UBS cree que los bonos de calidad a corto y medio plazo en libras presentan un atractivo interesante, y que la divisa británica se mantenga respaldada por un carry de rentabilidad atractivo, especialmente frente a divisas de menor rendimiento como el euro y el franco suizo.
Miguel Ángel Valero
Precisamente cuando se cumple una década desde el Brexit, el primer ministro británico, Keir Starmer, presentó su dimisión debido a las fuertes presiones políticas surgidas tras la contundente derrota electoral del partido laborista en mayo y la falta de consenso sobre la dirección económica de su Gobierno. Y es que, a pesar de haber asumido el cargo con una mayoría sólida, el debilitamiento de su liderazgo interno por la caída en la popularidad y las disputas fiscales con su propio gabinete han terminado por forzar su salida.
La noticia fue recibida sin grandes sobresaltos por la Bolsa y divisa británicas, en paralelo al anuncio del calendario oficial de sucesión que fijará el relevo definitivo este verano. Así, el 9 de julio se abrirán las nominaciones –en donde cada candidato requerirá el aval del 20% de los diputados–, proceso que durará hasta el 16 del mismo mes y en donde se podría activar una sustitución inmediata si se confirma a Andrew Burnham, actual alcalde de Gran Manchester como candidato único o, por el contrario, el proceso podría extenderse hacia una votación final de las bases el 1 de septiembre. Contando al sustituto de Starmer, Reino Unido habrá conocido siete primeros ministros en la última década, coincidiendo con la votación del Brexit.
Para UBS, el sucesor más probable de Starmer es Andy Burnham, cuya reciente y contundente victoria frente al candidato del partido Reform UK en unas elecciones parciales ha reforzado su posición dentro del gobernante Partido Laborista.
En las próximas semanas, los inversores estarán atentos a cualquier señal sobre la agenda política de Burnham. El cambio político llega después de que los últimos datos mostraran que el endeudamiento del Gobierno británico en mayo aumentó un 30% respecto al mismo mes del año anterior, superando las previsiones.
Mientras los mercados esperan una mayor orientación por parte del nuevo Gobierno, "seguimos identificando oportunidades selectivas en activos británicos". Cualquier nuevo liderazgo tendrá que mantenerse alerta ante los riesgos del endeudamiento sin respaldo financiero y, dado que los mercados están descontando un endurecimiento excesivo por parte del Banco de Inglaterra, los bonos de calidad a corto y medio plazo presentan un atractivo interesante. Es probable que la libra esterlina se mantenga bien respaldada, especialmente frente al franco suizo, dada su rentabilidad relativa favorable. Dado que aproximadamente entre el 75% y el 80% de los ingresos del FTSE 100 se generan fuera del Reino Unido, el mercado no es especialmente sensible a los cambios políticos internos.
Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Seguimos centrados en oportunidades selectivas en activos británicos, incluyendo bonos en libras esterlinas de calidad y operaciones de carry en divisas favorables, manteniendo al mismo tiempo una posición neutral en renta variable británica dentro de carteras globales diversificadas. Los últimos acontecimientos políticos no requieren, por el momento, ajustes en carteras globales bien diversificadas; sin embargo, la incertidumbre política es un recordatorio de la importancia de la diversificación mientras el panorama se va aclarando".
"En este entorno, los inversores harían bien en ir más allá del ruido político y centrarse en las oportunidades que ofrecen los mercados. Seguiríamos aprovechando el contexto actual para asegurar rentabilidades, con preferencia por los bonos de calidad denominados en libras esterlinas. En cuanto a la divisa, esperamos que la libra se mantenga respaldada por un carry de rentabilidad atractivo, especialmente frente a divisas de menor rendimiento como el euro y el franco suizo", explica Dean Turner, Economista.