11Apr

Las empresas fundadas por mujeres representaron menos del 6% del total de inversiones de capital riesgo en los últimos 10 años.

Miguel Ángel Valero

El emprendimiento femenino está en aumento, pero las startups fundadas por mujeres siguen recibiendo una pequeña parte de la financiación de capital riesgo debido a persistentes barreras de entrada y sesgos por parte de los inversores, denuncia un análisis de la Oficina de Inversiones de UBS Global Wealth Management. En 2025 se registraron niveles récord de financiación y salidas en EEUU para emprendedoras—especialmente en el ámbito de la IA—, sin embargo, las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en la mayoría de los sectores y afrontan mayores obstáculos en las etapas iniciales.

Antoinette Zuidweg, estratega, y Marianna Mamou, responsable de Advice Beyond Investing, lo explican: “Las mujeres siguen enfrentándose a dificultades para acceder a redes de capital riesgo, además de lidiar con sesgos de género y diferencias en las expectativas. Los datos muestran que las startups fundadas por mujeres afrontan mayores desafíos de financiación en las etapas iniciales que en fases posteriores. Esto no resulta sorprendente, ya que las inversiones en fases tempranas implican datos y trayectoria limitados. Por lo tanto, los inversores deben evaluar la probabilidad de éxito basándose en gran medida en entrevistas breves y presentaciones (pitch). En consecuencia, la toma de decisiones depende en gran medida de la intuición y de las primeras impresiones, lo que crea un margen significativo para que los sesgos influyan en los resultados”.

Las startups fundadas por mujeres tienden a estar subrepresentadas en todos los sectores, pero las startups fundadas por ellas captan la mayoría de las operaciones y generan valor en segmentos como productos de cuidado personal y alimentación. En IA, el daño es engañoso: las empresas creadas por mujeres captaron más de dos tercios del valor de las transacciones en 2025. Pero el 40% de esta financiación se destinó a dos empresas dirigidas por mujeres, Anthropic y ThinkingMachines Lab. Menos del 15 % de los puestos directivos en IA a nivel mundial están ocupados por mujeres, según la Universidad de Indiana Bloomington.

Las emprendedoras recaudaron en EEUU 74.000 millones$ en 2025 para sus proyectos. En Europa, sin embargo, las empresas fundadas por mujeres se quedaron rezagadas con respecto al mercado en general, y la falta de grandes acuerdos y la continua selectividad provocaron una mayor caída en el volumen de operaciones, con un descenso del 16%, mientras que las empresas fundadas exclusivamente por hombres experimentaron un crecimiento en la financiación.

En EEUU, las startups fundadas por mujeres registraron un crecimiento del 50% en su valoración previa a la inversión, en línea con el resto del mercado. Además, el valor de salida también se duplicó año tras año, lo que elevó la participación de las fundadoras en el total de salidas a Bolsa a aproximadamente el 25 % del total, incluyendo operaciones como la de la empresa de tecnología financiera Figure Technology Solutions y la plataforma publicitaria MNTN.

Según un informe de Wells Fargo, las mujeres son propietarias de más del 40% de todas las empresas estadounidenses y habían fundado aproximadamente un tercio de todas las europeas. El número de empresas propiedad de mujeres en EEUU incluso creció un 12% entre 2022 y 2025. Las empresas fundadas por mujeres representaron menos del 6% del total de inversiones de capital riesgo en los últimos 10 años. En cuanto al porcentaje de capital durante el mismo período, las fundadoras obtuvieron resultados aún peores, captando solo el 2%. En el caso de las empresas con fundadores de ambos sexos, la cifra mejora hasta aproximadamente el 20%, pero aún así los equipos masculinos dominan el panorama del capital riesgo.

Las mujeres siguen enfrentándose a dificultades para acceder a las redes de capital riesgo, debido a sesgos de género y diferencias en las expectativas. Las startups fundadas por mujeres enfrentan mayores dificultades de financiación en la fase inicial que en las posteriores. "La toma de decisiones depende en gran medida de la intuición y las primeras impresiones, lo que crea un margen significativo para que los sesgos influyan en los resultados, subraya el análisis, que destaca que "estereotipos de género influyen en cómo se evalúan la ambición, el riesgo y el liderazgo" y que existe un acceso más limitado de las mujeres a redes de inversores influyentes. "Además, las mujeres emprendedoras tienen más probabilidades de que se les hagan preguntas centradas en el riesgo y de moderar sus solicitudes de financiación, lo que reduce aún más sus posibilidades de obtener capital", añade.

Menos quiebras y mayores tasas de crecimiento

Históricamente, las startups lideradas por mujeres han mantenido tasas de consumo de efectivo más bajas en comparación con el mercado en general. Esto se debe a la alta competencia por la financiación en las etapas iniciales, donde las mujeres han encontrado dificultades para acceder al capital, por lo que que a menudo deben depender de la autofinanciación y una gestión cuidadosa del efectivo en sus inicios.

Las empresas fundadas por mujeres tienden a experimentar menos quiebras y mayores tasas de crecimiento después de su primera ronda de financiación. La pregunta es, entonces, ¿qué pueden hacer las mujeres para conseguir financiación para sus startups? Un primer paso es apoyarse en la red de contactos y buscar acceso a financiación a través de éstos. Las plataformas de crowdfunding también pueden ofrecer una alternativa para la prefinanciación de startups. Una estrategia de crowdfunding puede ayudar a comercializar productos y servicios, construir una comunidad y obtener validación del mercado, al tiempo que se recauda capital mediante pequeñas participaciones. También puede ayudar a posicionarse para una ronda de capital riesgo tras demostrar la viabilidad del concepto y la tracción. 

Esta vía puede no ser ideal para todos: las startups B2B pueden encontrarla poco atractiva y las empresas de sectores altamente regulados pueden encontrar obstáculos legales y de cumplimiento que limiten sus campañas. Para obtener financiación de capital riesgo, es fundamental asociarse con la firma adecuada.

Un informe del Banco Europeo de Inversiones muestra que las firmas de capital riesgo con una socia tienen hasta tres veces más probabilidades de invertir en startups lideradas por mujeres. Éstas representan menos del 20% de los puestos de toma de decisiones en las firmas de gestión general. Más del 30% de las firmas más pequeñas (con menos de 50 millones$ en activos bajo gestión) cuentan con más del 50% de mujeres en puestos de toma de decisiones, lo que significa que las fundadoras pueden tener mayores probabilidades de éxito en este ámbito. Sin embargo, una posible desventaja de trabajar con fondos más pequeños puede ser un importe de inversión consecuentemente menor.

Los inversores dispuestos a adoptar una perspectiva de género podrían contribuir a cerrar parte de la brecha de financiación. Aquellos que tienen la tolerancia al riesgo, la capacidad de asumir riesgos, la visión a largo plazo y la capacidad de invertir capital en capital riesgo pueden destinar fondos a startups fundadas por mujeres o a firmas de capital riesgo con mujeres en puestos de toma de decisiones para, aumentar el capital disponible para las emprendedoras, sugiere el análisis de UBS.

04Nov

El porcentaje neto de empresas españolas que señalaron un aumento de sus ventas entre julio y septiembre es el 11%, 12 puntos menos que tres meses antes. Solo un 1% registra un aumento de los beneficios, frente al 7% anterior.

Miguel Ángel Valero

El 22% de las empresas españolas ha sufrido impagos significativos durante 2025 de acuerdo con la oleada de otoño del Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, que impulsan Crédito y Caución e Iberinform. Esto supone una ligera mejoría de los niveles de impacto registrados hace un año. Sin embargo, señalan un cambio en el perfil de los clientes con morosidad, ya que ahora proceden principalmente de sectores muy afectados por la inflación (8%) o que dependen en gran medida de las exportaciones e importaciones, lo que muestra el impacto de los aranceles (6%). 

El 77% de las empresas detecta algún tipo de deterioro en los niveles de solvencia o liquidez de sus clientes. Una de las principales novedades de 2025 es que los costes laborales se sitúa en primera posición en cuanto a los factores que afectan a la solvencia de los clientes, con el 39%. La evolución de la demanda continúa siendo el segundo elemento perturbador (36%), en línea con el nivel de 2024. 

Por su parte, sigue moderándose significativamente el deterioro en los pagos provocado por la evolución de los precios. Así, la inflación es señalada como un factor desestabilizador del comportamiento en pagos y la solvencia de los clientes por el 30% de las empresas, 10 puntos por debajo de los niveles de hace un año. El impacto de los costes financieros continúa disminuyendo y cae 12 puntos, hasta el 19%, y los costes de la energía descienden 3 puntos hasta el 22%.

Son también relevantes las tensiones geopolíticas (citadas por el 20% de las empresas) y la incertidumbre arancelaria, con el 11%, que aparece como elemento de deterioro. 

A pesar del complejo contexto del riesgo de crédito que dibuja el estudio, las empresas prevén mayoritariamente cerrar 2025 con crecimientos tanto de la facturación (57%) como del beneficio (51%), muy por encima de las empresas que esperan caídas de ambas magnitudes (12% y 20%, respectivamente). El tejido productivo muestra su confianza en que podrá mantener esta dinámica el próximo año. Un 64% espera que sus niveles de facturación sigan remontando, frente a un exiguo 4% que espera que el próximo ejercicio sea peor que este en términos de ingresos.

BCE: buena evolución de las ventas

El Banco Central Europeo (BCE) hizo públicos los resultados de la 36ª edición de la Encuesta sobre el acceso a la financiación de las empresas del área del euro (SAFE, por sus siglas en inglés). En ella se preguntó a las empresas sobre la evolución de su situación económica y financiera y de sus condiciones de financiación entre julio y septiembre de 2025. 

El porcentaje neto de empresas españolas que señalaron un aumento de sus ventas entre julio y septiembre fue positivo (11%), aunque sensiblemente inferior, doce puntos, al declarado tres meses antes. Por su parte, la proporción neta de compañías que señaló un crecimiento de sus costes, tanto laborales como de otro tipo, se situó en un 35% y 36% respectivamente, niveles todavía elevados pero claramente por debajo de los registrados tres meses antes (52% y 45%). 

En este contexto, el porcentaje neto de empresas que informaron de un aumento de los beneficios fue el 1%, valor inferior al de la ronda previa (7%). Por tamaños, tanto las pymes como las compañías grandes registraron, en conjunto, una evolución favorable de las ventas en el tercer trimestre, más acusada en el caso de las segundas. En el caso de los beneficios, el porcentaje de empresas grandes en las que aumentó este excedente fue superior al de las que indicaron descensos, en tanto que las pymes continuaron declarando mayoritariamente una caída de sus resultados, con un porcentaje neto del -7%, cinco puntos más negativo que el del trimestre anterior. 

De acuerdo con los resultados de la SAFE, el proceso de desendeudamiento de las empresas españolas ha continuado, si bien a un ritmo menor al del trimestre previo. Así, la proporción neta de compañías españolas que señalaron un descenso entre julio y septiembre de su ratio de endeudamiento (medido como el cociente entre el total de deudas y los activos) fue del 4%, frente al 18% registrado en la edición anterior. Este desendeudamiento se habría concentrado en el segmento de pymes, ya que en las empresas grandes se habría registrado, por primera vez desde 2020, un porcentaje neto ligeramente positivo. 

En cuanto a las necesidades de financiación bancaria, se mantuvieron prácticamente estables entre julio y septiembre. En este contexto, la disponibilidad de préstamos bancarios continuó mejorando, pero lo hizo a un ritmo menor que en el trimestre previo. Así, un 10% de compañías, en términos netos, informó de una mejoría en este aspecto, 4 puntos menos que en la encuesta anterior. Las empresas observaron un efecto positivo de la mayoría de los factores que afectan a la oferta crediticia, si bien en casi todos los casos los porcentajes fueron más reducidos que el trimestre previo. 

En particular, destacan el impacto favorable asociado al historial crediticio de las empresas, señalado por un 18% en términos netos, y la mayor disposición de las entidades bancarias a otorgar préstamos, percibido por un 11% de compañías, en términos netos. En sentido contrario, un porcentaje neto del 9% de las empresas siguieron considerando que las perspectivas económicas generales dificultaban el acceso al crédito, si bien este valor es, en términos históricos, reducido. El desglose por tamaños evidencia que tanto las pymes como las grandes empresas continuaron percibiendo una mejoría de la disponibilidad de préstamos bancarios. 

La proporción de empresas que solicitaron préstamos bancarios se redujo en 12 puntos, hasta situarse en un 17%, descenso que se debe tanto al aumento del porcentaje de compañías que disponían de suficientes recursos propios para atender a sus necesidades como, en menor medida, al incremento de las que no solicitaron crédito bancario por pensar que no se lo iban a conceder (demanda desanimada), que pasó de un 2% a un 3%. Este último factor es también la principal razón que explica el crecimiento en el indicador de obstáculos para obtener préstamos bancarios, que aumentó un punto y medio en el tercer trimestre de 2025, hasta situarse en un 4,6%, nivel que no obstante puede seguirse considerando reducido (véase gráfico 3). El incremento también obedece, aunque en menor medida, al ligero aumento del porcentaje de rechazo, que creció medio punto porcentual, hasta el 1 %. 

El aumento de las dificultades para obtener préstamos bancarios se observó exclusivamente en las pymes ya que en las empresas grandes este indicador se mantuvo sin cambios significativos. Entre julio y septiembre, el porcentaje neto de empresas que informó de un descenso en los tipos de interés fue prácticamente nulo, lo que sucede tras cuatro trimestres seguidos de descensos en dicho porcentaje neto (en la edición anterior esta proporción alcanzó un 31%). Al distinguir por tamaño, se observa que las pymes señalaron un incremento del coste de financiación, mientras que las compañías más grandes siguieron declarando descensos de los tipos de interés, aunque más reducidos. 

Respecto al resto de las condiciones de los préstamos bancarios, tanto los importes concedidos como los plazos habrían seguido aumentando en el tercer trimestre, en tanto que las empresas informaron de que se habrían endurecido ligeramente las garantías requeridas y otros costes distintos de los tipos de interés. 

En cuanto a las expectativas, un 11% de las empresas, en términos netos, anticipaban que continuaría mejorando su acceso a la financiación bancaria en el cuarto trimestre de 2025.