Ediciones Minotauro publica el 14 de enero Agency, una novela de ciencia ficción de William Gibson, el visionario creador del ciberpunk, donde plantea que Donald Trump no ganó en 2017 y que el Brexit nunca existió, bajo el lema "Manipula el pasado. Reescribe el presente. Sobrevive al futuro".
El autor que inventó el ciberespacio regresa con un thriller político donde una IA militar y una línea temporal alternativa podrían desencadenar (o evitar) el fin del mundo. 'Agency' consolida a Gibson como un intérprete visionario del presente, más que un profeta del futuro.
En la primera novela de William Gibson desde The Peripheral (2014), una talentosa “susurradora de apps” es contratada por una misteriosa start-up de San Francisco y se encuentra en contacto con una inteligencia artificial única y sorprendentemente hábil en combate. Una novela de ciencia ficción especulativa que reescribe la historia política reciente con elementos como la inteligencia artificial, realidades alternativas y tensión geopolítica, firmada por el autor que mejor entiende el presente desde el futuro.
Sin duda, una obra profundamente ambiciosa, ambientada en un mundo paralelo (aunque todavía postapocalíptico) al nuestro, un lugar donde Hillary Clinton —y no Trump— está en la Casa Blanca.
¿Y si alguien del futuro ya estuviera reescribiendo nuestro presente? William Gibson lleva décadas fijando su mirada en el futuro, desde que acuñó el término ciberespacio y lo popularizó en su novela Neuromante a principios de los años80.
En un juego de poderes cruzados, entre cleptocracias, espías corporativos y algoritmos con libre albedrío, 'Agency' explora los límites de lo humano, lo tecnológico y lo geopolítico. Más que ciencia ficción, es una lectura urgente sobre el poder, la historia y la posibilidad de elegir. Se lee como una advertencia.
William Gibson (EEUU, 1948) también ha publicado Conde Cero, Mona Lisa acelerada, Luz virtual, Idoru, Todas las fiestas del mañana, o Quemando cromo. Su narrativa ha evolucionado del futurismo punk de los 80 a una sofisticada especulación sobre el presente, como demuestran sus trilogías Blue Ant y The Peripheral, o 'Agency'.
Ariel: 'Filosofía para desconfiados', de David Pastor
¿Cómo llegamos a pensar que estar solos es una señal de fortaleza? ¿Por qué nos cuesta tanto confiar del otro si nacimos para hacerlo? ¿Qué papel juega la filosofía, hoy, en este desencanto colectivo? Con humor, ironía y cercanía, David Pastor Vico explora en Filosofía para desconfiados. Una reivindicación del nosotros (Ariel) cómo llegamos a vivir de espaldas a los demás y por qué confiar podría ser hoy un gesto político.
No es un tratado ni un manual, sino una invitación lúcida y provocadora a repensar la confianza en tiempos de sospecha. A través de ideas y referencias culturales, traza un mapa del pensamiento occidental que explica nuestro desencanto actual. Un ejercicio de pensamiento libre y accesible para quienes aún creen que pensar, y confiar, puede cambiarnos la vida.
David Pastor estudió Filosofía en la Universidad de Sevilla donde se especializó en Ética de la Comunicación. Actualmente es profesor en la UNAM. Es autor de los libros Ética para desconfiados y Era de idiotas, ambos publicados en Ariel.
Seix Barral: 'El nombre en el muro', de Hervé Le Tellier
Cuando Hervé Le Tellier, autor de La anomalía (Premio Goncourt 2020), No hablamos más de amor, Todas las familias felices, descubre en su casa de campo en un pequeño pueblo de la región de la Drôme una placa con un nombre, André Chaix, decide investigar quién fue. Preguntando a la gente y recopilando fragmentos de la memoria colectiva del país, acaba descubriendo la trágica y breve vida de un joven de la Resistencia francesa que luchó y murió por su país durante la Segunda Guerra Mundial.
El nombre en el muro (Seix Barral) es un retrato apasionante de nuestra sociedad, que pone en paralelo el ascenso del nazismo, su llegada al poder y los crímenes cometidos en nuestra época. "80 años después de la muerte de Chaix, hay que seguir hablando de la ocupación, del colaboracionismo, del racismo, del fascismo, del rechazo del otro hasta su aniquilación", explica su autor.
Crítica: 'Redimir y adoctrinar', de Carmen Guillén
De entre todos los fragmentos que componen la compleja historia del siglo XX español, pocos capítulos resultan tan oscuros y reveladores como los vinculados a las instituciones represivas del franquismo. La más longeva y, sin embargo, la menos conocida es el Patronato de Protección a la Mujer.
Desde 1941 hasta bien entrada la democracia, esta institución apuntaló su labor sobre cuatro pilares: trabajo y oración para redimir; disciplina y castigo para adoctrinar. En el cruce de intereses entre Iglesia y Estado, la doctrina católica sirvió para legitimar este control femenino. Miles de mujeres de todas las edades, procedencias y contextos socioeconómicos fueron entonces condenadas sin delito y encerradas sin juicio en nombre de esa moral. Bajo un disfraz de caridad se ocultó una realidad llena de abusos, trabajos forzados, robo de bebés y violaciones sistemáticas de los derechos humanos.
Redimir y adoctrinar. El Patronato de Protección a la Mujer (1941-85), de Carmen Guillén (Crítica), analiza éste como una pieza clave en la arquitectura moral y política del franquismo y examina la huella que dejó en quienes lo padecieron y en una memoria colectiva que aún intenta asumir ese pasado.
Doctora en Historia Contemporánea y profesora en el área de Historia de la Ciencia en la Facultad de Medicina de Albacete (UCLM), sus líneas de investigación se centran en la historia de la medicina y la historia de la sexualidad en la España contemporánea, con especial atención a la represión femenina y a los mecanismos institucionales de control del cuerpo de la mujer. Es autora de la primera tesis doctoral sobre el Patronato de Protección a la Mujer, reconocida en 2021 con el Premio a la Mejor Tesis Doctoral en materia de violencia machista.
