Cuestión de Ciencia 7.0, ¿te atreves a desafiar el futuro?, la iniciativa educativa impulsada por Bayer y Big Van Ciencia, ha presentado a los 15 finalistas de este año. El programa, que busca acercar la ciencia a los jóvenes y fomentar vocaciones científicas implicándolos en la búsqueda de soluciones, los ha retado este año a dar respuesta en forma de monólogo a los desafíos de la agricultura regenerativa, la terapia génica o la descarbonización.
En esta edición, se han recibido más de un centenar de trabajos de estudiantes de Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional de centros educativos de toda España, de que se han seleccionado los 15 finalistas (cinco por cada uno de los retos).
Este año, el concurso da un paso más en el posicionamiento de la divulgación científica y cambia el formato presencial por el virtual para dar a conocer los mejores trabajos a través del perfil oficial de Instagram de Bayer.
De entre todos los monólogos un jurado experto valorará la calidad científica, respuesta a los retos y capacidad divulgativa, pero también se ha querido dejar un espacio simbólico a la votación popular, pudiéndose apoyar el monólogo desde las redes a través de “me gusta” en cada vídeo.
De las 122 candidaturas recibidas, se han elegido cinco finalistas por cada reto, y el próximo 10 de abril se proclamará un ganador en cada categoría.
Los monólogos que han accedido a la fase final son:
En el marco del Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, Cuestión de Ciencia pone especial atención en la importancia de la promoción del talento femenino en el ámbito científico. En el conjunto de sus ediciones, más de 200 chicas han participado en la iniciativa y cerca del 60% de las personas finalistas han sido mujeres, un reflejo del interés y el potencial de las estudiantes y del papel de programas como este a la hora de visibilizar referentes y despertar vocaciones en ciencia y tecnología desde edades tempranas.
Carmen Lara, responsable de Comunicación Corporativa y Sostenibilidad de Bayer en España, señala la importancia del apoyo a las jóvenes, su educación y su plena capacidad para hacer oír sus ideas, como motores del desarrollo y de innovación: “En el ámbito científico, además, es fundamental crear referentes y tangibilizar las oportunidades que nos ofrece la ciencia para abordar los retos a los que nos enfrentamos como sociedad. Hacerlo de forma integral e integradora es crucial para que el avance será real, y en esta ambición es fundamental seguir despertando vocaciones científicas también con la perspectiva de género”.
De hecho, según datos de la Unesco, solo el 35% del alumnado en carreras relacionadas con las STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) son mujeres. Esta brecha se mantiene incluso en países que han alcanzado la paridad entre hombres y mujeres. Por ello, Bayer refuerza su compromiso de impulsar el acceso y la participación plenos y equitativos en la ciencia para mujeres y niñas, una prioridad global en la que el apoyo a las jóvenes resulta clave para el progreso social.
Cuestión de Ciencia es un ejemplo de este enfoque: a lo largo de estos años, con más de 10.000 participantes, la iniciativa ha puesto en valor el talento científico juvenil sin razón de género y, además, está contribuyendo a formar a la próxima generación de comunicadores y divulgadores. Más allá de los premios, el verdadero logro está en dar voz, confianza y visibilidad a quienes están construyendo el futuro.
La evaluación de los vídeos finalistas correrá a cargo de un jurado de expertos integrado por representantes del ámbito científico, educativo e institucional. Un año más, Cuestión de Ciencia cuenta con la participación de Eduardo Sáenz de Cabezón, matemático y presentador de Órbita Laika; José Miguel Mulet, bioquímico y divulgador científico; Rosa Porcel, bióloga y divulgadora; Carmen Guerrero, coordinadora de proyectos de cultura científica del CSIC; Margarida Mas, delegada territorial de ANIS en Cataluña; e Irene Rodríguez, doctorada en Neurociencias y finalista de la Youth Ag Summit. Completan el comité Miguel Ángel Pérez, representante del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y Alejandro Quecedo, escritor y activista ecosocial. Este año además se suma al jurado Adrián García, conocido en redes sociales como El Físico Barbudo, que como referente de divulgación refuerza la importancia de este aspecto.
En línea con el objetivo del concurso de acercar la ciencia al público a través de formatos divulgativos, Irene Rodríguez, doctoranda en Biomedicina por la Universidad de Barcelona y miembro del jurado, destaca el valor del monólogo como herramienta de aprendizaje y comunicación: “desde el jurado valoramos que el alumnado sea capaz de entender un reto real y transformarlo en un monólogo con rigor y creatividad. El formato les obliga a ordenar ideas, argumentar y explicarse con claridad, que es la base de la divulgación. Y cuando además consiguen conectar con el público desde el humor, la ciencia deja de parecer lejana y se convierte en algo que importa y se recuerda”.
Fundación Inspiring Girls, en el IES Gregorio Marañón de Madrid
La falta de perfiles especializados en ámbitos científicos y tecnológicos se ha consolidado como uno de los principales retos del mercado laboral. Sin embargo, distintos indicadores educativos muestran que esta brecha comienza a configurarse mucho antes de la universidad, en las etapas en las que chicas y chicos empiezan a definir qué opciones consideran posibles para su futuro académico y profesional.
En este contexto, la Fundación Inspiring Girls ha celebrado, con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una actividad en el IES Gregorio Marañón, situado en Madrid, orientada a acercar a las alumnas referentes femeninos reales en disciplinas científicas, técnicas y económicas, y a ampliar su visión sobre las salidas profesionales vinculadas a estos ámbitos.
La sesión ha estado presentada por Marta Pérez Dorao, presidenta de la Fundación Inspiring Girls, y ha contado con la participación de diferentes profesionales procedentes de sectores tradicionalmente masculinizados, entre ellas Ana Belén Alonso, bióloga sanitaria e investigadora predoctoral especializada en el estudio de enfermedades asociadas a la obesidad, como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares; Carmen Reina, matemática experta en inteligencia artificial, pionera en el desarrollo y liderazgo de proyectos de machine learning y cultura del dato; Ana Jiménez, ingeniera aeronáutica con experiencia en mantenimiento y soporte de motores de avión y helicóptero; Alba Concepción, doctora en biociencias moleculares, investigadora especializada en metabolismo, obesidad y enfermedades asociadas; Mayte Valverde, directiva experta en operaciones, tecnología y talento, referente en liderazgo femenino y transformación organizativa; Leyre Sánchez, veterinaria e investigadora, experta en ensayos clínicos y evaluación de medicamentos veterinarios; y Cristina Álvarez, ingeniera industrial y directora de operaciones, especialista en escalar y optimizar operaciones industriales complejas, quienes compartieron con el alumnado su experiencia profesional y su trayectoria personal.
“Cuando una niña conoce a mujeres que trabajan en ciencia, tecnología o ingeniería y puede escuchar su historia en primera persona, su percepción sobre lo que es posible cambia. Desde Inspiring Girls trabajamos para que esas referencias estén presentes en el aula”, explica Marta Pérez Dorao, presidenta de la Fundación Inspiring Girls.
Los datos más recientes del Sistema Integrado de Información Universitaria muestran que, aunque las mujeres son mayoría en el conjunto del alumnado universitario en España, su presencia se concentra en determinadas ramas de conocimiento. En el curso 2024-2025, las titulaciones vinculadas a la ingeniería, la informática y otras disciplinas tecnológicas continúan registrando una mayor proporción de hombres, una distribución que ayuda a explicar la persistente infrarrepresentación femenina en los sectores STEM del mercado laboral.
En términos absolutos, las mujeres superan a los hombres en el total de estudiantes universitarios matriculados, con más de 809.000 alumnas frente a 607.000 alumnos. Sin embargo, esta mayoría no se traslada a los ámbitos más ligados a la tecnología y la industria. En las titulaciones de ingeniería, los hombres concentran en torno al 72 % del alumnado, frente a un 28 % de mujeres, una diferencia de más de 40 puntos porcentuales. En informática, la brecha es todavía mayor, con cerca del 83 % de estudiantes hombres y apenas un 17 % de mujeres, lo que supone una distancia de alrededor de 66 puntos porcentuales.
Esta concentración desigual por ramas de estudio anticipa el desequilibrio posterior en el mercado laboral y refuerza la importancia de actuar desde etapas educativas tempranas, cuando comienzan a configurarse las expectativas académicas y profesionales.
Frente a este escenario, Inspiring Girls trabaja desde la base del sistema educativo conectando a niñas y adolescentes con mujeres profesionales en activo que desarrollan su carrera en distintos sectores. Un enfoque que busca normalizar la presencia femenina en ámbitos científicos y tecnológicos y trasladar a las alumnas la idea de que estas trayectorias están a su alcance.
Durante la sesión, las participantes han abordado no solo su trabajo actual, sino también las decisiones, dudas y obstáculos encontrados a lo largo de su trayectoria, generando un espacio de diálogo cercano y accesible para el alumnado.
Desde el aula, Inspiring Girls trabaja para que las jóvenes puedan tomar decisiones académicas y profesionales con más información, más referentes y menos condicionantes de género, actuando en una etapa clave en la construcción de sus aspiraciones futuras.
“Las decisiones profesionales no se toman de un día para otro. Se construyen a partir de referentes y expectativas que se interiorizan desde edades muy tempranas”, concluye Marta Pérez Dorao.
