14 Oct
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Manuel de Alzúa, nuevo presidente del Instituto de Auditores Internos de España (IAI), ha reclamado en la inauguración de las Jornadas de Auditoría Interna que se hasta el 15 de octubre en IFEMA Madrid, que ésta “no puede quedar confinada exclusivamente a los muros de la empresa privada”. "La confianza institucional es un pilar fundamental de la estabilidad económica y social global en un entorno marcado por la velocidad del cambio, la incertidumbre geopolítica y la creciente complejidad de las decisiones”.

En su primer discurso como presidente del IAI, Alzúa ha trazado la hoja de ruta de la profesión defendiendo que, “en un contexto saturado de grandes titulares, promesas grandilocuentes, información no contrastada y relatos cambiantes, la Auditoría Interna opera en el territorio delos hechos”. “La confianza institucional deja de ser una opción para convertirse en una necesidad”, subraya. “La Auditoría Interna marca la diferencia: no prometiendo certezas imposibles, sino contribuyendo a aclarar si aquello en lo que es esencial confiar merece realmente esa confianza”.

Alzúa ha reivindicado un mayor papel de la Auditoría Interna, incidiendo en que la experiencia, las normas internacionales y el rigor analítico de sus profesionales deben tener presencia allí donde se toman decisiones que afectan directamente al conjunto de la ciudadanía. En este sentido, el presidente de los auditores internos de España ha señalado que “la gestión pública, privada, y la cohesión social se dan la mano en un equilibrio especialmente delicado” y que los contextos de alta complejidad e incertidumbre exigen “un rigor técnico inquebrantable, férreos controles, transparencia y una rendición de cuentas irreprochables”. 

La Auditoría Interna debe llevar su experiencia y sus estándares allí donde se toman las decisiones que afectan al conjunto de la sociedad, como “actor fundamental que contribuya a asentar las garantías de nuestro estado de bienestar”, insiste.

Bajo el lema de esta edición “El atelier de nuestra profesión”, el Instituto ha destacado la figura del auditor como “un artesano del rigor”, capaz de dominar los fundamentos de su oficio y evolucionar ante un entorno de profunda complejidad. Alzúa ha puesto el foco sobre la irrupción de la IA y la paradoja que entraña: “cuanto más sofisticada es la máquina, más determinante se vuelve la capacidad humana para cuestionar, comprender y auditar lo que las máquinas producen”. 

El desafío ya no reside únicamente en qué es capaz de hacer la tecnología, sino en qué garantías exigimos cuando delegamos decisiones críticas en sistemas complejos. “Éste ya no es solamente un desafío técnico. Es, ante todo, un reto de gobierno corporativo, el terreno natural de la Auditoría Interna”, argumenta.

El presidente del IAI ha cerrado su intervención reiterando su compromiso: “Continuar trabajando para que nuestra profesión siga evolucionando, ampliando su capacidad de aportar valor como función estratégica, ocupando el lugar que le corresponde allí donde las decisiones son más relevantes, los riesgos más complejos y la confianza más necesaria”.

aLas Jornadas anuales de Auditoría Interna congregan en Madrid a más de 700 profesionales para abordar los principales factores que están transformando el entorno económico y empresarial y su impacto sobre la profesión y su orientación al interés público como función que no solo protege los objetivos de la empresa, sino de la sociedad en general. Bajo el lema “El atelier de nuestra profesión”, el encuentro reúne durante dos días a expertos y auditores internos de las principales empresas españolas en torno a cuestiones de máxima actualidad como geopolítica, la inteligencia artificial, la gestión de riesgos, la transformacióntecnológica y la evolución del papel institucional de la Auditoría Interna.

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