27 Apr
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Hace un año, España vivió un apagón que duró hasta casi 24 horas en algunas zonas. En esta situación crítica, en la que todo deja de funcionar, el efectivo nos ayudó a sobrellevar la emergencia. ¿Qué ventajas tiene el dinero en efectivo en situaciones así? ¿Qué hemos aprendido de cara al futuro? ¿Podrá el euro digital, si se hace realidad, usarse en caso de apagón?, se cuestiona Carlos González Constán, Jefe de la División de Relaciones con Fabricantes y Agentes Efectivo del Banco de España en el Blog de esta institución.

Lunes 28 de abril de 2025, 12:33 del mediodía, un día normal que se convirtió en uno muy especial para todos nosotros: se va la luz, muchos móviles dejan de tener cobertura, las conexiones fallan, ciertos dispositivos funcionan y otros no. En las primeras horas también hubo un apagón de información, si bien intuíamos que algo grave estaba pasando. Nos hemos acostumbrado a vivir y trabajar en una sociedad conectada, y esta conexión requiere energía.  Con el apagón, los pagos electrónicos, de los que dependemos cada vez más en nuestra vida diaria, dejaron de funcionar. Además, hubo cajeros que se quedaron sin billetes y otros quedaron inoperativos.

Cuestiones como la compra de bienes de primera necesidad (medicamentos, comida, …) o el simple retorno del trabajo al hogar, se vio complicado por la dependencia de los medios de pago electrónicos, que dejaron de estar disponibles. El efectivo en aquel momento no iba a devolvernos la energía, pero pudo facilitarnos la vida durante la emergencia.

El efectivo, los billetes y monedas de euro, son un medio de pago con múltiples ventajas: asegura la privacidad, es inclusivo, ayuda a controlar el gasto, es seguro, es un depósito de valor. El apagón, además, puso en valor dos virtudes adicionales del efectivo:

  • Es rápido pues permite liquidar pagos inmediatamente.
  • Asegura la total autonomía del usuario, pues los billetes y las monedas son el único medio de pago que, hoy por hoy, podemos utilizar sin necesidad de un equipo, electricidad o internet.

Desde el primer momento, el Banco de España, consciente del valor del efectivo en situaciones de crisis como la vivida, mantuvo el máximo contacto posible con su red de sucursales y con los agentes privados que realizan la distribución del efectivo en la sociedad (entidades y compañías de transporte de fondos). El objetivo era triple:

  • conocer el estado de situación de los cajeros automáticos;
  • promover con los agentes indicados una gestión coordinada de los cajeros más críticos;
  • poner a disposición de dichos agentes privados un horario ampliado en nuestras sucursales en caso de que pudieran necesitarlo.

En el mismo momento del apagón se produjo una caída drástica de las retiradas de efectivo de los cajeros. Los cajeros que disponían de baterías propias y conectividad se quedaron sin billetes y el resto, inoperativos, aunque con fondos en su interior. Al día siguiente, una vez recuperado el suministro eléctrico y la conectividad, se observó un significativo incremento de las retiradas de efectivo de los cajeros.

Los días 29 y 30, finalizado el apagón, los bancos y las compañías de transporte de fondos se organizaron para realizar una acción masiva de recarga de cajeros, priorizando aquellos en ubicaciones críticas. Para ello retiraron efectivo del Banco de España, con incrementos del 15% con relación a los mismos días del año anterior, proceso que fue vigilado permanentemente por el Banco.

La lección, para el experto del Banco de España, es la conveniencia de disponer de entre 70€ y 100€ en efectivo por cada miembro de la familia, o el dinero suficiente para las compras esenciales durante 72 horas.

Otros medios de pago están incorporando soluciones para que puedan ser usados transitoriamente sin conexión a internet e incluso sin electricidad.

El euro digital que, si finalmente se adopta, será un complemento al efectivo y con una experiencia de uso similar, tendrá una modalidad de monedero offline que permitirá pagos en tales situaciones.


"No podemos asegurar que no vuelva a ocurrir un apagón o emergencias análogas. Continuamos trabajando para que, si ocurre, sea en el momento que sea, el rol del efectivo como medio de pago rápido y autónomo continúe siendo reconocido y apreciado por la sociedad", explica. El consejo es sencillo: “ten siempre algo de efectivo encima y en casa”.

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