Septiembre es un mes de reactivación. Tras el paréntesis veraniego se retoman las rutinas, cobran impulso los procesos de selección y muchas personas reanudan su búsqueda de empleo. En otros casos, este periodo coincide con la finalización de contratos vinculados a la temporada estival y con la necesidad de encontrar una nueva oportunidad profesional. Sin embargo, aunque el calendario invite a empezar de nuevo, la salud mental no siempre acompaña.
Buscar empleo es un proceso exigente que requiere organización, constancia y método, así como capacidad para gestionar la incertidumbre, los tiempos de espera y las posibles negativas. Cuando la búsqueda se prolonga, sostener la motivación y la confianza puede resultar especialmente difícil.
Consciente de esta complejidad, la Fundación Adecco presenta El trabajo emocional de buscar trabajo. Guía para gestionar las emociones durante la búsqueda de empleo, un recurso práctico y cercano para ayudar a las personas a comprender lo que sienten, recuperar la confianza y orientar su búsqueda con mayor claridad. La publicación está dirigida a cualquier persona que se encuentre buscando empleo, con independencia de su edad, trayectoria o circunstancias, ofreciendo herramientas para gestionar la frustración y las negativas que pueden aparecer durante el proceso.
La guía no está diseñada para sustituir la terapia psicológica ni la intervención de profesionales de la salud mental, sino para acompañar a las personas durante una etapa que puede generar cansancio, frustración, inseguridad, miedo o pérdida de autoestima. A través de reflexiones, preguntas y ejercicios prácticos, el documento ofrece herramientas para avanzar sin confundir una negativa profesional con un rechazo personal.
“Con esta nueva publicación, queremos acompañar a todas las personas que retoman su búsqueda de empleo en septiembre o se enfrentan a ella por primera vez, recordándoles que buscar trabajo también implica cuidarse, conocerse, reconocer las propias competencias y conectar con un propósito queayude a orientar el camino. Una negativa puede cerrar una oportunidad concreta, pero no resume una trayectoria ni determina todo lo que una persona puede aportar”, explica Francisco Mesonero, directorgeneral de la Fundación Adecco.L
La búsqueda de trabajo puede resultar difícil para cualquier persona, con independencia de su edad,experiencia o circunstancias. Sin embargo, el impacto emocional suele intensificarse cuando el desempleo se cronifica o se añaden barreras como los prejuicios, la discriminación o la falta deoportunidades. Actualmente, el 35% de las personas en desempleo lleva más de un año buscando trabajo. La cronificación es especialmente frecuente entre el talento sénior: el 48% de las personas desempleadas mayores de 45 años se encuentra en esta situación, porcentaje que asciende hasta el 56% entre las mayores de 55 años.
La cronificación del desempleo no solo implica ausencia de ingresos. También puede debilitar relaciones sociales, alterar rutinas, erosionar la autoestima y reducir el sentimiento de utilidad. En efecto, y según el último informe #TuEdadEsUnTesoro, del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, el 88,2% de las personas mayores de 45 años que lleva más de un año en paro reconoce haber experimentado una pérdida de autoestima.
“Buscar empleo es un trabajo en sí mismo, pero también es un trabajo emocional. Sin embargo, de esta dimensión se habla poco: solemos poner el foco en las cifras de desempleo o en las técnicas de búsqueda, pero no tanto en cómo vive la persona todo este proceso. No basta con conocer los portales de empleo, tener un buen currículum o preparar correctamente una entrevista. Cuando el desempleo se alarga y se acumulan las negativas o los silencios, puede aparecer un diálogo interno muy duro: ‘no valgo’, ‘nadie va a contratarme’ o ‘ya no tengo nada que aportar’. Estos pensamientos no son hechos, pero condicionan las emociones y también la forma de actuar: disminuyen la iniciativa, dificultan la preparación de las candidaturas y pueden llevar incluso al abandono de la búsqueda”, explica Abel Guio,consultor de la Fundación Adecco y experto en gestión emocional de la búsqueda de empleo.
Claves para fortalecer la búsqueda de empleo desde el cuidado de la salud mental
La guía parte de una idea central: la situación laboral de una persona no determina su identidad ni su valor. Sobre esta base, propone un recorrido que combina el cuidado emocional con ejercicios prácticos para orientar y fortalecer la búsqueda de empleo. Las claves de la guía se concretan en las siguientes:
“Una empresa selecciona el perfil que considera más adecuado para una necesidad concreta y en un momento determinado. No está evaluando todo el talento, la historia o el potencial de una persona. No ser seleccionado es un resultado profesional, no una identidad. Puede ofrecer información útil para seguir avanzando, pero nunca debe convertirse en una medida del valor personal”, subraya Abel Guio.
La inteligencia artificial como apoyo para formular el propósito
La inteligencia artificial (IA), cada vez más presente en el mercado laboral y en la propia búsqueda de empleo, también ocupa un espacio en la guía. El último apartado ofrece un prompt para ayudar a conectar la identidad, los valores, la vocación, el talento, la misión y la forma de llevarla a la práctica. A partir de las respuestas personales, la herramienta identifica patrones y propone distintas formulaciones de un propósito personal y profesional. Sin embargo, la guía recuerda que la IA no puede decidir cuál es el propósito de una persona: únicamente puede ayudar a ordenar sus ideas y ponerlas en palabras. El resultado debe revisarse siempre para comprobar que es auténtico, concreto y verdaderamente representativo.