El secretario de Estado de Medio Ambiente en funciones, Hugo Morán (en la fotografía), avisa en el Global Sustainability Barcelona Summit 2026 que “el negacionismo tiene costes cada vez más elevados, porque implica retrasar la toma de decisiones. Europa es la región del planeta que se calienta más rápido, aproximadamente el doble que la media" y subraya la necesidad de mejorar la preparación ante los fenómenos extremos: "la información y la prevención son fundamentales para mejorar la capacidad de respuesta y proteger a la ciudadanía”. "La inacción climática puede elevar su coste hasta el 7% del PIB europeo en 2090", alerta.
Ramon Torra, Gerente del Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB), destaca que "la costa concentra gran parte de la población y alberga infraestructuras fundamentales, lo que hace especialmente compleja su adaptación al cambio climático. En este sentido, mantener las playas requiere actuaciones e inversiones que no ofrecen resultados inmediatos, pero son imprescindibles para preservar un activo que no solo tiene un valor natural, sino que también es un espacio de uso social y una pieza fundamental de la actividad económica del territorio”.
“La sostenibilidad es un eje central de la actividad del AMB y está presente en ámbitos esenciales para la ciudadanía, como la gestión del agua y los residuos, la movilidad, el transporte público y la vivienda. Ante los retos actuales, resulta imprescindible reforzar la colaboración público-privada y avanzar hacia una Europa más cercana a las necesidades de los ciudadanos, capaz de contribuir a mejorar su día a día”, añade.
Josep Lluis Oller-Ariño, fundador del Mercado de Futuros Financieros, señala que “la incertidumbre que introduce la IA es inevitable: sabemos que se perderán puestos de trabajo, pero no sabemos cuáles ni a qué coste. Debemos mejorar las condiciones de inversión y avanzar hacia una democracia capaz de dar respuesta a los retos económicos y sociales y de garantizar empleos satisfactorios para la población. Las respuestas las tenemos que dar los ciudadanos”.
El presidente de la Fundación Princesa deGirona, Francisco Belil, asegura que “Los jóvenes hoy en día están muy bien dotados, son muy inteligentes, están realmente motivados para hacer grandes cosas, pero no siempre les dejamos o les damos facilidades. Y a su vez se enfrentan a desafíos muy importantes. Problemas como el empleo, el acceso a la vivienda, son realidades en esta incertidumbre con que viven, que les impide desarrollar todo su potencial”. “En España hay 15.000 fundaciones y ellas contribuyen con el 2,5% del producto interior brutodel país y emplean a medio millón de personas”, destaca.
Un diálogo entre dos galardonados con el Premio Princesa de Girona Social: Begoña Arana, fundadora y CEO de Hogar Betania, y Daniel Millor, arquitecto y coordinador del Programa Asertos desde Quatorze y Arquitectura SinFronteras, muestra dos experiencias: la de la “vital intervención conjunta surgida a raíz de la DANA en Valencia”, proporcionando soporte emocional y psicológico a las víctimas, la primera; “la falta de una vivienda digna mina la salud mental y aísla a las personas”, el segundo.
En un debate sobre la IA, Federica Massa-Saluzzo, Chief Sustainability Officer de EADA Business School, explica que "lo que estamos haciendo hoy con la IA tiene que ir en la dirección de no dejar a nadie atrás, y debe estar en cómo podemos ser un poco más sostenibles gracias a la IA”. Carles Grau, CEO de Growth Innovation Consulting, cree que "anticipar el futuro permite a nuestras empresas generar ventajas competitivas en nuestras organizaciones”. ordi Torras, fundador y CEO de Guanta, pone el foco en el consumo energético y el papel de los centros de datos: “Las empresas están aprendiendo qué motor necesitan para cada problema. No siempre es necesario utilizar los modelos más grandes y costosos”.
Jaume Duch, conseller d’Unió Europea i Acció Exterior, afirma que “la seguridad debe entenderse desde una perspectiva integral, que incluya no sólo la defensa, sino también la cohesión social, el suministro energético y la protección frente a amenazas como las crisis climáticas o la desinformación. Garantizar el acceso a derechos básicos como la educación y la vivienda es también fundamental para fortalecer la resiliencia de nuestras sociedades”.
Laia Bonet, primera tenienta de alcalde del Ajuntament de Barcelona, recuerda que “Barcelona hace años que trabaja para reforzar su capacidad de adaptación al cambio climático, pero debemos avanza con mayor celeridad y desde una perspectiva transversal que integre las dimensiones ambiental, social y económica. La respuesta a este reto exige situar a la ciudadanía en el centro y garantizar que la transición se desarrolle desde la justicia social, sin dejar a nadie atrás. Para ello, las buenas intenciones deben traducirse en inversiones concretas, como el Pla Clima de Barcelona, que impulsen la descarbonización, las energías renovables y una gestión más eficiente de los recursos. Afrontar estos desafíos requiere, además, la implicación y la colaboración de las instituciones, las empresas y el conjunto de la sociedad”.
Mireia Domingo, directora de CaixaForum Barcelona, señala: “para la Fundación La Caixa, contribuir a una sociedad más sostenible significa generar oportunidades y promover el bienestar de las personas. Acoger el Global Sustainability Barcelona Summit nos permite fomentar el intercambio de conocimiento y el diálogo entre perspectivas diversas, en una ciudad abierta a la innovación”.
El delicado equilibrio geopolítico actual fue objeto de un diálogo entre Arnau Queralt, director del Consell Assessor per al Desenvolupament Sostenible de Catalunya, y Pol Morillas, director de CIDOB. Para Arnau Queralt: “el cambio climático compromete la seguridad hídrica y alimentaria de Europa y puede agravar las desigualdades sociales”. Además, ha subrayado la necesidad de anticiparse a futuros escenarios de escasez y apostar por fuentes alternativas, como la reutilización del agua. El director de CIDOB coincidió en afirmar que “la cooperación internacional y la gobernanza europea atraviesan una etapa de crisis”, y ha defendido la necesidad de reconstruir la confianza entre aliados y avanzar hacia una mayor autonomía estratégica de Europa.
Antón Costas, presidente del Consejo Económico y Social de España, subraya: “la prosperidad compartida es fundamental para mantener la cohesión social y fortalecer la democracia. Debemos reconstruir una economía capaz de generar buenos empleos, incorporando conocimiento y tecnología a sectores como la construcción, la hostelería, la sanidad y los cuidados, para avanzar hacia una sociedad más sostenible y cohesionada”.
Jordi Portabella, director del Área de Sostenibilidad del FC Barcelona, ha puesto en relieve que "ninguna institución o empresa puede plantearse desarrollar una infraestructura relevante sin valorarla desde la sostenibilidad. El EspaiBarça incorpora criterios ambientales, sociales y de gobernanza, con la economía circular como uno de sus ejes principales. Por ejemplo, la reutilización de materiales, como el hormigón procedente de la antigua tercera gradería, ha permitido evitar más de 100.000 desplazamientos de camiones, reduciendo las emisiones de CO2, la congestión y el impacto sobre el entorno urbano”.
Joan Sentelles, director de Gestión de Instalaciones, Compras, Espacio Barça y Tecnología del FC Barcelona, añade: “La sostenibilidad debe estar presente desde el inicio en cualquier gran infraestructura. Si se planifica teniendo en cuenta tanto la inversión inicial como los costes de mantenimiento a lo largo de su vida útil, las decisiones sostenibles resultan también favorables económicamente”.
Franc Sanmartí, director de Sostenibilidad y Asuntos Aeropolíticos de Vueling, apunta: “El combustible sostenible ya es una realidad, pero cuesta entre dos y tres veces más que el tradicional. Necesitamos acompañamiento para impulsar esta transición y conseguir que la aviación siga siendo asequible”.
Ricardo Martínez, investigador sénior de Área de Ciudades Globales y coordinador de Investigación en Agendas Globales y Multilateralismo del CIDOB, avisa: “La electrificación de los vehículos no resolverá por sí sola los problemas de movilidad: debe ir acompañada de una apuesta por el transporte público. De lo contrario, no acabaremos con la congestión ni garantizaremos un acceso equitativo al transporte”.