25Feb

En plena fase de desconfianza inversora sobre la inteligencia artificial (IA), un rotundo mensaje al mercado: ha adquirido una empresa que ha desarrollado un catálogo de datos autónomo basado en analítica avanzada.

Miguel Ángel Valero

Nvidia, actualmente la compañía más valiosa del mundo por capitalización bursátil, lanza, en plena fase de desconfianza inversora sobre la inteligencia artificial (IA), un rotundo mensaje al mercado: ha adquirido Illumex a la gestora de inversiones alternativas Cardumen Capital.

Illumex ha desarrollado un catálogo de datos autónomo basado en analítica avanzada e inteligencia artificial que permite a las compañías optimizar sus recursos de datos, prevenir duplicidades y mejorar significativamente su productividad. Su solución reduce la dependencia de procesos manuales y facilita que los usuarios de negocio accedan de forma ágil y estructurada al análisis de datos.

Cardumen Capital realizó su inversión en 2021, posicionándose como uno delos primeros inversos de la compañía y acompañando activamente su desarrollo estratégico hasta el proceso de venta.

Nvidia, fundada en 1993, es hoy el principal motor de la economía global de inteligencia artificial. Tras revolucionar la informática con la invención de la GPU en 1999, lidera el sector de la computación acelerada. Con una capitalización de mercado que supera los 4,5 billones$, su arquitectura de chips y la plataforma CUDA, utilizada por más de cinco millones de desarrolladores en todo el mundo, se han convertido en la infraestructura estándar para el entrenamiento y despliegue de los modelos de IA más avanzados.

Mientras, todo el mercado espera los resultados de Nvidia correspondientes al último trimestre de su año fiscal.  El consenso espera que los ingresos del segmento de data centers alcancen los 60.000 millones$ en el trimestre y que la compañía cierre el ejercicio con unas ventas de 213.000 millones, lo que supondría un incremento del 63% respecto al año anterior. Y  que el beneficio anual superará claramente la barrera de los 100.000 millones –en torno a 114.000 millones– lo que representaría un avance del 57%.

Tampoco se anticipan retrocesos en los márgenes, ya que la transición entre las arquitecturas Blackwell y Rubin se plantea como un proceso más gradual que en la generación anterior. Esta mayor estabilidad debería contribuir a reducir la volatilidad en la facturación.

Otro aspecto relevante serán las previsiones de demanda de sus principales clientes, especialmente Alphabet —que está impulsando el desarrollo de sus propios procesadores— y Meta, que recientemente anunció adquisiciones a otros proveedores como la propia Alphabet y AMD. Los cinco grandes hiperescaladores representan cerca del 40% de los ingresos de Nvidia.

Además, persiste la oportunidad en China, un mercado actualmente estancado pero que podría dar sorpresas positivas ante una mayor flexibilización regulatoria en relación con los chips de generaciones previas.

En este contexto, las expectativas para el sector tecnológico siguen siendo muy exigentes; cualquier desviación, aunque sea temporal, podría generar movimientos significativos que se extiendan al conjunto del mercado.

Por otro lado, las narrativas del sector cambian casi a diario. Lo que se percibía como una amenaza ahora parece convertirse en un apoyo para el software. Anthropic  mostró cómo integrar en su nueva aplicación Cowork a plataformas como Salesforce, DocuSign o LegalZoom. Este enfoque colaborativo dio soporte al comportamiento del segmento de software en Bolsa, con un avance del +1,1% a nivel global.