Los mercados empiezan a asumir que los demócratas recuperarán la Cámara de Representantes y que el Senado estará muy disputado.
Miguel Ángel Valero
Los bancos de Estados Unidos acumulan 325.000 millones de dólares en minusvalías latentes en sus carteras de bonos. Son pérdidas sobre el papel, que solo se hacen reales si venden. Mientras aguanten los bonos hasta vencimiento, no duele. Si los bancos necesitan liquidez de golpe, la cuestión cambia radicalmente. Por eso la banca de EEUU se preocupa por la evolución de esas minusvalías latentes.

Porque, además, el rendimiento del bono de EEUU a 10 años se encuentra en su nivel más alto desde 2023. Esto significa que prestarle al Tesoro americano, hasta ahora una de las inversiones más seguras, genera más rentabilidad. Pero también que, cuando el dinero 'seguro' paga tanto, muchos inversores reducen o salen de la Bolsa para comprar bonos. Y la financiación de la deuda de EEUU se pone por las nubes.

En este entorno, las rentabilidades exigidas a la deuda pública siguen aumentando, mientras que Irán parece inclinarse por una intensificación del conflicto al percibir que la presión económica y las restricciones vinculadas al control del estrecho están reduciendo su capacidad negociadora.
Por tanto, todo apunta a que los mercados de deuda soberana, especialmente en los tramos largos de las curvas, afrontarán todavía varios meses de tensión. En consecuencia, los precios de los bonos podrían continuar ajustándose en un entorno que previsiblemente seguirá siendo frágil e incierto para esta categoría de renta fija.
Pero los clientes de Bank of America, que están comprando Bolsa de EEUU como si no hubiera mañana: la semana pasada metieron invirtieron en renta variable al sexto ritmo más rápido desde 2008, según la propia entidad. Ni el crudo a 100$ ni el bono a 10 años en máximos desde 2023 les frena. "Cuando todos entran por la misma puerta, conviene mirar dónde está la de salida", avisan en Zumitow.
Y Chime comprar Stride por 590 millones$$ para lograr una licencia bancaria que le permite entrar en el negocio de préstamos, que es lo que realmente le interesa.
El S&P, en manos de cinco valores
Solo 42 de cada 100 valores del S&P 500 se mantienen sobre su media de 50 días, la peor amplitud en cinco meses. El S&P 500 sigue pegado a máximos, pero por dentro cruje. Cada vez menos valores acompañan. Apenas el 42% cotiza sobre su media de 50 sesiones. Hoy más de la mitad del índice está por debajo del precio promedio de los últimos 50 días. Eso quiere decir que el índice se sostiene sobre cuatro o cinco valores, así que si uno tropieza, cae todo.
En ese sentido, Pablo Gil aporta en The Trader un análisis muy sugerente sobre el S&P 500, que está cerca de máximos históricos y, medido en dólares, su comportamiento durante las últimas décadas ha sido extraordinario. Pero hay otra forma de mirar exactamente el mismo mercado: medirlo en oro en lugar de hacerlo en dólares. En el año 2000 hacían falta 4,84 onzas de oro para comprar el equivalente al nivel del S&P 500. Hoy hacen falta aproximadamente 1,7 onzas. Pese a toda la subida nominal de la Bolsa estadounidense, el S&P 500 vale hoy alrededor de un 65% menos en términos de oro que en el año 2000.
Y esto nos recuerda algo que muchas veces olvidamos: una cosa es que un activo suba de precio y otra muy distinta que aumente su valor frente a otros activos reales. Durante décadas nos hemos acostumbrado a medirlo todo en dólares o euros. Pero esas monedas también pierden poder adquisitivo. Y cuando cambiamos la unidad de medida, la fotografía puede ser radicalmente distinta.
Ahora bien, hay un matiz muy importante. El gráfico utiliza el S&P 500 sin dividendos. Y en un periodo de más de 25 años, reinvertirlos tiene un efecto acumulativo enorme. Si incorporásemos esos dividendos, la rentabilidad del inversor sería muy superior y esa pérdida del 65% frente al oro se reduciría drásticamente, hasta el punto de que el S&P 500 con dividendos reinvertidos estaría aproximadamente en niveles similares o incluso por encima de los que tenía frente al oro en el año 2000, dependiendo de las fechas exactas utilizadas.
Por tanto, el gráfico no demuestra que el oro haya sido mejor inversión que la Bolsa. "Lo que muestra es algo diferente y, para mí, mucho más interesante. Cuando hablamos de preservar patrimonio durante décadas, no basta con preguntarnos cuánto ha subido nuestra cartera en euros o dólares. También debemos preguntarnos qué podemos comprar realmente con ese dinero. Porque cuando la unidad con la que medimos nuestra riqueza pierde valor tan rápidamente, podemos sentirnos mucho más ricos nominalmente sin serlo tanto en términos reales", subraya este experto.

Las empresas pagan la factura de Oriente Medio
Por otra parte, las empresas están percibiendo el impacto del conflicto en Oriente Medio, iniciado en febrero por los ataques ordenados por Trump, presionado por Israel, a Irán. Dow estudia salir de su alianza de 20.000 millones$ con la saudí Aramco. La química estadounidense se plantea vender su 35% en Sadara, la fábrica que levantó junto a Aramco, y salir de Oriente Medio. La guerra ha reventado el flujo de petroquímicos, disparado los costes y golpeado sus plantas en la zona. Dow ya venía tocada por una demanda plana, plantas europeas caras y demasiado plástico en el mundo. Salir del Golfo es su forma de tratar de recuperar una inversión de 20.000 millones$ y de que no se le sigan acumulando los costes, porque mantener una megaplanta parada cuesta una fortuna. Que Dow replantee un proyecto de 20.000 millones marca el pulso del ciclo en el sector químico, que arrastra años de sobreoferta y márgenes finos.
Marriott, la mayor cadena hotelera del mundo, asegura que su desplome de ingresos en Oriente Medio se frenó en julio. Sus ingresos por habitación cayeron allí un 12% en julio, frente al 43% del trimestre anterior (en todo el mundo subieron un 7% en julio). Es cierto que la zona apenas aporta un 6% de sus comisiones, pero supone el 6% de los hoteles en obras, y la guerra retrasa aperturas. Su consejero delegado, Anthony Capuano, habla de la mejor racha del turismo en una década, porque la demanda aguanta. Pero atención a hoteles, aerolíneas, Booking y similares, si el conflicto se enquista.
Trump perderá al menos la Cámara de Representantes
En medio de todo esto, Trump recurre al populismo demagógico para tratar de evitar su desplome en las elecciones de medio mandato: llegó a propone una transferencia de 5.000$ a cada ciudadano adulto si los republicanos logran mantener el control de ambas cámaras. Algo que se contradice totalmente con los planes de consolidación fiscal anunciados por su secretario del Tesoro, Scott Bessent, para tratar de hacer más manejable la gigantesca deuda de EEUU.
Pero la realidad política juega en contra de Trump. Con unos niveles de popularidad históricamente bajos para un presidente de cara a unas midterms, lo más probable es que los republicanos pierdan al menos la Cámara de Representantes, mientras que el Senado está más disputado. Trump es plenamente consciente de este contexto y, por ello, la propuesta de pagar 5.000$ a cada ciudadano adulto de EEUU si mantiene el control del Parlamento parece más un intento de movilizar votantes que una medida con posibilidades reales de materializarse.
No existe una fuente de financiación clara para sostener un programa que tendría un coste superior al billón$. Los ingresos por aranceles están siendo inferiores a lo previsto después de que el Tribunal Supremo de EEUU invalidara los denominados “recíprocos”, obligando a la Administración a devolver 166.000 millones$ (ya se han reembolsado cerca de 100.000 millones). Como resultado, la recaudación arancelaria neta en lo que va de año ronda los 64.000 millones, una cifra que apenas cubriría alrededor del 5% del coste estimado del llamado Trump Dividend.
La iniciativa se enfrentaría a importantes obstáculos legales e institucionales, ya que requeriría la aprobación del Congreso. No sería la primera vez que una promesa similar no llega a implementarse. En noviembre del año pasado, Trump ya planteó el denominado “dividendo arancelario” de 2.000$ por persona, que supuestamente iba a financiarse con los ingresos obtenidos por los aranceles. Sin embargo, la propuesta nunca consiguió el respaldo necesario en el Capitolio.

UBS: más probabilidad a un 'barrido' demócrata
Kurt Reiman, responsable de renta fija de UBS Global Wealth Management, afirma: "Mantenemos en el 50% la probabilidad de nuestro escenario base —que los demócratas recuperen la Cámara de Representantes y los republicanos conserven el Senado—, sin cambios desde mayo. Elevamos al 40% (desde el 35%) la probabilidad de una victoria demócrata en ambas cámaras, mientras reducimos al 10% (desde el 15%) la probabilidad de que los republicanos conserven ambas cámaras. Los demócratas siguen siendo favoritos para hacerse con la Cámara de Representantes, pero su camino hacia la mayoría en el Senado es más estrecho. Deben defender todos los escaños que actualmente ocupan los demócratas, incluidas las contiendas competitivas en Georgia, Michigan y New Hampshire, y ganar cuatro escaños en manos republicanas entre Carolina del Norte, Maine, Iowa, Texas, Alaska u Ohio".
Las probabilidades electorales de la Oficina de Inversiones de UBS son las siguientes:

"Es poco probable que las elecciones de medio mandato en EEUU cambien el rumbo de Europa: la competencia comercial con China, el aumento del gasto en defensa y las crecientes presiones fiscales se están consolidando como rasgos estructurales de la economía global. En conjunto, estas fuerzas están redefiniendo el crecimiento, la inflación y los mercados de bonos en toda Europa, generando tanto oportunidades como riesgos para los inversores. Creemos que los inversores deberían mantenerse diversificados, priorizar la calidad y centrarse en temáticas a largo plazo vinculadas al rearme, la resiliencia industrial, la inversión en infraestructuras y el liderazgo tecnológico", apunta Dean Turner, economista jefe para la Eurozona y el Reino Unido.


