Miguel Ángel Valero
El Parlamento Europeo reclama "una movilización general de todos los recursos jurídicos, administrativos y financieros e instrumentos disponibles para reforzar la seguridad y la soberanía industrial y tecnológica de la Unión, incluida la mejora de la resiliencia y la protección de las infraestructuras críticas, como la electricidad, el agua y los sistemas de comunicación, a fin de proteger a los ciudadanos y las empresas de la Unión y mitigar el impacto de los apagones y otras perturbaciones importantes, acelerar las transiciones e invertir en ellas, mejorar la competitividad, generar un crecimiento económico sostenido, crear puestos de trabajo de calidad, apoyar a las pymes y contribuir a la cohesión y la convergencia social al alza, en un contexto de inestabilidad geopolítica y tensiones internacionales; destaca que Europa se está quedando rezagada y que existe el riesgo de que nuestra región pase a ser irrelevante si no se toman medidas adicionales".
La Resolución publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) del 9 de abril exige "la adopción de medidas que fomenten las inversiones tanto privadas como públicas, en particular en los sectores tecnológicos en transición, y para la transición del sector del automóvil y de la industria pesada, como la siderúrgica y la química; acoge con satisfacción el hecho de que la Comisión reconozca el papel de la financiación pública en la movilización de la financiación privada y el apoyo a la innovación en la Unión".
Al mismo tiempo, señala que la falta de avances en la integración de los mercados financieros de la Unión se ha debido con frecuencia a las reservas de los Estados miembros, y pide a éstos que aprovechen el impulso existente y colaboren con el Parlamento para avanzar realmente en la integración de los mercados financieros de la Unión. Recuerda que, desde 2015, los esfuerzos de la Unión por completar la Unión de Mercados de Capitales (UMC) no han dado ningún resultado definitivo, y "anima a todas las partes a que se esfuercen por conseguir una Unión de Ahorros e Inversiones lo antes posible".
Insiste en que la seguridad es una condición previa para el crecimiento económico sostenible, y reconoce que "el sólido marco regulador de la Unión ha contribuido a su estabilidad financiera; considera que esta estabilidad y previsibilidad legislativas podrían convertirse en una verdadera ventaja comparativa y competitiva, ya que estos factores son fundamentales para la confianza de los inversores internacionales; destaca que existe un vínculo intrínseco entre el Estado de Derecho y el crecimiento económico competitivo; destaca que la robustez del sector financiero es un elemento clave de su competitividad".
"La conclusión de la Unión Bancaria debe ser una prioridad estratégica para la profundización de la unión económica y monetaria", por lo que pide al Consejo que acelere la adopción de la legislación pendiente para garantizar el marco de estabilidad financiera y completar ésta.
La Unión debe avanzar en la UMC para impulsar las inversiones del sector privado; hace hincapié en que también será necesario el apoyo del sector público para realizar la inversión anual adicional mínima necesaria para recuperar un sector industrial sostenible e innovador y afianzar la prosperidad de la Unión; destaca que un aumento de la productividad también generaría un mayor margen presupuestario.
Destaca que en la Unión no se utiliza de manera productiva una cantidad excesiva de capital; destaca que las empresas, especialmente las pymes, no pueden aprovechar plenamente los mercados de capitales existentes en Europa para la financiación y la inversión.
Lamenta que muchos empresarios radicados en la Unión sientan la necesidad de reubicarse para acceder más fácilmente a la financiación y los recursos; observa con preocupación que la falta de fondos de capital riesgo a gran escala y de posibilidades de salida financieramente viables en la Unión los impulsa a expandirse con inversiones extranjeras y en mercados extranjeros; señala que esto se debe a la falta de una UMC integrada en la Unión y al hecho de que los mercados de la Unión aún no son capaces de satisfacer sus necesidades; recuerda que la Unión genera más empresas emergentes que los Estados Unidos al año y que el rendimiento de las inversiones en capital riesgo es aproximadamente un 6 % superior en la Unión que en EEUU. El apoyo público a los mercados de capital riesgo debe dar prioridad a los proyectos que se ajusten a las prioridades de la Unión.
El capital riesgo debe ser más accesible para las empresas como alternativa a los préstamos bancarios tradicionales, con el fin de diversificar las fuentes de financiación.
También pide a la Comisión que supervise de forma constante y reduzca los costes administrativos y de cumplimiento de las empresas que cotizan en Bolsa, en particular de las pequeñas y medianas empresas. Y un refuerzo de los mercados de pymes en expansión, que han ayudado a las empresas más pequeñas a salir a Bolsa.
Bajo nivel de cultura financiera
El Parlamento Europeo lamenta que el bajo nivel de educación financiera en muchos Estados miembros represente un reto importante para la autonomía económica de los ciudadanos y para el desarrollo de una economía fuerte y competitiva; recuerda que una educación financiera deficiente merma la capacidad de la población para tomar decisiones fundadas en materia de ahorro, inversión y planificación de la jubilación; afirma que esta brecha en la educación financiera obstaculiza el desarrollo de una cultura de la inversión que es crucial para el crecimiento económico; subraya la importancia de una estrategia ambiciosa, mensurable y decidida de la Unión para promover la alfabetización financiera en Europa, de modo que se capacite a los ciudadanos para proteger y movilizar mejor sus ahorros, y hacer más atractivo el mercado de capitales.
Al mismo tiempo, exige movilizar la inversión privada y facilitar el acceso a la financiación mediante el desarrollo de la Unión de Ahorros e Inversiones. Y argumenta que el atractivo de los mercados de capitales de la Unión aumentará gracias a una mayor integración de su mercado interior de un modo que fomente la competencia entre las empresas de la Unión, a la creación de oportunidades económicas para las inversiones privadas y a la simplificación, lo que permitirá obtener mayores rendimientos para los ciudadanos y las empresas Avisa que los rendimientos se ven mermados por los altos costes asociados a las inversiones en los mercados financieros europeos; pide a la Comisión y a los Estados miembros que desarrollen soluciones, legislativas o de otro tipo, que fomenten la creación de un mercado de capitales a escala de la Unión integrado que tenga el tamaño, la liquidez, la profundidad y la transparencia suficientes para atraer a inversores tanto internacionales como de la Unión, al tiempo que se garantiza la protección del consumidor y se salvaguarda la estabilidad financiera; recuerda que la perspectiva de un mayor rendimiento de las inversiones es un incentivo clave para la participación de los inversores minoristas en los mercados de capitales; destaca, a este respecto, que la UMC no será posible sin completar la Unión Bancaria;
Los mercados europeos de capitales siguen estando muy fragmentados. Los fondos de inversión europeos siguen siendo casi siete veces más pequeños que los de EEUU, cuando el tamaño de los fondos es un factor clave que influye en los costes cobrados a los inversores finales. Un mercado de fondos transfronterizo más integrado podría conducir con el tiempo a un aumento del tamaño de los fondos en la Unión y a mejoras de la eficiencia que, si se trasladan a los inversores minoristas, podrían contribuir a reducir los costes y ofrecer una mejor relación calidad-precio a los inversores finales.
La UMC beneficiará a los consumidores y a las pymes al ofrecer oportunidades de inversión de alto rendimiento en la economía real y, en última instancia, impulsará el mercado de capital riesgo al mejorar el acceso a fuentes de financiación diversificadas; considera que la financiación de las empresas emergentes europeas en expansión con capital europeo debe ser una prioridad.
El Parlamento Europeo reitera su petición de que se impulse el proceso de convergencia en materia de supervisión dirigido por la AEVM, en particular mediante la concesión a ésta de competencias de supervisión directa cuando ello aporte un valor añadido europeo —por ejemplo, sobre las infraestructuras de mercado paneuropeas. Pero reconoce que la supervisión armonizada no siempre requiere un supervisor único, sino que también puede lograrse mediante la convergencia de las prácticas nacionales de supervisión, cuando sea más adecuado.