"Solo tiene poder absoluto quien no necesita ejercerlo, ni siquiera reivindicarlo. Basta con encarnarlo y que los hombres lo acepten como se acepta lo indiscutible, lo inevitable". Tras años oculto, el sicario sin nombre ha encontrado algo parecido a la paz en una casa frente al mar junto a Clara Fité. Pero la muerte de un viejo aliado lo obliga a aceptar un último encargo: cerrar una cuenta pendiente con tres nombres en una lista. Solo entonces podrá liberarse. Todo pez, grande o pequeño, honesto o depravado, acaba cayendo en la red de Orestes. Nadie puede moverse ni respirar sin su permiso. No será él el que le lleve la contraria.
Tras pasar tiempo retirada de la primera línea, la periodista Clara Fité necesita volver a su antiguo oficio, lo añora y es su única vía de escape para olvidar al sicario, porque "a su lado todo había sido estar viva y muerta, amar lo que se teme, temer lo que se ama, desear y repudiar en el mismo gesto, en el mismo instante"
Un artículo, un caso que devolverá a Clara Fité al lugar que merece. Un reportaje de investigación sobre la desaparición de los hermanos Vera en 1992 es su oportunidad de regresar al periodismo por la puerta grande. El padre de los niños, declarado culpable de su asesinato, jamás confesó el crimen ni dijo dónde estaban enterrados los cuerpos. No se defendió en el juicio, y jamás concedió una entrevista. Ahora, veinte años después, ha salido de la cárcel. El desafío de la periodista es mayúsculo: hacerle hablar, contar la verdad.
Lo que nadie sospecha es que al huir del sicario y de esa vida imposible con él en Italia, Clara Fité se ha llevado algo de suma importancia para él: un cuaderno con unas anotaciones crípticas. Nadie sabe lo que significan, excepto el sicario. Y hará todo lo que sea necesario para recuperarlo.
Cuando Clara comprende la importancia de lo que ha hecho buscará a la única persona que puede ayudarla: Soria, ahora expolicía, único amigo del difunto Julián Leal. Las sospechas de Soria sobre el contenido del cuaderno apuntan a enemigos que nadie puede permitirse, mucho menos una periodista en horas bajas y un policía retirado sumido en su propio drama familiar.
Clara Fité asegura que sus intenciones son buenas. No le interesa el prestigio, el nombre o la fama. Le interesa la verdad, aunque esa verdad tenga aristas y grietas peligrosas. Y esta vez, todo apunta a que va a meter el dedo en el ojo a gente importante. La cuestión es que Soria, este viejo expolicía, no es de los que se asustan con facilidad, y detesta profundamente a los matones. Además, le prometió a Julián Leal que cuidaría de Clara. Así que las cartas están echadas: cuando todo se derrumba, solo queda actuar. Incluso si equivocarse es lo único que uno puede hacer.
Uno de los grandes interrogantes de la novela es qué puede tener que ver la desaparición de esos niños en 1992 que Clara Fité decide investigar con el cuaderno que el sicario escondía celosamente y que ella le ha robado. Pasado y presente, inocentes y culpables, victimarios y víctimas tienen algo en común: La Montaña, un idílico lugar no muy lejos de Barcelona que la especulación inmobiliaria ha decidido devorar. Alguien había puesto sus ojos de buitre en los terrenos de La Montaña. En lo más alto, la ermita de Sant Genís, construida en el siglo xi, daba protección a sus habitantes y sentido de permanencia de continuidad entre generaciones.
Crimen organizado, especulación inmobiliaria, criptomonedas, secretos de Estado e Iglesia y un pasado que no se deja enterrar. En La Montaña no es posible el secreto. Las piedras y los pinos conocen las noticias antes de que el eco se propague por el valle.
Donde llega el sicario hay muertos. Donde hay muertos hay preguntas que responder. Cosas que muchos preferirían olvidar, tumbas que nadie debería volver a abrir. Niños que pagan por los pecados de sus padres, hombres de fe que pactan con el diablo, fieras que no toleran que se las desafíe.
Esta no vez no es posible un acuerdo, no hay escapatoria. Por fin, el sicario sin nombre deberá revelar su verdadera identidad. Y cuando se desate su furia ya no habrá vuelta atrás. Para nadie, ni justos ni pecadores. Ni para viejos conocidos ni para nuevos enemigos.
La escritura de Víctor del Árbol llega más lejos que nunca con el desarrollo del sicario sin nombre, unos de los personajes más ambiguos del noir actual. ¿Qué pensar de este personaje capaz de protagonizar los actos más abyectos sin parpadear y al mismo tiempo con una maestría absoluta para desentrañar el alma humana?
En un mundo donde ningún personaje parece dispuesto a aceptar su verdadera naturaleza, excepto el sicario, únicamente el lector, observador omnipotente, irá descubriendo sus verdaderas intenciones y clamará por esa justicia que ofrecen las novelas de Víctor del Árbol. Su estilo, tenso, vertiginoso por momentos y de una gran belleza en otros, guía en 'Las buenas intenciones' con paso firme a través de una trama compleja, donde cada personaje parece dirigirse a una colisión inevitable con los demás; invita a explorar el sentido de la culpa, la redención, el peso de todo aquello que arrastramos con nosotros desde niños, el valor de la familia, el peso de los errores y las mentiras, el dolor cuando queriendo hacer algo, acabamos por hacer lo contrario.
Planeta: Mayte Uceda vuelve con 'Los amores paralelos'
Estefanía y Selina, hijas de una familia acomodada de Oviedo, viven sus días entre las imágenes religiosas del taller familiar y los sueños de un matrimonio ideal. Pero en la Asturias de los años treinta, el amor nunca es solo amor: es clase, es política, es destino. Fani se enamora de un guardia civil. Lina, de un joven minero comprometido con la lucha obrera. Entre el incienso y la dinamita, sus elecciones marcarán el rumbo de sus vidas y el de toda una familia. La revolución estalla, la tragedia golpea y el rencor levanta muros incluso entre hermanas.
Tras el éxito de sus novelas El guardián de la marea y El maestro de azúcar, Mayte Uceda regresa, de la mano de Planeta, con Los amores paralelos, una nueva historia que nos traslada a los convulsos años de la República. En medio de un panorama político y social asfixiante, dos hermanas de buena familia, ajenas a la realidad que les rodea, comparten deseos, amores y confidencias en medio de la existencia tranquila de una ciudad de provincias. Cuando la revolución obrera estalla, sus vidas saltan por lo aires, obligándoles a tomar decisiones que levantarán un muro de rencor entre ellas
Novedades de Luciérnaga para el primer trimestre
Desde el 8 de enero está en las librerías Misterios del mundo, de Mado Martínez. El 21 de enero será el turno de Ya eres felicidad, de Esteve March. Ediciones Luciérnaga publicará Amores eternos, de Fernando Gómez, el 4 de febrero. El 18, Operación expolio, de Juan José Revenga. El 25, Las historias no contadas. Experiencias entre la vida y la muerte, de la doctora Lola Aparicio.
El 4 de marzo, La esencia del Ser reside en la sombra, de Nathalie d'Arc. Y el 18, La fuerza sanadora de los metales, de Josep Guarch.
Y de Cúpula
Libros Cúpula tiene ya en las librerías Últimos ritos, de Ozzy Osbourne, y Motörhead In & Out, de Lucas Fox. El 21 de enero será el turno de Future Boy, de Michael J. Fox; el 28, de Te querré para siempre. Anatomía del K-Pop, de Giace Kwon.
El 25 de febrero, Cine descomplicado, de Álvaro Wasabi. El 4 de marzo, el cómic El Multiverso de Wizproblema. El 11, Dios sabrá vengarnos, el fin de la trilogía sobre Lucía Gutiérrez, de Sergio Sarriá.
La editorial también publicará Sir Lewis, de Michal E. Sawyer, sobre el piloto de Fórmula 1; Un viaje inesperado. Cuidarse a uno mismo cuando se cuida de los demás, de Emma Heming Willis; El gol de mi vida, de Javier Cáceres; y Los Cartier, de Francesca Cartier.