Javier Molina, analista de Mercados de eToro, vaticina la consolidación de un sistema financiero digital basado en blockchain, donde el cripto deja de ser un activo para transformarse en una nueva infraestructura que obligará a redefinir lo que es el dinero.
Miguel Ángel Valero
"Estamos en un momento clave, crucial, en una encrucijada", afirma Javier Molina, analista de Mercados de eToro. Por un lado, la entrada de los inversores institucionales beneficia al ecosistema cripto, al alejar el tópico de la especulación, como destaca Tali Salomon, directora para Iberia y Latinoamérica. Por otro, los particulares están percibiendo los efectos benéficos de la democratización de la inversión. También está la compra de Zengo, el proveedor de carteras cripto de custodia propia, que amplia las capacidades de eToro en esta actividad y facilita su conexión con el sistema financiero tradicional.
Y no menos importante es que el 15 de mayo habrá cambio en la presidencia de la Fed: Kevin Warsh quiere menos obsesión y más flexibilidad de la política monetaria con la inflación, perdiendo peso el objetivo del 2%. "Los tipos va a ir a negativos para impulsar la economía y para reducir el coste de financiación de la deuda de EEUU", explica Javier Molina. Con la inteligencia artificial como prioridad para incrementar la productividad y elevar los sistemas deflacionarios, la Reserva Federal postPowell buscará crecimientos del PIB que reduzcan el peso de la deuda de EEUU.
Este escenario, donde "la escasez y los límites físicos deciden el valor (semiconductores, tierras raras)", acelera la evolución de "un sistema financiero bancario a otro digital apoyado en blockchain": con tokenización del dinero y de los activos, fondos como colateral de stablecoins.
La tesis del analista de Mercados de eToro es rotunda: el mercado cripto está dejando de ser un entorno de precios, un activo, para proponerse como la infraestructura donde se vana emitir los activos, con varias ventajas: la liquidación instantánea, la reducción de intermediarios, y la programabilidad con los contratos 'inteligentes'. "Éste es el verdadero cambio de juego", que va a permitir, por ejemplo, que activos digitales se utilicen como garantía para la compra de una vivienda.
"El debate ya no está entre cripto y dinero fiat, sino en quién controla el dinero digital", subraya Javier Molina. Este experto vaticina una coexistencia entre stablecoins, por su innovación y eficiencia, y los CBDC, "que son una evolución del dinero público", por su estabilidad y gestión institucional. Entre los casos de uso, los pagos internacionales, las remesas, y las coberturas frente a la inflación.
"El cripto no es una nueva clase de activo, sino una nueva infraestructura financiera que va a suponer una redefinición del dinero, y que va a vivir una integración progresiva en el sistema tradicional, porque no es una ruptura, sino una evolución", recalca el analista de Mercados de eToro.