30 Jun
30Jun

El capital humano es el principal factor de crecimiento económico de un país. y la formación es el mecanismo básico para acumular éste. Sin embargo, España no obtiene los resultados deseados en generación de talento, ya que el porcentaje de alumnado de 15 años con un alto nivel de competencias en al menos una de las tres evaluadas en PISA (matemáticas, lectura y ciencias) es solo del 10,6%, tres puntos por debajo de la media de la OCDE y muy lejos de potencias educativas como Corea del Sur (29,7%), Japón (28,7%) o Canadá (22,7%).

La mitad de la brecha entre España y la OCDE se explica por los discretos resultados relativos del 25% de los estudiantes que tienen las mejores condiciones socioeconómicas. Mientras que en España el porcentaje de alumnado de alto rendimiento en matemáticas dentro de ese grupo más favorecido es del 12,9%, en la media de la OCDE se eleva al 19,1%. Por el contrario, en el caso de los estudiantes del cuartil más desfavorecido (el 1), el porcentaje medio de alumnos aventajados en España es más similar a la media internacional (2,1% vs 2,6%). Lo mismo ocurre en las otras dos competencias, con un diferencial de 6,1 puntos porcentuales en ciencias (similar en matemáticas) y algo menor (4,4 puntos) en lectura en el grupo más favorecido.

La Fundación Ramón Areces y el Ivie publican la monografía La calidad educativa en España y sus comunidades autónomas: el fenómeno del alto rendimiento, en la que se analizan los factores que inciden en el bajo porcentaje de alumnado con altos niveles de competencias en España y se ofrecen posibles vías de mejora. Para ello, tiene en cuenta las características del centro educativo, del estudiante y su familia, así como los condicionantes derivados del entorno regional y del efecto de las políticas públicas. 

El estudio, dirigido por el investigador del Ivie Lorenzo Serrano, en colaboración con el equipo del Instituto y de la Universitat de València que integran José Manuel Pastor, Ángel Soler, Iván Vicente y Fernando Pascual, constata la tendencia general al retroceso en el porcentaje de alumnado de alto rendimiento, entendido como aquel que obtiene la máxima puntuación (5 o 6) en las pruebas PISA de matemáticas, ciencias o lectura. En este proceso, España se mantiene de manera persistente por debajo de la media de la OCDE con una caída en el porcentaje de estudiantes aventajados a nivel global (en al menos una de las tres competencias) de 1,3 puntos entre las pruebas de 2015 y las de 2022.

Sin embargo, los resultados promedio en España ocultan diferencias regionales, ya que existen cinco comunidades autónomas que consiguen situarse por encima de la media delos países desarrollados en el peso de su alumnado de alto rendimiento. Se trata de Castilla y León, La Rioja, Asturias, Madrid y Cantabria que superan el 13,7% de la OCDE. Le siguen Aragón, Navarra y Galicia que logran porcentajes por encima de la media de España. En el lado contrario, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, junto con Canarias y Castilla-La Mancha, tienen menos de un 7% de estudiantes con resultados destacados.

Las diferencias de resultados también se observan en función del sexo del alumnado. Mientras que las mujeres obtienen mejores resultados en comprensión lectora, con una brecha de 2,2 puntos a su favor frente a los hombres, el porcentaje de alumnos de alto rendimiento es del 7,4% en matemáticas y del 5,9% en ciencias, frente al 4,4% y 3,9%,respectivamente, de alumnas. Según los autores, esta desigualdad, aunque moderada, “muestra la persistencia de ciertos sesgos y barreras culturales que pueden condicionar el acceso a la excelencia en determinadas áreas de conocimiento”.

Otro de los aspectos que distingue el análisis es el escaso porcentaje de alumnado que muestra alto rendimiento simultáneamente en las tres competencias. En España predomina un modelo especializado en el que el 61,3% de los estudiantes aventajados (5o 6 de calificación en PISA) destaca únicamente en una competencia, mientras que solo un 12,8% obtiene los mejores resultados en las tres, frente a la media OCDE que alcanza el 21%.

Además, en España solo un 1,6% del total de estudiantes se considera excelente, logra alcanzar el nivel máximo (nivel 6) en alguna de las tres competencias, frente al 3,1% de la OCDE, el 10,25% de Corea, el 8,2% de Japón, el 6,6% de Canadá o el 5,1%de Suiza, lo que evidencia la dificultad del sistema educativo español para llevar a los estudiantes hasta la cúspide del rendimiento educativo.

Determinantes del alto rendimiento educativo

El estudio analiza distintos factores que pueden influir en los niveles de excelencia educativa alcanzados, desde las propias características del alumno y sus familias, hasta las condiciones del centro educativo y las políticas públicas desarrolladas en educación. Aunque, de media, los centros privados tienen un mayor porcentaje de alumnado aventajado que los públicos (14,8% vs 8,7%), el análisis multivariante revela que, a igualdad del resto de factores, las características del centro educativo no son determinantes, excepto en lo referente al acoso escolar, que supone un obstáculo para el logro de altos niveles de rendimiento educativo.

Por el contrario, sí que resultan decisivos los factores relacionados con el estatus socioeconómico familiar, especialmente, el tipo de ocupación de los progenitores, su formación y el nivel de renta de los hogares. Mientras que el 21,2% de los estudiantes que viven en los hogares del cuartil con mayores niveles de renta consigue alto rendimiento educativo, el porcentaje se reduce a menos del 5% entre el alumnado con menores recursos. El porcentaje de estudiantes aventajados es más bajo en España que en la OCDE en todos los cuartiles, pero de modo mucho más intenso conforme las condiciones socioeconómicas resultan más favorables.

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