23 Jul
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Nunca ha habido tanta información disponible para elegir una formación. Y, sin embargo, el 88,6% de los españoles afirman haber echado en falta información relevante antes de matricularse, según el Barómetro de la Decisión Formativa 2026, un estudio impulsado por IEBS Business School para analizar cómo toman decisiones quienes buscan formación superior, qué factores influyen en su elección y qué información consideran imprescindible antes de matricularse. 

El problema es que hay un exceso de información y es difícil encontrar datos comparables, verificables y realmente útiles para decidir. “Hoy podemos comparar un hotel, un seguro o un teléfono móvil con más indicadores que una formación que puede condicionar nuestra carrera durante años. Esa asimetría ya no tiene sentido”, señala Susana López, directora general de IEBS Business School.

El Barómetro muestra una demanda clara de mayor transparencia. El 91,8 % de los participantes considera que las instituciones educativas deberían publicar indicadores objetivos y verificables sobre la calidad de sus programas. Los futuros alumnos no buscan únicamente información promocional. Quieren comparar con mayor claridad aspectos como la empleabilidad real de los egresados, la metodología de aprendizaje, la experiencia del profesorado, la satisfacción de antiguos alumnos, el coste total de la formación o la dedicación que exige cada programa. La transparencia empieza a convertirse en un criterio de decisión junto al precio, el prestigio de la institución, el contenido académico o la flexibilidad del programa.

Uno de los hallazgos más relevantes del Barómetro es el papel creciente de la inteligencia artificial (IA) en la búsqueda de información. El 58,9% afirma haber utilizado herramientas como ChatGPT, Gemini o Claude para informarse antes de elegir una formación. La IA no sustituye la decisión, pero empieza a influir en la forma en que se comparan programas, precios, salidas profesionales, opiniones de antiguos alumnos y metodologías de aprendizaje. Este cambio plantea un nuevo reto para el sector educativo: ofrecer información clara, estructurada y verificable, tanto para los futuros estudiantes como para los asistentes de inteligencia artificial que intervienen cada vez más en la comparación de opciones formativas. “La inteligencia artificial está entrando en el proceso de decisión formativa. Eso obliga a las instituciones a ordenar mejor la información que publican, porque ya no se dirige solamente a las personas: también la interpretan herramientas que ayudan a comparar alternativas”, añade López.

Precio, empleabilidad y metodología: las principales carencias de información

Cuando se pregunta a los participantes qué información les faltó antes de matricularse, las respuestas dibujan un patrón muy concreto. El 38,4% afirma que echó en falta información clara sobre el precio total y las condiciones económicas del programa. El 36,3% señala la ausencia de datos sobre empleabilidad y salidas profesionales, mientras que el 32,2% considera insuficiente la explicación sobre la metodología de aprendizaje.

También aparecen entre las principales demandas una mayor información sobre la experiencia del profesorado, el acompañamiento al estudiante, la carga real de trabajo, las opiniones verificadas de antiguos alumnos y los proyectos que se desarrollan durante la formación.

El Barómetro sugiere que muchos futuros alumnos no quieren promesas, sino mejores evidencias para valorar si una formación encaja con sus objetivos, su situación profesional y la inversión económica que requiere.

El estudio también preguntó a los participantes qué harían de forma diferente si tuvieran que volver a elegir una formación. La respuesta más frecuente fue buscar más información objetiva antes de tomar la decisión, opción señalada por el 56,2%. Además, el 37 % compararía un mayor número de instituciones y el 28,1 % dedicaría más tiempo a consultar opiniones independientes y experiencias de antiguos alumnos. Otro dato relevante es que el 15,1% reconoce que hoy elegiría una formación distinta.

Para los responsables del estudio, estos resultados muestran que la decisión formativa no depende únicamente de disponer de más contenido, sino de contar con información fiable, comparable y verificable que permita elegir con mayor criterio.

A partir de estos resultados, IEBS desarrollará nuevas herramientas orientadas a mejorar la transparencia en la educación superior. Entre las iniciativas previstas se encuentran el Observatorio de la Decisión Formativa, que realizará un seguimiento periódico de estos indicadores; el Índice de Decisión Informada (IDI™), un marco para evaluar la calidad de la información que recibe un futuro estudiante antes de matricularse; y la metodología DECIDE™, diseñada para facilitar la comparación objetiva entre programas formativos.

El objetivo de estas iniciativas no es un nuevo ranking de instituciones, sino contribuir a que los futuros alumnos dispongan de criterios más claros para analizar, contrastar y comparar las distintas opciones antes de tomar una decisión.

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