Miguel Ángel Valero
Inversis presenta su estrategia de inversión para el segundo trimestre de 2026, dominada por la cautela un "sesgo defensivo" en la gestión de activos debido a la geopolítica. Ignacio Muñoz-Alonso, su estratega jefe macroeconómico, alerta sobre un potencial riesgo de estanflación y un inminente “muro de vencimientos” en el crédito privado, y aconseja una exposición "selectiva" y centrada en materias primas, activos refugio y sectores estratégicos como la defensa, el aeroespacial y la energía.
La entidad plantea tres escenarios, El escenario base (45% de probabilidad) muestra un conflicto en Oriente Medio que puede durar entre tres y seis meses más, "contenido, con bloqueos parciales que van y que vienen, y negociaciones lentas, interrumpidas y recuperadas”. El Brent se movería en el entorno actual de los 95-105$, y el precio del gas, significativamente superior al previo al conflicto (TTF entre 48-55$).
Un conflicto “largo, prolongado y propagado a una gran parte de los países de la zona”, con un barril oscilando en la media de 140$ y una gran probabilidad de recesión, tiene una probabilidad del 35%, mientras que un escenario de cese de las hostilidades en no más de dos meses, con un Brent moviéndose entre 72-80$ y un gas entre 38-44$ por megavatio hora, se queda con el 20% restante.
Las previsiones del PIB real sitúan a China como la economía con mayor resiliencia, con un crecimiento estimado de entre el 4,6% y el 4%. EEUU se movería entre el 2,2% y el 1,5%; y la Eurozona, entre el 1% y el 0,4%.
La inflación tenderá al alza con carácter generalizado en función del deterioro del entorno geopolítico. La media anual se situaría entre el 3,7% y el 4,9% en EEUU, entre el 2,3% y el 4,4% en la Eurozona, y entre el 1% y el 2% en China. Este contexto tendrá un impacto directo en el mercado laboral, que experimentaría un deterioro notable según la gravedad del escenario considerado, con un paro medio de entre el 6,2% y el 6,7% en la Eurozona, de entre el 4,2% y el 4,8% en EEUU y de entre el 5,3% y el 5,8% en China.
Esto significa que “van a subir los tipos”, y que “cuando tienes un choque de oferta y suben los tipos de interés se genera una recesión, y estamos en un escenario de estanflación -inflación con crecimiento negativo-, una posibilidad si la situación se prolonga, aunque está todavía lejos”.
Ignacio Muñoz-Alonso vaticina “un entorno económico adverso” en EEUU, que terminó 2025 con un déficit comercial de 70 puntos y, en lo que va de 2026, la situación ha empeorado; un déficit federal “elevadísimo” del 6,2% y una deuda pública federal neta que va a llegar al 120% dentro de nueve años, situación que no sucedía desde la Segunda Guerra Mundial.
Vaticina dos bajadas por parte de la Fed, hasta llegar al 3,25%, con un sesgo inflacionario alcista con independencia de la guerra en Oriente Medio por aranceles, déficit y el efecto de la inmigración. “Aunque el mercado de trabajo no está en una fase crítica, sí está ralentizándose y consolidándose en niveles compatibles con crecimientos inferiores a los del pasado reciente”, puntualiza Ignacio Muñoz-Alonso, que también indica que el índice de sentimiento del consumidor de la universidad de Michigan, con 47,6 puntos, está en la lectura más baja desde la creación del índice.
Además, es posible un impeachment (cese del presidente) en EEUU: “Todo indica que el partido republicano va a perder las elecciones y que los demócratas, una vez ganada la Cámara de Representantes, lo votarán, aunque sin reunir los dos tercios necesarios en el Senado para hacer efectiva una condena”.
China, “el gran tapado”
Si bien el 84% del crudo que atraviesa el estrecho de Ormuz va a mercados asiáticos, China “ha mejorado su posición de manera significativa con respecto al año pasado y mejora cada día que el conflicto se prolonga. Esto se debe a su diversificación del aprovisionamiento y menores costes en el abastecimiento energético, lo que hace que pueda asumir el shock con más tiempo y certidumbre que otros países asiáticos”.
Además, las exportaciones son el motor principal del país. El superávit comercial de China alcanzará un año más un nuevo récord histórico en 2026, previsto en 1,3 billones$.
Europa “mantiene cierta estabilidad frente a lo que estamos viendo en el resto del mundo” y Alemania “es la gran sorpresa”, pasando de un crecimiento negativo en 2023 y 2024 y de un +0,2% en 2025 a un 1,5% como resultado del proceso de rearme de Europa y del paquete fiscal aprobado el año pasado. “El resto de países continúa con las tendencias de crecimiento actuales, con España y Polonia liderando el crecimiento, con un 2,5% y 2,8% respectivamente”. Con un gasto en defensa de la UE previsto en 381.000 millones en 2025, un 11% más que en 2024, “la senda de independencia estratégica y militar de EEUU está trayendo beneficios muy notables en cuanto a crecimiento, con problemas en lado contrario que se reflejan en los incrementos de los déficit públicos”, explica Muñoz-Alonso.
En este escenario, Inversis recomienda “commodities como activo estructural, duraciones cortas y equity muy selectivo pensando siempre en sectores” dentro del escenario de conflicto contenido. Un escenario alcista despertará el apetito por el riesgo, con duraciones más largas en renta fija, mercados de renta variable con carácter general tomando posiciones previas a la crisis y muy invertidos en cíclicos, y un escenario bajista llevaría a activos refugio como el oro, el dólar y posiciones especulativas en energía.
Dentro de su recomendación de cartera “defensiva y cauta” para el próximo trimestre, destacan las posiciones “muy tácticas, sectoriales” en renta variable, sobre ponderando defensa, aeroespacial, energía, materias primas y el oro. Neutrales en infraestructura, banca europea y commodities industriales, infra ponderando tecnología (especialmente software), la renta fija larga y el consumo discrecional.; disminución de bonos del gobierno; en Investment Grade, salir de EEUU y tomar posiciones en emergentes; aumentar 15 puntos en liquidez y en alternativos pasar de 0 a 10, con peso importante de oro, materias primas y derivados.
El crédito privado es “el gran elefante en la habitación”, según Ignacio Muñoz-Alonso, que apunta a un “deterioro significativo de los parámetros de funcionamiento, pero no una crisis sistémica”. “Durante mucho tiempo se ha refinanciado a estas compañías para impedir la revalorización del activo y como consecuencia nos encontraremos entre 2026 y 2028 con el muro de vencimientos”, concluye.