Miguel Ángel Valero
El creciente protagonismo de la mujer en el mundo de la inversión está transformando la industria de la gestión de patrimonios y la Banca Privada. El informe el informe La gran transferencia de riqueza: las preferencias de inversión de la próxima generación de clientes, elaborado por UBS, subraya que se está produciendo una transformación fundamental en este sector, impulsada por las necesidades y preferencias de inversión en constante evolución de los futuros poseedores de grandes patrimonios.
"Las mujeres, los millennials y la Generación Z están a punto de asumir un mayor control de los activos globales, y sus expectativas difieren de las de las generaciones anteriores. Esta transformación no es solo demográfica, sino también decisiva: el control del patrimonio se está desplazando cada vez más hacia las mujeres y las generaciones más jóvenes, cuyas expectativas en cuanto a asesoramiento, propósito e impacto difieren de las de quienes poseían grandes patrimonios anteriormente", explica.
Según el Informe Global de Riqueza de UBS de 2025, se espera que se transfieran más de 83 billones$ en el mundo en los próximos 20 a 25 años, de los cuales aproximadamente 9 billones se transferirán horizontalmente dentro de las generaciones, y más de 74 billones se transferirán verticalmente entre generaciones. Otras estimaciones son incluso mayores. Cerulli Associates proyecta que casi 124 billones$ en activos cambiarán de manos para 2048, y la mayoría pasará a los herederos, destinándose una parte significativa a la filantropía.
La Generación X, los millennials y la Generación Z serán los principales beneficiarios, transformando colectivamente la propiedad y la influencia de la riqueza. Pero la Gran Transferencia de Riqueza no es una simple y lineal entrega de padres a hijos. Se espera que una parte sustancial de la riqueza se transfiera primero de forma horizontal, generalmente a los cónyuges sobrevivientes antes de pasar a la siguiente generación. "Dado que las mujeres suelen vivir más que los hombres y a menudo se casan con parejas mayores, es probable que controlen el patrimonio familiar durante largos periodos. En consecuencia, las mujeres desempeñarán un papel central no solo como beneficiarias, sino también como responsables de la toma de decisiones a largo plazo, influyendo en cómo se gestiona, invierte y, en última instancia, se transfiere la riqueza", resalta el informe de UBS.
Las mujeres serán las grandes custodias del patrimonio familiar. Por esperanza de vida y patrones de matrimonio, heredarán antes como viudas y controlarán los activos familiares durante más tiempo. En Europa occidental controlan ya alrededor de un tercio de los activos gestionados, una cifra que se prevé suba al 45% en 2030; y cuando invierten, obtienen un 1,8% más de rentabilidad anual que los hombres, según Warwick Business School.
Más herencia en vida
El momento de la herencia también está cambiando. A medida que la generación del 'baby boom' adopta cada vez más el concepto de "dar en vida", una parte de su patrimonio se transmite mientras los creadores de riqueza aún viven. En algunos casos, la herencia salta una generación, y pasa directamente a los nietos, ya que los benefactores buscan presenciar el impacto de su patrimonio durante su vida. Esto acelera el ritmo del cambio y permite quelas generaciones más jóvenes influyan en las decisiones financieras mucho antes de que se produzca la herencia formal.
En muchas familias, los herederos ya participan en conversaciones sobre estrategia de inversión, valores y objetivos a largo plazo, dando forma a las carteras familiares y las decisiones estratégicas antes de que gestionen formalmente los activos. La tendencia muestra un marcado aumento en la participación de la próxima generación en la planificación financiera, lo que refleja un creciente énfasis en los valores compartidos, la sostenibilidad y el legado a largo plazo.
"Este cambio está redefiniendo las expectativas de los gestores y asesores patrimoniales", insiste el informe de UBS.
Millennials y Gen Z traen expectativas nuevas. Buscan que sus inversiones reflejen valores y propósito, no solo rentabilidad, y exigen más transparencia y educación financiera. Ya piden mercados privados (78%) y activos digitales (74%) en sus carteras, y, contra el estereotipo, ahorran más que sus abuelos: el 70,4% de la Gen Z europea ahorra cada mes, frente al 51,1% de los baby boomers.
Pero una sucesión exitosa exige planificación temprana. El informe de UBS expone una paradoja: al 76% de los inversores le preocupa una transmisión ordenada de su patrimonio y al 70% le preocupa cómo usarán sus herederos la herencia, pero el 42% no tiene el testamento actualizado y el 41% no cuenta con ningún plan de sucesión.
El informe de UBS identifica tres pilares que permiten conectar con esta nueva generación de clientes y consolidarse como su socio de confianza:
En definitiva, la Gran Transferencia de Riqueza está redefiniendo el panorama de la gestión patrimonial. Las mujeres y los inversores de la próxima generación se están convirtiendo en los principales gestores del patrimonio, aportando valores, preferencias y expectativas propios. Su enfoque de la inversión hace hincapié en el propósito junto con el rendimiento, la transparencia junto con la experiencia y la colaboración junto con la rentabilidad.
