10Jan

El World Economic Forum, Cloudera, EcoVadis y Luis Canelo desvelan cómo evolucionará la inteligencia artificial en 2026.

Miguel Ángel Valero

China planea aprobar la importación de chips H200 de Nvidia tan pronto como este trimestre. Sin embargo, restringirá el uso del chip al ejército, agencias gubernamentales sensibles, infraestructura crítica y empresas estatales por motivos de seguridad.

Tras el bloqueo inicial del gobierno estadounidense, Nvidia obtuvo en agosto autorización para vender el chip H20 –menos avanzado que el H200– a China con un recargo del 15%, pero la operación fracasó cuando Pekín instó a sus empresas a evitar proveedores estadounidenses y optar por soluciones locales. 

A principios de diciembre de 2025, EEUU autorizó a Nvidia la venta de la gama de chips H200 en China, imponiendo un arancel del 25% por cada envío y limitando las ventas a clientes previamente aprobados.

Ahora, ambas partes han cedido y, empresas privadas como Alibaba y ByteDance ya han comunicado su interés a Nvidia de adquirir el chip. El H200 de Nvidia es más potente que cualquier chip al que China pueda acceder legalmente, situándose al menos una generación por delante de los diseños de empresas chinas como Huawei, Cambricon Technologies y Moore Threads Technology. Tanto el H20 como el H200 pertenecen a la familia de procesadores Hopper, mientras que la línea más avanzada, Blackwell, se comercializa únicamente en EEUU y pronto será reemplazada por la nueva generación Rubin.

Wold Economic Forum: la IA exige anticipación

Estos movimientos demuestran que la nueva economía no se navega reaccionando, sino anticipándose en un entorno de alta incertidumbre, geopolítica fragmentada y tecnologías que avanzan más rápido que las estructuras de decisión tradicionales. En este contexto, muchas de las premisas que guiaron la estrategia empresarial durante décadas han dejado de ser fiables.

Precisamente, un informe del World Economic Forum pone el foco en dos fuerzas que marcarán los próximos años: la comercialización de la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes, y la fragmentación geoeconómica. Su interacción define no solo los riesgos, sino también las oportunidades. De la combinación entre geopolítica y adopción tecnológica emergen cuatro posibles futuros para la economía global en 2030:

  • 1. Orden digitalizado: Estabilidad geopolítica y rápida adopción tecnológica impulsan el crecimiento, pero aumentan las tensiones internas por disrupciones laborales y riesgos de mal uso de la tecnología.
  • 2. Estabilidad cauta: La normalización geopolítica reduce la volatilidad, pero la tecnología no logra generar el impacto esperado en productividad, salarios y empleo. El crecimiento se mantiene débil.
  • 3. Supervivencia basada en la tecnología: Alta adopción tecnológica en un mundo geopolíticamente volátil. Las empresas se apoyan en la digitalización para compensar disrupciones, generando oportunidades… y nuevos riesgos sistémicos.
  • 4. Esferas geo tecnológicas: Aumento del aislamiento, comercio restringido entre aliados y desilusión tecnológica. Los precios de los activos caen y el crecimiento se estanca, mientras resurgen estrategias de relocalización con escasez de talento.

Navegar la nueva economía exige algo más que capacidad de adaptación. Exige anticipación. La ventaja competitiva no estará en predecir un único futuro, sino en estar preparado para varios. Convertir la incertidumbre en anticipación ya no es una opción: es una capacidad estratégica clave.

El analista Pablo Gil subraya en The Trader que 2025 no ha sido un año más en el ciclo económico. Ha marcado el inicio de una ruptura profunda con el orden geopolítico y económico que ha regido el mundo desde el final de la Guerra Fría. Un punto de inflexión que muchos aún no quieren ver… pero que ya está aquí: "Estamos entrando en un nuevo orden global donde los países ya no cooperan, se protegen. Esto no va de anticipar un colapso ni de caer en el catastrofismo. Va de entender que entramos en una etapa más dura, más competitiva y mucho más incierta, donde lo que funcionaba antes ya no sirve. Ni en política, ni en economía, ni en inversión", subraya.

Cloudera: la IA entra en la Era de la Convergencia

Cloudera, la compañía que impulsa la IA a través de los datos en cualquier entorno, anuncia que la “Era de la Convergencia” será la nueva etapa de la inteligencia artificial tras un 2025 en el que los cambios en el sector tecnológico no han dejado de suceder, marcados por el desarrollo de agentes de IA cada vez más autónomos.

"En 2026, la adopción de la inteligencia artificial seguirá creciendo a un ritmo constante, a pesar de las predicciones de desaceleración del mercado", vaticina Manasi Vartak, Chief AI Officer de Cloudera. “Cuando las empresas superen la fase de experimentación y encuentren el retorno de inversión medible más adecuado para sus proyectos, seguirán demandado tanto IA generativa como IA agéntica", añade.

En este punto, el desafío más importante será conectar los agentes de IA con los datos y el contexto corporativo, un requisito indispensable para que estos sistemas sean verdaderamente útiles. Muchas organizaciones ya han demostrado sus capacidades agénticas, pero ahora deben probar que estos sistemas están listos para la producción, y que pueden superar las barreras relacionadas con el acceso a los datos, la gobernanza, la seguridad y los permisos.

Al mismo tiempo, la definición de 'IA Responsable' seguirá evolucionando. A medida que los sistemas de IA se vuelven cada vez más complejos, la IA Responsable deberá abordar no solo el sesgo y la igualdad de los modelos, sino también la rendición de cuentas de extremo a extremo, abarcando el manejo de datos y el comportamiento del sistema. Las empresas que adopten la IA agéntica deberán implementar marcos de gobernanza más estrictos con nuevas características como registros de agentes, observabilidad y control de versiones de flujos de trabajo agénticos completos.

Aunque los modelos públicos seguirán dominando en 2026, veremos cómo aumenta la adaptación específica a cada empresa.

Se espera que sea el primer año de convergencia real: el inicio de una nueva etapa en la que se difuminan las fronteras entre la nube y los centros de datos. Tras varias décadas en las que primero se priorizaba el control del on-premise y luego la flexibilidad de la nube, ahora entramos en una realidad donde ambos coexisten sin problemas gracias a las plataformas de gestión unificadas. Las cargas de trabajo se ejecutarán donde tenga más sentido, teniendo en cuenta la seguridad, el cumplimiento y la eficiencia, en lugar de priorizar la ubicación.

Para Sergio Gago, CTO global de Cloudera, “la verdadera ventaja competitiva no provendrá de quien tiene un modelo más grande, sino de quien haga un uso más inteligente y eficiente de los recursos. En la Era de la Convergencia, la IA se tiene que gestionar como una parte más de la fuerza laboral. No es necesario elegir bandos (nube versus on-premise o humano versus máquina), sino unificarlos bajo la misma arquitectura compartida, eficiente y de confianza. También se redefinirá el concepto de rendimiento: a medida que las demandas de IA y de capacidad de cómputo se disparan, las empresas posicionarán la eficiencia energética como un KPI principal y no como una consideración secundaria".

"La IA se convertirá en un factor diferencial para el sector retail en 2026. Los expertos estiman que podría generar entre 240.000 millones y 390.000 millones$ en valor para toda la industria. El 91 % afirma estar invirtiendo en IA y los primeros en adoptarla están obteniendo retornos dela inversión seis veces más rápido” afirma Neelabh Pant, directora global de AI for retail enCloudera. Los minoristas que están obteniendo el mayor retorno de su IA son aquellos que toman el control de sus datos y los conectan con todo su negocio. Esto implica vincularlo todo en tiempo real, desde los escaparates y las interacciones con los clientes, hasta los historiales de pedidos y el inventario del almacén, sin importar dónde se guarde esa información.

Cuando los sistemas de datos funcionan conjuntamente, los comercios pueden ver una imagen completa de sus operaciones y clientes. Este enfoque conectado conduce directamente a mejores experiencias para el cliente, como una mayor personalización, compras más fluidas y personalización acorde a las necesidades de los compradores.

A medida que los datos sean más fáciles de usar, Gartner predice que el 75 % de las nuevas conexiones de datos pronto serán creadas por empleados no técnicos, es decir, aquellos fuera de los departamentos de TI e ingeniería. Los minoristas que empoderen a sus equipos con plataformas sencillas y de autoservicio tomarán decisiones más rápidas y colaborarán de forma más efectiva. Aquellos que mantengan los datos encerrados en el departamento de TI corren el riesgo de perder la velocidad y la agilidad necesarias para seguir siendo competitivos.

EcoVadis: convergencia entre sostenibilidad y gestión del riesgo

“Las empresas están entrando en una fase en la que la sostenibilidad y la gestión del riesgo convergen,” señala Enrique Marroquín, VP Service Engagement de EcoVadis, empresa proveedora de calificaciones de sostenibilidad. “En 2026 veremos un uso más amplio de datos primarios, de la inteligencia artificial y de los sistemas integrados que permitirán a las organizaciones responder con mayor eficacia a un entorno regulatorio y tecnológico en rápida transformación”, subraya.

EcoVadis identifica cinco tendencias clave que influirán de forma significativa en las estrategias de sostenibilidad empresarial durante 2026:

  • 1. La IA transforma la gestión ASG. La inteligencia artificial pasará a desempeñar un papel más activo en la supervisión de datos ASG, en los cambios regulatorios y en las señales de riesgo. Las empresas podrán automatizar parte de los informes exigidos por normativas como la CSRD o la CSDDD y gestionar información compleja con mayor rapidez. Para aprovechar este avance será clave contar con marcos de gobernanza que garanticen la calidad, la trazabilidad y la fiabilidad de los sistemas de IA. 
  • 2. Datos reales para medir y reducir emisiones. Cada vez más empresas necesitarán datos precisos y verificados sobre las emisiones de sus productos y proveedores, en lugar de estimaciones generales. Esta información, obtenida directamente de la cadena de valor, empezará a ser un requisito habitual para cumplir con la regulación y tomar decisiones estratégicas. Contar con datos reales permitirá diseñar planes de descarbonización más creíbles y comparar mejor el impacto climático de distintas opciones de compra. 
  • 3. Cumplimiento normativo y nuevas formas de gestionar el riesgo. El aumento de leyes de diligencia debida globales hará que el cumplimiento deje de ser una tarea anual y pase a ser una actividad continua. La resiliencia empresarial se entenderá como la capacidad de anticiparse a riesgos como tensiones geopolíticas, ciberataques o impactos físicos del clima. Para lograrlo, más empresas adoptarán tecnologías como el mapeo avanzado con IA, los gemelos digitales o sistemas de trazabilidad basados en blockchain, que permiten seguir con más detalle lo que ocurre en la cadena de valor y detectar posibles vulnerabilidades con mayor antelación.
  • 4. Más colaboración con la cadena de suministro para impulsar la sostenibilidad. La función de compras se orientará cada vez más a la creación de valor a largo plazo y no solo al ahorro. Más empresas tendrán en cuenta el coste total de propiedad, que incluye riesgos operativos y posibles futuros costes asociados al carbono, lo que hará que las opciones sostenibles resulten más competitivas. Al mismo tiempo, crecerán las iniciativas conjuntas con proveedores en ámbitos como la economía circular, la recuperación de materiales o el desarrollo de productos más sostenibles. Este tipo de colaboración reforzará la innovación y contribuirá a mejorar la competitividad y la resiliencia de las compañías.
  • 5. Un solo sistema para toda la información empresarial. Crecerá la necesidad de reunir en un mismo lugar la información financiera, legal, operativa y ASG que las empresas manejan sobre su cadena de valor. Este modelo evitará inconsistencias entre departamentos y permitirá crear informes más sólidos y trazables. Contar con una única plataforma de datos facilitará el cumplimiento de las nuevas normativas y hará más eficientes los procesos internos. 

“Estas tendencias reflejan la convergencia entre sostenibilidad, gestión del riesgo e innovación tecnológica. Las organizaciones que refuercen su arquitectura de datos, integren métricas verificadas y adopten herramientas de monitorización continua podrán adaptarse con mayor agilidad al nuevo entorno regulatorio y mejorar la resiliencia de su cadena de valor”, insiste Marroquín.

La IA práctica, llega el 'vibe coding'

Hasta ahora, la programación y la automatización de procesos eran terreno exclusivo de informáticos. Sin embargo, 2026 marca un punto de inflexión con la llegada del 'Vibe Coding' (programación por intuición), una tendencia que permite a cualquier persona sin conocimientos técnicos crear sus propias aplicaciones y automatizaciones usando IA y lenguaje natural.  En un contexto donde más del 20% de las empresas españolas ya integran IA, el verdadero reto no es la tecnología, sino la mentalidad. 

"Existe un error de concepto: la gente cree que la IA viene a quitarnos el trabajo. La realidad es que la IA viene a quitarnos la parte robótica del trabajo. Nadie estudió una carrera para pasar 4 horas al día copiando datos de un Excel a un email", explica Luis Canelo, empresario tecnológico y fundador del 'Programa de 0 a la Élite: Automatización con IA'. 

La propuesta de Canelo rompe con la formación tradicional académica. A través de su metodología, enseña tanto a directivos como a empleados a utilizar herramientas visuales como Make y Agentes de IA para delegar tareas repetitivas.  "Cuando entiendes que puedes conectar tu correo, tu calendario y tu CRM sin escribir código, todo cambia. Tareas en las que antes perdías 4 horas diarias ahora se hacen solas sin que tú intervengas", señala Canelo. "Es la era en la que la IA por fin hace el trabajo que deberían hacer los ordenadores (administrativo, repetitivo), liberando a las personas para que hagan el trabajo importante: pensar, crear y vender". 

La diferencia competitiva en 2026 no la marcará solo el título universitario, sino la capacidad de apalancarse en la IA para ser más productivo.  "Hay mucho 'turista de cursos' que se queda en la teoría y cree que por saber usar ChatGPT ya sabe de IA. Nosotros vamos a la práctica radical: enseñamos a construir sistemas que funcionan mientras tú vives", concluye Luis Canelo.

02Dec

El 90% de los trabajadores afirman que no han recibido una formación adecuada para usar la IA de manera correcta por parte de su empresa.

Miguel Ángel Valero

La XXVIII edición del Informe Infoempleo Adecco : Oferta y Demanda de Empleo en España revela que un 89,66% de las empresas españolas confirma que la inteligencia artificial (IA) no ha tenido ningún impacto significativo en la contratación de nuevos trabajadores ni tampoco en los despidos.

Alberto Gavilán, director de Talento del Grupo Adecco, añade: “Aunque al principio las empresas éramos reticentes a la llegada de la IA, está claro que esta tecnología ofrece una gran oportunidad para las compañías y los trabajadores. Pero saber aprovechar esta oportunidad y todo el potencial transformador que trae la IA requiere de una sólida estrategia de formación y talento en cada empresa. No podemos olvidar que la diferencia en cualquier compañía la marcan las personas: la IA será una herramienta para potenciar la empleabilidad, no para sustituir las habilidades esencialmente humanas. Y para asegurarnos de que todo el mundo puede aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías, es imprescindible que el tejido empresarial forme y acompañe a sus plantillas en la adopción de la innovación. Además, es importante hacerlo desde la ética y la responsabilidad". Y destaca que 7 de cada 10 trabajadores quieren que su empresa les capacite en el uso de esta tecnología.

Por su parte, Teresa Tomás, CEO de Infoempleo, señala: “Los rápidos avances en IA no solo están transformando nuestro mercado laboral, sino también la forma en la que interactúan sus actores. Las empresas están implementado de forma urgente la alfabetización de la IA en sus proceso internos, con el fin de ganar eficiencia y competitividad; actualmente ya hay equipos humanos que se están formando y los que no, reclaman formación en IA para poder desarrollar sus tareas de forma más productiva, y así adquirir competencias cuanto antes con estas tecnologías; las personas desempleadas, así como cualquier profesional en búsqueda activa de empleo, ya han incorporado estos aplicativos para encontrar oportunidades laborales. En este contexto, facilitar herramientas y formación continua se consolida como el eje fundamente para mantener la empleabilidad de los profesionales en un entorno laboral digitalizado y en constante evolución con las tecnologías del mercado".

La tecnología está transformando profundamente la forma de trabajar

Los avances en IA, big data, computación en la nube y/o robotización ya son parte esencial de la rutina diaria. Desde acciones cotidianas como compras online o el uso de asistentes virtuales, a transformaciones estructurales en empresas, administraciones públicas y servicios esenciales como la sanidad, la educación o el transporte, todo está cambiando a ritmo acelerado.

Esta transformación digital es también una de las prioridades dentro de la Unión Europa. La UE mantiene como objetivo clave para 2030 que más del 90% de las pymes alcancen un nivel básico de intensidad digital , y que al menos el 75% de las empresas utilicen servicios de computación en la nube, realicen análisis de big data o usen la IA. 

Según el último informe de Eurostat sobre la Digitalización en Europa en 2025, un 74%de las empresas de la UE ya habrían alcanza do ese nivel básico de intensidad digital. La proporción correspondiente a las pymes fue del 73%, alrededor de 17 puntos por debajo del objetivo que se plantea para 2030, mientras que un 98% de las grandes empresas ya cumplen con ese nivel básico. En España, el 58% de las pymes ya habría alcanzado el nivel de digitalización básico y las grandes compañías habrían superado el objetivo europeo. 

Los servicios de computación en la nube siguen siendo una de las tecnologías digitales más implantadas en las empresas europeas. Estos servicios permiten a las compañías acceder a sistemas informáticos, almacenamiento, software y otras capacidades alojadas por terceros en internet, sin necesidad de mantener infraestructuras propias. En 2024, el 45% de las empresas de la UE utilizaron servicios de computación en la nube En España, la adopción fue inferior a la media europea: aproximadamente el 27% de las empresas usan servicios en la nube, especialmente para alojar correo electrónico, almacenar archivos, gestionar software de oficina o acceder a herramientas colaborativas.

La IA tiene un impacto creciente en la transformación digital de las empresas, gracias a su capacidad para automatizar tareas rutinarias, procesar grandes volúmenes de datos, generar informes de forma autónoma, personalizar la experiencia del cliente, optimizar la cadena de suministro, prevenir fraudes o impulsar la innovación de productos y servicios. En 2024 un 13,5% de las empresas de la UE ya utilizaban algún tipo de tecnología de IA, frente al 8% de 2023. En el caso de España, el uso de IA se sitúa entre el 11% y el 13%, confirmando un crecimiento moderado. España está situado en el undécimo puesto de este ranking europeo, y se mantiene ligeramente por encima de la media comunitaria, aunque lejos del liderazgo digital de países como Dinamarca (27,6%), Suecia (25,1%), Bélgica (24,7%) o Finlandia (24,4%).

Empresas medianamente preparadas

La digitalización está redefiniendo procesos, relaciones y modelos de negocio. Esta evolución no solo afecta a cómo se produce y se consume, sino también a cómo se organiza el trabajo, se toman decisiones y se relacionan las personas dentro y fuera de las organizaciones. Un enorme cambio del que no todas las empresas están formando parte. Solo el 32,81% dice estar preparada para afrontar la transformación digital que hay en marcha.

Del 67,19% que cree no estarlo, el 53,13% afirma que al menos ya está en ello y otro 14,06% dice estar sobrepasada por estos cambios que van demasiado rápidos.

Respecto a la posibilidad de implantar sistemas de IA en sus procesos de trabajo, un42,19% de los profesionales de Recursos Humanos dicen que ya están haciéndolo de forma progresiva. Un 28,13% confirma que tienen pensado hacerlo en un corto plazo de tiempo, y el 3,13% asegura que ya tienen totalmente integrada la utilización de la IA en su actividad empresarial. El porcentaje de empresas que no contemplan implantarla se ha reducido drástica mente en el último año, pasando del 44,71% en 2024 al 26,56% actual, 18 puntos menos.

Entre las empresas que ya están usando sistemas de IA, la automatización de tareas administrativas sigue siendo el uso más extendido (72,41%), así como el análisis de datos (55,17%) y la automatización de procesos productivos (34,48%). Además, un 24,14% cuenta ya con asistentes virtuales y de atención al cliente. Un 13,79% utiliza la IA además en los procesos de selección de personal, y un 6,90% la destina a otros usos.

Un 51,72% de ellas ya cuenta con un código ético para el uso de herramientas de IA (un año atrás era solo el 22,35%).

Formación en IA a la plantilla

También ha aumentado significativamente el porcentaje de empresas que están facilitando a sus empleados formación sobre IA. Si en 2024 solo un 15,29% de las empresas ofrecía acciones formativas, este año se ha elevado al 51,72%.

En cuanto a la repercusión que ha tenido la llegada de la IA en las plantillas, un 89,66% confirma que no ha tenido ningún impacto significativo en la contratación de nuevos trabajadores/as ni tampoco en los despidos. Solo un 3,45% manifiesta que ha disminuido la contratación de personal y el restante 6,9% dice ha aumentado la contratación de especialistas a consecuencia de la llegada de la IA.

El 63,74% de los trabajadores dice que durante el año pasado su empresa no les facilitó la posibilidad de utilizar sistemas de IA. Además, un 19,41% dice que, aunque no han implantado estos sistemas de manera oficial en su empresa, ellos lo han empezado a hacer por su cuenta. Solo un 16,85% dice que la organización en la que trabaja le ha dado acceso a herramientas de IA. Entre aquellos que ya utilizan la IA en su puesto de trabajo, el 47,83% la emplea para automatizar tareas administrativas , un 34,78% cuenta con asistentes virtuales y/o de atención al cliente, y otro 34,78% usa la IA para el análisis de datos. Además, un 28,26% asegura usar la IA para automatizar procesos productivos, para controles de calidad ( 10,87%) o para procesos de selección de personal (2,17%). El 13,04% usa la IA para un abanico dispar de tareas: programar, hacer presentaciones, generar contenidos, campañas de marketing o similares.

El 90% de los trabajadores afirman que no han recibido una formación adecuada para usar la IA de manera correcta por parte de su empresa. A un 69,32% les gustaría recibir esa formación, frente a un 22,73% al que le resulta indiferente capacitarse o no en IA, y a un 7,95% que no les interesa.

Un 25,07% de las personas en situación de desempleo usan algún sistema de IA para encontrar trabajo (6,19 puntos más que en 2024). El 59,57% afirma haber usado la IA para encontrar ofertas de empleo, otro 59,57% lo ha utilizado para hacer su currículum y un 40,43% para identificar empresas a las que postularse. Además, hablan de otros usos como la adaptación de su CV a diferentes puestos, elaboración de cartas y correos de presentación, test de personalidad, simulaciones de entrevistas, comparación de salarios...Los trabajadores desempleados ven imparable la necesidad de conocimientos en IA en el futuro, pero siguen percibiéndolo como algo lejano. Así un 49,07% no cree que vaya a necesitar de forma inmediata estos conocimientos para conseguir su próximo empleo, pero sí que cada vez serán más necesarios. Mientras que un 33,07% están convencidos de que ya es fundamental esa formación en IA para encontrar empleo.

Cloudera: Era de la Convergencia de la IA en 2026

Por su parte, Cloudera cree que la “Era de la Convergencia” será la nueva etapa de la inteligencia artificial en 2026, tras un 2025 en el que los cambios en el sector tecnológico no han dejado de suceder, marcados por el desarrollo de agentes de IA cada vez más autónomos. Se espera que el próximo año no frene este ritmo frenético de innovaciones.  

"En 2026, la adopción de la IA seguirá creciendo a un ritmo constante, a pesar de las predicciones de desaceleración del mercado", subraya Manasi Vartak, Chief AI Officer, que añade: “cuando las empresas superen la fase de experimentación y encuentren el retorno de inversión medible más adecuado para sus proyectos, seguirán demandado tanto IA generativa como IA agéntica.”

En este punto, el desafío más importante será conectar los agentes de IA con los datos y el contexto corporativo, un requisito indispensable para que estos sistemas sean verdaderamente útiles. Muchas organizaciones ya han demostrado sus capacidades agénticas, pero ahora deben probar que estos sistemas están listos para la producción, y que pueden superar las barreras relacionadas con el acceso a los datos, la gobernanza, la seguridad y los permisos.

Al mismo tiempo, la definición de 'IA Responsable' seguirá evolucionando. A medida que los sistemas de IA se vuelven cada vez más complejos, la IA Responsable deberá abordar no solo el sesgo y la igualdad de los modelos, sino también la rendición de cuentas de extremo a extremo, abarcando el manejo de datos y el comportamiento del sistema. Las empresas que adopten la IA agéntica deberán implementar marcos de gobernanza más estrictos con nuevas características como registros de agentes, observabilidad y control de versiones de flujos de trabajo agénticos completos. Aunque los modelos públicos seguirán dominando en 2026, veremos cómo aumenta la adaptación específica a cada empresa.

2026 se espera que sea el primer año de convergencia real: el inicio de una nueva etapa en la que se difuminan las fronteras entre la nube y los centros de datos. Tras varias décadas en las que primero se priorizaba el control del on premise y luego la flexibilidad de la nube, ahora entramos en una realidad donde ambos coexisten sin problemas gracias a las plataformas de gestión unificadas. Las cargas de trabajo se ejecutarán donde tenga más sentido, teniendo en cuenta la seguridad, el cumplimiento y la eficiencia, en lugar de priorizar la ubicación.

Como afirma Sergio Gago, CTO global de Cloudera, “la verdadera ventaja competitiva no provendrá de quien tiene un modelo más grande, sino de quien haga un uso más inteligente y eficiente de los recursos. En la Era de la Convergencia, la IA se tiene que gestionar como una parte más de la fuerza laboral. No es necesario elegir bandos (nube versus on-premise o humano versus máquina), sino unificarlos bajo la misma arquitectura compartida, eficiente y de confianza.

También se redefinirá el concepto de rendimiento: a medida que las demandas de IA y de capacidad de cómputo se disparan, las empresas posicionarán la eficiencia energética como un KPI  principal y no como una consideración secundaria.

"La IA se convertirá en un factor diferencial para el sector retail en 2026. Los expertos estiman que podría generar entre 240.000 millones y 390.000 millones$ en valor para toda la industria. El 91 % afirma estar invirtiendo en IA y los primeros en adoptarla están obteniendo retornos de la inversión seis veces más rápido” afirma Neelabh Pant, directora global de AI for retail en Cloudera.

Los minoristas que están obteniendo el mayor retorno de su IA son aquellos que toman el control de sus datos y los conectan con todo su negocio. Esto implica vincularlo todo en tiempo real, desde los escaparates y las interacciones con los clientes, hasta los historiales de pedidos y el inventario del almacén, sin importar dónde se guarde esa información.

Cuando los sistemas de datos funcionan conjuntamente, los retailers pueden ver una imagen completa de sus operaciones y clientes. Este enfoque conectado conduce directamente a mejores experiencias para el cliente, como una mayor personalización, compras más fluidas y personalización acorde a las necesidades de los compradores.

A medida que los datos sean más fáciles de usar, Gartner predice que el 75% de las nuevas conexiones de datos pronto serán creadas por empleados no técnicos, aquellos fuera de los departamentos de TI e ingeniería. Los minoristas que empoderen a sus equipos con plataformas sencillas y de autoservicio tomarán decisiones más rápidas y colaborarán de forma más efectiva. Aquellos que mantengan los datos encerrados en el departamento de TI corren el riesgo de perder la velocidad y la agilidad necesarias para seguir siendo competitivos.

Propdware: 90% de uso activo de la IA en solo tres meses

Un ejemplo de implantación de la IA es Prodware Group, que ha completado la implantación interna de Microsoft 365 Copilot en más de 1.000 profesionales, tras un plan de adopción que le ha permitido alcanzar un 90% de uso activo en solo tres meses. La compañía inició el proyecto en diciembre de 2024, cuando adquirió 1.000 licencias con el objetivo de integrar la tecnología en todos sus equipos bajo su estrategia Customer Zero, que consiste en incorporarla primero en su propia organización para trasladar después su experiencia a los clientes.

El proyecto contó con la participación de equipos directivos y de áreas de transformación digital, IT, RRHH, IA, seguridad, comunicación y representantes clave en cada país en el que opera Prodware. La iniciativa se estructuró alrededor de un modelo de gobernanza orientado a garantizar el uso adecuado de la herramienta, junto a un mapa de procesos que permitió identificar oportunidades de mejora en los diferentes departamentos. Estas bases se complementaron con un plan de formación que combinó sesiones generales para todos los empleados y formaciones específicas para cada área funcional.

En los primeros meses, los profesionales registraron 44.750 acciones mensuales y dedicaron alrededor de 2.000 horas a interactuar con Copilot. Según los datos internos del proyecto, los empleados que integraron la herramienta en su actividad redujeron hasta 10 horas al mes el tiempo dedicado a tareas repetitivas, incrementaron en un 10% la generación de documentos y gestionaron un 11% más de correos electrónicos gracias a los resúmenes automáticos.

El análisis detallado de cuatro semanas recogió más de 11.000 resúmenes inteligentes de reuniones, cerca de 400 resúmenes adicionales, 224 horas sintetizadas, más de 1.400 borradores de correos electrónicos, más de 1.200 borradores de documentos, 871 acciones de edición y más de 19.600 prompts enviados a Copilot Chat.

Con el fin de asegurar un uso sostenido, Prodware impulsó iniciativas internas, que facilitaron la adopción continuada y la integración de la herramienta en la operativa diaria en sus versiones web y de trabajo.

José María Sánchez, VPE de la empresa, valora de esta manera la iniciativa: “Haber convertido a Prodware en Customer Zero no solo demuestra nuestro compromiso con la innovación, sino también liderazgo y coherencia entre lo que predicamos y lo que practicamos y nos ha permitido abordar ya internamente el despliegue de otras soluciones de IA de Microsoft y entrar de lleno en el mundo de la agentificación”.

La compañía subraya que esta experiencia ha impulsado tres grandes avances: un aumento significativo de la productividad mediante la automatización de tareas y el apoyo en análisis más profundos; un acceso más inteligente y conectado a la información en un contexto de múltiples fuentes de datos; y una mayor agilidad organizativa en un entorno donde la capacidad de adaptación resulta crítica. Para Prodware, la adopción de Copilot marca un punto de inflexión en su forma de trabajar y sienta las bases para el despliegue de nuevas soluciones de Inteligencia Artificial dentro de la organización.