11 Jun
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En 2020 Emma Holten leyó un artículo que afirmaba que las mujeres representan un déficit neto para la sociedad porque drenan las arcas públicas al dar a luz o trabajar a tiempo parcial, y que la economía sería más próspera si se asemejaran a los hombres ya que dedican demasiado tiempo a los demás. Y esto, paradójicamente, en un contexto de crisis global de los cuidados en el que el deterioro de las relaciones sociales, el agotamiento y la falta de tiempo se han convertido en la norma. 

Su respuesta fulminante es este ingenioso ensayo, Déficit (Seix Barral), con el que reexamina la historia económica para situar en el centro las experiencias de las mujeres. Explica cómo hemos llegado hasta aquí y el modo en que ciertas premisas erróneas acabaron formando parte de esta disciplina, y revela las fisuras de los modelos económicos que impulsan las políticas gubernamentales y que están causando profundos daños sociales que nos perjudican a todos. 

Holten nos demuestra, en su primer libro, que existen otras maneras de pensar sobre el valor de las personas y las cosas, la sociedad, el trabajo no remunerado o la justicia; que en el corazón de la economía feminista está la conciencia de que cada uno de nosotros necesita el apoyo de los demás,, y logra desafiar con éxito el pensamiento económico actual para poner los cuidados y la calidad de vida de nuevo en el centro.

La autora es una activista feminista y consultora en políticas de género. En 2014 creó el proyecto CONSENT, con el que concienció sobre la violencia sexual digital. Desde 2019 trabaja en el ámbito de la economía feminista. Ha formado parte del Foro de Expertas del Instituto Europeo de la Igualdad de Género, así como del comité asesor de Human Rights Watch sobre los derechos de las mujeres. En 2023 fue nombrada asesora de la investigación del Gobierno danés sobre el poder en Dinamarca. Es licenciada en Cultura Moderna y traductora. Vive en Copenhague.



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