21 Aug
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OpenAI ha anunciado el lanzamiento de ChatGPT para adolescentes, una versión de su herramienta que incorpora nuevas medidas de seguridad adaptadas a la edad, controles parentales y funcionalidades orientadas al aprendizaje. La iniciativa llega en un momento en el que el uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) se está extendiendo rápidamente entre usuarios de todas las edades y abre de nuevo el debate sobre cómo garantizar que su adopción avance acompañada de las medidas necesarias para proteger tanto a los usuarios como a la información que comparten con estos sistemas.

En este contexto, Check Point® Software Technologies Ltd., grupo global en soluciones de ciberseguridad, señala que la incorporación de medidas específicas para adolescentes supone un paso relevante, pero recuerda que la seguridad de la IA debe abordar tanto los contenidos a los que acceden los menores como la privacidad y el tratamiento de los datos que introducen en estas plataformas.

Desde una perspectiva general sobre la seguridad y adopción de estas herramientas, Adam Ely, GM AI Security de Check Point Software Technologies, señala: “La IA se ha convertido en una parte beneficiosa de nuestra vida cotidiana, pero junto a esas ventajas también plantea nuevos riesgos de ciberseguridad y protección. El AI Security Report 2026 de Check Point reveló que la proporción de prompts de IA de alto riesgo en entornos empresariales se duplicó durante el último año, lo que demuestra que la adopción sigue avanzando más rápido que las medidas de protección destinadas a proteger a los usuarios. Esa es precisamente la brecha que OpenAI trata ahora de cerrar para los adolescentes. Ofrecer a personas de todas las edades una forma de interactuar con una nueva tecnologíaque será clave para su éxito futuro resulta fundamental para la evolución y adopción de la IA”.

Por otro lado, desde el punto de vista de la privacidad y la protección de datos, Check Point Software advierte de que limitar el contenido al que pueden acceder los menores constituye solo una parte del desafío. En este sentido, Adam Ely añade: “Los controles parentales abordan qué contenidos ven los adolescentes. La segunda cuestión es qué ocurre con aquello que escriben. Las conversaciones con sistemas de IA se encuentran entre los datos más personales que generan los usuarios, y las aplicaciones de IA de consumo ya han sufrido filtraciones a gran escala. El AI Security Report 2026 de Check Point documenta el caso de una aplicación de chat con IA para consumidores que expuso aproximadamente 300 millones de mensajes de más de 25 millones de usuarios. Un diseño adaptado a la edad debe contemplar tanto el tratamiento de los datos como el filtrado de contenidos”.

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