26Apr

Isaac Cerdeira Reviriego, director de la Fundación Callia, promueve el mecenazgo y el compromiso con la restauración de obras fundamentales del patrimonio artístico público de España.

Miguel Ángel Valero

Más de 60 obras de arte restauradas, por encima del medio centenar de artistas implicados, más de 400 alumnos de Bellas Artes invitados, un impacto total estimado en 4,3 millones€ y donaciones por 1,8 millones. Pero las cifras no reflejan bien lo que supone la Fundación Callia. Una idea que surgió en 2012 cuando su presidenta y fundadora, Carmen Reviriego, quiso escribir un libro que tratara de dar respuesta a una cuestión que la obsesionaba: ¿qué es lo que lleva a un gran empresario a compartir su riqueza, adquirida, a menudo, con enorme esfuerzo y sacrificio, con los demás? En La Suerte de Dar aparece la clave: todos esos mecenas con los que conectó en sus viajes para escribir ese libro se sentían afortunados por la enorme satisfacción que les proporcionaba serlo.

El director general de la Fundación Callia, Isaac Cerdeira Reviriego, insiste en ese mensaje de separar radicalmente el mecenazgo del 'postureo' o de la evasión de impuestos, lo mismo que en diferenciarlo del patrocinio, “que tiene otra función”. También muestra una convicción: “el arte no puede cambiar el mundo por sí sólo, pero sí proporcionar instrumentos de innovación y creatividad para dar respuesta a los desafíos a los que nos enfrentamos para realizar la transición a un nuevo modelo de desarrollo social”.

Pregunta: el mecenazgo en España, ¿es compromiso, postureo o aprovechar ventajas fiscales?

Respuesta: La fiscalidad no es la primera motivación. Tampoco la proyección de la imagen de la empresa o la suya, aunque en ocasiones el mecenazgo se confunda con el patrocinio, que tiene otra función. El mecenazgo en España está en un proceso de consolidación, gracias, en parte, a los incentivos fiscales de la Ley de Mecenazgo y, sobre todo, a la voluntad de cada vez más personas y empresas de contribuir a la sociedad. Y hay muchas formas de hacerlo: apoyar una exposición, contribuir a la restauración de una obra de arte o adquirir una obra de un artista emergente. El auténtico mecenazgo es responsabilidad social, supone contribuir al progreso humano y de la sociedad. 

Mientras en EEUU un empresario que empieza su actividad profesional en un garaje puede convertirse en uno de los empresarios más ricos del mundo y dedicar el resto de su vida a erradicar la polio es visto como un héroe, en España y también en América Latina parece que suscita sospechas. Aunque haya una Ley de Mecenazgo que nos iguale con el mundo anglosajón, sólo servirá si hay un cambio cultural que reconozca y se identifique con la figura de quien comparte su riqueza con los demás como una fuente de realización personal. Y eso es lo que procura la Fundación Callia, promover el mecenazgo, presentar la figura del mecenas como ciudadano ejemplar y poner en valor el arte como causa filantrópica. Sobre todo contribuir a un cambio cultural que incida en la idea de que el bien común no es únicamente una responsabilidad de las Administraciones públicas, sino algo que nos atañe a todos, tanto individual como colectivamente.

¿Cómo se consigue ese cambio cultural en la sociedad española?

Fundación Callia trabaja en este objetivo de varias maneras: primero, poniendo en valor el arte como causa filantrópica; segundo, a través del ejemplo con iniciativas como La Suerte de Dar, donde mecenas de referencia comparten su experiencia vital en este campo, y finalmente, a través de nuestra propia acción de mecenazgo, restaurando patrimonio artístico público, es decir, propiedad de todos.

¿Cómo han sido esos 15 primeros años?

Muestran la evolución de una fundación familiar. La Fundación Callia tiene su origen en Ciudad de México, donde en 2011 se expone por primera vez ese concepto de mecenas, iniciativa que se consolida en 2012 con las conversaciones de La Suerte de Dar, y con el filántropo mexicano Manuel Arango como anfitrión. En 2015 se entregan los primeros Premios Iberoamericanos de Mecenazgo. Con los años hemos ido creando nuevas iniciativas a las que se han ido sumando la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de quien desde 2019 nos hemos convertido en su principal mecenas a través de la financiación del programa de restauración de su colección; ese mismo año, S.M. la Reina Sofía preside la entrega de los Premios Internacionales de Mecenazgo. En 2024 se une el Ayuntamiento de Madrid y además, la Fundación Callia firma un convenio con Patrimonio Nacional para restaurar obras de la Galería de las Colecciones Reales, uno de los grandes museos que ha producido este siglo. En 2024, Fundación Callia ha sido galardonada con la Medalla de Honor a las Bellas Artes en España.

¿Qué suponen los Premios Internacionales de Mecenazgo?

Son, ante todo, un reconocimiento a los mecenas que, a través de su compromiso con el arte, contribuyen al desarrollo cultural de la sociedad. Estos premios nacen no solo con la misión de reconocer el mecenazgo y a las personas que han hecho de él una forma de realización personal, sino con la de convertir ese ejemplo en impulso para la formación y creación de nuevos mecenas .Pero también con la de ejercer el mecenazgo de forma directa a través de la captación de fondos para la restauración de obras esenciales del patrimonio público español.

Cada año, en el transcurso de la ceremonia de entrega en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, los Premios reconocen la labor de tres mecenas: uno español, uno latinoamericano y un tercero internacional. Ciudadanos ejemplares que, además, al sumarse con generosidad y humildad a la iniciativa, ayudan a que los propios Premios inspiren a través de su ejemplo a que otros hombres y mujeres se impliquen con su misma convicción en la conservación, promoción y difusión del talento artístico.

Este año Fundación Callia ha entregado los XI Premios Internacionales de Mecenazgo, en la categoría española, a Yannick y Ben Jakober por la conservación, difusión y promoción del patrimonio artístico a través de su Fundación con sede en el Museo Sa Bassa Blanca en Alcudia (Mallorca). En la categoría latinoamericana, los galardonados han sido Alfredo Harp Helú y su mujer María Isabel Grañén Porrúa por su contribución al desarrollo cultural y social en Oaxaca, a través de su trayectoria bajo el lema “La mejor inversión está en México”. La categoría internacional ha sido otorgada a Batia Ofer, presidenta del Trust de la Royal Academy de Londres,y fundadora de Art of Wishes, una iniciativa destinada a recaudar fondos a través del arte para cumplir los deseos de niños con enfermedades graves, devolviéndolos al lugar al que pertenecen: una infancia llena de sueños.

Los Premios se clausuran con un Cena de Gala Benéfica a favor de la conservación y restauración de obras maestras de patrimonio público universal. La recaudación de la Cena de Gala Benéfica ha ayudado a financiar la restauración de más de 60 obras maestras.

Por todo esto, los Premios Internacionales de Mecenazgo suponen un lugar de encuentro para que sirva de inspiración a la sociedad, a la empresa y a las instituciones en una transformación del ser humano, tan necesaria como irremediable, y que tenga su mejor expresión en el compromiso con el arte y su difusión inclusiva. Mecenas, artistas, coleccionistas, curadores y directores de museo comparten durante esta jornada su experiencia vital en el ámbito del mecenazgo como una forma poderosa de conectar con los demás, aprender y crecer juntos.

¿Por qué la restauración de obras de arte? ¿Por qué las Colecciones Reales?

Fundación Callia lleva años desarrollando una labor muy importante de conservación y restauración, especialmente en colaboración con la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde hemos contribuido a la restauración de cerca de 60 obras. De hecho, esa trayectoria ha sido reconocida con la Medalla de Honor de las Bellas Artes, una distinción que han recibido el Museo del Prado o la Academia de Roma. Creo que es precisamente este recorrido el que ha hecho que Patrimonio Nacional se fije en Fundación Callia para llevar a cabo un proyecto de esta envergadura. Dentro de esa labor de restauración y conservación, el proyecto de las Colecciones Reales encaja de forma muy natural dentro de la misión de Fundación Callia. Tiene mucho sentido porque estamos hablando de uno de los grandes legados culturales que tenemos, no solo en España, sino también con una dimensión internacional muy importante. Coincidiendo con los Premios Internacionales de Mecenazgo, ha tenido lugar una audiencia de S.M.el Rey Felipe VI al Consejo Internacional de Mecenas de las Colecciones Reales. Este órgano de mecenazgo creado por Fundación Callia en colaboración con Patrimonio Nacional, tiene la misión de promover la conservación y restauración del patrimonio cultural común y universal de las Colecciones Reales y su internacionalización a través de programas de actuación a ambos lados del Atlántico. Fundación Callia y Patrimonio Nacional están trabajando juntos para llevar las Colecciones Reales a Latinoamérica y a otros centros internacionales. La primera exposición tendrá lugar en Buenos Aires en septiembre de 2026.

¿Qué supone The Curator & The Artists?

Es una iniciativa vinculada a los Premios Internacionales de Mecenazgo. Se propone como una plataforma innovadora que busca otorgar proyección internacional y reconocer el trabajo y la destacada trayectoria de jóvenes creadores, tanto españoles como de otros países. Su objetivo no es solo impulsar y visibilizar el arte emergente, sino también favorecer la conexión entre los artistas y el ecosistema internacional del arte. Cada año se selecciona a seis artistas emergentes y 'mid-career'para mantener una conversación con Simon de Pury sobre sus procesos de creación y su experiencia en el mundo del arte. 

Además, durante tres días tienen la oportunidad de relacionarse con algunas de las figuras más relevantes del panorama artístico internacional, entre ellas mecenas, coleccionistas, curadores y directores de museos. Esta convivencia genera algo muy valioso: conexiones reales y oportunidades que pueden marcar el desarrollo de sus carreras.

Cada año, Fundación Callia, a través de la iniciativa Arte por la Sostenibilidad, selecciona una artista española emergente para realizar las obras que, en cada edición, se entregan a los premiados como reconocimiento a su labor como mecenas. A través de esta acción, los premios fomentan la presencia femenina en importantes colecciones de arte y, a la vez, proporcionan a estas jóvenes creadoras un marco de visibilidad y relaciones que puedan ayudarlas a impulsar su carrera. La iniciativa integra además una mirada hacia la sostenibilidad cultural y social, reconociendo el papel del arte —y especialmente de las mujeres artistas— en la construcción de ecosistemas creativos más responsables, diversos y perdurables. Abordar la desigualdad de género en el arte, como en cualquier otro ámbito, es fundamental para garantizar la representación equitativa y el reconocimiento del talento de todas las personas.

¿Cómo se gobierna la Fundación Callia?
Somos una Fundación familiar y además nuestra gobernanza parte de la firme convicción de que somos una empresa con corazón. Por eso hay que gestionarla con los mismos niveles de exigencia y excelencia que un proyecto empresarial, aunque los objetivos no sean económicos sino sociales. Es algo que hemos ido aprendiendo a medida que profundizábamos en el conocimiento de los grandes mecenas.En coherencia con esa cultura, nuestro patronato está formado por personas de dilatada experiencia empresarial en diversos campos y, no menos importante, con una reputación impecable.

El Patronato está formado por Carmen Reviriego, presidenta y fundadora de Fundación Callia. Miembro del Board of Directors del Queen Sofia Spanish Institute en NY. Es autora de La Suerte deDar, El Laberinto del Arte y De viaje por la Ruta del Arte; Amadeo Petitbò, doctor en Ciencias Económicas, investigador en The London School of Economic y profesor visitante en las universidades de Warwick, Perpiñán, Pavía, Autónoma de Barcelona, Pompeu Fabra, Alcalá de Henares y Complutense de Madrid, fue director de la Fundación Rafael del Pino y vicepresidente de su Consejo Asesor; Charo Izquierdo, periodista, escritora, vicepresidenta de la Fundación RobertF. Kennedy Human Rights; e Isaac Cerdeira, empresario y patrono fundador, con experiencia en la dirección de proyectos relacionados con la tecnología, una herramienta clave en el desarrollo de nuestro proyecto fundacional, porque apostamos fuertemente por la innovación. Y yo, que como director de Fundación Callia y de los Premios Internacionales de Mecenazgo, estoy centrado en impulsar la proyección internacional del mecenazgo y en desarrollar iniciativas que refuercen la colaboración entre el ámbito público y el privado.