10 Feb
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La universidad suele llegar como llegan las facturas grandes: se ven venir, pero aun así sorprenden. Y en muchas casas españolas el golpe no es solo la matrícula. Es el alquiler del piso compartido, la fianza, el abono transporte, la comida, el portátil, el “me hace falta esto” de septiembre… y, sobre todo, la sensación de que todo ocurre a la vez.

Esa presión se traduce cada vez más en deuda. Según Asufin, el 13,8% de los préstamos de consumo que analiza se destina a financiar estudios universitarios, y avisa que estos créditos se han cuadruplicado en la última década. No es el porcentaje exacto de familias endeudadas, sino el peso de la financiación educativa dentro del crédito al consumo, pero actúa como termómetro: más hogares tiran de préstamos para llegar.

Para evitar llegar tan ahogados, lo ideal es empezar a planificar al menos dos años antes de la entrada en la universidad. Ese margen permite ajustar presupuestos, reasignar gastos y evitar decisiones precipitadas.

La economista y cofundadora del comparador financiero HelpMyCash, Olivia Feldman, lo resume con una idea sencilla: “Esto no se resuelve con una conversación de última hora, sino con estructura”. Y cuando habla de planificación, no se refiere a teoría, sino a tareas concretas: proyectar gastos, fijar aportaciones mensuales, comparar escenarios, repartir responsabilidades y, también, poner límites sin culpa.  “Financiar estudios superiores es financiar la vida adulta de tus hijos. Y eso exige planificación, diálogo y realismo”, subraya.

Si el hijo contempla estudiar fuera de su ciudad, pueblo o incluso país, ese plazo debería ampliarse a cuatro años. “La diferencia de costes es enorme”, explica. “No es lo mismo estudiar en tu ciudad que mudarte de Cáceres a Madrid o de Castellón a Barcelona. Alojamiento, comida y transporte disparan el presupuesto”. Ignorar el factor geográfico es uno de los errores más comunes.

Uno de los consejos más útiles es casi contable: “Separar los gastos educativos te da claridad. Si los mezclas con el resto, no ves el tamaño real del esfuerzo”, explican desde HelpMyCash. Y aquí conviene aterrizar números, porque el contraste entre vías es enorme. En la universidad pública, el precio medio del crédito se sitúa aproximadamente, para una matrícula de 60 créditos, en unos 929,4€. En la universidad privada, en cambio, el coste presencial por curso se mueve entre 4.700 y 20.000€.

Hacer números es clave, y mejor si se hace el ejercicio con el hijo delante: “Que no tedé reparo sentarte y poner números. Pídeles que investiguen: cuánto cuesta una habitación, una residencia, el transporte, o qué diferencia hay entre una universidad pública y una privada”.

Esto, además, tiene un efecto educativo claro: cuando el estudiante entiende el coste real, suele tratarlo con más responsabilidad. “Con 16 o 18 años ya no son niños. Involucrarlos en el proceso es parte de su educación financiera”, enfatiza. De hecho, recomienda empezar antes, entre los 13 y los 15 años, especialmente en los últimos cursos de la ESO. No para exigir decisiones definitivas, sino para acostumbrarlos a relacionar estudios, coste y futuro profesional.

Y es que hablar de empleabilidad es uno de los puntos más delicados. Feldman no propone desanimar vocaciones, pero sí contextualizarlas. “Si tu hijo quiere estudiar una carrera con pocas salidas, es imprescindible que exista un plan. Que se pregunte: ¿de qué podría trabajar?”. A esa edad, recuerda, todos necesitamos algo de guía. “El objetivo no es solo estudiar, es que pueda construir una vida independiente y económicamente viable”.

Para quienes pueden hacerlo, la experta de HelpMyCash propone una estrategia de ahorro a largo plazo: invertir desde el nacimiento. “Aportar 50 o 100€ al mes en un fondo indexado alS&P500, por ejemplo, durante 18 años permite aprovechar el interés compuesto y crear un colchón importante”, ejemplifica. “Cuando llegue el momento de ir a la universidad, quizá no hará falta usarlo todo. Puede que solo se necesite una parte. Pero esto, más que ahorro, es una filosofía de vida”.

Y si los padres no se sienten cómodos invirtiendo en Bolsa, las cuentas remuneradas y los depósitos siguen siendo buenas aliadas. Lo importante es empezar con tiempo, para que el golpe no se concentre en un solo año, sobre todo cuando los hijos se marchan fuera del hogar.

La organización también sirve para no cruzar líneas rojas, especialmente la de poner en riesgo la estabilidad financiera de los padres. “Endeudarse para pagar una carrera puede ser una opción en casos muy concretos, pero es fundamental que el estudiante asuma una responsabilidad clara y demuestre que esos estudios tendrán un retorno real”. De lo contrario, advierte, se corre el riesgo de financiar un capricho, y esa no es una buena lección de vida, especialmente si la familia no puede permitírselo.

Desde HelpMyCash recuerdan que en España existen préstamos y ayudas estudiantiles que pueden dar un respiro. “Hay préstamos —sobre todo vinculados a universidades prestigiosas—que no se empiezan a devolver hasta que el graduado trabaja”, apunta. 

Becas y trabajos a tiempo parcial también deberían formar parte de la ecuación. La educación financiera no es una charla, es el ejemplo. Feldman lanza una crítica suave, pero contundente: “Nos falta educación financiera en la escuela, y eso hace que muchos jóvenes elijan estudios sin pensar en su independencia económica”.

Porque más allá de los números, la conversación tiene un trasfondo vital. “Poder decir: heestudiado, trabajo, soy independiente… todo eso te da seguridad y autoestima”, afirma. Y recuerda que, aunque legalmente los hijos sean adultos a los 18, todavía necesitan orientación. Guiar no es imponer. Es ayudarles a pensar cómo combinar lo que les gusta con lo que lespermitirá vivir. “Esa es la mejor herencia financiera que unos padres pueden dejar”,concluye.

Universidadesvirtuales.es

Por otra parte, el sistema universitario español ha experimentado en la última década una transformación estructural, con las universidades online que están asumiendo un papel cada vez más central en la oferta formativa nacional. En el curso académico2019–2020, las universidades a distancia alcanzaron los 264.857 estudiantes matriculados, lo que representaba el 16,2 % del total universitario. Esta cifra aumentó hasta el 18,5 % en el curso 2024–20252, confirmando un crecimiento constante y consolidado del modelo digital. Este desarrollo se enmarca en un contexto más amplio de fuerte expansión de la formación a distancia que, en 2024, alcanzó en España un valor de 2.935 millones€, con un crecimiento interanual del 8,5%, tras el incremento del 9,5% registrado en 2023, lo que confirma la solidez del sector y la confianza del mercado en este modelo educativo.

En este contexto nace UniversidadesVirtuales.es, la nueva división española de U Lead, empresa EdTech italiana especializada en servicios de orientación en formación digital, fundada en 2021. La iniciativa tiene como objetivo posicionarse como un referente para el acceso a la educación universitaria digital, con la meta de alcanzar a más de 20.000 estudiantes españoles antes de finales de 2026.

"Nuestra trayectoria de crecimiento confirma que la formación digital representa hoy un componente estructural de los sistemas universitarios europeos. Las universidades online responden de forma eficaz a las necesidades de estudiantes cada vez más informados, a menudo ya incorporados al mundo laboral y en busca de itinerarios flexibles pero plenamente reconocidos», afirma Matteo Monari, fundador de U Lead y de UniversidadesVirtuales.es. 

"Nuestra entrada en el mercado español con UniversidadesVirtuales.es es una decisión estratégica: queremos replicar el modelo de orientación y matriculación ya consolidado en Italia, poniendo también a disposición en España un servicio cualificado e independiente, capaz de guiar a los estudiantes hacia itinerarios académicos digitales de alto nivel. Nuestro objetivo es acompañar a más de 20.000 estudiantes antes de finales de 2026, contribuyendo de forma concreta al acceso a una educación universitaria de calidad", explica.

El sistema universitario español cuenta actualmente con 6 universidades digitales oficialmente reconocidas, de las cuales 1 es pública y 5 privadas, frente a las 11 existentes en Italia. Sobre un total de más de 1,8 millones de estudiantes universitarios, la proporción de matriculados en titulaciones a distancia ha alcanzado el 18,5 %, 338.193 estudiantes, lo que confirma la centralidad de la formación online en el panorama académico nacional. 

En este contexto, UniversidadesVirtuales.es acompaña a los usuarios en la elección de las principales universidades telemáticas españolas, ofreciéndoles apoyo para seleccionar los programas académicos digitales que mejor se ajustan a sus necesidades.

La estrategia de entrada en el mercado español prevé una primera fase dedicada a ampliar el alcance entre los estudiantes interesados en la formación universitaria online. En una segunda fase, UniversidadesVirtuales.es reforzará los servicios de orientación personalizada, consolidando el asesoramiento como un elemento diferencial y favoreciendo la escalabilidad del proyecto.

En los últimos años, U Lead ha registrado un crecimiento constante y sostenido, consolidando su papel en el sector EdTech y de la orientación universitaria digital. Entre 2022 y 2024, duplicó su facturación, pasando de 1,5 millones€ a más de 3 millones, mientras que las solicitudes de orientación crecieron un 122% en los últimos 12 meses. En 2025, la facturación superó los 4 millones, con una tasa de crecimiento del 30%.

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