Miguel Ángel Valero
El Colegio de Procuradores de Madrid (ICPM) quiere pasar definitivamente página tras la etapa convulsa de las últimas elecciones, y empezar a dar pasos para cumplir el compromiso de dar una mayor visibilidad a esta actividad. Para ello, Carmen Giménez Cardona, elegida decana del Ilustre Colegio de Procuradores de Madrid en las elecciones del 26 de febrero – convirtiéndose en la primera mujer al frente de la profesión en sus 452 años de historia- ha presentado a la nueva Junta de Gobierno de la institución.
Sobre las elecciones, destaca "la elevada participación, la más alta de la historia" y extrae una lección: "los procuradores están hartos de divisiones, de enfrentamientos que ponen en riesgo esta profesión". Y que ganaron los comicios con "una campaña de propuestas, de ideas, gratificante, ilusionante sin entrar en polémicas". El resultado es que "lo que reclama la profesión es un Colegio cercano al procurador".
La Junta de Gobierno ofrece, según su decana, una “fotografía nítida” de la profesión, con 10 mujeres y 6 hombres que representa procuradores "de trinchera" enfocados en el día a día judicial.
Ahora, a trabajar. "Tenemos muy claro que debemos darnos a conocer, mostrar la labor del procurador en la administración de justicia", subrayan los miembros de la Junta de Gobierno. "Necesitamos que los alumnos de Derecho conozcan a la procura como opción profesional", insiste la decana. Pero esa mayor visibilidad de la procura no puede limitarse a la Universidad, sino que debe empezar antes, en los institutos, cuando el estudiante aún no ha decidido qué carrera va a hacer. El objetivo final es "acercarnos más al ciudadano", proclama Carmen Giménez Cardona.
Además, el Colegio y su Junta de Gobierno se comprometen a “estar al lado de todos los procuradores madrileños, con especial atención a quienes ejercen la profesión individualmente o en pequeños despachos”, enfatizando la necesidad de seguir adaptándose a las tecnologías y los retos de la reciente reforma de la Justicia a través de la Ley 1/2025.
Sobre los MASC (Medios Adecuados de Solución de Controversias), la Junta de Gobierno lamenta que su implantación se ha realizado de forma precipitada: ”hoy por hoy, lo que hacen es ralentizar demandas sin reducir carga judicial”. "Nos afecta mucho, en la revisión de los procedimientos hay demasiados aspectos que quedan al albur de las interpretaciones", señala la decana. "Los MASC están pensados para una administración de justicia totalmente digitalizada", algo actualmente muy lejos de la realidad. "El problema no es la herramienta, sino cómo se utiliza" y además faltan funcionarios, lo que supone "una limitación del derecho de los ciudadanos a acudir a la justicia”. La Comunidad de Madrid todavía no tienen acuerdos de unificación de criterios, como si ocurre en otras autonomías.
Los Tribunales de Instancia son “una idea positiva pero mal ejecutada: precipitados, sin medios, ni personal (unidades al 50%), con expedientes físicos pendientes y fallos en el expediente judicial electrónico”.
Frente a estas situaciones, la decana defiende la labor "artesanal, pero insustituible, de estar todos los días en los juzgados” del procurador en tareas como el impulso procesal, la corrección de errores procedimentales o ser el enlace cliente-letrado-juzgado. "Hace falta un estudio profundo de lo que supone un procurador en un procedimiento. Hay una labor oscura, pero fundamental, antes de que un asunto llegue a un juicio, y después. Somos muy baratos para la administración de justicia. Si no existiéramos, ésta nos echaría mucho, pero muchísimo, de menos", proclama la Junta de Gobierno.
El vicedecano Javier Zabala, citando la reciente sentencia de la Sala Tercera del Tribunal Supremo 1.52172025, apoyó evitar que las sustituciones de procuradores se conviertan en suplantaciones masivas debido a la supresión de la territorialidad, para así mantener la presencia cerca del juzgado. Carmen Giménez Cardona remarcó que seguirán trabajando para que se les adjudiquen competencias como ejecuciones y actos de comunicación para agilizar y abaratar procedimientos, “siempre bajo los Letrados de la Administración de Justicia”, insistiendo en la idea de que los procuradores “ no quieren quitar competencias a nadie, quieren ayudar a que se cumplan”. "Somos los vigilantes gratuitos del correcto funcionamiento de la administración de justicia. Nuestro papel, y más en los momentos actuales, es imprescindible”, recalca.
La primera mujer al frente del Colegio de Procuradores termina con dos mensajes. El primero, "la IA no va a poder sustituir al procurador, como tampoco al abogado o al juez, aunque será una herramienta que agilice la justicia".
El segundo, que "estamos en un momento en el que la procura demostrará su necesidad, es un momento de oportunidades más que de dificultades".