26 Oct
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Impulsados por el calentamiento global, los fenómenos meteorológicos extremos han experimentado un fuerte incremento en frecuencia, duración e intensidad en los últimos años. Sin embargo, solo un 34% de los españoles sabría cómo actuaren caso de inundación, un 32% ante fuertes vientos, y menos de la mitad (46%) en caso de incendio, según el informe ‘Seguridad en edificios y viviendas’, elaborado por Grupo Mutua Propietarios.

El 10% de los españoles afirma haber tenido una experiencia cercana a un incendio y el 14% con inundaciones o temporales, fenómenos naturales extremos que ya han provocado daños en las viviendas del 9,2% de los españoles, según el INE. Pero ¿hasta qué punto están preparados nuestros edificios para hacer frente a estas situaciones? Los españoles valoran con un 5,99 sobre 10 la preparación de sus inmuebles ante una posible inundación, una puntuación que desciende al 5,88 en el caso de los incendios.

El informe detecta que un 72% de los edificios cuenta con sistemas de drenaje para afrontar fuertes lluvias, el 63% posee una sujeción correcta de los elementos exteriores como los toldos, y el 50% tiene ventanas y puertas reforzadas. Sin embargo, otras soluciones de protección, como los sistemas de bombeo de agua, están mucho menos extendidas y únicamente se encuentran presentes en el 21% de los inmuebles.

“La seguridad de nuestros hogares no depende únicamente de las características constructivas de los edificios, sino también de nuestra capacidad para anticiparnos a los riesgos y saber cómo actuar cuando se produce una emergencia”, señala José Luis Marín de Alcaraz, subdirector General de Operaciones de Grupo Mutua Propietarios.

El estudio de Grupo Mutua Propietarios pone de manifiesto importantes diferencias entre las medidas de protección contra incendios instaladas en las zonas comunes de los edificios y las disponibles en el interior de las viviendas, que es precisamente donde suelen iniciarse los siniestros. Mientras que tres de cada cuatro edificios cuentan con extintores (74%), solo un 37% dispone de escaleras de emergencia señalizadas y un 24% de detectores de humo, la presencia de sistemas de protección en los hogares es considerablemente menor: solo el 47% cuenta con extintores, el 18% con detectores de humo y apenas el 6% tiene instalados rociadores automáticos.

No obstante, el nivel de protección también presenta diferencias significativas en función delas características de los inmuebles. Los extintores son más habituales en edificios con más de 50 vecinos (84%) y, especialmente, en las construcciones más recientes, alcanzando el 92% en los edificios posteriores a 2011.

A estas diferencias en el equipamiento se suma otra carencia relacionada con el conocimiento de las medidas de seguridad. Según el informe, solo el 53% de los españoles afirma saber utilizar un extintor, mientras que el 40% tiene una idea general y un 7 % no sabría qué hacer.

La preocupación por los riesgos no siempre se traduce en una mayor prevención. El informe ‘Seguridad en edificios y viviendas’ también analiza cómo influye la información sobre los siniestros en la percepción del riesgo de los ciudadanos. Aunque el 86% de los españoles no ha vivido una experiencia cercana relacionada con las inundaciones, las noticias sobre sus consecuencias contribuyen a despertar la preocupación, y un 24% manifiesta una elevada inquietud ante la posibilidad de sufrir una situación de estas características. En el caso de los incendios, la inquietud es todavía mayor: el 55% de los españoles manifiesta preocupación ante la posibilidad de sufrir uno, especialmente quienes residen en edificios de grandes dimensiones (64%).

El informe de Grupo Mutua Propietarios señala que esta distancia entre la percepción del riesgo y la adopción de medidas preventivas también se refleja en la disposición a invertir en seguridad. Aunque los españoles valoran con una puntuación media de 6,49 sobre 10 la seguridad de sus inmuebles, solo el 39% estaría dispuesto a destinar dinero a mejorar la protección de su edificio o vivienda.

“En un contexto donde el cambio climático incrementa nuestra exposición a situaciones de riesgo, tenemos que avanzar desde una cultura de reacción ante los siniestros hacia otra basada en la anticipación. Proteger un inmueble significa también identificar sus vulnerabilidades, mantener adecuadamente sus instalaciones y preparar a las personas para responder ante una emergencia”, concluye el subdirector General de Operaciones de Grupo Mutua Propietarios.

onLygal: solo el 30% de los españoles ha emprendido acciones legales

Por otra parte, defender los propios derechos no siempre se traduce en emprender acciones legales. Aunque el 68% de lso españoles se han planteado emprenderlas en algún momento de su vida, menos de la mitad ha llegado a dar el paso. Solo el 30% de la población afirma haber emprendido acciones legales, frente al 38% que se lo ha planteado, pero finalmente no lo ha hecho, según el Barómetro de la Protección Jurídica de onLygal,compañía del Grupo Mutua Propietarios especializada en soluciones legales y seguros de protección jurídica.

El coste económico constituye el principal obstáculo para emprender acciones legales, con una valoración de 5,36 enuna escala de 1 a 7. De hecho, el 71% de los españoles está bastante o muy de acuerdo con que disponer de un abogado es muy caro. 

El coste, sin embargo, no es el único factor que condiciona la decisión de reclamar. Le siguen la complejidad de los procedimientos (4,90), el deseo de evitar problemas y estrés (4,29) y la incertidumbre sobre cómo puede acabar el proceso (4,27). En cuanto a la complejidad de los procedimientos, su peso e importancia aumentan con la edad, hasta alcanzar una valoración de 5,2 entre los mayores de 55 años. También influye la percepción sobre la duración de los procesos judiciales. El 41% considera que la justicia es tan lenta que no vale la pena denunciar, frente al 28% que manifiesta su desacuerdo.

En conjunto, los resultados evidencian que las barreras para ejercer los derechos no son exclusivamente económicas, intervienen también factores relacionados con la complejidad de los trámites, la incertidumbre y el desgaste emocional que puede generar un conflicto legal.

"Muchas personas saben que tienen un problema legal y se plantean actuar, pero terminan descartándolo porque consideran que el proceso será demasiado caro, complicado o largo. Por eso, es fundamental contar con un abogado de confianza y facilitar el acceso a asesoramiento jurídico desde las primeras fases del conflicto, para que los ciudadanos conozcan sus derechos, las alternativas disponibles y las posibles consecuencias de cada decisión", señala Gemma Viñuales, abogada de onLygal.

El Barómetro de onLygal también revela hasta qué punto las barreras económicas y de tiempo pueden condicionar la disposición a emprender acciones legales. Ante un escenario hipotético en el que demandar nos upusiera ningún coste económico ni de tiempo, el 58% de los españoles afirma que emprendería alguna demanda. La Administración Pública encabeza la lista de entidades frente a las que los ciudadanos se plantearían actuar, mencionada por el 19%Le siguen las empresas para las que trabajan, las compañías de servicios y suministros y los bancos o entidades financieras. También aparecen los conflictos del entorno más cercano, como los relacionados con vecinos, jefes o compañeros de trabajo.

Conocer los costes y plazos, fundamental para contratar servicios legales. La transparencia se configura como otro elemento fundamental para mejorar la accesibilidad de los servicios jurídicos. Según el estudio de onLygal, los dos aspectos más valorados por los ciudadanos a la hora de contratar servicios legales son conocer de antemano las tarifas y cómo funcionan los costes, y disponer de información transparente sobre los procedimientos y los tiempos previstos, ambos con una valoración de 4,57 en una escala de 1 a 7.

La necesidad de contar con acompañamiento especializado también se refleja en la relación de los españoles con los profesionales jurídicos. El 69%manifiesta que le gustaría disponer de un abogado de confianza al que recurrir cuando lo necesitara. Además, el 54% considera que, si contara con un abogado de confianza, haría valer más sus derechos.

Con motivo del Día Europeo de la Justicia, onLygal pone el foco en la necesidad de reducir las barreras que dificultan el ejercicio de los derechos y acercar el conocimiento y el asesoramiento legal a la ciudadanía. En este sentido, el Barómetro también constata que el 70% de los españoles admite desconocer en gran medida sus derechos, mientras que únicamente el 20% afirma conocer cómo funciona el sistema judicial.

Para onLygal, estos datos refuerzan la necesidad de avanzar hacia una protección jurídica más accesible, comprensible y cercana, que no se limite a la intervención ante un procedimiento judicial, sino que, desde la prevención, acompañe a las personas en las decisiones y conflictos legales de su vida cotidiana.

"El acceso a la justicia comienza mucho antes de llegar a un tribunal. Empieza cuando una persona puede identificar un problema legal, comprender qué derechos tiene y contar con el asesoramiento necesario para decidir cómo actuar. Acercar ese conocimiento y prevención jurídica a los ciudadanos es fundamental para que puedan ejercer sus derechos con mayor confianza y seguridad", concluye Viñuales.

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