07Jul

Crecerá este año el 2,4%, por debajo de la media pospandemia: las economías avanzadas, el l 1,5%,y los mercados emergentes, el 3,7%.

Crédito y Caución ha analizado los efectos que el conflicto en Oriente Medio está provocando en la economía mundial desde que comenzara la guerra por los ataques de Israel y de EEUU a Irán el 28 de febrero. En pocos días, el estrecho de Ormuz se convirtió en un punto de presión con impacto inmediato en el precio de la energía, el transporte marítimo, los flujos comerciales y los costes operativos, entre otros aspectos. Todo ello está originando un efecto dominó en la economía mundial.

Transcurrido el primer semestre del año, se prevé que el crecimiento de la economía mundial se ralentice hasta el 2,4% en 2026, situándose por debajo de su media pospandémica. El dinamismo económico está mostrando divergencias. Mientras que en las economías avanzadas se ralentiza hasta situarse en torno al 1,5%, en los mercados emergentes se estima que crecerá un 3,7%, por debajo de la serie histórica.

Esta desaceleración se debe, en gran medida, al aumento de los precios de la energía, las interrupciones en el transporte marítimo y la elevada incertidumbre. Las economías importadoras de materias primas están especialmente expuestas a estas presiones.

La situación en Oriente Medio también está afectando a la evolución de la inflación, ya que se prevé que los niveles mundiales alcancen el 4,8% en 2026, principalmente por el aumento de los precios de la energía, lo que desencadena efectos en la industria manufacturera y el transporte. Este escenario dibuja un entorno monetario más complejo y es probable que los bancos centrales se mantengan cautelosos, retrasando las bajadas de tipos y, posiblemente, endureciendo aún más la política monetaria si la inflación resulta persistente.

Además, está influyendo en las decisiones de inversión, como se observa en los países del Golfo, donde se están acelerando las inversiones en infraestructuras, rutas comerciales alternativas y capacidad estratégica. Estos esfuerzos tienen como objetivo reducir la dependencia de puntos de estrangulamiento vulnerables y reforzar la estabilidad a largo plazo.

Según afirma Niels de Hoog, economista sénior de Atradius Crédito y Caución, “Antes del conflicto, países como los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Catar competían intensamente por posicionarse como centros mundiales de IA, invirtiendo fuertemente en infraestructura digital y atrayendo a grandes empresas tecnológicas. Sin embargo, los recientes ataques a centros de datos han puesto de manifiesto una nueva vulnerabilidad. Estas instalaciones ya no son solo activos comerciales, sino que se han convertido en infraestructura crítica. Como resultado, el riesgo geopolítico desempeña ahora un papel mucho más destacado en las decisiones de inversión”.

La crisis también ha puesto de manifiesto las vulnerabilidades del comercio mundial. La interrupción de las rutas marítimas, que ha afectado a unos 2.000 buques, ha puesto de relieve la fragilidad de las cadenas de suministro clave. En respuesta, las empresas y los gobiernos no solo están abordando los cuellos de botella inmediatos, sino que también están acelerando los esfuerzos para diversificar las rutas y rediseñar las redes logísticas.

04Feb

Para las empresas que operan a nivel internacional, es esencial contar con costes de financiación predecibles, monedas estables y un comportamiento fiable de los compradores.

Miguel Ángel Valero 

Los acontecimientos en torno a a la presidencia de la Reserva Federal de EEUU han puesto de relieve la importancia de la estabilidad institucional para el comercio mundial y las condiciones de financiación. Aunque los mercados financieros han reaccionado con calma hasta ahora, la confianza en la política monetaria sigue siendo un pilar fundamental para la actividad empresarial transfronteriza.

Para las empresas que operan a nivel internacional, es esencial contar con costes de financiación predecibles, monedas estables y un comportamiento fiable de los compradores. Estas condiciones están estrechamente relacionadas con la credibilidad de los marcos de política monetaria, especialmente en EEUU, cuyas decisiones sobre los tipos de interés siguen determinando los flujos de capital globales y las condiciones de financiación del comercio. Los precios actuales del mercado sugieren que los inversores siguen esperando que la política monetaria estadounidense se guíe principalmente por los datos económicos y no por presiones externas. Las expectativas de inflación siguen contenidas, los costes de financiación a largo plazo son estables y el crecimiento mundial continúa a un ritmo moderado.

Según un informe de Crédito y Caución, se espera un crecimiento del PIB mundial del 2,8% en 2026 y del 2,9% en 2027, con un EEUU que se mantendrá en torno al 2,0% en ambos años. En este contexto, no se espera que la Reserva Federal realice cambios bruscos en los tipos de interés. “Las tendencias actuales sugieren que es probable que la política se mantenga sin cambios a corto plazo, con un máximo de dos reducciones adicionales de un cuarto de punto previstas en 2026”, afirma John Lorié, economista jefe de Atradius Crédito y Caución.

Sin embargo, los periodos de transición institucional, como el relevo de Jerome Powell por Kevin Warsh en la Fed, pueden introducir una incertidumbre adicional. Si se debilitara la confianza en la credibilidad de la política monetaria, el impacto podría extenderse más allá de los mercados financieros y afectar a la economía real. Una mayor percepción del riesgo podría traducirse en un aumento de los costes de financiación, una mayor volatilidad de las divisas y cambios en el comportamiento de pago de los compradores, lo que afectaría a los flujos comerciales y al acceso a la financiación.

“Por ahora, los inversores tanto en los mercados de renta variable como en los de renta fija no prevén una influencia federal importante sobre la Reserva Federal. Pero si eso cambia, los costes de financiación podrían aumentar debido al aumento de la inflación y las primas de incertidumbre”, avisa Lorié.

Por ahora, los mercados mundiales siguen funcionando con normalidad. Las empresas que gestionan activamente el riesgo crediticio y la exposición financiera están mejor posicionadas para hacer frente a la incertidumbre y mantener el comercio internacional.

UBS: el rally de la Bolsa sigue intacto

Por su parte, el UBS CIO Daily ve probable que la renta variable siga subiendo pese a la volatilidad. Las Bolsas estadounidenses cayeron, ya que la preocupación por el impacto de la automatización impulsada por la IA sobre los modelos de negocio tradicionales pesó de forma significativa sobre el sentimiento del mercado.

"A pesar de este repunte de la volatilidad, creemos que el rally de la renta variable sigue intacto y esperamos que las subidas se amplíen, con oportunidades que se extiendan a nivel geográfico, sectorial y estructural. La resiliencia de la economía estadounidense debería seguir respaldando un sólido crecimiento de los beneficios empresariales. Junto con una Reserva Federal que previsiblemente mantendrá un sesgo acomodaticio y el crecimiento continuado de la IA, vemos margen para nuevas subidas en Bolsa", subraya.

"Los resultados empresariales conocidos hasta ahora respaldan nuestra previsión de crecimiento continuado de los beneficios. La Reserva Federal podría retomar los recortes de tipos hacia mediados de año. La historia estructural de la IA debería beneficiar a un número cada vez mayor de compañías", añade.

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos esperando que el S&P 500 continúe subiendo y mantenemos nuestro objetivo de 7.700 puntos fijado en diciembre. Recomendamos a los inversores posicionarse para un rally cada vez más amplio, favoreciendo sectores como el financiero, la salud, las utilities y el consumo discrecional, más allá del sector tecnológico".

"Las fuertes oscilaciones en los precios de los principales activos durante enero ponen de relieve la necesidad de que los inversores de EMEA (Europa, Oriente Medio y África) revisen, rebalanceen y diversifiquen sus carteras para mantener sus objetivos a largo plazo y gestionar el riesgo", recomienda Matthew Carter, Strategist.

"Seguimos siendo positivos con la renta variable y esperamos que el rally se amplíe más allá de los líderes en IA. Los inversores deberían plantearse aumentar su exposición a bolsa si están infra ponderados y diversificar posiciones concentradas incorporando sectores como salud, utilities y banca", recalcan Belinda Peeters y Christopher Swann, Strategists

"El dólar australiano sigue siendo Atractivo dentro de nuestras preferencias globales y creemos que puede comportarse mejor que muchas de sus divisas pares del G10, a medida que sus principales factores de apoyo se alinean de cara a 2026", apuntan Wayne Gordon y Teck Leng Tan, Strategists.