (51%) y en menor medida a finanzas e inmobiliario (36%). Otro 41% reconoce carecer de conocimiento sobre cómo aplicar la IA en su negocio. Mientras que casi la mitad de los empresarios industriales (47%) considera que la automatización y la robótica son las tecnologías con mayor potencial de oportunidad, las expectativas en torno a la IA siguen siendo desiguales entre sectores.
Una transferencia de riqueza inminente
La salida del negocio se está convirtiendo en un momento decisivo para muchos emprendedores, ya que define no solo el futuro de sus empresas, sino también su patrimonio personal. Un 32% está considerando una transición en los próximos cinco años, cifra que se eleva al 57% entre los mayores de 65 años. EEUU destaca como un claro caso atípico, con un 63% que se plantea salir de su empresa, frente a solo un 10% en América Latina, un 18% en Asia-Pacífico, un 38% en Europa y un 31% en Suiza.
A la hora de elegir cómo salir, la mayoría opta por vías conocidas. El 40% espera vender a un comprador estratégico dentro de su sector, mientras que un 23% planea traspasar el negocio a la siguiente generación. Solo un 13% anticipa vender a un inversor financiero, como un fondo de capital privado, y aún menos contemplan la salida a Bolsa (6%) o la fusión (6%).
Casi un tercio de los emprendedores (32%) admite que no ha acumulado tanto patrimonio personal como podría, especialmente en EEUU (47%) y América Latina (39%). Sin embargo, la tendencia está cambiando: el 42% de estos emprendedores a nivel mundial planea centrarse en su patrimonio personal tras una venta. En conjunto, el 44% considera que ya ha acumulado la cantidad adecuada, y un 25% cree que ha reunido más que suficiente.
Ante la inminente transferencia de riqueza, preparar a la siguiente generación se convierte en una prioridad clave. Dos tercios de los emprendedores (67%) prevén centrarse en ayudar a sus herederos a gestionar el patrimonio deforma responsable, y un 61% muestra preocupación por la eficiencia fiscal en la transmisión de activos. A la hora de buscar asesoramiento, la mayoría de los emprendedores recurre a expertos independientes de confianza. El 69% prevé consultar a abogados, asesores fiscales o especialistas en planificación patrimonial. Aproximadamente la mitad (47%) afirma que acudiría a un banquero o asesor financiero, mientras que solo un 23% planea apoyarse en el consejo de sus hijos o futuros herederos.