Miguel Ángel Valero
Anauco, organización de consumidores y usuarios fundada en Venezuela hace 25 años, ha elegido Madrid como centro de operaciones para su expansión en Europa, tras la experiencia acumulada en Francia con el caso de las prótesis PIP. Su presidente, Roberto León, explica que se ha elegido España para tener más seguridad jurídica y para hacer más eficaces las acciones colectivas de alcance internacional. Además, la comunidad venezolana en España es una de las más grandes fuera de su país de origen. España ha sido elegida sede europea por su seguridad jurídica, su conectividad internacional, y su papel dentro de la Unión Europea.
El planteamiento de Anauco Europa es que "en la unión está la fuerza" y que la reclamación individual es mucho más ineficaz que una acción colectiva, la fórmula "más exitosa".
Con estructuras en Venezuela, Panamá, naciones del Caribe y ahora España, que presenta como "punto de encuentro", Anauco "llega a Europa con respeto", para desarrollar en el continente acciones colectivas de alcance internacional y acompañar a ciudadanos afectados por conflictos que trascienden las fronteras nacionales.
Es la internacionalización de un modelo de actuación en respuesta a una realidad cada vez más frecuente: problemas que afectan a personas en varios países al mismo tiempo. Lo que comenzó como una iniciativa en Venezuela ha evolucionado hasta convertirse en una estructura con capacidad de actuación internacional, orientada a dar respuesta a conflictos vinculados con ahorros bloqueados en distintas jurisdicciones, inversiones transnacionales fallidas, consumidores expuestos a sistemas que no conocen o ciudadanos que no encuentran mecanismos claros para defender sus derechos.
“Hoy una persona puede tener su dinero en un país, vivir en otro y enfrentar un problema en un tercero. La defensa de derechos tiene que adaptarse a esa realidad”, insiste Roberto León.
A diferencia de las clásicas 'class actions', Anauco plantea un enfoque propio de acción colectiva entendido no solo como una vía judicial, sino como una herramienta estratégica de resolución de conflictos. Su modelo se basa en la organización y legitimación de los afectados, la construcción de representatividad, la visibilización pública del problema y la negociación estructurada antes de acudir a los tribunales. “La acción colectiva más exitosa es la que no necesita demanda. Nuestro objetivo no es judicializar todos los conflictos, sino crear las condiciones para que puedan resolverse de forma eficaz, ordenada y con representación real de los afectados”, argumenta su presidente.
Desde Madrid, Anauco Europa busca articular alianzas con organizaciones, profesionales e instituciones; coordinar acciones en múltiples jurisdicciones; acompañar a comunidades migrantes y generar soluciones en escenarios jurídicos y sociales complejos. La organización subraya que su llegada a España no pretende competir con estructuras ya existentes, sino integrarse en el ecosistema de defensa de derechos y reforzar las capacidades disponibles. “Venimos a sumar, a construir sinergias y a dinamizar el ecosistema de defensa de derechos”, asegura Roberto León.
La experiencia acumulada por Anauco en el caso de las prótesis PIP, fabricadas en Francia pero con mujeres afectadas en Venezuela, Colombia, Brasil y Argentina, también en España, entre otros países; en el de la inversión en bitcoin, el crédito mexicano (genera una segunda línea de crédito con tipos de interés rayanos en la usura), la fórmula de cálculo, las comisiones, y otras malas prácticas de la banca en Venezuela, se traslada ahora a España, con la mirada puesta en toda Europa.
Anauco Europa comienza con varias acciones colectivas. Una, que busca la inclusión de los ciudadanos venezolanos en el sistema financiero internacional. Otra, la situación que sufren los venezolanos en España con la validación de sus permisos de conducir, ya que el problema de falta de seguridad de los documentos oficiales de Venezuela afecta a esa operación. La tercera, es la localización y acompañamiento de mujeres afectadas por las prótesis mamarias PIP en España para que se adhieran a sus demandas colectivas.
Siempre desde el planteamiento de que lo que hay detrás de estos conflictos no es únicamente jurídico, sino profundamente social. Detrás de cada caso hay patrimonio familiar comprometido, ahorros bloqueados, confianza vulnerada y personas que necesitan herramientas reales para defenderse. “Al final, todo se resume en personas. En ciudadanos que muchas veces se sienten solos frente a sistemas complejos, dispersos o inaccesibles. Nuestra labor es organizarlos, darles voz y construir caminos reales de solución”, recalca Roberto León.
Como señala Damien Croce, coordinador de la asociación en Francia, "cuando los problemas cruzan fronteras, es cuando Anauco cobra sentido". "Es muy importante construir puentes", insiste. Y recuerda aquello de que "solo se va más rápido, juntos se llega más lejos".
En un contexto en el que los conflictos son cada vez más globales, Anauco Europa nace con una pregunta de fondo: quién defiende al ciudadano cuando el problema ya no pertenece a un solo país. Desde Madrid, la organización aspira a ocupar ese espacio y convertirse en un actor de referencia en la articulación de respuestas colectivas internacionales.