Con la llegada de las vacaciones de verano, los viajes familiares, los días de vacaciones y las actividades al aire libre se multiplican, y con ellos, la captura de recuerdos. Sin embargo, la temporada también dispara el fenómeno digital del sharenting o sobreexplotación de hijos menores en Internet por parte de los padres, que pueden llegar a tener graves consecuencias y se toman las precauciones adecuadas.
La encuesta "Sharenting: Privacidad infantil y convivencia familiar en la era digital en España" de Kaspersky revela una brecha significativa entre la preocupación declarada por las familias y sus comportamientos reales. Al 86,7% de los padres en España les preocupa que las fotos de sus hijos acaben en manos de terceros, pero el 47% confirma que ha publicado imágenes de los menores en redes. Además, en la mayoría de los casos, esas publicaciones no llevan filtros ni se tuvo cuidado a la hora de difundir dicho material, ya que más del 55,5% admite que publica fotografías en las que se ve perfectamente la cara del menor, frente a un 44,5%que al menos intenta pixelar o buscar un ángulo en el que no sean identificables.
El verano intensifica esta práctica debido a que compartimos más tiempo libre en familia, la inmediatez de las plataformas digitales y el interés por mostrar la rutina vacacional. Según datos del operador Finetwork, el tráfico de datos móviles en España aumentó hasta un 30% durante los meses de verano en 2025 respecto al resto del año, impulsado por el mayor uso de plataformas de vídeo en movilidad, redes sociales, navegación y videollamadas. Y muchas de esas conexiones a Internet fueron para mostrar esos momentos a amigos y familia.
Según la encuesta de Kaspersky, el canal más utilizado por las familias españolas para compartir contenidos es WhatsApp (48,9%), seguido de Facebook (24,5%) e Instagram (22,8%). En menor medida se sitúan redes de formato corto como X (1,9%) o TikTok (0,4%).
Respecto a los motivos que impulsan esta exposición digital, un 48,5% de los progenitores en España afirma que su motivación principal es compartir momentos con familiares y amigos, mientras que un 32,1% lo hace con el objetivo de guardar recuerdos de etapas importantes de la vida y un 12,5% para sentirse más cerca a pesar de la distancia.
La edad del niño también influye en esta presencia digital. Cuanto más pequeños son, mayor es la necesidad de compartir sus avances y aventuras. El 65,3% de toda la exposición en redes de niños se desarrolla durante la primera infancia (sumando el 38,1% de la etapa de los 3 a los 7 años y el 27,2% de la de los 0 a los 3 años), un tramo de padres jóvenes que documentan el crecimiento de sus hijos.
Al ser preguntados de forma global, el 55,6% de los progenitores españoles califica como peligroso publicar fotos de menores en redes sociales, pero la realidad es que se sigue publicando. Entre los mayores temores detectados sobresalen:
"El verano propicia que bajemos la guardia. Compartir la foto de nuestros hijos en la piscina o en un campamento parece inofensivo, pero esas imágenes contienen valiosa información contextual como ubicaciones, rutinas o vestimentas que escapan de nuestro control en el momento en que se suben a la red. La huella digital de un menor empieza mucho antes de que tenga conciencia de lo que es internet, y es responsabilidad de los adultos proteger su privacidad presente y futura para evitar que información sensible caiga en las manos equivocadas". advierte Vanessa González, directora de comunicación de Kaspersky Iberia.
A juicio de Sergio Maldonado, abogado especializado en la materia y CEO de TodoLaw, “la normativa aplicable de protección de datos contempla un mecanismo de tutela de quienes no tienen aún edad para consentir en su propio nombre, pero esta salvaguarda deja de tener sentido cuando son las propias personas a cargo del menor las que exponen sus datos bajo un supuesto amparo de la esfera doméstica. Y más allá de esto incluso, el menor cuenta con derechos personalísimos a la intimidad y la propia imagen que siempre podrán invocarse en caso de discrepancias entre sus representantes legales o afectación grave a la reputación del menor”.
Consejos de Kaspersky para proteger la privacidad de los menores
Para evitar riesgos innecesarios y garantizar la seguridad de los niños, Kaspersky recomienda adoptar las siguientes pautas:
