Miguel Ángel Valero
Muchos datos para analizar y reflexionar por parte de los inversores. La ratio de opciones de compra (calls) frente a opciones de venta (puts) ha alcanzado el nivel más alto jamás registrado. La demanda de protección alcista supera en proporción récord a la cobertura bajista. Cuando el miedo a quedarse fuera supera al miedo a perder, el mercado suele estar en terreno de complacencia. Es un dato para vigilar de cerca, porque el VIX, el índice de volatilidad, se disparó el 40% el viernes 5 de junio.
Por su parte, el Índice del Dólar (DXY) cierra por encima de 100 puntos por primera vez desde abril de 2026. Los que apostaban por la debilidad del dólar tienen que rehacer posiciones.
Mientras, el oro perfora su media de 200 sesiones por primera vez desde noviembre de 2023, con el spot en 4.327$. La plata toca mínimos desde marzo. JP Morgan mantiene el precio objetivo de 6.300$ para finales de año.
UBS: la aversión al riesgo continúa
Las acciones ampliaron sus caídas el lunes 8 de julio, con los índices de referencia asiáticos registrando pérdidas de entre un 1% y un 5%, y los futuros del Stoxx Europe 600 apuntando a una apertura un 0,7% más baja. El sentimiento de aversión al riesgo continúa después de que las acciones y los bonos estadounidenses cayeran con fuerza el viernes 5 de julio, impulsados por una confluencia de factores, entre ellos que Meta estaba a punto de realizar una ampliación de capital, la presión posterior a las débiles previsiones de ingresos por IA de Broadcom, una fuerte corrección en las acciones de semiconductores tras el reciente repunte, y un informe de empleo en EEUU más sólido de lo esperado, que intensificó los temores de que la Reserva Federal pudiera subir las tasas para frenar los riesgos inflacionarios. A pesar del renovado nerviosismo en torno a los tipos de interés, las emisiones de acciones y la geopolítica, en UBS esperan que el repunte se reanude.
Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “No esperamos que los inversores pierdan la confianza en las perspectivas de la IA. Aunque las acciones tecnológicas han sufrido presiones en los últimos días en medio de dudas sobre si se podrán cumplir las expectativas, los fundamentos empresariales siguen siendo sólidos”. Y añade: “Creemos que los mercados siguen sobreestimando la postura agresiva de los principales bancos centrales. El riesgo de una subida de tasas por parte de la Fed sigue siendo bajo y, pese al fuerte ritmo de creación de empleo, pensamos que la Fed probablemente también se verá tranquilizada por la desaceleración del crecimiento salarial al 3,4% interanual, según los datos del viernes”.
En UBS siguen viendo el repunte como bien respaldado por los fundamentales. Al mismo tiempo, animan a los inversores a aprovechar la fortaleza del mercado para reequilibrar sus carteras y diversificarlas, teniendo en cuenta diversas estrategias:
Ebury: el ciclo de bajadas de tipos de la Fed ha llegado a su fin
Los mercados bursátiles reaccionaron con fuerza al sólido informe de empleo de mayo en EEUU, desencadenando una ola de ventas que se intensificó al cierre del viernes. Los rendimientos de los bonos subieron con contundencia al concluir los inversores que el ciclo de recortes de tipos de la Reserva Federal ha llegado a su fin. En un mercado de valores especialmente caro —sobre todo en EEUU—, con escaso margen de error, los inversores optaron por tomar beneficios. La venta simultánea y masiva de acciones y bonos pone de manifiesto la escasez actual de activos refugio, donde el dólar se consolida como una de las pocas opciones disponibles. Las cotizaciones de la semana no dejan lugar a dudas: ninguna divisa del G10 ha escapado al retroceso frente al dólar.
Además de los acontecimientos en Oriente Medio —la guerra en Irán y las noticias sobre el frágil alto el fuego—, los inversores estarán atentos esta semana a varios informes macroeconómicos relevantes y la reunión del Banco Central Europeo del jueves. Entre los datos más esperados destaca la inflación del IPC de mayo en EEUU. El mercado anticipa otro fuerte repunte de la tasa general, impulsado por el traslado de los mayores precios de la energía al consumidor final. El foco principal estará, sin embargo, en el índice subyacente (que excluye alimentos y energía), ya que los inversores de bonos siguen nerviosos tras el sólido informe laboral de la semana pasada. Respecto al BCE, el banco central ya ha anticipado cuidadosamente la primera subida de tipos del ciclo; por tanto, la atención se centrará en las señales de política monetaria que surjan de las actas y, especialmente, de la rueda de prensa de la presidenta Lagarde.
