CaixaBank y Abanca completan con éxito sendas transacciones realizadas por agentes de IA en nombre del titular de una tarjeta Visa.
Miguel Ángel Valero
Meta Platforms vuelve a liarla en el mundo de la inteligencia artificial (IA). Crea Meta Compute para comercializar su exceso de capacidad computacional junto con sus modelos de IA, y poder competir con AWS, Azure y Google Cloud. La jugada es de manual: si te sobran GPU, las alquilas. Meta quiere convertir sus gigantescos centros de datos en una máquina de hacer caja. Y estudia dos vías para hacerlo:
- hospedar sus modelos (con Muse Spark a la cabeza) al estilo de AWS Bedrock,
- y alquilar cómputo puro tipo CoreWeave.
Hasta ahora, el gigante tecnológico había destinado estos recursos al desarrollo interno de sus propios modelos (LLAMA) y de su red de agentes de IA. Con este movimiento, pretende integrar ambas capacidades mediante la oferta de servicios en la 'nube'.
Todo esto con un capex en infraestructura de IA que llega a 145.000 millones$ (algunas estimaciones bajan la cifra a 125.000 millones y otras la elevan a 183.000 millones). Ya hay un acuerdo firmado de 14.200 millones con CoreWeave.
La reacción no se hizo esperar. Presión sobre los 'neoclouds' como CoreWeave y Nebius, que dependen de Meta para crecer, y que ahora descubren que lo que era su negocio es asumido por su cliente.
Parte del mercado interpreta esta decisión como una primera señal de posible sobreinversión en capacidad computacional, lo que ha penalizado con fuerza a las compañías coreanas de chips de memoria, que registran caídas cercanas al 8% en el Kospi.
La operación de Meta suscita más dudas sobre una posible sobrecapacidad de GPU en el sistema. Los hyperscalers (Amazon, Microsoft, Alphabet) se encuentran con un nuevo rival que tiene músculo financiero como nadie. Nvidia y los fabricantes de semiconductores, atentos a si el mercado empieza a oler sobreoferta de cómputo. Para algunos analistas, resulta prematuro hablar de sobrecapacidad, especialmente considerando que la cartera de pedidos en infraestructuras de computación asciende actualmente a los 2 billones$
Mientras, Michael Burry, el de “The Big Short” (el 'rey de las posiciones cortas'), vuelve a la carga. El gestor de Scion abre corto en Tesla a 416,22$, en Caterpillar a 1.060,98$, en Applied Materials a 729,4$ y en el ETF de semiconductores SOXX a 642,8$, y reitera su apuesta contra Nvidia a 198,09. El también conocido como 'el gurú del pesimismo' ve sangre en la IA.
ServiceNow sube el 6% porque Guggenheim la coloca en "comprar" como recomendación. Argumenta que la IA no acabará con su negocio y que la valoración está atractiva. Salesforce recibe el mismo trato, lo que parece indicar que el mercado se relaja con el software para empresas después de tantos meses sobre su futuro tras la IA. Salesforce sube un 5%, porque Guggenheim ve una valoración golosa y descarta que la IA se cargue el modelo.
En cambio, Sandisk arranca el tercer trimestre con bajada del 9% en Bolsa después de más que triplicar su valor en el segundo. Toca de recogida de beneficios en los chips de memoria. Lo que sube muy rápido, corrige igual de veloz
Un agente IA realiza una compra real con la tarjeta de un cliente
CaixaBank, en colaboración con Visa, ha completado su primera transacción iniciada por un agente de IA en nombre de un titular de tarjeta, en el marco de las nuevas experiencias de comercio agéntico que comienzan a desarrollarse en Europa. La operación se ha realizado utilizando datos reales de tarjeta y los sistemas habituales del comercio, lo que pone de manifiesto la capacidad de los agentes de IA para ejecutar compras de forma segura en nombre de los usuarios de tarjeta dentro de la infraestructura de pagos existente.
Este avance se enmarca en el Visa Payments Forum celebrado en París, donde agentes de IA ya están iniciando transacciones reales en páginas web de los comercios participantes de sectores como el retail o los viajes. Los agentes de IA desempeñan un papel creciente en el proceso de compra, ayudando a los consumidores a buscar información, comparar opciones y tomar decisiones. A medida que esta tecnología evoluciona, estos sistemas comienzan también a intervenir en la iniciación de las transacciones, siempre bajo modelos de autorización y control definidos por el usuario.
La operación realizada supone un paso adelante para que los pagos iniciados por agentes puedan integrarse en entornos de compra habituales, manteniendo el consentimiento de los titulares de tarjeta, la supervisión del emisor y las garantías de seguridad actualmente vigentes.
En este sentido, la colaboración con Visa en el programa Agentic Ready permite avanzar en nuevos modelos de relación con el cliente, en los que la inteligencia artificial puede actuar en su nombre utilizando infraestructuras que ya ofrecen altos estándares de seguridad y control.
La transacción se ha llevado a cabo mediante Visa Intelligent Commerce, apoyándose en tecnologías que ya sustentan los pagos digitales en la actualidad, como la tokenización, los sistemas de verificación de identidad o la monitorización del fraude en tiempo real.
La participación de CaixaBank en el programa Agentic Ready de Visa contribuye al desarrollo y al aprendizaje del sector en torno a la evolución de los pagos impulsados por inteligencia artificial, con un enfoque responsable y alineado con las necesidades de clientes y reguladores.
Abanca también ha completado con Visa una operación similar. Como parte de este ecosistema en evolución, explora de forma proactiva cómo ofrecer estas nuevas experiencias hiperpersonalizadas a sus clientes de manera segura, eficiente y a gran escala.
"En Abanca entendemos la innovación no como un fin en sí mismo, sino como el medio idóneo para mejorar de forma tangible la vida de nuestros clientes. A medida que sus expectativas evolucionan, nos enfocamos en diseñar experiencias de pago que sean fluidas, sin fricción, intuitivas y, sobre todo, de absoluta confianza”, explica Jorge Martínez, director general de Medios de Pago y Consumo. “Colaborar con Visa en el programa Agentic Ready nos consolida como un referente en el futuro del comercio digital, un entorno donde los agentes de IA facilitarán las decisiones de compra de los usuarios bajo una infraestructura financiera que ya aporta máxima escala, seguridad y control”, añade.
“Los agentes de IA han demostrado la capacidad de iniciar transacciones en entornos reales y nuestro papel es garantizar que cada transacción siga siendo segura, transparente y fiable”, afirma Eduardo Prieto, director general de Visa en España. “Al conectar emisores, comercios y sistemas de IA a través de nuestra red, estamos habilitando esta próxima fase del comercio utilizando la infraestructura y las protecciones ya existentes”, subraya.