13Jul

Pese a que el conflicto perjudica sobre todo al sector del transporte y la logística, Apollo se queda con EasyJet por 6.271 millones$. Y el S&P 500 va camino de superar el récord absoluto del año 2000.

Miguel Ángel Valero

La semana está condicionada por el repunte de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, aunque dentro de un marco que sigue apuntando a una negociación compleja y marcada por episodios de fricción. En esta ocasión, el detonante fue el ataque a un buque gasero catarí que transitaba por el estrecho de Ormuz, un incidente que desencadenó una respuesta militar inmediata por parte de EEUU. La escalada llevó a Washington a no renovar la exención sobre las sanciones al petróleo iraní, aumentando la presión sobre Teherán en un momento especialmente sensible. La decisión afecta a un país que mantiene alrededor de 60 millones de barriles de capacidad flotante y que trataba de dar salida a parte de esa producción, principalmente en los mercados asiáticos.

Con todo esto, la estrategia de Washington continuó caracterizándose por mensajes contradictorios. Trump llegó a declarar finalizado el Memorando de Entendimiento con Irán para, horas más tarde, matizar su posición y subrayar que las operaciones militares estadounidenses no persiguen una escalada del conflicto ni la consecución de objetivos militares permanentes en la región. 

Este enfoque refleja una política de presión dosificada, condicionada por la cercanía de las elecciones legislativas de medio mandato y por el limitado margen de actuación de la Administración.

Por su parte, Irán también opera bajo importantes restricciones. Aunque los meses previos a los comicios norteamericanos representan una ventana de influencia especialmente relevante, tampoco puede permitirse un retorno al bloqueo del tráfico del estrecho mientras trata de reactivar su producción. En consecuencia, la hipótesis central sigue siendo la de una normalización gradual y no lineal, acompañada de episodios de volatilidad hasta la consecución de un acuerdo definitivo.

Crédito y Caución: transporte y logística, los sectores más afectados

Crédito y Caución ha evaluado en un informe los efectos negativos que el conflicto en Oriente Medio está provocando en el sector del transporte y la logística, uno de los más afectados por su dependencia del combustible. Por una parte, los elevados precios de la energía están impactando en la confianza de los consumidores y en su poder adquisitivo. Por otra parte, el endurecimiento monetario impulsado por la inflación mantiene los costes de financiación elevados y lastra la inversión. Esto se traduce en una menor demanda de transporte de mercancías y pasajeros este año. Por este motivo, la aseguradora de Crédito ha rebajado sus previsiones iniciales de crecimiento para el sector en 2026, en el entorno de 3,4%, al 2,5%. 

El transporte aéreo es el subsector más afectado, con una estimación de crecimiento del 1,4%, frente al 4,3% inicial. En este sentido, se prevé que los flujos de pasajeros en Oriente Medio se contraigan un 38% este año, un descenso masivo para una región que en los últimos años ha experimentado aumentos significativos, tanto en los viajes directos de entrada como en los vuelos que conectan Asia y Europa.

Por lo que se refiere a las empresas europeas, se prevé un crecimiento de la producción de apenas el 0,8%, tras un aumento del 1,5% en 2025. En Alemania y Francia se espera incluso una contracción de la producción. En el otro extremo se sitúan mercados como Grecia y España, que están obteniendo mejores resultados gracias al incremento de la demanda turística y de los servicios. 

En líneas generales, se estima que las exportaciones se mantengan prácticamente estables por el efecto de los aranceles estadounidenses, la reciente intensificación de la competencia de las exportaciones chinas y las continuas pérdidas de cuota de mercado en las exportaciones mundiales. Todos estos factores frenan la demanda de transporte, mientras que las empresas se ven afectadas por el aumento de los costes del combustible. 

El informe de Crédito y Caución contempla una subida de los precios de los servicios de transporte en los distintos segmentos. Las empresas de transporte y logística intentarán repercutir en la medida de lo posible la subida del coste del petróleo, pero su capacidad para hacerlo será limitada en un entorno macroeconómico en general poco dinámico.

A largo plazo, los mercados emergentes de Asia-Pacífico, África y Sudamérica serán los que impulsen el crecimiento mundial del transporte y la logística, especialmente países como China y la India, que ya están realizando importantes inversiones en infraestructuras y redes de transporte.

El capital privado sigue de compras

Pero el conflicto no frena la concentración de la aviación. Apollo ofrece 7,15 libras por acción para hacerse con la aerolínea británica Easyjet. El fondo estadounidense ha trasladado al consejo de administración de la aerolínea esta puja, lo que valora el 100% del capital en 5.700 millones de libras (unos 6.271 millones€). La cifra mejora en un 3,6% la que fue quinta propuesta de la gestora de fondos también estadounidense Castlelake, que llegó a convencer al órgano de decisión de la low cost el pasado fin de semana con 6,9 libras por título, valorando la empresa en 5.500 millones de libras.

El capital privado, pese a las dudas sobre su situación real, sigue captando aéreas europeas baratas: prima jugosa para el accionista y señal de valor en el sector. En ese contexto, Delta reafirma su previsión anual y promete que los billetes seguirán caros aunque el queroseno se relaje. American y United han recortado previsiones esta semana; Alaska y JetBlue directamente las han suspendido. Delta hace justo lo contrario, reafirma que 2026 va según el plan. Poniendo los números sobre la mesa, ganó 1,56$por acción ajustados, por encima de los 1,48 que esperaba Wall Street, con ingresos de 17.670 millones. El beneficio cae un 26% interanual, pero solo por la mayor factura de combustible de su historia. Lo importante es que mantiene la guía anual de 6,5 a 7,5$ dólares por acción, cuyo punto medio queda un 17% por encima del consenso. El ingreso por asiento sube un 11%, lo que se traduce en que el pasajero paga más, pero la demanda no baja. Delta ya le ha pasado al viajero el 60% de la subida del queroseno y va a por el 100%. Con el combustible relajándose y las tarifas quietas, ese margen se lo embolsa la aerolínea. Ed Bastian, primer ejecutivo de Delta Airlines, lo admite sin rodeos: los precios no bajarán pronto.

Por cierto, cuando la Bolsa y el crédito no se ponen de acuerdo, suele acertar el crédito. Los diferenciales de financiación (el equity-repo, lo que cuesta financiar una posición apalancada en Bolsa) se han ampliado. Apalancarse para comprar acciones sale más caro. Encima, los CDS (una especie de seguro contra el impago de una empresa) siguen sin relajarse pese a la subida de la Bolsa. Si todo fuera tan bien, esa cobertura contra impagos costaría menos. Podría ser la divergencia clásica de fin de ciclo, la parte más adulta del mercado, la renta fija, no se cree la euforia de la variable. "Vigila lo apalancado y lo más endeudado si el dinero se encarece. Cuando el crédito se pone nervioso antes que la bolsa, toca revisar la exposición a empresas de pequeña capitalización, capital privado, y compañías con mucha deuda", recomiendan en Zumitow.

El S&P roza el récord absoluto del año 2000

La valoración del S&P 500 medida por el CAPE de Shiller roza su récord absoluto del año 2000. Eso significa que comprar el índice a estos precios sale carísimo respecto a los beneficios de la última década. O las empresas disparan sus ganancias, o el múltiplo tiene mucho aire debajo. "Señal roja para quien compra índice hoy", avisan en Zumitow.

Bank of America recibe una avalancha de críticas: desde que su mesa de estrategia recomendó ponerse corto en Bolsa, el S&P 500, a través del ETF SPY, se ha revalorizado un 43%. La mejor prueba de que intentar cronometrar el mercado sale carísimo, el pesimista prematuro acaba pagando la fiesta. El índice sigue pegado a máximos y castiga a quien se bajó demasiado pronto.

La Bolsa parece tranquila por fuera, por lo que hay que controlar más lo que sucede debajo. El indicador Turbu-lens de UBS, que mide el riesgo de que la volatilidad estalle de golpe aunque hoy el VIX esté dormido, ha subido a 0,9, su nivel más alto desde septiembre de 2025. La volatilidad de las acciones individuales triplica la del índice. Cada valor da bandazos por su cuenta, pero el índice lo disimula porque unos suben mientras otros caen. El problema llega ahora. Wall Street espera que los beneficios crezcan un 24% este trimestre, un listón altísimo. Si las empresas fallan, hay poquísimo margen y el susto puede ser gordo. Pero UBS recomienda cubrirse valor a valor en tech, energía y financieras, no con el índice entero.

UBS solo espera una subida de tipos del BCE

Altos funcionarios del Banco Central Europeo (BCE) han señalado que las presiones inflacionistas persisten pese a la caída de los precios de la energía en las últimas semanas, lo que refuerza las expectativas de nuevas subidas de tipos. El acta de la reunión de junio del BCE recogió que los responsables de política monetaria advirtieron que "aún quedaban por materializarse nuevos efectos indirectos, lo que apunta a una mayor propagación de las presiones inflacionistas en la economía".

Sin embargo, pese al tono más duro de los últimos comentarios del BCE, "solo esperamos una subida de tipos adicional, y no un ciclo sostenido de endurecimiento monetario", señalan en UBS. "Los datos de inflación, aunque todavía no permiten dar la señal de vía libre, han evolucionado en la dirección correcta. Los precios de la energía, que han sido la principal fuente de riesgo inflacionista, se mantienen muy por debajo de sus máximos recientes. El crecimiento del PIB sigue enfrentando obstáculos, y esperamos que esto limite el alcance de las subidas de tipos del BCE", argumentan.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos siendo positivos respecto a la renta fija de calidad y preferimos asegurar rentabilidades atractivas en bonos de calidad de duración corta a media". Y añade: "Creemos que el mercado sigue exagerando el alcance probable del endurecimiento del BCE. Esperamos que la rentabilidad del Bund alemán a 2 años caiga hasta aproximadamente el 2,15% a finales de año y hasta el 2,0% en marzo de 2027, lo que ofrece a los inversores una oportunidad para asegurar ingresos atractivos antes de que las rentabilidades sigan bajando".

Ofi Invest recomienda renta variable europea

Ofi Invest cree que los activos con mayor potencial para los inversores en la segunda mitad de 2026 son la renta variable, sobre todo la europea, y el Crédito, especialmente bonos Investment Grade denominados en euros.  La renta variable de EEUU y de Japón también presentan atractivo para el inversor, pero en el primer caso, cuyas compañías son líderes en la industrialización de la IA, las valoraciones ya recogen la fuerte inversión en ésta; y en el segundo, cuyas compañías se han beneficiado de los cambios en governanza corporativa impulsados por el gobierno, el enfoque es más táctico a corto plazo, por la normalización monetaria y la volatilidad del yen.

En renta fija, para la segunda mitad de 2026 Ofi Invest AM opta por duración en deuda soberana euro y cautela en la de Estados Unidos, sobre todo en el tramo largo de la curva de tipos.

Según Christophe Herpet, CIO de Ofi Invest AM, los mercados ya han superado la prima de riesgo provocada por las tensiones geopolíticas. El precio del petróleo cayó, las perspectivas de inflación también, y ha surgido una expectativa de relajación monetaria gradual, factores que apoyaron a los activos de riesgo. Los inversores parecen descontar un escenario de normalización, con fundamentales que permanecen sólidos, pero cuyos precios ya recogen gran parte de las buenas noticias. Lo que ahora falta es “margen para la decepción”.

La visión de los expertos de Ofi Invest AM sobre la distribución de activos es ahora constructiva, apoyada en un contexto económico mundial positivo, con beneficios empresariales aumentando, y un ciclo de inversión en IA que sigue siendo un impulso poderoso para el crecimiento económico.

Los bancos centrales también están cambiando su enfoque, según Christophe Herpet. Ahora están más centrados, progresivamente, en gestionar la transición hacia esta fase de normalización, más que en combatir la inflación.  Con el foco puesto en reconciliar la estabilidad de precios, el crecimiento y la sostenibilidad de las finanzas públicas, es una señal para unos tipos de interés “más altos durante más tiempo” que en la década anterior.

Ebury: las divisas ignoran el conflicto en Oriente Medio

Las Bolsas cotizan cerca de sus máximos históricos y las divisas se mueven en rangos estrechos, sin mostrar signos claros de aversión al riesgo. Los inversores parecen haber aprendido a coger las declaraciones de Trump con pinzas, dado que cuenta con un largo historial de promesas incumplidas. Queda por ver si sus últimas aserciones responden a una estrategia de negociación o si, por el contrario, las conversaciones entre EEUU e Irán se han estancado. La ausencia de anuncios de política económica o monetaria también contribuyó a mantener esta tranquilidad.

Esta semana la atención se desplazará hacia los datos de inflación en EEUU. El martes se publicará el IPC de junio, que se espera muestre un retroceso notable por la caída de los precios de la energía. Con una Fed en proceso de ajustar sus orientaciones prospectivas y aparentemente inclinada por subir los tipos de interés, cada lectura de inflación de aquí en adelante cobrará especial relevancia. También estarán en el punto de mira la producción industrial de la zona del euro(miércoles) y el PIB mensual del Reino Unido (jueves), ambos correspondientes al mes de mayo.

  • EUR: Las actas de la reunión de junio del BCE, publicadas la semana pasada, fueron deliberadamente ambiguas respecto a los próximos pasos, lo que llevó a los operadores a reducir ligeramente la probabilidad de una nueva subida de tipos. Los buenos datos económicos recientes contrastan con la moderación de la inflación en junio, por lo que la decisión en la reunión de septiembre estará muy reñida. Aun así, el euro resistió bien la semana pasada, gracias a la mayor sensibilidad de la zona euro a la inflación importada del petróleo, que ha estrechado los diferenciales de tipos a favor del euro. Dado que las perspectivas sobre las próximas decisiones del BCE no se aclararán hasta dentro de un tiempo, esperamos que el par EUR/USD continúe moviéndose en un rango estrecho por el momento. No obstante, no puede descartarse un repunte adicional si el presidente Trump insiste en sus planes de adquirir Groenlandia, un asunto que ya impulsó al euro la semana pasada.
  • USD: Los mercados anticipan que el informe del IPC de junio, que se publicará esta semana, resultará relativamente favorable: un retroceso significativo de la inflación general y una lectura mensual moderada del 0,2 % en el componente subyacente. Mientras tanto, los mercados de renta fija están mostrando algo de nerviosismo; los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años se acercan a mínimos de los últimos 20 años tras la publicación de las actas de la Fed de la semana pasada. Estas actas ofrecieron visiones contrapuestas: mientras los miembros más hawkish defendieron que podrían justificarse nuevas subidas si la inflación se mantiene elevada, otros señalaron los tipos podrían estabilizarse en torno a los niveles actuales o incluso ligeramente por debajo si la inflación se modera. Una sorpresa al alza en el dato de inflación del martes podría tener un impacto notable en el mercado de bonos y provocar un repunte temporal del dólar. Sin embargo, consideramos que, en estos momentos, el dólar no se aleja significativamente de sus niveles de equilibrio.
  • GBP: La libra esterlina sigue mostrando un mejor comportamiento que otras divisas europeas, especialmente frente al euro. Este desempeño resulta algo desconcertante, dado el elevado riesgo político en el Reino Unido. Los mercados se muestran optimistas ante la inminente toma de posesión de  Andy Burnham como primer ministro, que parece que se producirá el viernes. No obstante, Burnham ha sido ambiguo respecto a sus políticas económicas, y creemos que los mercados están subestimando los riesgos fiscales derivados de su preferencia por un mayor gasto público. Esta expansión fiscal se financiaría con una combinación de subidas de impuestos y mayor emisión de deuda. La primera prueba clave para la libra a corto plazo será el nombramiento del ministro de Hacienda, que anticipamos se anunciará en el primer día de Burnham en el cargo. Ed Miliband sigue siendo el favorito para ese puesto, un nombramiento que podría inquietar a los mercados. La designación de Yvette Cooper, en cambio, sería la opción más tranquilizadora entre las alternativas existentes. Estas noticias políticas deberían tener un mayor impacto en los mercados que cualquier otro dato económico o evento esta semana.
02Jun

El borrador de Directiva establece criterios de adjudicación en licitaciones públicas que favorecen software y hardware desarrollados en la UE. El sector público representa el 30% de todo el mercado cloud de la Unión Europea.

Miguel Ángel Valero

La Comisión Europea ultima la presentación el miércoles 3 de junio de la Cloud and AI Development Act (CAIDA), que prácticamente impediría a Amazon Web Services, Google Cloud y Microsoft Azure el acceso a contratos de cloud ('nube') para datos sensibles del sector público europeo. 

El borrador de Directiva establece criterios de adjudicación en licitaciones públicas que favorecen software y hardware desarrollados en la UE. El sector público representa el 30% de todo el mercado cloud de la Unión Europea.

AWS tiene actualmente el 28% del mercado cloud europeo; Microsoft Azure, el 21%; y Google Cloud, el 14%. Si sale adelante CAIDA, pierden el sector público, los contratos de datos financieros, sanitarios y judiciales de las Administraciones europeas.

Es cierto que el sector privado no se ve afectado, de momento, por esa norma. Y que la nueva Directiva tendrá en cuenta los productos con certificación de soberanía (como el proyecto S3NS entre Thales y Google). Pero no menos cierto es que la nueva situación favorece a los proveedores cloud soberanos europeos, especialmente a Deutsche Telekom.

Continúa la ebullición de la IA

Todo esto se produce en plena ebullición en torno a la inteligencia artificial (IA) y a sus múltiples conexiones. Así, Quantinuum, el brazo de computación cuántica de Honeywell, amplía su IPO (Initial Public Offering) para la salida a Bolsa. Ahora busca colocar 26,5 millones de acciones a entre 53 y 55$, frente a los 21 millones y el rango de 45 a 50$ originales.

Y Nvidia presenta en el Computex de Taiwán dos chips nuevos: el Vera CPU para centros de datos y el RTX Spark para ordenadores personales (PC). Se trata de dos movimientos que amplían el campo de batalla de la empresa más allá de las GPU tradicionales. El primero es el Vera CPU, un procesador basado en arquitectura Arm diseñado para centros de datos de inteligencia artificial. Ya está en producción y empieza a enviarse este otoño. Los primeros clientes son OpenAI, Anthropic, SpaceX (xAI), Dell, Oracle y CoreWeave. Nvidia asegura que Vera ofrece 1,8 veces más rendimiento en inferencia de agentes de IA que los chips x86 tradicionales.

El segundo es el RTX Spark, un superchip para PCs Windows que combina una GPU Blackwell con el nuevo procesador N1X (desarrollado con Microsoft), entrega hasta 1 petaflop de cómputo IA en local y tendrá memoria unificada de hasta 128 GB. Lo llevarán ASUS, Dell, HP, Lenovo, Microsoft Surface y MSI en portátiles de menos de 14 mm de grosor.

Los analistas interpretan los dos movimientos como una expansión Nvidia hacia el segmento de PC premium, un mercado de cientos de millones de unidades y millones de ingresos del que antes estaba casi ausente. Esto supone más competencia para Intel y AMD, que pueden sufrir en Bolsa. El impacto en márgenes de Nvidia puede ser positivo si el RTX Spark logra penetración en el segmento premium. De paso, puede beneficiar a los fabricantes de PC, sobre todo a la cotización de Dell y HP. En cambio, perjudica a Qualcomm.

Mientras, el sector software se dispara en Bolsa: +10%; Servicenow, el 9%; Workday, +7%; Adobe, +6%. Tras una exitosa ronda de financiación privada de 65.000 millones$ que valora la compañía en 965.000 millones, Anthropic ha presentado la documentación necesaria para su salida a Bolsa, si bien han optado por la vía confidencial (solo se conocerán las cifras cuando la fecha de cotización esté cerca). Zoom Communications entró como inversor temprano, por lo quen cuanto más vale Anthropic en la IPO, más vale la posición de ésta.  

Por otro lado, SpaceX ha iniciado su roadshow de cara a una posible salida a Bolsa a mediados de este mismo mes, operación que podría convertirse en la mayor OPV de la historia. 

A esta dinámica se suma Alphabet, que planea captar hasta 80.000 millones$. En una primera fase, 10.000 millones procederían de una colocación privada a Berkshire Hathaway, el conglomerado perteneciente a Warren Buffett, yb que ahora dirige Greg Abel. Posteriormente, se lanzará un programa de 30.000 millones en acciones preferentes convertibles y, a lo largo del tercer trimestre, se prevén nuevas ampliaciones de capital en Bolsa por otros 40.000 millones. Estos recursos se destinarán a reforzar la infraestructura de inteligencia artificial, acelerar el desarrollo de los chips TPU –competidores directos de las GPU de Nvidia– y seguir impulsando el modelo Gemini. Alphabet es el único gran conglomerado tecnológico que compite de forma integrada en toda la cadena de valor de la IA: chips, centros de datos y modelos. 

Y Torsten Slok, economista jefe de Apollo Global Management, entra de lleno en el debate sobre la IA y la inflación, dando la razón a la Fed preWarsh: argumenta que el boom de la IA es inflacionario en el corto plazo y que retrasará los recortes de tipos. Ya van varias voces autorizadas que dicen lo mismo. Mientras el mercado lleva semanas descontando que la IA acabará siendo desinflacionaria porque dispara la productividad, Slok replica. En su último análisis para Apollo, Slok sostiene que el gasto en IA es insensible a los tipos de interés. Las grandes tecnológicas invierten porque no pueden quedarse atrás, no porque los tipos estén bajos. Eso hace que la política monetaria restrictiva tenga menos mordiente de lo habitual.

Los datos de inflación y empleo no le van a dar margen a la Fed para recortar. Los yields largos siguen al alza por la presión del gasto de los hyperscalers y el déficit fiscal.

UBS recomienda no concentrar tanto en la IA

Junio ya ha llegado, y los mercados de renta variable siguen premiando claramente el liderazgo tecnológico. El S&P 500 alcanzó un nuevo máximo histórico el lunes 1 de junio, el Nasdaq ha subido más de un 15% en el último mes y el índice Philadelphia Semiconductor acumula un avance cercano al 70% desde comienzos de abril. El gasto de capital relacionado con la IA continúa acelerándose, impulsando a un conjunto cada vez más amplio de compañías a lo largo de toda la cadena de suministro de la inteligencia artificial, desde fabricantes de memoria y procesadores (CPU) hasta productores de equipos para la fabricación de semiconductores, así como proveedores de componentes ópticos y de otro tipo.

La actual transición hacia la IA se está desarrollando en un contexto de mejora en la monetización y de persistentes restricciones de oferta. En UBS identifican varios principios extraídos de ciclos de innovación anteriores que, en nuestra opinión, pueden ayudar a los inversores a orientarse en el ciclo actual:

  • Las empresas líderes establecidas rara vez dominan automáticamente la siguiente era tecnológica.
  • Las plataformas suelen capturar los beneficios más duraderos.
  • Cuando los ciclos de fuerte inversión en capital (capex) terminan moderándose, el impacto negativo no se reparte por igual entre todos los participantes.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos viendo un entorno favorable para la renta variable a medio plazo en términos generales, pero creemos que los inversores deben evitar una concentración excesiva y mantener una diversificación adecuada entre las principales capas de la IA y su cadena de suministro, en lugar de depender de un reducido grupo de compañías de mega capitalización". Y añade: "Creemos que será importante invertir tanto en la inteligencia como en las aplicaciones, porque un mayor número de usuarios puede generar más datos, mejorar los modelos y reforzar con el tiempo la ventaja competitiva de la plataforma. Además de mantener exposición a los potenciales beneficiarios de la continua monetización de la IA, también sugerimos que los inversores se posicionen para una ampliación del rally bursátil en nuestros mercados y sectores preferidos, aprovechando los periodos de fortaleza del mercado para diversificar las carteras y reducir la concentración en valores individuales".