"Los incendios registrados en distintas zonas de la península durante las últimas semanas han vuelto a poner de relieve el papel esencial que desempeña el seguro en la gestión de situaciones de emergencia", subraya Carlos Martín, socio responsable del sector Seguros de EY. Ante eventos de gran impacto social y económico, caracterizados por evacuaciones masivas, daños materiales y una elevada incertidumbre para los afectados, las entidades aseguradoras han reforzado sus capacidades de respuesta mediante la activación de protocolos extraordinarios de atención, la habilitación de canales específicos de comunicación y el despliegue de mecanismos de asistencia dirigidos a agilizar la apertura y tramitación de siniestros.
Más allá de la gestión de las indemnizaciones, este tipo de actuaciones reflejan la evolución del sector hacia un modelo de acompañamiento integral al cliente, en el que la información temprana, la cercanía y la capacidad de reacción adquieren una relevancia creciente. La utilización de sistemas de comunicación proactiva, la identificación anticipada de asegurados potencialmente afectados y la movilización de recursos especializados permiten reducir tiempos de respuesta y ofrecer mayor certidumbre en momentos especialmente críticos.
Este enfoque cobra aún más importancia en un contexto marcado por el aumento de la frecuencia e intensidad de los fenómenos climáticos extremos .Los grandes incendios forestales, junto con otros eventos naturales severos, están impulsando una transformación de los modelos operativos del sector, que cada vez incorpora más capacidades de prevención, monitorización y gestión anticipada del riesgo.
La resiliencia climática se está consolidando, así, como uno de los grandes retos estratégicos para la industria aseguradora, no solo desde la perspectiva de la cobertura de daños, sino también desde la capacidad de proteger, informar y acompañar a los clientes durante todo el ciclo de la emergencia y la recuperación posterior. "En este sentido, la respuesta observada durante esta crisis constituye un ejemplo de cómo el seguro está ampliando su propuesta de valor, evolucionando desde un papel tradicionalmente indemnizatorio hacia un modelo de servicio más preventivo, cercano y orientado a reforzar la protección y la confianza de los asegurados en escenarios de creciente complejidad”, concluye el experto de EY.
Registradores
El Colegio de Registradores ha activado el Portal Registral de Emergencias ante los daños ocasionados por el incendio declarado en la provincia de Ávila. El Portal Registral de Emergencias, gestionado por el Colegio de Registradores, permite identificar parcelas, fincas y edificaciones dañadas mediante la integración de datos del registro con información geográfica del sistema Copernicus. Desde el Colegio de Registradores seguimos actualizando la información publicada en el Portal Registral de Emergencias, ofreciendo una visión global del impacto de los incendios y facilitando a los damnificados el acceso a los datos de fincas registrales afectadas para acreditar la titularidad vigente de sus inmuebles, algo clave para gestionar indemnizaciones y ayudas de las administraciones. El Colegio de Registradores ha acordado la gratuidad de las notas simples de dominio. Los damnificados pueden tramitar la nota en Ayuda afectados incendios.
El 23 de julio de 2026 se declaró un incendio forestal en los municipios abulenses de Burgohondo y Navaluenga. Debido a su rápida propagación y a las condiciones meteorológicas adversas, el fuego continúa activo y se ha convertido en uno de los mayores incendios registrados en España en las últimas décadas. Según distintas estimaciones publicadas durante la evolución del incendio, la superficie afectada podría superar las 44.000 hectáreas, mientras que algunas evaluaciones elevan esta cifra por encima de las 50.000 hectáreas en la provincia de Ávila, con afecciones adicionales en la Comunidad de Madrid y la provincia de Toledo.
En el ámbito registral, la información actualmente incorporada al Portal Registral de Emergencias corresponde a un área analizada de 28.008,4 hectáreas. Los análisis realizados identifican, además, importantes afecciones medioambientales derivadas del incendio. Han resultado afectadas 10.412,17 hectáreas de Montes de Utilidad Pública, entre los que se encuentran Mata del Real; Valle de Iruelas; Colmenarejo, Navas de Mérida y Umbría, Piedra del Rayo; Umbría de Prado Espino; Navacerrada, Solana de los Sebastianes, Cabezas Viejas y otros; Pinar del Valle; Monte del Concejo; Dehesa de Avellaneda; Pinar del Concejo; Dehesa de Navalquejigo; Cuartel del Norte; Pinarejo, Vallefría y otros; Navapozas, Fuenfría, Valdeyerno y Valcaliente; Pinar de Cerro Mesa, Barranco del Fresno y otros; La Enfermería; Nahoncil y Agregados, Las Cabreras y Valle Lorenzo; Monte Agudillo; Almenara; y Dehesa de Fuenteanguila, todos ellos de elevado valor forestal y ambiental.
El incendio ha afectado a la Reserva Natural del Valle de Iruelas, uno de los espacios naturales protegidos más relevantes de Castilla y León, con una superficie afectada estimada de 4.190,64 hectáreas, lo que evidencia la magnitud del impacto ecológico ocasionado por el siniestro. De acuerdo con la información incorporada al Portal Registral de Emergencias, el área analizada actualmente comprende más de 28.000 hectáreas distribuidas entre los términos municipales de Burgohondo, Cadalso de los Vidrios, Casavieja, Cebreros, Chapinería, Colmenar del Arroyo, El Barraco, El Hoyo de Pinares, El Tiemblo, Fresnedillas de la Oliva, La Adrada, Navalagamella, Navaluenga, Navas del Rey, Pelayos de la Presa, Piedralaves, Robledo de Chavela, San Juan de la Nava, San Martín de Valdeiglesias y Villa del Prado, resultando afectadas 1.500 fincas registrales y 1.991 edificaciones.
CaixaBank y SegurCaixa Adeslas
CaixaBank ha habilitado un plan extraordinario de medidas de apoyo para los afectados por los devastadores incendios forestales que, durante estas últimas semanas, están afectando gravemente a distintas zonas del territorio español. Las ayudas se destinarán, por un lado, a anticipar el cobro de las indemnizaciones de las compañías aseguradoras en pérdidas materiales como vehículos o inmuebles, de forma que se facilita el rápido acceso de las compensaciones a las familias y negocios que puedan verse afectados. Y por otro, a las inversiones que las explotaciones agrarias o ganaderas puedan precisar para continuar su actividad y para lo que ha puesto en marcha una línea de financiación específica en condiciones especiales.
La entidad ha lanzado, además, una nueva línea especial de microcréditos de emergencia dirigida a autónomos y microempresas para atender sus necesidades profesionales derivadas de esta situación excepcional que permitirá cubrir los gastos necesarios para mantener la actividad. El importe máximo por operación es de 50.000€ para un máximo de 6 años y con 12 meses de carencia. Esta financiación cuenta con el respaldo del Fondo Europeo de Inversiones (FEI).
Conscientes de que muchos agricultores y ganaderos que han estado ayudando en las labores de extinción han sufrido graves daños en su maquinaria agrícola, CaixaBank ha puesto en marcha un préstamo de agroinversión sostenible con el objetivo de proceder a la reforestación con especies autóctonas y a la renovación de tractores, cosechadoras, y sistemas de riego que se hayan visto afectados por el fuego.
Para cualquier duda o consulta que los clientes afectados puedan tener sobre la tramitación de estas ayudas o para cualquier otra cuestión que puedan necesitar, la entidad ha habilitado un número de teléfono: el 900 404 090.
Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, ha destacado: “somos plenamente conscientes de la difícil situación a la que se enfrentan muchas familias, autónomos y pequeñas empresas como consecuencia de estos terribles incendios. Con este paquete de ayudas queremos facilitar soluciones ágiles que les permitan retomar su actividad y recuperar cuanto antes la normalidad, y queremos decirles que no están solos.”
También SegurCaixa Adeslas se ha sumado a este paquete de medidas para los afectados por los incendios: ha habilitado una línea telefónica exclusiva (900 103 500) para agilizar el contacto con la aseguradora y se ha reforzado el Contact Center con un mayor número de gestores específicos. Además, se ha realizado una gestión proactiva con todos los clientes afectados en estas zonas enviándoles un mensaje de SMS y facilitándoles el teléfono de contacto preferente para cualquier cosa que puedan necesitar.
CaixaBank continúa monitorizando de forma permanente la evolución de la situación para identificar las necesidades que puedan surgir en los territorios afectados. En función de esa evolución, la entidad irá adaptando y ampliando las medidas de apoyo ya puestas en marcha, con el objetivo de ofrecer una respuesta ágil y eficaz a particulares, empresas y colectivos afectados.
Con este conjunto de medidas, CaixaBank reafirma su compromiso de acompañar a las personas, empresas y territorios en situaciones de especial dificultad, contribuyendo a la recuperación económica y social de las zonas afectadas por los incendios.
Atradius Crédito y Caución: cómo prepararse para El Niño
Por otra parte, el fenómeno atmosférico de El Niño provoca que algunas zonas del mundo se vuelvan más secas y otras más húmedas, con impacto en el crecimiento económico, la inflación, las cadenas de suministro, los flujos comerciales y los precios de las materias primas. Dana Bodnar, economista sénior de Atradius Crédito y Caución, afirma que “las perturbaciones agrícolas pueden reducir el suministro de alimentos, lo que contribuye a una mayor inflación de los precios de los alimentos. Las condiciones meteorológicas extremas pueden dañar las infraestructuras, interrumpir la producción y aumentar los costes logísticos. Al mismo tiempo, los gobiernos pueden enfrentarse a mayores necesidades de gasto para apoyar a las comunidades afectadas y reparar los activos dañados”.
Los países próximos al Pacífico suelen ser los más afectados. En cuanto a los sectores más expuestos, destaca el agrícola, que sumará este riesgo a los efectos de la subida de los fertilizantes por el conflicto en Oriente Medio. Se prevé que la cosecha de trigo de Australia, de importancia mundial, disminuya en unos 9 millones de toneladas en 2026/27, debido a la conjunción de los efectos del cambio climático y El Niño.
La inflación de los alimentos también puede agravar el riesgo de crédito soberano. El aumento de la factura de las importaciones y de los costes derivados de las ayudas a los agricultores más afectados reduce las reservas de divisas y amenaza la estabilidad macroeconómica.
El sector del transporte es otro de los más afectados, ya que podría sufrir interrupciones debido a inundaciones, tormentas y daños en las infraestructuras. El desvío de la mercancía podría retrasar las entregas y aumentar los costes en las cadenas de suministro globales.
Además, las olas de calor aumentan la carga sobre las redes eléctricas, mientras que las sequías limitan la producción de energía hidroeléctrica, con impacto en el sector energético. Según afirma Andrew Spiccia, director de Riesgos para Singapur, Malasia y Filipinas en Atradius Crédito y Caución: “En algunos mercados, esta combinación de aumento de la demanda y restricción de la oferta puede contribuir al encarecimiento de los precios de la energía y ejercer una presión adicional sobre las empresas que ya se enfrentan a costes elevados”.
El fenómeno de El Niño también puede tener consecuencias en la productividad, ya que las olas de calor reducen la calidad del aire. Esto puede provocar que las empresas soliciten plazos de pago más largos, retrasen los pagos a los proveedores o aumenten su dependencia de la financiación externa. En casos más graves, puede aumentar el riesgo de insolvencia y de morosidad.
En este escenario, las compañías del sector alimentario que cuenten con la flexibilidad necesaria para aprovechar los excedentes allí donde existan, o para mitigar el riesgo mediante un abastecimiento global más diversificado, estarán mejor preparadas. Además, los fabricantes de tecnologías de refrigeración, soluciones de eficiencia energética y servicios de resiliencia de la red eléctrica podrían experimentar un aumento de la demanda.