18Aug

Polémica porque el megacentro de datos de Meta y de BlackRock en Texas, que requirió una inversión de 14.000 millones$, se financió con bonos al 7,53% (12.550 millones) y apenas se ha asegurado el 3,2% de su valor.

Miguel Ángel Valero

Dinero Seguro publicó el 17 de agosto que las empresas de EEUU ya habían alcanzado su techo de gasto con la inteligencia artificial (IA). Ahora se desvela el motivo: el 42% de las empresas ha probado o desplegado un agente de IA; el 15% ha llevado sistemas de varios agentes al conjunto del negocio. Y el 73% espera tener media empresa rediseñada alrededor de agentes dentro de cuatro años. Hay un tremendo salto entre el 15% actual y el 73% de dentro de cuatro años.

Según un estudio de Deloitte, solo el 21% de las empresas asegura tener sus procesos preparados para trabajar con agentes de IA, y el 20% se ve capaz de rediseñarlos. Más de la mitad de los directivos de datos de éstas apunta a los sistemas antiguos como el bloqueo principal. 

Otro estudio, éste de Google con MIT Technology Review, profundiza en esa idea: de media, las empresas dan a la IA acceso al 45% de su información interna. Menos de la mitad. Y ese porcentaje se nota directamente en si el agente de IA acierta o no. Entre las organizaciones que abren más del 70% de sus datos, todos los responsables describen las decisiones de sus agentes como acertadas casi siempre o siempre. Entre las que se quedan en el 30% o menos, solo el 22% se fía de lo que decide su agente. Una diferencia de casi cinco veces.

Conclusión: el agente de IA rinde según lo que puede leer, y en la mayoría de empresas eso es menos de la mitad de lo que hay dentro. Antes de implantarlo, la empresa debe medir qué porcentaje de su información puede tocar hoy la IA, y cuánta de esa información está en un sitio del que se pueda leer.

Mientras, sigue la guerra por reducir el coste de la IA. DeepSeek entra a competir con Claude Code y con Codex lanzando un modelo abierto para agentes con licencia MIT, junto a DeepSeek-V4-Pro. Y OpenAI lleva a Amazon su GPT-5.6-Cyber, que lleva encontrados más de 400 fallos de escalada de privilegios en un solo sistema operativo.

EEUU estrecha el cerco sobre la memoria china

Trump endurece su guerra contra la memoria china y reclama a Apple que no compre chip procedentes de ese país. La presión contra China impulsa en Bolsa a los fabricantes norteamericanos de chip: Micron rompe la barrera de los 1.000$ por primera vez desde julio, un 240% de subida acumulada en el año; SanDisk sube un 10% y Western Digital, un 5%.

En medio de esta estrategia, Alibaba vende su estudio de videojuegos Lingxi Games al fondo de capital riesgo Trustar Capital por más de 2.000 millones$. El mensaje que lanza al mercado es claro y rotundo: se está desprendiendo de negocios que considera que no son esenciales, para centrarse en la IA y en la 'nube'.

En EEUU, surge una polémica porque el megacentro de datos de Meta y de BlackRock en Texas, que requirió una inversión de 14.000 millones$, se financió con bonos al 7,53% (12.550 millones) y apenas se ha asegurado el 3,2% de su  valor. Si un incendio o un huracán destroza ese centro de datos, el seguro apenas cubre el siniestro, que deberá ser asumido por los bonistas (la garantía no es el edificio, sino el contrato por el que Meta paga el alquiler durante años). Esto supone un aviso para loa que suscriben bonos ligados a centros de datos o emitidos por empresas que han invertido en ellos: hay más riesgos ocultos, por eso pagan tanto por esa financiación.

UBS: Cuidado con el factor IA en la cartera

"Creemos que analizar las carteras en función de posibles escenarios de riesgo es superior a utilizar categorías fijas de activos nominales. Y, para el caso concreto del riesgo de una ralentización de la IA, recomendamos clases de activos que puedan generar rentabilidad de forma independiente a la evolución de la IA. Las empresas de calidad con un posicionamiento de mercado diferenciado y las estrategias cuantitativas son dos ejemplos de ello", señala Ulrike Hoffmann-Burchardi, Directora de Inversiones para América y Responsable Global de Renta Variable de UBS Global Wealth Management.

Ofi Invest: gran parte de las buenas noticias tecnológicas ya están descontadas en los precios

En renta variable de EEUU, la postura de Ofi Invest es optimista aunque selectiva, porque el liderazgo tecnológico sigue siendo sólido, pero gran parte de las buenas noticias ya se han descontado en los precios.

11Aug

Meta vuelve a apostar por una IA más abierta, elevando la presión sobre OpenAI y Anthropic. Muse Glimmer es un modelo de IA de 30.000 millones de parámetros cuyos pesos estarán disponibles gratuitamente para desarrolladores y que, por su menor tamaño, pueden ejecutarse con una sola GPU. Esto significa que funcionará en un portátil normal, sin centros de datos gigantes. Es un movimiento que supone la vuelta a la estrategia de modelos abiertos que históricamente había diferenciado a Meta.

Miguel Ángel Valero

Desde luego, la inteligencia artificial (IA) no se ha ido de vacaciones. En plena canícula de agosto, llega la alianza de Nvidia con seis grandes firmas de Wall Street –Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR– para crear plataformas de financiación que pretenden movilizar más de 500.000 millones$ de capital de terceros, destinado al desarrollo de centro de datos e infraestructura de IA. Nvidia podría respaldar hasta 125.000 millones, el 25% de las operaciones. 

La iniciativa supone abrir el ciclo inversor de la IA al capital privado e institucional, reduciendo la dependencia de los balances de las grandes tecnológicas ante unas necesidades de financiación cada vez mayores.

Aunque la interpretación de la iniciativa es positiva, también es lógico cuestionarse tanto el conflicto de interés como la creciente interdependencia financiera que supone: Nvidia participa en la financiación de una infraestructura que terminará utilizando sus propios chips.

En esta carrera, nadie toma descanso. Porque Meta vuelve a apostar por una IA más abierta, elevando la presión sobre OpenAI y Anthropic. Mark Zuckerberg lanza Muse Glimmer, un modelo de IA de 30.000 millones de parámetros cuyos pesos estarán disponibles gratuitamente para desarrolladores y que, por su menor tamaño, pueden ejecutarse con una sola GPU. Esto significa que funcionará en un portátil normal, sin centros de datos gigantes. Zuckerberg redobla su apuesta por el 'open-weight', cuya familia Llama supera ya los 1.000 millones de descargas, y aprieta a la IA cerrada de OpenAI y Anthropic. Es un movimiento que supone la vuelta a la estrategia de modelos abiertos que históricamente había diferenciado a Meta, después de que la compañía se mostrara más cautelosa, recientemente, por motivos de seguridad.

Mientras, Intel coloca 15.000 millones$ en acciones nuevas para pagar su empujón en IA. El rally de la reestructuración le da el momento perfecto para pedir dinero al mercado, pero el truco tiene letra pequeña: emitir tanto papel diluye a los accionistas de siempre.

Más presión sobre China

El republicano John Moolenaar presiona al Departamento de Comercio para cerrar el grifo de chips avanzados a firmas chinas sancionadas. El jefe del comité sobre China en el Congreso ha pedido al Departamento de Comercio que aplique la regla de enero de 2025. La regla obliga a fábricas como TSMC a mirar con lupa los pedidos de chips avanzados que puedan acabar en tapaderas de firmas chinas sancionadas. Y llega cuando Nvidia y AMD acaban de ceder al Gobierno el 15% de sus ventas en China. 

La Casa Blanca dejó volver a vender para rascar ese 15% , pero si Comercio aplica la letra pequeña, muchos chips no saldrían. Por eso cada carta mueve a Nvidia y TSMC. "Si llevas Nvidia o TSMC, esto marca cuánta caja china se les permite: cuanto más dura Washington, menos venden allí. Beneficia a la memoria de Micron", avisan en Zumitow.

Coface: nuevos aranceles en el horizonte de Trump

EEUU ha sustituido los aranceles temporales por otros de entre el 10% y el 12,5% dirigidos a 60 países, que representan el 99% de sus importaciones de bienes. Lejos de suponer una relajación de la política arancelaria, esta medida pone de manifiesto la determinación de Washington de mantener una elevada protección comercial mientras prepara nuevas medidas, destacan los economistas de Coface.

El fin de los aranceles temporales establecidos en virtud de la Sección 122 no supone un repliegue de la política comercial estadounidense. El 24 de julio expiraron estos aranceles, pero han sido sustituidos por nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5%, basados en la Sección 301, aplicables a 60 países que representan el 99% de las importaciones estadounidenses de bienes. Esta medida pone de manifiesto la determinación de Washington de mantener un elevado nivel de protección arancelaria, pese a los obstáculos jurídicos encontrados en los últimos meses.

Se espera que el impacto inmediato sobre el nivel medio de los derechos de aduana sea limitado : las nuevas medidas no se suman automáticamente a los aranceles ya existentes y no modifican de forma significativa el tipo medio aplicado a las importaciones estadounidenses. No obstante, demuestran la capacidad de la Administración estadounidense para adaptar sus instrumentos y seguir avanzando en su estrategia comercial.

La Sección 301 ya ha sido utilizada por EEUU para imponer aranceles, especialmente a China durante la primera Administración Trump. A diferencia del régimen basado en la IEEPA, cuya solidez se ha visto cuestionada por la ausencia de una autorización expresa para imponer aranceles, la Sección 301 proporciona a la Casa Blanca una base jurídica más sólida y claramente establecida. No obstante, esta mayor solidez jurídica no excluye la posibilidad de futuras impugnaciones. Para justificar estos aranceles, Washington argumenta que los países afectados no cuentan con mecanismos eficaces para prohibir o controlar las importaciones derivadas del trabajo forzoso. Las empresas importadoras podrían cuestionar esta justificación, especialmente teniendo en cuenta que se aplica a un grupo muy amplio de socios comerciales.

“Esta decisión no es simplemente una renovación técnica de los aranceles vigentes. Demuestra, ante todo, la voluntad de Washington de convertir un régimen cuestionado en un marco arancelario más sostenible. Para las empresas, el mensaje es claro: el riesgo de los aranceles estadounidenses sigue siendo elevado, incluso cuando una medida está a punto de expirar”, explica Marcos Carias, economista para Norteamérica de Coface.

Los nuevos aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % restablecen un marco arancelario común para una gran parte de las importaciones estadounidenses, pero no recuperan por completo el régimen anterior. Este incluía también recargos adicionales dirigidos a determinados países o productos. Es precisamente esta segunda capa de medidas la que Washington podría tratar de restablecer en los próximos meses.

Ya está en marcha una nueva investigación en virtud de la Sección 301 , centrada esta vez en la sobrecapacidad estructural de 16 economías , entre ellas China, la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán, India, Vietnam, México y varios países del Sudeste Asiático. Este procedimiento podría permitir a Washington dirigir sus medidas de manera más específica contra determinadas economías. También se están llevando a cabo otras investigaciones sectoriales específicas, especialmente en los sectores aeroespacial, de drones, equipamiento médico, robótica, maquinaria industrial, turbinas eólicas, minerales críticos y polisilicio. Estas investigaciones confirman que la política arancelaria estadounidense sigue en plena evolución.

La presión que se está ejerciendo sobre Canadá ilustra esta dinámica. EEUU ha anunciado nuevos aranceles del 50% sobre importaciones canadienses por valor de 20.000 millones$, equivalentes al 5,2% de las exportaciones canadienses hacia EEUU, cuya entrada en vigor está prevista para el 19 de agosto de 2026. A primera vista, esta medida parece concebida como una herramienta de negociación en el marco de las conversaciones comerciales norteamericanas. Su impacto macroeconómico seguiría siendo limitado en caso de entrar en vigor, pero confirma el uso cada vez más frecuente de los aranceles como instrumento de presión económica y diplomática .

UBS: exposición diversificada a la IA

Los sólidos resultados empresariales se están extendiendo más allá de la IA y los líderes tecnológicos estadounidenses, mientras que unos datos laborales más débiles en EE. UU. están aliviando las preocupaciones sobre la trayectoria de tipos de la Reserva Federal. "Vemos motivos para mantenerse invertido, aprovechando la actual fortaleza del mercado para diversificar la exposición regional y reforzar la resiliencia de la cartera", señalan en UBS.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos siendo constructivos respecto a las acciones, respaldados por unos sólidos beneficios empresariales, una participación más amplia del mercado y una inversión continua a lo largo de toda la cadena de valor de la IA, tanto en EEUU como a nivel global. Los inversores con una exposición concentrada en tecnología estadounidense podrían considerar aprovechar la actual fortaleza del mercado para diversificar hacia Europa, Asia y sectores cíclicos seleccionados. Los resultados empresariales reforzaron las oportunidades generadas por la inversión en infraestructura de IA, electrificación e innovación en salud. Los resultados de las principales empresas del sector energético y de cuidado ocular aportarán nueva evidencia sobre la demanda. Seguimos favoreciendo una exposición diversificada en nuestras temáticas de IA, Energía y recursos, y Longevidad".

"Muchas de las clasificaciones de inversión tradicionales están mal preparadas para un mundo de IA con alto costo de capital y alta productividad: el modelo 60/40 entre acciones y bonos, las categorías por estilo, la distinción entre mercados emergentes y desarrollados, y la distinción entre mercados privados y públicos. En su lugar, vemos argumentos a favor de un marco de asignación en dos niveles: por un lado, inversiones en los beneficiarios de esta disrupción, y por otro, aquellas que aportan estabilidad independientemente de la IA", añade Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de Inversiones para América y responsable global de Renta Variable.

Banor: dudas sobre el rendimiento de las inversiones en IA

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, cree que los mercados de renta variable continúan su tendencia alcista, apoyados en previsiones de beneficios empresariales mejores de lo esperado, un crecimiento económico resiliente, el enorme gasto de capital en IA, y un sentimiento de mercado positivo. Sin embargo, las valoraciones elevadas, la necesidad del mercado de comprobar que las grandes inversiones realizadas en la IA se convierten en rendimientos tangibles, la incertidumbre sobre el precio del petróleo y la ralentización de la economía, son factores que hacen recomendable continuar en la renta variable, pero con mayor cautela.

La temporada de resultados ha sido recibido con escepticismo, tibieza e incluso con reacciones negativas por parte de los inversores, pese a que más del 80% de las empresas superaron las expectativas, tanto en beneficios como en ingresos. Alphabet fue el ejemplo más evidente. Su negocio Google Cloud logró una subida del 82% en sus ingresos, lo que demuestra la fuerte demanda de capacidad de computación vinculada a la IA. Pero el mercado estuvo más pendiente del incremento en el gasto de capital previsto por la compañía para 2026, una cifra entre 195.000 millones y 205.000 millones$, así como de su primer trimestre negativo con flujo de caja libre (free cash flow) negativo.

Las dudas sobre la IA en Asia hicieron que los rendimientos de los bonos reaccionaran con nerviosismo, y afectaron sobre todo a las acciones growth, más sensibles al factor coste del capital. En realidad, bajo este nerviosismo en los mercados subyace la percepción de que la inteligencia artificial “promete un futuro maravilloso, pero, en el presente, los servidores, la energía y los centros de datos todavía deben pagarse”, resalta Angelo Meda.

Corea del Sur, Taiwán y Japón son los países que concentran las industrias que han generado la revolución de la IA, y por ese motivo, están más expuestos a los cambios en el sentimiento de los inversores. A mediados de julio, ni siquiera los resultados excepcionales de TSMC, que subió el 77% sus beneficios trimestrales, bastaron para evitar una fuerte corrección en todo el sector.

El gestor de Banor Mistral explica que “el mercado está reescribiendo el guion. Porque distingue entre empresas que se benefician realmente de la demanda de IA, y aquellas que simplemente afirman trabajar con la IA”. Un ejemplo de ello fue la fuerte toma de beneficios por parte de inversores extranjeros en los mercados surcoreano y taiwanés, que vendieron posiciones por importe de 137.000 millones$ en acciones asiáticas en la primera mitad de 2026. Angelo Meda matiza que “estos flujos parecen reflejar un reequilibrio de carteras y los esfuerzos por reducir la concentración, más que un abandono definitivo de esta temática”. “La revolución de la IA sigue intacta, aunque los inversores empiezan a exigir mayor rentabilidad sobre el capital invertido”, avisa.

Los mercados europeos están soportados en los bancos, las empresas industriales y el sector energético. En tecnología, SAP ha logrado unos buenos resultados por su actividad vinculada a la nube, aunque el contexto sigue obligando a ser selectivos, porque mientras algunas empresas tecnológicas consiguen el interés de los inversores, otras sufren fuertes correcciones ante la menor señal de debilidad.

01Jun

Fernando Ariza, presidente del Instituto de Actuarios de España, avisa que los riesgos emergentes "tienen la característica de alterar de forma rápida y significativa el entorno económico y social al que estábamos acostumbrados". Y "están profundamente interconectados y se propagan en un entorno globalizado entre sectores económicos y geografías".

Miguel Ángel Valero

Fernando Ariza, presidente del Instituto de Actuarios de España, avisa que los riesgos emergentes (los geopolíticos con sus múltiples variantes, los riesgos medioambientales y de sostenibilidad, la inflación y los tipos de interés, la IA y la ciberseguridad, y los energéticos, que son una consecuencia de los riesgos geopolíticos) "tienen la característica de alterar de forma rápida y significativa el entorno económico y social al que estábamos acostumbrados". Y "están profundamente interconectados y se propagan en un entorno globalizado entre sectores económicos y geografías". Además, reivindica el papel del actuario en la anticipación, modelización y gestión de estos escenarios complejos.

Precisamente el último número (el 58) de Actuarios se centra en los riesgos energéticos y su creciente relevancia en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, la transición energética, la inteligencia artificial y los desafíos de sostenibilidad. Expertos nacionales e internacionales, procedentes del ámbito energético, asegurador, regulatorio, científico y académico, analizan desde múltiples perspectivas los principales retos asociados a la seguridad energética, la electrificación, el hidrógeno, la energía nuclear, la inteligencia artificial, los mercados eléctricos y los nuevos riesgos aseguradores.

Mientras tanto, sigue el 'culebrón' del acuerdo entre Irán y EEUU, con una certeza: los precios del petróleo no volverán de forma inmediata a los niveles previos al conflicto: la reparación de las infraestructuras energéticas dañadas llevará tiempo. Así lo refleja la propia curva de futuros, que prevé que las subidas de precios del crudo no se revertirán hasta marzo de 2027. 

Lo que está claro es que la guerra en Oriente Medio pasa factura a la economía de EEUU, con un debilitamiento de la confianza de los consumidores y mayores tensiones inflacionistas. Además, la Reserva Estratégica de Petróleo ha disminuido a un ritmo sin precedentes –más de 9 millones de barriles semanales en las últimas dos semanas–. De continuar esta tendencia, podría caer por debajo del mínimo registrado en 2023 y alcanzar su nivel más bajo desde 1983.

Pero hay más datos:

  • Trump propone el umbral de contenido local para coches más alto jamás visto bajo el USMC: quiere que el 82% sea de origen norteamericano, con al menos la mitad fabricado dentro de EEUU. El plazo de cumplimiento es 2027 y los fabricantes dicen que es físicamente imposible de cumplir. General Motors, Stellantis y Toyota tendrían que redibujar por completo sus cadenas de producción. El coste extra por vehículo podría llegar a los 3.000$.
  • Otra de Trump: los grupos de aerolíneas y empresas americanas advierten que sus propuestas de restricción de vuelos internacionales crearían un caos operativo y económico sin precedentes. Delta, United Airlines y American Airlines están en primera línea. El turismo y los viajes corporativos serían los primeros damnificados, justo cuando el verano arranca a toda máquina.
  • los precios de la carne alcanzan máximos históricos por una escasez estructural de ganado que no tiene solución rápida. El tamaño del rebaño está en mínimos desde los años 50. Más presión sobre el IPC americano justo cuando la Fed considera si subir tipos. El dato es muy malo para cadenas como McDonald's y Yum! Brands (está en negociaciones exclusivas para vender Pizza Hut a LongRange Capital y quedarse con Taco Bell y KFC) aunque muy bueno para los ganaderos.
  • Walmart, el termómetro del consumidor americano de renta media-baja, cierra por debajo de su media de 200 días por primera vez en más de un año. Señal técnica que el mercado no puede ignorar cuando el IPC sigue subiendo y el empleo empieza a flaquear. Walmart es el barómetro. Cuando cae, el consumidor ya ha frenado.
  • Las ejecuciones por hipotecas impagadas se disparan el 26% en el primer trimestre, porque los compradores ya no pueden aguantar el coste del tipo variable. Es uno de los argumentos de Trump para presionar a la Fed sobre una bajada de tipos.
  • El mayor gestor de activos del mundo, BlackRock, reduce su exposición a renta variable, mientras los hedge funds han desmontado coberturas de forma masiva. ¿El resultado? Las acciones con más posiciones cortas se han disparado cerca de un 30% en semanas, y el miedo implícito que medía el mercado de derivados ha caído a mínimos. El rally se retroalimenta porque cada posición corta que se cierra empuja los precios todavía más arriba. El problema es lo que queda cuando se acaban las coberturas. Un mercado sin red de seguridad amplifica cualquier shock. Un dato de inflación malo, un movimiento de la Fed, una escalada en Irán. Lo que antes absorbían los hedges ahora lo absorbería directamente la cartera.

Por su parte, la actividad fabril china retrocede por segundo mes consecutivo en mayo, golpeada por la caída de la demanda global y la guerra arancelaria con EEUU. El PMI manufacturero oficial cae por segundo mes consecutivo en mayo, y ya se sitúa en un 55% la probabilidad de recesión industrial china en el tercer trimestre. El impacto llega directo a las materias primas industriales. El cobre y el hierro ya acusan el frenazo. Y como China exporta deflación al resto del mundo, la situación macroeconómica global no pinta bien. Son malos datos para materias primas y para la energía industrial. Rio Tinto y BHP ya están bajo presión. Las exportadoras europeas con exposición a China acusan el golpe. El lado positivo es que la deflación importada puede aliviar algo al BCE.

Swisscanto: riesgo de sobrecalentamiento

"Los mercados bursátiles ya muestran señales de cierto sobrecalentamiento. Por ello, redujimos ligeramente nuestra exposición a renta variable a mediados de mayo y actualmente solo mantenemos una sobre ponderación en mercados emergentes", explica Roger Rüegg, director de Soluciones Multiactivos de ZKB/Swisscanto:

  • Nasdaq: Toma de beneficios en acciones tecnológicas estadounidenses. No creemos que vaya a producirse una “burbuja puntocom 2.0” y seguimos siendo optimistas respecto a las acciones tecnológicas. Sin embargo, tras el fuerte repunte registrado desde abril (+30%), hemos realizado algunas recogidas de beneficios. En particular, las acciones de semiconductores parecen claramente sobrecompradas, por lo que consideramos probable una rotación sectorial en las próximas semanas.
  • Bonos: subida excesiva de los rendimientos. El estrecho de Ormuz lleva cerrado casi tres meses y el precio del petróleo continúa rondando los 100$ por barril. Además, las cifras de inflación en EEUU han superado las expectativas, lo que ha provocado una fuerte corrección en el mercado de bonos y un repunte generalizado de las rentabilidades a nivel global. Al mismo tiempo, el mercado ya descuenta nuevas subidas de tipos por parte de los bancos centrales. Esto podría ser el caso del BCE, aunque no prevemos nuevas subidas de tipos por parte de la Fed este año y esperamos un cambio de tendencia. Seguimos considerando atractivos los bonos soberanos debido a los elevados rendimientos reales, por ejemplo, superiores al 2 % en el bono del Tesoro estadounidense a 10 años, y mantenemos una sobre ponderación pese a las pérdidas registradas en mayo. Es probable que las rentabilidades de los bonos vuelvan a descender en los próximos meses.
  • Renta variable: perspectivas positivas a pesar de los obstáculos a corto plazo. Los beneficios empresariales siguen mostrando solidez, y el fabricante de chips de IA, Nvidia, ha vuelto a sorprender positivamente. En combinación con la fortaleza de los datos macroeconómicos en EEUU, esto debería seguir respaldando a la renta variable. Sin embargo, tras el fuerte rally de los valores tecnológicos, la renta variable presenta niveles de sobrecompra, y nuestros indicadores de sentimiento apuntan a un entorno de euforia, generando señales de venta. Por ello, hemos vuelto a reducir ligeramente nuestra sobre ponderación en renta variable y actualmente solo mantenemos una posición sobre ponderada en mercados emergentes, que siguen ofreciendo valoraciones atractivas gracias al sólido crecimiento de beneficios del sector tecnológico y al impulso del mercado. La amplitud del mercado en emergentes también sigue siendo débil, lo que nos ha llevado igualmente a realizar algunas recogidas de beneficios en esta área.
  • Inversiones alternativas: actualmente, en su mayoría al margen: Tras haber mantenido una posición relativamente activa en oro y materias primas durante los últimos años, actualmente mantenemos una ponderación neutral en ambas clases de activos. El oro parece haber perdido parte de su impulso y preferimos esperar a un mejor punto de entrada. En cuanto a las materias primas, aunque esperamos una caída en los precios del petróleo, el riesgo sigue siendo elevado debido a la guerra en Irán. La relación rentabilidad-riesgo todavía no resulta lo suficientemente atractiva como para justificar una posición infra ponderada. Por otro lado, los bonos catastróficos (cat bonds) empiezan a resultar interesantes. La temporada de huracanes está a punto de comenzar, lo que marca el periodo más volátil para esta clase de activos. Seguimos considerando atractiva la prima de riesgo.
  • EuroStoxx50: Mantenemos una visión cautelosa sobre el EuroStoxx50. Por un lado, el crecimiento de los beneficios empresariales es menos sólido que en EEUU; por otro, el impacto económico derivado del aumento de los precios de la energía en la zona euro es considerablemente mayor que en Estados Unidos. Los indicadores adelantados ya apuntan a un crecimiento significativamente más débil en la Eurozona. En este contexto, nuevas subidas de tipos por parte del BCE tampoco contribuirían a mejorar el escenario.

UBS: riesgo de concentración en las carteras

El S&P 500 subió un 0,2% hasta alcanzar un nuevo máximo histórico el viernes 29 de mayo, elevando sus ganancias acumuladas en el año por encima del 10%, tras conocerse un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz. "Creemos que las acciones seguirán avanzando a medio plazo, ya que los progresos en Oriente Medio están llevando a los inversores a centrar más su atención en unos sólidos fundamentos económicos y empresariales. Sin embargo, aunque esperamos nuevas subidas en los mercados bursátiles, también consideramos que la reciente fortaleza del mercado representa una oportunidad para que los inversores aumenten la resiliencia de sus carteras", señalan en UBS.

"Las fuertes ganancias de las principales compañías tecnológicas estadounidenses han incrementado los riesgos de concentración en muchas carteras, por lo que resulta prudente considerar una mayor diversificación dentro de la renta variable. La reciente caída de los bonos ha creado, en nuestra opinión, una oportunidad para asegurar rendimientos atractivos. El reciente periodo de volatilidad moderada en los mercados bursátiles hace más atractivo incorporar coberturas a las carteras", añade.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: “Creemos que la reciente fortaleza del mercado ofrece una buena oportunidad para que los inversores refuercen la resiliencia de sus carteras, con el objetivo de reducir el riesgo de sufrir caídas significativas, al tiempo que mantienen su participación en unos mercados en ascenso”.

"El actual episodio de nerviosismo en los mercados es un recordatorio de que, en un entorno de mayor inflación y rendimientos elevados, las finanzas públicas están siendo objeto de un escrutinio más intenso en todo el mundo", señala Dean Turner, Economista Jefe para la Eurozona y Reino Unido.

"La manufactura en las economías desarrolladas muestra señales claras de estar volviéndose cada vez más regional. Otros mercados, sin embargo, siguen manteniendo un carácter más global", opina Paul Donovan, Economista Jefe.

Ebury: el posible acuerdo impulsa las monedas de los países importadores de petróleo

Los precios del petróleo continúan retrocediendo y se aproximan a sus niveles más bajos desde que comenzó la guerra, ante la expectativa de que el estrecho de Ormuz se reabra en un futuro próximo. Como era previsible, las divisas de los países importadores de energía —especialmente las de la cuenca del Pacífico y Sudáfrica— son las que más se están beneficiando. Sin embargo, las monedas del G10 están cotizando en rangos muy estrechos, a medida que los inversores muestran claros signos de agotamiento y esperan que el conflicto no se recrudezca. En este contexto, destaca la notable resiliencia del dólar ante la reducción de las primas de riesgo y la mejora general de la confianza de los inversores. Aunque los titulares sobre las negociaciones entre Washington y Teherán seguirán dominando la atención de los mercados, esta semana también se publicarán datos económicos de interés tanto en EEUU como en la Eurozona. El martes 2 de junio se conocerá el dato preliminar de inflación de mayo de la zona euro y el informe JOLTS de empleo estadounidense. El viernes 5 de junio se publicará una nueva estimación del PIB de la Eurozona del primer trimestre y el informe de empleo de mayo en Estados Unidos. Hasta el momento, la economía estadounidense parece haber resistido mejor el impacto de la crisis que las europeas, aunque los datos de finales de esta semana aportarán mayor claridad al respecto.

  • EUR: Los miembros del Banco Central Europeo continúan enviando señales claras de que subirán los tipos de interés en la reunión de junio. Los mercados de swaps ya descuentan prácticamente por completo este movimiento. Las expectativas de un endurecimiento adicional a lo largo de 2026 se han reducido notablemente ante la caída de los precios de la energía y los avances en las negociaciones entre EE.UU. e Irán. Aunque esperábamos una recuperación más sólida del euro gracias a la caída del petróleo y a la mejora del apetito por el riesgo, los débiles niveles de confianza y actividad empresarial —reflejados en los PMI— están limitando el rebote de la moneda única. El dato de inflación de mayo del martes será seguido con especial atención. En principio, no creemos que una cifra por debajo de las expectativas pueda poner en peligro la subida de junio, aunque sí podría reducir las probabilidades de nuevos incrementos de tipos posteriores.
  • USD: Los datos económicos publicados la semana pasada, entre ellos los pedidos de bienes duraderos, reforzaron la percepción de que la economía estadounidense se mantiene relativamente aislada del encarecimiento de la energía. La única sorpresa negativa fue una ligera revisión a la baja del crecimiento del PIB del primer trimestre, atribuida a un menor gasto de consumo, mientras que la inversión se mantuvo sólida. La inflación subyacente del PCE, indicador favorito de la Reserva Federal, subió hasta su nivel más alto desde 2023, lo que podría dar argumentos adicionales al FOMC para abandonar su sesgo dovish. El foco esta semana estará puesto en el informe de empleo del viernes. El informe del mes anterior reflejó una fortaleza inesperada en la creación de empleo tras meses de desaceleración. Esperamos una cifra muy similar este mes, mientras el desempleo se mantiene estable y la economía cerca de los niveles de pleno empleo. Los economistas prevén una creación neta de 100.000 puestos de trabajo, lo que sería un dato muy positivo dadas las circunstancias.
  • GBP: La semana pasada transcurrió con relativa calma en el Reino Unido, tanto en el plano económico como político. El principal catalizador para la libra fue la declaración de Andy Burnham, principal aspirante a suceder a Keir Starmer, en la que reafirmó su compromiso con las reglas fiscales actuales. No obstante, las elecciones parciales del 18 de junio —que Burnham debe ganar para poder desafiar formalmente al primer ministro— siguen siendo el evento clave para la libra esterlina. Creemos que una victoria de Burnham no solo fortalecería su posición para llegar al 10 de Downing Street, sino que también abriría un sesgo bajista para la GBP, dada su mayor predisposición a una política fiscal expansiva y, por tanto, a una mayor emisión de deuda pública. Esta semana, la atención se centrará, de forma algo inusual, en las revisiones de los PMI de mayo. Aunque estas revisiones rara vez mueven el mercado, la sorpresa negativa de la lectura anterior hace probable un repunte al alza en esta ocasión.