17Jun

Las insolvencias empresariales en el mundo han aumentado un 12%, como consecuencia del conflicto de Oriente Medio. En España aumentarán el 3%, la mitad que en el mundo (6%), según las proyecciones de Coface.

Miguel Ángel Valero

La undécima edición del Panorama Internacional, elaborado por la Unidad de Riesgo País de Cesce, advierte sobre cinco focos de tensión en el mundo:  la dependencia global de los microchips de Taiwán, la inestabilidad social impulsada por la Generación Z en países emergentes, el uso de la deuda soberana como herramienta de poder por parte de potencias como China, las dificultades en las rutas marítimas, y el dilema estratégico de la Unión Europea frente al proteccionismo de EEUU y la competencia de China.

Pablo de Ramón-Laca, presidente ejecutivo de Cesce (en la fotografía), recomienda a las empresas españolas incorporar los riesgos de un escenario internacional cada vez más fragmentado en sus estrategias: "Vivimos y operamos en un escenario internacional regido por la fricción y el repliegue de la cooperación multilateral. En este cambio de paradigma, las empresas españolas no pueden permitirse ser meras observadoras". Y 'barre para casa': el Panorama Internacional, uno de los grandes trabajos de investigación, análisis estratégico y prospectiva de la aseguradora controlada por el Estado es "una brújula idónea para seguir abriendo mercados con audacia, solidez y seguridad".

Rafael Loring, economista responsable para Asia de Cesce Riesgo País, destaca que Taiwán es uno de los mayores riesgos para la economía mundial. Mientras China reivindica su anexión, para EEUU supone la primera línea de defensa en el Pacífico, lo que demuestra su importancia estratégica. Pero lo que hace a Taiwán clave para la economía mundial es su dominio casi monopolístico en la fabricación de semiconductores. Solo una empresa, TSMC, acapara más del 60% de todos los semiconductores que se fabrican en el mundo, y el 90% de los microchips más avanzados y necesarios para la inteligencia artificial (IA) y para la gestión de los centros de datos. "Una interrupción del proceso de producción provocaría una disrupción brutal en el mundo, y podría generar una contracción del PIB mundial no vista desde la Segunda Guerra Mundial", advierte Loring.

Otra de las preocupaciones es el descontento de la Generación Z, que provoca una gran inestabilidad social, especialmente en los países en desarrollo y en los mercados emergentes. Lidia Candal, economista responsable para África, explica que, aunque cada protesta tiene detonantes particulares, "el origen común de todas es el impacto de la pandemia de COVID-19 y la posterior crisis inflacionaria". A este descontento por el encarecimiento del coste de la vida se suman factores como que se trata de una generación de nativos digitales, su gran peso demográfico y una frustración generalizada con la corrupción y la ineficiencia política, creando un caldo de cultivo para la inestabilidad.

Con una deuda global que ya supera los 350 billones$, tres veces el PIB mundial, se ha convertido en un instrumento de poder, sobre todo para China, el gran inversor en bonos soberanos de países como EEUU. Mª José Chaguaceda, economista responsable para América Latina de Cesce Riesgo País, resalta el creciente papel de China en este nuevo mapa financiero. Aunque considera que el yuan está "muy lejos de rivalizar con el dólar" por la falta de mercados financieros líquidos y convertibilidad plena, "gracias a su gran capacidad de ahorro, China está teniendo más peso en las reestructuraciones de deudas" de muchos países en el mundo. Este poder financiero "es más silencioso que el militar, pero en ocasiones puede ser incluso más eficiente", avisa María José Chaguaceda.

En este contexto, Europa se encuentra en una encrucijada estratégica, presionada por sus dos mayores socios comerciales, EEUU y China. Ricardo Santamaría, director de Cesce Riesgo País y Gestión de Deuda, describe muy bien la situación: "uno de sus principales socios comerciales, EEUU, está levantando un muro arancelario, y el otro, China, es cada vez más agresivo comercialmente". En los últimos diez años, China ha duplicado su superávit comercial con la UE, mientras que EEUU lo ha reducido a la mitad. Ante esta situación, "la Unión Europea está obligada a reaccionar y ser arquitecta de su propio destino, encontrar sus capacidades y abrir un diálogo franco con ambas potencias", subraya Santamaría.

Otro de los motivos para preocuparse son las tensiones en las rutas marítimas, que canalizan el 90% del comercio mundial. Los ataques de Israel y EEUU a Irán han provocado el bloqueo del estrecho de Ormuz, evidenciando una vez más la fragilidad de las cadenas de suministro globales. Pablo Arjona, economista responsable para Oriente Medio, subraya que "los espacios marinos son las arterias que sostienen el flujo de la economía". Conflictos como el de Oriente Medio ponen de manifiesto la vulnerabilidad del sistema, provocando "profundas distorsiones en las cadenas de valor" y evidenciando que el control de esas rutas marítimas sigue siendo clave para la hegemonía global.

Coface: aceleración del deterioro de la capacidad de pago de las empresas

Por su parte, Coface avisa que el clima empresarial global se está deteriorando aun ritmo acelerado: las insolvencias se dispararon un 12 % en lo que va de 2026 frente a 2025 . En un contexto marcado por tensiones geopolíticas y crecientes presiones de costes, Coface vaticina ahora un aumento del 6% de las insolvencias empresariales a nivel mundial en 2026, más del doble de la estimación inicial. En España, sin embargo, la tendencia ha sido positiva respecto al año pasado, con un descenso interanual del 10,3 %. Por ello, anticipa una evolución de las insolvencias empresariales más contenida, con un incremento de entre el 2% y el 3%.

Pero el deterioro económico ya es evidente. El entorno empresarial global se ha debilitado notablemente en los últimos meses a medida que las consecuencias económicas del conflicto con Irán han comenzado a trasladarse a la actividad. El aumento del 12 % de las insolvencias registrado a comienzos de 2026, incluido un incremento del 22% en América del Norte , ilustra la magnitud del shock actual y el rápido deterioro de la situación a la que se enfrentan las empresas.

Esta tendencia está impulsada por las recientes tensiones geopolíticas, en particular en Oriente Medio, cuyas repercusiones están empezando a manifestarse en el aumento de los costes de suministro, una mayor volatilidad de los precios energéticos y una mayor incertidumbre que pesa sobre las decisiones de inversión.

En este contexto, Coface revisa significativamente al alza sus previsiones de insolvencias para 2026. Ahora se espera que las insolvencias globales aumenten en torno a un 6%, más del doble del incremento previsto a comienzos de año. Se esperan aumentos significativos en EEUU (+8 %), Francia (+8%) y Japón (+7%), mientras que Alemania y los Países Bajos registrarían incrementos de alrededor del 5%. En España , Italia y el Reino Unido se esperan aumentos más moderados, de entre el 2% y el 3%.

Una subida de 25 pb en los tipos llevaría los impagos al nivel de 2025

En esta situación, ya de por sí frágil, las condiciones de financiación siguen pesando mucho sobre las empresas. A pesar del inicio de un ciclo de flexibilización, los tipos de interés se mantienen en niveles elevados tras varios años de endurecimiento monetario, lo que hace que el coste del crédito siga siendo elevado. Esta limitación es aún más significativa si se tiene en cuenta que las empresas están entrando en esta fase con niveles de deuda históricamente altos.

En consecuencia, incluso pequeños cambios en las condiciones de financiación pueden tener un impacto desproporcionado: un aumento de tan solo 25 puntos básicos (pb) en los tipos de interés de los préstamos bastaría para acelerar de nuevo los impagos a nivel mundial y acercar su crecimiento a los niveles observados en2025.

La persistencia de tipos de interés elevados actúa, por tanto, como un factor agravante en un entorno ya de por sí en deterioro, limitando la capacidad de las empresas para refinanciar su deuda y absorber nuevas perturbaciones.

Las presiones siguen siendo especialmente intensas en los sectores más sensibles a los ciclos económicos y a las condiciones de financiación. La construcción, la química y el textil continúan siendo los sectores más vulnerables debido a su elevada exposición a los costes de producción y a la demanda.

En varias economías importantes, estas vulnerabilidades ya están teniendo un impacto tangible. En EEUU, los sectores industrial y de la construcción se ven afectados por el aumento de los costes de financiación y la desaceleración de la demanda. En Japón, los sectores más endeudados se ven debilitados por unas condiciones de financiación que se han vuelto persistentemente más estrictas. Dentro de Europa, en Alemania, la industria, en particular los sectores químico y de la construcción, sigue bajo presión debido a los elevados costes energéticos y a una actividad aún débil. En Francia , el sector de la construcción sufre por los altos tipos de interés, la industria sigue debilitada por los costes energéticos y el comercio minorista se resiente de una capacidad de consumo limitada.

Por su parte, en España educación (con un crecimiento interanual del 69,6% entre 2026 y 2025), salud y servicios sociales (+9,4%), actividades financieras y de seguros (+6,3%) y transporte y almacenamiento (+2,9%) son los sectores más expuestos a las insolvencias empresariales.

En general, en estos sectores, la combinación de altos costes de producción, márgenes comprimidos y un acceso más restringido a la financiación reduce de forma significativa la capacidad de ajuste de las empresas. Esta vulnerabilidad es aún más pronunciada en las pymes, que suelen estar menos diversificadas y más expuestas a las fluctuaciones de tesorería. Como resultado, en varias regiones, estos sectores se encuentran entre los principales contribuyentes al aumento de las insolvencias observado desde 2025, lo que confirma el carácter ya estructural de las presiones en juego.

El nivel relativamente moderado de insolvencias entre 2020 y 2023 se debió en gran medida al amplio apoyo gubernamental en respuesta a la pandemia y a las consecuencias de la guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania. Si bien las medidas de apoyo están volviendo a introducirse en algunos países, siguen siendo significativamente más limitadas en alcance. En las principales economías europeas —incluidas Francia, Alemania, Italia, España y el Reino Unido —, el apoyo fiscal en 2022 –2023 ascendió aproximadamente al 2 –4% del PIB. En cambio, las medidas actuales son mucho más reducidas, siendo el mayor programa observado el de España, con alrededor del 0,3 % del PIB. Además, las intervenciones recientes son de carácter más focalizado. Aunque esto debería ayudar a los sectores y empresas más vulnerables, es poco probable que proporcione el colchón generalizado observado durante crisis anteriores. Como resultado, la capacidad de la política pública para contener el aumento de las insolvencias parece más limitada.

Iberinform mejora el Insight View

Con todo esto, Iberinform, filial de Crédito y Caución, ha elegido el momento más oportuno para presentr una nueva evolución de su plataforma de información empresarial Insight View, diseñada para ayudar a empresas y profesionales a interpretar datos complejos, evaluar clientes y proveedores, identificar oportunidades de negocio y reducir el riesgo con mayor rapidez y seguridad. La plataforma proporciona acceso a información de más de 322 millones de empresas en todo el mundo. 

Con la nueva versión de esta solución analítica, Iberinform da un paso más en la forma en la que las organizaciones analizan la información empresarial, adaptándose a nuevos métodos y funcionalidades, como la inteligencia artificial. El objetivo es facilitar la toma de decisiones ofreciendo información fundamentada y altamente especializada. 

Entre las principales novedades de la última versión de Insight View, destaca la incorporación de IA en todos los informes de empresas de España y Portugal. Esta funcionalidad permite interactuar con la información mediante preguntas y respuestas contextualizadas, facilitando la identificación de los aspectos más relevantes para el análisis de clientes, proveedores, competidores y riesgos comerciales.

Además, la plataforma ha sido rediseñada para ofrecer una experiencia de usuario más clara, ágil y estructurada, con una navegación más intuitiva que permite acceder de forma directa a la información clave de cada empresa, reduciendo los tiempos de búsqueda y mejorando la eficiencia en la consulta.

Junto a ello, también incorpora mejoras de rendimiento que agilizan procesos habituales como la consulta, la compra de informes o la generación de documentación en formatos PDF y Excel, contribuyendo a optimizar el trabajo diario de los usuarios.

Otra de las novedades es que ofrece una experiencia completamente adaptada a dispositivos móviles, permitiendo consultar y analizar información empresarial desde cualquier lugar sin renunciar a la capacidad analítica, e incorpora nuevas opciones de visualización que mejoran la comprensión de los datos.

Para Ignacio Jiménez, director de Iberinform, "la disponibilidad de información ya no es el reto. El verdadero desafío es interpretarla con rapidez y convertirla en acciones. Esta evolución de Insight View responde a esa necesidad, incorporando inteligencia artificial directamente en el proceso de análisis para ayudar a las empresas a actuar con mayor confianza y en menos tiempo".

Con esta evolución, Insight View refuerza su propuesta de valor como herramienta clave para profesionales de la gestión de riesgos, las finanzas, el cumplimiento normativo, las compras y el desarrollo de negocio, facilitando el acceso, la comprensión y la interpretación de la información empresarial en un entorno cada vez más complejo y exigente.

La plataforma analítica de Iberinform contiene información empresarial de 72 países combinando fuentes públicas con una metodología diferencial basada en más de 400.000 entrevistas a empresas realizadas anualmente, lo que permite ofrecer datos más actualizados y hacer un seguimiento continuo del comportamiento de los riesgos y la evolución del tejido empresarial. Este enfoque aporta un nivel adicional de fiabilidad a los datos y a los modelos de evaluación de riesgo Iberinform.

16Mar

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, avisa que “el riesgo que enfrentamos hoy no es un riesgo dentro del sistema, sino que afecta al sistema en sí, al marco en el que nos movemos, a las reglas que hacen posible calcular y gestionar los demás riesgos”.

Miguel Ángel Valero

Seguramente nunca ha sido tan oportuna la Conferencia anual de Cesce. Bajo el título “Riesgos empresariales en un mundo en transformación”, se ha celebrado cuando el conflicto iniciado por los ataques de Israel y de EEUU a Irán el sábado 28 de febrero de 2026 enfila su cuarta semana.

El presidente ejecutivo de Cesce, Pablo de Ramón-Laca, inaugura el encuentro avisando a las empresas que “las certezas geopolíticas que durante décadas dimos por sentadas se han evaporado, y las cadenas de valor globales que parecían inamovibles se están redibujando”. La clave para superar esta situación es transformar la incertidumbre en una variable gestionable, porque “con buena información y análisis, se convierte en riesgo evaluable. Y el riesgo, con las herramientas adecuadas, se convierte en oportunidad”.

Minutos antes de participar en la Conferencia Anual de Cesce, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, anunciaba ayudas, que se aprobarán "esta misma semana", con el foco colocado en el precio de los combustibles, ya que es la principal correa de transmisión de la inflación generada por el petróleo a los alimentos y al resto de la economía, y además lo hace con extraordinaria rapidez. De hecho, el brent sigue subiendo, hasta los 105$, 40 más que antes de los ataques a Irán. También, en el precio de los fertilizantes, que en dos semanas se ha disparado un 100%.

El ministro de Economía no ve "por ahora que sean necesarias medidas más amplias pero estamos preparados para ir respondiendo de manera flexible, ampliando si es necesario". Esto supone que no se toca el IVA de los alimentos.

Un Consejo de Ministros extraordinario, el 20 de marzo, se celebrará después del Consejo Europeo, al que asistirá el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y en el que se tratará de alcanzar un consenso en los paquetes de medidas de cada país pondrá el foco en el sector agroalimentario, la pesca y los transportistas (con los que se está reuniendo el ministro de Economía, acompañado por el de Agricultura, Luis Planas, que será candidato a presidir la FAO a partir de 2027). El objetivo es "proteger a los más vulnerables y a los sectores más afectador por las subidas de precios", con medidas de abaratamiento de la energía y con el 'escudo social' (que no salió adelante en el Congreso de los Diputador por los votos en contra de PP, Vox y Junts) desde el "mejor consenso posible", pero también "con todo el rigor necesario".

Defensa de un orden basado en reglas

Ya dentro de la Conferencia de Cesce, el ministro de Economía avisa que “el riesgo que enfrentamos hoy no es un riesgo dentro del sistema, sino  que afecta al sistema en sí, al marco en el que nos movemos, a las reglas que hacen posible calcular y gestionar los demás riesgos”. La fragmentación comercial, la reconfiguración de las cadenas de valor, la competencia tecnológica sin colaboración, la inteligencia artificial (IA) sin orientación pública factores que “no actúan de forma aislada, sino que se refuerzan mutuamente”, ampliando la brecha de ingresos y la desigualdad, alimentando "la desafección política y la erosión de las instituciones"

En este sentido, aclara que "un orden basado en reglas no es una debilidad", que tanto Europa como España tienen "mucho que decir" y "la responsabilidad de defender esa idea , de construir instituciones que la hagan efectiva". "No es nostalgia del pasado, sino proyecto de  futuro", recalca Carlos Cuerpo.

Ese 'más Europa' implica reforzar y mejorar el sistema, dotando a las empresas de las herramientas para operar en este entorno más incierto. "La mejor manera de proteger la economía española y europea es hacer los deberes en casa", reforzando la política comercial, la industrial, y la energética.

En el primer caso, desarrollando un "verdadero" mercado interior europeo, con más acuerdos comerciales con países que compartan esos valores, y con una defensa comercial "creíble". En el segundo, autonomía estratégica, sobre todo, en IA, semiconductores, defensa y seguridad, telecomunicaciones, y sector aeroespacial. Y en el tercero, soberanía energética, con apuesta por las renovables, ya que, como demuestra la experiencia de España, reducen la dependencia del gas en la formación de los precios eléctricos, disminuyen un 40% los costes eléctricos mayoristas y ayudan a captar inversión extranjera directa.

Al mismo tiempo, Carlos Cuerpo reclama más inversiones españolas en Europa del Este, sin olvidar América Latina, Mercosur, ni Asia: "las empresas españolas invierten más en Uruguay que en el este de Europa, cuando Polonia es 10 veces más que ese país".

El fin de la hiperglobalización

Dani Rodrik, profesor de Economía Política Internacional de la Fundación Ford en la Escuela de Gobierno John F.Kennedy de Harvard, defiende en su intervención “Hyperglobalization’s Contradictions Brought It to AnEnd. Is There a Better Global Economic Order in Our Future? que el actual contexto internacional refleja el agotamiento del modelo de hiperglobalización que dominó las últimas décadas, un proceso que “generó importantes beneficios económicos, pero también conflictos distributivos profundos entre los grupos y regiones que sebeneficiaron de la globalización y aquellos que quedaron atrás”.

Las tensiones actuales no responden únicamente a decisiones políticas recientes. El debilitamiento del comercio internacional, el auge del populismo y las tensiones geopolíticas reflejan las contradicciones estructurales del modelo de globalización vigente durante las últimas décadas.

A pesar de estas tensiones, descarta un escenario de desglobalización profunda: “El escenario más probable no es el colapso de la globalización, sino el surgimiento de una globalización diferente”.

En el debate “Impacto de la fragmentación comercial sobre las empresas” han participado la jefa de la Unidad de Cesce Riesgo País,  María José Hernando; Andrés Blanco, CEO de Xcalibur Smart Mapping; Joaquim Domingo, cofundador de Galenicum Health; Paula García de los Arcos, vicepresidenta de Offshore Servicios de Siemens Gamesa; y Jacinto Monge, presidente y CEO de Indra Group USA.

En “Una mirada al riesgo mundial” se ha ofrecido una visión global de la evolución de los riesgos económicos y geopolíticos en distintas regiones del mund ¡o por parte de Ricardo Santamaría, director de Cesce Riesgo País y Gestión de Deuda, y su equipo de analistas: Pablo Arjon(Oriente Medio), Lidia Candal (África), Mª José Chaguaceda (América Latina) y Rafael Loring (Asia).

Los mensajes son claros; en un entorno empresarial marcado por la incertidumbre y unos mercados internacionales sumidos en una fase de transformación marcada por la creciente rivalidad geopolítica, la reorganización de las cadenas de suministro y el aumento de los riesgos económicos y comerciales, hay que reforzar los mecanismos de análisis de riesgo y de anticipación estratégica, y potenciar la cooperación.