01Oct

Tras cerrar el peor trimestre para los bonos soberanos globales desde 2024, con una caída del 2% entre junio y septiembre, las ventas vuelven a imponerse y las rentabilidades exigidas continúan coronando máximos desde abril de 2002, con el bono estadounidense a 10 años cotizando ya en el 5,34%.

Miguel Ángel Valero

Comenzamos el último trimestre del año y, aunque empiezan a aparecer algunas señales alentadoras –como la mejora de los flujos de crudo a través del estrecho de Ormuz o la reciente moderación de la inflación en Estados Unidos–, la presión sobre la deuda pública a largo plazo no amaina. Tras cerrar el peor trimestre para los bonos soberanos globales desde 2024, con una caída del 2% entre junio y septiembre, las ventas vuelven a imponerse y las rentabilidades exigidas continúan coronando máximos desde abril de 2002, con el bono estadounidense a 10 años cotizando ya en el 5,34%.

Todo ello sucede a pesar de las fuertes caídas registradas en el petróleo, en un contexto en el que el mercado continúa evaluando la progresiva normalización de los flujos energéticos en Oriente Medio. Las exportaciones de crudo desde el Golfo han recuperado niveles próximos a los previos al conflicto gracias a los convoyes escoltados y al uso de rutas alternativas.

Arabia Saudí resulta un ejemplo especialmente ilustrativo. Durante las tres primeras semanas de septiembre, el país árabe exportó cerca de 5,4 mbd, un 56% por encima de todo lo vendido en agosto y apenas un 16% por debajo del promedio registrado en 2025. En este contexto, también resulta reveladora la composición de esas exportaciones. Cerca del 60% del crudo saudí salió en septiembre a través del Golfo Pérsico, frente al 30% observado en agosto, una señal de que el tránsito por el estrecho de Ormuz comienza a recuperar protagonismo bajo protección estadounidense, reduciendo la dependencia del oleoducto Este-Oeste y de las rutas alternativas a través del mar Rojo.

UBS: continúa la venta de bonos del Tesoro de EEUU

La liquidación (sell-off) de bonos del Tesoro de EEUU continúa con el rendimiento del bono a 30 años renovando su máximo de 24 años y superando el 5,6%, mientras los inversores sopesaban unos datos de inflación estadounidense más suaves de lo esperado frente a un crecimiento económico robusto. Además, el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) subyacente aumentó un 0,2% intermensual en agosto, por debajo de las expectativas de un crecimiento del 0,3%. Los futuros sobre los fondos federales implican ahora una probabilidad del 62% de que la Fed mantenga los tipos de interés sin cambios en su reunión de política monetaria de octubre, frente a una probabilidad del 29% hace una semana.

El último conjunto de datos es coherente con una tendencia de desinflación en curso y una economía estadounidense resiliente, lo cual, en nuestra opinión, debería seguir respaldando nuevas subidas de la renta variable, junto con un sólido crecimiento de los beneficios empresariales y una adopción acelerada de la IA. La desinflación y el crecimiento económico resiliente ofrecen un contexto favorable. Un sólido crecimiento de los beneficios empresariales debería compensar la presión que suponen sobre las valoraciones unos rendimientos más altos. La adopción de la IA debería respaldar un mayor crecimiento de los beneficios.

Mark Haefele, Director de Inversiones (CIO) de UBS Global Wealth Management, afirma: "Recomendamos a los inversores posicionarse para capturar un mayor potencial alcista en la renta variable, y prevemos subidas de aproximadamente un 10% para el S&P 500 de cara a mediados de 2027. Los inversores deberían asegurarse de que sus exposiciones estén ampliamente diversificadas por sectores y considerar asignaciones a otros mercados globales, como la eurozona, Asia excluyendo Japón, y Japón".

Citi: el apetito por el riesgo está concentrado en las megacaps de EEUU

Por su parte, Citi alerta sobre que el apetito por el riesgo está concentrado en las megacaps de EEUU, mientras se hace caso omiso a los valores de pequeña capitalización. Su radar asegura que el dinero 'valiente' está en un puñado de valores gigantes, y las pequeñas del Russell 2000 firman su apuesta más bajista del año. Por regiones, ve al S&P 500 sumando y al Nasdaq plano. Europa manda con el EuroStoxx, aunque muchos van en pérdidas, y Asia es el patito feo con el Hang Seng. 

Advierte que un mercado estrecho es un edificio con cuatro pilares en vez de veinte: si una grande tropieza, la caída se contagia sin red. El inversor debe examinar si su fondo replica al S&P 500, porque eso significa que está cargado de esas megacaps. Pero también puede ser una oportunidad para las empresas clásicas value de cara a un repunte.

Francia: el Gobierno busca un ajuste de 54.000 millones€

El Gobierno francés presenta un proyecto de Presupuestos para 2027 con el objetivo de reducir el déficit fiscal del 5,4% previsto para 2026 al 5% el año que viene. Francia se encuentra en una situación delicada: años de escasa disciplina presupuestaria, una elevada fragmentación política y la proximidad de las elecciones presidenciales han erosionado la confianza de los mercados. Como reflejo de ello, la tasa interna de rentabilidad (TIR, lo que el inversor exige por prestar su dinero) de la deuda soberana francesa a 10 años se ha incrementado en 139 puntos básicos (pb) en lo que llevamos de año y el diferencial frente al bono alemán ya se sitúa en 133 pb.

El ministro de Economía y Finanzas, Roland Lescure, avisa que el coste de los intereses de la deuda alcanzará aproximadamente los 91.000 millones€ en 2027, superando incluso las partidas presupuestarias destinadas a Defensa y Educación. Para contener el deterioro de las cuentas públicas, el Ejecutivo plantea un ajuste de 54.000 millones€, gracias a medidas como la congelación salarial de los empleados públicos, la reducción del gasto asociado a las bajas por enfermedad y la prórroga del impuesto extraordinario a las grandes empresas.

El proyecto presupuestario deberá quedar aprobado antes de finales de diciembre. Si el Gobierno no consigue reunir el respaldo parlamentario necesario, podrá recurrir al artículo 49.3 de la Constitución, que permite la aprobación de una ley sin votación directa en la Asamblea Nacional. No obstante, el uso de este mecanismo incrementa el riesgo de que la oposición impulse una moción de censura contra el primer ministro.

Ofi Invest: no implica una crisis de financiación

La gestora francesa Ofi Invest AM cree que el hecho que la prima de riesgo de Francia haya alcanzado 100 pb supone un nuevo entorno crediticio para Francia, en el cual la jerarquía crediticia europea ha cambiado, y el coste de capital ha subido en este país. Según Christophe Herpet, Chief Investment Officer, la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio, las próximas elecciones presidenciales, y los temores del mercado sobre el alejamiento de Francia del marco fiscal europeo, son los factores que han impulsado la ampliación de la  prima de riesgo francesa hasta el entorno de los 100 pb.

La subida de la prima de riesgo del bono francés, según Christophe Herpet “no supone una crisis de financiación. El mercado se ha vuelto más exigente y tiene en cuenta no sólo la capacidad de Francia para emitir deuda, sino también, su credibilidad política que sostiene su trayectoria fiscal”. 

En ocho meses Francia celebrará elecciones presidenciales, y en pocas semanas votará el presupuesto de 2027. El diferencial OAT-Bund “se está convirtiendo en un barómetro de este cambio de entorno”, afirma el experto de Ofi Invest AM.

La subida de la prima de riesgo en Francia se produce en un momento en el que el precio de la duración (impacto en los precios de los bonos de las cambios en tipos de interés)  se está revalorizando, a causa de una serie de factores: la inestabilidad geopolíca en Oriente Medio nutre los riesgos tanto energético como de inflación; los gobiernos tienen mayores necesidades de financiación; los bancos centrales han dejado de ser compradores estructurales de deuda; las decisiones del Tesoro de EEUU en materia de vencimientos de la deuda han aumentado la volatilidad; y compradores marginales son de nuevo decisivos en el mercado, y exigen una prima a plazo más elevada. “La duración ya no significa un seguro gratuito”, indica el CIO de Ofi Invest AM.

La rentabilidad del bono alemán a 10 años (bund) alcanzó el pasado 2 de septiembre el 3,4%, el más alto de los últimos quince años. El bono del Tesoro USA a 10 años, entre el 4,7%-4,8 % en la misma fecha, y la OAT francesa (Obligation Assimilable du Trésor) a 10 años llegó a un retorno del 4,25 %, el más alto desde noviembre de 2008.

El diferencial OAT-Bund incorpora una importante prima de riesgo político y presupuestario, aunque sigue dependiendo de tres factores favorables: un marco fiscal europeo restrictivo, un BCE creíble y, en última instancia, un cierto grado de disciplina fiscal. El mercado “podria poner a prueba la disciplina fiscal”, según la gestora francesa. Y ello porque la subida del coste de los intereses erosiona el margen financiero y provoca que la trayectoria de la deuda esté más expuesta al riesgo de rendimientos elevados en los bonos durante cierto tiempo.

Las subastas de bonos franceses a largo plazo de septiembre y octubre de 2026 son las primeras pruebas que van a testar la capacidad del mercado para absorber la deuda pública francesa en sus niveles actuales de rendimientos. Según Christophe Herpet, esta capacidad se medirá “en función de las tasas de cobertura, la calidad de la demanda y la reacción del mercado secundario. Aunque una sola subasta servirá como punto de referencia, pero no como veredicto”. 

Los bancos franceses habían prefinanciado el 85 % de sus necesidades de bonos para 2026 a finales de junio, y quieren cubrir las de 2027 antes que acabe el presente año. Un colchón de liquidez que “proporciona a los bancos protección a corto plazo, pero no los protege frente a una subida duradera del riesgo francés”, afirma Ofi Invest AM. Y ello porque una ampliación del diferencial OAT-Bund aumentaría los costes de financiación, perjudicaría a las valoraciones y reactivaría el círculo vicioso entre el Estado y los bancos (los problemas financieros del gobierno contagian a los bancos, y viceversa, agravando las crisis económicas).

Respecto a las empresas, las necesidades de refinanciación en el segmento Investment Grade no superan los 40.000 millones€ en 2026 y 150.000 millones en 2027. Una liquidez abundante que “sólo ofrece un respiro temporal, porque un mayor coste del capital afectaría a las empresas que dependen de contratos de contratación pública o de la demanda interna más apalancadas, con vencimientos de su deuda en 2027” señala Christophe Herpet.

El presupuesto de 2027 “será juzgado por su ejecución, no sólo por su objetivo”, afirman los expertos de la gestora francesa. El mercado tendrá en cuenta el impacto de cada orientación fiscal que se apruebe, “la credibilidad de que se apruebe cada proyecto de ley, el volumen del ahorro previsto y la compatibilidad del presupuesto con el marco fiscal europeo”, según Ofi Invest AM. El mercado “prefiere una una trayectoria modesta pero viable, a un ajuste ambicioso pero políticamente frágil”. 

La cancelación o congelación de parte de la deuda francesa en manos del Eurosistema (el BCE y las autoridades monetarias de los países de la Eurozona) “no forma parte de nuestro escenario principal”, afirma Christophe Herpet. Si esta opción sigue siendo una mera hipótesis, el impacto sería limitado, pero si se materializa, el riesgo sería tanto institucional como fiscal, porque “el mercado cuestionaría la estabilidad del marco monetario europeo, no solo el de Francia.”, según los expertos de la gestora francesa.

Los indicadores a vigilar son la curva de rendimientos de Francia, el diferencial OAT-swap, el comportamiento de Francia en relación con España e Italia, la volatilidad de los tipos de interés, los diferenciales bancarios, el euro y los CDS (Credit Default Swaps) soberanos de Francia. Será necesario vigilar no sólo los CDS de Francia, sino también el diferencial entre los CDS denominados en dólares y su equivalente denominado en euros, porque cualquier ampliación podría suponer un incremento no sólo del riesgo asociado al crédito, sino también de fragmentación o redenominación”, explica Christophe Herpet.

Además, “estos indicadores deben observarse conjuntamente. Una ampliación aislada del diferencial OAT-Bund no envía la misma señal que un deterioro simultáneo de los CDS, los diferenciales bancarios y el euro”, señalan los expertos de Ofi Invest AM.

El calendario de calificación de la deuda soberana francesa es otro factor a vigilar por el mercado. Fitch emitió su calificación crediticia el 28 de agosto, DBRS y Scope el 18 de septiembre, Moody’s lo hará el 23 de octubre y S&P el 27 de noviembre. La reacción del mercado a estas calificaciones depende “de cualquier comentario que se haga sobre la gobernanza de Francia, su capacidad de ajuste fiscal y la trayectoria de su deuda”, en opinión de Ofi Invest AM.

Para la elaboración de estos escenarios, los analistas de Ofi Invest AM han descontado gran parte del riesgo, pero no el de una desviación radical del marco fiscal europeo. El diferencial de 100 pb en el 4º trimestre es el escenario base de la gestora francesa, con un riesgo de ampliación más severa, en caso de superarse.

  • 1.  Escenario base: 80-100 pb: Las encuestas electorales permanecen estables y el debate fiscal es tenso, pero no hay señales de que Francia se aparte del marco fiscal europeo. Un retraso presupuestario en forma de un proyecto de ley especial provisional es una posibilidad, que mantendría alta la prima de riesgo durante un tiempo, aunque no lo suficiente como para que el alejamiento del marco fiscal europeo sea radical . El diferencial OAT-Bund ha alcanzado los 100 pb aunque existe el riesgo de que pueda alcanzar puntualmente a zona de 100-120 pb.
  • 2.  Escenario favorable: 65-80 pb: Se aprueba el presupuesto de 2027 y las perspectivas electorales se perciben más consensuadas. Se despliega un programa de consolidación de la deuda creíble, documentado y viable que restablece la confianza, con el diferencial retornando a niveles 65-80 pb.
  • 3.  Escenario de tensión: 120-150 pb: Hundimiento de la credibilidad fiscal de Francia, con un déficit sigue siendo persistentemente elevado, un presupuesto poco creíble, rebaja de la calificación crediticia, surgen tensiones con Europa, y la posibilidad de que se materialice un programa de alejamiento radical del marco fiscal europeo. El diferencial OAT-Bund superaría los 120 pb, sin un limite fijo. En un mercado desordenado, la magnitud del movimiento dependeria menos del umbral a partir del cual el BCE intervendría automáticamente, y más de la liquidez del mercado, los flujos y la percepción de sostenibilidad fiscal. Este escenario probablemente provocaría un peor comportamiento de los bancos franceses, una ampliación de los diferenciales de CDS, y un aumento de la volatilidad.

Los analistas de Ofi Invest AM concluyen que el diferencial de 100 pb marca un importante umbral psicológico, pero no implica una crisis de financiación, sino que significaría una nueva jerarquía europea del riesgo soberano y un aumento duradero del coste del capital de Francia. 

20Nov

Los nuevos productos, basados en los chips Blackwell y Rubin, generarán en Nvidia ingresos por 500.000 millones$ hasta finales de 2026, una cifra equivalente a un tercio del PIB de España.

Miguel Ángel Valero

Las cucarachas son un tipo de insecto de los que existen más de 4.000 especies diferentes, divididas en seis familias. La gente las percibe como insectos sucios, que provocan disgustos e incomodidades en la vida cotidiana, porque prosperan en ambientes insalubres e invaden las viviendas y los edificios. Aunque en realidad la mayoría son inofensivas, e interfieren muy poco en la vida de las personas.

Según Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, fondo integrado en Banor SICAV, el inventor del término 'cucarachas' en el mundo de las finanzas, fue Jamie Dimon, CEO de JP Morgan. Apelando a esos bichos, Dimon se refería a los posibles problemas ocultos en el mercado de Crédito, especialmente en los préstamos para automóviles. El colapso de empresas como First Brands y Tricolor era una señal de que pueden aparecer otros problemas parecidos, aunque no se trata de un riesgo sistémico. 

No obstante, Meda cree que están surgiendo en la economía y los mercados una serie de problemas que, en realidad, son señales de que otros muchos, que el mercado no ha detectado, pueden surgir sin previo aviso. Esos fracasos en el mercado de Crédito pueden ser señales de una mayor tensión en el crédito privado y la banca en la sombra (prestamistas no bancarios).

La metáfora utilizada por Dimon tuvo éxito, y seguidores. El CEO de Carlyle, Harvey Schwartz, describe estas señales tempranas de riesgo con el término conocido como “canario en la mina”. 

Otros analistas interpretaron las palabras de Dimon como una forma de justificar las provisiones de 170 millones$ que JPMorgan tuvo que hacer por estos dos fracasos empresariales, una forma de culpar a terceros de sus propios fallos.

Para el gestor de Banor Mistral, la situación es ciertamente menos optimista de lo que sugieren los índices bursátiles, pero aún es pronto para decir si se acerca un punto de inflexión en los mercados y la economía. En cualquier caso, están produciéndose acontecimientos que merecen la atención del mercado.

En el sector bancario en EEUU, por ejemplo. Recientemente hubo una reunión entre altos ejecutivos de bancos y John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, en la que éste expresó su preocupación porque las entidades financieras están evitando las facilidades de liquidez de emergencia (como la SRF, Standing Repo Facility) como una estrategia para que no parezca que están en apuros, ya que el uso de estos instrumentos es público. 

Los bancos prefieren la financiación anónima a tipos de mercado más altos, lo que genera tensión en el mercado interbancario y drena liquidez. Un drenaje de liquidez, que, junto con otros factores técnicos, ha provocado una fuerte caída en los criptoactivos (el Bitcoin cayó por debajo de los 100.000$ por primera vez en casi seis meses) y en segmentos de mercado altamente especulativos con gran apalancamiento (tales como la computación cuántica y los centros de datos).

En el mercado de bonos, también han aparecido señales de advertencia: por ejemplo, el CDS (el coste de asegurar contra impago en cinco años) de Oracle superó el 1% tras meses en torno al 0,4%. Esto sugiere, según Meda, que el mercado empieza a centrarse no sólo en el gasto de inversión de los gigantes tecnológicos, sino también en los retornos, que actualmente parecen inciertos tanto en tamaño como en plazo.

En la renta variable, las empresas relacionadas con el consumo siguen teniendo dificultades. Incluso en EEUU, donde los consumidores deberían ser más resilientes gracias a la elevada exposición al mercado bursátil y el bajo desempleo,. Los índices de comercio minorista, moda y restauración siguen cayendo, con las empresas mostrando una demanda débil y la necesidad de mayores descuentos para mantener el nivel de transacciones en las tiendas.
Situación compleja cara a la Navidad

El gestor de Banor Mistral indica que la situación es compleja, porque están surgiendo algunas 'cucarachas'' y 'canarios en la mina', aunque todavía no en un nivel de intensidad que requiera una postura excesivamente defensiva entre los inversores, especialmente en sectores que ya descuentan una fuerte desaceleración de ingresos.

Esta Navidad será diferente a la de años anteriores. Porque las tendencias eran antes más claras, y las preocupaciones estaban limitadas a unos pocos segmentos de la economía o la geopolítica que eran impredecibles y que ahora parecen de importancia relativa, incluso cuando aumentan las tensiones (por ejemplo, entre China y Japón).

En el contexto actual, según Angelo Meda, hay numerosos factores de riesgo, y cualquier chispa puede desencadenar una escalada que podría dar lugar a correcciones violentas en el mercado, que sólo se podrían explicar una  vez que se hubieran producido.

El gestor de Banor Mistral cree que los inversores necesitan estar preparados para defender las ganancias recientes, proteger las carteras y buscar activos de baja correlación, mientras estas 'cucarachas' serán eliminadas gracias al crecimiento económico y la fortaleza del mercado laboral. También pudiera ocurrir que aparecieran nuevas “cucarachas”, que requerirían una desinfección más agresiva.

Nvidia tendrá en 2026 ingresos equivalentes a un tercio del PIB español

Por otra parte, y aunque parecía difícil, los resultados de Nvidia volvieron a sorprender al alza. Las ventas este trimestre alcanzaron los 57.000 millones$, 2.000 millones más de lo esperado– (+62% interanual), con unos márgenes ligeramente por debajo de lo previsto, pero que siguen siendo muy elevados –73% margen bruto y 56% margen neto–. Durante la presentación de resultados, el tono fue marcadamente optimista. Jensen Huang, CEO de Nvidia, anunció que esperan que sus nuevos productos, basados en los chips Blackwell y Rubin, generen ingresos por 500.000 millones$ hasta finales de 2026 —una cifra equivalente a aproximadamente un tercio del PIB de España-, de los que ya se han servido pedidos por valor de 150.000 millones. Además, señaló que la capacidad de fabricación de las GPU de nueva generación está al máximo. Por su parte, Colette Kress, directora financiera de la compañía, señaló que estiman una inversión anual global en centros de datos de entre 3 billones$ y 4 billones hacia finales de la década.

Los principales motores de crecimiento y demanda computacional se centran en la evolución de las redes de agentes de inteligencia artificial y en el desarrollo de IA para simulaciones físicas —los llamados gemelos digitales—, que permitirán entrenar robots y vehículos autónomos, acelerando su implementación en el mundo real.

Desde la compañía subrayan que la competencia en el ámbito de soluciones para IA sigue siendo escasa, y que sus productos continúan liderando el mercado con una ventaja significativa. También, se anunció el calendario de lanzamiento de los nuevos chips Feynman, previsto para mitades de 2027 y principios de 2028. Con estas nuevas proyecciones, se estima que en el ejercicio fiscal de 2027 —que abarca de enero de 2026 a enero de 2027— Nvidia podría triplicar sus ingresos, superando los 300.000 millones$. Si logra mantener sus márgenes de rentabilidad, se convertiría en la empresa más rentable entre los 7 Magníficos, con beneficios que alcanzarían los 170.000 millones.

El tono más prudente vino de la mano de una posible presión sobre los márgenes en los próximos trimestres, debido al encarecimiento de ciertas materias primas. Además, la compañía sigue operando bajo la hipótesis de que las ventas en China se reducirán a cero, como consecuencia de las recientes recomendaciones impuestas por el Gobierno, que ha instado a sus empresas a no adquirir productos de Nvidia por motivos de seguridad nacional.

En conclusión, los temores recientes en torno a la inversión en inteligencia artificial se disipan tras otro trimestre en el que las expectativas no solo se han cumplido, sino que se han superado. La efervescencia continúa en un entorno cambiante. Por ahora, las voces más escépticas se apagan, al menos hasta la presentación de resultados del ejercicio en curso en febrero de 2026.

Reducción del déficit comercial en agosto

En agosto el déficit comercial se redujo hasta los 59.600 millones$, frente a los 78.200 millones$ del mes anterior. Esta importante corrección del déficit exterior se debió a que las importaciones cayeron un 5,1% mensual (frente al +5,9% anterior) reflejando la normalización tras el fuerte efecto anticipación de las compras durante el primer semestre. 

Si se analizan los datos acumulados de los ocho primeros meses del año, las importaciones se han incrementado en términos nominales un 7%, pero con importantes diferencias por países: las importaciones estadounidenses se han reducido un 21,5% con China, un -4,6% con Canadá y apenas un -0,3% con Alemania. Frente a ello, se han incrementado un 3,9% con México, un +48% con Taiwán y un +40% con Vietnam. 

Por el lado de las exportaciones, presenciamos pocos cambios: se registró un crecimiento del +0,1% mensual, una desaceleración de dos décimas frente al mes previo.