
El volumen de opciones call sobre el ETF del bono del Tesoro a largo plazo (TLT) se dispara al nivel más alto de su historia. Los operadores ( o especuladoras) apuestan a que los tipos de interés largos, con el bono a 10 años en máximos de dos décadas, se darán la vuelta a la baja. Cuando el posicionamiento se amontona tanto de un lado, conviene mirarlo con atención.
Una opción call es un contrato que otorga a un inversor el derecho, pero no la obligación, a comprar a un determinado precio en una fecha específica de vencimiento. El valor de una opción call aumenta si el precio de mercado del activo se incrementa. El vendedor, también llamado emisor, tiene la obligación de vender el activo subyacente al precio acordado, llamado precio de ejercicio, si la opción es ejecutada por el comprador, también denominado el titular. Al vendedor se le paga una prima a cambio de aceptar los riesgos asociados a la obligación de vender.