Miguel Ángel Valero
Desde el 6 de junio ( acceso gratuito de 20:00 a 01:00 horas con motivo de la visita a Madrid del Papa León XIV) y hasta el 30 de agosto, se podrá disfrutar de dos exposiciones que muestran cómo desde la fotografía existen múltiples maneras de retratar la realidad. Dos grandes aciertos de la Fundación Mapfre: Richard Avedon- In the American West, 1979-1984 y Alejandro Cartagena: Ground Rules
En la primera, Richard Avedon retrata a trabajadores y habitantes del oeste estadounidense, ofreciendo una visión directa y despojada de artificio. En la segunda, se recorre la obra de Alejandro Cartagena a través de series que abordan el paisaje, el urbanismo y las dinámicas sociales, mostrando cómo la fotografía puede analizar y cuestionar todas las estructuras.
Las conexiones de los retratos
En el caso de la exposición sobre Avedon, comisariada por Clément Chéroux, director de la Fondation Henri Cartier-Bresson, Fundación Mapfre recupera la serie realizada por este fotógrafo americano entre 1979 y 1984 a partir de un encargo del Amon Carter Museum of American Art (Fort Worth, Texas) y que culminó en 1985 con la publicación de un libro y la organización de una exposición en ese museo.
La exposición reúne las 110 copias de referencia, seleccionadas y trabajadas por Avedon junto a su equipo, que sirvieron de base tanto para la muestra original como para la edición del libro. En la muestra se incluye además material documental que ayuda a contextualizar la elaboración del proyecto: anotaciones manuscritas del artista con sus indicaciones sobre la impresión de algunos retratos, muestras de la documentación conservada en el expediente de cada una de esas fotografías —como Polaroids—, así como la correspondencia entre Avedon y sus retratados.
La serie se desarrolló a lo largo de varios viajes por el oeste de EEUU donde Avedon retrató a más de mil personas en entornos como rodeos, ferias o espacios de trabajo. Los retratos se hacían siempre del mismo modo: la persona colocada delante de una lámina de papel blanco y sin luz directa. Avedon solía situarse detrás de la cámara, en estos casos, la toma se realizaba sin que el fotógrafo pudiera observar directamente lo que capturaba, permitiéndole así imaginar la fotografía.
Entre las más de mil personas retratadas, el artista escogió ciento veinticuatro fotografías para la exposición, y 110 de ellas se publicaron en el libro. Tras la inauguración en el Amon Carter Museum la muestra viajó durante dos años por buena parte de EEUU.
Algunos críticos (¡qué atrevida es la ignorancia!) tacharon estos retratos de Avedon de crueles y esnob, pues se alejaban drásticamente de la visión que hasta el momento se había tenido del Oeste americano, casi siempre idealizada, mientras que la serie de Avedon mostraba un "Oeste triste", que para algunos producía desazón. Con el paso de los años esta recepción negativa se fue transformando. Avedon había avisado que su serie era una ficción, la misma ficción que constituía la visión idealizada y tradicional que era habitual encontrar en las películas o en los anuncios publicitarios. Hoy la serie es mundialmente conocida.
En la muestra organizada por Fundación Mapfre se puede comprobar, como subraya el fotógrafo en el prefacio del libro, que "a medida que avanzaba el trabajo, los retratos empezaron a revelar por sí solos todo tipo de conexiones -psicológicas, sociológicas, físicas y familiares-, entre personas que no se conocían de nada".
También que "a partir del momento en que una emoción o un hecho se convierten en fotografía, lo que hay ya no es un hecho, sino una opinión".
Un dominicano en México
En la exposición comisariada por Shana Lopes, comisaria adjunta de fotografía del SFMOMA, se recorre la trayectoria de Alejandro Cartagena, artista nacido en Santo Domingo y afincado en Monterrey, México desde los trece años. A lo largo de más de veinte años de trabajo, Cartagena ha desarrollado su práctica en forma de series, en las que la acumulación, la repetición y la variación de imágenes constituyen la base de su lenguaje visual.
La muestra se concibe como un recorrido por las distintas etapas de su producción y permite comprender la evolución y coherencia de su obra.La exposición se organiza en torno a más de veinte series agrupadas en seis secciones: primeros trabajos, la frontera entre México y Estados Unidos, vivienda e infraestructura, la maleabilidad de las imágenes, la crisis climática y el fotolibro como forma creativa.
A través de estas series, el artista aborda cuestiones relacionadas con el territorio, el desarrollo urbano y las dinámicas sociales y medioambientales, con especial atención al contexto del norte de México.
En conjunto, la obra de Cartagena investiga —a través de la fotografía documental, el collage, la imagen encontrada, los NFT (archivos únicos e irrepetibles), el vídeo generado con inteligencia artificial, o los fotolibros— los mecanismos del poder en torno a lo político, lo cultural y lo ecológico, a la vez que cuestiona el papel de la propia imagen fotográfica y su capacidad para ofrecer la verdad, en esas estructuras.
El título de la exposición, Ground Rules [Reglas básicas], alude tanto a las restricciones creativas que el artista se impone en cada proyecto —entre ellas, el formato, el tema o la localización— como a las fuerzas sociales a las que se enfrenta. En un mundo cuyos fundamentos están en constante transformación, Cartagena nos insta a preguntarnos por las normas que nos gobiernan e imaginar cómo podrían trazarse de nuevo.
